Adivina adivinador… sobre la izquierda y su amor por la tiranía

Soy un repugnante filósofo posmoderno que apoya la revolución islámica en Irán, pero me encanta vivir en San Francisco, dar conferencias en Francia y EE UU, desarrollar mi carrera libremente en la universidad de California, comer papafritas en McDonalds y acostarme con otros hombres en los bares gays de París… ¿Quién soy?

Foucault Iran

Estamos hablando de nada menos que el “genio” Michel Foucault, ese que nos advertía contra la “razón universal que genera monstruos”, a diferencia del Islam militante y el ayatolá Khomeini que eran santos de su devoción, a pesar de que un tipo como él no hubiera durado ni dos minutos en Teherán y mucho menos hubiera podido escribir sobre la sexualidad, el panoptismo, el saber y el poder, etc. Allí lo hubieran colgado de una grúa por pensar demasiado y ser homosexual. Confieso que, a pesar de ser moralmente reprochable, las obras de Foucault son muy interesantes, aunque no tiene bien en clara la diferencia entre liberalismo y mercantilismo, y lo que él entiende por modernidad parece un espantapájaros inventado en un cuento de ciencia ficción.

No escribo este post para criticar a Foucault en particular, sino porque su pensamiento y actitud me parece típica de esos intelectualoides de izquierda contemporáneos. Es un ejemplo muy ilustrativo, precisamente porque también Foucault prefería el fundamentalismo religioso o la dictadura más brutal a los valores del capitalismo y la modernidad, que detestaba profundamente y estaba dispuesto a destruir sin importar la alternativa que le seguiría (en ese sentido, para buscar “quilombo”, no tenía muchos argumentos). Les suena familiar? Les quería comentar esto porque me parece interesante como ejemplo de aquello que la izquierda (incluyendo sus más brillantes intelectuales y pensadores) está dispuesta a tirar por la borda (200 años de progreso, avances científicos y tecnológicos, libertades individuales, estado de derecho, bienestar humano, democracia, capacidad crítica, innovación, etc) simplemente por aliarse con los enemigos de Occidente. Y justamente de lo que no se puede acusar a Foucault, es apoyar a la “revolución” (involución) feudal islamofascista en Irán por ser bruto o ignorante. Él era muy conciente de lo que significaba el islamismo y, con tal de destruir a la civilización moderna, estaba dispuesto a apoyar a una brutal dictadura oligárquico-clerical que ahorca homosexuales, asalta embajadas, está plagada de fanáticos antisemitas y misóginos, que lapida mujeres, tortura, amputa y ejecuta menores de edad y activistas de los derechos humanos, tiene aspiraciones genocidas contra otra nación, oprime a las minorías, promueve terrorismo en cinco continentes, tiene ambiciones religiosas de poder regional y global… vaya “liberación”! Tantas obras, críticas interesantes y enigmas filosóficos para terminar apoyando a los ayatolás. Qué decepción Michele! Qué pérdida de tiempo.

No me extraña que, en vez de apoyar a un pequeño país – que según los valores progresistas que la izquierda dice supuestamente defender debería ser un ejemplo a seguir – los neomarxistas decidan aliarse con Irán y lo más retrógrado del planeta. Lamentable, pero cierto.

971641_558873530821691_323572463_n

No me malinterpreten. Yo personalmente considero que el capitalismo y la modernidad tienen muchos aspectos que pueden y merecen ser criticados (aunque no se puede habler de un único tipo de capitalismo). Sin duda hay muchísimas cosas para mejorar y modificar. Pero es lo mejor que existe actualmente en el mundo y lo mejor que existe si observamos lo que había antes. Si la alternativa a los valores de la modernidad y el capitalismo es un sistema como el comunista que solo dejó hambre, dictadura, terror, miseria, crisis, fracaso y millones de muertos… o peor aún el totalitarismo islámico de corte religioso-fundamentalista que pretende instaurar un califato mundial… me quedo toda la vida con la democracia occidental, Facebook, la libertad, la tecnología, los yankis y me declaro un hombre moderno de pies a cabeza.

Wafa Sultan, una mujer que padeció el Islam, habla en defensa de la modernidad y los valores occidentales:

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: