Cómo hacer una receta para convocar a elecciones y seguir siendo la misma tiranía oligárquico-clerical de siempre

Muy fácil. Con tres pasos es suficiente para impedir completamente la existencia de una democracia siquiera mediocre:

  • Se determina que el Presidente de un país (pongamos como ejemplo aleatorio el caso de Irán) es un funcionario de mediano rango al servicio de un Líder Supremo (en Alemania lo llamaban Führer) – elegido solo por “la voluntad de la Providencia”. También se determina que dicho Líder Supremo tenga la verdadera suma ilimitada del poder público, la última palabra en cualquier tema, pueda destituir al Presidente con su firma y tenga el único poder de decisión en temas tan vitales como el programa nuclear, la política exterior, declarar la guerra y la paz, determinar el rumbo de la nación, etc.
  • Se determina la existencia de un Consejo de los Guardianes de la Revolución (formado por seis clérigos y seis juristas ultraconservadores) que tendrán el control absoluto e indiscutible, sin posibilidad de revisión ni apelación, para prohibir o permitir candidatos en todas las elecciones y determinar el resultado de las mismas. Por ejemplo, en las últimas elecciones en Irán el Consejo vetó al 99% de los candidatos que se presentaron a las elecciones presidenciales. Vale decir, de los 680 candidatos originales, dos se retiraron a último momento y 672 fueron descalificados (el Consejo puede decir simplemente que dichos candidatos “no adherían a los principios de la revolución islámica” o directamente no dan explicaciones). En otras palabras, se imaginarán quiénes son los seis candidatos que quedaron y podían ser efectivamente votados por el pueblo… mínimamente tienen que ser misóginos, antisemitas, terroristas, sádicos, homofóbicos, fanáticos, fundamentalistas, islamofascistas y retrógrados con grandes influencias, dinero y poder, por supuesto. En las elecciones del 2009 pasó algo similar, con la diferencia de que en esa ocasión participaron Mousavi, representante de la Edad Media, y Ahmadinejad, representante de la Edad de Piedra. Y encima ganó la Edad de Piedra. Si hubo fraude o no, es lo de menos. Después de todo, si encima necesitan armar un fraude para que gane el candidato que quiere el establishment de los mulás, aún con todas las trabas y mecanismos de control mencionados anteriormente, es que son demasiado incompetentes. Por cierto y antes de que me olvide, les comento que el Consejo de Guardianes también es el encargado de ejercer el control de constitucionalidad ante cada acto o legislación que se emita, porque lo que importa es el sometimiento del Estado a la religión (y qué religión… la interpretación más extremista del Chiísmo expansionista). ¿Se imaginan que en Argentina el encargado de velar por la constitucionalidad de las leyes sea la Conferencia Episcopal? Con todo el respeto que ella merece… Sería asombrosamente tragicómico, no?
  • Por último, como las elecciones libres y justas (con sufragio universal) son un elemento fundamental para la consolidación de una democracia, pero de ninguna manera es el único, se puede también prohibir la crítica, detener, arrestar, torturar o ejecutar al que piensa distinto al gobernante de turno, censurar la prensa que no esté bajo el control del régimen, establecer una policía religiosa, aniquilar el estado de derecho, suprimir las garantías del debido proceso, controlar desde el primero hasta el último eslabón de la vida de las personas desde su educación primaria, que exista un ejército paralelo al servicio del régimen cuya tarea principal sea, entre otras, eliminar la disidencia interna por medios violentos, y consagrar la existencia de una teocracia desde la ley misma empezando por la constitución iraní. Les traduzco solo algunos de los principales incisos que componen el artículo segundo de ese engendro que es la constitución iraní:

La república islámica funcionará bajo un sistema único basado en la fe:

– Hay un solo Dios

– El entendimiento de la naturaleza divina de Dios es fundamental para instaurar leyes

– Los seres humanos retornan a Dios luego de su muerte

– Dios es justo

– El liderazgo deberá continuar la revolución del Islam

– El liderazgo debe estar calificado respecto al Corán y la Sunnah.

Y con esos condimentos, señoras y señores, sin necesidad de seguir profundizando la sagrada opresión, tenemos una teocracia islámica de pies a cabeza, definida como tal por su propia legislación y aplicada sistemáticamente en la vida cotidiana mediante el terror y la violencia. En la práctica no es más que un absolutismo feudal que Occidente superó hace más de dos siglos, a pesar de que algunos “posmodernos” no lo sepan valorar.

Independientemente de que los ayatolás intenten esconder sus intenciones bajo la excusa de tener un lobo vestido de “reformista” en la Presidencia (cuyo nombre no pienso memorizar), el principal país cuya existencia está amenazada por Irán sabe perfectamente que no hay ninguna diferencia entre el tirano anterior y el tirano presente. Distinto collar, mismo régimen. El enemigo es exactamente el mismo y se deberá actuar en consecuencia.

delia sheikChicos, ya saben, para D’Elía y la profesora estalinista de la facu la democracia es un valor burgués… ¡Viva la dictadura!

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