El odio se propaga como suma facilidad

Por JOSÉ IGNACIO RODRÍGUEZ CANCIO (España)

Cuando oímos las palabras “momentos críticos” nos viene a la mente algo tremendamente peligroso, dramático o catastrófico, pues así es, lo entiendes bien. El supuesto acuerdo de paz entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina está en un momento crítico. Los detractores de Israel, en todo el mundo musulmán, afilan sus viperinas lenguas para azuzar a sus respectivas jaurías islámicas contra el país más criticado, incomprendido y envidiado, todo hay que decirlo, de Oriente y de Occidente. Los actores y también detractores occidentales no se quedan atrás en sus ácidas críticas, al mal llamado Proceso de Paz. Todo parece indicar que quieren alcanzar el Record Guinness de envenenamiento masivo de las “progresivas” conciencias europeas contra Israel, por tanto y efectivamente, son momentos críticos.

Los progresistas, a la cabeza de todos los falsos amigos de Israel, agudizan su pobre ingenio para encontrar la forma de seguir desprestigiando y dañando su imagen sea como sea. No hay partido progresista, progre en lenguaje popular, que no tenga en su programa una condena expresa a Israel y un claro y contundente apoyo a la causa palestina.

No han levantado la voz para criticar la guerra de Siria

La incoherencia progresista es tal que se atreven a criticar, groseramente, un pretendido estado independiente catalán y a la vez apoyar, a bombo y platillo, la creación de un pretendido estado independiente palestino, en los territorios ocupados por los terroristas de Hamás y Al-Fatah. “Los progres”, léase incoherentes progresistas, están en contra de la guerra manifestándose, violentamente inclusive, contra las intervenciones defensivas de Israel.

Lo llamativo e incongruente es que esos mismos grupos no han levantado la voz para criticar la terrible guerra de Siria, con cerca de ciento cincuenta mil muertos, según los grupos de Derechos Humanos sirios. No me extraña la cifra de muertos, que por otro lado es terrorífica, lo que me extraña es que hablen de grupos de DDHH en Siria, es algo que no me acaba de encajar.

Los momentos críticos llevan activos muchos años en Oriente Medio, especialmente para un Israel rodeado de unos “amigables vecinos” que los quieren borrar del mapa. Un equipo de fútbol ya lo ha plasmado en sus camisetas deportivas. El odio, como las infecciones, se propaga como suma facilidad.

Momentos críticos para Oriente

Sí, es verdad, son momentos críticos para Oriente, especialmente cuando los grandes estadistas políticos dicen que “la alternativa a la paz es peligrosa”. Lo verdaderamente peligroso es una paz contaminada de inseguridad y falsas promesas de apoyo a Israel. Los palestinos no quieren la paz, quieren la destrucción del Estado de Israel desde su creación, ya lo han demostrado con toda incendiaria claridad, nunca mejor dicho lo de incendiaria.

Hamás, el socio terrorista de Al-Fatah, ha reiterado, por enésima vez, que nunca reconocerá al Estado de Israel. No hay por tanto ninguna duda de sus intenciones. La Gaza de Hamás sigue torticeramente lanzando cohetes y no precisamente de feria, contra la población civil israelí. Queda patentemente confirmado que la retirada unilateral de Israel de Gaza no sirvió para que se lograra la paz, todo lo contrario.

La solución de “dos estados” no es la solución, sino la disolución de uno de los estados, a saber, el de Israel. El fuero interno islámico palestino, les permite mentir o traicionar, si es por la buena causa del Islam. Tener esto en cuenta es menos peligroso que firmar un tratado de paz con los islamistas. Si Egipto no se fía de los Hermanos Musulmanes ¿Se le puede exigir a Israel que se fíe de los hermanos palestinos? El tiempo y otros momentos críticos nos lo dirán.

FUENTE: AURORA-RODRÍGUEZ CANCIO-MOMENTOS CRÍTICOS-30/01/14

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: