Las idioteces útiles – De Peicovich, Muchnik, Forster y otros.

Les dejo el último artículo de Gustavo, publicado en JAI Uruguay

En un principio pensaba recortarlo, pero la verdad es que vale la pena leerlo todo.

En otro tema, espero que Assad sea lo suficientemente inteligente como para irse de Siria y refugiarse en algún castillo de Qatar por el resto de su vida, antes que echar mano del arsenal de armas químicas para que – lo que queda de – su  régimen  sobreviva unos meses más. Esto puede terminar mal, muy mal. Mientras los cráneos de los Servicios de Inteligencia se mantienen alerta y nos mantienen protegidos, desde acá seguiremos esperando la condena de algún ” progre humanitario” contra este dictador y su séquito de asesinos. Hola? Hay alguien?

Peicovich? Muchnik? Foster? Donde están?

Las idioteces útiles

Una respuesta al antiisraelismo de Peicovich/Muchnik/Forster

Nuestro título es cauteloso: optamos por un sustantivo abstracto, a fin de no rebajar la refutación que sigue a cuestiones personales. No venimos a descalificar a nadie por idiota, sino a desmentir sus idioteces.

Estamos sumidos en una guerra entre el medioevo y la modernidad. De un lado, sociedades que carecen de libertades individuales y violan los derechos humanos; en las que se decapita,
apedrea y flagela; en las que jóvenes son asesinadas por “honor familiar” y se prohíbe opinar.
Sociedades regidas por dictaduras, que habitualmente echan mano de la judeofobia para descargar sus propias miserias en el enemigo externo.
De este lado, la modernidad acosada, que ha producido personajes que se solidarizan con los retrógrados. Lo hacen por omisión, cuando eluden toda censura a los agresores, o por comisión, cuando en el marco de un conflicto arremeten contra una sola de las partes, y
siempre la misma.
Los partidarios de los trogloditas sirven fielmente las metas de éstos, aun si asuman curiosamente el nombre de “progresistas”. Otras veces se autodenominan “posmodernos”:
están más allá de la nunca agotada modernidad que nos ha provisto de la democracia, del imperio del raciocinio y de los derechos humanos.
Desde 1979, las fuerzas del medioevo se reconcentraron en Irán; a partir de 2007 también se apoderaron por la fuerza de Gaza, asesinando a decenas de palestinos que no respondían a sus
designios (como es habitual, nadie protestó contra aquella matanza, porque el objetivo ínsito en toda protesta progre no es defender a alguien –ni siquiera a los palestinos- sino culpar a un
grupo muy específico).
Que los retrógrados son judeófobos no es nuestra mera opinión; resulta de sus textos. La plataforma de Hamás exhorta a matar judíos por doquier.
Y también resulta de sus discursos: el vicepresidente de Irán acusó del tráfico de drogas “a los sionistas”, que absorben su misantropía “del Talmud”.
Los progres son acusados de ceguera ante las bombas y los misiles de los medievales; también son sordos ante las arengas de éstos, debido a su racismo humanitario que no les permite tomar en serio las bravatas de los islamistas fanáticos, y prefieren aceptarlas como una expresión de diversidad cultural. A ojos progres, los árabes son algo así como inimputables.
Si hacía falta una prueba más del vocabulario perverso de las idioteces útiles, la Operación Pilar Defensivo la proveyó.
En esta breve guerra, a diferencia de las anteriores, las naciones expresaron relativa comprensión por la necesidad de Israel de defenderse, después de miles de morteros que, durante meses y meses, mantuvieron a un millón de israelíes encerrados en refugios.
El Gobierno de Obama, cuya reelección los progres enarbolaron, se plantó firme del lado de Israel y su derecho a la autodefensa. La Unión Europea, habitualmente antiisraelí, en esta ocasión tuvo pronunciamientos comprensivos de Israel. Aun los árabes, palestinos incluidos, evitaron los mensajes de odio que en guerras previas destilaron contra el estado judío.

Es cierto que el Mercosur fue menos ecuánime, pero teniendo en cuenta que viene siendo secuestrado por el chavismo, es de apreciar que, aun cuando ni siquiera mencionó el derecho de los hebreos a defenderse, tampoco atacó a Israel.
En suma: en la reciente guerra pudo quedar bastante claro que Israel no tenía opción más que bombardear los lanzamisiles que venían hostigando a su población civil, a menos que optara por una operación terrestre que iba a cobrar muchísimas más vidas de ambas partes.
El grupo que no se avino a reconocer la agresión del Hamas, y que permaneció parapetado en su antiisraelismo, fue el de fabricantes de idioteces útiles, esos que abundan en los medios de prensa.
En la segunda quincena de noviembre, salieron publicadas en Buenos Aires tres notas en las que los autores quedaban trabados en sus dogmas, sin intención alguna de revisar si la realidad estaba contradiciéndolos. En los tres casos, la premisa incuestionable fue que Israel es malo.
Nos referimos, en orden de virulencia decreciente, a los artículos de Esteban Peicovich (Perfil, 19/11), Daniel Muchnik (Perfil, 25/11), y Ricardo Forster (Página/12, 23/11).

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En el primero, además de idiotez, hubo judeofobia monda y lironda. Sólo a un país en el mundo Peicovich llamaría “nazi”, atribuyéndole las intenciones más malignas y comparando a su jefe de

Gobierno con Hitler. Sólo a un país le tiene reservada semejante brutalidad: al país de las víctimas del nazismo. Peicovich no escribió sólo una idiotez sino una infamia, en la que habla de razas y de acervo genético, de locura y antisemitismo, todo ello concentrado en uno solo de los doscientos países: el judío.
Muchnik, por su parte, arguye que “Israel dice tener derecho a atacar”. Todo lo demás se deriva de esta malintencionada tergiversación. Porque en realidad el derecho que le asiste a Israel es a defenderse.
A esto siguen los dos habituales mitos de la ignorancia: 1) “la Shoá empujó a la creación de Israel”, que es como decir que el cáncer empuja a mejorar la salud del que lo padece. 2) Que “los árabes fueron desplazados”: curioso desplazamiento, teniendo en cuenta que la mayoría de ellos sigue en Israel, en donde son jueces, periodistas, parlamentarios, y constituye la única población árabe de Medio Oriente que ejerce derechos humanos.
El clímax de Muchnik llega cuando sentencia que “no hay pueblo judío”, debido a que hay judíos de toda clase. Su impecable lógica impediría la existencia de colectivos cualesquiera. Sospechamos que también entre los árabes y entre los mapuches hay diferencias.
Finalmente, Muchnik decidió compartir una duda existencial que sus lectores encontrarán cuando menos extemporánea: “¿qué me hace ser judío? No lo sé”.
Coincidimos con él: Muchnik no sabe. Quizás le habría valido aprender algo antes de escribir en un diario. Pero, como es sabido, sobre Israel se sienten libres de opinar aun los menos entendidos.
El cuento de Muchnik es que, en el inventado exilio, “los palestinos eligieron Líbano y Jordania”. Curioso.
Parece ser que el millón de árabes israelíes son fantasmas. Muchnik no ignora sólo qué es ser judío, sino también que los deportados fueron Arafat y sus huestes: no el pueblo palestino. Los terroristas de la OLP fueron los masacrados por Jordania, precisamente cuando se levantaron en armas con bombas y metrallas.
Sin embargo, para Muchnik, son los gobernantes israelíes quienes “se vanaglorian de ser belicistas,
omnipotentes, y soberbios, de un odio inconmensurable y racismo”. ¿Una sola cita, por favor, maestro Muchnik? ¿Podría usted dar una sola cita con la que podamos confirmar su propio odio antiisraelí? No.

Todas las diatribas habitan exclusivamente en la mente del difamador.
Cincuenta familias son las dueñas de la economía israelí, enseña Muchnik. No habrá contado las de Arabia Saudí ni de ningún país árabe, ni de ninguno de Latinoamérica, ni tampoco el hecho de que
el sistema social de Israel es uno de los más avanzados del mundo, así como la fortaleza de su clase media. “No sé”, pensará Muchnik, esperamos que con menos ganas de escribir.
El tercer servicio al medioevo lo prestó Forster, más sensato, pero mucho más soberbio aún, tanto, que desde un pedestal profético viene a predicar moral al pueblo de Israel (al único del mundo, se
sobreentiende, al que es indispensable dar lecciones morales).
Según Forster, “las virtudes de Israel son las de la sitiada Esparta. Su propaganda, su retórica del autoengaño”. No hay democracia, no hay Corte Suprema de Justicia, no hay prensa libre, no hay ciencia
de avanzada, ni Premios Nobel ni democracia vibrante ni universidades ejemplares en Israel. Su única virtud es la propaganda, que nunca compensará sus defectos: “pesadilla nacionalista, violencia brutal, sometimiento contra otro pueblo, pantano de los ideales, miseria moral”. Desde hace años que Forster repite la misma mentira, y ninguna evidencia lo hará morigerar la diatriba.
Recluta para su miopía a “Gershom Scholem quien, en los años previos al nazismo, eligió defender en Jerusalén la convivencia judeo-palestina”. Scholem no mencionó a los palestinos, señor Forster, porque los únicos palestinos de marras eran los judíos: Orquesta Filarmónica de Palestina, Diario de Palestina, Banco Palestino, todos judíos. Ni la ONU habló de “palestinos”.
La moral de Forster pareciera indignarse ante todos (o casi todos): “el ejército israelí mata, Hezbolá mata, Hamas mata, Siria mata, Irán mata”, pero saltea que el único que mata para defenderse es el
primero de la malintencionada lista.
Quedaron agradecidos al trío, los miles de medievales que bregan por liberar al mundo (liberarlo de Israel) y por obsequiar a la humanidad la imposición de la sharía. Agradecidos están, por la utilidad que
les dispensan los que no saben ni quieren saber.
Nuestro problema, empero, no son las idioteces útiles, sino el hecho de que las instituciones representativas de la comunidad no generan estrategias para lidiar con este problema. Que no se mosquean por el hecho de que los máximos líderes estudiantiles argentinos sean trotskistas furiosamente antiisraelíes que emergieron de los marcos comunitarios.
El medioevo siempre agradecido, y siempre activo en su arrasadora deslegitimación de uno, y solo uno, de los 194 Estados del mundo.

Cuando un mapa vale más que mil palabras

La tregua con Hamas: el desastre menos malo de todos

Sí, es verdad, la tregua con Hamas es un desastre. Israel, una democracia vibrante que logró florecer entre dictaduras pantanosas; que todos los días nos regala avances en todas las ramas del accionar humano; que sólo quiere vivir en paz con sus vecinos; que con este objetivo en mente les entregó territorios y riquezas; que a cambio de este gesto sólo recibió más muerte y destrucción; que tiene la capacidad militar para mandarlos a todos a la pre-historia; es la misma Israel que se rebaja a negociar con un puñado de trogloditas aspirantes a genocidas  para firmar una tregua que pasará a la historia como otra oportunidad desperdiciada para derrotar a nuestros enemigos, en un acuerdo auspiciado por el mismo Obama que nos pidió volver a las fronteras del 67, y donde los intermediarios son los islamo-fascistas que gobiernan en Egipto.

Caroline Glick y Martin Sherman, dos columnistas del Jerusalem Post, desarrollan esta visión en sus respectivos artículos.

No obstante, en algún momento el intelectual debe ponerse el sombrero del político e imprimirle pragmatismo a sus opiniones, si realmente quiere construir un mensaje que tenga un efecto transformador. Hacemos eso o hacemos catarsis con el teclado, pero no podemos hacer las dos cosas al mismo tiempo.

En este caso, la pregunta pragmática es: ¿Cuál era la alternativa a una tregua?

Israel sabe donde se esconde Hamas. Todos sabemos donde se esconde Hamas. Sabemos que, por ejemplo, disparan misiles en los subsuelos de los hospitales. En esos casos, si Israel quiere eliminar a los terroristas tiene dos opciones: bombardear el hospital hasta que no quede nada o lanzar una incursión terrestre.

¿Queremos bombardear el hospital?

Me parece que ninguno de nosotros daría esa orden, ni siquiera los que me desmienten desde una computadora. No porque Israel no tenga derecho — está claro que Israel tiene la obligación moral de proteger a sus ciudadanos y que Hamas es responsable por los muertos desde el momento en que los usa como escudos humanos –, pero no daríamos la orden porque nosotros valoramos la vida. Así de cursi y de sencillo. Ergo, la única alternativa viable que nos queda es entrar por tierra y enfrentar a los terroristas.

Los analistas militares coinciden en que para derrotar al Hamas de una vez por todas, Israel necesita tener una presencia militar en Gaza durante 4 meses como mínimo. ¿Es hoy el momento de emprender esta iniciativa militar?

Primero, tenemos que pensar si el estado actual de la guerra justifica asumir el riesgo de que 75 mil reservistas israelíes crucen la frontera de Gaza. Segundo, tenemos que analizar cuáles serían las implicancias estratégicas de optar por este camino (a mi no se me ocurre un regalo mejor para Irán, por ejemplo). Tercero, no podemos olvidar las repercusiones diplomáticas y mediáticas que dicha contienda tendría (más allá de si acordamos con las premisas de los que van a criticarnos). Cuarto, tenemos que evaluar cuántos miles de millones de dólares vamos a tener que destinar para determinar si, desde un punto de vista financiero, hoy es el mejor momento de entrar en Gaza o conviene esperar. Cuarto, si aprendimos algo de la guerra entre USA e Irak, tenemos que delinear una estrategia de salida.

Estas son solo algunas de las consideraciones que debe tener el buen político en este tipo de situaciones. Creería que los líderes israelíes evaluaron la situación en base a la información con la que cuentan y concluyeron que era preferible realizar una tregua. Además, si Bibi logró que Obama se comprometa a desplegar militares en la la frontera entre Egipto y Gaza para bloquear la infiltración de armas (como puede leerse en DebkaFile), entonces Israel no solo le infligió un daño psicológico y militar al Hamas con todos los terroristas asesinados e instalaciones gubernamentales destruidas, sino que con la ayuda de USA va a impedir que Hamas pueda recuperar su arsenal en el corto o hasta mediano plazo.

Sí, la tregua pudo haber sido un desastre, pero tal vez fue el desastre menos malo de todos.

El miedo a hacer Hasbará

Como comenté en mi otro post, durante los últimos días estuve leyendo bastante los comentarios u opiniones que compartió la gente en las Redes Sociales con respecto a la guerra entre Israel y Hamas, y confieso que me llevé una grata sorpresa por la cantidad de personas que salieron a poner la cara por Israel, aunque más no sea de forma virtual.

Pero deberíamos ser más, muchos más. Israel está viviendo un momento crítico en su historia, y cada uno debería aportar su granito de arena para apoyarla desde donde pueda. A grande rasgos, hay dos obstáculos que impiden actuar: miedo e indiferencia. Con la indiferencia no hay nada que hacer. Cada uno es libre de dedicarle su tiempo libre a lo que quiera. Eso sí, cuando la realidad te toque la puerta (ej: tu hijo te dice que quiere hacer Aliyah para enlistarse en el ejército israelí), no te enojes con Israel por habértelo “robado”, como hacen algunos.  Enojate con sus enemigos, que gracias a la indiferencia de muchos pueden seguir asesinando con impunidad.

Con el miedo sí hay cosas para hacer, porque en la mayoría de los casos está fundamentado en prejuicios que terminan siendo completamente erróneos. A continuación voy a enumerar una lista de prejuicios que se pueden cruzar por la cabeza a la hora de hacer hasbará, y explicarte porqué no se corresponden con la realidad. Aclaro: no escribo desde una posición de “experto” ni muchos menos, sino basándome en mi experiencia personal. Acá va una lista:

No quiero quedar mal con compañeros de la facu, amigos, etc.

Realidad: al menos que alguno de ellos sea judeófobo, no vas a quedar mal con nadie por mostrar la realidad. A la mayoría de tus “amigos virtuales” no les interesa lo que escribís, pero va a haber una minoría que va a estar de acuerdo con vos, y por dentro te van a agradecer que hayas subido eso a tu muro.

No quiero ser visto como  “El/La sionista”.

Realidad: esto es ridículo. Al menos que las 24 horas del día estés subiendo material sobe Israel, nadie te va a ver de esa forma. Es más, muchos van a conocer una faceta “política” tuya que anteriormente desconocían. Por otra parte, ¿Qué tendría de malo eso? Sí, soy sionista,  ¿Cuál es el problema?

–  No quiero quedar mal con mi jefe.

Realidad: aunque tengas a tu jefe en Facebook, lo más probable es que no esté todo el tiempo viendo lo que escribís. Como fuera, a tu jefe no le voy importar lo que escribas o compartas en tu muro de Facebook. Le va a importar como trabajes.

No quiero pelearme con nadie.

Realidad: no tenes que pelearte con nadie. Si algún judeófobo te responde un texto enorme, podes decirle: “El Hamas dice que quiere asesinar a todos los judíos, y por eso dispara sus misiles apuntando hacia civiles israelíes mientras se esconde detrás de civiles palestinos. Israel tiene la obligación moral de defenderse.” O simplemente podes responderle: “No tengo tiempo para contestarte, estoy escribiendo una carta donde explico porqué Israel tiene derecho a defenderse”. O podes eliminarlo del Facebook y listo.

Por último, es muy gratificante encontrase físicamente con una persona y que te diga: “el otro día leí lo que escribiste, y estoy completamente de acuerdo con vos”. Esos son la mayoría, aunque algunos medios nos quieran hacer creer lo contrario.

Los límites de la buena fé

Durante los últimos días estuve leyendo bastante los comentarios que deja la gente en Facebook con respecto a la guerra entre Israel y Hamas. Calculo que ustedes también. Leí a los que apoyan a Israel (la inmensa mayoría), a los que le rezan a la “paz”, a los que cuestionan al Estado judío con buenas intenciones, etc.  Y una de las conclusiones a las que llegué es que me resulta cada vez más difícil distinguir la linea entre un comentario “desinformado” (producto de la ignorancia) y uno con olor a judeofobia (producto del odio), si es que dicha linea todavía existe.

Primero, si sos ignorante, lo más prudente es callarte la boca en lugar de cuestionar a uno — y solo uno — de los bandos.

Pero segundo y fundamental, dejé de creerte que la ignorancia es tu problema. Seamos francos: es una certeza estadística que a esta altura del partido viste alguna foto como esta:

Es una certeza estadística porque la información es cada vez más accesible para todos. Si el medio de comunicación que voluntariamente elegís no te la muestra, es muy probable que alguno de tus contactos la haya subido a su muro de Facebook. Si no tenes Facebook, siempre te queda la opción de buscar la palabra Hamas y entrar a Wikipedia para saber quiénes son los enemigos de Israel. Si no te gusta leer,  podes elegir un canal más didáctico como Youtube, donde vas a encontrarte con videos como este:

Aun así, obviando todos los recursos que te provee la web 2.0 para conocer la realidad,  preferís retar a la democracia hebrea o realizar una equivalencia moral entre su derecho a la autodefensa y el impulso destructivo de sus enemigos.

Los límites de la buena fe empiezan cuando la ignorancia es una elección.

Hoy en día, la ignorancia es una elección, ni más ni menos.

Ahmed Jabari – Eliminado

 

 

 

 

 

 

 

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Espero que el próximo que salga en la foto sea Ismail Haniyeh.

¿Domingo histórico?

Este domingo puede pasar a la historia como el día en que comenzó la muerte — y toda muerte es un suicidio, decía Schopenhauer — de la izquierda fascista en América Latina.

Fuerza Capriles!

LatamIsrael, un blog para difundir!

Muchas veces escuché algunas de las innovaciones israelíes que están revolucionando el mundo. Pero nunca  me había cruzado con una plataforma que agrupe cientos de ellas, las enfoque con lupa y comparta la opinión de quienes las hicieron posible. LatamIsrael es todo esto, y más. Siendo el líder en distribución de novedades tecnológicas de Israel, en este sitio pueden conocer de cerca Start-Ups israelíes como Innowattech, que descubrió la forma de generar electricidad a partir del movimiento de los coches. Como Argo Medical, que desarrolló un equipo médico que permite a personas paralizadas volver a caminar (¡y hasta correr una maratón!). O como Morflora, que partiendo del descubrimiento de dos profesores israelíes patentó TraitUP, una tecnología diseñada para tratar las semillas sin alterar la estructura genética de la planta, y que en un futuro tendrá el potencial de liberarnos de todos los venenos y pesticidas, mejorar los cultivos en zonas donde los alimentos escasean, y quién sabe que otras cosas más…

Sinceramente, un blog que enriquece de información sobre los últimos avances israelíes, presenta cientos de oportunidades para los emprendedores y a nosotros nos llena de orgullo.

Medalla de oro para la policía israelí

No, la medalla no es para  Rani Ram y Roni Erlich, la pareja israelí de dobles que pudo darse el lujo de ganarle al mejor jugador de tenis de todos los tiempos; ni para Yakov Toumarkin, que hoy se convirtió en el segundo nadador israelí en entrar a una final olímpica; ni para Lee Korzits, campeona mundial de windsurf en búsqueda de un nuevo premio. Mis felicitaciones para todos ellos, pero la medalla de oro de hoy se la lleva la policía israelí.

En el máximo operativo policial de la historia israelí contra la pedofilia, la policía arrestó de forma simultanea a 30 pedófilos. En este artículo pueden leer los detalles del operativo. Entre otras cosas, mujeres de la fuerza policial se hicieron pasar por nenas de entre 10 a 12 años, establecieron contacto con estos enfermos y procedieron a arrestarlos.

Ben Gurión decía que Israel va a ser un país como cualquier otro cuando haya “delincuentes y prostitutas” israelíes. Bengu la tenía clara: Israel es un país común y corriente. Pero no en todos los países comunes y corrientes se pueden festejar victorias descomunales como la del día de hoy. Bien hecho muchachos (y muchachas).

Israel no tiene capital ni víctimas del terrorismo

En la página de la BBC (no pongo el link para no promocionarla) se incluye un listado con todos los países y no-países que participan de los Juegos Olímpicos, acompañada con una breve descripción de cada uno.

¿A que no saben cual es el único que “no tiene capital”?

Muy bien, adivinaron.

Es más, al principio decían que “Jerusalem Este” es la capital de Palesina. Osea, no bastaba con dejar a Israel sin su capital, sino que también era necesario partirla y nombrar una parte de la misma como la capital de un Estado inexistente, el mismo que incubó a los terroristas que asesinaron a 11 atletas israelíes hace 40 años en este evento deportivo.

Acá dejo la respuesta de los atletas israelíes

Con respecto a los 40 años de la tragedia de Munich, me parece una lástima que el Comité Olímpico se niegue a hacer un minuto de silencio por los israelíes asesinados. No tanto por las víctimas ni por sus familiares, sino por ellos, los directivos del Comité. Predican el “espíritu deportivo”, pero no lo ejercen. Porque para competir en cualquier deporte se requiere valentía; y con sus excusas patéticas y disculpas a medias demuestran que, en el fondo, son unos cobardes.

Yitzhak Shamir, un gran líder del pueblo judío

Pasaron 11 días de la muerte de Yitzhak Shamir, pero nunca es tarde para recordarlo.

” Se fue en silencio, sin ruido ni estridencias, casi de puntillas y sin que apenas se hiciera notar, con la sencillez de un gran hombre, cuyo corazón no cabía en su cuerpo, y cuya estatura moral es un reclamo para el ejercicio de la función pública y de la práctica de la alta política de Estado para ésta y las futuras generaciones”, escriben Rafael Ben y Abraham Barreto.

“Shamir no irradiaba carisma. El simplemente irradiaba fortaleza interna”, dice Bibi Netanyahu en la reunión de su gabinete. “Fue de la generación de gigantes que crearon el Estado de Israel”

Esa misma generación que sobrevivió al holocausto, enfrentó al imperio británico y sufrió ataques terroristas en todos los frentes. Esa misma generación que luchó contra 5 vecinos invasores, ganó con un ejército compuesto de granjeros y sobrevivientes del holocausto y construyó un país hermoso y moderno mientras absorbía oleadas de inmigrantes que provenían de todos los rincones del planeta.

Como aclara Caroline Glick en este brillante artículo, el éxito de Yamir no es solo un producto de su generación, sino de sus valores y determinación para actuar en base a éstos, independientemente de los mandatos políticamente correctos dictados desde afuera y adentro. El más ruidoso de todos estos mandatos fue la fórmula “tierras por paz”; Yamir nunca la defendió en toda su carrera ni la implementó cuando fue primer ministro, a pesar de todas las presiones externas (léase USA y Europa) e internas (Shimon Peres, su ministro de relaciones exteriores de aquel entonces, mandó en secreto a un enviado para que se reúna con Arafat y puedan llegar a un acuerdo, por ejemplo). Sí, cedió a la presión norteamericana cuando no respondió la ofensiva iraquí y participó en la Conferencia de Madrid en 1991, pero la concesión que ganó es invaluable: convenció a Bush de que los olim rusos se dirijan a Israel en lugar de ir a Estados Unidos. El resultado fue el millón de judíos que hicieron Aliyah.

Según Leon Pinsker, lo que distinguía a los judíos exiliados de otras naciones era el fracaso de los primeros en comprender que las relaciones entre naciones no están basadas en el afecto, sino en el respeto mutuo. “Para que el movimiento sionista sea exitoso en liberar a los judíos, sus líderes necesitan demandar y comandar respeto — no simpatía — por parte de otras naciones”.

Yitzhak Shamir comprendió esto a la perfección.

Para terminar, acá les dejo una entrevista imperdible que salió recientemente en The Times of Israel.

Espero que el futuro nos depare líderes como éstos.

Foto del día

No, está mujer no está en New York, Paris, Londres, Barcelona, etc.

Están en… Ramallah, esa ciudad donde, según Saramago, flota el “fantasma de Auschwitz”.

No comments…

Ya que estamos en tema, 15.000 trabajadores palestinos podrían perder sus trabajos por culpa de los judeófobos que deciden boicotear productos de Judea y Samaria. Los mismos trabajadores y dueños de la fábrica están en contra de esta medida. Pero bueno, tal vez los boicots persigan ese triple objetivo : perjudican a Israel, permiten retratar a los palestinos como víctimas y bloquean su desarrollo económico para que sigan sintiendo rencor contra la democracia hebrea.

Por último, bien por la Unión Europea.  No deja de ser un dinosaurio rojo que tambalea, pero de vez en cuando hacen cosas productivas.

No lo vi en CNN

Ni en la BBC, New York Times, Time Magazine,  The Guardian, Le Monde, El País, etc.

Publicar la foto sin maquillaje, sin la palabra subjetiva de los auto-proclamados expertos, sin pretender que hay un “conflicto” (en vez de una guerra contra Israel), sin distorsionar la historia para justificar la vigencia del mismo, sin que la sentencia maniquea vuelva a dominar el discurso, sin perdonar los crímenes de las eternas “víctimas”…; eso sería comunicar mucho, demasiado. Algo que algunos “Medio de Comunicación” no saben ni quieren hacer.

Miércoles de Ajedrez

Este miércoles, el israelí Borís Gelfand podría convertirse en el nuevo campeón mundial de Ajedrez, desplazando al indio Anand.  Por ahora, cada uno ganó una partida  y 10 partidas resultaron en tablas.  Después de tanta expectativa, llegó el turno de la muerte súbita. ¡¡Vamos Gelfand!! ¡¡Suerte!!

Además, queríamos comentarles que por esas felices casualidades de la vida, el mismo día donde va a definirse el próximo campeón,   Gustavo Perednik va a estar presentando el libro “El Ajedrez y la Humanidad”, durante la Feria del Libro en Madrid. Acá les dejo la gacetilla:

Durante la Feria del Libro en Madrid, el 30 de mayo, se presentará El ajedrez y la humanidad de Gustavo Perednik (Libros Certeza, 248 páginas).

El libro cruza los puentes que llevan desde el ajedrez hacia la música, la ciencia, la literatura, la filosofía, y la pedagogía, entre otros. Hay varios capítulos dedicados al vínculo entre el judaísmo y el ajedrez, y cómo se refleja en el Israel de hoy.

El milenario tablero emerge como un excelente compañero de ruta para entender nuestra civilización. En palabras de Leontxo García, máximo difusor del ajedrez en España, “este libro demuestra que el ajedrez es una cultura casi infinita”.

En su prólogo a este libro, afirma el profesor de ajedrez Carlos Martínez Garay: “Para quienes dedicamos nuestra vida al ajedrez, Gustavo Perednik es un verdadero referente. Hasta que conocí su obra, no había podido entender al ajedrez como una ciencia. Perednik es un pionero de la ajedrología, sobre la que ya hacia 1994 publicaba artículos en diarios argentinos. En 2005, la revista de educación Conversación publicó su ensayo La edad ajedrecística, reproducido por una universidad de Brasil en su revista universitaria de filosofía. Hacia entonces, Perednik llevaba a cabo un programa de enseñanza de ajedrez a niños de cinco años. Este libro abrirá al lector puertas a un mundo infinito y poco conocido”.

Para nuestros amigos madrileños, es a las 13 horas en el Parque del Retiro.

Consejo: no se la pierdan.

Por último, los dejo con una entrevista a Gustavo sobre este tema en la TV Española (para poder acceder tienen que sumarse al grupo de Facebook “Alumnos y Amigos de Gustavo Perednik”)

Muéstrame una foto y te diré quién eres

Muy ilustradora, demasiado.

Es interesante observar la mirada de uno y otro.

Mirada de Obama: soy un narcisista de pies a cabeza, digo lo que quiero y hago lo que quiero, ¿Algún problema?

Mirada de Bibi: soy un soldado orgulloso de serlo.

Algunas cosas no cambian.

Ahora, volviendo al presente, un lector nos deja un artículo titulado “Obama vs Israel“, de Charles Krauthammer. El autor argumenta que, a esta altura, lo único que busca Obama con todas sus iniciativas diplomáticas es evitar que Israel emprenda una acción militar:

These negotiations don’t just gain time for a nuclear program about whose military intent the International Atomic Energy Agency is issuing alarming warnings. They make it extremely difficult for Israel to do anything about it (while it still can), lest Israel be universally condemned for having aborted a diplomatic solution.

Obama debe pensar que puede juntarse a fumar marihuana con los ayatollahs y, en una de esas, convencerlos de que si quieren borrar a Israel del mapa, disimulen un poco más. Por ahora, los ayatollahs no aceptaron la invitación. Es más, están aumentando la cantidad de centrifugadores en Fordo (de 800 a 3000) para duplicar o triplicar la producción de Uranio. Hasta el día de hoy acumularon 110 kilogramos de 20% de Uranio enriquecido, cantidad suficiente para construir varias bombas atómicas.

La pregunta del millón es cuánto faltará para que Bibi demuestre, una vez más, que sigue siendo el hombre de la foto.

Sinceramente, no creo que mucho.

“Millones de mártires marchando a Jerusalem…”

¿Se acuerdan de la “Primavera Árabe”? ¿Se acuerdan a los “expertos” debatiendo si Egipto se iba a convertir en una democracia donde se respete a las minorías? ¿En qué quedó todo eso?

Bueno, en este video tenemos una aproximación de lo que significa un Egipto democrático. Recomiendo que lean con atención el discurso del vocero de Muhammad Mursi, el candidato “moderado” de la Hermandad Musulmana. Su plataforma política es muy compleja y profunda, no quiero que se pierdan.

Ahora, hablando en serio, espero que el nuevo gobierno israelí, la coalición más grande de la historia del país, conformada por tres egresados de Sayeret Makal (el comando de élite de la Brigada de Paracaidistas), constituya un desincentivo suficiente para que estos islamo-nazis se retracten de hacer cualquier estupidez. A los judíos no nos molesta seguir siendo su chivo expiatoria preferido, denlo por hecho. Pero ni bien crucen la frontera o disparen una sola bala, terminan en el cementerio junto con los mártires de la Guerra del 67, y en menos de 6 días.

Una jugada maestra

Mañana tengo un parcial, así que no tengo mucho tiempo para justificarme.

Los dejo con un análisis que describe a los ganadores y perdedores, con otro que explora las posibles causas por las que Bibi firmó, con otro que se detiene en la reacción de la Casa Blanca y con otro que explica porqué es una jugada maestra por parte de nuestro Primer Ministro.

Last but not least, el nuevo gobierno de unidad va a permitir maximizar el respaldo político y minimizar los obstáculos diplomáticos cuando llegue la hora de atacar las instalaciones nucleares iraníes, va a tener más poder de negociación vis a vis  la Administración Obama y va a aclararle a los laboristas que si quieren imponer recetas económicas marxistas (ergo, suicidas), pueden mudarse a Francia o esperar hasta noviembre del 2013 para tratar de convencer al público israelí de que las adopte.

Maldita sea Bibi… ¿No podías esperar un día más para sorprendernos?

Amaras al líder por sobre todas las cosas

En este documental, Corea del Norte desde adentro. Parece la versión audio-visual del libro 1984.

Si bien es un poco desactualizado (está hecho antes de la muerte de Kim), no deja de ser un detallado y escalofriante retrato del país que mejor encarna el Comunismo. No el Comunismo que imaginaron los primeros profetas (Marx, Engels, etc.), sino el que se vivió en la práctica cada vez que algún dictador trató de aplicar sus recetas. (Demás está decir, para tratar de aplicar sus recetas se requiere de un espíritu fascista. Hayek lo dejó bien claro en The Road to Serfdom.)

La Asamblea General de Naciones (Bananeras e Islámicas) Unidas, que se queda callada frente a la dictadura orwelliana mientras emite condenas contra la democracia hebrea, pueda sentirse orgullosa por permitir esto. Después de todo, si cae el régimen del nuevo líder (evento bastante improbable dado el lavado de cerebro continuo que reciben los norcoreanos combinado con la falta de acceso a otras fuentes de información), los próximos en caer serán ellos.

El ratón Peres no existe

No pensaba hacer ningún post sobre el riflaso que le propinó el soldado genocida israelí al valiente, inmaculado y criterioso activista pro-palestino.  Por si todavía no lo vieron, acá lo tienen:

Pero hace un par de horas, mientras estaba a punto de irme a dormir, veo que uno de mis amigos virtuales (es judío) comparte el video en su muro de Facebook. Así que bueno, había que responderle.

Primero y fundamental, la última edición de Latma contiene la respuesta que necesitamos, y es divertida como siempre (desde 1:50 a 4:30)

En cualquier democracia occidental (de dictaduras ni hablemos) a este activista lo hubieran molido a palos sin que a nadie se le mueva un pelo, pero si un soldado israelí dispersa a un activista pro-palestino con un golpe, hasta el primer ministro y el presidente condenan enérgicamente el “escándalo”, que automáticamente se convierte en última noticia de varios medios. La misma hipocresía de siempre.

Ahora volvamos a mi amigo virtual, que no es un jihadista pro-palestino, ni un judeófobo de sangre, ni un ignorante, ni un periodista.

¿Por qué subió el video a su muro de Facebook?

En mi opinión, porque comete un error frecuente entre los judíos: ver a Israel como un ideal platónico, en vez de verla como lo que realmente es: un país inexplicablemente excepcional, pero donde habitan personas de carne y hueso. Recuerdo haber leído un artículo de un docente estadounidense que argumentaba exactamente lo mismo. Cuando sus alumnos viajaban a Israel, volvían tan maravillados con el país que se olvidaban de que era un país; con sus complejidades, sus tensiones, sus inevitables defectos y su gente.  Por eso, cuando alguno de estos judíos se estrella con la imagen de un soldado israelí cometiendo un error (error comprensible, pero error al fin), reaccionan como reacciona un nene cuando se entera que el ratón Peres no existe: primero se frustra, porque la realidad se impone por sobre su fantasía; y segundo, se lo cuenta a sus amigos para que no caigan en la misma trampa.

Así como los judeófobos ven a Israel como una entidad intrínsecamente malévola, los judíos como mi amigo la ven como un paraíso celestial. Ninguno piensa en las personas de carne y hueso que habitan en ella.

Yerushalaim Shel Zahav — Roberto Carlos

Otra que piel de gallina…

 

Jag Sameaj, de nuestros Jaialim

Lo que hay que responder

Un día antes de festejar que fuimos liberados de Egipto, Gunter Grass hizo gala de sus habilidades lingüísticas para recordarnos que nunca va a faltar alguien que quiera volver a esclavizarnos. En su poema “Lo que hay que decir”, el escritor e influyente intelectual alemán, premio novel de literatura, portavoz auto-declarado de los palestinos y antiguo miembro de las SS enfatizó que está cansado de la “hipocresía occidental”: denunciar el programa nuclear iraní pero callar frente al arsenal nuclear israelí, cuando, en sus palabras, “Israel representa la máxima amenaza para la paz mundial”. Para decorar sus acusaciones, el octogenario Grass le advirtió al gobierno de Ángela Merkel que venderle los submarinos Dolphins a Israel equivale a ser “cómplice de un crimen”, ya que un ataque preventivo por parte de Israel podría “exterminar al pueblo iraní”.

Como se puede esperar, los diplomáticos israelíes condenaron, los amigos de Israel contra-atacaron y la respuesta del gobierno alemán fue políticamente correcta (léase respetar la diversidad de opiniones y fomentar el debate siempre y cuando el único blanco en cuestión sea el único Estado judío). Las réplicas variaron desde “Gunter Grass es el prototipo del judeófobo bien educado” hasta “en vez de denunciar a la única democracia hebrea, debería denunciar a todas las dictaduras del medio oriente”. Algunos también se detuvieron en el pasado nazi del escritor, resaltando que sus ataques judeofóbicos disfrazados con anti-sionismo son una forma de mitigar la culpa que siente por haber pertenecido a una organización dedicada al exterminio de judíos.  En mi opinión, lo que hay que responder es lo siguiente:

Gunter Grass puede quedarse tranquilo, porque cuando Israel decida que llegó la hora de destruir las instalaciones nucleares iraníes, va a hacerlo con ataques aéreos quirúrgicos y altamente coordinados, maximizando la efectividad de los mismos y minimizando los daños colaterales. Por otra parte, si el escritor está realmente preocupado por la preservación de la paz mundial, lo último que debería hacer es despotricar contra el único país del medio oriente donde la búsqueda de paz es una política de Estado; no solo está alimentando el hambre de guerra de los vecinos de Israel y legitimando sus impulsos destructivos en el proceso, sino que además está dilapidando las esperanzas de los iraníes, sirios, egipcios y palestinos que están luchando para liberarse de los regímenes totalitarios que los gobiernan.

Con esta respuesta le recordamos que:

A) Israel es un país que,  como cualquier otro, tiene derecho a defenderse.

B) Israel es un país que, a diferencia de cualquier otro, se defiende protegiendo a los civiles del enemigo.

C) Israel es víctima de su judeofobia, pero no tanto como los iraníes o sirios que quieren vivir en libertad.

No hace falta aclarar que el escritor era un nazi ni agregarle la palabra “judeófobo” a su nombre. Remitámonos a los argumentos y tratémoslo con el respeto que se merece un viejo desdichado como él. Tan desdichado que después de presenciar desde la platea cómo los judíos fueron masacrados por sus amigos, los vio resucitar de las cenizas, redimir su tierra prometida, ganar todas las guerras impuestas por sus enemigos y ahora tiene que atestiguar cómo Alemania — su Alemania — les vende los mejores submarinos del mundo (y subsidiando la mitad de su precio).  Tan desdichado que necesita construir una alianza implícita con los ayatollahs para alimentar la fantasía de que ellos sí van a traer la “paz mundial”, cuando en el fondo, muy en el fondo, sabe que así como los egipcios, persas, griegos, romanos, inquisidores y nazis trataron de exterminarnos, fracasaron en el intento y fueron enterrados por la historia; los ayatollahs van seguir por el mismo camino, los judeófobos como él no van a poder hacer nada al respecto y  los judíos vamos a seguir festejando que antes éramos esclavos y ahora somos libres.

Para entrar en clima de Pésaj

Without freedom of choice there is no creativity. Without creativity, there is no life. Captain James T. Kirk, Star Trek

Los nazis y antisemitas según Cristina F. de Kirchner

En el blog seguimos una regla sencilla: no nos metemos en la política argentina, siempre y cuando los políticos argentinos no se metan con el pueblo judío y/o su único Estado. Hoy fue uno de esos días, y la protagonista fue nada más y nada menos que la propia Presidenta de la Nación.

Durante un acto en el Museo del Bicentenario de la Casa de Gobierno, Cristina F. de Kirchner calificó de “nazi” a Osvaldo Pepe, periodista de Clarín, por mencionar que muchos de los jóvenes de la Cámpora “…son hijos o familiares de militantes montoneros. Los identifica el mismo gen que a sus padres”. En sus palabras, “Me sonó a [Josef] Menguele. Esto de creer en la identificación genética. Qué es esto que alguien nace predeterminado; me pareció muy nazi”. En la misma linea, sentenció que un artículo de Carlos Pagni, periodista de La Nacion, “tenía cierto tufillo antisemita” por señalar que el viceministro de Economía, Axel Kicillof, era hijo de un psicoanalista y bisnieto de un legendario rabino de Odessa.

Si estas palabras las hubiera dicho un funcionario de cuarta, vaya y pase. Pero esta es la Presidente de la Nación… ¿Cómo puede comparar a un periodista que piensa diferente a ella con el “doctor” más sádico que engendró la historia moderna? ¿Habrá escuchado acerca de los “experimentos” que hacía Menguele con los judíos? Sinceramente, estoy tan desorientado con la comparación que dudo mucho si esa mujer se encuentra en pleno uso de sus facultades. Lo más probable es que haya querido nombrar a algún nazi y Menguele haya sido el primero que le salió por la boca. Como fuera, tildar de nazi a un periodista por describir la genealogía (política) de la Cámpora es de una bajeza moral e intelectual que solo merece condenas. Es atacar de la forma más cobarde al que está en a la vereda de enfrente y es relativizar de la forma más brutal a los que masacraron a un millón y medio de niños por ser judíos. También resulta absurdo y condenable calificar de antisemita a Carlos Pagni por mencionar que el abuelo de Kicillof era rabino (¿Qué tiene de “antisemita” decir eso?);  sobre todo cuando la misma Presidenta no emitió una sola palabra con respecto a las reiteras declaraciones judeofóbicas de Luis D´elia. Un Luis D´elia que, además de viajar al Irán de los Ayatollahs, viajó en el Tango 01 junto con ella y Néstor Kirchner.

¿Hace falta llegar tan lejos para tratar de descalificar a un opositor? ¿Hacia donde va un país donde la presidenta recurre a estos agravios para acallar a un periodista? ¿Hacia buen puerto o hacia el puerto de Venezuela?

Terroristas palestinos disparan más de 200 misiles sobre Israel

Del blog del IDF:

Más de 200 misiles fueron disparados desde Gaza, afectando el sur de Israel durante las últimas 81 horas. Un millón de israelíes corren peligro de ser alcanzados por algún misil. Los terroristas, como el Comité de Resistencia Popular (CRP), están atacando las ciudades de Ashdod, Bersheba, Yavne, Netivot y Ashkelon. El sistema Iron Dome interceptó 52 misiles que hubieran aterrizado en áreas densamente pobladas.

Por ahora, Israel respondió con contra-ataques aéreos quirúrgicos como este.

De DebkaFile:

Después de que la Jihad Islámica disparara misiles desde Gaza durante tres días consecutivos, Israel le advirtió al grupo terrorista que la respuesta israelí va a ser de una escala diferente si lanzan los misiles Farj provistos por Irán. La advertencia se realizó el domingo mediante el Jefe de Inteligencia egipcio Murad Muwafi, quien está trabajando junto con Washington para terminar la violencia en Gaza.
Anuncio de la Jihad Islámica extraído del blog Elder of Zyon:
Las brigadas Al-Quds confirmaron que no hay acuerdo con la entidad sionista, y que la batalla está abierta y continua. Acentuó que seguirán hacia adelante con el enfoque de los mártires hasta que se libere todo el territorio de Palestina desde el mar hasta el río…
Acá un análisis del JPost que explica porque los operativos de Hamas no están disparando, pero permitiendo que sus colegas de la Jihad Islámica sigan haciendo el trabajo sucio.
Catherine Ashton, Ban Ki Moon, J-Street y otros amigos de Israel lamentan la muerte de civiles, omitiendo que Israel no mató a ningún civil, sino que liquidó a terroristas como estos de la Jihad Islámica:
Tan valientes que prefieren taparse la cara frente a las cámaras…
Mientras tanto, los “moderados” de Fatah, nuestros compañeros en el “proceso de paz”, celebraron un nuevo aniversario de la Coastal Road Massacre (1978), donde 38 israelíes — incluyendo 13 niños —  fueron asesinados por Dalal Mughrabi, el muy celebrado terrorista palestino. Fue el atentado terrorista más letal en la historia de Israel, y Fatah lo festeja de esta forma:
Por último, Israel sigue enviando ayuda humanitaria a Gaza a pesar de que uno de sus camiones fue atacado con morteros por los propios residentes de Gaza. La actividad se suspendió por unos minutos y se volvió a retomar.
Habiendo dicho todo esto, ¿Hasta cuando Israel va a seguir poniendo en riesgo la vida de un millón de israelíes, negociando con los que festejan la muerte de sus niños y enviando ayuda humanitaria al enemigo? ¿Hasta cuando vamos a seguir pretendiendo que con el tiempo nos van a aceptar como un Estado, si ni siquiera nosotros terminamos de ejercer los derechos que tiene cualquier Estado?
Si queremos que la “comunidad internacional” nos juzgue como al resto de los países, tenemos que empezar a actuar como actuaría cualquier país militarmente poderoso si fuera atacado sistemática y fríamente por asesinos enfermos de odio.
Y sí, ya se que es fácil escribir desde una computadora a 17 mil kilómetros de distancia, pero también se que es mucho más fácil permanecer indiferente frente a nuestros enemigos o, en el peor de los casos, naturalizarlos con el ciego optimismo de que algún día van a cambiar.
Lamentablemente, la historia demostró que la única forma de que nuestros enemigos elijan vivir en paz con el Estado judío es si primero reciben una paliza militar. Israel firmó acuerdos de paz duraderos con Egipto y Jordania después de aplastarlos en el campo de batalla.  Hamas, el CRP, Jihad Islámica y sus amos los Ayatollahs no son ninguna excepción.
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