¿Y qué pasaría si…? Con pequeña reflexión incluida

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Esto es para los que saben un poco sobre derecho internacional y política local argentina. Supongamos que, en el mejor de los casos, el juez Canicoba Corral le puede tomar declaración indagatoria a los cinco imputados en Teherán. Quisiera saber si, aún suponiendo que el juez considere luego de la indagatoria que las pruebas son suficientes para condenarlos, los acusados pueden solicitar a Interpol que levante las circulares rojas, debido a que el único propósito de dichas notificaciones es que los acusados se sometan a la indagatoria de la justicia argentina. Después de todo, ese sería el objetivo primordial buscado por los iraníes (¿alguien piensa que se puede confiar en el régimen iraní? No son tontos). O si, por el contrario, con someterse al interrogatorio no alcanza para que Interpol remueva las circulares rojas ya que, en caso de que el juez a cargo de la causa AMIA decida que los imputados tienen que someterse a juicio o ir a la cárcel porque no hay falta de mérito, siguen siendo fugitivos de la justicia argentina con notificación roja por más que se hayan sometido a declaración indagatoria como corresponde. ¿Se entiende mi pregunta? Porque si este memorándum no está blindado de un retroceso judicial (como esgrime el senador Pichetto al defender el acuerdo), los iraníes habrán cumplido su objetivo de eliminar las circulares rojas y el gobierno argentino que ideó este acuerdo pasará a la historia como el que destruyó la causa AMIA.

En otro orden de cosas, para escuchar las dos campanas (ya que ahora no tengo una posición tomada tan firme como antes), les comento que anteayer miré el segmento entero de 6, 7, 8 sobre este tema, mientras que ayer miré el programa Código político de Eduardo van der Kooy. En el primer caso cada panelista me resultó más patético que el anterior. Traté de buscar el programa en Youtube pero hasta ahora no lo encontré. Teniendo a Pichetto de invitado sin que dijera una palabra para contradecirlos, los panelistas del programa oficialista dijeron cualquier patraña, mezclado con errores e imprecisiones mayúsculas sobre la causa (no tienen la menor idea de nada, ni siquiera se informaron recurriendo a Wikipedia), e incluso algunos defendieron a Irán, criticaron a EE UU (?), hablaron de la “influencia de la derecha ultrarreligiosa israelí (jeje! como si Lieberman fuera religioso) y la “tesis” de Luis D’Elía de que los iraníes son inocentes (como si fuera una cuestión “opinable”, aunque ni de política internacional tienen la menor idea). Sería como que luego del Holocausto nos pusiéramos a hablar de qué hicieron los colaboracionistas polacos, los ucranianos, la Francia de Vichy, por qué Gran Bretaña no bombardeó las vías férreas que conducían a Auschwitz o investigaran las causas que motivaron a los EE UU a impedir la entrada de refugiados judíos… pero a nadie se le ocurriría pensar que la Alemania Nazi tuvo participación alguna en el hecho, o incluso algunos defendieran el régimen hitlerista. Eso es lo que vi en el programa 6, 7, 8. Pura basura negacionista totalmente desinformada sin prueba alguna, me sorprende que al menos funcionarios inteligentes supuestamente comprometidos como Timerman y Aníbal Fernández no hayan salido a desmentirlos públicamente (porque ninguno de esos dos cuestiona al fiscal Nisman ni la causa que imputa a los iraníes, eso lo tengo clarísimo). Los ignorantes o malintencionados como 6, 7, 8 solo confunden más a la gente desinformada. No me sorprendería que la mayoría de los kirchneristas a estas alturas piensen que la bomba en la AMIA la puso el Fino Palacios, o que la AMIA se cayó porque Macri construyó mal la obra del metrobús al lado, o que fue una conspiración de Magnetto y la Corpo mutante, o que a los judíos nos gusta ponernos bombas para culpar diez años después a los pobres, inocentes, pacíficos y respetuosos ayatolás iraníes. Después de todo, en ese programa todo es “opinable”, la palabra de Interpol y el juez de la causa vale lo mismo que lo que piense Cynthia García o algún chavista resentido, no existen pruebas judicializadas en un dictamen impecable de 802 páginas donde se explica cómo se ordenó y planeó el atentado en la ciudad iraní de Mashad, cómo operó la conexión local dirigida por Mohsen Rabbani, cómo se efectuaron los pagos correspondientes, cómo se trajo al inmolado Hussein Berro, cómo la banda de Galeano ocultó pruebas, y quiénes fueron los encubridores., etc, etc, etc. En ningún momento del programa oficialista escuché la palabra “Nisman” o “dictamen”… NI UNA SOLA VEZ. Una vergüenza total. Esa gente – no Timerman ni los funcionarios más importantes del gobierno – es la que me hace desconfiar de las intenciones del gobierno argentino en este memorándum, además de su falta de profesionalismo periodístico. ¿Saben por qué Irán “castigó” a la Argentina de esa forma? Porque Menem, al acercarse a los EE UU, decidió suspender la transferencia de tecnología nuclear al país persa. ¿Y sabes por qué el gobierno de Menem encubrió el atentado cometido por Irán, querida Cynthia? Por dinero (Cavallo no quería perder uno de los principales mercados luego de la caída de la URSS, donde la Argentina podía vender granos) y por miedo (Di Tella no quería que pongan una tercer bomba). En el caso de ustedes, es peor: encubren/exculpan/minimizan/protegen al asesino por simple ideología perversa. Ni siquiera el odio más profundo a los Estados Unidos, puede justificar una alianza con el régimen más misógino, troglodita, terrorífico, fundamentalista, teocrático y peligroso de este mundo. Solo por tu maquillaje te podrían arrestar, torturar o asesinar en Irán.

Por otra parte, mal que le pese a algunos e independientemente de los intereses políticos que lo motivaron, el programa de van der Kooy me pareció excelente, preciso y esclarecedor. Estuvieron invitados los senadores Samuel Cabanchik y Gerardo Morales, un abogado constitucionalista y asesor de la DAIA (no recuerdo si era Sabsay u otro, por favor si alguien encuentra el programa subido a la Web que me avise), Alberto Fernández, Sergio Bergman y Luis Czyzewski, familiar de una víctima (la hija murió en el atentado). Todos me parecieron muy claros y honestos, aunque no me gustó un momento en el que Morales parecía interesado únicamente en votar en contra de la iniciativa del gobierno por cuestiones políticas, en vez de preocuparse de si era conveniente o no votar a favor, siempre y cuando se agregue una aclaración en el punto 5 del memorándum especificando que será una indagatoria por parte del juez y fiscal de la causa según el código procesal argentino, como proponía el senador Cabanchik. Como dije anteriormente, todos los invitados aportaron lo suyo (si lo subieron a Youtube, por favor avisen). Además me pareció muy emotivo cuando Alberto Fernández reveló haber sido el profesor de la hija de Luis. Todos los invitados me convencieron de que actúan por el bien de la causa y condenan al Estado terrorista que cometió la masacre. Pero el que me pareció más brillante, preciso y esclarecedor fue Luis Czyzewski quien, luego de hacer una breve introducción sobre el día en que ocurrió el atentado, brindó una explicación que terminó contestando negativamente la pregunta que yo hice al principio del post, razón por la que él se opone al memorándum: los iraníes podrían lograr que se levanten las circulares rojas de Interpol, independientemente de lo que decida el juez de la causa luego de tomar declaración indagatoria a los imputados. Y al final, tendrá razón Israel, la DAIA, la AMIA, la oposición, la mayoría de los judíos argentinos y en parte Memoria Activa: no tiene sentido negociar con Irán, salvo que haya un acuerdo por escrito donde haya cláusulas legales muy específicas, no un documento vago y ambiguo lleno de lagunas como el memorándum actual, con más agujeros jurídicos que un colador. Como dije en el post anterior, espero que por el bien de la causa, estemos equivocados en nuestro pesimismo. Espero que el fiscal Nisman pueda sacar algo bueno de todo esto. Que D’s nos ampare.

Y me gustaría que, al igual que Burstein increpara en el acto de julio del 2011 a Pepe Eliaschev por decir una verdad, haga lo propio con Verbitsky por difamar al fiscal Nisman en Página/12. Porque la estrategia de la izquierda es la siguiente: buscan cualquier dato (verdadero, falso o sacado de contexto, no importa) para endilgarle la etiqueta de “pro-yanki” a cualquiera que no les guste, entonces evitan tener que entrar a discutir el “detalle” de si esa persona en cuestión tiene o no tiene razón. La verdad y la justicia poco les importa.

Luego del debate en el senado

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Luego de escuchar el debate en el senado, yo personalmente, debo admitir que no me sentí tan pesimista como antes. Si el memorandum contempla (e Irán se comprometió a ello por escrito) que el juez de la causa interrogue/indague a todos los iraníes imputados por la justicia argentina y sobre los que pesa pedidos de captura internacional con circulares rojas de Interpol (son cinco, incluyendo a Vahidi), para que posteriormente el juez dicte sentencia: falta de mérito o pedido de detención (es obvio la conclusión que tendrá el mismo juez que ordenó la captura de los iraníes luego de examinar las cientos de pruebas en el impecable dictamen de 802 páginas de la fiscalía)… pues entonces, si Irán se niega a entregar a los acusados, la Argentina tendrá una nueva oportunidad de ser abanderada de la justicia, la soberanía, Occidente y la lucha contra el terrorismo internacional, denunciando a Irán en todos los foros internacionales por incumplir el memorandum y/o negarse a cooperar con la justicia argentina luego de habersele dado todas las garantías que pidió para el debido proceso, además de romper relaciones diplomáticas con Irán (por no decir económicas, ya que según la Presidenta ella “no tiene el poder para hacerlo”), tal vez arrastrando en la decisión, en un pedido de solidaridad regional, a varios países latinoamericanos. Si esto llegara a ser así, yo personalmente me comprometo a pedir disculpas por todos los agravios injustificados que expresé contra el gobierno y el señor canciller. Deseo desde lo más profundo de mi corazón tener que pedir esas disculpas en vez de tener razón en mi pesimismo como de costumbre, prefiero que mi credibilidad sea destruida antes que hacerle el kadish a la causa AMIA. Confío en el fiscal Nisman, el juez Canicoba Corral, la dirigencia comunitaria y los familiares de las víctimas para que esto no quede impune. El momento de la verdad será después de que el memorandum sea implementado, con veedores internacionales y todo. Es cierto que la causa estaba paralizada, con señalar a los culpables y tener el aval de Interpol no alcanza, hay que llegar a los imputados para indagarlos, aunque sea en la boca del lobo, tratando con el mismísimo satanás. La otra opción era cortar por lo sano y pedir que entreguen a los acusados o se corta relaciones diplomáticas con el Estado agresor. Veremos si eso sucede después de que Irán viole este memorandum y escupa, una vez más, sobre la justicia argentina e internacional.

De última, espero que Israel se encargue por la fuerza de hacerle pagar a esos ayatolás asesinos por la sangre derramada en Buenos Aires, porque dudo mucho que Irán tenga buenas intenciones y finalmente los acusados se pudran en una cárcel argentina, además de pagar un resarcimiento económico a los familiares de las víctimas, como sucedió en Lockerbie. El tiempo dirá.

”No vamos a negociar la sangre de nuestros hijos”

NJ/JAI – Mario Averbuch, quien perdió a su hija Yanina en el atentado a la AMIA, habló en Radio Jai y se mostró decepcionado con la decisión del Gobierno en la creación del “Memorándum de Entendimiento”. “Es todo un teatro, están mal fijados los objetivos. ¿Desde cuándo se negocia con los culplables? Es como pedir que en los juicios contra la dictadura hubiera habido jueces militares”, manifestó. En la misma línea que el presidente de la AMIA, Guillermo Borger, disparó: “Estamos mostrando que no va a pasar nada si hay un tercer o cuarto atentado”.

Escuche la entrevista

Fuente: Radio Jai

Esto es lo que piensan en Israel del acuerdo con Irán. Y sí es importante lo que piense el Estado judío sobre un ataque contra la comunidad judía (la bomba no se la pusieron a la comunidad vasca, gallega, italiana, árabe, china o galesa, se la pusieron a la Israelita). Lo mismo que si Arabia Saudita protestara porque en Gran Bretaña están poniendo bombas en mezquitas y el canciller británico respondiera ridículamente que solo murieron locales, no ciudadanos saudíes, de manera que los países árabes y musulmanes no tienen injerencia en el asunto. Israel tiene, no el derecho simplemente, sino la obligación moral de pedir como mínimo aclaraciones sobre este acuerdo. Además dos años antes del atentado volaron la embajada israelí.

Doble capitulación

La doble capitulación

Gustavo D. Perednik

El 27 de enero pasado fue el Día Internacional del Holocausto, proclamado así unánimemente por la ONU, a fin de que en el mundo entero se enseñe en qué consistió el nadir en el que cayó nuestra civilización con el sádico exterminio de seis millones de judíos.

La República Argentina, lejos de aprovechar la fecha para lanzar proyectos educativos al respecto; lejos de valerse de esa conmemoración para concientizar sobre la enormidad de la Shoá, agregó a ese día un motivo adicional de luto judío: firmó un convenio con el único Estado del mundo que ha incluido en su política oficial la Negación del Holocausto.

Todos los artificios para disfrazar lo sucedido son un monstruoso ardid. Un título como “Comisión de la Verdad” denomina lo que será una rúbrica a la mentira; otro como “acuerdo histórico” da nombre a una bochornosa capitulación.

Lo cierto y deprimente es que Argentina se ha rendido incondicionalmente ante su agresor: el régimen misógino, islamofascista y judeofóbico.

Desde que se reveló irrefutablemente que la República Islámica de Irán fue la perpetradora de los atentados en Buenos Aires, el objetivo de los ayatolás fue uno y único: convertir la incriminación de sus terroristas en una negociación política entre gobiernos. Lo han conseguido sin muchos esfuerzos.

Argentina había venido negándose a someterse. Había sostenido una ejemplar UFI (Unidad Fiscal de Investigación del Caso AMIA) que, durante casi una década, permitió a decenas de profesionales trabajar full-time para reconstruir casi enteramente los hechos. Había declarado una y otra vez que asumiría la verdad, que el descuido del caso AMIA había sido “una desgracia nacional” (Néstor dixit), había manifestado sensibilidad ante la agresión iraní.

Todo ello fue arrojado por la borda: el reclamo de justicia se transformó efectivamente en negociación entre dos gobiernos. La demanda frente al agresor ha sido convertida en un pacto con el diablo. Ganó Chávez. Este representante de los ayatolás en Latinoamérica empujó a la Argentina a la infamia.

No importa cuáles serán los resultados del acuerdo con Irán, porque éste es intrínsecamente infértil. La degradación será protegida por el cinismo de Timerman y la verborragia de Cristina, pero la justicia del caso AMIA ya ha muerto.

El gobierno argentino, que muestra músculos nacionalistas ante Gran Bretaña y EEUU, se sometió en maquiavélica genuflexión ante el régimen que perpetró los atentados terroristas más graves que sufriera el país.

Hasta aquí, la primera capitulación, en buena medida preanunciada por Pepe Eliaschev y denunciada ahora por periodistas de valía. Fue consumada sobre el deprecio oficial argentino por la Justicia argentina, la que lograba reposicionarse después de años de desprestigio.

Fue consumada sobre una vapuleada nación que necesitaba un poco de aire de verdad; sobre la tumba de las víctimas abandonadas a la “negociación” con Irán; fue consumada para alegría de la morralla judeofóbica de Luis D’Elía, que podrá inflar impunemente sus teorías conspirativas que acusan de las muertes de la AMIA a nada menos que el mismísimo Israel, la fuente de todos los males. Alberto Nisman podrá ser ahora acusado de ser agente del Mossad, como todo lo que no le gusta a D’Elía.

Y la segunda capitulación no es menos dolorosa: la de la dirigencia judeargentina que prestó su escenario para que el erostratismo de Timerman “explicara los alcances del acuerdo”, sin que la decencia entendiera qué tiene que ver investigar el caso AMIA con pactar con el régimen medieval.

Que Chávez maldiga a Israel por televisión e incaute las computadoras de la sinagoga de Venezuela no impidió a este gobierno considerarlo su mejor amigo, ni a la dirigencia aceptar eso silenciosamente.

Que los ayatolás se propongan borrar a Israel del mapa no impide que el gobierno firme con ellos un bochornoso acuerdo, ni que la dirigencia se entregue, pidiendo “correcciones” a un pacto que de por sí es una ignominia.

Es el mismo canciller que comenzó el proceso degradante el 25 de enero de 2011 en Alepo, cuando elogió amistosamente al genocida sirio, de quien evaluaba su candidatura como intermediario para negociar el precio que Argentina cobraría de los ayatolás para olvidar su reclamo de justicia.

Rodeado ahora por los dirigentes judíos que no lo cuestionaron, Timerman lanzó el traicionero escupitajo a Israel: “que el país judío no se meta, porque aquí murieron argentinos, no israelíes”.

Con esa sola frase se ha negado al Estado de Israel su carácter de Estado judío. Tratemos de imaginar si alguna vez hubiera en el mundo atentados contra mezquitas y se acallara la queja de los países musulmanes con el argumento de que sólo mueren locales.
Hace recordar a la película soviética de una hora de duración que se exhibía a quienes visitaban Auschwitz-Birkenau, donde habían sido asesinados un millón y medio de judíos. En el filme “explicativo” la palabra judíos no era pronunciada ni una sola vez.
Según los comunistas, habían sido masacrados “rusos, polacos, búlgaros, húngaros, checos…” Timerman lo remeda: “aquí murieron argentinos, bolivianos…” Que a nadie se le ocurra que la AMIA fue atacada por judía, porque en ese caso el Estado judío tendría todo el derecho del mundo (la obligación) de ocuparse de su destino.

Pareciera cumplirse la mordaz ironía del humorista austriaco Alexander Roda Roda a mediados del siglo pasado: la judeofobia “va a valer algo, sólo cuando los judíos se hagan cargo de ella”.

Fuente: Jai

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Capitulando ante Irán‏

Por Natalio Steiner, co-director de Comunidades
Si llega a haber un tercer atentado en la Argentina ya podríamos tener indicios claros de quienes pueden ser sus autores: yo, el 81% de los judíos argentinos que se oponen al memorandum de entendimiento-acuerdo-pacto espurio con Irán; gran parte de la clase política  y por supuesto, al mejor estilo Luis D`elia, algún servicio de inteligencia extranjero ( eufemismo para el Mossad ). Por lo menos esto es lo que se desprende de los twiter que la presidenta escribió hace unos días en respuesta a las declaraciones de Guillermo Borger.
Según el prestigioso periodista ex director del Buenos Aires Herald, Roberto Cox, la Argentina ha  cometido dos gravísimos errores en materia de política internacional en los últimos 60 años. El primero de ellos fue el tardío alineamiento con los aliados durante la Segunda Guerra y el otro el actual ” entendimiento ” con Irán.
Cuesta entender que beneficios obtendrá Argentina de semejante relación en crecimiento. Sin dudas ha desandado un camino que trazó su extinto esposo y entonces si no puedes con tus enemigos, unete a ellos. La Argentina modelo 2013 parece buscar reemplazar el liderazgo bolivariano que dificilmente Chavez pueda recuperar. No hay que ver en esta toma de posición un tema netamente económico en la ecuación comercial entre Irán y Argentina. Me parece que esta actitud de ” entendimiento ” disfrazada de busqueda de justicia y verdad tiene más que ver con una visión de la política exterior argentina que rechaza de plano todo lo que Occidente significa y se recuesta en países supuestamente progresistas y luchadores por la ” libertad “. Por lo menos si uno observa las giras que el actual gobierno ha realizado por el mundo se da cuenta  que en los últimos años se ha visitado  Siria, Libia, Angola, Venezuela, Cuba,  Vietnam entre otros; todos ellos países de un alto espíritu democratico y defensores de los derechos humanos. No confundirse : la actual política exterior argentina busca ese posicionamiento y va a pagar un altísimo precio por esto, algo que seguramente heredaran otros gobiernos.
Queda claro que Irán es el beneficiario principal en esta jugada. Un país que proclama día a día  la destrucción de Israel, alienta el terrorismo islámico, apoya  al criminal regimen sirio,  niega el Holocausto, busca armas de destrucción masiva encuentra en este memorandum refrendado por el Congreso, una válvula de escape a su aislamiento del mundo occidental y árabe y una  renovada  vía de penetración en América Latina y aprovecha para limpiar su desgastada  imagen.  Cuanto debería aprender la política argentina de la resolución en Alemania del caso Mikonos, en 1992, donde quedo claro la responsabilidad iraní en la muerte de cuatro disidentes del regimen de Teherán.  Curiosamente entre los imputados en esa  oportunidad se encuentran algunos de  los actuales imputados en el atentado contra la AMIA.
Un párrafo aparte merecen las actitudes de insolencia del canciller Timerman  hacia el estado de Israel, estado que en 1980 salvó la vida de su padre. Un columnista del diario israelí Haaretz ya se encargo de tildarlo de ” traidor “. Haaretz no es precisamente un diario de derecha o nacionalista. Pensar que Israel no tiene derecho a vincularse en el caso AMIA, habiendose volado antes la embajada con un modus operandi similar a la AMIA y desconsiderando la relación histórica entre Israel y los judíos allí, donde esten, es tan solo una verguenza y un ejemplo de obsecuencia  política en donde intereses determinados se anteponen a una identidad milenaria .
El tercer atentado esta en marcha : es la denegación de justicia; pactar con el diablo, dar vuelta la historia  y permitir que los intereses de una ideología obsoleta y setentista hagan estragos en la verdad en nombre de la verdad.
 
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Anshel Pfeffer, columnista del diario Haaretz, en un artículo titulado “La traición de Timerman”, escribe: “Mientras ninguno de los autores ha sido y probablemente nunca será llevado a la Justicia, el cerebro del atentado, el jefe de operaciones de Hezbollah, Imad Mughniyeh, fue asesinado hace ahora cinco años por un coche bomba en Damasco, que, según creencia generalizada, fue operado por Israel. Dura justicia, sin duda, pero hasta ahora la única que han visto en 19 años los familiares de las 85 víctimas en el atentado”.

Cristina a lo D’Elía… la bomba la puso Borger y la derecha israelí

Caso AMIA: Fernández de Kirchner arremete contra la DAIA

Caso AMIA: Fernández de Kirchner arremete contra la DAIALa presidenta argentina, Cristina Fernández, arremetió contra el titular de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), Guillermo Borger, por sus advertencias sobre la posibilidad de que el memorándum con Irán para “esclarecer” el atentado contra la AMIA en 1994 provoque otro ataque terrorista.

“Leo con mucha preocupación declaraciones de Guillermo Borger, presidente de AMIA, sobre el acuerdo con Irán”, escribió Fernández en su cuenta de una popular red social, en referencia a las palabras de Borger, que insinuó que el memorándum “puede ser un paso adelante al precipicio, porque si esto avanza estaríamos dando lugar a un tercer atentado”.

“Considero a Borger una persona respetable. ¿Qué es lo que sabe para una afirmación tan terrible?”, se preguntó la presidenta argentina a través de Twitter.

“Si hubiera un atentado por el acuerdo con Irán, ¿quién sería el autor material e intelectual?”, tuiteó y formuló varias hipótesis: “Está claro que nunca podrían ser los países firmantes”. “¿Serían quienes se oponen al acuerdo? ¿Países, personas, servicios de inteligencia? ¿Quiénes?”, cuestionó.

La presidenta argentina exigió al titular de la AMIA, en nombre “del pueblo argentino y la Justicia en particular” que diga lo que sabe sobre el atentado.

La comunidad judía del país suramericano ha rechazado el acuerdo firmado entre los gobiernos iraní y argentino para “esclarecer” el atentado contra la sede de la AMIA en 1994, en el que fueron asesinadas 85 personas. EFE y Aurora

El canciller judío que le estrechó la mano a Hitler

Timerman el canciller judío que le estrechó la mano a Hitler

por Jose Brechner

Quienes se sorprendieron de la aproximación de Argentina a Teherán es porque se olvidaron de la esencia antidemocrática de sus dos principales diplomáticos: Cristina Kirchner y Héctor Timerman.

De Cristina no hay mucho que agregar que no se haya revelado. De Timerman la mayoría no sabe gran cosa porque además de que se fue de la Argentina por mucho tiempo, nunca se movió en los ambientes peronistas, ni en círculo político alguno. Lo único que lo hacía conocido era el apellido paterno, que le sirvió para editar un par de revistas en Buenos Aires y décadas después, comprar el Consulado Argentino en New York.

Pero a Héctor Timerman yo lo conozco hace más de 40 años. Fuimos compañeros de curso en el colegio, éramos amigos fuera del colegio, la relación se mantuvo cordial con el tiempo y alguna vez casi fuimos socios. Era mejor tipo.

Héctor idolatraba a su padre, Jacobo, un portentoso egocéntrico, de quien Héctor heredó esa condición, amplificada. Jacobo era un burgués socialista que se asoció con David Graiver –el banquero que lavaba el dinero obtenido de los secuestros de los Montoneros — para financiar La Opinión. Un diario de gran éxito, imitación de Le Monde.

Su fortuna creció cuando Graiver murió en un irresuelto accidente aéreo en Acapulco en 1976. Jacobo liquidó el periódico y construyó su sueño dorado; su casa en Punta del Este. A diferencia de los demás bungalows, que para ubicarlos por falta de numeración en el bosque llevan un distintivo con un nombre común, a veces relacionado con la placidez del lugar, por decir: “Atardecer”; “Sosiego”; “Armonía”, éste llevaba un enorme cartel al que lo único que le faltaban eran las luces de neón. Decía: “Timerman”.

El afán de figuración de Jacobo era similar al de Cristina pero inferior al de Héctor, que acomplejado, pero al mismo tiempo orgulloso por la notoriedad de su padre, siempre quiso igualarlo o excederlo. Su primer paso en ese rumbo lo tomó cuando decidió ascender socioeconómicamente y se casó con una rica heredera.

La madre de su esposa tiene presunciones aristocráticas y le encanta figurar en las revistas de fotos de “sociedad”, haciéndose pasar sin timidez por “condesa”, aunque de la nobleza europea no tiene ni una peca y la realeza hebrea desapareció hace 2.000 años. Conozco al único conde judío y no tiene parentescos en América Latina.

El título de Conde no se compra, es otorgado por un Rey y viene acompañado de un condado y un palacio. Sin embargo es evidente que la parodia nobiliaria ha influido determinantemente para que la Cris, que se desvive por trepar socialmente, designase a Héctor embajador y después canciller, sin que tuviese ninguna experiencia política ni diplomática.

Timerman se fue a vivir a Estados Unidos pero odia a ese país. Por eso inspeccionó personalmente un avión estadounidense de ayuda militar que llegó a Ezeiza, acusando infantilmente al Pentágono de espionaje y tráfico de drogas, haciendo uno de los papelones más ridículos de la diplomacia moderna.

Héctor en tiempo récord, extrajo todo su arsenal de desprecio a Washington, hasta tirar las relaciones con Estados Unidos al suelo, pese a que podría haber congeniado con Hillary y Obama que son de izquierdas, más son demasiado conservadores para su gusto. Su línea es la de Hugo Chávez.

Irónicamente, cuando lo designaron embajador, se comentó que fue porque tenía buenos lazos con los demócratas. Por lo visto no era así. Fue la historieta de la nobleza, la condesa y la riqueza, que fascinaron a la Cris.

Cuando Héctor fue nombrado embajador y posteriormente canciller, le escribí felicitándolo y sugiriéndole que fuese cuidadoso con lo que hiciere, debido a las repercusiones que sus actos podrían acarrear por su condición de judío. Obviamente no recibí respuesta.

Si Su Excelencia pudo olvidar la amistad que le brindó Estados Unidos, también puede olvidar una amistad personal. Como yo soy un judío sionista, mi conciencia no me permite dejar que nadie atente contra la seguridad de mi pueblo. Por eso escribo esta nota.

Héctor continuó con sus labores chavistas, reconociendo un Estado Palestino, apoyando a Gadafi y Bashar al-Assad, hasta que llegó el remate en la AGONU. Mientras Benjamín Netanyahu daba un discurso gráfico a la asamblea, previniendo sobre la necesidad de reaccionar conjuntamente frente al peligro nuclear iraní, Timerman organizaba su anhelado encuentro con su contraparte de Teherán, Ali Akbar Salehi.

La reunión con Salehi fue en Iom Kippur, fecha en la que los norteamericanos y los israelíes no enviaron sus delegaciones al foro. Pero Timerman trabajó ese día con los enviados de los ayatolas en su obra maestra: Olvidar a los asesinados en la AMIA, aprobar la desaparición de Israel, y mofarse de los Estados Unidos que también tiene de enemigo a Irán.

Después de Adolf Hitler, no ha habido ningún líder de nación alguna, con excepción de Mahmoud Ahmadinejad y del Ayatola Ali Khamenei, que negara el Holocausto y propusiera la destrucción de Israel y el pueblo judío. Eso le agrada a Timerman. ¡Bravo Héctor, sos un peronista copado!

Las consecuencias de las relaciones con Irán y cualquier país o entidad extremista musulmana serán catastróficas para los argentinos. En 1988 la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) me invitó a una reunión personal en Túnez con su jefe, Yasser Arafat (a quien Héctor consideraba un “terrorista moderado”). Hubiese sido la primera vez que un político judío en ejercicio se reuniría con el cabecilla árabe. Era mi oportunidad de llegar al estrellato, pero no acepté. Yo no estrecho la mano de un asesino antisemita cuyo propósito es exterminarme.

Sin embargo, el 13 de Septiembre de 1993, los gobernantes izquierdistas israelíes, Yitzhak Rabin y Shimon Peres, sí lo hicieron, y con ese gesto legitimaron el terrorismo palestino y su ficticia lucha por un territorio que nunca les perteneció.

Casi 20 años después de ese fatídico encuentro, no hubo el prometido reconocimiento de Israel por parte de la AP, no hay paz, aumentó el terrorismo y el antisemitismo. Y, Peres, –por quien tengo muy poco respeto, pues discutimos sobre el asunto palestino en 1989 cuando ejercía de Ministro de Exteriores de Isaac Shamir– era y sigue siendo mucho más inteligente que Héctor Timerman.

Jacobo Timerman era controversial pero también era más inteligente que su hijo, y por lo menos tenía un mérito. En La Opinión no se podía escribir contra Israel. Jacobo además era antiperonista. En 1973 almorzábamos en su casa cuando dijo: “Llega Perón, se va Timerman”. Y se fue, y después volvió, y el hijo se hizo peronista, anti sionista. Y eso que Héctor, en todo, imitaba y parafraseaba a su padre.

Ser judío y peronista es igual que ser judío y hitlerista. Perón dio refugio a los nazis pero no dejaba entrar judíos a la Argentina. Eso no les incomoda a los judíos peronistas. Héctor Timerman concentra los valores de esos indignos individuos y su infame partido.

Fuente: josebrechner.com

¿Por qué el acuerdo con Irán es una patraña?

Los familiares de las víctimas de la AMIA piden “dejar sin efecto” el acuerdo

A través de un documento público, exigieron que no se aplique el memorándum de entendimiento firmado con el país islámico, orientado a esclarecer la causa del atentado. “Viola normas argentinas”, indicaron

Los familiares de las víctimas de la AMIA piden "dejar sin efecto" el acuerdo

Crédito foto: Charly Díaz Azcué

Un documento difundido ayer por un grupo de familiares de las víctimas de la AMIA solicita al Gobierno que deje “sin efecto” el acuerdo establecido con el régimen iraní en referencia a la investigación que busca esclarecer los responsables del atentado terrorista de 1994 en la filial judía.

Bajo el título “Lo que el memorándum de entendimiento entre Argentina e Irán debe decir y no dice y viceversa”, el grupo Los Familiares de Víctimas del Atentado a la AMIA denunció las presuntas falencias del acuerdo tomando en consideración los dichos del canciller Héctor Timerman en la reunión mantenida con representantes de la AMIA, la DAIA y familiares de las víctimas.

En este sentido, los familiares recordaron que en aquel encuentro celebrado en la sede de la AMIA, Timerman garantizó que los imputados serán sometidos a una “declaración indagatoria bajo las normas legales argentinas”.

Para los damnificados, el punto es “sumamente preocupante”, ya que habiendo sido acordadas entre las partes las condiciones de declaración de los acusados se omitió incluirlas en el Memorándum de Entendimiento.

Al respecto, indicaron que a partir de este olvido Irán no está obligado a cumplir estas condiciones. Sobre todo teniendo en cuenta lo sostenido por el canciller, quien afirmó que “el Memorándum es inamovible”.

Violación de los códigos procesales

“Con respecto a que las declaraciones serán indagatorias y bajo nuestras normas legales, queremos manifestar que si esto es así, el punto 5 del acuerdo colisiona y viola lo dispuesto por el Código Procesal Penal Argentino”, se advierte en el documento.

“Al respecto corresponde aclarar, si como dijo el señor Ministro se va a aplicar la Ley Argentina, que de acuerdo a lo que establecen las normas de procedimiento penal de nuestro país, no podrían participar de esa declaración indagatoria ni la Comisión que crea el Memorándum y menos aún las autoridades judiciales iraníes”, argumentaron.

El documento continúa señalando que “el segundo párrafo del punto 5 antes mencionado es aún más violatorio de la Ley Argentina que el primero cuando textualmente dice: ‘La Comisión tendrá autoridad para realizar preguntas a los representantes de cada parte’ ya que en una declaración indagatoria bajo la Ley Argentina es el juez el que realiza el interrogatorio y de ninguna manera está obligado a responder preguntas de nadie ni a dar explicaciones a terceros sobre las preguntas que hace”.

“Por lo tanto consideramos que si la indagatoria se realiza con aplicación de la Ley Argentina, nuestro gobierno suscribió un Memorándum que viola nuestras propias normas legales”, agregó, y aseveró además que lo mismo ocurriría con la legislación iraní.

Prisión preventiva

Por su parte, el grupo señaló que hay incertidumbre sobre cómo se aplicarían los casos de prisión preventiva si es dispuesta por el juez que administra el expediente.  “Si esa situación se llega a plantear nos preguntamos si es la Policía Argentina la que lo va a detener, y si es así, cosa que debería constar en el Memorándum, en qué cárcel o penitenciaría van a estar y cómo se los trasladaría a nuestro país, siendo que actualmente no existe tratado de extradición entre Argentina e Irán”, apuntó el escrito.

Entre las omisiones, los familiares también se pusieron en alerta al verificar que en el Memorándum “inexplicablemente se omitió consignar que Irán no puede dar protección, legal, diplomática o de ningún tipo a los indagados, ya que si es así, la aplicación de la Ley Argentina se transformaría en una mera expresión de deseos absolutamente lejana de la realidad”.

Intercambio de información

Otro de los puntos del acuerdo que se cuestionaron fue el de la facultad que las autoridades de Irán y de Argentina puedan intercambiar evidencia y datos que se poseen sobre la causa AMIA. En este sentido, consideraron que en las fojas puede haber “información sensible o no pública que se pudo haber aportado a la causa con ese carácter”.

“Supongamos que en base a ese tipo de información y a otras evidencias recogidas por los investigadores, se haya llegado a la convicción por parte de la Fiscalía y el Juez de la causa de la responsabilidad de los imputados de origen iraní. Si esto fuera así, lo cual es perfectamente posible, ¿puede nuestro país entregar a Irán esa información SENSIBLE O NO PÚBLICA, desconociendo o VIOLANDO los procedimientos que regulan el uso de ese tipo de información?”, expresaron.

Plazos y falta de utilidad

Los familiares apuntaron que en el Memorándum “existen omisiones inexplicables, como ser el no poner plazos para la conformación de la Comisión y para la emisión de su dictamen”. Además, rechazaron la utilidad de la nueva institución, puesto que no tendría carácter vinculante.

“Otra inconsistencia que surge de la redacción del Memorándum es que dice que las autoridades de los dos países se reunirán en Teherán para interrogar a las personas con alerta roja. Al respecto queremos resaltar que para nuestras normas legales no es lo mismo interrogar que indagar, y dichas normas prohíben al juez de la causa interrogar a un imputado, sólo lo puede indagar”, precisaron.

En el comunicado, los familiares anticiparon que, “sabiendo la notoria habilidad negociadora de la diplomacia iraní”, una vez finalizados los interrogatorios, Irán va a presentarse ante Interpol a solicitar “el levantamiento de las alertas rojas, aduciendo haber cumplido con el reclamo de ese organismo”.

“Por lo expuesto precedentemente y teniendo en cuenta las notorias inconsistencias, omisiones, inexactitudes y violaciones de las normas legales argentinas, consideramos que el Memorándum debería ser dejado sin efecto por nuestro gobierno”, sentenciaron.

Fuente: Infobae

Mi opinión:

Señora Presidente, usted tal vez tiene buenas intenciones y no puede impedir el comercio de empresarios argentinos con Irán, pero sí puede cortar relaciones diplomáticas con ese país. Puede denunciar a Irán en todos los foros internacionales a los que pertenece Argentina, puede organizar un boicot regional de Latinoamérica contra el Estado agresor. Hay muchas cosas que puede hacer. No le quepa la menor duda que Irán no entregará a sus funcionarios, confiar en ese régimen es ridículo. Pero al menos puede hacerle pagar a Irán el costo político y diplomático por la masacre que cometió en su suelo.

Sobre el acuerdo Argentina–Irán

preguntas sin respuesta

Ahmadinejad ama la verdad

El peligro de que lo firmado se convierta en un tratado que complique a la Argentina. Los errores de una Comisión de la Verdad que no podrá impartir justicia. Qué busca Irán. ¿Hacia un acto de estupidez histórica?

Por Dante Caputo

Hace unos días, los ministros de Relaciones Exteriores de la Argentina y de Irán firmaron un memorando de entendimiento sobre la cuestión del atentado a la AMIA. Los memorandos de entendimiento son una de las formas básicas utilizadas para acordar formalmente la voluntad de dos o más partes, por lo general representantes de gobiernos. La forma más elaborada y compleja es el tratado. A diferencia del memorando, el tratado compromete la voluntad de una nación, y su incumplimiento genera sanciones. Al obligar a la nación y no sólo al gobierno que ocasionalmente los firma, los tratados requieren la aprobación del Poder Legislativo.

Por lo tanto, lo que fue firmado en Etiopía no requiere aprobación legislativa. Pero, curiosamente, el texto firmado indica lo contrario: “Este acuerdo será remitido a los órganos relevantes de cada país, ya sean el Congreso, el Parlamento u otros cuerpos, para su ratificación o aprobación de conformidad con sus leyes”.

Esta dista de ser una cuestión formal. Si se sigue el procedimiento legislativo, el memorando devendrá tratado y se convertirá en ley. Su vigencia se prolongará en el tiempo con independencia de los gobiernos. Si, por ejemplo, al final de este oscuro sendero se acordara una indemnización a los familiares de las víctimas en lugar del enjuiciamiento y condena de los culpables (así sucedió en Libia con el atentado ordenado por Kadafi al vuelo 103 de Pan American), nunca podríamos volver atrás.

Una aprobación legislativa de este acuerdo significaría entonces que la Argentina, no sólo el Gobierno actual, habría aceptado la impunidad.

¿Qué busca el memorando-tratado? Al inicio del texto se señala el objetivo de la acción conjunta: “Se creará una Comisión de la Verdad compuesta por juristas internacionales para analizar toda la documentación presentada por las autoridades judiciales de la Argentina y de la República Islámica de Irán”.

Aquí se nota otra originalidad del memorando-tratado: la creación de una Comisión de la Verdad entre dos países. Este es el primer caso en que una comisión de este tipo no está compuesta por partes del mismo país. En todos los casos conocidos, una Comisión de la Verdad se forma entre dos o más sectores de una sociedad para que todos den su testimonio sobre un conjunto de hechos sucedidos, siempre violentos y que generaron muertes, persecuciones y destrucción.

Una Comisión de la Verdad se establece para saber lo que pasó, no para castigar a los culpables. Quienes la componen reconocen que los responsables de los delitos no podrán ser enjuiciados y acuerdan la reconstrucción histórica; se ponen rostros a los victimarios. Unos no tienen poder para enjuiciar y los otros poseen el suficiente para no dejarse enjuiciar.
Extrañamente, tras varias críticas, llegando a calificar el acuerdo de “trampa”, miembros de la DAIA y la AMIA dijeron hace cuatro días –en un llamativo cambio de posición– que “ahora que les habían aclarado lo que se quería decir en el texto, veían su utilidad”. Disculpe, lector, mis reiteraciones, pero lo hago tratando de evitar la engañosa ilusión de quienes sufren: la intención de los tratados no se aclara, se escribe. Si hay una intención por parte del Gobierno que va más allá del texto, esa intención no tiene valor. Lo que vale es lo que está escrito, no su interpretación.

El memorando-tratado reemplazará a la Justicia. Irán puede mostrar lo que acordó, y allí no hay una sola palabra que obligue o sugiera la posibilidad de un juicio.

La Comisión de la Verdad no es la antesala de la Justicia. Siempre ha sido así. El magistrado Raúl Zaffaroni sostiene que éste es el comienzo del camino judicial y que fue una equivocación hablar de Comisión de la Verdad. Qué error notable para un juez: el nombre designa correctamente lo que es, y no hay nada en el texto que indique la posibilidad de acción judicial posterior. Lo que no está en el tratado no está en el mundo.

Otro hecho llamativo, sobre el cual no se ha oído ninguna explicación, es la inexplicable razón por la cual el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, firmó este texto. A cambio de aceptar que sus funcionarios testimonien ante esta Comisión y autoridades judiciales argentinas, ¿alguien explicó qué gana Irán?

Hace casi 18 años que sucedió el atentado, uno de los más grandes actos terroristas antijudíos desde el final de la Segunda Guerra en el mundo. Sin embargo, el régimen iraní convivió con la sospecha sin que pareciera sacarle el sueño. ¿Por qué ahora este afán de purificación? Puede, lector, que mi información limitada me lleve a ignorar cosas obvias. Pero no imagino, ni vi que otros conocieran, la razón de la contrición.

El presidente Ahmadinejad, lamentable producto de la historia del último medio siglo de su país, no es un individuo con quien se pueda hacer un acuerdo. Es responsable de una brutal represión interna, de la muerte de muchos de sus compatriotas que objetaron los resultados electorales, es homofóbico y niega la existencia del Holocausto. Es un activista del negacionismo. Organizó en su país congresos “mundiales de expertos” para demostrar la falsedad histórica de la Shoah, la catástrofe humana del siglo XX. En esos congresos estuvieron presentes escritores, actores, políticos de varios países, casi todos ellos con condenas de cárcel en sus países por delitos raciales.
En el atentado a la AMIA murieron 85 personas. Eran trabajadores y estudiantes argentinos, chilenos, bolivianos y polacos. Y ahora, el Gobierno nos dice, lector, a usted, a mí y otros muchos, que deberíamos creer que no sólo no se podrá hacer justicia, sino que la verdad sobre las causas de esas muertes será indagada por representantes de un país que desconoce, rechaza y niega la exterminación de seis millones de personas.

Creo que cometeríamos un acto de estupidez histórica. Pero si Irán no buscó esto, ¿quién lo hizo? ¿Por qué?
En el pasado mes de octubre, la agencia de noticias iraní FARS publicó la siguiente información: “El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad dijo que una vez que las investigaciones tuvieran lugar de forma precisa e imparcial, recién entonces se habrá preparado el terreno para la expansión de las relaciones comerciales entre Irán y la Argentina”. Por lo tanto, el señor Ahmadinejad pone (¡él, no los argentinos!) como condición la investigación, y, una vez que quede bien claro todo, nuestro país podrá aumentar sus exportaciones.

El negacionista quiere la verdad sobre 85 muertes, la mayoría judía. Parece que, entonces, si nosotros permitimos que se conozca la verdad, tendremos como recompensa un comercio ampliado. Hoy vendemos por valor de 1.200 millones de dólares e importamos por veinte millones. ¿Cuánto más vale la verdad?
¡Qué historia rara, lector! Si el Congreso aprueba este memorando, será tratado y no tendremos vuelta atrás. Por lo menos, tratemos de no comprometernos para siempre con este “hecho histórico”. Que sea, sólo, una de las tantas cosas de este Gobierno, que serán desandadas. No le pongamos a la impunidad el sello de la nación.

Fuente: Perfil

¿Por qué Israel se mete?

Algunas reflexiones sobre nuestro Canciller: ”No se metan”

Tuve la responsabilidad de cubrir la conferencia de prensa del Canciller Héctor Timerman en la sede de la AMIA, en la cual intentó aclarar todas las dudas que se presentaron a raíz de la firma del acuerdo con la República Islámica de Irán, difundido como “Comisión de la verdad”. Por Ariel Krengel.

En la presente no tengo intención de referirme a dicho acuerdo, ni a las consideraciones realizadas por el Canciller, las autoridades de las entidades AMIA y DAIA y los familiares de las víctimas. Mucho se ha escrito al respecto y mucho más se escribirá, pero por lo pronto se lo dejo a los especialistas en derecho.
Sin embargo, durante dicha conferencia de prensa, un colega le preguntó al Canciller por las quejas que había manifestado el Estado de Israel, quien incluso había convocado al Embajador García para pedirle explicaciones sobre el acuerdo en cuestión. El Canciller contestó muy brevemente que no era el tema que convocaba y que al respecto iba a emitir un comunicado en horas de la tarde.

Y así lo hizo. Si bien en un principio fuentes oficiales indicaban que le brindarían a Israel, un amigo de Argentina desde hace décadas, todas las explicaciones necesarias, la respuesta fue diametralmente opuesta. El comunicado de la Cancillería comenzó diciendo: “El atentado sufrido por el pueblo de nuestra patria el 18 de julio de 1994 no involucró a ningún ciudadano israelí…” y continúa, “Cabe resaltar que la Argentina jamás ha citado a un embajador israelí para pedirle explicaciones sobre acciones de su gobierno”.

Al respecto me permito recordarle al Canciller algunas cuestiones importantes. En primer término, nuestro país nunca citó a ningún embajador israelí para pedir explicaciones, porque no tendrían sobre qué hacerlo. Quizás le hicieron consultas durante la Guerra de Malvinas para conocer la magnitud de la ayuda que Israel brindó a la Argentina, o tal vez para agradecer el trabajo realizado por la Unidad de Rescate luego del Atentado a la AMIA.

Pero lo más trascendente es el comienzo del comunicado. Estimado Canciller Timerman, por si no lo sabe le recuerdo que Israel tiene como particularidad preocuparse por cada judío en el mundo, tal como lo demostró rescatando a los secuestrados del Avión de Air France en Uganda, o siendo una casa segura para tantos compatriotas argentinos que escapaban de las garras de la última dictadura militar. Quizás usted no lo sepa, lo olvidó o bien no se dio cuenta de este hecho al redactar el Comunicado.

Si no hubiese sido por Israel que se preocupa por cada judío sea o no ciudadano israelí, la vida de su padre Jacobo hubiese tenido un futuro incierto. Cuando el gobierno militar perseguía a su padre, Israel no le preguntó si tenía pasaporte israelí. Simplemente lo salvó, como lo hizo con tantos otros argentinos. A pesar de este, su padre no se privó de hablar mal de Israel apenas aterrizó en suelo israelí. Pero usted lo ha superado ampliamente, su padre estaría orgulloso de su accionar. Según su lógica, la preocupación de Israel es absolutamente injustificada. Si Israel hubiese existido en la Europa de pre guerra nada debería haber dicho sobre la Kristallnacht o las Leyes de Nüremberg o la Shoá, porque ninguno de ellos era ciudadano israelí.

Por suerte hay países que entienden de manera distinta lo que significa el valor por la vida y los DD.HH. sin importar dónde o quien los profane. Israel es uno de ellos y gracias a eso usted pudo disfrutar de tener con vida y a su lado a su padre hasta que la vejez terminó son su vida y no un régimen asesino, como lo fue la dictadura militar ayer y lo es Irán hoy.

Usted hoy, le dijo a Israel, “No se metan”. Menos mal que en Israel no hablan castellano, hay una esperanza de que no le hagan caso.

Fuente: RADIO JAI

Se vendió la AMIA y sus 85 muertos para vender un poco más de soja

arreglo

Es lo mismo que “esclarecer el Holocausto” en una charla en la Alemania Nazi o esclarecer el “malentendido” (Ahmadinejad dixit) de los 30.000 desaparecidos con el Tigre Acosta. Está todo “esclarecido” señora Presidenta. Lea el dictamen de 800 páginas del fiscal Alberto Nismann y encontrará pruebas más que suficientes para inculpar a Irán por el atentado. Mi propuesta:

Se pide la extradición de los siete funcionarios y ex-funcionarios iraníes acusados por el atentado (prófugos cuya captura ratificó Interpol), para ser juzgados imparcialmente por la justicia del país donde se cometió la masacre, o se rompe relaciones diplomáticas, políticas y económicas con Irán. Así de simple. Tengan un poco de dignidad nacional, aunque les importe un rábano los judíos.

Timerman: Sos un Judenrat, una desgracia para la Argentina y tu pueblo. Me das asco.

Respuesta de los familiares de las víctimas de la AMIA

Tras las gravísimas declaraciones
Carta Abierta al Presidente de Ecuador Rafael Correa
NJ/ – Familiares de las víctimas del atentado terrorista contra la AMIA escribieron una carta abierta dirigida al presidente ecuatoriano, Rafael Correa. Lea la carta completa
 
familiares de victimas

Sr. Rafael Correa,

Como Familiares de Victimas del Atentado a la AMIA hemos recibido con profunda indignación sus declaraciones efectuadas al canal C5N vinculadas con el Atentado terrorista perpetrado contra la sede de la AMIA – DAIA.

Al leerlas nos invadió una profunda sensación de repugnancia por el fenomenal nivel de hipocresía que surge de dichas declaraciones.

Establecer un nivel de comparación según la cantidad de muertos que dejan los atentados terroristas y decir, entre líneas, que ese no es un verdadero peligro y que el verdadero peligro esta en otro lado, es ofensivo e insultante para los muertos en los Atentados sufridos por nuestro país, sus familiares y el pueblo Argentino.

Sr. Correa, los terroristas son ASESINOS independientemente de la cantidad de personas que matan y hieren, del lugar en que ejecutan sus acciones y de las motivaciones ideológicas o religiosas que tengan para matar. SOLO SON ASESINOS.

Sus palabras dan a entender que para Ud. hay un terrorismo bueno y un terrorismo malo.

Para que Ud. entienda, si puede o si su postura ideológica se lo permite, queremos que Ud. razone ¿cual seria su opinión si los Atentados terroristas se hubiesen producido en Ecuador en lugar de la Argentina? ¿También los compararía según sus resultados o diría que el verdadero peligro esta en otro lado?

También queremos decirle que Ud puede asumir ideologías antiimperialistas, como se desprende de sus palabras, pero para implementarlas no hace falta hermanarse con el fundamentalismo o el terrorismo, hay otros métodos mas creativos para aplicarlas.

Por otra parte, estamos convencidos que a Ud. también lo atacó el síndrome del poder, ya que de sus insultantes manifestaciones se desprende claramente que Ud. está convencido que puede hacer o decir cualquier cosa sin que ello tenga consecuencia alguna.

De sus palabras ofensivas hacia la Argentina, hacia los muertos en los Atentados y sus familiares surge claramente lo que Ud. mismo dijo ayer hablando de otro tema, cuando habló de “serias deficiencias éticas y morales”.

Sr. Correa, estamos convencidos que Ud. tuvo serias deficiencias éticas y morales cuando habló de los Atentados terroristas, y también presumimos que Ud debe saber el significado de las palabras ética y moral.

Si es así, esperamos que Ud. se disculpe por esas manifestaciones ofensivas e insultantes.

También nos ponemos a su disposición para explicarle lo que significa para un familiar de una victima de un atentado terrorista, la ausencia de un padre, de un esposo o hermano o de un hijo.

Cuando el título de esta carta abierta habla que la misma esta también dirigida a muchos mas, estamos haciendo referencia a nuestro gobierno y a la clase política de nuestro país.

Frente al exabrupto del Presidente Correa nuestro gobierno, los demás poderes públicos y la mayoría de la clase política argentina han mantenido un absoluto silencio.

Los familiares de las Victimas nos sentimos muy solos. Necesitamos que todos ellos se manifiesten repudiando las palabras del Presidente de Ecuador. No somos solo nosotros los que debemos manifestar el repudio frente al insulto que representan esas palabras.

Aun están a tiempo de manifestarse. La dignidad de nuestro país necesita que lo hagan. Callarse es consentir.

Luis Czyzewski

DNI 4.431.381

Sofia Guterman

DNI 3.965.064

Ana Maria Blugerman

DNI 4.865.638

Mario Averbuch

DNI 4.545.782

Rosa M. de Barreiros

DNI 14.284.685

Dora Band

DNI 6.068.855

Fernando Losz

DNI 10.023.133

Mónica Kleiman

DNI 13.565.998

En la carta hay un solo error. La clase política argentina sí se expresó. Casi toda la oposición manifestó su enérgica condena a la declaración de Correa. En todo caso, fueron el gobierno y sus afines los que callaron, especialmente la Presidenta que no le dijo ni mu a su contraparte ecuatoriano durante la reunión que tuvieron luego de la entrevista. Tampoco escuché el rechazo de ningún kirchnerista, ni uno solo. Las cosas por su nombre. Vamos a señalar el problema donde verdaderamente existe.

Las víctimas inocentes importan según quién las mató

¿Qué pasaría si yo dijera?

“Conozco el caso de los 30.000 desaparecidos en Argentina. Es muy doloroso para la historia argentina, pero vea cuántos murieron durante las matanzas de Stalin en Rusia, el genocidio comunista en Camboya o la dictadura de Idi Amin en Uganda. Comparemos las cosas también y veamos dónde están los verdaderos peligros, no debemos manipular.”

Seguramente me dirían que soy un imbécil o simplemente un canalla. Un banalizador de la dictadura o algo peor que un “promotor de la teoría de los dos demonios”. Y con razón. Sin embargo, yo no pienso eso, estoy parafraseando lo que dijo el presidente ecuatoriano Rafael Correa:

El presidente de Ecuador minimiza el atentado a la AMIA

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La DAIA y la AMIA manifestaron su repudio a las declaraciones de Rafael Correa respecto del atentado contra la mutual judía que en 1994 dejó 85 víctimas fatales. El presidente ecuatoriano justificaba las relaciones diplomáticas con Irán en el marco de una entrevista televisiva cuando el cronista le preguntó por su posición respecto de la negativa de Teherán de dejar que juzguen a los sospechosos del ataque con coche bomba en la Argentina. “Conozco ese caso. Es muy doloroso para la historia argentina, pero vea cuántos murieron en el bombardeo de la OTAN a Libia. Comparemos las cosas también y veamos dónde están los verdaderos peligros, no debemos manipular”, fue la respuesta de Correa que despertó la indignación de las instituciones judías. El mandatario ecuatoriano también afirmó que Irán es “una de las pocas democracias formales” en Oriente Medio y consideró que en las críticas hacia ese país hay una “terrible doble moral” y una “manipulación” por los “intereses y particulares visiones de ciertos países hegemónicos”. La DAIA manifestó su “estupor y profundo rechazo” por las declaraciones. “El mandatario formula comparaciones inaceptables, cuestiona lo actuado por la Justicia argentina que imputa a anteriores y actuales funcionarios del gobierno iraní y promueve una cerrada defensa del presidente Ahmadinejad, negador de la Shoá (holocausto judío) e instigador de la destrucción del Estado de Israel”, expresó esa institución a través de un comunicado firmado por su presidente, Julio Schlosser. Por su parte, el titular de la AMIA, Guillermo Borger, habló de “una absoluta ironía que está fuera de cualquier contexto”. Para Borger, “Correa piensa que es una competencia para ver quién tiene más muertos y se está olvidando de que es el peor atentado que sufrió la Argentina, un país democrático con todos los plenos derechos que fuera atacado por el terrorismo internacional.”

También se escuchó la condena de Shimon Samuels, director de Relaciones Internacionales del Centro Simon Wiesenthal, quien consideró que “el desprecio de Correa hacia las víctimas del terrorismo patrocinado por Irán habla por sí solo. Al adoptar un discurso anti-imperialista demagógico, ha justificado una masacre ocurrida en Buenos Aires”.

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Esto es lo que defiende la izquierda. ¡¡¡Bravo!!! Solo eso faltaba. Mostraron la hilacha los bastardos. La Universidad de la Plata, como hizo con Chávez anteriormente, otorgó un premio a la libertad de prensa justamente a un mandatario que quiso meter preso por 10 años (además de obligarle a pagar 80 millones de dólares en calidad de indemnización) a un periodista opositor por el delito de “injurias” (que en Argentina fue removido del código penal por obvias razones). Sin embargo, ante la condena regional e internacional por parte de organismos de prensa y derechos humanos, su majestad Correa, cual monarca generoso, “lo perdonó” al final. Un dato no menor: este premio fue otorgado en presencia del comandante en jefe del grupo Quebracho, Fernando Esteche (que casualmente es profesor de relaciones internacionales en esa universidad), y Luis D’Elía. Nada más y nada menos. Si el rectorado de la Universidad de la Plata quiere ser consistente con su ideología, directamente podría haberle otorgado el premio a Mahmud Ahmadinejad, que acaba de prohibir las páginas de Internet que no sean iraníes (léase que no hayan sido aprobadas por el ayatolá de turno)… o al carnicero Bashar el-Assad (defendido por Esteche) quien directamente cortó por lo sano y anuló el servicio de Internet en Siria. ¿Y por qué nunca se les ocurrió otorgar un premio por la mejor educación infantil al padre Grassi? ¿O un premio a Ricardo Barreda por el combate contra la violencia doméstica?

Ahora hablando enserio, me pregunto qué dirán Timerman, Cristina Fernández, Florencia Saintout y otros kirchneristas ante semejante burla a las víctimas del atentado a la AMIA. ¿Se atreverán a criticar a un amigo o en el fondo piensan igual que él? ¿Y Burstein tiene algo para decir?

Cuando la ignorancia es una elección

Para Cristina

En referencia a la intervención de la Presidente de la República Argentina, Doctora Cristina Fernández de Kirchner, en la Tercera Cumbre de países de América del Sur y Países Árabes (ASPA), realizada en Lima recientemente en donde la presidenta argentina comparó la causa palestina con la ocupación colonial británica en Malvinas.

Cuando en las Islas Malvinas, sólo se veían pingüinos, y los ambiciosos y sangrientos aventureros españoles no molestaban aún a los querandíes, que vivían en paz, soberanos y libres, en sus propias tierras; cuando aún los celtas no conquistaban las Islas Británicas, que siglos después serían una colonia romana; cuando en Hispania se hablaban dialectos fenicios y celtíberos, ya entonces nosotros éramos una nación soberana en nuestra tierra, Israel, hablando nuestra lengua hebrea en nuestros campos y ciudades y ya Jerusalem era nuestro magnífico centro nacional administrativo.

No voy a relatarle nuestra muy larga historia, pero le quiero hacer conocer “lo mínimo” para que comprenda hasta qué punto llega su errónea comparación. Ya diez siglos antes de la era común, el Rey Salomón decía: “La muerte y la vida están en poder de la lengua” (Proverbios).

El pequeño Israel no es un país colonial y los llamados “territorios” lo son en disputa, no en ocupación.

No existió jamás una entidad o Estado llamado “Palestina”. Las tierras que los hoy llamados palestinos reclaman son parte de nuestra nación y fueron ocupadas por extranjeros durante largos períodos. Uno de los nombres de ocupación extranjera se lo debemos al emperador romano Adriano (reinó del 117 al 138 después de la era común) que ahogó en sangre, en el año 135, la segunda gran rebelión judía y trajo a nuestra patria, Israel, las tropas de Sixto Julio Severus de Britania (esto sí tenemos en común con el caso Malvinas…) y éstos masacraron a nuestras fuerzas revolucionarias dirigidas por Shimón Bar Kojba e impusieron al país (Israel) el nombre de ocupación de Syria Palaestina (que significa Siria de los Filisteos – pueblo extranjero oriundo del norte del Mediterráneo extinto ¡más de diez siglos antes!). En todo caso, la remito a las escrituras cristianas para ver el nombre de nuestra tierra (Mateo 2:19-21).

A nuestra capital, Jerusalem, Adriano la “refundó” como Aelia Capitolina poniéndole su nombre y el del Capitolio Romano dedicado a Júpiter. Sólo a título ilustrativo, aclaro que los filisteos que llegaron alrededor del siglo 12 antes de la era común, fueron llamados así por la población local. “Filisteo” significa en hebreo “invasor” (no creo que ellos utilizaran este nombre despectivo para sí mismos).

Los ocupantes “de turno” que siguieron a Roma fueron los bizantinos, los árabes (¡sí, los extranjeros de la península arábiga incluyeron a Israel en el imperio musulmán!), los cruzados, los mamelucos, los turcos, los británicos y por fin reestablecimos nuestra soberanía en 1948. Simbólicamente, reubicamos el emblema de la Nación, que expone aún en Roma, el “Arco del Triunfo de Tito” del primer siglo de nuestra era y éste forma parte de nuestro escudo nacional: La Menorá (histórico candelabro de siete brazos).

Israel reconoció el derecho de los “palestinos” a formar su entidad nacional por primera vez en la historia, ya que su presencia en la región es una realidad del último siglo con la que debemos coexistir en paz, con fronteras seguras y reconocidas. Ellos son en nuestra región una realidad nueva como los cubanos en la Florida y los albaneses en Kosovo. No hay ni historia, ni arqueología palestina, pero hoy existen palestinos. Sus áreas fueron ocupadas en 1948 por Transjordania (después Jordania) y Egipto. La OLP fue creada en enero de 1964, cuando los territorios “reclamados” hoy estaban bajo poder jordano y egipcio. Así que la “Palestina” por liberar “era”… Israel. Y ésta es una historia casi actual y demasiado extensa. Es la historia del terrorismo árabe que comenzó muchas décadas antes de que hubiera un renacido Estado de Israel, con las masacres de 1920, 1921, 1929, 1936-1939 y durante los primeros años del Estado judío.

Sra. Presidenta: Por un lado, Argentina reconoce públicamente la responsabilidad iraní en el horrible atentado terrorista que destruyó la AMIA y cercenó las vidas de 85 ciudadanos argentinos; por otro lado disimula usted, en su discurso, la beligerancia del mismo régimen que asesinó y asesina a mansalva, a través de sus redes de terror, y su muy clara política de lograr armas nucleares para destruir a Israel. No es átomo para la paz, Señora, ¡es para la destrucción!

Yehoshua Erlich

Haifa – Israel

Fuente: Correo de lectores publicado en la edición 532 del periódico Comunidades

Aquellos que intentaron cortar el vínculo de Israel con su tierra o exterminarnos en el pasado – llámese Filisteos, Asirios, Babilonios, Amalekitas, Seléucidas, Romanos, Imperio Español, Tercer Reich o Saddam Hussein – ya no existen más. Porque no hay fuerza en el mundo que pueda cortar el lazo entre el pueblo de Israel y su único país. Y a quien intente cortarlo, se le cercenará la mano y la maldición de D’s pesará sobre él a perpetuidad.

Y si quieren enterarse por qué las acciones unilaterales de la Autoridad Palestina en la ONU no acercan la paz y la solución de dos Estados para dos pueblos, aquí hay un breve resumen.

Por fin una buena de Timerman

Cuando la cancillería argentina se manda macanas (que son muchas veces) o tratos injustos con Israel, no dudo en publicar una entrada para manifestar mi indignación. Pero esta vez quiero expresar mi condena por el brutal ataque antisemita en la Venezuela Chavista y mi satisfacción con la respuesta del gobierno argentino ante la manifestación de Quebracho el otro día (podría haber callado como el régimen fasciobolivariano, pero decidió no hacerlo):

Manifestantes anti-Israel atacan sinagoga en Venezuela   

Manifestantes anti-Israel atacan sinagoga en VenezuelaLos líderes de la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV), denunciaron que un grupo de aproximadamente 50 personas se concentraron  frente a la Sinagoga de Mariperez, la principal de Caracas, para entonar consignas antisemitas  (“judíos asesinos, judíos malditos, dejen de matar a gente inocente”),   y contra del Estado de Israel.

Así mismo lanzaron  artefactos pirotécnicos, alguno de ellos  hacia el interior de la sinagoga, provocando la interrupción del desenvolvimiento de las actividades y causando  pánico entre las personas que se encontraban en el lugar.

Frente a esa agresión, la comunidad judía local, pidió al gobierno nacional que garantice la seguridad de los lugares de culto, y  la tranquilidad de los feligreses.

Este acto de violencia, ocurre, justamente después de que el Estado de Israel ha suscrito  un alto al fuego con Hamás, poniendo eventualmente fin a una escalada de ocho días, con constantes ataques con cohetes contra  la  población civil israelí y represalias aéreas contra los grupos terroristas que controlan la franja de Gaza.

Los líderes judíos han expresado anteriormente su preocupación acerca de las declaraciones antisemitas en los medios de comunicación venezolanos y le han pedido al presidente, Hugo Chávez, que el gobierno garantice la seguridad de las sinagogas.

Por otra parte, el gobierno argentino condenó los actos de violencia durante una protesta anti-israelí en Buenos Aires. Decenas de manifestantes protestaron frente a la Embajada de Israel y quemaron una bandera israelí.

“Esas acciones llevadas adelante por sectores minoritarios no representan el verdadero deseo de nuestro pueblo de vivir en paz y sin violencia”, señala el comunicado emitido por la cancillería argentina.

El ministro de Exteriores argentino, Héctor Timerman, recibió a la embajadora de Israel, para expresarle “el profundo pesar por las agresiones así como por el indigno acto de quemar la bandera de un país amigo”.

Fuente: AURORA

En Buenos Aires solo hubo una manifestación en contra de Israel con motivo de la Operación Pilar Defensivo: Entre 100 y 150 (como mucho) fascinerosos de Quebracho y grupos afines. Al día siguiente la comunidad judía organizó un acto improvisado pero emotivo en el que participaron 5.000 personas (50 veces más que los nazibolcheviques), casi todos jóvenes.

Y que quede claro que gente como Quebracho no representa ni siquiera una porción minoritaria medianamente significativa de la sociedad argentina, así como la izquierda nunca llegará al poder en ese país porque no cuenta con el apoyo del pueblo. Seguiré criticando las conversaciones del gobierno argentino con Irán si su objetivo es blanquear al régimen terrorista ayatolá y ser cómplice de los asesinos, pero tengo perfectamente claro que Argentina no será nunca Venezuela ni un país hostil al Estado hebreo. Espero no equivocarme, pero espero más aún que no se equivoquen los responsables de tomar esa decisión en la Casa Rosada.

El problema de (algunos) medios en Argentina

Dos medios, la misma noticia:

Clarín:

Escalada de violencia con las milicias armadas de Gaza

12/11/12

Más de 100 misiles de diverso tipo habían sido disparados hasta anoche desde la Franja de Gaza contra territorio israelí en una sola jornada, asolando a las poblaciones del sur israelí aledañas al territorio palestino. La fuerza aérea israelí respondió el fuego contra las fuentes de los lanzamientos. Fuentes palestinas informaron de seis víctimas fatales como resultado de los ataques.

El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, advirtió anoche que el movimiento Hamas, en el poder en Gaza, pagará “un precio alto, doloroso” por la nueva explosión de violencia en la frontera.

Esta escalada, la tercera en menos de un mes, comenzó con el lanzamiento por parte de Hamas de un misil antitanques que penetró en un jeep sin explotar, pero hirió de gravedad a cuatro soldados de infantería, del lado israelí de la línea fronteriza. Se trata de un salto cualitativo en las acciones de Hamas, que hasta ahora las justificaba en la actividad militar israelí del lado palestino.

Los responsables de las decenas de misiles, uno de los cuales impactó en una vivienda en Sderot y otro en un automóvil, hiriendo a un civil israelí, no es sin embargo Hamas, sino la Jihad Islámica, organización opositora, segunda en poder de fuego luego de Hamas, y que tiene el padrinazgo iraní.

Hamas ha logrado últimamente acordar con las restantes organizaciones opositoras coordinar el fuego contra Israel, así como las treguas coordinadas por Egipto.

La Jihad Islámica no es parte del acuerdo. Según versiones publicadas en algunos medios, los Hermanos Musulmanes, en el gobierno en El Cairo, habrían logrado anoche mediar un nuevo cese del fuego entre Israel y Gaza.

Tel Aviv. Especial

Hasta el momento, nada raro que reprochar, aunque no tenga nada de Hasbará ni sea como el Jerusalem Post. Prácticamente es una mera descripción objetiva de hechos concretos y empíricos.

Ahora vean el problema de parcialidad, sesgo y falta de profesionalismo que tienen algunos medios a la hora de publicar una noticia informativa:

Página/12:

Netanyahu listo para una escalada

“Israel está preparado para intensificar su respuesta ante un nuevo estallido de la violencia”, dijo Netanyahu.

Mientras Obama advertía a la dirigencia palestina que no presente su reclamo de Estado no miembro de la ONU, el líder israelí dijo estar preparado para intensificar su respuesta contra la facción palestina Hamas.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó ayer que se encuentra “listo para la escalada” tras una nueva ola de violencia a lo largo de la frontera con Gaza, que hace temer una confrontación mayor entre Israel y los grupos armados palestinos. “Israel está preparado para intensificar su respuesta ante un nuevo estallido de la violencia en su frontera con la Franja de Gaza”, advirtió Netanyahu. Su aliado, el presidente norteamericano Barack Obama, se comunicó con el dirigente palestino Mahmud Abbas para expresarle su oposición a la petición de elevar a Palestina al estatus de Estado no miembro en las Naciones Unidas, anunció el portavoz palestino, Nabil Abu Rudeina.

“Hubo una larga charla telefónica entre Abbas y Obama”, confirmó Abu Rudeina. “El presidente Abbas explicó en esta conversación las razones y los motivos de la decisión palestina de ir a la ONU para obtener el estatuto de Estado no miembro, como son la continuación de la colonización y las agresiones israelíes contra los ciudadanos y sus bienes”, agregó el vocero. “El presidente Obama, por su parte, expresó la oposición de Estados Unidos a la decisión de ir a la Asamblea General de las Naciones Unidas”, precisó el portavoz.

Abbas confirmó ayer que la petición para elevar el estatuto de Palestina al rango de Estado no miembro de la ONU será presentada más adelante este mes. En un discurso en Ramala, pronunciado con motivo del octavo aniversario de la muerte de Yasser Arafat, Abbas se mostró favorable a una exhumación del cuerpo del histórico dirigente palestino para establecer las causas de su muerte.

Sobre el conflicto de palestinos e israelíes, el ministro de Infraestructura israelí, Uzi Landau, dijo que la situación en Gaza es insoportable. “Imagino que Israel tendrá que prepararse para una operación, independientemente de que haya elecciones o no”, dijo. El ministro de Defensa Civil y Retaguardia, Avi Dichter, declaró a la radio pública: “Israel no puede vivir con la existencia entre su territorio y (el de) Egipto de una entidad terrorista donde las armas se acumulan”. Y manifestó que tarde o temprano, teniendo en cuenta la repetición de los ciclos de violencia, “debemos lanzar una operación estratégica para restablecer nuestra fuerza de disuasión frente a los grupos armados en la franja de Gaza”, advirtió.

Las hostilidades comenzaron el sábado tras un disparo de misiles antitanque contra un jeep del ejército israelí en la frontera con la Franja, provocando la respuesta con disparos de artillería contra el territorio palestino, seguidos de salvas de cohetes contra el sur de Israel. Seis palestinos, cuatro civiles y dos combatientes murieron y 35 resultaron heridos, según fuentes médicas en Gaza. Cuatro soldados israelíes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, precisó el ejército israelí. En respuesta, Israel mató con tiros de artillería a cuatro personas e hirió a 32, según Ashraf al Qudra, portavoz del Ministerio de Sanidad. Según fuentes médicas, por la escalada bélica diez heridos se encontraban en estado muy grave. Qudra precisó que algunos de los heridos sufrieron amputaciones.

La violencia llevó a las autoridades de ambos lados de la frontera a decretar el cierre de algunos colegios. Esta escaramuza ha sido una de las más importantes desde la devastadora operación israelí en Gaza, entre fines de 2008 y principios de 2009, que duró 22 días.

Aclaro que ninguno de los dos diarios anteriores son santos de mi devoción. Pero está perfectamente claro quién menciona los 100 misiles que cayeron sobre las comunidades del sur de Israel en menos de 48 horas (al día de ayer superaron los 150) y quién no. Quién presenta el ataque palestino inicial como la agresión que desencadenó el enfrentamiento y quién culpabiliza al país que se defiende. Quién relata aunque sea en una sola oración el sufrimiento de civiles inocentes y quién victimiza a los terroristas. Quién menciona los continuos ataques palestinos que desatan breves enfrentamientos cada vez con mayor frecuencia y quién hace silencio sobre eso. Quién titula la noticia por el hecho relevante – el enfrentamiento entre Israel y las milicias palestinas, provocadas por el ataque contra soldados del lado israelí de la frontera y la lluvia de misiles sobre civiles israelíes, lanzados por los terroristas palestinos, que no “militantes” estilo Franja Morada o La Cámpora cuyas únicas armas son pancartas o cacerolas – y quién toma una frase descontextualizada de un dirigente israelí producto de una escalada terrorista para acusarlo a él precisamente de querer “intensificar una escalada en Gaza”. Quién es el medio que publica mayormente artículos de opinión referidos al país de donde proviene (lógico, no?) y quién publica constantemente textos boludos de Juan Gelman (el defensor de la “democracia” china) con puras mentiras, acusaciones desmentidas e incorrecciones varias para ensañarse con un país más chiquito que Tucumán o Tierra del Fuego a 12.000 kilómetros de distancia, cuando bien podría escribir alguna vez sobre la verdadera crisis humanitaria y carnicería diaria que lleva a cabo el amigo de Chávez en Siria (artículo que nunca escribió ni piensa escribir). Quién respeta los fallos de la justicia argentina sobre el caso AMIA y quién es el medio cómplice que vilipendia o ningunea al fiscal Nismann por tener el atrevimiento de desenmascarar la basura asesina que son los ayatolás (y esto viene muchos antes de las conversaciones de la cancillería argentina con Irán), afirmando que en realidad no hay pruebas en ese dictamen impecable de 800 páginas aprobado por Interpol y la justicia argentina, que es cuestión “opinable” donde entran las múltiples conjeturas infundadas y teorías conspirativas de cualquier índole sin ningún fundamento o prueba como cree D’Elía.

Es tal como Julián había adelantado. Los misiles palestinos no existen hasta que Israel responde. Es que no se necesita ser un profeta para entender la lógica perversa de los detractores de Israel, que se autodenominan “críticos” aún cuando no hay nada que criticar, o mejor dicho, cuando solamente se puede criticar a los enemigos de Israel por sus ataques y provocaciones.

Yo les pregunto a ustedes, queridos lectores, viendo estas dos noticias. ¿Quién es el medio de comunicación que miente, manipula, descontextualiza, cambia el orden cronológico de los hechos y omite descaradamente información relevante (como la insólita cifra de 100 misiles en dos días) en aras de perseguir una agenda política contra Israel?

Conozco la mentira y la manipulación de los medios porque en mi casa se escucha Radio Nacional y Victor Hugo Morales, se lee Página/12 y se mira 6, 7, 8… todos los benditos días de la semana. Y francamente los tengo inflados de tanto relato trucho. No pienso convertirme en un lector de Clarín, pero tengo muy claro quién es mi enemigo y quién no. Con Clarín se puede dialogar para pedirle una cobertura más precisa y justa con Israel; con Página/12 eso es imposible porque uno de sus principales objetivos es difamar a ese país a toda costa.

Menos mal que todo cambiará el 7D. Cuando Página/12 deje de mentir y Argentina se transforme en Disneylandia.

Pero no nos equivoquemos. La cobertura deliberadamente antiisraelí de Página/12 no es responsabilidad del gobierno. Es culpa de la ideología histórica de ese diario que, como buen medio perroflauta políticamente correcto de izquierda, niega sistemáticamente el sufrimiento y derechos de los israelíes. No es cuestión de lo que los israelíes hagan o dejen de hacer, no es cuestión de lo que sean o el gobierno de turno que exista – sea Likud, Kadima o Avodá – sino de que sean. Ser o no ser, esa es la cuestión. De que existan libres orgullosos en una patria propia. De que respiren. Las fronteras de 1967 son una excusa y no son la raíz del problema, porque aunque los israelíes se retiraran completamente de esa zona, cuando respondieran a la lluvia de misiles que caigan desde las colinas de Judea y Samaria sobre la Universidad Hebrea o el Aeropuerto Ben Gurión, serán acusados de lo mismo, no se tendrá en cuenta la agresión original. ¿Se acuerdan cuando algunos pacifistas ilusos creían que si nos retirábamos de Gaza los palestinos no nos iban a atacar y que si lo hacíamos “íbamos a tener legitimidad para destruirlos”? Recuerdo tener esa misma discusión en 2005 con un amigo del Hashomer. ¿Lo siguen pensando? Como dicen los comunistas: cuando la ideología no se adapta a la realidad, pues hay que adaptar la realidad a la ideología. Cuando se acabe el conflicto con Hamás, se llamará a la destrucción de Israel por matar vacas para hacer bifes. Algo habrá que encontrar.

Tampoco estoy diciendo esto para victimizar a nadie ni sentir autocompasión. Que yo no haya caído en los hornos crematorios es una simple cuestión de tiempo y lugar. Cuestión de azar. No pretendo representar a ninguna víctima. Pero no voy a dejar de remarcar que, cuando acababa de finalizar la Segunda Guerra Mundial, el mundo celebrara… menos los judíos. Como cuenta Eli Wiesel, muchos estaban velando en silencio a sus muertos. Los sobrevivientes de la peor matanza de la historia caminaban en medio de las muchedumbres delirantes, encorvados como mendigos, arrastrando a sus fantasmas. En cierto sentido, aquellos pobres seres eran más poderosos que cualquier víctima, representaban una fuerza sin paralelo, la fuerza de sus muertos, su desesperación. No le debían nada a nadie. Podían haber hecho cualquier cosa, cometer cualquier cosa con impunidad. Condenar cualquier cosa. Destruir todo. Emergían de la más oscura depresión de la historia, de los pantanos más escondidos de la imaginación del Creador y del hombre. Nadie podía dictarles qué hacer o no hacer. Eran gente aparte, excusada, podían actuar en consecuencia. Escupir sobre aquellos que los habían entregado a los asesinos. Despreciar a los espectadores “neutrales” que los habían olvidado. Ridiculizar a cualquiera que no haya compartido sus obsesiones o demandas. Y nadie se hubiera atrevido a impedírselos.

Pero decidieron que ese era un camino demasiado fácil, ya que les venía impuesto desde afuera. Por los hechos. Por el enemigo. En cambio decidieron optar a favor del hombre. Adolescentes que, de acuerdo a toda ley de probabilidad, hubieran debido, o al menos podido, optar por salir del marco de la ley hacia la violencia y el crimen. Y todos los hubieran comprendido, todos hubieran callado ante ese lógico comportamiento después de todo lo que vivieron. Ellos sintieron en cambio el deseo, la necesidad de ayudarse unos a otros. Jóvenes que hubieran podido incendiar ciudades, estaban reconstruyéndolas. Destinados a matar, a vengarse, aquellos sobrevivientes sorprendieron al mundo trascendiéndose a sí mismos, en una sociedad inhumana, permanecieron humanos, progresando. Esos sobrevivientes se pueden encontrar en cualquier sitio donde haya hombres y mujeres peleando por causas nobles y generosas. Algunos fueron a Tierra Santa, no a desplazar a nadie, sino a ver si juntos sería posible reavivar un sueño antiguo. Otros se abocaron a diversas causas: liberalismo, socialismo, ciencia, arte, función pública… En vez de construir murallas a su alrededor, salieron a abolir fronteras; en vez de revolcarse en sus experiencias, las trascendieron y las compartieron con otros. Habiendo franqueado el límite extremo del sufrimiento, pudieron haberse vuelto insensibles al sufrimiento de otros con toda razón. Sin embargo ocurrió exactamente lo contrario. Este párrafo va dedicado a los que esgrimen la ridícula acusación de que Israel actúa en venganza por los muertos de la Shoá. Suponiendo que eso fuera cierto, no existe en este mundo una matanza, victoria militar o siquiera genocidio tan grande que un país pudiera concretar para vengar el cruel asesinato de un millón y medio de niños por el solo hecho de ser judíos, tampoco dos mil años de exilio y persecuciones; opresión y éxodo en Egipto; destrucción del Primer Templo; exilio babilónico; destrucción del Segundo Templo; persecución romana; cruzadas; leyes opresivas; calumnias, libelos y expulsiones en Europa; sufrimiento, torturas y tormentos varios; limpieza étnica y expulsión en España; inquisición; las matanzas de Khmelnytsky y sus hordas de cosacos; pogromos – especialmente las carnicerías en Rusia y Europa Oriental – culminando en el Holocausto; represión en la URSS; antisemitismo de variados tintes en América y Europa; expulsión de las comunidades judías antiguas del mundo árabe; antisionismo, neonazismo y terrorismo islámico, entre otros. Simplemente no existe. Nuestra venganza, la venganza de Israel, es vivir bien. La diferencia entre nosotros y nuestros enemigos frente al sufrimiento es abismal. Para ellos, parece justificarlo todo, por eso aplican sus estándares erróneamente al pueblo de Israel cada vez que nos defendemos de los que pretenden borrarnos del mapa: “Ustedes se creen con derecho a matar porque fueron matados”. Para nosotros no funciona así. Por el contrario, tenemos la obligación de matar al que amenaza con matarnos, no por venganza ni odio, sino por amor a nuestros hijos. El sufrimiento no confiere privilegios ni derechos, todo depende de cómo sean usados. Si se usa para acrecentar el padecimiento de otros, se está degradando, e incluso traicionando ese sufrimiento. Los judíos nunca han usado su sufrimiento en contra de otros. En los años inmediatamente posteriores a la guerra en Europa – en Alemania, Hungría, Polonia y otros sitios – había innumerables colaboradores que tenían todas las razones para estar con miedo. Pero no se les hizo daño. Y esos vecinos que estuvieron presentes durante su agonía y saquearon las casas de las víctimas, continuaron viviendo y bebiendo y durmiendo como si nada hubiera sucedido. Los sobrevivientes podrían haberlos atacado, pero no lo hicieron. Consistentemente evocaban su padecimiento solamente para recordar a los hombres la necesidad de ser humanos, no para recordarles su derecho al castigo. En nombre de los muertos, buscaron consuelo, no una retribución… ¿Entienden negadores/banalizadores del Holocausto? Pero esta no es la primera vez que el enemigo nos acusa de sus crímenes. Cuando se nos quitaban nuestros bienes, éramos llamados miserables; cuando nuestros hijos eran masacrados, éramos acusados de crímenes rituales; los dictadores y tiranos que tratan como escoria a su propia gente hablan de libertad para otros pueblos. Para condicionarnos tratan de tergiversar nuestra propia imagen. Proyección preventiva algunos lo llaman.

No voy a intentar medir la desgracia con otros pueblos, ni tampoco aclararé que la nuestra es mucho más grande. Que el sufrimiento judío es el más antiguo del mundo. Esa tarea resulta odiosa y demasiado obvia por los hechos históricos. Pero diré que, si bien algunos israelíes podrían asumir cierta responsabilidad por lo que le sucedió a los palestinos (a pesar de que la enorme culpa es del mundo árabe y su guerra para exterminar a Israel), ninguno de los nuestros debería hacerse responsable por lo que ellos optaron por hacer como consecuencia de lo que les sucedió. Se puede sentir cierta responsabilidad por su desgracia, pero no por la manera en que la usan, porque en su nombre han perpetrado cobardes ataques terroristas y masacrado a gente inocente, asesinado a niños. De Hadassah a Gush Etzión, de Safed a Hebrón, de Munich a Maalot, de Lod a Entebbe, de Ramallah a Sbarro, de Netanya a Jerusalem, de Eilat a Itamar, de secuestro en secuestro, de emboscada en emboscada, de atentado en atentado, de misil en misil, han sembrado el terror entre civiles sin armas, incluyendo bebés, han impuesto el luto a familias enteras que demasiado a menudo habían sido visitadas por la muerte. ¿Cuántos restaurantes, ciudades y autobuses alemanes volaron en mil pedazos después de la Shoá? Algunas dirán que todos esos actos salvajes fueron obra de los extremistas de Hamás o Fatah, no de la gente común. Pero actuaban en nombre de toda una sociedad, contando con su enorme aprobación (miren las encuestas, no estoy inventado nada), ya que ninguno de ellos levantó la voz para entrar en razón con sus hermanos. Algunos dirán que es su tragedia la que los incitó al asesinato contra gente indefensa. Pero al asesinar degradaron esa tragedia, la traicionaron. El sufrimiento es a menudo injusto pero nunca justifica el asesinato de inocentes. Los sobrevivientes del peor genocidio de la historia humana son fieros testigos de ello.

El odio no está causado por el exterior. Las penurias de los palestinos (cuya causa son sus líderes) no justifican sus barbaridades. Piensen en las millones de personas que alguna vez sufrieron en carne propia la miseria, la opresión, la humillación. Armenios, biafreños, negros, gitanos, judíos, mapuches, haitianos, bolivianos… tantos pueblos oprimidos. Como si todos los que viven con privaciones se dejasen llevar por el odio, para degollar bebés o poner bombas en autobuses. ¡Qué insulto a los desgraciados! ¡Cuánta criminalización de la miseria! ¡Qué desprecio hacia los pobres! No, no hay ninguna mecánica inexorable, ningún lazo de causa y efecto entre un desastre económico o social y el terrorismo. El terrorista no es un muñeco manipulado por decisiones materiales o ideológicas, una mera “víctima” determinista de las circunstancias. Su decisión le pertenece y debe ser juzgado, no “comprendido”. Eso también es parte de la libertad, del individuo, del ser humano.

Además, justificar el terrorismo contra civiles inocentes por el sufrimiento ajeno, no solo es un planteo criminal e inmoral, sino hipócrita. La izquierda siempre negó o minimizó descaradamente el eterno sufrimiento pasado y presente del pueblo judío, nunca permitió que otros avalaran supuestas acciones “criminales” de Israel por el sufrimiento del pueblo judío. ¿Dónde estaban ellos cuando los judíos eran perseguidos, asesinados, marginados y humillados en Polonia, Ucrania, Rusia, Hungría, etc? Hablo mucho antes del Holocausto, cuando los judíos recibían en Europa un trato peor que los negros en Estados Unidos en la década de 1960. ¿Y dónde están ahora cuando niños pequeños de escuela primaria son asesinados en Francia por ser judíos? Quien es insensible al sufrimiento judío, no tiene derecho a hablar del sufrimiento de otros pueblos. Y no hablo solamente de cuando la Unión Soviética se negó a nombrar una sola vez la palabra “judíos” en sus filmaciones de los campos de la muerte nazis. Una anécdota interesante es la que cuenta Ilán Hartuv, uno de los rehenes israelíes durante la Operación Entebbe en julio de 1976 y sobreviviente de Auschwitz, cuya madre fue asesinada por los sicarios del dictador Idi Amin (quien mató 300.000 ugandeses, diez veces más que las feroces dictaduras de Videla y Pinochet juntas). Hartuv le mostró al secuestrador alemán Wilfried Böse su brazo tatuado en aquel infame campo de exterminio mientras le decía: “Siento un profundo dolor por haberme equivocado al enseñarle a mis hijos que el pueblo alemán cambió desde entonces. Alemania sigue siendo la misma Alemania”. A lo que respondió el criminal marxista: “Te equivocas. Llevé a cabo acciones terroristas en Alemania Occidental precisamente porque el establishment dirigente contrató a nazis y reaccionarios para su servicio. También estoy al tanto de que en septiembre de 1970 los jordanos mataron más palestinos que los israelíes en todas las guerras anteriores, como hicieron los sirios en Tel al-Zaatar [una batalla que tuvo lugar en 1976, durante la Guerra Civil Libanesa, en la que cristianos y sirios masacraron palestinos]. Mis amigos y yo estamos aquí para ayudar a los palestinos, porque ellos son los desvalidos. Ellos son los que están sufriendo”. Entonces Isaac David (otro de los rehenes) contestó: “Perfecto, entonces cuando los palestinos cumplan su promesa de arrojarnos al mar, acudiremos a ti para que nos ayudes a secuestrar aviones árabes”.

En esto no incluyo a TODA la izquierda en el mundo. Afortunadamente en Europa cada vez más líderes de izquierda como François Hollande entienden perfectamente que la minimización del fenómeno del fundamentalismo y el terrorismo islámico por parte de los sectores más progresistas con una fácil acusación de “racismo” o “xenofobia” tiene un doble peligro: por un lado se trata de un peligro real, que ya ha comenzado a cobrar muchas vidas inocentes. Por otro, deja la lucha contra el extremismo islámico en manos de las corrientes más acendradas de la ultraderecha europea, que ven en esta penetración una excelente oportunidad de levantar cabeza, y si nadie más se encarga del problema, contarán con el apoyo popular de las naciones occidentales. Cada vez más líderes valientes del progresismo entienden que el peligro para la paz mundial no es Israel, sino sus eternos enemigos. Israel es parte primordial de la solución, no del problema.

Pero le advierto a esa otra izquierda canalla, lunática y nazibolchevique, especialmente al embajador plenipotenciario del enano iraní en Latinoamérica (el payaso bolivariano), a toda esa lacra izquierdista caradura, resentida, facinerosa e hipócrita que se atreve a hablar de “justicia” y “derechos humanos” (de la gente que les conviene) mientras defiende dictaduras, se junta con lo más retrógrado sobre la faz de la tierra, apoya a Gaddafi (le preocupan los bombardeos de la OTAN contra bases militares pero calla criminalmente ante los bombardeos deliberados contra civiles en Homs y Alepo), llora la muerte de Bin Laden, le importa un rábano los campos de concentración comunistas en Corea del Norte, se junta públicamente con Ahmadinejad y justifica a Stalin, Kim Jong-Il, Mao Zedong, Arafat, Pol Pot, Castro y Assad, el cruel terror contra gente indefensa, el asesinato de bebés y el asesinato literalmente de millones (bajo los pretextos más patéticos e infantiles… como dice Martín Fierro: si la vergüenza se pierde, nunca se vuelve a encontrar), que sus amigos – los tiranos más loquitos y enfermitos, lo peor del planeta, los terroristas, misóginos, inmorales, fanáticos, islamofascistas, crueles, dictadores, déspotas y totalitarios – tendrán una muerte violenta y el mismo final trágico para su régimen como la Unión Soviética y la Alemania Nazi. No será (solamente) porque Chavez es mufa ni porque un bloqueo norteamericano sea yeta, sino porque ustedes van a contramano de la historia. Ustedes atrasan. A la larga, el Bien triunfa. Además, si luego de perder la Guerra Fría la izmierda nunca más defendió a Rusia, después de que caigan los ayatolás tampoco defenderán a Irán. Cuando esto termine, se olvidarán que alguna vez existió.

A propósito, durante un año y medio esperé en vano alguna declaración de repudio, manifestación o siquiera comentario de la CTA, el PC, el PO, PI, Convergencia Marxista, MST, el verborrágico “humanista” Luis D’Elía, Madres de Plaza de Mayo, organizaciones de izquierda u organismos de derechos humanos en Argentina sobre la carnicería que Assad (el amigo humanitario de Chavez… ¿o ese era Gadaffi?), con ayuda de Hezbollah e Irán, estaba perpetrando contra sus propios civiles (no Jews, no News??). No han dicho una sola palabra ni movido una sola columna partidaria frente a la embajada siria en nuestro país. Cuando Israel defiende a sus ciudadanos del terrorismo promovido por asesinos como Assad, es cuestión de horas para que ellos salgan a putear. El estruendoso silencio sobre Siria y la hipocresía desplegada solo me demuestra que a ellos les importan un rábano los árabes, palestinos o los “pueblos oprimidos del Tercer Mundo”. Ellos odian a los judíos y punto. Los viejos antisemitas al menos lo admitían. Los supuestos argumentos, reales o inventados, son simplemente una excusa. Nada más que un pretexto. Un disfraz, una máscara para perseguir otros objetivos mucho más siniestros y perversos que, si los dijeran en público, recibirían un repudio generalizado hasta de sus mismos partidarios.

Pero esos caraduras que mienten en Página/12 tienen menos autoridad moral o legal para criticar a Israel que el Reino de EnenKio. Y cuanto más se enojan esos fracasados con el Estado hebreo, yo más gozo. Verlos con la yugular hinchada de bronca cuando empiece el ataque a Irán, será un placer hedonista para mí. Es lindo ver tanto garca caliente con la impotencia propia de la izquierda.

Tarde o temprano, la izquierda – por supuesto me refiero a la que está huérfana de ideas propias y solo sabe repetir el discurso de barricada – entenderá que haberse sumado a la causa antiisraelí fue el peor error que cometieron desde su derrota en la Guerra Fría. Difícilmente exista un pueblo con tanta justicia, argumentos y fortaleza moral para existir y defenderse como el israelí. Comprenderán que les hubiera convenido quedarse solamente con el eslogan facilista y bobo antiyanki en vez de meterse con semejante pueblo que tiene la razón y la historia de su lado. Y los judíos israelíes que estarán dispuestos a derrotar al enemigo, olvidar sus diferencias internas, tirar para el mismo lado y luchar bajo una sola bandera cuando el Primer Ministro imparta la orden definitiva, no son el 54%. Son el 98%. Ya lo verán.

A pesar de todo, Am Israel Jai ve Kaiam

El gobierno argentino debe elegir: Con Irán o con las víctimas

La Argentina y su Chamberlain

Los infames cancilleres que le estrecharon la mano a Hitler

Una de las características que muchos destacan del pueblo judío es su tozuda memoria. Hoy volvemos a ser testigos de cómo ciertos políticos no aprenden de la historia. Es más, muchos creen en su delirio egocentrista que la historia comienza y termina con ellos, que son seres iluminados o mesiánicos que nada tienen para escuchar ni aprender de la historia. Ellos son la historia!!

Mi padre, un sobreviviente de la Europa Nazi, siempre me ha recordado el famoso “paper” que Chamberlain exhibió como el gran logro con Hitler. Lo que significó y los costos en millones de vidas de esa política de apaciguamiento que solo fortaleció la locura genocida y expansionista del monstruo. Cuando Chamberlain firmó el pacto de Münich de no agresión con Hitler, luego que éste invadiera los Sudetes, Churchill pronunció una de sus históricas y célebres frases. Dijo de este pacto: “Pudo elegir entre la deshonra y la guerra. Eligió la deshonra y ahora tendrá la guerra.”

Seis meses después Alemania invadía Polonia y comenzaba la Segunda Guerra Mundial.

En el nombre de un ingenuo y peligroso relativismo, la presidenta argentina habilitó en abierta burla a su poder judicial, un encuentro entre el canciller de su país y el de Irán, con la esperanza que este hombre de buena voluntad, de hermosa sonrisa, nos enseñe las bondades de su régimen y los valores de su infinita justicia. El comunicado del encuentro ha sido que los dos países buscarían profundizar el diálogo para encontrar el entendimiento frente a algunos “pequeños desencuentros culturales”.

Nada se escuchó por parte de la Argentina de exigir que comparezcan ante los tribunales los acusados del atentado. Es verdad, primero tenemos que profundizar para comprender cómo funciona el sistema jurídico iraní, que castiga con la muerte a homosexuales, mujeres que pretenden igualdad de género, opositores y que de paso niega la Shoá y proclama la búsqueda de borrar de la faz de la tierra a otro país. Ya no hablo de cómo funciona esa gran nación que alienta todas esas causas nobles de hermanitas descalzas que viven en la marginalidad y pobreza más absoluta en países inmensamente ricos. Estos amorosos grupitos de Muhaidines suicidas que pronto reemplazarán a las malvadas “Barbies” de las habitaciones de las niñas.

Es verdad, señora presidenta, no comprendemos los grandes valores y el bien común que traen a la humanidad estos románticos justicieros del Levante, que ahora no vienen con la espada sino con la bomba atómica.

Finalmente, y como no creo en las casualidades, en un mundo muy perverso, con mucho dolor veo que el Chamberlain de nuestra actualidad es un señor Timerman, judío él, cuya familia fue refugiada durante la dictadura militar en el Estado que su interlocutor pretende exterminar; que tiene un hermano que vive en el Gran Satán y otro en el pequeño Satán. Que manifestó compungido alguna vez, que asesinaron a sus hermanos en la embajada y la Amia.

Es verdad, uno no puede elegir a sus hermanos y menos cuando uno de ellos se vende por un plato de lentejas y traiciona su propia condición e historia. D’s lo perdone, yo no quiero, ni puedo.

Miguel Steuerman

Correo de lectores publicado en el número 532 del periódico Comunidades

UPDATE:

La dirigencia judía (AMIA-DAIA) demanda tener conocimiento sobre las negociaciones con Irán. Lo mismo el fiscal de la causa.

Tres notas sobre tres temas

Tres notas sobre tres temas:
Muere el superviviente más longevo de Auschwitz. Se trata de Antoni Dobrowolski, que murió el lunes a los 108 años.

Fidel Castro reclutó a exnazis en la crisis de 1962. Nota ya publicada por Zionist1948, ahora en idioma castellano.

Carta Abierta al Canciller Héctor Timerman. Crítica a la vergonzosa reunión que mantuvo el impresentable funcionario argentino con el gobierno iraní por el tema AMIA.

La mayoría de los familiares de las víctimas denuncian diálogo de sordos con Irán

Una vergonzosa rendición argentina

Por Marcos Aguinis | LA NACION

Era difícil de imaginar siquiera. A veinte años del atentado contra la embajada de Israel y dieciocho del asesinato masivo que tuvo lugar en la AMIA, los criminales que planearon, financiaron y pusieron en marcha esas acciones acaban de obtener un triunfo resonante. Les fue servido en bandeja por el oportunismo irresponsable de nuestra política exterior. Ahora, no se buscará “justicia” -palabra intensamente repetida por familiares y sinceros amigos -, sino “verdad”. Para colmo, una verdad que guste a ambas partes, es decir, a las víctimas y los victimarios. Una verdad que no será la verdad, porque deberá alejarse de los culpables claramente identificados por la justicia argentina y encontrarlos en algún lejano día en el fondo de una galera llena de sospechosos creados por la imaginación, a cuya cabeza están ubicados los sionistas, es decir, los judíos.

En otras palabras, se vuelve al argumento del “autoatentado”. Hace tiempo que muchos progres y teocráticos islámicos lanzaron esas flechas; ya no sería una novedad. Por eso, únicamente los ingenuos, los alienados o los indignos pueden creer que el actual régimen de Irán entregaría a sus funcionarios y ex funcionarios que contribuyen a sostenerlo. Irán no ha decidido colaborar con la Argentina, sino que la Argentina se ha convertido en un lastimoso salvavidas de Irán, disminuyéndole el aislamiento que se ejerce contra su gobierno para hacerlo desistir de un agresivo programa atómico.

La alternativa que puso en marcha nuestra Presidenta mediante una forzada analogía con el caso Lockerbie es ridícula desde su base. Revela precipitación o ignorancia. El mecanismo de un tercer país que se utilizó entonces y que haría más ecuánime el juicio estuvo precedido por condiciones que no existen ni existirán. Libia, autora de la explosión que derribó un avión sobre la localidad escocesa de Lockerbie y produjo 270 muertos, reconoció su autoría y entregó a los máximos responsables. ¡Los entregó! Fue un gesto notable, pese a que reinaba el dictador Muammar Khadafy. No propuso “buscar una verdad que satisfaga a las dos partes”. El juicio se desarrolló en Holanda para bajar los decibles del malestar, pero fue conducido por jueces de Escocia -no de un tercer país- y a esos jueces no les tembló la mano en el momento de dictaminar. En otras palabras, si se quiere proseguir con el parecido a Lockerbie, Irán debería hacer lo mismo que Libia: confesar ya mismo su culpa, entregar a los sospechosos y aceptar que el juicio sea conducido por la justicia argentina, aunque tenga lugar en Holanda o en el Polo Norte. Pero nada de esto ha ocurrido. Ni ocurrirá. Más grave es la genuflexión del gobierno nacional, cuando se torna evidente que el acercamiento con Irán no es el resultado de una ocurrencia súbita, sino de una tarea larga e intensa, empaquetada por un secreto que no respondía sólo a razones de Estado, sino a ocultar la vil traición que se infligía a los reclamos de los deudos y demás ciudadanos que no aceptamos la sanguinaria agresión cometida en nuestro territorio.

En enero de 2011 tuvo lugar en la ciudad siria de Aleppo una reunión secreta entre el canciller Timerman y su contraparte iraní. El moderador del oscuro encuentro fue el presidente Bashar al-Assad, sostenido por Irán y convertido ahora en el carnicero de Medio Oriente. La reunión se mantuvo en un silencio estricto. Como en una película de espías, Timerman se había desprendido sigilosamente de la comitiva presidencial que viajaba por la zona (por orden de Cristina, es obvio) y conversó en voz baja con esos personajes. Planearon la mejor forma de presentar una vergonzosa rendición argentina. Era preciso sacar del camino las piedras de los atentados para mejorar el comercio con Irán y asimilarse más aún a la política de Chávez.
En marzo, Pepe Eliaschev hizo gala de su solvencia periodística y de su valor personal cuando publicó una extensa investigación titulada “El Gobierno negocia un pacto secreto con Irán para olvidar los atentados”. Tal vez la inverosímil gravedad de esa denuncia influyó para que no se la comentara. No parecía creíble. Meses después, el 23 de julio, Eliaschev regresó sobre el tema al especificar “las condiciones que pone Irán para dialogar”. Entonces, sí estalló la noticia y nuestro canciller insultó a Eliaschev como “seudoperiodista”. No fue original, porque correspondía a la fórmula kirchnerista de descalificar sin fundamentos. Ni siquiera pudo salir de su estupor el fiscal Alberto Nissman, quien envió seis comisiones policiales al domicilio del periodista y le ordenó presentarse “con la documentación respaldatoria”. Le exigió la revelación de sus fuentes, que Eliaschev, lógicamente, se cuidó de mantener en reserva.
En julio de 2011, Irán salió de su mutismo y dijo querer “ayudar” a la Argentina para encontrar a los “verdaderos” culpables de los atentados. En su mensaje manifestó que “la búsqueda de la verdad sobre esa acción criminal se ha convertido en objeto de conjuras y juegos políticos”. Es decir, todo lo obrado por la justicia argentina es despreciable y responde a juegos políticos. Respecto de los ocho funcionarios iraníes cuya captura había pedido nuestro país, fundada en una aluvional carga de pruebas, afirmaba que “de acuerdo con las leyes de la República Islámica de Irán y el derecho internacional, el Ministerio de Relaciones Exteriores está obligado a impedir que los derechos de los súbditos iraníes sean violados, y a defenderlos contra acciones injustas y extremistas que infringen sus derechos fundamentales”.
En otras palabras, afirma que la justicia argentina -que ha trabajado el caso durante años- pretende violar derechos, cometer acciones injustas y realizar acciones extremistas. Buen rosario de piropos que el gobierno nacional no tuvo el coraje de rebatir.
Los asesinos han triunfado. Nuestro gobierno ha preferido bajar la cabeza e ignorar las impúdicas jugadas de la diplomacia iraní. Basta con tener en cuenta la capacidad que han desarrollado sus funcionarios para simular corrección mientras avanzan con planes que se consideran de extremo peligro, para darse cuenta de que un diálogo con esa teocracia medieval no conducirá a esclarecimiento alguno y que la tan añorada justicia será cada vez más difícil de obtener.
¿No alcanza con seguir las vueltas que el gobierno iraní le hace dar a la IAEA (sigla en inglés de la Agencia Internacional de Energía Atómica)? Cada tanto los iraníes afirman estar dispuestos a mostrar que su programa nuclear sólo tiene fines pacíficos. Con ese objeto se efectúan reuniones, surgen esperanzas, pareciera que se acerca un acuerdo duradero y. ¡plaf! Se suspenden las negociaciones, mientras Irán prosigue con la cuestionada fabricación de armas nucleares. En agosto pasado, ante la reiniciación de otra ronda de estériles conversaciones, la IAEA denunció que fueron instaladas nuevas centrífugas para enriquecer uranio en la planta subterránea de Fordow.
Lo mismo ocurrirá con las conversaciones que ya inauguró Timerman. Habrá idas y venidas, noticias irrelevantes, anuncios sin consecuencias, búsqueda de culpables imaginarios, pérdida de tiempo. Todo esto para que se olviden los atentados y se apaguen las llamas que arden sin cesar en el corazón de tantos familiares y amigos auténticos. El 18 de julio de 2013, cuando vuelva a efectuarse la evocación del atentado contra la AMIA, tendremos motivo para llorar como nunca.

El gobierno argentino quiere encajonar la causa AMIA

Detrás del reacercamiento entre Argentina e Irán

Escrito por Ana Jerozolimski

Nuestra política exterior

Las informaciones sobre el reciente encuentro entre el canciller argentino Héctor Timerman y su par iraní, Ali Akbar Salehi, y sobre el comunicado posterior que lo resumió, hablando de la decisión de mantener reuniones en el correr de este mes y de buscar conjuntamente un mecanismo especial «para hallar una solución» al tema de la AMIA, son realmente preocupantes.

Podemos limitarnos a la reacción visceral, o al menos emocional – que también tiene su lugar – recordando a las 85 víctimas de la explosión en la AMIA, hablar de impunidad. Recordar que entre los muertos hubos argentinos judíos y no judíos, y llorar por su memoria, por la que las autoridades argentinas, al actuar tal cual lo están haciendo ahora, parecen haber perdido el respeto.


Pero en realidad, hay algo que va mucho más allá de ello. Y cabe preguntarse ¿por qué? ¿Cuál es la razón de ese paso? ¿Qué está escondiendo Argentina? De Irán ni se habla, ya que vive escondiendo intenciones diabólicas, pero Argentina habla repetidamente de justicia; y cabe por lo menos preguntarse si acaso eso es realmente lo que la está guiando.


En el marco de la investigación del caso AMIA, que tuvo un giro dramático cuando el equipo fue puesto bajo la dirección del fiscal Alberto Nisman, se llegó a una conclusión clara, según él mismo nos dijo en una entrevista que nos concediera en marzo de este año, durante una visita a Jerusalén, en relación al primer atentado en Buenos Aires, el perpetrado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires en 1992.


Contrariamente a lo alegado en su momento, que el atentado había sido una venganza de la organización pro iraní Hezbolá contra Israel por el operativo en el que había asesinado a su secretario general, Abbás Musawí, antecesor de Hassan Nasrallah, Nisman afirmó que la razón por la cual se cometió ese ataque, fue un deseo de Irán de vengarse de Argentina por la suspensión de la colaboración nuclear que en su momento el presidente Carlos Menem había ordenado. El Dr. Ely Karmón, experto en terrorismo y en la inserción iraní y de Hezbolá en América Latina, lo reiteró categóricamente hace pocas semanas en un congreso del Instituto de Política Antiterrorista en el Centro Interdisciplinario de Herzlía.


En dicho congreso, en el mismo panel en el que disertó el mencionado especialista, hablaron entre otros dos personas que se dedican hace años a investigar precisamente el tema de Irán y Hezbolá en América Latina. Ambos llevan adelante un proyecto especial sobre el particular, en el marco del Centro de Investigaciones (think-tank) American Enterprise Institute en Washington.
El primero es el embajador Roger Noriega, quien hasta 2005 fue miembro del Departamento de Estado norteamericano, siendo su último cargo Asistente del Secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, incluyendo América Latina. Noriega advirtió con tono de urgencia en una entrevista que nos concedió luego de su charla, que el continente latinoamericano debería comprender rápidamente que el precio de este avance iraní y de Hezbolá se medirá en víctimas latinoamericanas, cuando decidan volver a atacar.


El otro investigador, con quien tuvimos luego cuatro horas de entrevista separada, apasionante y sumamente preocupante, es Martín Rodil, nacido en Venezuela, que abandonó su país a los 24 años al comprender el rumbo que tomaría bajo la presidencia de Hugo Chávez.


Gran parte del material relevante para esta nota y muchas más sobre este tema, no puede ser revelado aún. Pero hay elementos que sí.


Uno de ellos, según nos dijo Martin Rodil, es un documento firmado por el presidente Chávez, conocido como «punto de cuenta», o sea la ejecución de una orden presidencial, que data de 2010, en la cual se hace referencia al proyecto de «200 fábricas socialistas». Se trataría de un proyecto supuestamente de elaboración de alimentos para el que Venezuela tomó dos socios: Argentina e Irán; aunque Irán no tiene experiencia alguna en la materia.


Pues en el punto de cuenta en cuestión aparece una transferencia de dinero de Irán a Venezuela y de Venezuela a Argentina, de aproximadamente 250 millones de dólares. La entrada de ese dinero a Argentina no quedó registrada en el Banco Central. No se sabe por qué vía llegó.


El punto de cuenta dice que el dinero es por unas fábricas, pero las fábricas no existen. Ello, dicho sea de paso, está especificado en el propio documento, donde figura que las fábricas no se construyeron. Pero el dinero, las transacciones, sí pasaron. ¿Por qué? ¿A cambio de qué?


El acercamiento comercial entre Irán y Argentina es notorio en los últimos años. Se ha reestablecido la venta de soja y otros alimentos argentinos a Irán; algo que hace unos años no existía.


¿Pero eso es todo?

«El hecho que Venezuela, Argentina e Irán tengan una relación tan estrecha es suficientemente preocupante como para pensar que esa relación tripartita sirva como un canal de transferencia de tecnología o de reactivar la cooperación nuclear, no directamente, sino a través de un tercero», dice Martín Rodil, investigador del American Enterprise Institute en Washington, dedicado hace años a estudiar la inserción iraní en el continente latinoamericano.


Está el punto de cuenta, están los pagos millonarios… y están las interrogantes.


«Básicamente, Venezuela paga a Argentina en un mismo programa donde Irán tiene participación, pero no le paga nada a Irán aunque supuestamente está construyendo las 200 fábricas», aclara Rodil. «La pregunta es ¿por qué va un pago a Argentina? ¿qué está dando Argentina a cambio?»


Rodil agrega: «Existe un precedente de una colaboración nuclear entre Argentina e Irán que se cortó en el año 90-91 con Menem y no me sorprendería en absoluto que Irán ande buscando restablecer esa relación con Argentina ahora que ha encontrado allí oídos amigos; una presidenta que decidió abrirles las puertas de nuevo a quien ha matado a numerosos argentinos en dos atentados».


La memoria de las víctimas de la AMIA y del atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, es ofendida al aceptar colaborar con los asesinos. Sería doblemente manchada si se comprobara que lo que hay por detrás, es la reanudación de la ayuda nuclear argentina a Irán, el único país del mundo que amenaza con destruir a otro, Israel, algo en lo que inevitablemente se piensa cuando Irán busca tener poderío atómico.


Para terminar y dejar todo más que claro, o sea de qué se trata cuando hablamos de Irán, volvamos al Fiscal Nisman, reproduciendo algunos párrafos de la ya citada entrevista.


«P: Dr. Nisman, la investigación que usted encabeza ha logrado pruebas contundentes sobre el rol de Irán en el atentado contra la AMIA; algo que no se había conseguido antes, pero no ha logrado concretar la detención de los responsables.


R: La investigación determinó y ya sabemos quién organizó, quién planificó, quién financió el atentado, cuál fue el motivo, cómo actuó el grupo local, etc, etc. Pero hay una gran realidad: los culpables no están presos, no hay justicia. Y los culpables no están presos porque hay un Estado absolutamente emparentado con el terrorismo, que comete actos de terrorismo – esto está escrito y probado -, que protege a los terroristas, los apaña, no los entrega, y además, provocativamente, les da a determinadas personas cargos con inmunidad diplomática para no entregarlos. En la AMIA lo hemos visto con gran claridad.


Es una obligación que se sepa todo esto en todos los ámbitos, porque hace a la actuación de un Estado que promueve el terrorismo. Y vamos a seguir reclamando ante todas las instancias internacionales. Es importante también que la comunidad internacional nos siga acompañando en nuestro hasta ahora lamentablemente infructuoso reclamo, porque las personas no están detenidas, para que sean juzgadas y condenadas.


Solamente cuando estas personas estén tras las rejas y condenadas, mi labor habrá terminado. Pero recién en ese momento y no antes, las víctimas van a poder descansar en paz».


Fuente: Semanario Hebreo de Uruguay

¿Hacia dónde va la Argentina?

¿Nuestra política exterior está en manos de Chávez?

Por Rodolfo H. Gil EX EMBAJADOR

Sería ingenuo no advertir la influencia del presidente venezolano en la  tan controvertida relación con Irán y en nuestro dramático aislamiento  internacional, desconocido en tiempos de democracia.

En las diversas experiencias de los gobiernos K, la política exterior ha tenido por objetivo central, con relativo éxito, la acumulación de poder interno  en vez de fortificar, en la escena internacional, una presencia del país que redunde en el mejoramiento de las condiciones de vida de los argentinos. Esa monserga fue un recurso facilista  para intentar explicar, o exculpar, los desaguisados cometidos más allá de nuestras fronteras, notablemente agravados desde que Héctor Timerman se hizo cargo de la Cancillería.

Pero en los últimos meses esta táctica parecería comenzar a producir el efecto contrario. Dos ejemplos.

Primero: la excursión de Moreno a Azerbaiján . País de nueve millones de habitantes; un PBI de 64 billones de dólares -su economía depende casi exclusivamente de las exportaciones de petróleo, y marginalmente de gas- y su intercambio comercial con Argentina bascula en los 200 millones de la misma moneda.

Con estos datos ¿cuál podría ser la “explosión” positiva en el comercio bilateral? Prácticamente ninguna.

Pero en el plano político ignoró un dato no menor.

Ese dato se llama Nagorno-Karabaj,  zona fronteriza donde, desde hace décadas, disputan armenios y azeríes, por medios pacíficos y bélicos, con el agregado de denuncias graves sobre “limpieza étnica” llevada adelante por los azeríes. No es difícil imaginar cómo esas acusaciones rozan la piel de una nación que ha sufrido uno de los dos genocidios -reconocido como tal por Argentina- más importantes del siglo XX.

El gobierno de Armenia ha expresado su honda preocupación por esta visita.

La comunidad de argentinos de raíces armenias, su desagrado y consternación . La administración Kirchner-Boudou ha agraviado a esta vibrante comunidad de compatriotas, que tanto han aportado a la construcción de la Nación, por … nada.

Segundo: atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA . Argentina fue el primer país de América Latina que reconoció al Estado de Israel (1948). A partir de allí establecimos con él sólidas relaciones de amistad. Contra su embajada se perpetró una fanática agresión terrorista. La excusa fue la globalización de un conflicto lejano a nuestras fronteras, problemáticas e intereses, lo que no quita el inalterable compromiso nacional de cooperar en pos de una solución pacífica y que sea justa, tanto para palestinos como israelíes.

Meses después fue la voladura de una organización comunitaria de argentinos que reconocen lazos comunes -de religión, tradición e historia- en su judaísmo.

El ataque a estos compatriotas fue un agravio a todo el país.

Nuestra justicia ha exigido la comparecencia de altos funcionarios iraníes, entre ellos un ex presidente y un actual ministro, fuertemente sospechados de participar en el atentado.

Irán ha sido en todos estos largos años totalmente renuente a colaborar.

Por primera vez, en la Asamblea de Naciones Unidas del año pasado, el embajador Jorge Argüello fue una solitaria presencia nacional, en medio del retiro masivo de países que se negaban a escuchar a Ahmadinejad amenazar con borrar a Israel del mapa y negaba el Holocausto. Este año hubo un upgrade  en la presencia argentina.

Ya no fue el embajador ante la ONU sino el vicecanciller quien testimonió la congratulación del líder iraní por la creación de misteriosos “grupos de trabajo” y “expandir la relación”.

La actitud argentina, en el marco del diálogo y la negociación que implica la actividad diplomática, debió haber exigido un prerrequisito a cualquier avance en las conversaciones. Que los iraníes expresasen su compromiso irrevocable de poner, ¡luego de veinte años!, a los sospechados a disposición de la justicia argentina.

¿Qué se obtuvo? Nueva agresión a los argentinos y pura ganancia para la contraparte.

Para los iraníes está en juego romper su aislamiento internacional, Siria, la influencia sobre el futuro asiento argentino en el Consejo de Seguridad y su política (capitaneada regionalmente por Chávez) de hacer pie en América Latina como desafío a los EE.UU. y demás países que se oponen a su pretensión de poseer armamento nuclear.

Semejante escasez de resultados para Argentina lleva a la sospecha de que “algo está podrido en Dinamarca”o a la corroboración de la incapacidad en la gestión de los asuntos internacionales .

Pero esta nueva relación “especial” con Irán excede lo meramente puntual. Es quizás la cuenta más refulgente de un rosario que va marcando una tendencia en CFK: su cada día mayor asimilación al sistema de toma de decisiones del chavismo . Sería más que ingenuo no ver la larga mano del presidente venezolano detrás del nuevo relacionamiento argentino-iraní.

La agudización de las divisiones dentro de la sociedad; los ataques contra los que piensan distinto; la política para acallar a medios de comunicación críticos (RTV/TN, Canal 13); los avances (o amenazas) confiscatorios sobre el sector privado; el aumento de los controles estatales sobre la libertad de los individuos para decidir sobre el destino de su patrimonio; una política exterior que lleva al país a un aislamiento internacional desconocido en tiempos de democracia …¿vale la pena seguir con la enumeración?

A los entusiastas lectores que en los 70 (y pareciera que hoy también) se abandonaron a las facilidades de Marta Harnecker, les recomendamos que se sumerjan en la profundidad de los cuadernos carcelarios de Antonio Gramsci y se pregunten: ¿es la decadencia argentina tan pronunciada que han cedido la “conducción moral e intelectual” de este pretendido modelo a un personaje como Hugo Chávez?

Los acuerdos u opinión que yo personalmente pueda tener con el gobierno argentino por cuestiones domésticas e internas, de ninguna manera me impedirán criticarlo cuando perciba que su política exterior es contraria a los valores ideológicos que dice sostener respecto a los derechos humanos, y lo más importante que es la búsqueda incondicional de justicia por los muertos de la AMIA y el castigo a los culpables. En ese sentido comparto plenamente las palabras de Julián. Espero que los familiares de las víctimas argentinas del régimen iraní no se dejen engañar.

¿Cómo puede ser que el comercio con Irán haya pasado de 1 a 400 millones de dólares en el último lustro cuando un dictamen de la justicia argentina, avalado por Interpol, prueba que estos funcionarios orquestaron la peor masacre terrorista de la historia argentina? Me refiero a un dictamen de 800 páginas del fiscal Alberto Nismann donde detalla a la perfección cómo se ordenó y planificó el atentado en la ciudad iraní de Mashad, cómo operó la conexión local dirigida por Mohsen Rabbani, cómo se efectuaron los pagos correspondientes, cómo se trajo al inmolado Hussein Berro, qué llamadas se hicieron desde cada teléfono, cómo la banda de Galeano ocultó pruebas, y quiénes fueron los encubridores. El que afirma que no existen pruebas fehacientes de la participación iraní, es que no leyó ni la primer carilla.

Yo me pregunto qué maldita autoridad tiene el poder ejecutivo para encajonar una causa de la justicia por cuestiones políticas o monetarias de un gobierno de turno. Así tal vez funcionarán las cosas en Irán, donde el ayatolá solo rinde cuentas a su “sabiduría” y todo se reduce a una cuestión de “negocios entre mandatarios”; pero en una democracia como la argentina las cosas funcionan de otra manera (división de poderes se llama, Mahmud). ¿Qué tipo de “lazos culturales y de amistad” puede existir entre esos dos países? Dos gobiernos con posiciones y valores diametralmente opuestos en asuntos tan básicos ligados a la defensa de los derechos humanos y civiles. Argentina ha consagrado la Ley de Matrimonio Igualitario, en Irán la homosexualidad es considerada una aberración punible con la muerte que debe ser reprimida desde el Estado sin piedad ni misericordia (más información aquí… vean lo que apoya la izquierda latinoamericana). El gobierno argentino está promoviendo una reforma del Código Civil que excluye de la normativa el “deber de fidelidad” entre cónyuges, y el régimen de Teheran considera que las mujeres adúlteras merecen ser lapidadas. Son dos naciones que van por caminos – ya no distintos – sino completamente opuestos. Argentina está años luz por encima de Irán, por más que yo sea el primero en reconocer que acá hay muchas cosas mal. Y no hay “equivalencia cultural o de costumbres”. La cultura argentina no es compatible con la iraní porque esta primera consagra el derecho a la vida, la libertad de pensar distinto, la libertad sexual, las libertades civiles e individuales (como cualquier sociedad occidental medianamente civilizada y democrática)… en Irán esas cosas no existen, no porque sea innato de la cultura persa destruir aquello que permite al hombre ser feliz, sino porque el régimen fundamentalista, teocrático e islamofascista que ha secuestrado a esa gran nación desde 1979 así lo dicta.

Si Canadá rompió relaciones diplomáticas con Irán por mucho menos que eso, Argentina con 85 muertos encima hace rato debería haberlo hecho.

Desafortunadamente hay demasiados kirchneristas entre la sociedad civil que apoyan a Irán y perdieron la vergüenza a la hora de admitirlo… muchos más de lo que me gustaría. Es un hecho innegable después de escuchar tanto el Canal 7, Radio Nacional, Página/12, el programa radial de Víctor Hugo Morales y sus oyentes (el otro “monopolio”). Y el que calla otorga, Víctor Hugo. Me temo que todo el movimiento político pagará caro haberse posicionado del lado equivocado de la historia, los valores y la civilización humana. Porque desde el momento en que son cómplices del peor régimen antisemita y asesino del presente siglo, todo lo bueno que pudieron haber hecho se va por la cloaca a ojos de mucha gente buena y decente en el mundo… Fui ingenuo al haber apoyado el modelo en tantas oportunidades? Puede ser. Me equivoco? A veces. Pero traicionar a mi pueblo para apoyar un gobierno en la diáspora? Jamás! ¿Entienden esa diferencia los señores Wainfeld, Brieguer, Granovksy (se nota que no tenés ni la menor idea, está probado, los acusados tienen pedido de captura internacional y son siete los funcionarios iraníes acusados, no tres, es información pública que la encontrás en Google pedazo de salame devenido en periodista “mi-amigo-moishe-progre”) y compañía? Conmigo perdieron.

Y si no se detiene cuanto antes a los ayatolás, la penetración iraní en Latinoamérica será cada vez mayor y más peligrosa. Lo siento, pero el tiempo se agota demasiado rápido como para andar ocultando la verdad porque es molesta para algunos.


UPDATE:

Confieso que hoy estaba un poco indeciso respecto a la conveniencia de publicar esta entrada, tan crítica con la política exterior de un país que no es abiertamente hostil a Israel, pero ahora que acabo de leer este comunicado en respuesta a la última cumbre de los países árabes con el Mercosur, me siento realizado y en paz conmigo mismo.

Silencios que hablan

Por Natalio Steiner

Probablemente al publicar estas líneas, las mismas esten desactualizadas puesto que se habran producido otras nuevas masacres de civiles en Siria a manos de su propio gobierno. O quizas el lector argentino no haya sido informado en profundidad del ataque de los milicianos progubernamentales sirios que provocaron la muerte de 108 civiles en la aldea de Houla, cerca de Homs y otros posteriores no menos graves casi al ritmo de dos o tres por semana . Más de 12.600 muertos ha costado en un año y medio la llamada represión a la primavera árabe en un año y medio tan solo en Siria, cuyo gobierno sigue masacrando sus propios civiles ante la total impotencia del mundo y la impasibilidad del regimen asesino de Bashir Assad. Por su crueldad, Houla sobresale de los otros desastres. Milicianos de Bashir Assad han entrado casa por casa luego de feroces bombardeos violando mujeres y decapitando hijos delante de sus padres. Y todo esto ante las narices de veedores de la ONU y un plan de ” paz ” de la ONU, hundido en la sangre inocente. Es cierto que la intervención militar foránea en Siria trae aparejados peligros tales como la intervención militar iraní en apoyo de Siria ; expansión de la violencia sobre el Líbano ( país donde el Hizbollah apoya al regimen sirio); reacción militar siria contra Israel en caso de una intervención occidental ( algo asi como apagar el fuego con más fuego) pero la contrapartida a la no intervención no implica no guerra sino la expansión de una guerra civil en Siria con un final impredecible.
Schokeados por el horror, gobiernos occidentales han expulsado a los embajadores sirios de sus países y Francia plantea una operación militar. Mientras tanto, aquí en Argentina, con un gobierno que se vanagloria de ” progresista ” y defensor de los derechos humanos donde estos sean violados, las masacres en Siria, casi semanales, no causan reacción alguna habiendo emitido la cancillería argentina hace varios meses un tímido e impresentable comunicado de repudio. No solo eso. Las siempre omnipresentes Madres de Plaza de Mayo o el Partido Obrero o Convergencia Socialista o el verborragico “humanista “, Luis Delia, no han dicho una sola palabra ni movido una columna partidaria frente a la embajada siria en nuestro país. Eso si; alcanza con que Israel se defienda del terrorismo palestino o se apreste a responder a la belicosidad iraní, para que reaccionen en forma furibunda contra el estado hebreo. Es más que evidente entonces que los derechos humanos en este país son invocados en forma selectiva y usados políticamente contra países democraticos pero nunca contra dictaduras serviles y antinorteamericanas. Esto también deja en claro porque el gobierno argentino obvio los contactos con la oposición angolesa en su última gira.
Esta ambigua y mezquina politica de ” humanismo selectivo ” es contraproducente para Argentina y otros silenciosos países latinoamericanos. La imagen exterior argentina ya luce bastante deteriorada ante los países del primer mundo y la convalidación silenciosa y autista de estas masacres puede tener un costo político alto que la Argentina podría pagar con creces. Por último no puedo menos que contrastar este silencio absurdo con las interferencias que el embajador Gazit tuvo en una conferencia que no alcanzó a brindar en una universidad del sur argentino ante el silencio absurdo del gobierno provincial.
Soplan malos tiempos para la cordura y el sentido común.

Tres observaciones respecto del atentado terrorista a la AMIA

Este artículo lo escribí el año pasado; sin embargo, en tiempos cercanos a un nuevo aniversario del atentado a la AMIA sin justicia, me parece correcto traerlo a colación, ya que esencialmente su contenido está vigente y no se encuentra desactualizado. Se los dejo para debatir:

Tres observaciones respecto del atentado terrorista a la AMIA
Ezequiel Eiben
1-8-2011
1 de Av 5771

Hay tres observaciones dignas de hacerse respecto de la situación del caso AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina). La primera tiene que ver con el flojo discurso que se escuchó en boca de un analista internacional de renombre acerca del terrible atentado terrorista que asesinó a 85 personas volando la sede de la mutual; la segunda con el pedido de resolución de la causa en un tribunal internacional; y la tercera sobre la figura del fiscal Alberto Nisman.
Para empezar, quisiera analizar el discurso del analista político internacional Claudio Fantini, pronunciado en Córdoba durante el acto del 17º aniversario del atentado terrorista, evento organizado por la filial en dicha ciudad de DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas). El discurso estuvo dividido en dos partes. La segunda tuvo su mérito, en la cual expresó condena al terrorismo acusando a éste de atacar blancos en Buenos Aires, Nueva York y demás capitales y metrópolis del mundo, ya que en estas ciudades predomina el pluralismo, y el terrorismo busca eliminar lo distinto, lo que no está de acuerdo con sus ideas. Pero la primera parte no estuvo a la altura de la ocasión. Fantini divagó durante varios minutos haciendo referencia a la literatura sobre detectives producida en Gran Bretaña y Estados Unidos, diferenciando estas dos en cuanto que los detectives ingleses lograban resolver los casos, mientras los norteamericanos no porque se encontraban con el elemento de la mafia que impedía llegar a la solución. Trasplantó esta analogía a la realidad de la causa AMIA, que no se ha llegado a resolver por encubrimientos, ilegalidades y mafias que han impedido avanzar hasta el final. Uno entiende la intención del analista de extrapolar conceptos y criterios para referirse al tema evocado, pero que esta comparación metafórica fuera casi el foco del discurso, no era de esperar. Quizá lo dicho hubiese estado más acorde para un Premio Nóbel de Literatura, que para un analista de quien todos esperábamos vislumbrar su visión concreta sobre el asunto. Fantini no señaló a Irán, no lo acusó inequívocamente como culpable del atentado y no exigió con determinación que la República Islámica entregara a los principales sospechosos y se sometiera a la ley. Semejante evasión de datos reales concretos frente al ahínco en el paseo por personajes literarios y obras de ficción, fue lo que me causó molestias. Fantini también habló de la oscuridad que se cierne sobre el caso, de la falta de claridad, sumándose al discurso de otros dirigentes comunitarios a nivel nacional que procuran especial detenimiento en la observación de la ausencia de respuestas. Pues bien, a esta altura del partido, no se puede hablar de oscuridad, falta de claridad y ausencia de respuestas como se hablaba en los primeros diez u once aniversarios del atentado. Estos tres factores han pasado a reflejar un slogan atrasado en el tiempo en vez del estado actual de la situación. Es verdad que faltan resoluciones en el caso AMIA, pero hoy se cuenta con un respaldo probatorio, con un archivo documental, y con un caudal de información que arrojan luz a los interrogantes del pasado. Casi nadie habla de ello en sus discursos. Se sabe quienes planificaron el atentado (funcionarios terroristas iraníes y libaneses), quien lo ejecutó (Ibrahim Hussein Berro), a través de que banda terrorista (Hezbollah), con el apoyo de que país (Irán), por donde ingresaron a Argentina (Triple Frontera), cual fue el método (coche bomba), y cual la motivación (interrupción de la transferencia de tecnología nuclear de Argentina a Irán, esto en el marco de expansión mundial del islamismo). ¿Acaso hay una deliberada omisión de esta información? Y si así es el caso, ¿por qué? ¿por miedo? ¿por algún otro tipo de presión? Una cosa es la impotencia que sentimos todos al ver la injusticia, la impunidad y la falta de seriedad que envolvieron al tratamiento de la causa durante sus peores momentos transitados. Pero otra cosa son las pruebas con las que contamos hoy, el avance de las investigaciones, y demás elementos que permiten acusar formalmente a los culpables y dejar atrás meros clichés acerca de “la oscuridad” o la “falta de claridad”. Cuando ya hay luz acerca de autores y motivaciones, no da que los discursos se queden enganchados en el pasado permanentemente. Así como Fantini prefirió poner el acento en cuestiones periféricas y alusiones indirectas, más de un dirigente planea seguir haciéndolo por más que la información esté en frente suyo, lo cual es penoso. Para terminar con el tema del discurso de Claudio Fantini, sugiero que no se pongan a la misma altura moral al terrorismo y al contraterrorismo. Un caso planteado en sus palabras fue el atentado a las Torres Gemelas y la respuesta de la Administración Bush mediante la Ley Patriótica como si las dos cuestiones fueran igual de malas, buscando una simetría moral inexistente. Se puede no estar a favor de esa ley o de ciertos aspectos puntuales, pero no hay equivalencia posible entre dicha respuesta legal preventiva para la lucha contra el terror, y el flagelo terrorista en sí. El terrorismo ha sido la causa del efecto contraterrorista, y por más que alguien piense que este tipo de medidas defensivas no se justifican, no puede igualarlas a un atentado terrorista.

Para continuar leyendo, click aquí.

En los próximos días, les traeré otro artículo sobre la causa AMIA que escribí recientemente, el cual incluye un análisis de la causa desde el punto de vista del Derecho, con conceptos fundamentales para que aún quienes no estudian leyes o no se especializan en la disciplina puedan entender y manejar terminología específica.

Derechos Humanos: ¿Verso o hipocresía a la criolla?

Silencio ante el drama sirio

Por Julián Schvindlerman

Escritor y analista político

CLARÍN – 8/6/12

http://www.clarin.com/opinion/Silencio-drama-sirio_0_715128544.html

El silencio oficial respecto de la crisis política y humanitaria en Siria rápidamente está alcanzando la magnitud del escándalo. Para un gobierno que ha hecho de los derechos humanos una causa primordial, su postura discreta es inadmisible moralmente.

El mensaje que están dando la Casa Rosada y el Palacio San Martín a los argentinos y al mundo entero es que al Gobierno le importan exclusivamente los derechos humanos cuando atañen a los años setenta, aquí, y nada más.

Por eso no ven inconsistencia alguna en visitar a un dictador que lleva décadas en el poder en Angola, comerciar con un tirano legendario como Muhamar Kaddafi oportunamente, instruir al delegado argentino ante la ONU en Nueva York a permanecer en su asiento mientras el presidente de Irán daba un discurso extremo, solidarizarse con la longeva tiranía de los hermanos Castro en Cuba y codearse con el poco demócrata Hugo Chávez. Para una Presidenta y un canciller usualmente propensos a la crítica pública hacia terceros, callar ante los crímenes atroces del carnicero de Damasco es insólito.

En su sitio oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto informa que nuestro país representará a Latinoamérica como miembro no-permanente en el Consejo de Seguridad para el bienio 2013-2014. En su texto, el Gobierno orgullosamente anuncia: “Todos los miembros de las Naciones Unidas pueden confiar que la defensa de la paz, la seguridad, la soberanía y el fin del colonialismo contarán con un país, Argentina, que será un defensor incansable de los valores fundantes de la organización multilateral”.

Es curioso que los derechos humanos, tan proclamados en casa, no hayan sido mencionados.

Pero si realmente la Presidencia y la Cancillería anhelan honrar esta promesa solemne, deberán recordar que entre los valores fundacionales de la ONU se encuentra el compromiso de proteger globalmente los derechos humanos universales. Si la vocación declarada es sincera, no habrá necesidad de esperar hasta el 2013 o el 2014. La defensa de los derechos humanos, este año en Siria, puede comenzar inmediatamente.

Yo todavía me pregunto dónde están los autoproclamados “defensores de los derechos humanos” izquierdistas que tan prontamente salen a protestar frente a las embajadas israelíes cada vez que ese país se defiende del terrorismo asesino promovido por carniceros como Assad, pero calla criminalmente cuando sus amigos dictadores árabes masacran a sus propios civiles.

El enemigo entre nosotros

¿Existieron héroes en Malvinas? Sí, esos soldaditos famélicos de 19 años que fueron obligados a combatir en pésimas condiciones en una guerra estúpida lanzada por un gobierno de facto ilegítimo. Esos pobres conscriptos que sufrieron hambre, frío, torturas, abusos, golpizas, estaqueamientos, vejámenes y humillaciones a manos de los oficiales y suboficiales que se supone debían liderarlos y protegerlos del enemigo, sin embargo no hicieron otra cosa más que trasladar la ESMA al Atlántico (¿por qué? porque podían). El enemigo no eran los ingleses (los primeros que trataron a los prisioneros argentinos como seres humanos), sino los superiores (lástima que los soldados dispararon en la dirección equivocada). Pero si hay héroes que deben ser doblemente reconocidos, esos son hebreos, precisamente los conscriptos judíos que sufrieron el doble a manos de sus sádicos comandantes, por conscriptos y por judíos. La historia se repite en diferentes épocas y lugares. Desde el siglo 19 cuando trabajadores sufrían doblemente en Europa del Este por ser pobres y judíos, hasta la Francia del siglo 21 donde niños son asesinados a manos de islamistas por franceses y judíos. No cambió absolutamente nada. Esto no es un alegato político por un territorio, es un alegato humano. A 30 años de la guerra quiero que lean el testimonio de uno de esos héroes…

“Me hizo comer entre el propio excremento”

Silvio Katz tenía 19 años y le faltaban quince días para que le dieran la baja del servicio militar que cumplía en el Regimiento de La Tablada cuando le comunicaron que se iba para el sur. Se suponía que iba a quedar en el continente, pero terminó en las Malvinas. Al Silvio Katz de 19 años lo mató Eduardo Flores Ardoino. No era un soldado inglés, era el oficial de su compañía. Y lo mató porque era judío.

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