Crítica al marxismo

En este link pueden leer mi ensayo “Crítica al marxismo”.

En él ataco los postulados marxistas en metafísica, epistemología, ética y política, y sus proyecciones en el derecho y la psicología.
Incluyo comparaciones con el totalitarismo islamista y denuncio la judeofobia de Marx. Con respecto de esto último, les dejo un extracto:

La ética colectivista entierra la individualidad de los hombres, y realiza sobre ellos observaciones de clase, análisis grupales, y generalizaciones indebidas, al tiempo que se muestra incapaz de distinguir a los individuos como unidades primarias, cada uno como ser único e independiente, sin ataduras invisibles a la masa total de ellos. Por esto, vemos discriminaciones y acusaciones colectivas absurdas, dentro de las cuales la acusación contra los judíos es ilustrativa. Ya vimos que Marx personalizaba al enemigo en los capitalistas. En su escrito “La cuestión judía”, incurre aun más en la personalización del enemigo: dentro del enemigo capitalista general, identifica especialmente a los judíos de manera colectiva. Marx (cuyas banderas paradójicamente hoy son levantadas por unos cuantos movimientos izquierdistas “anti-discriminación”) era un discriminador colectivista y judeófobo que desperdigó su odio en estos términos: 

“Consideremos al judío real, mundano (…).  
¿Cuál es el fundamento secular del judaísmo? La necesidad práctica, el interés propio. ¿Cuál es la religión mundana del judío? La usura. ¿Cuál es su Dios mundano? El dinero.
¡Pues bien entonces! La emancipación de la usura y el dinero, por consiguiente, del judaísmo práctico y mundano, sería la autoemancipación de nuestra época.
Una organización de la sociedad que aboliera las precondiciones para la usura, y por lo tanto la posibilidad de practicar la usura, haría imposible al judío”.

 

 

Negacionismo y cuestionamiento

Fragmento de mi artículo “Negacionismo y cuestionamiento” en donde escribo sobre por qué no hay equivalencia entre cuestionar fundadamente la cifra de 30000 desaparecidos en Argentina y el negacionismo de la Shoá.

 

Las intenciones de los maliciosos negadores de la Shoá no tienen nada que ver con las de investigadores serios que cuestionen la cifra de 30000 desaparecidos en aras de hallar la verdad sin una motivación política espuria por detrás. Los primeros tienen varios móviles:
A) Desacreditar la creación del Estado de Israel. Entienden (equivocadamente) que es un regalo al pueblo judío por el exterminio sufrido. Lo que los lleva a pensar que negar el genocidio es socavar la base de legitimidad del Estado Judío: no hay exterminio, no hay Estado que regalar.
B) Limpiar el nombre del nazismo. Si el nazismo no cometió las atrocidades denunciadas, no hay que culparlo ni repudiarlo. Por lo tanto, el camino está allanado para volver sin ser mal visto.
C) Lavar las culpas de la judeofobia europea. El odio subsistente impide el análisis objetivo de la realidad, y el rencor prolongado no quiere saber de arrepentimientos o de exámenes mirándose al espejo. La culpa de lo que les pasó a los judíos, es de los judíos.
D) El lucro por practicar la judeofobia. Los mitos y resentimientos antijudíos hacen que siempre haya un público dispuesto a consumir judeofobia, y varios oportunistas ven aquí la posibilidad de ganar dinero vendiendo buzones a ingenuos predispuestos a tragarse cualquier palabrerío que acuse a los judíos.
Los segundos, por el contrario, arrojan luz sobre las mentiras izquierdistas y oficialistas, las cuales pretenden:
A) Hacer pasar a terroristas montoneros como simples personas víctimas de desapariciones.
B) Tergiversar ejecuciones internas de grupos terroristas y mostrarlas como terrorismo de Estado.
C) Inflar números para llamar la atención internacional.
D) Dibujar cifras más impresionables que las comprobables para sentirse con más espalda a la hora de llevar a cabo proyectos políticos partidarios fundamentados precisamente en la espectacularidad de los números.

Artículo completo puede leerse aquí.

Simjat Torá, la alegría de la Torá

Hoy que el pueblo de Israel se regocija con Simjat Torá, les dejo el link a un artículo de mi autoría sobre el tema, y una cita del mismo.

Alegría por estudiar y hacernos mejores y más completos individuos, es una recompensa bien ganada por el esfuerzo invertido y el tiempo dedicado. El estudio no debe ser visto como un peso no deseado sobre nuestros hombros o un sacrificio que hay que pasar, sino como la chance para ampliar el conocimiento útil para la existencia y la bendición de construirnos a nosotros mismos en búsqueda de los valores más preciados. En este sentido podemos tomar la frase atribuida a Albert Einstein: “Nunca consideres el estudio como una obligación sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber”

Artículo completo aquí.

Jatimá Tová

Nos vamos acercando a Iom Kippur, y aprovecho para desearles Jatimá Tová.

Les dejo un fragmento de un artículo de mi autoría sobre Iom Kippur y el concepto de Teshuvá:

En Iom Kippur, el Día del Perdón, el pueblo de Israel hace Teshuvá (תשובה). Este concepto se refiere a “volver al camino correcto”. ¿Qué significa esto? ¿Acaso siempre vamos por un camino desviado? No necesariamente. A lo largo del año realizamos muchas acciones, emprendemos proyectos, descubrimos cosas nuevas, nos relacionamos con los demás. Contamos como guía con nuestra mente, nuestro juicio independiente, nuestro criterio. Ahora bien, es posible que durante el trayecto caigamos en el error, cometamos equivocaciones, incurramos en el mal. La Teshuvá nos señala la oportunidad para encaminarnos nuevamente, volver a la rectitud que refleja nuestro nombre “Israel”.

El artículo completo puede leerse aquí

Shana Tová 5774

¡Shana Tová para los lectores, comentaristas, administradores y colaboradores en general involucrados en El Rejunte, que se preocupan en difundir y defender la causa de Israel!

Que el año nuevo venga con felicidad, salud y prosperidad.

Les paso un artículo de mi autoría sobre Rosh Hashaná. Se titula: Rosh Hashaná: las primeras 48 horas del año

Pueden leerlo haciendo click aquí.

Les dejo un fragmento del mismo:

(…) Rosh Hashaná es el momento oportuno para visualizar lo que viene, reflexionar sobre cómo queremos que sea, diseñar nuestro camino para alcanzar eso que queremos, y poner ahínco en nuestro espíritu de búsqueda para llegar a donde deseamos estar. Considero que no hay que hablar de cambio como fin en sí mismo, como si no importara qué cambia y hacia dónde se cambia, considerándose únicamente el hecho de cambiar. Hay que tener una visión positiva del cambio cuando este es necesario, y cuando se cambia para bien, en busca de algo mejor.
Los comienzos sirven para ponernos en marcha con renovadas energías y fresca confianza en lo que conseguiremos con trabajo y proyección a largo plazo. La consideración de nuestra persona en relación al tiempo nos contextualiza el planteamiento de nuestras metas y los pasos a seguir para alcanzarlas. Aprovechando en plenitud nuestras jóvenes fuerzas en el principio del año y aspirando a mantenernos íntegros durante toda su duración, nos posibilitamos lograr lo que nos proponemos.

 

Shana Tová!!

Las FDI honran al primer Mayor General de 100 años de edad

Momento histórico: Itzhak Pundak ascendió al rango de Mayor General a los 100 años

 

Itzhak Pundak, sirvió como oficial superior durante la Guerra de la Independencia en 1948. Es la primer persona en subir de rango a Mayor General después de haber completado su servicio activo. “Este es un momento único y que sienta precedentes” dijo el Jefe de Estado Mayor, Teniente General Benny Gantz en la ceremonia.

Nota completa aquí:
http://www.idfblog.com/spanish/momento-historico-yitzhak-pundak-ascendio-al-rango-de-mayor-general-a-los-100-anos/

 

 

100 años del nacimiento de Menajem Begin Z”L

Menájem Begin (16 de agosto de 1913 – 9 de marzo de 1992) obtuvo el cargo de sexto primer ministro de Israel en mayo de 1977. Negoció y firmó los Acuerdos de paz de Camp David con el presidente egipcio Muhammad Anwar Al-Sadat, por los que recibieron conjuntamente el Premio Nobel de la Paz en 1978.

Begin nació en Brest-Litovsk (localizada en lo que de 1918 a 1939 fue parte de Polonia y hoy pertenece a Bielorrusia y es conocida como Brest). Desde su juventud fue un convencido sionista alentado por las enseñanzas de su padre. A los 16 años de edad se enroló en el movimiento juvenil Betar, creado por Zeev Jabotinsky.

 

Artículo completo de Arnoldo Szwarcberg

Sin concesiones

Les dejo un fragmento de mi ensayo “sin concesiones” en el cual trato el modo en que debe proceder Israel actuando por principios. Para leerlo completo, click aquí.

Sin concesiones
Ezequiel Eiben
24/4/2013
14 de Iyyar 5773

Así debe actuar Israel: a través de una política sin concesiones a sus enemigos, que los tiene, y son muchos. El país judío está del lado de la justicia, sus enemigos están del lado de la injusticia. Por lo tanto, cada concesión que Israel haga a quienes desean su obliteración, es un espacio que gana la injusticia, y un retroceso de la justicia.
Israel debe actuar por principios, consistentemente, aferrado a ellos. De tal forma, no le dará lugar a este mal (impotente en sí mismo) que busca extenderse como una plaga anidándose en los resquicios que deja la falta de coherencia y consistencia. Tomando como base primordial el reconocimiento del enemigo (directriz fundamental), veamos a continuación los principios que le servirán a Israel para lograr sus objetivos y defender con éxito su causa ante las amenazantes fuerzas que lo enfrentan.

A) No hay que realizar concesiones a los enemigos:
La renuncia al derecho propio en favor de la sinrazón del contrincante es un acto de autoflagelo y de fortalecimiento al otro. Israel no debe ceder frente a las demandas infundadas y las amenazas de muerte de la Autoridad Palestina y Hamas. La causa de Israel es primordialmente moral; los judíos que allí viven están moralmente legitimados a ejercer sus derechos individuales y practicar la autodefensa. A Israel no le hace falta tener al derecho positivo internacional de su lado, y aun así lo tiene. Los llamados “territorios en disputa” no son territorios “ocupados”, ni son territorios palestinos “confiscados”. Los asentamientos allí ubicados no son “ilegales” ni muestras de “colonización imperial”. El Vice-Ministro de Relaciones Exteriores Danny Ayalon, realiza una muy pertinente explicación: “¿A quién, los israelíes, capturaron la Banda Occidental? ¿A los palestinos? No. En 1967 no había ninguna nación árabe o Estado con el nombre de Palestina. En realidad, nunca lo hubo. Israel tomó la Banda Occidental de manos jordanas en un acto de autodefensa, después que Jordania se uniera a una guerra iniciada por Egipto y Siria con el fin de destruir a Israel. Y a propósito, destruir países, sí es ilegal. (…) La resolución 242 del Consejo de Seguridad (de la ONU) no demandaba un retiro unilateral por parte de Israel, sino que Naciones Unidas llamó a la negociación de la solución (…) Jordania, ¿saben qué?, no tenía ninguna justificación legal para estar allí (en la Banda Occidental). Jordania simplemente ocupó la Banda durante los intentos previos de destruir el joven Estado de Israel en 1948, cambiando el nombre comúnmente aceptado de Judea y Samaria por el de “Banda Occidental del Río Jordán”[1]. (…) Entonces, si Jordania no tenía reclamo legal sobre este territorio y Palestina no existía, ¿de quién es este territorio? (…)” (1).
Debemos recordar a su vez, varios puntos: 1) Gran Bretaña tomó el control de la zona llamada Palestina tras la Primer Guerra Mundial; 2) La posterior presentación del documento de Arthur James Balfour[2], mientras se desempeñaba como Ministro de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, en el cual se reconocía el derecho del pueblo judío de levantar su Hogar Nacional en Palestina; 3) El mandato recibido por los británicos de parte de la Liga de las Naciones (antecesora de la ONU) para promover el establecimiento del Hogar Nacional Judío; 4) El mandato recaía sobre todo el territorio de Palestina, es decir, incluía la parte hoy conocida como Banda Occidental y lo que hoy constituye Jordania; 5) La entrega de los británicos de ¾ partes de todo el territorio que se suponía destinado al Hogar Nacional Judío, a manos árabes para que levantaran el Reino Hashemita de Jordania; 6) En conclusión, la pérdida de los judíos de la mayor parte de las tierras donde se iba a levantar su Hogar, actuando los británicos en flagrante contradicción con el mandato entregado por la Liga de las Naciones y en desconocimiento del alcance territorial al que se refería originariamente la mentada Declaración Balfour.
Por todo lo mencionado, es clara la legalidad y afianzada la legitimidad moral en el obrar de Israel. Respecto de la ley, hubo un mandato expreso de la Liga de las Naciones, una declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores británico, y resoluciones de la ONU, que avalan la posición israelí sobre los territorios. A esto le sumamos el derecho internacional en lo concerniente a la guerra, para apoyar la acción defensiva israelí en la “Guerra de los 6 días”[3], acontecimiento en el cual Israel toma control de los territorios en cuestión. Y en lo concerniente a los asentamientos, vemos que los ciudadanos israelíes han edificado sobre tierras que forman parte del país al cual ellos pertenecen. No hay ley externa que deba imponérseles para impedir que continúen su desarrollo y expansión. Es más, en las negociaciones de Oslo[4] se previó que el tema de los asentamientos sería tratado en el status final, y que hasta llegar a un arreglo definitivo no debía modificarse la situación de la Banda Occidental, por lo tanto es un enorme incumplimiento que los dirigentes palestinos reclamen y presionen por el congelamiento en la construcción de asentamientos por un lado, y pretendan la declaración unilateral de su Estado y auspicio de la ONU en su traición por el otro.
Respecto de la moralidad, no caeremos en un tratamiento inútil sobre abstracciones, inexistencias y conceptos colectivistas falaces. Por encima de soberanías nacionales, derechos de países y expresiones colectivistas que impregnan la política internacional en la actualidad, se encuentra en el ámbito moral la consideración del individuo. Y aquí hay que defender los derechos individuales de los hombres, en este caso de los hombres judíos, más precisamente los asentadores (mal llamados colonos): han ejercido su legítimo derecho de propiedad para construir sus hogares y sus ciudades, y ninguna invocación mística estatista por parte del gobierno palestino debe prevalecer sobre los auténticos derechos individuales. La abstracción de una soberanía palestina inexistente sobre la tierra no puede ir por encima de derechos de propiedad concretizados en la realidad. Los asentadores habrán elegido una bandera, un himno a cantar, una pertenencia nacional con la cual identificarse; pero la base de su derecho moral a las tierras en las que se encuentran es el principio de los derechos individuales, la propiedad que ejercen sobre el terreno.         

B) No hay que negociar con los enemigos en sus términos sin estar forzados a hacerlo: La letal falacia que guió en gran parte y por mucho tiempo a la política israelí en lo que a la guerra en su contra incumbe, se manifestó con nitidez en la declaración de Itzjak Rabin cuando era Primer Ministro de Israel: “Yo quisiera hacer un tratado de paz con el Príncipe de Mónaco, pero mi enemigo es Arafat y con él hay que hacerlo”. Este razonamiento erróneo ha sido bien llamado por un colega “silogismo de la muerte”:
“1-La paz se hace con el enemigo.
2-Mi enemigo es el terrorismo palestino.
Conclusión: La paz la tengo que hacer con el terrorismo palestino.
Esto es una reductio ad absurdum” (2).
Si la conclusión es hacer la paz con quien pretende asesinarme, entonces debo rebajarme al nivel de mi verdugo, transigir con él, darle mi consideración y permitir que avance en su camino sin exigir que cambie su cometido. Negociar con el enemigo en sus términos (sin que estemos forzados a hacerlo) es negociar con terroristas sin exigir que estos dejen de ser terroristas, es negociar con quien quiere asesinarme sin que el asesino modifique su objetivo. Yo consigo algo inútil (quizás solamente hacer tiempo), y él consigue una transacción de la cual sale victorioso. El terrorista quiere mi vida, y negociando con él yo renuncio al principio de mi derecho a la vida. No se negocia con el enemigo; se negocia con quien no es o ha renunciado a ser nuestro enemigo. Nuestras acciones deben ser pro-vida, y no pro-muerte. Buscar hacer la paz con el enemigo es negociar con él en sus términos (sin estar forzados a hacerlo), es hacerle una concesión sin intimarlo a renunciar a sus aspiraciones a la par que nosotros renunciamos a nuestros fundamentos. La política israelí no debe estar direccionada a la realización de un acuerdo de paz con terroristas, sino a combatirlos para lograr la supervivencia.
Palabras de Leonard Peikoff: ““En cualquier concesión entre comida y veneno”, dice Ayn Rand, “es sólo la muerte la que puede ganar. En cualquier concesión entre el bien y el mal, es sólo el mal el que puede beneficiarse”. La razón de esto no es que el mal sea más potente que el bien. Al contrario, la razón es que el mal es impotente y que, por lo tanto, sólo puede existir como un parásito del bien. Lo bueno es lo racional; es lo que se adhiere a las demandas de la realidad y de esa forma promueve y beneficia la vida del hombre, junto con todos los valores que la vida requiere. Tal política no obtiene ninguna ventaja de su antítesis. (…) Por su propia naturaleza, el bien sólo tiene algo que perder si negocia con el mal. El mal está exactamente en la posición contraria. El mal es lo irracional, es lo que contradice los hechos de la realidad y por lo tanto amenaza la vida del hombre. Tal política no puede ser mantenida como un absoluto o practicada de forma consistente – no, si uno quiere evitar su destrucción inmediata. El mal tiene que contar con algún elemento del bien; el mal puede existir sólo como un parásito, sólo como una excepción a las virtudes con las que está contando” (3).
Querer vivir es bueno, es racional. Querer asesinar es malo, es irracional. En cualquier concesión entre la defensa de la vida y el terrorismo asesino, solo este último se beneficia. El terrorista le arranca algo a la víctima, la víctima no obtiene nada del terrorista. Si Israel quiere evitar la destrucción inmediata, no debe negociar con terroristas islamistas. Israel no tiene nada que ganar del islamismo; este último tiene mucho que ganar de Israel.

Terrorismo: el deber criminológico contra este flagelo

Les dejo un  fragmento de mi ensayo “Terrorismo: el deber criminológico contra este flagelo”. Contiene conceptualizaciones y distinciones del terrorismo; referencias al atentando a la AMIA y a la ideología política islamista; citas de Biniamin Netanyahu, Gustavo Perednik y Julián Schvindlerman, entre otras. Para leerlo completo, click aquí.

Terrorismo: el deber criminológico contra este flagelo
Ezequiel Eiben
2011
Introducción
El terrorismo es una problemática a nivel mundial que ha tenido particular relevancia en Argentina, principalmente desde la década de 1970 en adelante. Este accionar terrible que demuestra desprecio por la vida humana y es flagrante violación a cualquier instrumento de Derechos Humanos (sin descontar otros cuerpos legales), presenta ciertos inconvenientes en su tratamiento que generan disquisiciones aún entre expertos y estudiosos del tema. Esto parte muchas veces de que su manipulación conceptual y el relativismo ético con el que se lo maneja han impedido abordar seriamente intentos para conseguir una definición objetiva de terrorismo a los fines de poder brindar consecuentemente una inequívoca tipificación legal. En la ONU se impulsaron intentos de establecer la necesaria y por mucho tiempo demorada definición objetiva, pero varios de sus Estados Miembro no solo dejan mucho que desear en la prevención y lucha contra este fenómeno, sino que contribuyen a su consecución, fomento y auspicio, por lo que no debería sorprender demasiado que no resultara fácil llegar a una postura unánime. Los desacuerdos y boicots diplomáticos de países terroristas lo han tornado harto difícil en aras de conservar las perversas estructuras que detentan.
El punto de partida para una eficiente lucha contra el método del terror es comprender acabadamente lo que implica y representa. Es así que debe ser primordial en la agenda de Naciones Unidas y sus Estados integrantes lograr consagrar la definición objetiva (que ya existe conceptualmente en base a estudios políticos, legales, epistemológicos y filosóficos, pero falta su aprobación mundial).
En esta monografía veremos el delineamiento conceptual del terrorismo y los distintos tipos existentes, y lo abordaremos desde la criminología analizando distintos aportes de corrientes criminológicas para: comprobar si es posible un efectivo tratamiento del tema en base a esas perspectivas, elaborar una explicación criminológica tomando diversidad de elementos, constatar cómo es la legislación nacional argentina acerca de la materia y proponer un esbozo de solución en la prevención y lucha contra sus exponentes que considero es un deber de cumplimiento impostergable para la criminología.
Conceptualización
Como una suerte de afrenta contra concepciones epistemológicas y filosóficas desde clásicas hasta modernas, en la actualidad se encuentra en auge un movimiento difundido principalmente por intelectuales de izquierda llamado posmodernismo. Sus ideas consisten básicamente en afirmar: no hay absolutos, el relativismo es lo que impera; no hay verdades universales, ergo no existe la objetividad. Es el subjetivismo llevado a su máxima expresión. Este tipo de posiciones tienden a justificar, con asiento en el relativismo ético y cultural, las peores atrocidades que se puedan imaginar con principios de no intervención moral en tradiciones ajenas violentas y visiones de humanización a sus comitentes. Por lo tanto, esta concepción es la que nos vemos obligados a descartar desde el inicio si pretendemos utilizar parámetros objetivos (y no distorsionados por preconceptos ideológicos) para lograr una definición certera de la cuestión en estudio. La despreciable visión relativista que indica la frase “donde algunos ven un terrorista otros ven un luchador por la libertad” es muestra de los intentos por confundir y distorsionar la realidad para que nadie pueda ser catalogado como terrorista (por más que sea un asesino despiadado de miles de civiles) sin que se acuse al catalogador como un tendencioso que “opina” desde una marcada postura ideológica. Me voy a situar en la filosofía objetivista enunciada por la filósofa ruso-estadounidense Ayn Rand (1962), para afirmar que la realidad es absoluta y objetiva; y desde ahí se deriva que el terrorismo, como es una manifestación de violencia dentro de la realidad, es susceptible de ser identificado. Por lo tanto, sostengo la tesis de que el terrorismo puede ser definido, y perfectamente puede diferenciarse de otros tipos de agresiones y manifestaciones referidas a violencia. La definición es la siguiente: Terrorismo es el ataque deliberado a población civil con fines políticos. La violencia va dirigida contra un sector desarmado, inocente, no involucrado en combate, y salvaguardado por las leyes de guerra. Por lo tanto, en repudio al posmodernismo y demás ideas que pretendan relativizar o justificar al terror, afirmo que el terrorismo puede ser explicado (desde enfoques científicos, políticos y sociales) pero nunca justificado.
Elementos, diferenciación y tipos de terrorismo    
En primer lugar abordaremos elementos característicos del terrorismo; diferenciaremos en segundo lugar terrorismo de guerra y guerrilla, y en tercer lugar lo clasificaremos. Siguiendo el acertado criterio del analista internacional Julián Schvindlerman (2011), los elementos del terrorismo son:
1) Objetivo de ataque: civiles, sobre los cuales se lanza el ataque deliberado. Ejemplo: atacar intencionalmente zonas residenciales para asesinar a población civil.
2) Factor elevado de atrocidad: alto nivel de violencia, que a veces asume grados de perversa espectacularidad. Ejemplo: explosión de bombas en autos y aviones.
3) Finalidad última: siempre el fin último del terrorismo es político (se trate de derechos, territorios, reclamos religiosos o diversas clases de reivindicaciones). Ejemplo: concesión de status político a un determinado grupo nacional o religioso.
4) Mensaje psicológico mayor: el mensaje trasciende al atentado específico, es más amplio y no se circunscribe al daño causado. Ejemplo: un terrorista que se inmola en un boliche bailable, más que el daño provocado a las instalaciones y a las personas concretas, busca sembrar pánico en toda la población y preocupación en el gobierno.

Mi artículo sobre la muerte de Chávez

Les dejo el link a mi artículo No hay que tenerle respeto a Chávez.

Direcciono directamente a mi blog ya que no hablo específicamente de la judeofobia que mostró Chávez a lo largo de su horroroso gobierno, sino de su tiranía en genera y su comportamiento anti-humanol. De cualquier modo, aporta a las críticas contra este enemigo de Israel y de los judíos (en este video demostrando su judeofobia a viva voz).
De más está decir que las opiniones vertidas son mías y no envuelven a mis colegas de El Rejunte.

Ética en situación de guerra

Los invito a leer mi ensayo titulado Ética en situación de guerra

Si bien está escrito de manera general, y no referido específicamente a Israel, aprovecho este espacio en El Rejunte para hacer un breve comentario y decir que considero correcto si Tzahal decide abrazar los principios éticos enunciados en el texto.

El gran e histórico Ejército de Defensa de Israel, del cual me siento orgulloso y al que le brindo mi apoyo, puede mejorar, y mi intención es contribuir a este propósito escribiendo y difundiendo las ideas sobre la  ética en situación de guerra.

Por supuesto, podemos iniciar aquí un debate sobre las ideas del ensayo aplicadas concretamente a Tzahal.

 

Tres notas sobre tres temas

Tres notas sobre tres temas:
Muere el superviviente más longevo de Auschwitz. Se trata de Antoni Dobrowolski, que murió el lunes a los 108 años.

Fidel Castro reclutó a exnazis en la crisis de 1962. Nota ya publicada por Zionist1948, ahora en idioma castellano.

Carta Abierta al Canciller Héctor Timerman. Crítica a la vergonzosa reunión que mantuvo el impresentable funcionario argentino con el gobierno iraní por el tema AMIA.

Netanyahu sobre el programa nuclear de Irán; pedofilia en el país persa; y un artículo sobre judaísmo

Dice Bibi: “Irán no ve determinación suficiente en la comunidad internacional como para detener su programa nuclear”; “hasta que ello no ocurra no parará su proyecto”. Nota completa aquí.

Rubén Kaplan informa sobre el aumento de la pedofilia legalizada en Irán.
Les dejo también un artículo de mi autoría titulado Cuatro personajes de la Torá que sirven como modelos de identificación. Allí hablo sobre las características y acciones de Moshé, Ioshúa, Abraham y Rivka.

Homenaje a Vladimir Jabotinsky

El 4 de agosto se cumplió un nuevo aniversario de la muerte del gran pensador y hombre de acción sionista Vladimir Jabotinsky. A modo de homenaje, les dejo fragmentos de un texto que escribí sobre su enorme contribución al sionismo.

Las corrientes ideológicas del Sionismo

Zeev Vladimir Jabotinsky

Introducción
Acusado de fascista por algunos, de nazi por otros, idolatrado por quienes en verdad lo conocieron, nadie dentro de los pensadores sionistas es tan polémico, a la hora de su estudio, como Vladimir Jabotinsky. Como describe Elías Ventura en “Apuntes Sionistas”: “Ningún pensador sionista produce y genera tanto amor y tanto odio. Para sus admiradores fue el líder sionista que tuvo la visión y la habilidad diplomática para obtener un Estado Judío. Para sus detractores fue en cambio la cabeza del ala fascista del movimiento sionista”.
Frente a tan dispares opiniones acerca de Jabotinsky y su labor dentro del sionismo, cuya contribución en si misma es innegable, es importante abordar el estudio de sus ideas para conocer realmente cual era su visión del Estado Judío por crearse y los modos de hacerlo.

Contexto histórico
Jabotinsky nació en 1880, en la ciudad de Odessa, en Rusia. A los seis años falleció su padre, por lo que su madre fue aconsejada para que los hijos aprendieran un oficio, sin embargo ella quiso que la educación fuera lo primordial.
Vladimir recibió una educación judía y también formación rusa, y a la edad de los 18 años se fue a estudiar Suiza e Italia, la carrera de derecho. Demostró desde temprano una gran pasión y habilidad por la escritura, y eso se veía reflejado en su trabajo poético, por el cual era alabado, y periodístico, el cual desempeñaba escribiendo para periódicos rusos. Obviamente su labor no paso desapercibida, y se comenzó a verlo como una figura destacada en ascenso dentro de su ámbito. Firmaba sus trabajos bajo el seudónimo “Altalena”.
La poesía de Jabotinsky estaba apuntando a llegar lejos, pero sin embargo los sucesos en Rusia que demostraban el antisemitismo violento que se desencadenaba en la sociedad, lo preocuparon más que cualquier otra cosa. Los pogroms en Rusia, especialmente el de Kishinev en 1903, fueron un punto de inflexión en Jabotinsky, quien a partir de allí se vinculo a la actividad sionista.
Fue delegado en el Sexto Congreso Sionista, y en ese evento tuvo la oportunidad de verlo a Herzl, por quien sintió una profunda admiración. Su participación en el Congreso lo llevo también a nuevas actividades: “Envidioso del fluente hebreo que escuchó hablar en el Congreso, Jabotinsky – que ya hablaba ruso, francés, inglés, alemán y varias lenguas eslavas – se abocó al estudio del hebreo, convirtiéndose en un exitoso orador y traductor. Sus escritos incluyen tanto obras originales – poemas, dramas y novelas, además de ensayos polémicos y filosóficos – como también traducciones de clásicos, y entre ellos una traducción al hebreo sin parangón del poema de Edgar Allen Poe “El Cuervo”, y las obras del poeta nacional hebreo Jaim Najman Bialik al ruso” (http://jai.com.uy)

La autodefensa Judía
Jabotinsky abordo con todo compromiso el tema de la autodefensa judía para enfrentar el antisemitismo europeo, idea que lo acompañaría y se vería reflejada en la posteridad de sus escritos y acciones.
Como orador, enseñaba a todos su enorme capacidad, persuasiva y cautivante, levantando pasión en los corazones de quienes tenían la oportunidad de oírlo. Imprimía en sus comentarios un tono de urgencia, que no era compartido por algunos sionistas. Esto se debía a que Jabotinsky no quería perder el tiempo, ponía todos sus esfuerzos y llamaba a hacer lo mismo para establecer cuanto antes un Estado Judío. El mencionado creciente antisemitismo era la mancha que se veía en el camino de los judíos, y había que combatirlo a toda maquina y sin descanso. Era necesario prontamente un Estado Judío, donde la persona judía lograría su realización personal, y todos los judíos su realización nacional.
En su opinión, los judíos debían ser entrenados para defenderse y defender su tierra que seria su Estado, en el cual gozarían de derechos que no encontrarían en ningún otro país. Por eso comenzó a entrenar combatientes judíos, para combatir contra los agresores antisemitas y para llevar adelante sus objetivos sionistas contra quienes pretendían impedir el establecimiento de un Estado Judío. “La autodefensa judía se encontraba en el epicentro de la filosofía socio-política de Jabotinsky, como imperativo físico y como un manantial de orgullo y seguridad personal capaz de “ennoblecer” el espíritu judío” (http://jai.com.uy).
Para leer el texto completo, click aquí

Tres observaciones respecto del atentado terrorista a la AMIA

Este artículo lo escribí el año pasado; sin embargo, en tiempos cercanos a un nuevo aniversario del atentado a la AMIA sin justicia, me parece correcto traerlo a colación, ya que esencialmente su contenido está vigente y no se encuentra desactualizado. Se los dejo para debatir:

Tres observaciones respecto del atentado terrorista a la AMIA
Ezequiel Eiben
1-8-2011
1 de Av 5771

Hay tres observaciones dignas de hacerse respecto de la situación del caso AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina). La primera tiene que ver con el flojo discurso que se escuchó en boca de un analista internacional de renombre acerca del terrible atentado terrorista que asesinó a 85 personas volando la sede de la mutual; la segunda con el pedido de resolución de la causa en un tribunal internacional; y la tercera sobre la figura del fiscal Alberto Nisman.
Para empezar, quisiera analizar el discurso del analista político internacional Claudio Fantini, pronunciado en Córdoba durante el acto del 17º aniversario del atentado terrorista, evento organizado por la filial en dicha ciudad de DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas). El discurso estuvo dividido en dos partes. La segunda tuvo su mérito, en la cual expresó condena al terrorismo acusando a éste de atacar blancos en Buenos Aires, Nueva York y demás capitales y metrópolis del mundo, ya que en estas ciudades predomina el pluralismo, y el terrorismo busca eliminar lo distinto, lo que no está de acuerdo con sus ideas. Pero la primera parte no estuvo a la altura de la ocasión. Fantini divagó durante varios minutos haciendo referencia a la literatura sobre detectives producida en Gran Bretaña y Estados Unidos, diferenciando estas dos en cuanto que los detectives ingleses lograban resolver los casos, mientras los norteamericanos no porque se encontraban con el elemento de la mafia que impedía llegar a la solución. Trasplantó esta analogía a la realidad de la causa AMIA, que no se ha llegado a resolver por encubrimientos, ilegalidades y mafias que han impedido avanzar hasta el final. Uno entiende la intención del analista de extrapolar conceptos y criterios para referirse al tema evocado, pero que esta comparación metafórica fuera casi el foco del discurso, no era de esperar. Quizá lo dicho hubiese estado más acorde para un Premio Nóbel de Literatura, que para un analista de quien todos esperábamos vislumbrar su visión concreta sobre el asunto. Fantini no señaló a Irán, no lo acusó inequívocamente como culpable del atentado y no exigió con determinación que la República Islámica entregara a los principales sospechosos y se sometiera a la ley. Semejante evasión de datos reales concretos frente al ahínco en el paseo por personajes literarios y obras de ficción, fue lo que me causó molestias. Fantini también habló de la oscuridad que se cierne sobre el caso, de la falta de claridad, sumándose al discurso de otros dirigentes comunitarios a nivel nacional que procuran especial detenimiento en la observación de la ausencia de respuestas. Pues bien, a esta altura del partido, no se puede hablar de oscuridad, falta de claridad y ausencia de respuestas como se hablaba en los primeros diez u once aniversarios del atentado. Estos tres factores han pasado a reflejar un slogan atrasado en el tiempo en vez del estado actual de la situación. Es verdad que faltan resoluciones en el caso AMIA, pero hoy se cuenta con un respaldo probatorio, con un archivo documental, y con un caudal de información que arrojan luz a los interrogantes del pasado. Casi nadie habla de ello en sus discursos. Se sabe quienes planificaron el atentado (funcionarios terroristas iraníes y libaneses), quien lo ejecutó (Ibrahim Hussein Berro), a través de que banda terrorista (Hezbollah), con el apoyo de que país (Irán), por donde ingresaron a Argentina (Triple Frontera), cual fue el método (coche bomba), y cual la motivación (interrupción de la transferencia de tecnología nuclear de Argentina a Irán, esto en el marco de expansión mundial del islamismo). ¿Acaso hay una deliberada omisión de esta información? Y si así es el caso, ¿por qué? ¿por miedo? ¿por algún otro tipo de presión? Una cosa es la impotencia que sentimos todos al ver la injusticia, la impunidad y la falta de seriedad que envolvieron al tratamiento de la causa durante sus peores momentos transitados. Pero otra cosa son las pruebas con las que contamos hoy, el avance de las investigaciones, y demás elementos que permiten acusar formalmente a los culpables y dejar atrás meros clichés acerca de “la oscuridad” o la “falta de claridad”. Cuando ya hay luz acerca de autores y motivaciones, no da que los discursos se queden enganchados en el pasado permanentemente. Así como Fantini prefirió poner el acento en cuestiones periféricas y alusiones indirectas, más de un dirigente planea seguir haciéndolo por más que la información esté en frente suyo, lo cual es penoso. Para terminar con el tema del discurso de Claudio Fantini, sugiero que no se pongan a la misma altura moral al terrorismo y al contraterrorismo. Un caso planteado en sus palabras fue el atentado a las Torres Gemelas y la respuesta de la Administración Bush mediante la Ley Patriótica como si las dos cuestiones fueran igual de malas, buscando una simetría moral inexistente. Se puede no estar a favor de esa ley o de ciertos aspectos puntuales, pero no hay equivalencia posible entre dicha respuesta legal preventiva para la lucha contra el terror, y el flagelo terrorista en sí. El terrorismo ha sido la causa del efecto contraterrorista, y por más que alguien piense que este tipo de medidas defensivas no se justifican, no puede igualarlas a un atentado terrorista.

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En los próximos días, les traeré otro artículo sobre la causa AMIA que escribí recientemente, el cual incluye un análisis de la causa desde el punto de vista del Derecho, con conceptos fundamentales para que aún quienes no estudian leyes o no se especializan en la disciplina puedan entender y manejar terminología específica.

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