La judeofobia embolsada

De judeofobia embolsada,
Chávez y ayatolás

Gustavo D. Perednik

El autor combina aquí su libro Matar sin que se note sobre el ataque iraní en Argentina, con su ensayo La judeofobia argentina y embolsada

Gustavo D. Perednik, La judeofobia argentina y embolsadaGustavo D. Perednik, Matar sin que se note

El 26 de julio de 1890 Buenos Aires fue escenario de la denominada Revolución del Parque, luego de un colapso económico sin precedentes. Aunque casi no había judíos en el país, una novela de aquella época les culpó de la crisis, e inauguró así la judeofobia nativa en Hispanoamérica.

Una década antes, los israelitas habían sido explícitamente invitados por el Gobierno argentino a radicarse en el país, por medio de un decreto presidencial (6-8-1881) en el que el presidente Julio A. Roca encomendaba al agente José María Bustos atraer a quienes huían de los pogromos en Rusia.

Aunque la iniciativa no dio frutos concretos hasta ocho años después, la propuesta de una inmigración importada generó una reacción hostil, incluida la de uno de los prohombres de la argentinidad, Domingo F. Sarmiento en un artículo en El Diario.

Con todo, el verdadero comienzo de la judeofobia hispanoamericana es literario. Y aunque su punto de partida fue en efecto la novela La Bolsa (1891), no lo fue por la novela propiamente dicha, sino por la glorificación de la misma en la pluma de notables intelectuales argentinos. Tan desmedida fue su exaltación de La Bolsa que ésta fue impuesta por décadas como lectura obligatoria en las escuelas.

Sobre el contexto histórico en el que la novela fue escrita agreguemos que, en menos de diez años, la expansión fronteriza argentina había triplicado su extensión territorial, ergo el país pasó a depender de la inmigración de Europa, y también de su economía.

En Buenos Aires, la galopante subida de precios y el ritmo incontenible de la deuda pública llevaron en mayo de 1889 a la clausura de la Bolsa de Comercio, y con ella a la estrepitosa ruina de numerosos inversores y agentes.

Dicho colapso fue un tema central para la novelística argentina de la última década del siglo XIX, que tuvo como epicentro geográfico al palacio de la Bolsa de Comercio. Una decena de novelas publicadas alrededor de 1890 son conocidas como el Ciclo de la Bolsa. Carentes de valor literario, se las aprecia por lo testimonial, especialmente la primera y más famosa: la mentada La Bolsa de Julián Martel (1867-1896). Apareció en formato de folletín en el prestigioso diario La Nación, al que se incorporó el poeta nicaragüense Rubén Darío, recién arribado a Buenos Aires e iniciador del modernismo literario. Darío y Martel, de veinticinco años de edad, trabaron amistad en dicho diario, a la sazón el de mayor circulación de Hispanoamérica.

La novela de Martel no menciona la susodicha revolución, ya que no trata de cuestiones políticas sino de la metamorfosis étnica argentina, que había transformado la gran aldea de Buenos Aires en una ciudad cosmopolita. En efecto, el pretencioso subtítulo de la novela es en efecto Estudio Social.

Julián Martel, seudónimo de José María Miró, descendía de la rama pobre de una familia aristocrática. Su alter ego es uno de los personajes de la novela, Ernesto Lillo, de quien su motivación para actuar como corredor de bolsa es la misma que la que movió a Martel para invertir (y perder) en la Bolsa su escaso dinero: mantener a su madre viuda. Vencido y bohemio, Martel terminó incorporándose voluntariamente al ejército.

Después de haber sido difundida en el diario, la novela de Martel fue publicada como libro en 1898; a esta primera edición siguieron muchas más. Teniendo en cuenta que hoy en día es poco conocida, vaya un párrafo que resuma su argumento.

El doctor Glow, exitoso abogado y padre de dos hijos pequeños, es seducido, como muchos otros en aquel año, por las operaciones bursátiles, que lo empujan a una red de fraudes, empresas imaginarias e inmoralidad. Cuando está por quebrar, su esposa Margarita propone esquivar a los acreedores poniendo el patrimonio a su nombre. El honor de Glow le impide concretar esa maniobra y, desesperado, arriesga la última suerte en el hipódromo. Ya en la ruina y enfermo, recibe una carta de su corredor de bolsa, Lillo, quien anuncia su partida al Brasil para rehacer su vida después de haberse fundido. Glow enloquece, y en su alucinación un monstruo se le acerca amenazante: la Bolsa.

En la novela abundan las digresiones intercaladas, en las que el autor moraliza, bien drectamente o bien por boca de sus personajes. Así caracterizó Sergio Bagú esos rodeos, en su ensayo Julián Martel y el realismo argentino (1956):

«moralismo declamatorio –e irreal– de los malos textos escolares… injerta largos pasajes en cualquier episodio, con el fin de que el lector se mantenga al corriente de la interpretación que el autor hace de los hechos que van transcurriendo y de sus alcances éticos o sociales.»

La Bolsa es una galería de inescrupulosos estafadores, usureros, y miserables. Los protagonistas (el doctor Glow y su comisionista Ernesto Lillo) se ven en la obligación de navegar entre esa turba.

Los defectos de la novela saltan a la vista: narración despareja, inmadurez literaria, e inhabilidad para hacer hablar a los personajes desde su propia mente. A pesar de ellos, La Bolsa ha sido comparada con las obras de Emile Zola y Honoré de Balzac.

Con el primero, posiblemente porque aparece en la misma época que L’argent, mediante la cual Zola fustiga el sistema financiero; con Balzac, porque en La comedia humana frecuentemente el motor de la acción es el oro.

Sin embargo, los mejores críticos denunciaron claramente la baja calidad de la obra. Uno de sus vicios es la súbita mutación a la que Martel somete a sus personajes: de ser un especulador irresponsable, Glow pasa de ser una desdichada víctima. Sus victimarios son explícitamente mencionados por Martel, que ha copiado párrafos del francés Edouard-Adolphe Drumont: «la raza semita, arrastrándose siempre como culebra». Por lo antedicho, la conclusión de Bagú es que La Bolsa

«no puede incluirse entre las obras de la gran literatura realista argentina del siglo XIX. No creemos que deba utilizarse en los establecimientos de enseñanza sin una crítica adecuada, porque lo contrario sería estimular el mal gusto literario y alimentar el prejuicio y el rencor entre grupos nacionales y religiosos de nuestro país. Creemos sí que este injerto racista que aparece en sus páginas, sin parangón en la producción de su época, sin arraigo ni explicación en la vida argentina de entonces, es suficiente para negarle todo carácter representativo dentro de la literatura nacional.»

A pesar de estas fundadas reservas, muchas voces opinaron lo contrario, en una muestra de lo que venimos a denominar la «judeofobia embolsada».

Odio por interpósita persona

En esa época, un tercio de los cuatro millones de habitantes de Argentina eran extranjeros, a quienes Martel descalifica como «parásitos de nuestra riqueza». De ellos derviva el mal:

«El oro es corruptor. Allí donde el dinero abunda, rara vez el patriotismo existe. El cosmopolitismo, que tan grandes proporciones va tomando entre nosotros… nos trae, junto con el engrandecimiento material, el indiferentismo político, porque el extranjero que viene a nuestra tierra, naturalícese o no, maldito lo que le importa que estemos bien o mal gobernados.»

Los judíos destacan entre los enemigos de Martel ya que, según él, constituyen una caterva que trama apoderarse del país y destruir su sentido. Como en la novela no hay protagonistas judíos (en su breve vida Martel no conoció jamás a ninguno de carne y hueso), la diatriba es global, dirigida contra un estereotipo imaginado que el autor importó de páginas judeofóbicas francesas. Desde el primer capítulo

«se observaba esa expresión de hipócrita humildad que la costumbre de un largo servilismo ha hecho como el sello típico de la raza judía… Vestía con el lujo charro del judío, el cual nunca puede llegar a adquirir la distinción que caracteriza al hombre de la raza aria, su antagonista. Llamábase Filiberto Mackser… Iba acompañado de un joven, compatriota y correligionario suyo, que ejercía el comercio de mujeres… Era además, presidente de un club de traficantes de carne humana… auel semita era un enviado de Rothschild, el banquero inglés, que lo había mandado a Buenos Aires para que operase en el oro y ejerciese presión sobre la plaza… Mackser tenía la consigna de acaparar, de monopolizar, con ayuda de un fuerte sindicato judío, a cuyo frente estaba él, las principales fuentes productoras del país.»

A partir de esa escena, no hay más mención de los israelitas hasta la segunda parte del libro, en la que el quinto capítulo se titula Jacob Leony, el judío y algunos tipos más: «no hizo sino seguir la costumbre judía, que consiste en acaparar la riqueza por todos los medios, siendo el matrimonio uno de los principales y más explotados».

Nuevo mutismo de hebreos hasta que el autor vuelve a traerlos para el desquicio final en la discusión entre Glow y Granulillo. Éste, en otra de las transfiguraciones a las que Martel somete en sus personajes, pasa de ser un sujeto ruin a un versado apologista de los judíos.

Deliberadamente, el más inmoral de los personajes se despacha contra «el odio de raza, ese odio inveterado, cruel, sin motivo…» y dictamina: «No reconozco esa diferencia quese pretende establecer entre unos pueblos y otros».

La débil defensa no puede despertar la identificación del lector, sobre todo porque contrasta con los párrafos de odio del bueno del doctor Glow –citas literales de Drumont– que ofrecen pruebas de

«que la sociedad francesa está sometida al yugo judío. La América, y especialmente la República Argentina, está amenazada del mismo peligro… ¿Por qué no trabaja el judío?… Vampiro de la sociedad moderna, su oficio es chuparle la sangre. El es quien fomenta la especulación, quien aprovecha el fruto del trabajo de los demás… Banquero, prestamista, especulador, nunca ha sobresalido en las letras, en las ciencias, en las artes, porque carece de la nobleza de alma necesaria, porque le falta el ideal generoso que alienta al poeta, al artista, al sabio… es necesario creer en la predisposición hereditaria. La ciencia moderna ha hecho profundas investigaciones al respecto, acreditadas por numerosos ejemplos que no dejan lugar a dudas.»

Lo que no deja lugar a dudas es mensaje de la novela: la ponzoña judeofóbica, tristemente novedosa en la Argentina, importada del clima que precedió al affaire Dreyfus en Francia (de 1894 a 1899).

Como dijimos, hubo intelectuales argentinos que saltearon los vicios del texto y lo encumbraron. La «judeofobia embolsada» es la ofensiva consistente en ensalzar desproporcionadamente a quienes atacan al judío.

Una larga apología de Heidegger que no mencione sus servicios al nazismo, o la difusión de la música de Wagner, de la poesía de Ezra Pound o de la narrativa de Céline sin agregar, en alguna etapa del panegírico, las reservas correspondientes, tiene el efecto de la judeofobia embolsada.

Igual que la que ocurre en estos días en Latinoamérica con los loores hiperbólicos a Hugo Chávez que omiten cuidadosamente que fue un judeófobo consumado.

Poner de relieve las virtudes de grandes judeófobos soslayando su tara, lleva a los incautos a heredar el aprecio puro. La consecuencia inevitable es que en algún momento emergerá la judeofobia vulgar y reconocible.

En el caso de La Bolsa, el escritor que oficializó su apología fue Ricardo Rojas (1882-1957), quien en su monumental Historia de la literatura argentina en ocho volúmenes (c. 1920), elogia a la novela de Martel como «una creación típica argentina, señalando las causas donde realmente estaban… Merece una lectura más asidua y la inscripción de su nombre al frente de una escuela».

No es de extrañar que la tradición laudatoria hacia la novela tuviera como consecuencia que alguno de los empalagados por tanto elogio considerara que también la judeofobia merecía justificación.

Así ocurre, en efecto, en la edición de la novela de 1975, con resúmenes históricos y notas explicativas de Luis R. Lescano, quien opina de este modo:

«Denuncia honesta. Testimonio certero… No creemos que el autor fuera antisemita. Sus observaciones sagaces, los análisis de las subas-bajas, las especulaciones más descaradas…, la suciedad de la mayoría de las operaciones bursátiles, en fin, todo el movimiento advertido, estudiado, comentado, debió brindarle la seguridad de que eran consecuencia de la actuación de un grupo humano determinado. Miró tuvo la valentía de identificarlo.»

En suma, para Lescano los judíos son merecedores del odio, porque «Nadie puede negar la inconducta moral, la apetencia de revancha de los israelitas». Reitero que este «estudio» no es medieval, sino de 1975.

Los críticos anteriores soslayaron el odio y no lo condenaron. Por eso Lescano pudo exaltarlo y sumarse a él.

Como otras expresiones de la judeofobia, su embolsamiento en el presente se ha nacionalizado, y ha adoptado a Irán como objeto de perdón. Aunque el Gobierno de los ayatolás hace gala de una judeofobia desembozada, casi no hay Gobierno que rechace de plano a los ayatolás por su odio, su negacionismo, y su meta explícita de eliminar a Israel.

No ocurrió tampoco el año pasado las representaciones de ciento veinte países se congregaron en Teherán (26-8-12) para el congreso de los No-Alineados. Eligieron al Gobierno iraní para presidir la organización, y no objetaron su virulencia en ningún momento.

Que Argentina, una de las víctimas más notables del terrorismo iraní, se haya sumado a dicha hipocresía, es uno de los logros póstumos de Chávez, y una de las expresiones más aciagas de la penetración islamista en Sudamérica.

El proceso, impulsado desde Venezuela, se ha hecho ahora carne en Argentina, cuyo Gobierno acaba de suscribir con Irán un acuerdo por el que le permitirá a los ayatolás indagar sobre los atentados que ellos mismos perpetraron en Buenos Aires.

Argentina ha traicionado su soberanía y los encomiables logros de la Justicia argentina que había llegado a identificar a los responsables de los más graves atentados terroristas en suelo argentino. El Gobierno de Kirchner ha empujado a su país al abismo de la impunidad y a los brazos del eje del mal.

Léase también: El beso del persa

Marta Troche quiere que los judíos sean asesinados y ve esto como un deber patriótico

Marta Troche quiere que los judíos sean asesinados y ve esto como un deber patriótico
Ezequiel Eiben
20/3/2013
9 de Nisan 5773

En Entre Ríos, Argentina, se dio esta semana un caso de judeofobia proveniente del aparato oficial. La jefa de Rentas de la municipalidad de General Campos, Marta Troche, es la responsable por haber puesto la leyenda “Haga patria, mate un judío”[1] en la boleta de impuestos municipales. Es decir, Marta Troche quiere que los judíos sean asesinados y ve esto como un deber patriótico. Pablo Martínez, intendente de la localidad, comunicó que Troche reconoció su acción ante el asesor legal del municipio y presentó su renuncia. Martínez también afirmó que la señora será expulsada del municipio (1).

Cabe preguntarle a las autoridades pertinentes que deban encargarse de este lamentable episodio de judeofobia: ¿Se van a conformar con removerla del cargo e imponerle sanciones administrativas? La señora realizó una incitación a la violencia y una amenaza de muerte contra los judíos a través de mecanismos estatales por medios oficiales.

¿Qué pasa con el judío que se siente amenazado de muerte, quiere actuar en legítima defensa frente a esta declaración, y procede a matar a la señora antes que ella haga efectivos sus planes? ¿A este judío solo lo van a remover de su trabajo y le van a imponer una sanción laboral? ¿O iría preso?

No hay igualdad ante la ley si los civiles comunes tenemos menos derechos a la vez que los políticos de sangre azul tienen privilegios.
A ver qué dirían los burócratas si un civil amenazara de muerte a uno de los suyos dentro de su corporación política, o si el civil procediera a defenderse como imperativo moral frente a una arenga de un político para asesinarlo y lo matara primero antes de que este pudiera cumplir con lo deseado. Y luego de decir lo que dirían, ¿qué harían?

Fuentes:
1- Funcionaria expulsada por ser la autora de leyendas antisemitas en boletas de impuestos
http://www.ellitoral.com/index.php/id_um/87137-funcionaria-expulsada-por-ser-la-autora-de-leyendas-antisemitas-en-boletas-de-impuestos

 


[1] Consigna conocida utilizada desde hace décadas por grupos nacionalistas argentinos para promover su judeofobia.

Mi artículo sobre la muerte de Chávez

Les dejo el link a mi artículo No hay que tenerle respeto a Chávez.

Direcciono directamente a mi blog ya que no hablo específicamente de la judeofobia que mostró Chávez a lo largo de su horroroso gobierno, sino de su tiranía en genera y su comportamiento anti-humanol. De cualquier modo, aporta a las críticas contra este enemigo de Israel y de los judíos (en este video demostrando su judeofobia a viva voz).
De más está decir que las opiniones vertidas son mías y no envuelven a mis colegas de El Rejunte.

La obsesión antiisraelí de la ONU

Izquierdistas vergonzosos hablaron en la protesta contra el Memorándum entre Argentina e Irán

Ayer se desarrolló frente al Congreso de la Nación el acto de protesta contra el Memorándum de Entendimiento firmado por los gobiernos de Argentina e Irán.
Una desagradable constatación fue ver que acudieron representantes de la extrema izquierda argentina, como la gente del Partido Obrero, y dieron sus típicos discursos de bizarra fantasía.
Los izquierdistas vergonzosos que hablaron también son, a su nivel y desde su posición (sin entrar a encuadrarlos en consideraciones jurídicas), encubridores. Hicieron el mismo juego que llevó adelante el judeófobo Pino Solanas en el Congreso: intentaron desviar la atención de Irán difundiendo el mito de que “la pista iraní” es un invento israelí y norteamericano, y volvieron a concentrarse y a poner acento en la “conexión local”. Su intención con esto es que la causa no avance nunca en contra del responsable gobierno iraní (esto sin perjuicio de que responsables de la conexión local deban ser castigados) y así los izquierdistas pueden mantener limpio el nombre de su admirado gobierno tiránico islamista.
La izquierda sabe lo que es el islamismo, y precisamente por eso lo admira: los totalitarismos se parecen y se gustan. Por ende, podemos esperar más gestos como este tendientes a limpiar el nombre del terrorismo iraní y exigir con exclusividad (e hipocresía) que se investigue la “conexión local”.
Nótese el juego de estos impresentables: actúan queriendo encubrir a los terroristas iraníes acusados desviando de ellos la atención, y vuelven a hablar de la conexión local para que se le pierda el rastro a los culpables internacionales (porque ellos simpatizan con la política iraní). Así, menosprecian la investigación llevada adelante por el fiscal Alberto Nisman, sugiriendo que no hay pruebas que lleven al señalamiento de los iraníes responsables; y avalan las clásicas teorías conspirativas que hacen famosa a la extrema izquierda, como que el atentado lo hizo Israel, Estados Unidos, o que solo por arbitrariedad de Estados Unidos hay una pista iraní y no por la pericia de Nisman en su labor. Más que interesarse por esclarecer el atentado, usan a la conexión local como excusa para que no se hable sobre Irán y como escudo protector para los acusados provenientes de aquel país.
En definitiva, usted no crea que a personas como estas les interesa la imparcial, objetiva y transparente Justicia.

Preguntas a Pichetto

Señor senador y militante kirchnerista Miguel Ángel Pichetto, quiero decirle algo. Me da miedo que me paren en la calle y me pidan documentación, porque mi DNI está incompleto. Usted realizó una distinción en el congreso (durante el debate por el acuerdo de Argentina e Irán con motivo de la causa AMIA) entre argentinos de religión judía y argentinos argentinos; esta precisión no figura en mi documento y creo que la falta de información quizás me perjudique por no tener los papeles en orden.
Le pregunto desde el lado de los que no somos argentinos argentinos: en mi DNI, ¿tiene que decir que soy argentino judío? ¿Cómo solucionamos esto los que no somos argentinos argentinos?
Gracias.

PD:
Bien retrata Orwell a los villanos en Rebelión en la Granja que escriben “Todos los animales son iguales, pero algunos animales son más iguales que otros”. Como apuntó con criterio una persona, su versión señor Pichetto podría ser “Todos los argentinos son iguales, pero algunos argentinos son más iguales que otros”.

El mito del “Estado Apartheid”

Israel and the World

He aquí una carta franca y valiente escrita por un profesor escocés no judío a sus estudiantes que votaron a favor de boicotear a Israel.

Un profesor escocés responde al boicot de la escuela. La Asociación
de Estudiantes de Edimburgo, hizo un movimiento para boicotear todas
las cosas de Israel, ya que afirman que Israel está bajo un régimen de
apartheid. El Dr. Denis MacEoin es un experto en asuntos
del Medio Oriente.

Aquí está su carta a los estudiantes. UNA PERSONA EDUCADA ASUME LA
DEFENSA DE ISRAEL

El Dr. Denis MacEoin, editor en jefe de la Middle East Quarterly, se
dirige al Comité de la Asociación de Estudiantes de la Universidad de
Edimburgo(EUSA)

(Recibido por e-mail del autor, el Dr. Denis MacEoin, editor en jefe
del Middle East Quaterly)

A:. El Comité de la Universidad de Edimburgo Asociación de Estudiantes

Se me permite decir unas palabras a los miembros de la EUSA? Soy un
graduado de Edimburgo (MA 1975) quien estudió la historia persa, árabe
e islámica en el lugar Buccleuch con William Montgomery Watt y
Laurence Elwell Sutton, dos grandes expertos en Oriente Medio de Gran
Bretaña en su día.

Más tarde pasó a hacer un doctorado en Cambridge para enseñar
Estudios Árabes e Islámicos en la Universidad de Newcastle.
Naturalmente, soy el autor de varios libros y cientos de artículos en
este campo. Digo todo esto para demostrar que estoy bien informado en
asuntos de Oriente Medio y que, por esa razón, estoy sorprendido y
desanimado por el movimiento de EUSA y las votaciones.

Estoy sorprendido por una sencilla razón: no hay y nunca ha habido un
sistema de apartheid en Israel. Esa no es mi opinión, eso es un hecho
que puede contrastar en la realidad cualquier estudiante de Edimburgo,
en caso de que él o ella decide visitar Israel para verlo por sí
mismos. Permítanme explicar esto, ya que tengo la impresión de que los
miembros de EUSA que votaron por este movimiento no tienen
absolutamente ni idea de las cuestiones relativas a Israel, y que son,
con toda probabilidad, víctimas de la propaganda extremadamente
parcial proveniente del lobby anti-Israel.

Ser anti-israelí no es en sí objetable. Pero yo no estoy hablando de
la crítica común de Israel. Estoy hablando de un odio que se permite
sin límites en las mentiras y se derrama en los mitos. De este modo,
Israel se menciona repetidamente como un Estado “nazi”. ¿En qué
sentido esto es cierto, incluso como metáfora? ¿Dónde están los campos
de concentración israelíes? El einzatsgruppen? Las SS? Las leyes de
Nuremberg? La solución final? Ninguna de estas cosas ni nada
remotamente parecido a ellos existe en Israel, precisamente porque los
Judíos, más que nadie en la tierra, entienden lo que el nazismo
representó.

Se afirma que ha habido un Holocausto israelí en Gaza (o en otro
lugar). ¿Dónde? ¿Cuándo? Ningún historiador honesto trata ese reclamo
con otra cosa más que con el desprecio que se merece. Pero llamar a
los Judíos nazis y decir que han cometido un holocausto es básicamente
una manera de subvertir el hecho histórico como algo que se pueda
imaginar.

Del mismo modo el apartheid. Para el apartheid, caso de existir,
tendría que ser una situación muy parecida a cómo eran las cosas en
Sudáfrica bajo el régimen del apartheid. Por desgracia para los que
creen esto, un fin de semana en cualquier parte de Israel sería
suficiente para mostrar lo RIDICULO DE LA AFIRMACION

Que un cuerpo de estudiantes universitarios en realidad cayeran en
esto y votaran por ello es un triste dato sobre el estado de la
educación moderna. El foco más obvio de apartheid sería el 20% de
población árabe en el país. Bajo la ley israelí, los árabes israelíes
tienen exactamente los MISMOS DERECHOS que los Judíos o cualquier otra
persona, los musulmanes tienen los MISMOS DERECHOS que los Judíos o
cristianos, bahais, severamente perseguidos en Irán, que florecen en
Israel, donde tienen su centro mundial, los musulmanes Ahmadi,
severamente perseguidos en Pakistán y en otros lugares, son protegidos
por parte de Israel, los lugares santos de TODAS LAS RELIGIONES están
protegidos por una ley específica de Israel. Los árabes constituyen el
20% de la población universitaria (un eco exacto de su porcentaje en
la población general).

En Irán, el Bahai (la minoría religiosa más grande) se les prohíbe
estudiar en cualquier universidad o para ejecutar sus propias
universidades: ¿por qué no están los miembros de su boicot a Irán? Los
árabes en Israel se puede ir a cualquier lugar que quieran, a
diferencia de los negros en la Sudáfrica del apartheid. Ellos usan el
transporte público, comen en los restaurantes, que van a las piscinas,
que utilizan las bibliotecas, van a los cines junto a Judios, algo que
los negros no eran capaces de hacer en el sur de África.

Los hospitales israelíes no sólo atienden a judíos y árabes, sino que
también tratan a los palestinos de Gaza o los de Cisjordania. En las
mismas salas, en las mismas salas de operaciones. En Israel, las
mujeres tienen los MISMOS DERECHOS que los hombres: no hay apartheid
de género. Los hombres gay y las mujeres no tienen restricciones, y
los gays palestinos a menudo escapan a Israel, sabiendo que pueden
morir en casa.

Parece extraño para mí que los grupos LGBT llamen a un boicot contra
Israel y no dicen nada sobre países como Irán, donde los hombres
homosexuales son ahorcados o apedreados hasta la muerte. Eso ilustra
un modo de pensar que los muestra como ignorantes de creencia.
estudiantes inteligentes que piensan que es mejor guardar silencio
sobre los regímenes que matan a la gente gay, pero que es bueno
condenar al único país del Medio Oriente, que rescata y protege a las
personas homosexuales.

Se supone que es una broma de mal gusto?

La Universidad se supone, sirve para utilizar su cerebro, para pensar
racionalmente, para examinar las pruebas, para llegar a conclusiones
basadas en pruebas sólidas, para comparar las fuentes, a evaluar hasta
un punto de vista contra uno o varios otros. Si la mejor Casa superior
de estudios de Edimburgo ahora pueden producir estudiantes que no
tienen idea de cómo se debe hacer cualquiera de estas cosas, entonces
el futuro es francamente sombrío.

No me opongo a la bien documentada crítica a Israel. Me opongo cuando
las personas supuestamente inteligentes aborrecen al estado judío por
encima de los estados que son horribles en el tratamiento de sus
poblaciones.

Estamos pasando por la mayor conmoción en el Oriente Medio desde los
siglos 7 y 8, y está claro que los árabes y los iraníes se están
rebelando contra los regímenes terribles defendiéndose, matando a
sus propios ciudadanos.

Los ciudadanos israelíes, judíos y árabes por igual, no se rebelan
(aunque están en libertad de protesta). Sin embargo, los estudiantes
de Edimburgo no levantan manifestaciones y no hacen un boicot contra
Libia, Bahrein, Arabia Saudita, Yemen e Irán. Ellos prefieren hacer
acusaciones falsas en contra de UNO DE LOS PAISES MAS LIBRES DEL
MUNDO, el UNICO país de Oriente Medio que ha acogido a refugiados de
Darfur, el UNICO país en el Medio Oriente, que da refugio a hombres y
mujeres homosexuales, el UNICO país en el Medio Oriente, que protege a
la comunidad Bahai …. Hace falta que siga?

El desequilibrio es perceptible.

Les pido que muestren algo de sentido común. Obtengan información de
la embajada de Israel. Pregunten por algunos oradores. Escuchen más de
un lado. No hagan que sus mentes tomen partido hasta que usted haya
dado una audiencia justa para ambas partes. Ustedes tienen el deber de
los alumnos, y que es para protegerse de aceptar un solo lado del
argumento.

No están en la universidad para ser propagandistas. Y ciertamente no
están allí para ser engañados en la lucha contra el antisemitismo
mediante el castigo de un país entre todos los países del mundo, que
pasa a ser el único estado judío. Si hubiera habido un único estado
judío en (que, por desgracia, no había) la década de 1930, ¿no crees
que Adolfo Hitler hubiese decidido boicotearlo?

Su generación tiene el deber de asegurar que nunca el racismo perenne
del anti-semitismo establezca raíces en medio de vos. Hoy, sin
embargo, hay signos claros de que ha hecho y está poniendo aún más.
Usted tiene la oportunidad de evitar un gran mal, simplemente mediante
el uso de la razón y un sentido de juego limpio. Por favor, decime que
esto tiene sentido. Les hedado algunas de las pruebas. Es su
obligación obtener más información,y

ESCUCHAR POR LO MENOS LAS DOS CAMPANAS

Les saluda atentamente,
DENIS MAC EOIN

Limpieza étnica en Medio Oriente

limpieza étnica

ADAM LANZA, ADMIRADOR DE RAFAEL POCH

 

ADAM LANZA, ADMIRADOR DE RAFAEL POCH

Adam Lanza fue el asesino de Connecticut; Poch es un judeófobo español

Artículo sobre Rafael Poch

 lanza

La narrativa nazi se incrementa en la Autoridad Palestina

En las escuelas israelíes se enseña una educación para la paz y la convivencia. Pero mientras el “moderado” y “socio para la paz” Mahmud Abbas no mencionó una sola vez los ataques con cohetes contra civiles inocentes en Israel, demonizó al Estado hebreo y al sionismo, y llamó a la creación de Israel “la limpieza étnica más grande de la historia” en su último discurso en la ONU, en las escuelas palestinas bajo su control se enseñan cosas como esta:

adolf-hitlerPude haber matado a todos los judíos del mundo, pero dejé algunos vivos para que ustedes supieran por qué los maté

Abbas no es un socio para la paz y la población palestina recibe una educación para el odio, es víctima de una narrativa que hace imposible cualquier acuerdo de paz que ponga fin al conflicto. No es un problema de territorios, sino de la misma existencia de un Estado judío. Si Israel se retira de gran parte de la Ribera Occidental como hizo en Gaza y el sur del Líbano, lloverán misiles sobre la Universidad Hebrea y el Aeropuerto Ben Gurión desde las colinas de Judea y Samaria. Tendríamos una base iraní en el corazón de Israel. La retirada de Gaza fue un parto y miren lo que obtuvimos a cambio. Hasta que no sea garantizada la seguridad de los ciudadanos israelíes, hasta que los palestinos no reconozcan a Israel como Estado judío, hasta que no eduquen a su gente para la paz, hasta que no declaren el fin del conflicto y los reclamos, hasta que no acepten un país independiente desmilitarizado que no sea una plataforma para seguir atacando a los israelíes, no habrá un Estado palestino. Nunca. Yo adhiero a la solución de dos Estados para dos pueblos, pero en estas condiciones y con este liderazgo palestino es imposible de implementar. Después de todo, es el propio Abbas el que se niega simplemente a sentarse a negociar sin precondiciones. Espero que Netanyahu y el próximo gobierno no ceda un milímetro. Por el bien de Israel, debemos ser realistas y pragmáticos.

¿Importa lo que Israel haga o deje de hacer?

No. El problema no es lo que Israel sea, sino QUE SEA. Ser o no ser, esa es la cuestión. Escuchen el audio.

De todas formas los judíos nunca fuimos muy populares, especialmente en Europa (éramos más odiados cuando no teníamos patria ni conflicto con los palestinos). La diferencia es que antes podían matarnos impunemente. Pero Israel no se creó para que no haya antisemitismo, sino para que no nos importe.

Por qué es frágil la tregua en Gaza

Por Marcos Aguinis

LA NACIÓN – 23/11/12

http://www.lanacion.com.ar/1529361-por-que-es-fragil-la-tregua-en-gaza

En la televisión uno puede emocionarse cuando una mujer árabe grita: “¡Que los israelíes desocupen Gaza de una vez !”. Claro que la emoción tiene un significado distinto para el que goza de cierta información. Gaza ya fue totalmente desocupada por los israelíes hace siete años. Gaza no es más un “territorio ocupado”. En 2005, el entonces primer ministro Ariel Sharon decidió sacar por la fuerza, incluso de los pelos, hasta el último colono israelí para darles con el gusto a los palestinos y convertir ese territorio en un espacio Judenrein . Durante décadas, miles de colonos judíos habían levantado prósperas granjas e invernaderos en la Franja. Pero eso era una cuestión menor ante la perspectiva de un arreglo firme mediante el proyecto “tierra por paz”: Israel entrega tierra (que no le sobra) y los árabes otorgan la ansiada paz. Había que permitir que Gaza, con sus hermosas playas y curiosas ruinas arqueológicas, se convirtiera en una atracción turística, creciera económicamente y pusiera las bases del soñado Estado palestino que se desarrollaría junto a Israel.

Pero en Gaza se impuso la fracción terrorista Hamas , cuya Constitución exige de forma manifiesta el aniquilamiento de Israel. Incluso decidió actuar sin el control de la relativamente moderada Autoridad Palestina con sede en Ramallah. En vez de transformar ese territorio en el comienzo de un democrático y progresista Estado palestino, invierte todos los recursos, incluso la ayuda humanitaria internacional, en adquirir y fabricar armas. Perforó la frontera con Egipto mediante numerosos túneles que facilitaban el ingreso de los misiles provenientes de Irán.

El gobierno de Israel fue ingenuo al evacuar Gaza. Para los israelíes rige la conocida frase de Golda Meir: “No gozamos con las victorias militares; en cambio, gozamos cuando brota un nuevo tipo de algodón y cuando las frutillas colorean el país”. Creyeron que esa frase también regía para los gobernantes de Gaza.

La historia demuestra, en cambio, que cada concesión de Israel es tomada por ciertos líderes como signo de debilidad. Así ocurrió cuando en la Guerra de la Independencia el ya triunfador, pero aún débil, ejército judío decidió devolver El Arish a Egipto y abstenerse de ocupar la Ciudad Vieja de Jerusalén porque el rey de Jordania prometía negociar la paz. Por desgracia hubo sólo un armisticio, pero no se firmó la paz ni acordaron fronteras definitivas. Así ocurrió de nuevo cuando Ben Gurión se replegó del Sinaí en 1956. Así fue cuando tras la aplastante Guerra de los Seis Días los gobiernos árabes reunidos en Jartum respondieron con los famosos “tres no” a las ofertas israelíes de negociar la paz: no reconocer a Israel, no negociar con Israel, no paz con Israel.

Por el contrario, bastó que tras la Guerra de Iom Kipur el presidente Anwar el Sadat ofreciese un arreglo para que el gobierno de Israel (de derecha, como se estila en la jerga actual) restituyese a Egipto un espacio dos veces más grande que el propio, con pozos petrolíferos, aeropuertos y espectaculares centros turísticos en Sharm el Sheik y Taba. También devolvió la ciudad de Kuneitra a Siria. Se replegó de El Líbano, confiado en que su gobierno impediría el acercamiento a la frontera de las milicias que responden a Hezbollah. Frente al presidente Clinton, el primer ministro de Israel cedió a todas las exigencias de Arafat, incluso dividir Jerusalén. Pero estos gestos no fueron suficientes. ¿Por qué? Porque Israel no comprende que el único gesto que desean sus vecinos para quizás elogiarlo es su desaparición.

Ocurre, sin embargo, que los judíos aman la vida. Ni siquiera aceptan que se fotografíen sus cadáveres. Por eso las fotos que muestra la prensa mundial se refieren únicamente a las víctimas árabes, en especial mujeres y niños. Israel jamás usa escudos humanos como los palestinos, sino que invierte fortunas en construir refugios, miles de refugios subterráneos para salvar a su gente. En Gaza se disparan los misiles desde escuelas, hospitales, mezquitas o barrios llenos de civiles. Luego cae la respuesta israelí y pueden mostrarse las lamentables víctimas. Es preciso saber que la aviación israelí derramó octavillas en árabe para indicar adónde tenía que dirigirse la población para que no la afectasen los proyectiles que apuntaron quirúrgicamente contra las lanzaderas de Gaza, pero quienes estaban demasiado cerca no pudieron evitar los impactos. ¿Hamas, en cambio, avisa adónde se dirigen sus cohetes?

Durante años, pero en especial durante los últimos meses, ha sido bochornoso el silencio que mantuvo la prensa sobre el tenaz bombardeo de Hamas. Un millón de israelíes debían correr a diario, a veces varias veces por día, a los refugios. Comparado con la Argentina, ese millón equivaldría a cuatro millones de personas. Imaginemos cuatro millones de argentinos corriendo diariamente a los refugios antiaéreos, dejando el trabajo, las escuelas, los hospitales, las oficinas, las fábricas. Imaginemos a padres desesperados que no encuentran a sus pequeños hijos y sólo tienen 15 segundos para alcanzar meterse bajo tierra.

Como dijo el columnista internacional Julián Schvindlerman, durante meses y meses los cohetes de Hamas fueron invisibles: sólo los veían los israelíes. Ningún organismo internacional, ningún gobierno, ningún medio de prensa tuvo la dignidad de denunciarlos con firmeza. ¿Por qué? La respuesta es difícil. Pero no para la memoria judía. Desde la Edad Media se insiste en que los judíos tienen la culpa de todo y beben la sangre de los niños. En Egipto tuvo gran éxito un culebrón televisivo donde niños musulmanes eran arrastrados a sótanos para que unos judíos siniestros les extrajeran la sangre de la carótida. Cuando Israel protestó por esta burda incitación al odio, el gobierno del dictador Mubarak contestó que no podía limitar la libertad de expresión…

Los palestinos se han convertido en las víctimas por excelencia, a las que nada se les puede exigir. Los israelíes, en cambio, en los victimarios sangrientos.

¿Qué pasaría si sólo un misil impactase en Londres, París o El Cairo? Turquía, por ejemplo, no demoró en bombardear Siria cuando un proyectil cayó dentro de su frontera. En este año golpearon a Israel centenares de misiles, sin que se valorase la admirable contención de su gobierno. Sí, su contención, porque la mayoría de los ciudadanos exigía que hubiese alguna respuesta para poner fin a la granizada de cohetes que mantenía en vilo a medio país. ¿Esperaba Israel la actuación de los organismos internacionales o de la prensa? Error. Las Naciones Unidas no se demoran en llamar a sesiones de emergencia por la causa palestina, pero jamás condenan un ataque contra Israel. ¿Por qué será? Sí, por las mismas razones que se acusó a los judíos de asesinar a Jesús, de la peste negra, de crímenes rituales, de querer dominar el mundo. En el inconsciente colectivo sigue reptando un gran odio ancestral.

Pregunta: ¿el actual conflicto empezó cuando hace una semana Israel decidió tomar represalias contra un jefe de Hamas o cuando desde hace meses y meses esa organización terrorista mantiene en vilo a centenares de miles de personas con proyectiles de corto, mediano y largo alcance recibidos en gran parte de Irán?

La insistencia en sólo culpar a Israel hará más difícil un arreglo permanente, porque vigoriza a los fundamentalistas. Urge mostrarles que la violencia no los conducirá a borrar del mapa un país o llevar a cabo otro genocidio. Ojalá que la agresión de Hamas contra Israel (también lo fue contra su propio pueblo) no haya sido para desviar la atención de las matanzas que prosiguen en Siria. No sería arriesgada la sospecha de que el reaccionario y teocrático Irán, para desviar la atención de su aliado Al Assad, haya ordenado a Hamas abrir el frente sur. Y, en ese caso, no sería arriesgado suponer que pronto Hezbollah abriría el frente norte desde el Líbano. Bastaría cualquier incidente para encender la chispa. Total, la culpa siempre la tendrá Israel.

Por ahora corresponde celebrar el cese del fuego. Debería ser continuado por una confiable supervisión internacional que ponga fin al desvío de los cuantiosos fondos que llegan a Gaza. Esos fondos son para el bienestar del pueblo, no para fabricar, comprar y disparar misiles contra Israel.

Por fin una buena de Timerman

Cuando la cancillería argentina se manda macanas (que son muchas veces) o tratos injustos con Israel, no dudo en publicar una entrada para manifestar mi indignación. Pero esta vez quiero expresar mi condena por el brutal ataque antisemita en la Venezuela Chavista y mi satisfacción con la respuesta del gobierno argentino ante la manifestación de Quebracho el otro día (podría haber callado como el régimen fasciobolivariano, pero decidió no hacerlo):

Manifestantes anti-Israel atacan sinagoga en Venezuela   

Manifestantes anti-Israel atacan sinagoga en VenezuelaLos líderes de la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV), denunciaron que un grupo de aproximadamente 50 personas se concentraron  frente a la Sinagoga de Mariperez, la principal de Caracas, para entonar consignas antisemitas  (“judíos asesinos, judíos malditos, dejen de matar a gente inocente”),   y contra del Estado de Israel.

Así mismo lanzaron  artefactos pirotécnicos, alguno de ellos  hacia el interior de la sinagoga, provocando la interrupción del desenvolvimiento de las actividades y causando  pánico entre las personas que se encontraban en el lugar.

Frente a esa agresión, la comunidad judía local, pidió al gobierno nacional que garantice la seguridad de los lugares de culto, y  la tranquilidad de los feligreses.

Este acto de violencia, ocurre, justamente después de que el Estado de Israel ha suscrito  un alto al fuego con Hamás, poniendo eventualmente fin a una escalada de ocho días, con constantes ataques con cohetes contra  la  población civil israelí y represalias aéreas contra los grupos terroristas que controlan la franja de Gaza.

Los líderes judíos han expresado anteriormente su preocupación acerca de las declaraciones antisemitas en los medios de comunicación venezolanos y le han pedido al presidente, Hugo Chávez, que el gobierno garantice la seguridad de las sinagogas.

Por otra parte, el gobierno argentino condenó los actos de violencia durante una protesta anti-israelí en Buenos Aires. Decenas de manifestantes protestaron frente a la Embajada de Israel y quemaron una bandera israelí.

“Esas acciones llevadas adelante por sectores minoritarios no representan el verdadero deseo de nuestro pueblo de vivir en paz y sin violencia”, señala el comunicado emitido por la cancillería argentina.

El ministro de Exteriores argentino, Héctor Timerman, recibió a la embajadora de Israel, para expresarle “el profundo pesar por las agresiones así como por el indigno acto de quemar la bandera de un país amigo”.

Fuente: AURORA

En Buenos Aires solo hubo una manifestación en contra de Israel con motivo de la Operación Pilar Defensivo: Entre 100 y 150 (como mucho) fascinerosos de Quebracho y grupos afines. Al día siguiente la comunidad judía organizó un acto improvisado pero emotivo en el que participaron 5.000 personas (50 veces más que los nazibolcheviques), casi todos jóvenes.

Y que quede claro que gente como Quebracho no representa ni siquiera una porción minoritaria medianamente significativa de la sociedad argentina, así como la izquierda nunca llegará al poder en ese país porque no cuenta con el apoyo del pueblo. Seguiré criticando las conversaciones del gobierno argentino con Irán si su objetivo es blanquear al régimen terrorista ayatolá y ser cómplice de los asesinos, pero tengo perfectamente claro que Argentina no será nunca Venezuela ni un país hostil al Estado hebreo. Espero no equivocarme, pero espero más aún que no se equivoquen los responsables de tomar esa decisión en la Casa Rosada.

El problema de (algunos) medios en Argentina

Dos medios, la misma noticia:

Clarín:

Escalada de violencia con las milicias armadas de Gaza

12/11/12

Más de 100 misiles de diverso tipo habían sido disparados hasta anoche desde la Franja de Gaza contra territorio israelí en una sola jornada, asolando a las poblaciones del sur israelí aledañas al territorio palestino. La fuerza aérea israelí respondió el fuego contra las fuentes de los lanzamientos. Fuentes palestinas informaron de seis víctimas fatales como resultado de los ataques.

El ministro de Defensa israelí, Ehud Barak, advirtió anoche que el movimiento Hamas, en el poder en Gaza, pagará “un precio alto, doloroso” por la nueva explosión de violencia en la frontera.

Esta escalada, la tercera en menos de un mes, comenzó con el lanzamiento por parte de Hamas de un misil antitanques que penetró en un jeep sin explotar, pero hirió de gravedad a cuatro soldados de infantería, del lado israelí de la línea fronteriza. Se trata de un salto cualitativo en las acciones de Hamas, que hasta ahora las justificaba en la actividad militar israelí del lado palestino.

Los responsables de las decenas de misiles, uno de los cuales impactó en una vivienda en Sderot y otro en un automóvil, hiriendo a un civil israelí, no es sin embargo Hamas, sino la Jihad Islámica, organización opositora, segunda en poder de fuego luego de Hamas, y que tiene el padrinazgo iraní.

Hamas ha logrado últimamente acordar con las restantes organizaciones opositoras coordinar el fuego contra Israel, así como las treguas coordinadas por Egipto.

La Jihad Islámica no es parte del acuerdo. Según versiones publicadas en algunos medios, los Hermanos Musulmanes, en el gobierno en El Cairo, habrían logrado anoche mediar un nuevo cese del fuego entre Israel y Gaza.

Tel Aviv. Especial

Hasta el momento, nada raro que reprochar, aunque no tenga nada de Hasbará ni sea como el Jerusalem Post. Prácticamente es una mera descripción objetiva de hechos concretos y empíricos.

Ahora vean el problema de parcialidad, sesgo y falta de profesionalismo que tienen algunos medios a la hora de publicar una noticia informativa:

Página/12:

Netanyahu listo para una escalada

“Israel está preparado para intensificar su respuesta ante un nuevo estallido de la violencia”, dijo Netanyahu.

Mientras Obama advertía a la dirigencia palestina que no presente su reclamo de Estado no miembro de la ONU, el líder israelí dijo estar preparado para intensificar su respuesta contra la facción palestina Hamas.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó ayer que se encuentra “listo para la escalada” tras una nueva ola de violencia a lo largo de la frontera con Gaza, que hace temer una confrontación mayor entre Israel y los grupos armados palestinos. “Israel está preparado para intensificar su respuesta ante un nuevo estallido de la violencia en su frontera con la Franja de Gaza”, advirtió Netanyahu. Su aliado, el presidente norteamericano Barack Obama, se comunicó con el dirigente palestino Mahmud Abbas para expresarle su oposición a la petición de elevar a Palestina al estatus de Estado no miembro en las Naciones Unidas, anunció el portavoz palestino, Nabil Abu Rudeina.

“Hubo una larga charla telefónica entre Abbas y Obama”, confirmó Abu Rudeina. “El presidente Abbas explicó en esta conversación las razones y los motivos de la decisión palestina de ir a la ONU para obtener el estatuto de Estado no miembro, como son la continuación de la colonización y las agresiones israelíes contra los ciudadanos y sus bienes”, agregó el vocero. “El presidente Obama, por su parte, expresó la oposición de Estados Unidos a la decisión de ir a la Asamblea General de las Naciones Unidas”, precisó el portavoz.

Abbas confirmó ayer que la petición para elevar el estatuto de Palestina al rango de Estado no miembro de la ONU será presentada más adelante este mes. En un discurso en Ramala, pronunciado con motivo del octavo aniversario de la muerte de Yasser Arafat, Abbas se mostró favorable a una exhumación del cuerpo del histórico dirigente palestino para establecer las causas de su muerte.

Sobre el conflicto de palestinos e israelíes, el ministro de Infraestructura israelí, Uzi Landau, dijo que la situación en Gaza es insoportable. “Imagino que Israel tendrá que prepararse para una operación, independientemente de que haya elecciones o no”, dijo. El ministro de Defensa Civil y Retaguardia, Avi Dichter, declaró a la radio pública: “Israel no puede vivir con la existencia entre su territorio y (el de) Egipto de una entidad terrorista donde las armas se acumulan”. Y manifestó que tarde o temprano, teniendo en cuenta la repetición de los ciclos de violencia, “debemos lanzar una operación estratégica para restablecer nuestra fuerza de disuasión frente a los grupos armados en la franja de Gaza”, advirtió.

Las hostilidades comenzaron el sábado tras un disparo de misiles antitanque contra un jeep del ejército israelí en la frontera con la Franja, provocando la respuesta con disparos de artillería contra el territorio palestino, seguidos de salvas de cohetes contra el sur de Israel. Seis palestinos, cuatro civiles y dos combatientes murieron y 35 resultaron heridos, según fuentes médicas en Gaza. Cuatro soldados israelíes resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, precisó el ejército israelí. En respuesta, Israel mató con tiros de artillería a cuatro personas e hirió a 32, según Ashraf al Qudra, portavoz del Ministerio de Sanidad. Según fuentes médicas, por la escalada bélica diez heridos se encontraban en estado muy grave. Qudra precisó que algunos de los heridos sufrieron amputaciones.

La violencia llevó a las autoridades de ambos lados de la frontera a decretar el cierre de algunos colegios. Esta escaramuza ha sido una de las más importantes desde la devastadora operación israelí en Gaza, entre fines de 2008 y principios de 2009, que duró 22 días.

Aclaro que ninguno de los dos diarios anteriores son santos de mi devoción. Pero está perfectamente claro quién menciona los 100 misiles que cayeron sobre las comunidades del sur de Israel en menos de 48 horas (al día de ayer superaron los 150) y quién no. Quién presenta el ataque palestino inicial como la agresión que desencadenó el enfrentamiento y quién culpabiliza al país que se defiende. Quién relata aunque sea en una sola oración el sufrimiento de civiles inocentes y quién victimiza a los terroristas. Quién menciona los continuos ataques palestinos que desatan breves enfrentamientos cada vez con mayor frecuencia y quién hace silencio sobre eso. Quién titula la noticia por el hecho relevante – el enfrentamiento entre Israel y las milicias palestinas, provocadas por el ataque contra soldados del lado israelí de la frontera y la lluvia de misiles sobre civiles israelíes, lanzados por los terroristas palestinos, que no “militantes” estilo Franja Morada o La Cámpora cuyas únicas armas son pancartas o cacerolas – y quién toma una frase descontextualizada de un dirigente israelí producto de una escalada terrorista para acusarlo a él precisamente de querer “intensificar una escalada en Gaza”. Quién es el medio que publica mayormente artículos de opinión referidos al país de donde proviene (lógico, no?) y quién publica constantemente textos boludos de Juan Gelman (el defensor de la “democracia” china) con puras mentiras, acusaciones desmentidas e incorrecciones varias para ensañarse con un país más chiquito que Tucumán o Tierra del Fuego a 12.000 kilómetros de distancia, cuando bien podría escribir alguna vez sobre la verdadera crisis humanitaria y carnicería diaria que lleva a cabo el amigo de Chávez en Siria (artículo que nunca escribió ni piensa escribir). Quién respeta los fallos de la justicia argentina sobre el caso AMIA y quién es el medio cómplice que vilipendia o ningunea al fiscal Nismann por tener el atrevimiento de desenmascarar la basura asesina que son los ayatolás (y esto viene muchos antes de las conversaciones de la cancillería argentina con Irán), afirmando que en realidad no hay pruebas en ese dictamen impecable de 800 páginas aprobado por Interpol y la justicia argentina, que es cuestión “opinable” donde entran las múltiples conjeturas infundadas y teorías conspirativas de cualquier índole sin ningún fundamento o prueba como cree D’Elía.

Es tal como Julián había adelantado. Los misiles palestinos no existen hasta que Israel responde. Es que no se necesita ser un profeta para entender la lógica perversa de los detractores de Israel, que se autodenominan “críticos” aún cuando no hay nada que criticar, o mejor dicho, cuando solamente se puede criticar a los enemigos de Israel por sus ataques y provocaciones.

Yo les pregunto a ustedes, queridos lectores, viendo estas dos noticias. ¿Quién es el medio de comunicación que miente, manipula, descontextualiza, cambia el orden cronológico de los hechos y omite descaradamente información relevante (como la insólita cifra de 100 misiles en dos días) en aras de perseguir una agenda política contra Israel?

Conozco la mentira y la manipulación de los medios porque en mi casa se escucha Radio Nacional y Victor Hugo Morales, se lee Página/12 y se mira 6, 7, 8… todos los benditos días de la semana. Y francamente los tengo inflados de tanto relato trucho. No pienso convertirme en un lector de Clarín, pero tengo muy claro quién es mi enemigo y quién no. Con Clarín se puede dialogar para pedirle una cobertura más precisa y justa con Israel; con Página/12 eso es imposible porque uno de sus principales objetivos es difamar a ese país a toda costa.

Menos mal que todo cambiará el 7D. Cuando Página/12 deje de mentir y Argentina se transforme en Disneylandia.

Pero no nos equivoquemos. La cobertura deliberadamente antiisraelí de Página/12 no es responsabilidad del gobierno. Es culpa de la ideología histórica de ese diario que, como buen medio perroflauta políticamente correcto de izquierda, niega sistemáticamente el sufrimiento y derechos de los israelíes. No es cuestión de lo que los israelíes hagan o dejen de hacer, no es cuestión de lo que sean o el gobierno de turno que exista – sea Likud, Kadima o Avodá – sino de que sean. Ser o no ser, esa es la cuestión. De que existan libres orgullosos en una patria propia. De que respiren. Las fronteras de 1967 son una excusa y no son la raíz del problema, porque aunque los israelíes se retiraran completamente de esa zona, cuando respondieran a la lluvia de misiles que caigan desde las colinas de Judea y Samaria sobre la Universidad Hebrea o el Aeropuerto Ben Gurión, serán acusados de lo mismo, no se tendrá en cuenta la agresión original. ¿Se acuerdan cuando algunos pacifistas ilusos creían que si nos retirábamos de Gaza los palestinos no nos iban a atacar y que si lo hacíamos “íbamos a tener legitimidad para destruirlos”? Recuerdo tener esa misma discusión en 2005 con un amigo del Hashomer. ¿Lo siguen pensando? Como dicen los comunistas: cuando la ideología no se adapta a la realidad, pues hay que adaptar la realidad a la ideología. Cuando se acabe el conflicto con Hamás, se llamará a la destrucción de Israel por matar vacas para hacer bifes. Algo habrá que encontrar.

Tampoco estoy diciendo esto para victimizar a nadie ni sentir autocompasión. Que yo no haya caído en los hornos crematorios es una simple cuestión de tiempo y lugar. Cuestión de azar. No pretendo representar a ninguna víctima. Pero no voy a dejar de remarcar que, cuando acababa de finalizar la Segunda Guerra Mundial, el mundo celebrara… menos los judíos. Como cuenta Eli Wiesel, muchos estaban velando en silencio a sus muertos. Los sobrevivientes de la peor matanza de la historia caminaban en medio de las muchedumbres delirantes, encorvados como mendigos, arrastrando a sus fantasmas. En cierto sentido, aquellos pobres seres eran más poderosos que cualquier víctima, representaban una fuerza sin paralelo, la fuerza de sus muertos, su desesperación. No le debían nada a nadie. Podían haber hecho cualquier cosa, cometer cualquier cosa con impunidad. Condenar cualquier cosa. Destruir todo. Emergían de la más oscura depresión de la historia, de los pantanos más escondidos de la imaginación del Creador y del hombre. Nadie podía dictarles qué hacer o no hacer. Eran gente aparte, excusada, podían actuar en consecuencia. Escupir sobre aquellos que los habían entregado a los asesinos. Despreciar a los espectadores “neutrales” que los habían olvidado. Ridiculizar a cualquiera que no haya compartido sus obsesiones o demandas. Y nadie se hubiera atrevido a impedírselos.

Pero decidieron que ese era un camino demasiado fácil, ya que les venía impuesto desde afuera. Por los hechos. Por el enemigo. En cambio decidieron optar a favor del hombre. Adolescentes que, de acuerdo a toda ley de probabilidad, hubieran debido, o al menos podido, optar por salir del marco de la ley hacia la violencia y el crimen. Y todos los hubieran comprendido, todos hubieran callado ante ese lógico comportamiento después de todo lo que vivieron. Ellos sintieron en cambio el deseo, la necesidad de ayudarse unos a otros. Jóvenes que hubieran podido incendiar ciudades, estaban reconstruyéndolas. Destinados a matar, a vengarse, aquellos sobrevivientes sorprendieron al mundo trascendiéndose a sí mismos, en una sociedad inhumana, permanecieron humanos, progresando. Esos sobrevivientes se pueden encontrar en cualquier sitio donde haya hombres y mujeres peleando por causas nobles y generosas. Algunos fueron a Tierra Santa, no a desplazar a nadie, sino a ver si juntos sería posible reavivar un sueño antiguo. Otros se abocaron a diversas causas: liberalismo, socialismo, ciencia, arte, función pública… En vez de construir murallas a su alrededor, salieron a abolir fronteras; en vez de revolcarse en sus experiencias, las trascendieron y las compartieron con otros. Habiendo franqueado el límite extremo del sufrimiento, pudieron haberse vuelto insensibles al sufrimiento de otros con toda razón. Sin embargo ocurrió exactamente lo contrario. Este párrafo va dedicado a los que esgrimen la ridícula acusación de que Israel actúa en venganza por los muertos de la Shoá. Suponiendo que eso fuera cierto, no existe en este mundo una matanza, victoria militar o siquiera genocidio tan grande que un país pudiera concretar para vengar el cruel asesinato de un millón y medio de niños por el solo hecho de ser judíos, tampoco dos mil años de exilio y persecuciones; opresión y éxodo en Egipto; destrucción del Primer Templo; exilio babilónico; destrucción del Segundo Templo; persecución romana; cruzadas; leyes opresivas; calumnias, libelos y expulsiones en Europa; sufrimiento, torturas y tormentos varios; limpieza étnica y expulsión en España; inquisición; las matanzas de Khmelnytsky y sus hordas de cosacos; pogromos – especialmente las carnicerías en Rusia y Europa Oriental – culminando en el Holocausto; represión en la URSS; antisemitismo de variados tintes en América y Europa; expulsión de las comunidades judías antiguas del mundo árabe; antisionismo, neonazismo y terrorismo islámico, entre otros. Simplemente no existe. Nuestra venganza, la venganza de Israel, es vivir bien. La diferencia entre nosotros y nuestros enemigos frente al sufrimiento es abismal. Para ellos, parece justificarlo todo, por eso aplican sus estándares erróneamente al pueblo de Israel cada vez que nos defendemos de los que pretenden borrarnos del mapa: “Ustedes se creen con derecho a matar porque fueron matados”. Para nosotros no funciona así. Por el contrario, tenemos la obligación de matar al que amenaza con matarnos, no por venganza ni odio, sino por amor a nuestros hijos. El sufrimiento no confiere privilegios ni derechos, todo depende de cómo sean usados. Si se usa para acrecentar el padecimiento de otros, se está degradando, e incluso traicionando ese sufrimiento. Los judíos nunca han usado su sufrimiento en contra de otros. En los años inmediatamente posteriores a la guerra en Europa – en Alemania, Hungría, Polonia y otros sitios – había innumerables colaboradores que tenían todas las razones para estar con miedo. Pero no se les hizo daño. Y esos vecinos que estuvieron presentes durante su agonía y saquearon las casas de las víctimas, continuaron viviendo y bebiendo y durmiendo como si nada hubiera sucedido. Los sobrevivientes podrían haberlos atacado, pero no lo hicieron. Consistentemente evocaban su padecimiento solamente para recordar a los hombres la necesidad de ser humanos, no para recordarles su derecho al castigo. En nombre de los muertos, buscaron consuelo, no una retribución… ¿Entienden negadores/banalizadores del Holocausto? Pero esta no es la primera vez que el enemigo nos acusa de sus crímenes. Cuando se nos quitaban nuestros bienes, éramos llamados miserables; cuando nuestros hijos eran masacrados, éramos acusados de crímenes rituales; los dictadores y tiranos que tratan como escoria a su propia gente hablan de libertad para otros pueblos. Para condicionarnos tratan de tergiversar nuestra propia imagen. Proyección preventiva algunos lo llaman.

No voy a intentar medir la desgracia con otros pueblos, ni tampoco aclararé que la nuestra es mucho más grande. Que el sufrimiento judío es el más antiguo del mundo. Esa tarea resulta odiosa y demasiado obvia por los hechos históricos. Pero diré que, si bien algunos israelíes podrían asumir cierta responsabilidad por lo que le sucedió a los palestinos (a pesar de que la enorme culpa es del mundo árabe y su guerra para exterminar a Israel), ninguno de los nuestros debería hacerse responsable por lo que ellos optaron por hacer como consecuencia de lo que les sucedió. Se puede sentir cierta responsabilidad por su desgracia, pero no por la manera en que la usan, porque en su nombre han perpetrado cobardes ataques terroristas y masacrado a gente inocente, asesinado a niños. De Hadassah a Gush Etzión, de Safed a Hebrón, de Munich a Maalot, de Lod a Entebbe, de Ramallah a Sbarro, de Netanya a Jerusalem, de Eilat a Itamar, de secuestro en secuestro, de emboscada en emboscada, de atentado en atentado, de misil en misil, han sembrado el terror entre civiles sin armas, incluyendo bebés, han impuesto el luto a familias enteras que demasiado a menudo habían sido visitadas por la muerte. ¿Cuántos restaurantes, ciudades y autobuses alemanes volaron en mil pedazos después de la Shoá? Algunas dirán que todos esos actos salvajes fueron obra de los extremistas de Hamás o Fatah, no de la gente común. Pero actuaban en nombre de toda una sociedad, contando con su enorme aprobación (miren las encuestas, no estoy inventado nada), ya que ninguno de ellos levantó la voz para entrar en razón con sus hermanos. Algunos dirán que es su tragedia la que los incitó al asesinato contra gente indefensa. Pero al asesinar degradaron esa tragedia, la traicionaron. El sufrimiento es a menudo injusto pero nunca justifica el asesinato de inocentes. Los sobrevivientes del peor genocidio de la historia humana son fieros testigos de ello.

El odio no está causado por el exterior. Las penurias de los palestinos (cuya causa son sus líderes) no justifican sus barbaridades. Piensen en las millones de personas que alguna vez sufrieron en carne propia la miseria, la opresión, la humillación. Armenios, biafreños, negros, gitanos, judíos, mapuches, haitianos, bolivianos… tantos pueblos oprimidos. Como si todos los que viven con privaciones se dejasen llevar por el odio, para degollar bebés o poner bombas en autobuses. ¡Qué insulto a los desgraciados! ¡Cuánta criminalización de la miseria! ¡Qué desprecio hacia los pobres! No, no hay ninguna mecánica inexorable, ningún lazo de causa y efecto entre un desastre económico o social y el terrorismo. El terrorista no es un muñeco manipulado por decisiones materiales o ideológicas, una mera “víctima” determinista de las circunstancias. Su decisión le pertenece y debe ser juzgado, no “comprendido”. Eso también es parte de la libertad, del individuo, del ser humano.

Además, justificar el terrorismo contra civiles inocentes por el sufrimiento ajeno, no solo es un planteo criminal e inmoral, sino hipócrita. La izquierda siempre negó o minimizó descaradamente el eterno sufrimiento pasado y presente del pueblo judío, nunca permitió que otros avalaran supuestas acciones “criminales” de Israel por el sufrimiento del pueblo judío. ¿Dónde estaban ellos cuando los judíos eran perseguidos, asesinados, marginados y humillados en Polonia, Ucrania, Rusia, Hungría, etc? Hablo mucho antes del Holocausto, cuando los judíos recibían en Europa un trato peor que los negros en Estados Unidos en la década de 1960. ¿Y dónde están ahora cuando niños pequeños de escuela primaria son asesinados en Francia por ser judíos? Quien es insensible al sufrimiento judío, no tiene derecho a hablar del sufrimiento de otros pueblos. Y no hablo solamente de cuando la Unión Soviética se negó a nombrar una sola vez la palabra “judíos” en sus filmaciones de los campos de la muerte nazis. Una anécdota interesante es la que cuenta Ilán Hartuv, uno de los rehenes israelíes durante la Operación Entebbe en julio de 1976 y sobreviviente de Auschwitz, cuya madre fue asesinada por los sicarios del dictador Idi Amin (quien mató 300.000 ugandeses, diez veces más que las feroces dictaduras de Videla y Pinochet juntas). Hartuv le mostró al secuestrador alemán Wilfried Böse su brazo tatuado en aquel infame campo de exterminio mientras le decía: “Siento un profundo dolor por haberme equivocado al enseñarle a mis hijos que el pueblo alemán cambió desde entonces. Alemania sigue siendo la misma Alemania”. A lo que respondió el criminal marxista: “Te equivocas. Llevé a cabo acciones terroristas en Alemania Occidental precisamente porque el establishment dirigente contrató a nazis y reaccionarios para su servicio. También estoy al tanto de que en septiembre de 1970 los jordanos mataron más palestinos que los israelíes en todas las guerras anteriores, como hicieron los sirios en Tel al-Zaatar [una batalla que tuvo lugar en 1976, durante la Guerra Civil Libanesa, en la que cristianos y sirios masacraron palestinos]. Mis amigos y yo estamos aquí para ayudar a los palestinos, porque ellos son los desvalidos. Ellos son los que están sufriendo”. Entonces Isaac David (otro de los rehenes) contestó: “Perfecto, entonces cuando los palestinos cumplan su promesa de arrojarnos al mar, acudiremos a ti para que nos ayudes a secuestrar aviones árabes”.

En esto no incluyo a TODA la izquierda en el mundo. Afortunadamente en Europa cada vez más líderes de izquierda como François Hollande entienden perfectamente que la minimización del fenómeno del fundamentalismo y el terrorismo islámico por parte de los sectores más progresistas con una fácil acusación de “racismo” o “xenofobia” tiene un doble peligro: por un lado se trata de un peligro real, que ya ha comenzado a cobrar muchas vidas inocentes. Por otro, deja la lucha contra el extremismo islámico en manos de las corrientes más acendradas de la ultraderecha europea, que ven en esta penetración una excelente oportunidad de levantar cabeza, y si nadie más se encarga del problema, contarán con el apoyo popular de las naciones occidentales. Cada vez más líderes valientes del progresismo entienden que el peligro para la paz mundial no es Israel, sino sus eternos enemigos. Israel es parte primordial de la solución, no del problema.

Pero le advierto a esa otra izquierda canalla, lunática y nazibolchevique, especialmente al embajador plenipotenciario del enano iraní en Latinoamérica (el payaso bolivariano), a toda esa lacra izquierdista caradura, resentida, facinerosa e hipócrita que se atreve a hablar de “justicia” y “derechos humanos” (de la gente que les conviene) mientras defiende dictaduras, se junta con lo más retrógrado sobre la faz de la tierra, apoya a Gaddafi (le preocupan los bombardeos de la OTAN contra bases militares pero calla criminalmente ante los bombardeos deliberados contra civiles en Homs y Alepo), llora la muerte de Bin Laden, le importa un rábano los campos de concentración comunistas en Corea del Norte, se junta públicamente con Ahmadinejad y justifica a Stalin, Kim Jong-Il, Mao Zedong, Arafat, Pol Pot, Castro y Assad, el cruel terror contra gente indefensa, el asesinato de bebés y el asesinato literalmente de millones (bajo los pretextos más patéticos e infantiles… como dice Martín Fierro: si la vergüenza se pierde, nunca se vuelve a encontrar), que sus amigos – los tiranos más loquitos y enfermitos, lo peor del planeta, los terroristas, misóginos, inmorales, fanáticos, islamofascistas, crueles, dictadores, déspotas y totalitarios – tendrán una muerte violenta y el mismo final trágico para su régimen como la Unión Soviética y la Alemania Nazi. No será (solamente) porque Chavez es mufa ni porque un bloqueo norteamericano sea yeta, sino porque ustedes van a contramano de la historia. Ustedes atrasan. A la larga, el Bien triunfa. Además, si luego de perder la Guerra Fría la izmierda nunca más defendió a Rusia, después de que caigan los ayatolás tampoco defenderán a Irán. Cuando esto termine, se olvidarán que alguna vez existió.

A propósito, durante un año y medio esperé en vano alguna declaración de repudio, manifestación o siquiera comentario de la CTA, el PC, el PO, PI, Convergencia Marxista, MST, el verborrágico “humanista” Luis D’Elía, Madres de Plaza de Mayo, organizaciones de izquierda u organismos de derechos humanos en Argentina sobre la carnicería que Assad (el amigo humanitario de Chavez… ¿o ese era Gadaffi?), con ayuda de Hezbollah e Irán, estaba perpetrando contra sus propios civiles (no Jews, no News??). No han dicho una sola palabra ni movido una sola columna partidaria frente a la embajada siria en nuestro país. Cuando Israel defiende a sus ciudadanos del terrorismo promovido por asesinos como Assad, es cuestión de horas para que ellos salgan a putear. El estruendoso silencio sobre Siria y la hipocresía desplegada solo me demuestra que a ellos les importan un rábano los árabes, palestinos o los “pueblos oprimidos del Tercer Mundo”. Ellos odian a los judíos y punto. Los viejos antisemitas al menos lo admitían. Los supuestos argumentos, reales o inventados, son simplemente una excusa. Nada más que un pretexto. Un disfraz, una máscara para perseguir otros objetivos mucho más siniestros y perversos que, si los dijeran en público, recibirían un repudio generalizado hasta de sus mismos partidarios.

Pero esos caraduras que mienten en Página/12 tienen menos autoridad moral o legal para criticar a Israel que el Reino de EnenKio. Y cuanto más se enojan esos fracasados con el Estado hebreo, yo más gozo. Verlos con la yugular hinchada de bronca cuando empiece el ataque a Irán, será un placer hedonista para mí. Es lindo ver tanto garca caliente con la impotencia propia de la izquierda.

Tarde o temprano, la izquierda – por supuesto me refiero a la que está huérfana de ideas propias y solo sabe repetir el discurso de barricada – entenderá que haberse sumado a la causa antiisraelí fue el peor error que cometieron desde su derrota en la Guerra Fría. Difícilmente exista un pueblo con tanta justicia, argumentos y fortaleza moral para existir y defenderse como el israelí. Comprenderán que les hubiera convenido quedarse solamente con el eslogan facilista y bobo antiyanki en vez de meterse con semejante pueblo que tiene la razón y la historia de su lado. Y los judíos israelíes que estarán dispuestos a derrotar al enemigo, olvidar sus diferencias internas, tirar para el mismo lado y luchar bajo una sola bandera cuando el Primer Ministro imparta la orden definitiva, no son el 54%. Son el 98%. Ya lo verán.

A pesar de todo, Am Israel Jai ve Kaiam

Un viejo video que vale la pena volver a recordar (subtitulado)

BBC: Periodismo inmoral, manipulador, antisemita y pedófilo‏

Escándalo en la BBC

Por Julián Schvindlerman

Comunidades– 31/10/12
Para quienes hemos observado a lo largo de los años la profundamente sesgada cobertura periodística de la British Broadcasting Corporation (BBC) sobre el conflicto palestino-israelí, hace tiempo hemos advertido la putrefacción moral que anida en el corazón de la cultura organizacional de ese prominente medio de comunicación inglés. Si la BBC podía tan desfachatadamente engañar a sus oyentes sobre este tema, nos preguntábamos, ¿no era acaso razonable asumir que los podría engañar sobre cualquier otro? Si mentía sobre Israel, ¿cómo no considerar que mentía sobre otros países también? Este el principal problema que enfrenta la prensa cuando queda expuesta en una incorrección informativa: pierde, por completo, la confianza del público. Pues uno no puede seguir creyéndole en los demás asuntos sobre los que informa cuando su cobertura sobre uno de ellos, uno sabe, es notablemente parcial. Israel fue apenas un epifenómeno en el cosmos de la BBC, una manifestación singular de un fenómeno de tendenciosidad y supresión de la verdad mucho mayor.

Días atrás nos hemos enterado de que -por décadas- uno de sus periodistas estrella abusó de cientos de niñas (y aparentemente también de niños) en los estudios de la BBC, en su casa rodante, en orfanatos, hospitales y otras instituciones que el personaje patrocinaba, sin que sus jefes y colegas de la BBC hicieran algo al respecto. Sus paseos en un Rolls Royce convertible blanco, su melena rubia y larga al viento, fumando grandes habanos, mostrando sus cadenas de oro, vistiendo ropas fluorescentes han hecho de Jimmy Savile una figura excéntrica. Su popularidad durante los años setenta y ochenta fue enorme en tanto DJ de vanguardia y conductor de los programas “Top of the Pops” y ”Jim´ll Fix it”. Detrás de su fama se escondía un depredador sexual. “Era de público conocimiento que Savile llevaba a chicas a su oficina” dijo ahora Jeffrey Collins, un ex asistente suyo en la BBC. Un previo supervisor de una discoteca en la que Savile fue DJ, Dennis Lemmon, aseguró que tenía reputación de “ir por las más jóvenes”. Bob Langley, quién cubrió una noticia junto a Savile, afirmó haber visto chicas de “12, 13 y posiblemente 14 años” salir de su casa rodante. ¿Podía la BBC no saber nada al respecto?  Difícilmente. De hecho, estaban tan propagados los rumores sobre la conducta sexual de Savile en la industria del entretenimiento que en 1999 se le preguntó en un programa de televisión al respecto. “Allí le pongo las manos arriba a todo lo que puedo” respondió en tono de broma. La audiencia aplaudió. Jimmy Savile falleció el año pasado.

La Policía Metropolitana británica abrió una investigación penal póstuma. Scotland Yard dice estar siguiendo cuatrocientas líneas de pesquisa. Se habla de cientos de víctimas abusadas a lo largo de todo el territorio nacional. Pero esta es sólo una parte del problema. Ella atañe a la conducta sátira de un periodista emblema de la BBC cuya reputación ya está hecha trizas. La otra parte del problema atañe a la propia BBC cuya actitud largamente tolerante de sus delitos aberrantes emerge como uno de los más grandes escándalos de la historia de la prensa británica.

No sólo el comportamiento pasado de la BBC en los lejanos setenta y ochenta está en el tapete, sino su proceder reciente. Pues trascendió que un programa sobre Savile de la propia BBC, un programa que exponía sus transgresiones de pederasta, fue censurado y privado de ser publicado. El director del programa en cuestión, “Newsnight”, sostuvo que nadie jerárquico lo presionó para descartar la emisión. Pero periodistas que trabajaron en el exposé dijeron que éste estaba entusiasmado con las revelaciones hasta que abruptamente cambió de postura y les informó que el programa no saldría al aire. ¿Trabó la BBC una investigación periodística? ¿Censuró la BBC a un programa propio? ¿Intentó la BBC privar a su audiencia de saber la verdad sobre este tema? Así parece y en ello radica un escándalo no menor: ya no pecar por la vieja e inadmisible cultura de tolerancia a los abusos sexuales de uno de sus periodistas más encumbrados, sino la falla ética en informar al público inglés sobre una noticia reveladora actual.

Sabemos de este penoso asunto por un documental publicado a inicios de octubre por la cadena competidora de la emisora pública, ITV. La propia BBC no hizo demasiado por informarnos al respecto y, aparentemente, sí hizo mucho por mantenernos en la ignorancia sobre estos graves hechos. Tal como su ídolo mediático de antaño ahora caído en desgracia, también el prestigio institucional de la BBC está cayendo en picada.

Hanan Ashrawi debe estar lamentando ello. Yo no.

Judeofobia sudamericana

UN CABALLO DESBOCADO

Por Natalio Steiner

El reelegido presidente de Venezuela, Hugo Chavez, parece un caballo desbocado que en su afan continuista no vacila en arrasar todo lo que se pone en su camino.

En este sentido la comunidad judía de Venezuela, que supo tener hasta hace 12 años a unos 20.000 miembros y hoy tiene sólo unos 8.000, ha sido víctima nuevamente de actitudes antisemitas por parte del aparato de un gobierno autodenominado “socialista y populista”, cuando en verdad es un engendro demagógico que extrañamente es reivindicado en la Argentina por un gobierno que también se autodenomina populista y progresista.
En la reciente campaña electoral en Venezuela abundaron los epítetos antijudíos contra el candidato opositor, Henrique Capriles, una católico con antepasados judíos víctimas de la Shoa, algo que Capriles no olvida.
Chavéz tildó a Capriles en plena campaña de “cochino”, término que deviene de marrano, y en su aparato propagandístico han aparecido inmensas alusiones antijudías. De hecho la web chavista Aporrea llegó a publicar una guía de instrucciones antisemitas en la que invitaba a denunciar con nombre y apellido a los miembros de la comunidad hebrea y confiscar sus bienes.
Bajo el extenso gobierno chavista la comunidad judía de Caracas vio asaltado su centro social en el 2004 y en el 2007 bajo el pretexto extravagante de buscar armas del “Mossad sionista” (solo a algunos ingenuos se les ocurrre pensar que hay diferencias entre antisionismo y antijudaísmo siendo que el primero lleva al segundo).
En el 2009 fue profanada la sinagoga Tiferet Israel a la vez que pintaron cruces esvásticas dentro de la sinagoga y aparecieron frases escritas como “Judíos fuera” y  “muerte a los sionistas”.
El asalto a la sinagoga ocurrió apenas después que Venezuela rompiera relaciones con Israel luego del operativo israelí en Gaza, Plomo Fundido.
Venezuela es un aliado incondicional de Siria e Irán y calla ante las masacres atroces de Assad y abre las puertas al terrorismo iraní en Latinoamérica. Nada de esto parece conmover a la insípida política exterior de Argentina, más interesada en montarse en el triunfo del venezolano para legitimar su “modelo” económico.
Nada bueno les espera a los judíos venezolanos en los próximos años como así tampoco a los judíos sudamericanos que vivan en este tipo de regímenes y sus lacayos como el boliviano, ecuatoriano y nicaraguense.
En este sentido los judíos argentinos deben preocuparse ya que el actual gobierno ha ponderado a Chavez en reiteradas oportunidades, quizas por la dependencia energética.
Si a esto le sumamos el acercamiento argentino a Irán con  la excusa pueril de la causa AMIA y las erróneas analogías de la presidenta argentina comparando torpemente la causa Malvinas con el conflicto palestino- israelí, no pasará mucho tiempo hasta que el antisionismo y el antijudaísmo de izquierda vuelva a levantar cabeza en nuestro país tal como lo hiciera en el 2006 y el 2009 de la mano de Luis D’Elía y ante un pesado silencio gubernamental.
Pintada antisemita en Caracas reivindicando al Hamás
UPDATE:
A Natalio le faltó agregar que en febrero de este año, el candidato opositor de la última elección presidencial en Venezuela, fue objeto de lo que numerosos periodistas extranjeros calificaron como “ataques viciosos por parte de fuentes mediáticas controladas por el Estado”. El Wall Street Jorunal dijo que Capriles fue “vilificado en una campaña en que los medios oficialistas lo tildaron de homosexual y agente sionista, entre otras cosas”. En un artículo de opinión del 13 de febrero de 2012 publicado en la oficialista Radio Nacional de Venezuela, titulado “El enemigo es el sionismo”, se atacó a Capriles por sus ancestros judíos y se lo vinculó con “grupos nacionales judíos” porque se había reunido con dirigentes de la comunidad judía local. En el artículo se afirmó que “Este es nuestro enemigo, el sionismo que Capriles hoy representa… el sionismo, junto con el capitalismo, es reponsable por el 90% de la pobreza mundial y las guerras imperialistas”. Der Stürmer no lo podría haber dicho mejor… sin embargo, para algunos personajes del gobierno argentino la victoria de Chávez es “nuestra victoria”. No obstante, el Chavismo tiene los días contados. Hace seis años, la oposición obtuvo poco más de un 30% de los votos, en la última Capriles obtuvo un 44%, a pesar de tener todas las reglas de juego en contra, con un voto cautivo del gobierno (gente muy pobre a quien le quitaría los planes sociales y el alimento en caso de no obedecerlo) y en su contra a todo el aparato del Estado (que ha sido fagocitado por el Chavismo). El precio del petróleo se encuentra estable, no está tan alto como antes y el simio bolivariano tiene demasiados problemas en casa (hiperinflación, pobreza, inseguridad, una de las tasas más altas de criminalidad y homicidios del mundo, etc) para andar repartiendo su chequera y protagonismo en el mundo. El peligro de Chávez es directamente proporcional al único recurso del cual depende el “modelo” para sostentarse: oro negro. Es un buen momento para que el mundo encuentre energías alternativas y haga caer unos cuantos tiranos. Y cuando caiga el régimen islamofascista iraní y el carnicero Assad, a Chávez le quedarán pocos amigos en el mundo. Por eso es imprescindible – también para acabar con el Chavismo que es la puerta de entrada de Irán a Latinoamérica – saldar cuentas con los ayatolás lo antes posible. Todos los que se oponen al Chavismo tienen que apoyar la caída del régimen iraní, y visceversa. Pues una llevará inevitablemente a la otra.

Nazismo, comunismo, islamofascismo, dictadura, antisemitismo e Irán: Toda la mierda junta, eso representa Ceresole y su discípulo Chávez

La furia antisemita del chavismo
El antisemitismo, cáncer milenario de la  humanidad, ha hecho presa en Venezuela de la mano del caudillo bolivariano Hugo  Chávez Frías. La judeofobia del Espadón de Barinas da para un estudio; incluso  para dos: “Antisemitism in Venezuela’s presidential election”, de Lidia Lerner,  y “Chávez, Jews and the Left”, de Claudio Lomnitz y Rafael Sánchez, por poner  como ejemplos los dos que me han servido para la composición de estas líneas. Por Mario NoyaHugo Chávez es el antisemita total, la  síntesis de las judeofobias de ayer y hoy. Como tal, como Hombre Nuevo de  semejante engendro, maneja con igual soltura los prejuicios de cariz religioso  (el judío es el pueblo deicida) y los de orden económico y político (los judíos,  explotadores usurarios de los más débiles, manejan todos los resortes del poder,  que detentan en la sombra a base de conspiraciones de toda clase), tan caros a  los nazis en el siglo XX y a la extrema izquierda en el XXI. Por supuesto o  sobre todo, también incurre en el antisionismo y la abominación del Estado de  Israel, otro punto de contacto entre los fascismos rojo y negro.El  golpista venezolano está revelando ser el mejor discípulo del argentino Norberto  Ceresole, uno de sus primeros mentores. Ceresole (1943-2003), negacionista del  Holocausto, montonero, carapintada, miembro de la Academia de Ciencias de la  URSS, representante de Hezbolá en Madrid, el totalitario perfecto, escribió  obras como Terrorismo fundamentalista judío (1996), en la que “relanzó la teoría  de una conspiración judía internacional activamente empeñada en dominar  Latinoamérica” (v. Enrique Krauze, El poder y el delirio, Tusquets, Barcelona,  2009), y Caudillo, ejército, pueblo (1999), sobre “la Venezuela del comandante  Chávez”, según reza el subtítulo; por lo que hace al título, es de obvias y  desde luego no casuales resonancias nazis: Ein Völk, ein Reich, ein Führer!,  clamaban los secuaces de Hitler.

El antisemitismo de Hugo Chávez es de  larga data, recuerda Lidia Lerner en su referido estudio: en 1998 la prensa  popular venezolana recogió manifestaciones en las que minimizaba el Holocausto;  en 2002 acusó al Mossad de estar detrás de la intentona golpista que ese mismo  año quiso desalojarlo del poder; en 2004, pocos días después de superar el muy  controvertido referéndum revocatorio de su mandato, clamó: “¡No os dejéis  engañar por esos judíos errantes!”, en supuesta referencia a la oposición. Son  sólo tres ejemplos, a los que podríamos añadir éste de 2006: “El mundo tiene  riqueza para todos, pero algunas minorías, los descendientes de los que  crucificaron a Cristo, se han quedado con toda”.

Lejos de arreciar, la  judeofobia chavista no ha hecho sino cobrar fuerza, especialmente a partir del  pasado mes de febrero, en que se supo que el candidato único de la oposición  para las presidenciales del próximo día 7 sería Enrique Capriles Radonski. Nada  más conocerse la candidatura de este ferviente católico de origen judío, el  mejor amigo hispanoamericano de Mahmud Ahmadineyad bramó: “Por más que te  disfraces, majunche [mindundi], tienes rabo de cochino, tienes orejas de  cochino, roncas como un cochino: eres un cochino”. Como recuerda la Real  Academia de la Lengua, en tiempos de la Inquisición se tachaba de marrano al  converso “acusado de judaizar ocultamente”.

Qué no le habrán dicho al  “católico-sionista Ratonsky [sic]” el caudillo ceresoliano y sus lacayos:  “nazi”, “genéticamente fascista”, “punta del iceberg del capital-sionismo más  abyecto que pretende controlar y expoliar la inmensa riqueza de Venezuela y  América Latina”… Tendría el “voto seguro” de Caifás; incluso no le importaría  que su propia gente lo asesinara para desencadenar una guerra civil y, así,  provocar una intervención extranjera que se saldase con el derrocamiento de  Chávez…

Las organizaciones judías, venezolanas e internacionales, han  puesto numerosas veces el grito en el cielo. En cuanto a Capriles, se ha negado  a rebajarse al nivel de sus enemigos y sólo les ha pedido, con contenida  insistencia, que no embarren el nombre de sus familiares, especialmente de  aquellos que sobrevivieron al Holocausto o lucharon contra el  nacionalsocialismo.

Así las cosas, y habida cuenta tanto de la pésima  situación económica como de la pavorosa inseguridad, no es de extrañar que  Venezuela haya experimentado un auténtico éxodo judío desde que Chávez está en  el poder. Si en 2000 había unos 18.000 israelitas en aquellas tierras, en 2010  no quedaban sino 9.000. En estos dos años se han seguido marchando. A Colombia,  a Estados Unidos, al “asesino y genocida” Estado de Israel, con el que Chávez  rompió relaciones diplomáticas en 2009. Si el caudillo ceresoliano consigue o se  roba la victoria en las elecciones del domingo, ¿podrá regalar a su gran amigo  Ahmadineyad, en su próxima visita a Caracas, una Venezuela Judenrein? Imposible  imaginar mejor homenaje póstumo a su mentor, el nazi argentino distinguido por  la Academia soviética y captado por Hezbolá.

UPDATE:

Escuche a Patricia Bullrich. En lo personal, espero que el actual gobierno argentino no esté encaminado a eso, aunque tenga claras simpatías y convergencias ideológicas con el autoritarismo chavista. Sería una lástima que se junte con todo eso un gobierno que dice defender la democracia, la inclusión y los derechos humanos. Felicito al diputado socialista que pidió explicaciones al canciller Timerman sobre el diálogo de sordos con el régimen terrorista iraní. Escuche este programa.

El ayatolá Khamenei quiere borrar a Israel del mapa

Una nueva, algo que nunca dijeron, sorprendente declaración (ironía). Ya recibirán su merecido.

El ayatolá Khamenei quiere borrar a Israel del mapa

Por el 16 August 2012

AGENCIA JUDÍA DE NOTICIAS
16 de Agosto 2012.-En momentos que el gobierno de Estados Unidos envía a Israel señales opuestas a una intervención militar contra Irán, el líder supremo del régimen islámico lanzó un mensaje amenazante contra el Estado hebreo.
“El falso (régimen) sionista desaparecerá del paisaje geográfico”, manifestó el ayatolá Ali Khamenei hoy miércoles, según informó la agencia de noticias iraní Mehr.
“La luz de esperanza brillará en cuanto al tema palestino y esta tierra islámica ciertamente será regresada a ese pueblo”, declaró el líder religioso durante un encuentro con veteranos de la guerra entre Irán e Irak.
A su vez, el general de brigada Gholamreza Jalali, quien es jefe de la Organización de Defensa Pasiva (Civil) Iraní, sostuvo que a fin de liberar Palestina no existe otra opción más que “borrar a Israel del mapa”, según consignó The Jerusalem Post.
“El Día de Al-Quds (Jerusalem) sirve de reflexión para darse cuenta que no existe otra vía fuera de tomar la decisión y coraje de eliminar completamente la naturaleza agresiva y destruir Israel”, sostuvo de acuerdo a un reporte de la agencia de noticias ISNA.
El Día de Al-Quds es un evento anual iraní antisionista creado en 1979 por el ayatolá Jomeini y que este año cae el 17 de agosto. Irán también pretende exportar el evento a otros países musulmanes.
Jalali dijo que el mensaje de la iniciativa de Jomeini en el Día de Al Quds era que el mundo musulmán debe apoyar al “pueblo oprimido de Palestina” en una muestra de la resistencia contra “los usurpadores sionistas”.

Extraído de Enlace Judío

Judeofobia in extremis

Para hablar del reciente megaatentado frustrado en la frontera de Israel con Egipto ya tienen suficiente información en los medios y el excelente trabajo de Tzahal, que seguirá mejorando a un ritmo acelerado y evitará que un solo ciudadano israelí resulte dañado. Por mi parte simplemente quiero destacar una muestra más de la naturaleza del odio antijudío. Nuestros enemigos matan egipcios y para los Hermanos Musulmanes (que teóricamente gobiernan ese país) la culpa es de Israel (siguiendo la línea de Teherán). Siempre de alguna forma los judíos son los culpables de que mueran turistas inocentes (Zoabi dixit) o soldados egipcios, nunca la culpa es de los asesinos. Insólito.

Sin embargo, a pesar de que públicamente echan la culpa al Mossad, ellos mismos saben muy bien quién es el responsable de todo esto: Egipto cerró hasta nuevo aviso su principal cruce con la Franja de Gaza. Hace unos días habían decidido abrir el paso de Rafah y no pedirles visa a los palestinos. Ahora entendieron que confiar en los palestinos es un suicidio. Tuvieron que morir 16 soldados egipcios para eso. Me pregunto si cuando maten ciudadanos europeos o latinoamericanos los gobiernos extranjeros entenderán con qué se enfrenta Israel y por qué toma medidas para protegerse… ah, no! momento! eso ya pasó y siguen echando la culpa al judío.

Las olimpiadas antisemitas

Escuche el audio

Antisemitismo violento aplaudido en televisión egipcia

Aparentemente se trata de una “Cámara Oculta” en la TV egipcia: le hacen creer a los entrevistados que es para un canal israelí, y reaccionan con una furia que habla por sí sola. Un asco:

Como si no fuera poco la violencia, el antisemitismo, el racismo, la xenofobia disfrazada de patriotismo, la violencia contra la mujer y esa frase “es tu culpa” que le dice el golpeador a la reportera, todavía se pasó con la frase del final, que en cualquier lugar hubiera sido el punto final para una carrera artística: “venite al auto y te pongo cremita en la espalda”. Pura misoginia. No hay palabras. Es puro espanto. Y eso que los entrevistados no parecen ser talibanes ni nada por el estilo, mas bien seculares, gente “común y corriente”. Si ellos no tienen problema en decir lo que dicen y actuar como actúan en TV, ni me quiero imaginar cómo actúan en su casa o lo que en realidad piensan aquellos que actúan de otra forma en público. Además, lejos de estar avergonzados o pedir disculpas por su comportamiento inaceptable, el tipo dice “Me trajiste alguien que luce como un judío… Odio a los judíos hasta la muerte”. No son casos excepcionales, más bien todo lo contrario. Están acostumbrados a decir cuánto odian a los judíos, de hecho, difícilmente pueden hablar de otra cosa.

Asco de país, asco de gente. Con estas bestias se supone que hicimos la paz… me pregunto cómo serán aquellos con quienes NO hicimos la paz.

Por otra parte, he visto la gran diferencia entre esas tres reacciones con los clientes israelíes de un programa de cámara oculta en la que a una chica árabe (actriz), el vendedor israelí (actor) no quiere venderle porque “no aceptan árabes” en un supermercado de una gasolinera de Holon. Pero no sólo hay diferencia en la conducta de la gente que se visiona y responde indignada acusando de racismo al vendedor, sino en el programa en sí: uno pretende demostrar lo buenos y patriotas que somos porque queremos matar al vecino; el otro pretende demostrar lo buenos que somos porque no aceptamos discriminar al vecino. Véase la diferencia a continuación:

Europa, EE UU, Latinoamérica y el mundo no tiene ni una décima parte de la decencia moral que tiene la sociedad israelí como para dar lecciones o exigir concesiones y decir que “no hacemos suficiente esfuerzo por la paz”, después de todas las amenazas, la violencia, las bombas, las guerras, el terrorismo, la difamación y las arengas antisemitas del enemigo, aún después de firmar una paz definitiva. Comparen la judeofobia, la misoginia, la homofobia, la violencia, la miseria, el autoritarismo, el racismo y el odio que hay en cada una de las sociedades… La diferencia entre judíos y árabes es abismal. Habrá paz cuando los árabes aprendan a amar a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros (Golda Meir)


UPDATE:

Escuchen esta entrevista

Silencios que hablan

Por Natalio Steiner

Probablemente al publicar estas líneas, las mismas esten desactualizadas puesto que se habran producido otras nuevas masacres de civiles en Siria a manos de su propio gobierno. O quizas el lector argentino no haya sido informado en profundidad del ataque de los milicianos progubernamentales sirios que provocaron la muerte de 108 civiles en la aldea de Houla, cerca de Homs y otros posteriores no menos graves casi al ritmo de dos o tres por semana . Más de 12.600 muertos ha costado en un año y medio la llamada represión a la primavera árabe en un año y medio tan solo en Siria, cuyo gobierno sigue masacrando sus propios civiles ante la total impotencia del mundo y la impasibilidad del regimen asesino de Bashir Assad. Por su crueldad, Houla sobresale de los otros desastres. Milicianos de Bashir Assad han entrado casa por casa luego de feroces bombardeos violando mujeres y decapitando hijos delante de sus padres. Y todo esto ante las narices de veedores de la ONU y un plan de ” paz ” de la ONU, hundido en la sangre inocente. Es cierto que la intervención militar foránea en Siria trae aparejados peligros tales como la intervención militar iraní en apoyo de Siria ; expansión de la violencia sobre el Líbano ( país donde el Hizbollah apoya al regimen sirio); reacción militar siria contra Israel en caso de una intervención occidental ( algo asi como apagar el fuego con más fuego) pero la contrapartida a la no intervención no implica no guerra sino la expansión de una guerra civil en Siria con un final impredecible.
Schokeados por el horror, gobiernos occidentales han expulsado a los embajadores sirios de sus países y Francia plantea una operación militar. Mientras tanto, aquí en Argentina, con un gobierno que se vanagloria de ” progresista ” y defensor de los derechos humanos donde estos sean violados, las masacres en Siria, casi semanales, no causan reacción alguna habiendo emitido la cancillería argentina hace varios meses un tímido e impresentable comunicado de repudio. No solo eso. Las siempre omnipresentes Madres de Plaza de Mayo o el Partido Obrero o Convergencia Socialista o el verborragico “humanista “, Luis Delia, no han dicho una sola palabra ni movido una columna partidaria frente a la embajada siria en nuestro país. Eso si; alcanza con que Israel se defienda del terrorismo palestino o se apreste a responder a la belicosidad iraní, para que reaccionen en forma furibunda contra el estado hebreo. Es más que evidente entonces que los derechos humanos en este país son invocados en forma selectiva y usados políticamente contra países democraticos pero nunca contra dictaduras serviles y antinorteamericanas. Esto también deja en claro porque el gobierno argentino obvio los contactos con la oposición angolesa en su última gira.
Esta ambigua y mezquina politica de ” humanismo selectivo ” es contraproducente para Argentina y otros silenciosos países latinoamericanos. La imagen exterior argentina ya luce bastante deteriorada ante los países del primer mundo y la convalidación silenciosa y autista de estas masacres puede tener un costo político alto que la Argentina podría pagar con creces. Por último no puedo menos que contrastar este silencio absurdo con las interferencias que el embajador Gazit tuvo en una conferencia que no alcanzó a brindar en una universidad del sur argentino ante el silencio absurdo del gobierno provincial.
Soplan malos tiempos para la cordura y el sentido común.

Se sacaron las máscaras: antisemitas, racistas, enfermos y genocidas

Iran declara la guerra al pueblo judio

Ya ni siquiera se molestan en camuflarlo de antisionismo

Magnifico articulo de Alan M. Dershowitz, traducido por José Blumenfeld

“El gobierno iraní, hace ya mucho conocido por su negación del Holocausto y su anti-sionismo, ahora ha declarado la guerra contra el pueblo judío. En un discurso pronunciado en Teherán, el vicepresidente Mohammad-Reza Rahimi, acusó al pueblo judío de difundir drogas ilegales en todo el mundo, de matar bebés negros, de iniciar la revolución bolchevique y de causar muchos de los otros males del mundo. Su “prueba”: “La República Islámica de Irán le pagará a cualquiera que pueda investigar y encontrar un solo sionista que sea un adicto. No existen. Ésta es la prueba de su participación en el tráfico de drogas”Hay, por supuesto, numerosos adictos entre los judíos y los sionistas, ya que los hay entre todos los grupos. Israel tiene varios centros de tratamiento para adictos a las drogas al igual que las comunidades judías de todo el mundo. También se refirió a la “prueba” de que los judíos provocaron la revolución bolchevique: ni un sólo judío murió durante la revolución. Por supuesto, miles de judíos murieron durante la Revolución Bolchevique, así como durante las purgas de Stalin en las décadas que siguieron a la creación de la Unión Soviética.

Pero no esperen la verdad de un país cuyos líderes niegan la existencia de una sola persona gay en todo Irán.
El Vicepresidente Rahimi citó el Talmud como la fuente de sus sandeces y en apoyo de su afirmación de que los judíos creen que son racialmente superiores y que “Dios ha creado el mundo para que todas las demás naciones puedan servirles”.

Estas intolerantes afirmaciones serían risibles si no tuvieran una tan larga e inquietante historia. Prácticamente todo lo dicho por el vicepresidente Rahimi vino directamente del cuaderno de jugadas de Hitler de los años 1930 y del cuaderno de jugadas de Stalin de los años 1940 y 1950. Debe tomarse en serio, a la luz del hecho que Irán está tratando de desarrollar armas nucleares y ya ha llamado a que el estado judío sea borrado del mapa. Además, el representante de Irán, ha invitado a todos los judíos del mundo a mudarse a Israel para que sea más fácil destruirlos con un solo golpe.

Tomadas en conjunto, estas declaraciones y acciones constituyen una clara incitación al genocidio, que está explícitamente prohibido por la ley internacional y las normas que rigen la Corte Penal Internacional. El profesor Irwin Cotler, ex ministro de Justicia y Fiscal General de Canadá, ha elaborado un brillante informe dando los argumentos para procesar a los líderes iraníes por incitar al genocidio contra el pueblo judío. El discurso del Vicepresidente Rahimi constituye evidencia adicional de ese delito, si es que hacía falta alguno más.

Si los líderes de Irán son culpables de incitación contra el pueblo judío, como claramente lo son, tienen muchos cómplices y facilitadores. En los últimos años se han incluido varios prominentes líderes de la iglesia, como el cardenal Glemp de Polonia, el Padre Daniel Berrigan de Estados Unidos, el Cardenal Rodríguez de Honduras, el obispo Tutu de Sudáfrica y muchos otros que han cruzado la línea desde el anti-sionismo hacia el manifiesto antisemitismo.

El cardenal Glemp, mientras se desempeñaba como el primado de Polonia, acusó a los judíos de traer el comunismo, el alcoholismo y la pobreza a Polonia. También los acusó de provocar el antisemitismo. El Padre Daniel Berrigan caracteriza al estado judío como “una comunidad judía criminal” que “produce desechos humanos”. Un cardenal actual de la Iglesia Católica, Oscar Andrés Rodríguez Meridiaga, que es el arzobispo de Tegucigalpa, Honduras, ha estado diciendo a todo aquel dispuesto a escuchar que “los judíos” son los culpables del escándalo que rodea a la ¡inconducta sexual de sacerdotes hacia jóvenes de la parroquia! ¿Cómo cuernos llegó el cardenal Rodríguez a esta ridícula idea? Ésta es su “lógica”: el Vaticano es anti-Israel y pro-palestino. De ello se desprende, por tanto, que “los judíos” tenían que desquitarse con la Iglesia Católica mientras, al mismo tiempo, desviaban la atención de las injusticias israelíes contra los palestinos. Los judíos lograron hacer esto organizando a los medios de comunicación que, por supuesto, controlan para dar una atención desproporcionada al escándalo sexual del Vaticano.

Para no ser menos, el obispo anglicano Desmond Tutu afirma que los estadounidenses tienen miedo de la excesiva influencia judía en Estados Unidos porque “el lobby judío es poderoso – muy poderoso”. Comparó la influencia judía en Estados Unidos a la de “Hitler, Mussolini, Stalin, Pinochet, Milosevic, e Idi Amin” – todos los cuales eran “poderosos, pero al final mordieron el polvo”.

Y ahora, uniéndose a la incitación, está la ganadora del Premio Pulitzer, la autora Alice Walker, quien dice que la situación de los ciudadanos árabes en Israel es mucho peor que la que experimentaron los negros en el Sur en la época de Jim Crow, trivializando así el sufrimiento de su propia gente, ¡Acerca de quienes ha escrito tan conmovedoramente! Ahora ha decidido ocultar sus escritos de todos los lectores en hebreo, la lengua del pueblo judío.

Esas voces llenas de odio, desde la izquierda, la derecha y el centro, están influyendo en la conducta de todo el mundo. La violencia antisemita está creciendo así como también la incitación antisemita. Ha llegado el momento de tomar en serio esta amenaza, ya sea que provenga de fuentes absurdas como Irán o de personajes más respetados como el obispo Tutu y Alice Walker.

No estoy tratando de limitar la libertad de expresión mediante la censura gubernamental. Estoy pidiéndole a la gente de buena voluntad que condene toda intolerancia anti judía, incluso cuando es expresada por aquellos que son admirados, y que se tomen medidas contra el peligro que representa la nociva combinación de palabras radioactivas y armas radioactivas

http://www.radiojai.com.ar/OnLine/notiDetalle.asp?id_Noticia=60639

Pregunta al presidente iraní

Flores en el aire

Dedicado a mis padres y familiares asesinados en Kobrin (Polonia) en octubre de 1943

Los pueblos civilizados acostumbran a colocar ofrendas florales sobre las tumbas de sus desaparecidos, venerando los recuerdos de aquellos que les eran queridos en vida.

También se dejan flotar coronas de flores sobre el agua, cuando algún buque con pasajeros desaparece en las profundidades del mar o del río.

En tiempos bélicos, aviadores han dejado caer coronas de flores sobre el lugar donde algún compatriota, envuelto en llamas, cayó al ser alcanzado por los cañones enemigos. También quiero proceder en forma análoga.

Al cumplirse el décimo aniversario del aniquilamiento de todos mis familiares, quise ofrendarles el testimonio de mi veneración. Pero una incógnita me deja en la incertidumbre: ¿Dónde? ¿Dónde colocar esa ofrenda? ¿Dónde están las tumbas? ¿Dónde fueron enterrados mi padre, madre, hermana, cuñado, sobrinito, tíos, primos y todos aquellos que me han sido tan queridos y tan cercanos a mi corazón?

¿En el llano? ¿En el monte? ¿Fueron echados al río o fueron pastos de las llamas?

Decid vosotros buena gente, ¿no sabéis donde está la última morada de mis padres y de mis familiares? ¿No sabéis cómo se ha producido su fallecimiento? ¿O es que acaso no han tenido siquiera la dicha de ser sepultados como gente? ¿O fueron convertidos en ceniza como la mayoría del pueblo judío, arrastrados a los hornos crematorios?

La ceniza vuela por el mundo como almas en pena, llorando por sus vidas truncadas, por sus años no vividos, maldiciendo a los archi-asesinos nazis que con tanta fiereza los aniquilaron a todos. ¿Puede el cerebro humano concebir una matanza tan cruel, tan despiadada y tan cobarde? ¿Puede el ser racional convertirse en una fiera hambrienta y sedienta de sangre humana como han sido los nazis? ¿Puede el amigo lector imaginarse lo que significa perder en esta forma a toda una vasta familia? A todos, sin excepción, ancianos de edad otoñal, junto con hombres maduros, en pleno verano de su vida, acompañados con criaturas, que comienzan a dar los primeros pasos en la primavera de su existencia.

Todos fueron llevados al último camino sin retorno. Ninguno se ha salvado de ese trágico destino. No hay más a quien enviar saludos ni recibir de ellos noticias, como si uno hubiera nacido de una piedra. ¿Acaso soy realmente nacido de una piedra? ¿Acaso no tuve yo también padre, madre y otros familiares como todos? ¿Acaso soy como el hongo que brota de la nada?

Cuando sopla el viento y escucho un susurro, me parece oír voces humanas y llantos de criaturas inocentes.

¿No serán ELLOS que me hablan? ¿No serán SUS voces que claman justicia y venganza por la sangre vertida?

Hoy es el triste aniversario cuando esos seres humanos, llenos de vida y vigor, fueron convertidos en un santiamén en cenizas. A estas cenizas, que simbolizan a quienes han sido mis seres más queridos, desparramaré por el viento pétalos de flores, para que les acompañen y que les trasmita mi mensaje exteriorizado al impulso de mi corazón dolorido y decirles: “Que hasta tanto lata un solo corazón judío en el mundo, éste no perderá la esperanza de ver la llegada del día de la justicia y venganza: que los super-asesinos antisemitas pagarán con su sangre los crímenes cometidos; que los mares de sangre absorbidos por la tierra, retornarán para caer sobre sus propias cabezas; que, como torrentes de lava, las cenizas de millones y millones de víctimas arremeterán sobre los asesinos violadores y saqueadores”. Entonces no habrá más en el mundo entero esta incertidumbre: ¿DONDE?

Vayan mis palabras, conviértanse en pétalos y desparrámense por el mundo para cumplir la misión que les estoy encomendando.

1943 – Octubre – 1953

PEDRO LEW

Presidente Ahmadinejad: Si nada de eso ocurrió… ¿Usted podría decirme dónde visito los restos de mi bisabuelo y toda la familia Lew para rendirles homenaje?

Nuevamente hay miedo entre los judíos de Europa

El Congreso Judío Europeo advirtió que un posible ataque de Israel a Irán podría provocar “un aumento espectacular” de la violencia antisemita en todo el continente.

El gobierno de Estados Unidos y sus aliados sospechan que Irán trabaja en el desarrollo de un arma nuclear, acusación que fue rechazada desde Teherán.

No obstante, Israel considera que un Irán con armas nucleares representa una amenaza a su propia existencia, y advirtió que el tiempo se acaba por lo que no descarta la posibilidad de atacar instalaciones nucleares iraníes en caso de ser necesario.

Moshe Kantor, presidente del Congreso Judío Europeo, expresó su temor de que los musulmanes extremistas de Europa que viven en los barrios pobres puedan utilizar un ataque israelí como pretexto para atacar a las comunidades judías en Francia y Gran Bretaña.

“Si Israel ataca a Irán será un drástico aumento del antisemitismo, con ataques muy violentos contra los judíos”, aseguró Kantor. “El vehículo para la realización de los ataques serán las comunidades donde el nivel de odio es muy alto y donde están dispuestos a atacar a los enemigos dentro de sus países”, agregó.

De acuerdo a lo consignado por el portal de noticias Ynet, los líderes israelíes reaccionaron con escepticismo a los últimos esfuerzos de las potencias mundiales para negociar con Irán sobre su programa nuclear.

El viceministro canciller israelí, Danny Ayalon, declaró que las conversaciones pueden ser una táctica de Irán para estacar las sanciones y seguir adelante con un programa de armas.

Por eso, Ayalon advirtió que no se debe “caer en la trampa de un buen ambiente”, e instó a Occidente a imponer sanciones económicas más duras a Irán inmediatamente.

Kantor aseguró que realizan gestiones para que los gobiernos europeos tomen más medidas para proteger a las comunidades judías. Dijo que sus mayores esfuerzos se centraron en la lucha contra el antisemitismo en los márgenes radicales de los barrios musulmanes de Europa.

“Tenemos que entender que es como una bomba a punto de explotar”, graficó.

Kantor confirmó que líderes del Congreso Judío de Europa tienen previsto reunirse con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, este jueves para discutir sus preocupaciones, entre las que se destaca la seguridad de los judíos.

El dirigente habló en la Universidad de Tel Aviv después de la presentación del informe anual sobre los ataques antisemitas en todo el mundo. El informe fue emitido antes del Día de Recordación y en memoria de los 6 millones de judíos muertos en el Holocausto nazi durante la Segunda Guerra Mundial.

El informe dijo que el número de ataques se redujo en 2011, pero en general fueron más violentos que en años anteriores.

El informe no incluye los incidentes de 2012, pero Kantor dijo que el ataque mortal ocurrido en una escuela judía en Toulouse el mes pasado puso al descubierto la preocupación de los líderes judíos de Europa.

En aquel atentado, que se atribuyó a un extremista musulmán, murieron tres niños y un rabino.

Kantor dijo que su organización espera que, por lo general, los ataques antisemitas aumenten a medida que las economías europeas entren en crisis o si otro tipo de violencia se desata entre Israel y los palestinos.

El Congreso Judío de Europeo es una organización que representa a unos 2,5 millones de judíos en Europa. Las comunidades más numerosas se encuentran en Francia y Gran Bretaña.

Fuente: Agencia Judía de Noticias

Era previsible que los judíos en la dispersión sufran las mayores consecuencias de la próxima guerra. Israel no puede ser rehén de los musulmanes extremistas en Europa cada vez que se tiene que defender. El imperativo para los judíos de la diáspora debe ser uno solo: Hagan Aliá o aprendan a combatir. No hay soluciones intermedias.

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