Operación Margen Protector: análisis y consideraciones

Operación Margen Protector: análisis y consideraciones

Ezequiel Eiben
13/8/2014
17 de Av 5774

El comienzo
El lunes 7/7 se notaba en Israel un panorama alarmante que obligaba a tomar decisiones cruciales. 80 cohetes disparados contra el sur de Israel a lo largo de la jornada, en consonancia con la campaña agresiva constante de Hamas que se atribuía los ataques, y encima todo pocos días después de saberse la noticia del asesinato de los tres jóvenes judíos secuestrados, pintaban el cuadro de situación que los dirigentes israelíes analizaban. Para colmo, terroristas de Hamas habían muerto en un túnel debido a la explosión de los propios dispositivos que cargaban, en lo que se informó constituía un intento de atentar contra el ejército israelí. En estos los momentos previos a decidir una operación militar en Gaza, por si acaso, 1500 reservistas fueron movilizados y unidades de infantería colocadas en la frontera. Desde el vamos, una fuente del ejército se pronunció en forma explícita y sin ambigüedades: “El mensaje para Hamas es claro: un cese del fuego sin condiciones”[1]. Como se supo poco después, Hamas no escucharía y provocaría la consiguiente escalada militar.
Gabriel Ben-Tasgal explicó el origen de la escalada pergeñada por Hamas:

La razón verdadera por lo que ocurre en la franja de Gaza es muy simple. El Hamas, durante años, disfrutó de un negocio estupendo. Tres familias, de la ciudad de Rafiah en el sur de la franja de Gaza, cavan túneles e introducen (…) un montón de productos desde el lado egipcio. El Hamas cobra impuestos por eso. Y además, recibe donaciones de Qatar y otros países árabes que apoyan la causa palestina. Estamos hablando de un presupuesto de 500 millones de dólares. Desde que sube al poder Abdelfatah Al-Sisi en Egipto, le cierran los túneles. Y además, debido a los problemas que tiene Qatar en otros países, que está metido en todas las guerras de Medio Oriente, el presupuesto de Hamas bajó a la mitad. Y el desempleo, llegó al 40%. En un caso de una crisis como esa, el Hamas debe provocar una acción militar, que aunque sabe que la va a perder, lo que va a lograr con esto es ver si puede cambiar el acuerdo que había antes, y además lograr la unidad palestina porque todos los palestinos ahora están a favor del que se siente atacado[2].

En aquél día de julio, expresé todo mi apoyo a las IDF, esperando que la hipotética futura operación no fuera un mero correctivo para que después Hamas iniciara nuevamente el ciclo de violencia e Israel tuviera que responder otra vez. A ver si de una vez por todas, pensé, les damos una paliza a los islamistas de Hamas y que no vivan para contarla. Por supuesto, yo sabía que esto era una expresión de deseo y una fijación de mi posición, pero que Israel no llegaría tan lejos como yo quería. Ahora bien, aunque el alcance de la operación no fuera el esperado, por supuesto había que apoyar a Israel, sin dudas el bueno de la película. A la par, se podía alentar desde la intelectualidad a que fuera más allá.

La cobertura mediática judeofóbica
No cabía esperar otra cosa habiendo tanta asquerosa parcialidad pro-terrorismo y judeofobia en los medios de comunicación, argentinos e internacionales. En las guerras anteriores, ya lo habían demostrado defenestrando a Israel, mintiendo sobre su proceder, tergiversando los hechos y su significado, y tomado partido por el bando terrorista. En esta ocasión, no querían ser la excepción; por el contrario, estaban listos para continuar la campaña de desprestigio y hostigamiento a la única república democrática de Medio Oriente que lucha por su supervivencia.
El martes 8/7, TN tituló en grandes letras potenciadas con “negrita”: “Ofensiva militar de Israel con decenas de bombardeos en la franja de Gaza”. A continuación en letras pequeñas, la entrada explicaba: “Los ataques se produjeron en represalia por varios cohetes que cayeron en el sur de ese país, por parte de Palestina. La agrupación Hamas amenazó “ampliar el circulo de objetivos””[3]. Los periodistas de TN encargados de la nota leyeron el manual del buen judeófobo: lo más importante es vender con sensacionalismo la acción militar israelí con letras gigantes, y después mínimamente apuntar que se trata de una represalia. Encima, si se trataba de una represalia, no era un ataque o una ofensiva en el sentido que ellos insinuaban, como si a Israel de repente se le hubiera antojado hacerlo; estrictamente era una defensa, moral, legítima, legal.
Un medio masivo de comunicación internacional, acostumbrado también a difamar a Israel, es CNN. Pero esta vez, no le salió gratis. En una entrevista tendenciosa, con el permanente intento de llevarla favorablemente hacia el lado de los palestinos por la periodista, el anti-israelismo se encontró con una firme oposición: el entrevistado, embajador de Israel en Estados Unidos, Ron Dermer, se plantó y echó en cara la omisión de información y la inadecuada relación entre los datos en el modus operandi de la cadena televisiva. De este tipo de defensas Israel necesita más:

Periodista: Lo que sucedió aquí es horrible y todavía no sabemos el alcance de cuántos niños pueden haber muerto. Informes iniciales indican que al menos 16 murieron, estos dicen que el ataque provino de tanques israelíes. Tal como usted sabe, el ejército israelí dice que pudo haber sido un cohete mal disparado por Hamás. ¿Tiene alguna certeza en este punto?
Embajador: No, no sé, pero sí sé quiénes son los responsables de esto, y es el Hamás ya que usan escuelas como depósitos de armas, y pienso que es deshonesto hacia sus televidentes que un reportero desde Gaza no haya mencionado lo sucedido la semana pasada. Tuvimos dos escuelas de la UNRWA, donde se encontraron cohetes y se los entregaron a Hamás.
(…)
Es información pública a disposición, y es importante que en su reporte lo mencione. Y sumado a esto, pudo haber mencionado una declaración, hecha no por el embajador israelí, no por el vocero de las Fuerzas de Defensa de Israel, sino por el secretario general de la ONU ayer, y quiero leerles lo que dijo ayer, no el año pasado, ayer. Dijo: “El secretario general está alarmado al escuchar que fueron dispuestos cohetes en escuelas de UNRWA en Gaza, y que subsecuentemente estos han desaparecido. Expresa su estupor y pena por el uso de armas en una escuela administrada por la ONU. Al hacerlo (…) aquellos responsables están convirtiendo escuelas en objetivos militares potenciales, y poniendo en peligro la vida de niños inocentes. Empleados de la ONU que trabajan en dichas instalaciones y cualquiera que use las escuelas de la ONU como refugio”. Esto fue ayer. ¿No cree usted que es relevante reportar esto en la CNN? (…).
He estado escuchando informes durante dos horas en CNN, he visto pantallas separadas, imágenes horrendas, imágenes que cualquier ser humano decente se horrorizaría al verlas. No he escuchado ni a una sola persona decir lo que yo le acabo de decir a usted. Y si esto es así, no les da el servicio apropiado a sus televidentes, ni el contenido que necesitan para hacer estos juicios. Hamas está colocando baterías de misiles en escuelas, en hospitales, en mezquitas, y esto debe ser condenado por el mundo para que Hamas le ponga un fin.
Periodista: (…) la razón por la que mostramos estas fotos es porque son niños que fallecieron. ¿Y si Israel se hubiera tomado el tiempo de confirmar que esos niños estaban fuera de las escuelas antes de disparar? Enviar a alguien para inspeccionar. ¿O piensa usted que está bien emitir una advertencia y luego seguir con la agenda y disparar aun habiendo niños adentro? (…)
Embajador: Pienso que usted no tiene ninguna base para decir lo que acaba de decir. Por supuesto que no vamos a disparar directamente. Pero yo no sé lo que sucedió en esa escuela. Lo que entiendo es que le dimos a la gente días para que salgan de esa área. Esto está en el norte de la franja de Gaza, hay una buena posibilidad de que haya sido un cohete de Hamas que impactó. Yo no sé si alguien disparó, un combatiente de Hamas disparando directamente desde esa escuela hacia nuestro ejército que está operando allí, y luego respondimos a ese fuego. Desconozco los hechos. (…) no me malinterprete. No culpo a los medios por mostrar las fotos. Los culpo por no conectar los puntos. Los puntos señalan a la responsabilidad de Hamas por usar escuelas como depósitos de armas, que benefician a Hamas, y es inaceptable, y el enojo del mundo debe dirigirse a Hamas. (…)[4].

Muchos indicios de judeofobia y anti-israelismo en tan solo un par de minutos.
Primer indicio: la entrevistadora busca llevar el reportaje al lugar común de los judeófobos: la muerte de los niños. Pues bien, no hay matanza deliberada de niños por parte de Israel, y la muerte de estos es culpa de Hamas. Pero los medios insisten en acusar a Israel o exigirle presumiendo su culpabilidad que dé explicaciones sobre los fallecimientos. No depositan la culpa donde debe depositarse: en la cuenta de Hamas.
Segundo indicio: la entrevistadora no se disculpa tras haber quedado en evidencia la estrategia de CNN de silenciar mensajes que pueden hablar en favor de Israel, o como mínimo, sin llegar a eso, hablar en contra de Hamas y de los empleados palestinos en la ONU.
Tercer indicio: tras las advertencias en un operativo militar, a la periodista le parece bien “mandar a alguien a inspeccionar” a un lugar convertido en una fortaleza terrorista. Es decir, propone utilizar a un israelí como carnada o arriesgarlo como carne de cañón para que garantice aún más la seguridad de los palestinos. Vale decir, quiere que se ponga por encima de la seguridad de los israelíes a la seguridad de los palestinos. Pide sacrificio a Israel en orden a proteger a los palestinos. Posiciona la seguridad de los palestinos por encima de la protección de los israelíes.
Cuarto indicio: doble estándar contra Israel. Le exige al ejército israelí previsiones extraordinarias que no se le exigen a nadie más. Se mide a Israel con una vara distinta.
Quinto indicio: el foco, permanentemente, sobre Israel. Criticar a Hamás parece ser accesorio, o el guión para un actor de reparto. El protagonista del desastre pareciera ser Israel.

Prensa árabe
Durante esta guerra, cierta prensa árabe, sobre todo egipcia, criticó como nunca antes a Hamas. Inusitada cantidad de comentarios negativos golpearon a la agrupación terrorista en los programas televisivos. Una razón muy invocada en la televisión de Egipto, era el sufrimiento al que sometía al pueblo palestino con sus provocaciones bélicas a Israel. Pero en el fondo, más que solidaridad hacia los palestinos, ocupaba un lugar central la razón de que Hamas se ha vuelto demasiado molesto para El Cairo, una piedra en el zapato que le trae complicaciones estratégicas, políticas y militares (y que encima tuvo el descaro de rechazar la oferta egipcia de cese al fuego). Es decir, la intencionalidad protectora de intereses egipcios, más que una súbita y repentina consideración de humanidad hacia los palestinos (que son ampliamente maltratados en países árabes, siendo mantenidos en campos de refugiados y con un status de ciudadanos de segunda clase), lideró la campaña anti-Hamas.
Osama Mounir, de Mehwar TV, dijo al aire el 16/7:

Quedará grabado en los anales de la historia que cuando Egipto propuso un cese del fuego, Israel aceptó, Estados Unidos le dio la bienvenida, y lo mismo hizo Europa. Todo el mundo ha apoyado la iniciativa egipcia, excepto ustedes [Hamas]. ¿Ustedes qué quieren? (…).
Veamos lo que nuestros hermanos –perdón, nuestros alienados hermanos-, demandan. En principio, no sé cómo llamarlo a esto… están matando a la gente y ustedes hacen demandas. “Si no nos dan lo que queremos, el pueblo palestino puede irse al infierno. No nos importan cuantos palestinos mueran”[frases como hablando por boca de Hamas]. (…) [A continuación enuncia las demandas de Hamas y las critica[5]]. Yo no soporto a Israel, dicho sea de paso. Que Israel sea incendiado con gasolina, perdón por la expresión. Estas personas merecen ser prendidas fuego; pero hoy, oh Hamas, nos encontramos en una situación donde tenemos docenas de funerales por día. Cuando 211 personas inocentes mueren, ustedes no pueden simplemente hacer demandas. [Comenta por último una demanda más, y esta es clave para entender la molestia que Hamas le provoca a Egipto, y como este segundo ve los pedidos como pretensiones de atacar a su soberanía]. Luego ellos demandan la apertura por completo del paso de Rafah. ¡Eso es magnífico! Lo quieren abrir bajo su supervisión, y la supervisión de un país amistoso, y otro país árabe a ser designado por Hamas. ¿Ustedes están locos? ¿Por qué simplemente no vienen y toman la plaza Tahrir? ¿No quieren el edificio gubernamental Mogamma para un paseo? (…) ¿Están fantaseando, o qué? ¿Por qué deberíamos darles el paso de Rafah a ustedes? ¿Por qué yo tengo que abrir mis fronteras a ustedes? ¿No hay ninguna soberanía egipcia sobre nuestras tierras y fronteras? (…) Después de estas diez demandas de Hamas, espero una onceava: restaurar a Mohammed Morsi en la presidencia[6]. (…) Alguien que dice cosas como estas, pertenece a un manicomio. Esto es locura. Quienquiera que sea que frustre la iniciativa egipcia, será responsable por la sangre palestina. (…)”[7].

Más presentadores, comentaristas, y periodistas, se sumaron a las quejas contra Hamas. Algunos hasta se burlaron de sus líderes y los ridiculizaron. Ahmad Mousa, de Sala Al-Balad TV de Egipto, manifestó el 12/7:

Khaled Mashal está librando la guerra desde Qatar, junto a su hermano Al-Qaradhawi. (…) [Las pantallas del estudio exhiben a Mashal llevando una vida de lujo y comodidad en Qatar, utilizando costosos aparatos de gimnasia, dándose un gusto con abundante comida, y mirando televisión] Khaled, la jihad está en Gaza… (…) Ésta es la jihad de Mashal y sus camaradas, los honorables y grandiosos Mujahideen. Mientras ellos libran este tipo de jihad, abandonan a la gente para ser asesinada. Si fueras un hombre de verdad, estarías de vuelta en Gaza a primera hora de la mañana. Deberías tomar el primer vuelo por la mañana. Te dejaremos entrar. Ven a Egipto, y abriremos el paso de Rafah para ti. (…) [A continuación, se muestran imágenes de Ismail Haniyeh con sobrepeso, pateando una pelota de fútbol en una, y distendido en otra] Cuando su peso todavía le permitía correr, Ismail solía jugar al fútbol. Ésta es su jihad (…) ¿Por qué ustedes, en las Brigadas Al-Qassam, se esconden entre civiles? ¿Por qué usan los hogares de la gente? Deberían mantener sus escondites lejos de los hogares de las personas. Ustedes saben bien que cuando disparan un misil desde un hogar, otro misil aterrizará en ese hogar en un minuto. Ustedes le están llevando otra Nakba a su gente[8].

Mohamed Mustafa Sherdy, en su talk show transmitido por la egipcia Al-Mihwar TV, habló el 11/7:

Ninguno de ellos [por miembros de Hamas] pidió disculpas por los cientos de túneles que escavaron[9], a través de los cuales ellos contrabandean toda la riqueza de Egipto (hacia Gaza). Ninguno de ellos dijo una palabra, porque están todos en la toma (…). Están siendo pagados por hacer sus declaraciones (…). Todos viajan en aviones de lujo, tienen cuentas bancarias en Suiza[10].

Mazhar Shanin, conductor de un talk show en Al-Tahrir TV, también de Egipto, arremetió el 12/7 contra Hamas:

Así como morimos en el pasado por la causa palestina, estamos dispuestos a morir hoy por la causa palestina. Pero no estamos preparados para morir en defensa de Hamas. (…) No estamos dispuestos a sacrificar ni un pelo de la ceja, de un soldado o civil egipcio, por la defensa de Hamas y la gente que libra la jihad, mientras se complacen a sí mismos con todo tipo de platos de comida en la pileta. (…) Ustedes son un puñado de mentirosos. No les creemos más. El pueblo está sublevado por ustedes. Piérdanse. Nos dan nauseas. El mundo entero se va al infierno por culpa de ustedes[11].

Frente al nuevo panorama, muchos (a mi entender de manera apresurada, siguiendo el mismo impulso optimista que ante la llamada “primavera árabe”) están hablando de un cambio muy positivo en los árabes que empiezan a denunciar a Hamas. Pero cuidado, este cambio de enfoque no implica necesariamente que Israel pase a ser aceptado en su cosmovisión.
Exponentes egipcios critican a Hamas dándose cuenta de su responsabilidad por los muertos palestinos, pero eso no los lleva a querer a Israel. No hay que cometer aquí una falacia non sequitur y pensar que la condena a Hamas produce aceptación automática de Israel; sobre todo porque la crítica a Hamas es por los muertos palestinos, pero no por la idea de combatir a Israel en sí misma. Miremos el caso de este comentarista de Egipto que critica a Hamas, aunque aclarando terminantemente que no apoya a Israel y que su gente merece arder en llamas. La crítica va dirigida a la demencia de Hamas, pero eso no implica una visión favorable de Israel. O su colega que afirma que los egipcios no harán sacrificios por Hamas, pero que están dispuesto a morir al igual que en el pasado por la causa palestina (léase: la causa contra Israel).
La campaña de la TV egipcia contra Hamas debe visualizarse dentro del contexto en donde la Hermandad Musulmana ha perdido popularidad en Egipto y ha sido descalificada por su gobierno. No es un detalle menor, sino un punto decisivo, el hecho de que Hamas tiene su origen en este grupo terrorista. ¿Por qué de repente comentaristas egipcios empiezan a hablar en contra de Hamas? Esto puede tratarse perfectamente de un arreglo mediático corporativo para criticar al grupo de Gaza, criticando así de manera indirecta a la Hermandad Musulmana, y desligándose de gente “inconveniente” con la que no es rentable o rendidor que a uno lo asocien hoy en día en el país de las pirámides. De ser así, esto no sería un rechazo a Hamas por Principio, sino por ocasional Pragmatismo.
Es más, si bien hay críticas que toman conciencia del sufrimiento de las víctimas palestinas, esto al parecer está lejos de significar una repentina hermandad árabe unida tras la causa palestina con aires de fraternidad y no por mera política. Observen nuevamente cómo el comentarista rechaza apertura de paso a los palestinos. Es cierto que la aducida razón principal del rechazo es no ceder soberanía egipcia al gobierno palestino y no ceder ante demandas de dementes como Hamas; pero tampoco se nota en este punto una visión muy “humanitaria” de apertura de fronteras para refugiados palestinos y recibimiento de estos últimos en óptimas condiciones. Jordania por su parte ha recibido, pero la situación general de los palestinos en los países árabes sigue siendo de desprecio y maltrato, como ya es sabido, mantenidos como rehenes políticos en campos de refugiados y vistos como gente de segunda clase.
En definitiva, mucho en las críticas a Hamas tiene la intencionalidad política de desligarse de lo que tenga que ver con la Hermandad Musulmana, y  aunque hay cierta conciencia por los civiles palestinos, no necesariamente lleva a verlos como hermanos (más allá de la lírica) ni a abrirles las puertas de par en par en otros lugares del mundo árabe.

Analistas plagados de anti-israelismo y corrección política
Analistas, en sus perfiles de Facebook, efectuaban recortes de la realidad, para desdibujar los hechos, o adaptarlos a sus preconceptos ideológicos. Todo en el fondo movilizado por lo hirviendo que se encontraban, a punto de explotar de rabia judeofóbica, al ver que Israel se defendía y lo hacía con éxito.
Por ejemplo, cuando Israel detenía su accionar, y Hamas rechazaba y violaba un cese del fuego, operando reiteradamente sus lanzaderas de misiles (a mitad de julio un civil israelí fue asesinado por un mortero lanzado por el grupo terrorista), no se vieron posteos de los progresistas, socialistas, e incluso de algunos libertarios preocupados por la vida humana, acerca de estos eventos. Será que no les convenía a su prejuiciosa estructura de condenación automática contra Israel. No querían moverse de sus pre-conceptos; querían mover la realidad.
Los políticamente correctos, encubriendo judeofobia, o incurriendo en premisas judeofóbicas aún sin notarlo, minimizaban el profundo significado moral de la defensa israelí, y alguno llegaba a pedir premio nobel de la paz para Daniel Barenboim por su proceder supuestamente en pos de la hermandad y paz palestino-israelí, precisamente un músico israelí con posiciones políticas anti-israelíes. Si uno les citaba el detallado artículo de Gustavo Perednik “Premio innoble de la paz”[12] para demostrar por qué Barenboim no es merecedor del famoso galardón, no se producía efecto alguno, lo que dejaba al descubierto que no les interesaba recibir información adicional que pudiera moverlos de su prejuiciosa y judeofóbica posición. Era moral que Israel liquidara hasta el último terrorista en pie que atacara desde Gaza, que no quedara ni uno que pudiera causarle daño. Pero la corrección política no los dejaba descifrarlo, o admitirlo.
Están aquellos que, para pasar desapercibidos en su verdadera intención, no niegan explícitamente el derecho de Israel a defenderse, sino que pretenden retacearlo hasta hacerlo imposible exigiendo a Israel estándares que no le exige a nadie más. Sostienen que la culpa de que exista Hamas es de Israel, para pintar un cuadro en donde en el fondo el culpable y el que inicia la guerra es Israel que crea a su enemigo. Desconocen todo lo que hace Israel para proteger civiles y que lo pone, de acuerdo a los estándares éticos internacionales que se manejan en la actualidad, en la posición de ejército más moral del mundo. Reconocer el derecho a la defensa de manera lírica y después pretender atarlo de pies y manos sacando a relucir cantidades de muertos (como si esto definiera quién tiene razón) bajo la consigna “esto tiene que parar” (como si fuese un imperativo moral detener la propia defensa por el hecho de que la contraparte está sufriendo bajas o sus civiles están sufriendo), no es un reconocimiento real del derecho a la defensa. Por otra parte, estos sujetos atacan cuestiones internas de Israel (irrelevantes para la situación de marras) como si eso fuera lo determinante en una guerra contra Hamas para decidir si hay que apoyar al Estado Judío firmemente o no. Y ante el sencillo planteo sobre a quién apoyan en una guerra entre Israel y Hamas, eluden la pregunta y lanzan diatribas diciendo que el planteo solo es digno de fanáticos, o recurren a la evasiva de decir que están “del lado de los civiles”, o de los “moderados de ambos bandos”. Este no es un conflicto complejo en lo referente a la identificación de las partes; por el contrario es sumamente sencillo. De un lado está la República liberal, democrática, los valores occidentales, la producción, la vanguardia tecnológica, el respeto por los derechos individuales, la libertad, la civilización; del otro lado está la teocracia islamista, la dictadura, el totalitarismo, el terrorismo, la violencia, la esclavitud, el fanatismo, la más completa represión. Quien no es ignorante, y evade tomar partido en una cuestión tan sencilla, algo refleja de sí mismo.
La maliciosa técnica empleada en los comentarios basados en las ideas con judeofobia, comenzaba con un recuento de muertos en Gaza y le agregaban expresiones como “que terrible”, “que desastre”, que despertaban enardecidas manifestaciones anti-israelíes de sus seguidores. Para estos comentaristas y analistas, parecían no ser importantes las causas ni los tipos de muertos[13], y el planteo que realizaban sugería que las muertes eran todas condenables y trágicas, y que no había que reparar en las causas que llevaban a la muerte. Pues bien, frente a estas incongruencias y manipulaciones, hay que establecer puntos claros:
1) La causa sí es importante. En esta guerra, no hubo muertes porque sí. Israel tiene derecho a defenderse contra la agresión de Hamas. Y este grupo terrorista usa a civiles palestinos como escudos humanos. Allí pueden encontrarse las raíces que llevan a comprender las muertes.
2) Entre los muertos, hay alto porcentaje de terroristas. Y estos merecen morir. También se cuentan civiles palestinos que han votado, apoyado y colaborado con Hamas, y estos, si bien no han sido blancos deliberados del ejército israelí como categoría específica, desde un punto de vista moral también merecen morir como lo merecían alemanes colaboracionistas de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. No hay ninguna “tragedia” en estas muertes[14]. Los civiles inocentes muertos, cuya defunción sí puede llegar a entenderse en términos humanitarios como trágica, son responsabilidad del agresor: Hamas, y sobre su espalda deben cargarse; no son producto de la culpa de la víctima, que moralmente se defiende: Israel.
3) La cantidad de muertos de un lado y del otro no es un argumento para otorgar la razón a un bando. Con ese criterio habría que defender al que pierde más gente, por más injusta que fuera su causa. Hay más muertos del lado palestino porque Israel es más efectivo en sus operaciones para liquidar terroristas que Hamas en sus ataques, y porque Israel protege a sus civiles, mientras que Hamas manda a la muerte a los suyos. ¿Debería Israel disculparse por ser superior moral y militarmente? El argumento de las desigualdades en cantidades de muertos apuntan a decir que no hay una guerra sino una “masacre” incausada, indiscriminada, caprichosa. Pero analizando la realidad, lejos de las maldades e imprecisiones difuminadas por la judeofobia, vemos que efectivamente sí hubo una guerra en términos generales, y que un bando peleara mejor que el otro no es razón para eliminar el concepto de guerra. La judeofobia dirá que no hubo guerra para que todo quede como un “genocidio” o una agresión cuya culpabilidad debe hallarse exclusivamente en Israel.
En resumidas cuentas, Israel tiene razón, y el bando palestino no. Hay mucha mentira dando vueltas en contra de Israel, eso seguro. Pero sirve a su vez, para dejar al descubierto a los anti-israelíes. Algo que habla muy bien de Israel es la clase de personas que hablan en contra de Israel.

La judeofobia del gobierno argentino
El gobierno argentino encabezado por la presidente Cristina Fernández de Kirchner viene sosteniendo sistemáticamente posiciones en contra de Israel y de los judíos.
Apadrina desde hace años al líder piquetero Luis D’elía, un parásito que constantemente pronuncia diatribas judeofóbicas y difunde teorías conspirativas de los judíos e Israel.
En 2011, el gobierno se sumó al desagradable montaje palestino mediante el cual los dirigentes árabes promovían una declaración unilateral de un estado palestino y su reconocimiento en la ONU[15]. El gobierno argentino dio su aprobación a esto, en violación de posiciones previamente asumidas por el país[16].
En septiembre de 2012, miembros de la delegación argentina que viajaron a las instalaciones de la ONU se quedaron en el recinto a escuchar el discurso del presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad durante la Asamblea General. El líder islamista (cuya intención en la esfera internacional era “borrar a Israel del mapa” y repetidamente negaba la Shoá), dejó en claro tras el discurso que quería expandir relaciones con la Argentina y que Irán proponía la conformación de un grupo para alcanzar la verdad[17] acerca del atentado a la AMIA[18].
A principios de 2013 vimos los resultados de los contactos entre el canciller argentino Héctor Timerman y el canciller iraní Alí Akbar Salehi, quienes fueron protagonistas del impresentable Memorándum de Entendimiento firmado por ellos como representantes de ambos países, para el tratamiento de la causa AMIA. El kirchnerismo, despreciando la enorme y precisa investigación llevada a cabo por el fiscal Alberto Nisman, quería cocinar un asunto judicial problemático mediante un arreglo político entre gobiernos, que no le trajera malos ratos en relación a Irán, sino por el contrario, que lo mantuviera en una posición favorable a los ojos del régimen ayatollah cuya penetración en América Latina es bienvenida por los líderes populistas. Para colmo, el senador y militante kirchnerista Miguel Ángel Pichetto, realizó una distinción en el Congreso (durante el debate por el Memorándum) entre “argentinos de religión judía” y “argentinos argentinos”, dejando traslucir su particular clasificación para con los integrantes de la comunidad judía argentina[19].
En tiempos de la Operación Margen Protector, corriendo el mes de julio de 2014, hubo un par de manifestaciones del kirchnerismo que siguieron echando leña al fuego de la judeofobia. El 14, se presentó un Proyecto de Resolución en la Cámara de Diputados, con el siguiente texto:

La Cámara de Diputados de la Nación
RESUELVE:
Expresar repudio y preocupación por las operaciones militares de Israel sobre Gaza, que ha provocado casi un centenar de muertos civiles y hace llegar su solidaridad con las víctimas.

¿Quiénes firmaban el infame escrito? Diputados del partido de Cristina Fernández de Kirchner “Frente para la Victoria”: María del Carmen Bianchi, Ana Carolina Gaillard, Carlos Kunkel, Griselda Herrera, Verónica Magario, Liliana Mazure, Nanci Parrilli, Julia Perié, Adela Segarra, y Facundo Moyano, integrante del bloque Cultura, Educación y Trabajo. Crítico con el proyecto, Sergio Widder, Director para América Latina del Centro Simon Wiesenthal, expresó: “En lugar de pararse del lado de Hamas, estos diputados podrían promover una iniciativa para el fin de las hostilidades y un cese del fuego que demuestre un interés por preservar a ambas poblaciones civiles, palestina e israelí. Hay que recordar que los ataques con cohetes desde Gaza contra Israel no son nuevos, sino que se vienen produciendo desde hace años. Nuestro Centro hace un llamamiento para que el Congreso rechace este proyecto que, lejos de promover la paz, se orienta a legitimar el terrorismo de Hamas”[20].
El 20/7, salió un comunicado emitido por la cancillería argentina con las siguientes expresiones:

Una vez más (…) la población civil ha quedado atrapada en medio de las acciones armadas de Hamas y el uso desproporcionado y excesivo de la fuerza militar por parte de Israel.
Argentina rinde un homenaje profundo, lleno de dolor, a todos los niños que han sido asesinados en las últimas semanas.
(…)
Condenamos de manera enérgica que Israel, desafiando los llamados del Consejo de Seguridad, del Secretario General y los de muchas otras voces de la comunidad internacional, haya decidido escalar la crisis lanzando una ofensiva terrestre. (…).
Asimismo, condenamos el continuo e indiscriminado lanzamiento de cohetes desde Gaza hacia las ciudades de Israel.
(…)[21].

El comunicado claramente es tendencioso, en favor de Hamas y con marcado sesgo anti-Israel. Para empezar, habla de meras acciones armadas de Hamas, a las que no adjetiva como terroristas, pero sí se encarga de remarcar que la fuerza militar israelí es excesiva. Luego rinde demagógico e hipócrita homenaje a los niños muertos (no ha homenajeado a jóvenes reprimidos por la dictadura de Castro en Cuba y la tiranía de Nicolás Maduro en Venezuela), destacando con malicia la característica de “niños” de los caídos, como si Israel deliberadamente los matase. Esto no constituye otra cosa que una expresión de corrección política para estar aggiornado a la campaña internacional de desprestigio y difamación contra Israel que lo tilda de genocida asesino de infantes. Tras esto, viene una condena “enérgica” contra Israel por “desafiar” a la ONU, organización mundial que constituye un rejunte de judeófobos que lo único que hacen es condenar a Israel. No hay mención aquí de que Hamas desafíe a las previsiones de la ONU. Se expresa, a su vez, que es Israel quien decidió escalar la violencia, como si los ataques previos de Hamas con cohetes apuntados a población civil, no fueran una escalada destinada a alterar el clima de relativa tranquilidad. Tras estas payasadas, viene una condena menor, no “enérgica”, por los cohetes desde Gaza hacia las “ciudades” de Israel. En esta línea no se menciona a Hamas, mientras que en oportunidades anteriores reiteradamente se menciona a Israel; ¿se lanzan solos los cohetes desde Gaza? Y al parecer, al escritor le pesa escribir que los cohetes se disparan contra civiles, por lo que opta por el menos preciso término de “ciudades”. En definitiva, la posición del gobierno argentino contraria a Israel y funcional al terrorismo de Hamas, está plasmada en pronunciamientos oficiales, disponibles para el que los quiera ver. Los comunicados siguieron con el correr de los días, pero no vale la pena ahora detenerse en las repeticiones de manipulaciones judeofóbicas de los hechos. Basta lo exhibido para reconocer qué clase de personas componen el kirchnerismo[22].
En contra del gobierno kirchnerista, el 18/7 con motivo del vigésimo aniversario del atentado a la AMIA y en plena Operación Margen Protector, el liberal Pedro Benegas[23] efectuó un comentario fantástico, en apoyo de Israel, los judíos, y aquellos que enfrenten la amenaza islamista, reconociéndola como enemigo común:

Un día como hoy, hace 20 años, estando yo en Morón, recibí un llamado de mi papá que me informaba sobre la voladura de AMIA. Este crimen terrorista de lesa humanidad, sigue impune al igual que el atentado contra la embajada de Israel. Las pruebas de la investigación aquí y en Alemania son contundentes, los autores intelectuales son los de siempre, los países fundamentalistas islámicos y su brazo ejecutor, el siniestro terrorismo internacional. Este gobierno, consuetudinario reivindicador de asesinos terroristas, toda vez que muchos de esa calaña están entre sus cuadros, esta vez también es cómplice a través de la aprobación oprobiosa del tratado con Irán que no es otra cosa que paralizar la investigación y el esclarecimiento definitivo de aquel golpe tremendo a nuestro país.
Exigimos, derogación expresa del tratado de la impunidad, reactivación inmediata del pedido de captura internacional de todos los iraníes sospechados, extradición allí donde se los encuentre y finalmente si es necesario ruptura de relaciones diplomáticas con Irán y con todos los países pro-terroristas.
En este especial momento de violencia que se vive en medio oriente, la lucha sigue siendo una sola – No al fundamentalismo islámico. Guerra sin cuartel al terrorismo. Juicio y castigo a todos los instigadores, ejecutores, encubridores y pusilánimes [claudicantes] del atentado a la AMIA. Con el terrorismo no se negocia, al terrorismo se lo combate hasta vencerlo. Viva Israel. Viva occidente, Gloria eterna a las víctimas de la AMIA y del terrorismo[24].

La sensibilidad frente al señalamiento de judeofobia y la distinción entre persona e ideas
Esta es una distinción posible de realizar en la que vale la pena detenerse, la de una persona con ideas judeofóbicas, y un judeófobo. La primera puede no ser una persona judeófoba en su totalidad, sino mantener en este tema en particular premisas judeofóbicas, quizás sin notarlo, sin reconocerlas como tales. Esta persona aplica un doble estándar o una deslegitimación contra los judíos e Israel, pero eso no implica que la totalidad de su cabeza esté programada para odiar a lo judaico; tal vez tenga otras ideas que no son judeofóbicas y le pesen más en alguna situación diferente a la de marras. Pero en este tema le pesan más las ideas judeofóbicas. Algunos pueden alegar que es una buena persona en general; pero hay que entender que esto va más allá del punto que tratamos: aquí nos concentramos en sus ideas sobre esta cuestión específica. En el segundo caso, ser judeófobo exige más, implica una actitud psicológica más profunda, una configuración mental apuntada contra los judíos, un despliegue emocional-sentimental de rabia y odio, y la asunción de un rol en base a ese modo de pensar.
Cuando se le marca a alguien que es un judeófobo o que está empleando ideas judeofóbicas, si este no se reconoce o no se quiere reconocer como tal, o bien no reconoce o no quiere reconocer que realiza ese empleo de ideas, reacciona de mala manera o a la defensiva. Pueden decir, súbitamente envueltos en una sensibilidad que les colorea un humanismo (que no reconocen en los judíos)[25] y reclamando que se les pida perdón por agredirlos[26], que se les está aplicando una falacia ad hominem, que no son judeófobos porque tienen amigos judíos, etc.
Pues bien, la excusa del amigo judío la tienen muchos de los judeófobos modernos políticamente correctos, y no es un argumento. Puede ser verdad o no que tienen un amigo judío, pero eso no les sirve para ganar un debate racional entre argumentos, y eso no es impedimento para desplegar judeofobia respecto del resto de los judíos, o incluso, en cierta medida, respecto del “amigo judío”.
Por otro lado, no hay falacia ad hominem en decir que alguien es judeófobo o que tiene ideas judeofóbicas. En el primer caso, si va acompañada correctamente de una argumentación que contrarreste las premisas vertidas por el oponente, es una identificación válida marcar a alguien como judeófobo, porque exhibe el odio obsesivo que este profiere y desde el cual habla. Es un concepto que describe un hecho, el odio hacia los judíos. En el segundo caso, se habla de las ideas, no de la persona en sí. Las consideraciones que se puedan tener hacia la persona, y los insultos que se piense decirle, pueden ir por fuera del debate de ideas, por fuera de la línea argumental, en otras circunstancias. Identificar argumentos judeofóbicos y probar que lo son de ninguna manera puede ser catalogado como falacia, excepto por la pereza intelectual de quien quiera descalificar al argumento señalándolo como falaz sin tener que refutarlo[27].

El efecto progre-socialista dentro de la comunidad judía
Tzahal informó que el 70% de los ciudadanos israelíes viven bajo el alcance de los disparos de Hamas. En términos proporcionales, esto sería igual a que 224 millones de estadounidenses, 42,7 millones de italianos, 44,8 millones de franceses, y 45 millones de británicos, se encontraran bajo la amenaza de los cohetes islamistas[28]. El mero proceder de Hamas y el incrementado grado potencial de nocividad de sus ataques deberían ser razones suficientes para que los judíos se posicionaran sin medias tintas y sin concesiones en favor de Israel.
Lamentablemente, a muchas personas dentro de la comunidad judía les han quemado la cabeza los progresistas y socialistas a cargo de las instituciones educativas comunitarias.
Veo a cantidades inmensas pidiendo en términos neutrales “paz en Medio Oriente”, casi con la misma pereza intelectual e irresponsabilidad moral con la que los judeófobos del mundo están pidiendo por la exterminación de Israel.
Esto es otro magro resultado del progre-socialismo que copa las instituciones de países (sobre todo las educativas y académicas), tendencia respecto de la cual el micro-mundo de la comunidad judía no es la excepción. Los progre-socialistas judíos están por doquier en puestos de mando y jerarquía dentro de las instituciones comunitarias educativas, académicas, y de liderazgo político.
Que pidan “paz en Medio Oriente” ahora, mientras Israel enfrenta a Hamas, es equivalente a pedir “paz en Europa” con los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Así como los nazis excluían toda posibilidad de paz, Hamas hace lo suyo en la misma dirección. Con genocidas y aspirantes a genocidas no se hace la paz.
Hay que dejar de utilizar estos slogans trillados y empleados en más de una ocasión como palabras vacías de contenido, por ejemplo “Con Israel y por la paz”, y sentar de manera firme nuestra posición: “Con Israel y por el triunfo”. Si decimos “Con Israel y por la paz” estamos expresando que apoyamos a Israel, pero que nos mostramos a favor de una opción imposible o suicida, que termina jugando en contra de los intereses que alegamos defender. Si decimos “Con Israel y por el triunfo”, dejamos en claro que apoyamos verdaderamente a Israel y a sus intereses, que queremos que gane su batalla, derrote a sus enemigos declarados y asegure su existencia y la seguridad de los ciudadanos[29].
Les pido a los miembros de la comunidad judía bajo el aparente paraguas del progre-socialismo, que recapaciten. El progre-socialismo no es el paraguas que los protege, sino la lluvia que los molesta. No pidan paz en términos utópicos con cualquiera que ataque a Israel. Pidan una victoria contundente, arrasadora y total del ejército de Israel sobre el enemigo. Eso es lo que se necesita para que en un futuro haya verdadera paz.

Números de Margen Protector
El 6/8 las Fuerzas de Defensa de Israel publicaron números oficiales de la Operación Margen Protector, recopilando hechos desde el 8/7. Repasemos:
3360 cohetes fueron disparados por terroristas desde la franja de Gaza hacia Israel. De estos, 2303 cohetes lograron golpear en Israel. 115 cayeron en áreas pobladas en Israel. 584 cohetes fueron interceptados por el sistema defensivo Cúpula de Hierro. 119 disparos de cohetes fueron fallidos. 475 cohetes golpearon dentro de los límites de la propia Franja de Gaza. La inteligencia israelí había recabado información que los terroristas contaban con 10000 cohetes aproximadamente. Respecto de estos, 1/3 fueron disparados contra Israel y otro 1/3 fue destruido por las fuerzas hebreas[30].
Como se ve a simple vista, Hamas dispara miles de cohetes de manera deliberada contra población civil israelí, logrando algunos de ellos impactar en zonas residenciales. La Cúpula de Hierro ha probado ser, en su calidad de invento magnífico, efectiva a la hora de proteger a los ciudadanos israelíes del terrorismo de Hamas, interceptando cientos de cohetes y salvando vidas. A su vez, se percibe el daño que los propios terroristas ocasionan a sus civiles e infraestructura en Gaza, mediante disparos que impactan en la propia franja.
Acerca de la red de túneles subterráneos, construida por Hamas con el objeto de secuestrar y atacar soldados y civiles israelíes, se hallaron 32 y fueron detonados (14 de los cuales llegaban a territorio israelí, permitiendo la infiltración de terroristas)[31]. Una vez más, los propósitos dañinos de Hamas son palpables (en este caso se informó que los túneles servirían para efectuar un mega atentado atacando en simultáneo dentro de Israel durante Rosh HaShaná). Vale en este punto también la observación de Aryeh Savir:

La construcción de la red de túneles utilizado cientos de toneladas de hormigón, de otro modo podrían haber sido utilizados por los palestinos para la construcción de viviendas, centros comerciales, parques, escuelas, hospitales y bibliotecas. Pero los terroristas optaron por destruir vidas  de otros y no por mejorar la vida de los suyos[32].

Puede agregarse, que Hamas también optó por destruir la vida de los suyos, ya que al menos 160 niños utilizados como trabajadores por los islamistas murieron construyendo los túneles terroristas[33].
Respecto de la infraestructura terrorista, las FDI alcanzaron 4762 objetivos, entre los que se cuentan 1678 sitios de lanzamiento de cohetes, 977 centros de comando y control, 237 instalaciones administrativas militares, 191 instalaciones de almacenamiento y producción de armas, 144 sitios de entrenamiento y capacitación, y 1535 sitios terroristas adicionales. En cuanto a militantes terroristas, catalogados como responsables de la planificación y ejecución de ataques contra soldados y civiles israelíes, se abatieron a 253 terroristas de Hamás; y por lo menos 147 terroristas de Jihad Islámica Palestina, 65 terroristas de otras organizaciones pequeñas, y 603 terroristas de afiliación desconocida. A lo cual se le suman 159 terroristas interrogados por fuerzas de seguridad israelíes, 25 de los cuales se encontraban detenidos al momento de presentar este citado informe[34]. Los números hablan por sí mismos, pero por si hace falta aclarar: viendo la cantidad de objetivos de infraestructura alcanzados, el número de terroristas abatidos, y los pocos civiles caídos en relación al contexto de una guerra de un mes de duración donde hubo operaciones israelíes aéreas en primer lugar y luego terrestres, se concluye que cuando Israel afirma que realiza ataques quirúrgicos contra terroristas, tiene razón y lo dice en serio. Israel tiene la capacidad militar para arrasar con Gaza y hacerla desaparecer en unos segundos; sin embargo, con estos números en frente, uno no puede más que concluir que el Estado Judío es efectivo en sus propósitos de debilitar a organizaciones terroristas y proteger civiles.
Y encima, agregando la preocupación humanitaria de Israel hacia los palestinos, los números también hablan bien acerca del cumplimiento de la ayuda y de la transferencia de ayuda para con los gazatíes. La ayuda humanitaria y la facilitación de su transferencia a Gaza prosiguieron durante la guerra, informándose el 11/8 sobre traspaso de bienes: 248 camiones con alimentos, medicamentos y suministros; 173 toneladas de gas; 571300 litros de combustible[35].

Los palestinos “moderados”
Un cliché de los supuestamente neutrales que quieren el bien para israelíes y palestinos, esgrimido con corrección política durante Margen Protector, con sumo cuidado de no parecer que se tomaba partido por algún bando, fue el de que Israel debe fortalecer a los palestinos moderados y hacer la paz con ellos. Se dice esto como si Israel no lo hubiera intentado en el pasado, resultando todo en el fracaso de: negociar la paz con la OLP (porque la OLP no quería paz, sino muerte de israelíes), encaminar el proceso de paz mediante los acuerdos de Oslo (que para los palestinos fueron una fachada debajo de la cual seguían tramando la destrucción  de los judíos), y colaborar con la “moderada” Autoridad Palestina constituida al efecto (que siguió albergando terroristas en su seno y glorificando a asesinos de judíos).
Echemos el vistazo al espectro palestino de opciones que estos neutrales y políticamente correctos no quieren echar. Hamas por supuesto queda automáticamente excluido, porque no es moderado y no quiere paz. Quedan estos muchachos de la Autoridad Palestina, que supuestamente han cambiado, ya no buscan lo que buscaban en el pasado, y ansían convivencia pacífica con Israel. Declaraciones de  Salah al Zawawi, embajador palestino en Irán, durante una reunión de apoyo a Gaza en Teherán[36]: “La aniquilación de Israel ha comenzado y la nueva generación de Irán seguramente será testigo de nuestra victoria sobre Israel”[37]; “Estados Unidos y los países occidentales crearon un régimen ficticio en Palestina para deshacerse de ella, le suministraron las armas más avanzadas y están tratando de crear un [Estado de] Israel desde el Nilo hasta el Eúfrates”[38]; “(…) el único mecanismo para liberar a Palestina es la resistencia y no hay otra alternativa que la resistencia”[39]; “Nosotros esperamos hacer nuestros misiles más avanzados con la ayuda del conocimiento [tecnológico] de los iraníes”[40]. Que conste: los embajadores palestinos pertenecen a la Autoridad Palestina, no a Hamas. La Autoridad Palestina es la considerada “moderada”, y con quien Israel comenzó a negociar la paz en los acuerdos de Oslo, tiempo durante el cual los palestinos no renunciaron al terrorismo y no quisieron firmar la paz cuando pudieron.
Otro caso elocuente: entrevista de Jake Tapper de CNN a la abogada “experta en derechos humanos” que fue asesora legal de la OLP y que actuó como negociadora entre israelíes y palestinos, Diana Buttu. Con decir en su currículum “experta en evadir preguntas y mentirosa profesional” hubiera bastado[41]:

Tapper: ¿Por qué Hamas ha estado lanzando cohetes contra centros poblados israelíes? ¿Existen algunos otros palestinos tratando de detenerlos?
Buttu: (…) Es importante que organicemos la secuencia de eventos. Ha habido un castigo colectivo[42] impuesto en Cisjordania desde que los tres israelíes desaparecieron[43] y desde entonces los israelíes han bloqueado la franja de Gaza y luego la han bombardeado, así que esto no viene de la nada. Ahora para poder pararlos, ha habido intentos del presidente para lograr un cese del fuego y de llamar a las Naciones Unidas para lograrlo, pero el Primer Ministro Biniamin Netanyahu ha dejado absolutamente en claro que no quiere un cese del fuego, así que viendo esta secuencia de eventos me temo que veremos empeorar las cosas en el largo plazo.
Tapper: (…) Volvamos a mi pregunta (…)
Buttu: (…) ha habido intentos de parar todo esto, pero el hecho es que los israelíes han indicado que no están interesados ahora en alcanzar un cese del fuego (…). Esto no es una pregunta de gente juntándose para parar esto, porque los israelíes han indicado claramente que no quieren que esto pare.
Tapper: Israel dice que Hamas ha lanzado cohetes cada mes por los últimos 10 años y que desde que Israel salió de Gaza en 2005, 8000 cohetes han sido disparados desde Gaza hacia Israel.
Buttu: Eso es incorrecto, y ha habido ceses del fuego en el pasado, y cada uno ha sido violado por Israel, no por Hamas. En términos de números [por los cohetes lanzados], estos suenan devastadores. En términos de los afectados [en referencia a las víctimas], en realidad no. Estamos hablando de cohetes muy primitivos comparados con los F-16 y F-18 que Israel está usando contra los palestinos. Esta no es una guerra pareja. Es una atrocidad unilateral, y esa es la razón por la que creo que es importante para nosotros poner a los civiles en el centro de esto[44] y tratar de asegurarnos que estén protegidos[45] (…).
Tapper: Oficiales del gobierno israelí dicen que tratan desesperadamente de evitar bajas civiles. Y ha habido reportes del vocero de Hamas, en realidad tenemos su video en la televisión palestina, urgiendo al pueblo a servir de escudos humanos quedándose en sus casas incluso si las FDI advierten a las personas dentro de esas casas, porque son casas de oficiales de Hamas, y van a ser destruidas. Hamas les está diciendo que se queden. ¿Encuentras esto del todo reprensible? ¿Usar mujeres y niños como escudos humanos para proteger las casas?
Buttu: No he visto el video, pero si ese fuera el caso, sería reprensible[46]. Creo que el panorama general es que este no es el caso. Lo que hemos visto en los últimos días es más de 80 palestinos muertos entre la población de la franja de Gaza, 43% que son menores de 14 años, y la mitad de los que han sido asesinados son mujeres y niños. La idea de que los palestinos emplean niños como escudos humanos es racista y reprensible. Y la idea de que los israelíes de algún modo están sesgando esto y que nosotros debemos creerles, es también racista.
Tapper: Diana, no es racista que nosotros tenemos el video del vocero de Hamas en televisión diciéndole a la gente que se quede en sus casas, y que es una manera efectiva para asegurar la luchar contra los israelíes. Eso no es racista, son los hechos.
Buttu: No he visto la cinta, y en segundo lugar, como he indicado, si este fuera el caso eso sería repudiable. Sin embargo, no creo que la gente vaya a escuchar a alguien que le diga que permanezca adentro mientras su casa está siendo bombardeada. La gente no quiere morir[47], y el hecho de que los israelíes estén lanzando bombas sobre ellos no hace que deseen más morir. Es un simple hecho el que los israelíes están lanzando bombas de una magnitud que nunca vimos antes, contra población civil infantil y honesta.
Tapper: (…) No puedo creer que diga que la gente no quiere morir, cuando hay una cultura del martirio de la que escuchamos todo el tiempo. Una de las grandes diferencias entre el terrible incidente asesinato de Muhammad Kadeer[48] y el asesinato de los tres israelíes es que quien mató a los tres israelíes, es posible que nombrarán calles en su honor, y recibirá dinero de Hamas o de grupos externos, por matar israelíes; mientras que el gobierno israelí condenó el asesinato de Kadeer.
Buttu: Creo que te equivocas. Si miramos dentro de Israel hay más de 42 ciudades que tienen calles con el nombre de personas que han matado abiertamente palestinos y que están orgullosos por haber matado palestinos. No hay cultura de martirio. Esta es una situación donde palestinos están siendo asesinados por israelíes. (…) la constante referencia a la cultura del martirio es ofensiva (…).

Es palpable el desorden que realiza. Evade las preguntas y dice “esto no viene de la nada” en un intento de justificar a Hamas por las supuestas acciones israelíes, pero en rigor de verdad, Hamas viene lanzando misiles desde mucho antes. Por otra parte, fue Hamas quien violó todos y cada uno de los ceses de fuego que fueron quebrantados con ataques contra Israel. El Estado Judío les dio más de una oportunidad para parar, y no pararon. Hamas quería que la guerra continuase. Luego Buttu minimiza el daño que Hamas ha causado a población civil israelí (y también hay que decir que cada soldado israelí que Hamas ha asesinado, es en términos morales una muerte inocente que hay que imputarle, porque los soldados israelíes son el bando bueno que se defiende). Habla de guerra despareja como si eso fuera un argumento para apoyar a la parte más débil en lo militar; anti-israelíes emplean el argumento, como ya se sabe, para manchar a Israel por ser mejor y apoyar a Hamas por ser peor, sin importar si la banda terrorista es la agresora que inició la contienda, o sin reparar en la causa por la que lucha, que es destruir a Israel. La abogada actúa como si no conociera la estrategia de Hamas de emplear escudos humanos. Da porcentajes de muertos y edades; sin referirse al alto porcentaje de muertos combatientes, sin admitir que estos combatientes son terroristas, y sin reconocer que incluso niños muertos mueren por culpa de Hamas, porque los emplea como escudos o porque los entrena para que efectúen terrorismo en sus campamentos. ¿Acaso un niño armado y empleado para hacer terrorismo no debe ser blanco en el fragor de la batalla, y los soldados deben arriesgarse a morir para salvarlo, por el simple hecho de que es un niño? Para colmo, la malintencionada abogada intenta hacer pasar una acusación seria y documentada por un ataque racista, cuando en rigor, la práctica de los escudos humanos esta explícitamente admitida e incorporada en la cultura palestina, y es admitida por los propios voceros de Hamas. ¿Acusar por racismo y sugerir que miente quien señala un hecho, cuando es el propio Hamas el que lo admite? Buttu miente también sobre que Israel glorifica al terrorismo, y procede a calumniar a los héroes judíos del pasado que batallaron para la creación y el mantenimiento del Estado, que mataron enemigos porque debieron hacerlo en combate, y se sintieron orgullosos de defender a su patria y a su gente; intenta hacernos creer que mataron palestinos por ser palestinos y que el motivo de su orgullo era la nacionalidad palestina de las víctimas. Una mentira y una manipulación conceptual degradantes. Es más, miembros de grupos de auto-defensa previos a la creación del Estado de Israel, e integrantes de Tzahal una vez creado, ni siquiera combatían contra “palestinos” hasta 1967 puesto que no existía el pueblo palestino; combatían contra árabes terroristas. Por último, negar la cultura del martirio es colaborar con su proliferación. Buttu aporta su cuota moral para que Hamas siga cometiendo atrocidades y civiles palestinos mueran; Buttu, además de ser una judeófoba despreciable, es una simpatizante de la muerte de civiles palestinos por ser empleados como carne de cañón.
En fin, que se entienda la realidad. Que la entiendan quienes quieran saber de lo que hablan; sino, que varios sigan hablando sin saber. Será su problema y el problema de su honor. Llamativo: muchos que desde Argentina le exigen a Israel hacer la paz con moderados, haciendo de Israel el foco del problema, no son capaces de lograr que haya, en su medida, paz o reconciliación entre los políticos argentinos de oposición, y unirlos en lo posible para enfrentar al kirchnerismo. Exigen a Israel que de la nada levante una entidad política palestina moderada y significativa para negociar la paz y el establecimiento de un Estado (poquita cosa, ¿no?), mientras que aquí en Argentina no son capaces ni de armar una coalición transitoria de cara a las elecciones, y lo mejor que logran es hacer un desayuno de trabajo invitando a algún que otro candidato a decir generalidades y vaguedades dentro de las puertas de sus ateneos y fundaciones.
Es claro: los mal llamados “moderados” palestinos buscan la aniquilación de Israel. Los moderados palestinos de verdad, aquellos individuos que acepten a Israel como Estado Judío, en el número que sean, no tienen representación política significativa como para negociar con Israel. No existen en el plano político principal. Y no es arriesgado decir, que ni siquiera existen en número significativo en el plano meramente social. En mi caso personal, nunca me crucé en Israel con un palestino o árabe israelí que reconociera el derecho de Israel a existir como Estado Judío.

Conclusión
Nuevamente, Israel se defiende. Israel es el bueno. Israel tiene razón. Israel actúa del lado de la Justicia.
No todas las muertes de los palestinos, victimizados a más no poder por la propaganda izquierdista, a la cual se prenden nacionalistas judeofóbicos de derecha, son lamentables. La muerte de terroristas y colaboradores que se arman para combatir a su lado, no son lamentables.
Hamas es el único responsable por las muertes de palestinos civiles. Hamas agrede. Hamas es malo. Hamas no tiene razón. Hamas actúa del lado de la injusticia.
Cualquier salida pacífica seria de largo plazo que se prevea debe ir acompañada por la erradicación de Hamas.
Nadie niega que pueda existir un diálogo fructífero con quien esté dispuesto a aceptar a Israel como Estado Judío y hacer la paz. Habrá que ver quiénes están dispuestos, y cómo se mueven para conseguirlo. Por ahora, no aparecen en el mapa.

[1] IDF preparing for escalation against Hamas, senior army source says –  Yaakov Lappin
http://www.jpost.com/Defense/IDF-preparing-for-escalation-against-Hamas-senior-IDF-source-says-361792

[2] Gabriel Ben-Tasgal: “Es pensen que el conflicte és per terres. Però el conflicte és religiós”
http://www.8tv.cat/8aldia/videos/gabriel-ben-tasgal-es-pensen-que-el-conflicte-es-per-terres-pero-el-conflicte-es-religios/

[3] Ofensiva militar de Israel con decenas de bombardeos en la franja de Gaza
http://tn.com.ar/internacional/ofensiva-militar-de-israel-con-decenas-de-bombardeos-en-la-franja-de-gaza_513572

[4] El embajador israelí en EE.UU. ataca a la CNN por su informe (UNWRA)

http://www.youtube.com/watch?v=FywO2J0AEnA&feature=share

[5] Las demandas eran irracionales, y hechas a sabiendas de que no serían satisfechas. Típico ejemplo de alguien que pide algo que sabe que es de imposible cumplimiento y que la otra parte nunca accederá. Básicamente, son demandas no para poner un fin al conflicto, sino para perpetuarlo.

[6] Morsi era favorable a la Hermandad Musulmana, de donde proviene Hamas.

[7] #4349 – Egyptian TV Host Osama Mounir to Hamas Leaders: Dream on! You Belong in a Mental Asylum
http://www.memritv.org/clip/en/4349.htm

[8] #4344 – Egyptian TV Hosts Criticize Hamas Leaders: We Are Sick and Tired of You
http://www.memritv.org/clip/en/4344.htm

[9] En referencia a los túneles hacia Egipto.

[10] #4344 – Egyptian TV Hosts Criticize Hamas Leaders: We Are Sick and Tired of You
http://www.memritv.org/clip/en/4344.htm

[11] #4344 – Egyptian TV Hosts Criticize Hamas Leaders: We Are Sick and Tired of You
http://www.memritv.org/clip/en/4344.htm

[12] Premio innoble de la paz – Gustavo D. Perednik
http://www.nodulo.org/ec/2012/n120p05.htm

[13] Por ejemplo: terroristas y civiles. Muertos en combate y muertos por daño colateral sin ser deliberadamente abatidos.

[14] Que se diga que merecen morir no significa que Israel vaya a matarlos o deba hacerlo sí o sí. Por eso se habla de merecimiento, en el sentido de que si terminan muertos, es porque se lo buscaron, porque hicieron “méritos” para terminar así. Significa que no debería haber reparos si su muerte “no les mueve un pelo” en lo sentimental a los defensores de Israel.
Si votaste por Hamas, lo apoyaste, y después te usaron de escudo humano, contribuiste para terminar como terminaste.

[15] Chequear: La exposición de la destrucción – Ezequiel Eiben
http://ezequieleiben.blogspot.com.ar/2011/09/la-exposicion-de-la-destruccion.html

[16] Ver para mayor información: Los palestinos lo planearon con anticipación – Ezequiel Eiben

http://diariojudio.com/opinion/los-palestinos-lo-planearon-con-anticipacion/13351/

[17] Nuevas señales de sintonía entre la Argentina e Irán – Mariano Obarrio
http://www.lanacion.com.ar/1512045-nuevas-senales-de-sintonia-entre-la-argentina-e-iran

[18] Atentado terrorista contra la mutual judía situada en Buenos Aires por el cual funcionarios iraníes tienen pedido de captura internacional y están señalados como responsables del hecho

[19] Leer: Preguntas a Pichetto – Ezequiel Eiben
http://diariojudio.com/opinion/preguntas-a-pichetto/45312/

[20]https://www.facebook.com/CSWLA/photos/a.310889052278661.84214.277465785620988/792485730785655/?type=1

[21] Argentina condena la violencia en la Franja de Gaza e Israel
https://www.mrecic.gov.ar/argentina-condena-la-violencia-en-la-franja-de-gaza-e-israel

[22] Cabre preguntarles a los judíos kirchneristas, qué están esperando para abandonar a esos delincuentes. Si no lo hacen por la República, en vía de extinción bajo la tiranía oficialista, por lo menos podrían hacerlo por su identidad judía.

[23] Entre los liberales argentinos, uno de los que mejor entendió e interpretó la guerra que pelea Israel por su supervivencia y en nombre de los valores de la libertad. Lamentablemente, no todos los liberales lo vieron así, y varios calumniaron a Israel con los mismos artilugios que emplea la extrema izquierda, exhibiendo elocuentemente la ceguera y la obsesión que pueden afectar a los críticos cuando del Estado Judío se trata.

[24] https://www.facebook.com/pedro.benegas.94/posts/831202890237694

[25] En este punto puede darse con frecuencia que tilden de fanático al interlocutor y le espeten que sus propios comentarios son los que hacen que alimentan la verdadera judeofobia. Pero frente a esto, hay que tener en cuenta que la judeofobia ya existe desde hace milenios; no hace falta alimentarla para que esté. Y si los judíos nos tenemos que dejar de defender porque alguno puede sentirse ofendido, y porque se puede disparar la judeofobia latente a la espera de caldo de cultivo, ya estamos muertos de entrada.

[26] Aquí no cabe dar un paso atrás. El día que tenga que pedir perdón por advertir judeofobia y doble estándar en argumentos de una persona contra Israel, será un día nefasto. Afortunadamente para mí y el resto de los defensores de Israel, y desgraciadamente para los anti-israelíes, ese día no es hoy.
Es más,  hay que saber que sus reacciones pueden deberse al hecho de encontrarse sorprendidos; están acostumbrados a hablar sin saber de Israel, sin entender del tema, o agredir en forma gratuita, y de repente y al fin alguien se les planta y les contesta. No pueden creer que ya no sigan desparramando habladurías con impunidad moral.

[27] Es más fácil para la consciencia de la persona que no quiere admitir lo que sus posiciones implican, acusar falsamente de incapaz de debatir o de ser falaz al sujeto contrario, en vez de admitirse a sí misma su deshonestidad intelectual. Por ejemplo, en lo que vimos respecto del modo de presentar los hechos para que se adecuen al políticamente correcto “que desastre” que viene a continuación de la exposición.

[28]https://www.facebook.com/idfonline/photos/a.250335824989295.62131.125249070831305/806952325994306/?type=1

[29] Con Israel y por el triunfo – Ezequiel Eiben
https://elrejunteil.wordpress.com/2012/11/18/con-israel-y-por-el-triunfo/

[30] La operación Margen Protector en números
http://www.idfblog.com/spanish/la-operacion-margen-protector-en-numeros/

[31] La operación Margen Protector en números
http://www.idfblog.com/spanish/la-operacion-margen-protector-en-numeros/

[32] La operación contra Hamas evita un genocidio en Israel
http://unitedwithisrael.org/es/la-operacion-contra-hamas-evita-un-genocidio-en-israel/

[33] Hamás mató a 160 niños palestinos para construir sus túneles de terror http://www.unidosxisrael.org/hamas-mato-a-160-ninos-palestinos-para-construir-sus-tuneles-de-terror/#sthash.mYN8iL3J.dpuf

[34] La operación Margen Protector en números
http://www.idfblog.com/spanish/la-operacion-margen-protector-en-numeros/

[35]https://www.facebook.com/IDFspanish/photos/a.529236180436829.141839.527237257303388/912610058766104/?type=1&theater

[36] Embajador palestino en Irán: “La aniquilación de Israel ya comenzó”
http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Diplomacia/59680/

[37] Como se desprende de la declaración, quieren una victoria total sobre Israel para que este deje de existir. No una mera guerra para que después haya armisticio y paz con el Estado Judío.

[38] Mentira típica de que el nacimiento de Israel se debe a Estados Unidos; y teoría conspirativa falsa de que Israel planea mediante sus sucesivos gobiernos expandirse hacia tierra que actualmente controlan musulmanes. Se recurre a la idea de las proporciones del Israel bíblico para victimizarse.
Más allá de palabras equivocadas en bocas sucias, en términos de soberanía política, como se maneja el concepto hoy en día, Israel debiera tener más tierras que las que actualmente posee. Las circunstancias y voluntades políticas llevaron a otra cosa.

[39] Resistencia y lucha armada son dos eufemismos comunes que emplean los palestinos para referirse a terrorismo contra israelíes.

[40] Hamas recibió de parte de Irán para combatir a Israel, misiles Fajr-5 y drones Ababil.

[41] CNN: Jake Tapper desarma a la entrevistada palestina con la verdad
http://www.youtube.com/watch?v=CObZbS-8oDc

[42] Mentira típica difundida por los difamadores de Israel, que consiste en hacer pasar medidas preventivas y de seguridad que adopta Israel para evitar actos de terrorismo, por una especie de encarnizadas determinaciones con el propósito de someter al grueso de la población palestina. Los difamadores cambian el foco (en vez de terrorismo, castigo colectivo) y la intención (en vez de defensa, perjudicar a todos los palestinos).

[43] En referencia a los chicos secuestrados y asesinados por islamistas palestinos.

[44] Ella defiende a Hamas y lo que Hamas hace. Hamas se toma a pecho su recomendación de poner a los civiles en el centro de esto, y por eso usa civiles como escudos humanos, dispara desde zonas residenciales llenas de civiles hacia zonas civiles, y se camufla entre civiles. Sin duda, estos personajes palestinos quieren civiles en el centro.

[45] Hipócrita. Defender a Hamas y proteger civiles es mutuamente excluyente.

[46] Es el caso. Solo que pretende ocultarlo para no tener que admitirlo. Al parecer, piensa que no quedaría bien ante ojos occidentales decir en televisión que en el fondo, ella no condena la utilización de escudos humanos.

[47] Mentira. Muchos quieren morir, para hacer realidad la doctrina del “martirio”. La muerte como mártires de Allah los lleva a un paraíso con 72 vírgenes.

[48] Jóven árabe asesinado luego de conocerse la noticia de los tres jóvenes israelíes asesinados. La policía israelí detuvo seis judíos sospechosos. Tres confesaron haber participado en el asesinato. Se los acusó de haber cometido un crimen con motivo nacionalista. La enorme mayoría de la sociedad israelí reaccionó condenando el asesinato y exigiendo juzgamiento a los criminales.

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Piensa el ladrón que todos son de su condición (sobre payasos, hipócritas y la obsesión zurda con Israel)

El orgullo de ser «genocida»

genocidas

por Alberto Mazor

Cinco líderes del Mercosur, Cristina, Dilma, Pepe, Evo y Nicolás, acusaron a Israel en Caracas de llevar adelante «una política genocida contra el pueblo palestino» sin siquiera mencionar a Hamás.

Confieso que estos cinco mandatarios plenamente identificados con los valores de la «revolución bolivariana» (a Pepe lo conocí personalmente y lo admiro), hicieron que yo, nieto, sobrino y primo de una gran cantidad de víctimas del Holocausto nazi – nunca pude saber cuántas -, por primera vez, me sienta orgulloso de ser «genocida».

Hacen ya varias decenas de años que escribo sobre el conflicto entre israelíes y palestinos sin miedo de ahorrar críticas hacia unos y otros. Pero en esta oportunidad, ¿cómo explicarán estos señores y señoras que por primera vez en todo el mundo árabe nadie sale a las calles para protestar contra Israel?

¿Cómo explicarán que hace un mes atrás, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbás, condenó abiertamente a Hamás y lo acusó de traidor a la causa en un foro económico en Arabia Saudita?

¿Cómo explicarán que la Liga Árabe acusó a Hamás – no a Israel – de cometer crímenes de guerra?.

¿Cómo explicarán que ni Egipto ni Jordania llamaron a sus embajadores para «consultas», tal como lo hicieron Ecuador, Perú, Nicaragua y Chile?

¿Cómo explicarán que Egipto declaró a Hamás, brazo de los Hermanos Musulmanes, «organización terrorista»?.

¿Cómo explicarán Cristina Fernández y Héctor Timerman que alertaron a Israel de «tener cuidado» con los 5 o 10 argentinos que prestan servicios humanitarios en Gaza, pero se «olvidaron» de advertir a Hamás, que lanzó casi 3.000 misiles en tres semanas sobre todo Israel, de «tener cuidado» con los más 100.000 argentinos que viven en el Estado judío, de los cuales cientos de ellos son eximios médicos que no dudan en tratar durante años a miles de palestinos de Gaza, Cisjordania (terroristas incluidos) y sirios, heridos por las guerras interminables contra nosotros o contra ellos mismos, o simplemente enfermos graves, como lo hicieron recientemente con la esposa del propio Abbás en el centro médico más moderno del país?.

¿Cómo explicarán que mientras en cuatro semanas del conflicto «Margen Protector» murieron en un «genocidio» (desgraciada y lamentablemente),1.400 palestinos, sólo en esta semana perdieron la vida 1.700 sirios, que cinco de los líderes de Mercosur ni siquiera nombraron en su «declaración», mientras el venezolano Maduro, corre ve y dile de Chávez, elogiaba a Hamás y volvía a manifestar su «apoyo total» a Assad, responsable directo por la muerte de casi 200.000 personas (25.000 niños), cientos de ellas por el uso de armas químicas?.

¿Cómo explicarán el «éxito» del memorándum firmado entre Argentina e Irán, del cual surgió la notable «Comisión de la Verdad» que debe investigar y llevar a la Justicia a los sospechosos del atentado a la AMIA, del cual, después de 20 años, todavía no hay nadie encarcelado?

¿Cómo explicarán que el escritor «genocida» israelí, Amós Oz, haya afirmado que «en vista de los continuos ataques con cohetes de Hamás contra civiles israelíes, no hay otra alternativa que una operación militar en Gaza».

¿Y cómo explicarán que en un momento de suma inspiración bolivariana, el Comandante Chávez le regaló al «libertador» Muammar Gaddafi, nada más y nada menos que el sable de Simón Bolivar, mientras éste, seguramente, se revolvía en su tumba y volvía a exclamar: «¡Aré en el mar!».

Pero como siempre, en Sudamérica, hay una luz. Paraguay, mientras lo dejaron, así lo fue. Y también en esta oportunidad no pudo levantar su mano a favor de semejante barbaridad. Aunque deberá cuidarse y mucho. A este paso, Cristina, Pepe y Dilma, inspirados por la sabiduría histórica y los intereses económicos de personajes siniestros como Bartolomé Mitre, Venancio Flores y Luís Alves de Lima e Silva (Duque de Caxías), podrían organizar la segunda versión de la «Guerra de la Triple Alianza».

Fuente: Israel en línea

Muy grave: Penetración iraní en América Latina + Artículo sobre Judaísmo + Sobre la falacia ad hominem de los iraníes

Conocer y reconocer como enemigo al islamismo de Irán

Conocer y reconocer como enemigo al islamismo de Irán
Ezequiel Eiben
16/05/2013
7 de Sivan 5773

¿Qué le sugiere la siguiente declaración?: “Repudiamos el campo de concentración, y exhortamos a que se averigüe y se condene a los responsables locales de el”[1]. ¿Puede identificar concretamente al victimario en el asunto? ¿Puede conocerlo en su totalidad? Piense por un momento qué hubiera dicho usted si viviendo en la época de la Shoa o en los inmediatos tiempos post Shoa, escuchaba a algún dirigente comunitario judío hablar en esos términos. Seguramente usted como mandante le hubiese requerido al mandatario que dijera toda la verdad, o por lo menos, algo más concreto, más tangible, que permitiera saber y entender específicamente de quienes se hablaba. Un reclamo justo al dirigente hubiese sido que mencionara en su repudio a los nazis como victimarios en vez de limitarse a describir la metodología del agresor (en este caso el campo de concentración), y que pidiera condena a todos ellos (cúpula máxima incluida), no solo a los nazis o colaboracionistas locales que trabajaban en el campo de concentración.

Lamentablemente expresiones ambiguas, ambivalencias, comunicados poco claros y frases envueltas en nebulosa como la arriba mencionada, han sido moneda corriente en nuestra realidad, por parte de la dirigencia judía de Argentina en lo concerniente al atentado terrorista a la AMIA. Hemos escuchado hasta el hartazgo pedidos de justicia insuficientes e ineficientes, que pecan por vacuidad, ocultamiento y/o desconocimiento de la información relevante disponible. De esta forma, por más que el dictamen elaborado por el fiscal de la causa Alberto Nisman, producto de una exhaustiva investigación sobre los hechos y protagonistas, arrojara los datos necesarios para saber quién cometió el atentado, trabajando para quién, y en nombre de qué lo cometió; y estuviera ahí a disposición para aprovecharlo y difundir su contenido; durante años tuvimos que escuchar declaraciones oficiales de parte de la dirigencia judía tales como: “Repudiamos el atentado terrorista, y exhortamos a que después de tantos años sin justicia y sin conocer los culpables se condene a los responsables de la conexión local”[2]. Esta parte de la dirigencia condenaba la metodología del crimen (el atentado terrorista) sin condenar explícitamente, ni siquiera mencionar por su nombre, al agresor: el islamismo de la teocracia de Irán. Esta parte de la dirigencia seguía hablando de años sin justicia como si se estuviera en la misma situación que en los comienzos de la causa (cuando hubo encubrimientos, engaños y sobornos), sin dar cuenta de la corrección y avance en la causa que significó el trabajo de Nisman y la UFI (Unidad Fiscal de Investigación del caso AMIA, compuesta por 40 profesionales), gracias al cual podemos conocer los culpables del atentado. Esta parte de la dirigencia seguía concentrada en la conexión local del atentado como si fuese la clave del asunto, o como si arrastrara la responsabilidad exclusiva del crimen, dejando de lado al agresor principal sin el cual no podría existir siquiera una “conexión”. Con las cosas dadas de ese modo (corrupción en los funcionarios públicos, y negligencia acompañada de inoperancia en los dirigentes comunitarios), eran de esperar ocultamientos y trabas a la salida a la luz de la verdad.

Hay que conocer y reconocer al enemigo. Conocer para saber quién es; reconocer para aceptar el hecho de que se enfrenta a nosotros y actuar en consecuencia[3]. El enemigo aquí, responsable del atentado terrorista a la AMIA, es el Irán dominado por el islamismo. Irán es un Estado terrorista, hay que decirlo. Irán está dominado por el islamismo que es violencia al por mayor, hay que decirlo.

Los argentinos en general deben saber que fueron agredidos por Irán, cuyo gobierno difunde el terrorismo islamista internacional. Los judíos en especial deben saber que Irán los quiere muertos, encuéntrense donde se encuentren. Pruebas: En Israel viven más de 6 millones de judíos, y el presidente de Irán Mahmoud Ahmadinejad manifiesta que quiere borrar a Israel del mapa. Irán quiere finalizar la construcción de una bomba nuclear, y tener así la capacidad de desplegar un genocidio rápido y eficaz. Irán equipa y da asistencia económica a Hamas y Hizbollah, bandas terroristas con presencia en la franja de Gaza y el Líbano respectivamente, que buscan la destrucción de Israel. Irán es responsable a través de Hizballah del atentado a la AMIA, es decir, una agresión perpetuada contra una institución judía (no israelí) en Argentina (no en Medio Oriente). Está claro que Irán no solamente quiere atacar desde su territorio, sino también desde otros lugares donde tiene colaboradores y sicarios; no solamente a través de sus propias fuerzas militares y terroristas, sino también a través del financiamiento del terrorismo internacional; no solamente a Israel, sino también en otras latitudes donde se encuentren judíos.

En definitiva, si hay algo que los argentinos deben saber, es que Irán cometió el atentado en su país en desprecio a los derechos individuales de todos sus ciudadanos, no solamente de las víctimas del mismo (para el terrorismo mientras más víctimas haya, mejor). Si hay algo que las comunidades judías deben exigirle a sus dirigencias, es claridad, precisión, honestidad y transparencia, no solo en lo discursivo, sino en las acciones concretas. Si las dirigencias pretenden ser servidoras de las comunidades y asumir funciones de liderazgo y representación, deben estar a la altura de las circunstancias, y conocer y reconocer cuando hay un enemigo que pretende aniquilar a los representados (sin olvidar que ellas están incluidas también entre las potenciales víctimas). Y si hay algo para lo cual los judíos deben estar preparados, es el momento en el cual el enemigo feroz y brutal desate finalmente  su violencia definitiva a gran escala en una contienda de vida o muerte. Cada uno podrá aportar desde su lugar y en la medida de sus posibilidades. El primer paso es hacer lo contrario a la parte de la dirigencia comunitaria que incurrió en prácticas lamentables de mirar hacia otro lado; es decir, hay que focalizarse y empezar por conocer y reconocer al enemigo: el islamismo de Irán. A partir de eso, se puede actuar con contundencia.


[1] La declaración es ficticia, y es puesta únicamente a modo de ejemplo ilustrativo del punto tratado.

[2] Ídem

[3] No queremos emplear aquí la palabra “reconocer” en el sentido de brindar legitimidad a la otra parte. El islamismo es ilegítimo, y solo lleva a la repugnancia moral. El empleo del vocablo va dirigido en sentido de reconocimiento del hecho de la existencia de un enemigo.

Conoce a tu enemigo: quiénes son los que buscan la destrucción de Israel.

Conoce a tu enemigo: quiénes son los que buscan la destrucción de Israel.
Ezequiel Eiben
8/5/2013
28 Iyyar 5773

Por medio de su obra máxima “El arte de la guerra”, aprendemos del estratega militar chino Sun Tzu que debemos conocer al enemigo y conocernos a nosotros mismos, en orden a ser exitosos en la guerra. Como en otros artículos ya hemos desarrollado los pertinentes análisis sobre lo que Israel es y representa, y la ética basada en principios racionales y coherentes que debe seguir para alcanzar el triunfo, es decir, ya hablamos sobre el conocimiento de nosotros mismos; nos concentraremos ahora específicamente en el tema de conocer al enemigo, aquél que pretende dañar, deteriorar, destruir a Israel.
“Conoce a tu enemigo” es una premisa básica que debemos sostener a la hora de un enfrentamiento. ¿Qué implica esto? Que reconocemos la naturaleza de aquello que se nos opone, somos capaces de identificarlo y definirlo, y entendemos sus características y finalidades. Conociendo al enemigo desarrollamos una clara visión sobre qué es precisamente lo que nos separa de él, lo hace distinto y encuadra como un rival. Integrando y relacionando el conocimiento que tenemos sobre Israel con el conocimiento que podemos adquirir sobre sus enemigos, clarificamos la línea divisoria que hay entre las correspondientes causas. Notamos qué bandos hay, y quién y por qué está en cada lado.
Hay una importancia capital en este tema, ya que la claridad en las ideas es un valor indispensable y un requisito ineludible para que Israel triunfe. La munición intelectual permite a los defensores de Israel teorizar sobre el objeto de estudio y comprenderlo, y desde el plano de las ideas explícitas derivar un plan de acción consecuente, la construcción de un modus operandi que refleje en la práctica lo sostenido en principios abstractos. Las ventajas que reportan la explicitud y la coherencia se traducen en mayores oportunidades para Israel en la guerra que los enemigos han iniciado en su contra y que mantienen durante ya largas décadas, poniendo a prueba integridad y resistencia. En este punto conviene citar nuevamente a Sun Tzu (1):

Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla.

Valiéndonos de la enseñanza para el caso que nos compete, decimos que Israel debe conocerse y conocer a sus enemigos, ya que de lo contrario se estará arriesgando a perder batallas; situación que el Estado Judío debe evitar a toda costa, ya que cada batalla puede ser definitiva, terminante, como veremos a continuación.
Entonces, ¿quiénes son los enemigos de Israel? Se pueden reunir en dos grupos, y un tercero que según el caso se relaciona con uno o con otro. En el primero se alinean quienes están enfrentados de manera más directa, abierta y explícita al Estado Judío y su sociedad. En el segundo, aquellos que lo hacen de manera indirecta, solapada, implícita. En el tercero, quienes se van acomodando por conveniencia o afinidad ideológica. Pasemos a revisar esta clasificación.
Respecto del primer grupo, hemos escuchado decir que la guerra de Israel, como en el caso de Estados Unidos, es contra el terrorismo. Ahora bien, ¿decir esto es realizar una correcta y suficiente identificación del enemigo? ¿Es el terrorismo en sí el rostro del enemigo, o debemos escavar más para llegar a la base, a lo que sirve como soporte de la práctica terrorista, siendo esta última una manifestación de eso que se encuentra allí abajo? Quien nos provee una respuesta es el Dr. Yaron Brook (2):

¿Con quién estamos en guerra? (…) El presidente Bush nos ha dicho que estamos en guerra con terroristas. Yo igualo eso con decir que después de Pearl Harbour, cuando Japón atacó Estados Unidos, estábamos en guerra con luchadores kamikazes. Tú no peleas contra una táctica, no estás en guerra con una táctica. El terrorismo es una táctica. Las fuerzas contra las que estamos en guerra, algún día pueden tener tanques (…). En el futuro cercano pueden tener una bomba nuclear. ¿Eso todavía los hace terroristas? ¿Eso hace que la guerra sea diferente porque ahora luchamos contra un ejército? Entonces, yo no creo que estemos en guerra contra el terrorismo. (…) Tenemos que buscar la fuente ideológica del terrorismo para identificar al verdadero enemigo. (…) Estados Unidos estaba en guerra, en la Segunda Guerra Mundial, con el imperialismo japonés que motivaba y dirigía los luchadores kamikazes, y con el nazismo. Estábamos en guerra con una ideología, con gente que creía en esa ideología y aun no creyendo en ella luchaba por esa ideología. (…) La guerra en la que estamos hoy (…) es contra una ideología similar. La similitud es que es una ideología totalitaria. Es una ideología que cree en la conquista, no solo en la conquista territorial sino también en la conquista del alma humana. Es una ideología que quiere dictar cada aspecto de la vida humana. Es una ideología a la que yo llamo totalitarismo islámico, porque el islam es la forma que este totalitarismo adopta. (…) Ellos creen que el islam debe gobernar todos los aspectos de la vida, no debe haber separación entre Estado y religión, y aquellos que no adhieren son ciudadanos de segunda clase o merecen la muerte. (…) Y ellos creen en la expansión de esta ideología. No solo quieren un pequeño pedazo de tierra. Una primera meta es establecer un imperio en el Medio Oriente, hasta que se liberen todas las tierras que una vez pertenecieron a un imperio islámico, y al final el objetivo es la dominación del mundo. (…) Esto ha sido siempre un objetivo del totalitarismo. Ellos nunca se satisfacen con oprimir a la propia población o solo con oprimir a la población a su alrededor; ellos quieren la dominación mundial.    

No es la táctica terrorista contra lo que Israel está en guerra. El terrorismo es el medio de expresión de una ideología subyacente a la aplicación de tan horrorosas prácticas. El enemigo fundamental de Israel es el islamismo, la doctrina política totalitaria basada en el islam que pretende la desaparición del Estado Judío, el exterminio de los judíos, y en última instancia el establecimiento de un gobierno (chiita) o califato (sunita) mundial bajo el imperio de la Sharia, la ley religiosa islámica.
La naturaleza de este enemigo es la ideología totalitaria con fundamentos religiosos islámicos implementada en un programa político para el sometimiento de todo el orbe, mostrando especial ahínco en un primer momento por la destrucción de Israel. La concreta identificación de este enemigo la vemos en esta ideología encarnada en los gobiernos, bandas terroristas y demás grupos afines, compuestos por fanáticos y fundamentalistas criminales, que implementan sus recursos en la difusión e imposición del islamismo. Pasemos ahora a un pormenorizado recuento de las características y finalidades de este enemigo de Israel:
A) Colectivismo: No hay consideración del individuo como un fin en sí mismo, sino como un medio para los fines de los demás. Lo primordial no es la libertad de cada persona para vivir su vida acorde a sus proyectos personales; en vez de eso, se busca que estas sean sujetos subyugados bajo el islam (literalmente, “sumisión”), cumplidoras de los dictámenes de origen supremo y preceptos religiosos inexcusables. El proyecto del islam y la realización solamente a través del islam, “la verdadera fe”, es lo que cuenta. También, hay una notoria agresividad en la consideración colectiva a grupos no islámicos, a modo de discriminación general, como reglas sin excepciones. Transcribimos una prédica colectivista de un imán como ejemplo sustentador (3):

Los Sionistas (Judíos) y Cruzados (Cristianos)…los enemigos de Alá, los descendientes de monos y puercos… son la escoria de la raza humana, las ratas del mundo, los violadores de los pactos y acuerdos, los asesinos de los profetas, y sí, ¡son descendientes de puercos y monos!
(…) Lean la historia, y entenderán que los judíos de ayer son los padres malvados de los judíos de hoy, quienes son una descendencia maldita, infieles, distorsionadores de las palabras de los demás, idólatras de becerros, negadores de los profetas y sus profecías, a quienes Alá ha maldecido y los ha vuelto puercos y monos… Esos son los judíos, hacedores de mentiras, obstinados, amadores de lascivias, del mal y de la corrupción.

B) Altruismo: Se exige el sacrificio de todas las personas subyugadas. Los musulmanes deben obedecer su religión, específicamente la interpretación que de ella haga la corriente política dominante, para contribuir al sostenimiento de la sociedad islamista. Los no musulmanes deben renunciar a sus valores, creencias y tradiciones en beneficio del islam y convertirse al culto de Muhammad, que debe marcar la tendencia de la cultura e imponer modo de vida; los dhimmi (judíos y cristianos que pueden ser minorías toleradas) deben resignarse a vivir como ciudadanos de segunda clase satisfaciendo las necesidades de los de primera clase con impuestos especiales y trabajos esclavos; o bien estos pertenecientes a otros credos deben soportar el sacrificio máximo que es perder la vida, en este caso por la pureza del islam y la prolijidad de la sociedad islámica. En los discursos del ayatollah Alí Khameneí de Irán se puede escuchar la apelación al altruismo y al sacrificio del pueblo para el sostenimiento de los logros de la Revolución Islámica en el país persa. Ejemplo de lo señalado es la apertura de su mensaje por un aniversario de la guerra Irán-Irák (4):

(…) Tengo en alta estima el nombre y recuerdo de los honorables mártires quienes gozan de una elevada posición, por lo que le pido a Dios, el Altísimo, que les otorgue e lugar que se merecen en el Paraíso. Asimismo, envío mis saludos, mis respetos y sincero aprecio a los nobles familiares y altruistas que con su paciencia y resistencia sin igual, hicieron brillar el rostro de Irán en la historia. Hoy, con el desarrollo y el esplendor del país y su profunda influencia en el despertar del Mundo Islámico, se ha manifestado nuevamente el valor de la lucha y el sacrificio de nuestros queridos mártires. Agradecemos a Dios Prudente y Poderoso, que nuestra sangre no fue derramada en vano pues dichos sacrificios le dieron una vida nueva a la nación islámica.

C) Totalitarismo: Las sociedades gobernadas por el islamismo deben tener un sistema jurídico basado en la Sharia. Todos los aspectos de la vida del hombre, desde lo público hasta lo privado, desde las relaciones sociales hasta el fuero íntimo, tienen que estar regulados a través del derecho impuesto por la autoridad. La Sharia conlleva la legalización de penas salvajes como amputación de manos y lapidación, entre otros castigos; y la injustificable sanción de delitos sin víctimas como la ingesta de bebidas alcohólicas, con sus correspondientes sanciones. Todo esto está montado a través del establecimiento de un Estado totalitario represor de la disidencia. Tras varios años de registros de asesinatos a civiles vehiculizados por medio del brutal aparato burocrático de Irán, que se especializa en el terrorismo de Estado, resultan irónicas y de mal gusto las palabras esbozadas por el asesino ayatollah Ruhollah Khomeini acerca del liderazgo islámico (5):

No le teman a walayat al-faqih (gobierno del jurista). Un jurista no quiere oprimir al pueblo. Si un jurista quiere oprimir al pueblo, ya no tiene más el poder de gobernar. Es el islam y el islam brinda las reglas de gobierno. (…) Walayat al-faqih es un gobierno sobre asuntos asegurando que estos no se salgan de lugar. El jurista observa al parlamento y al presidente para asegurar que ellos no tomen un paso equivocado. Observa al primer ministro para asegurar que no realice una acción incorrecta. Observa todos los órganos de gobierno. Observa al ejército para asegurar que no actúen en oposición. Queremos prevenir que se levanten dictadores; nosotros no queremos convertirnos en dictadores. Somos anti-dictadores. Walayat al-faqih está en contra de las dictaduras; no es una dictadura.             

D) Misticismo: El origen del gobierno islamista no está asentado en una racional declaración de principios. La ideología no se fundamenta en un estudio científico abarcador de la naturaleza humana. Los islamistas explican su poder alegando que el Corán contiene la verdad de Allah, y que ellos son los portadores de esta verdad religiosa islámica; por lo cual tienen el derecho de imponer el credo de Muhammad, sus irracionalidades, arbitrariedades y delirios, a lo cual le suman sus propias irracionalidades, arbitrariedades y delirios. La concreción de un gobierno tirano basado en la fe religiosa, en vez de una sociedad con principios filosóficos racionales de libertad para los individuos, encuentra su punto culminante en el levantamiento de una teocracia islámica. Se gobierna en nombre de Allah, y se vive para Allah. Para ilustrar este punto, citamos el artículo 1 de la Carta Fundacional de Hamas, grupo terrorista que quiere establecer un gobierno teocrático en lo que considera la Palestina histórica perteneciente al islam (6):

El programa del Movimiento es el islam. De él extrae sus ideas, sus maneras de pensar y su comprensión del universo, de la vida y del hombre. A él remite el juicio en toda su conducta, y en él se inspira como guía de sus pasos.       

E) Expansionismo: El islamismo no se conforma con el gobierno sobre la actual cantidad de tierras que posee, ni con la destrucción de Israel y el establecimiento allí del dominio islámico. La conquista del mundo entero es su objetivo máximo y final, y prometen no detenerse hasta conseguirlo. Sus planes son continuar la dominación por medio de la violencia de las tierras que poseen, seguir esclavizando inocentes, ampliar los territorios conquistados a través de la jihad (guerra santa), proliferar las acciones terroristas, y afianzarse como potencias nucleares. El plan de expansionismo violento en cumplimiento del deber religioso de la jihad se evidencia en declaraciones como la de Ahmed al-Ja’abari, líder del ala militar de Hamas (7):

Valientes luchadores jihadistas, ustedes sacrifican sus almas por el bien de Allah, hasta que las ratas (por los israelíes) regresen a sus hoyos. Hoy Gaza, y mañana, por la voluntad de Allah, Jerusalén, y mañana el West Bank, y después Haifa, Jaffa, y Tel Aviv. Hasta la liberación de la patria, de toda Palestina.

Respecto del segundo grupo de enemigos de Israel, es menester decir que en verdad también son rivales de cualquier sociedad que pretenda ser libre y estar edificada en el principio de no agresión. El detalle es que a su modo de pensar (o no pensar, como es mejor decir en algunos casos) le agregan un contenido judeofóbico que se ahínca en un particular ensañamiento contra el judío de los países. Es por esto que califican como especiales enemigos de este último. Entonces, ¿qué corrientes de pensamiento, ideologías, doctrinas y dogmas encierran literalmente este odio a la existencia, a la libertad, a la razón humana y a Israel?
A) Relativismo posmoderno: En primer lugar, vamos a la base filosófica que provee el pan para sus derivados. Académicamente aceptado en nuestros días, absorbido por millones de estudiantes occidentales alrededor del mundo, pregonado hasta por las más conocidas universidades y facultades de filosofía, el relativismo posmoderno niega los absolutos y la realidad objetiva. Como su nombre lo indica, intenta ser una vanguardia intelectual en contra de viejos órdenes tomando como un pilar fundamental que todo es relativo (contradicción en términos aparte). Como “todo es relativo”, “depende de donde se mire”, “no existe la objetividad”, y “nadie puede hablar con la verdad”, los fundamentos racionales que uno puede tener para criticar al islamismo por su totalitarismo y a su táctica terrorista por violenta e inhumana, quedan destruidos, o perdidos en el mar confluyente de visiones parciales igualmente valederas. El desarme metafísico-epistemológico al que es sometido el hombre por el relativismo posmoderno lleva a la impotencia, al error y a la arbitrariedad. Si no podemos conocer la realidad, si nuestra mente es una farsa y la moral es mera subjetividad imposible de tener raíz universal o soporte en la naturaleza humana, ¿quiénes somos nosotros para juzgar la forma de vida de los demás? Por consiguiente ¿quiénes somos nosotros para juzgar cuando esa forma de vida nos perjudica? Y más aún ¿quiénes seríamos nosotros para juzgar que esa forma de vida es mala llegado el punto en que nos la quieran imponer? De tal modo, algunos pensadores alineados a estas ideas, y militantes del socialismo y de la progresía, sostienen que el terrorismo contra Israel puede ser legítimo, que el islamismo es simplemente otra cultura a la que no podemos cuestionar con pretensiones de superioridad moral, y que Israel es culpable por no poder convivir con lo distinto. Y por supuesto, no hay que olvidarse de los que utilizan la máscara de amigo de los judíos para deslizar con sutileza su judeofobia en las aguas turbulentas de lo posmoderno pretendiendo que pase desapercibida. Elocuente muestra de esta bajeza la brinda el filósofo Salvador Pániker en su artículo “Israel, un error ya consumado” (8):

Algunos amamos tanto a los judíos que preferiríamos tenerlos entre nosotros, diseminados, diluidos, enriquecedores, fértiles, cruzados con los gentiles, en vez de tenerlos aislados en un Estado nación artificial que sólo ha generado desgracias desde su nacimiento. Porque nos reconocemos en los grandes -y pequeños- nombres de la diáspora. Porque somos herederos de Newton, Einstein, Freud, Marx, Spinoza, Proust, Kafka, Wittgenstein, Lévi-Strauss, Mendelssohn, Mahler, Schönberg, Gershwin, Chagall, Modigliani. Y de Woody Allen, Billy Wilder, Noam Chomsky. Y porque al menos 170 premios Nobel son judíos. Y etcétera, etcétera.
Quiere decirse que muchos pensamos que la creación, en 1947, de un Estado de Israel fue un error histórico, acaso inevitable, pero un error al fin. Un error que, entre otros males, ha generado el de la perpetua humillación del pueblo árabe. El propio Arthur Koestler, que era judío, consideraba que “la resurrección, al cabo de dos mil años, de Israel como nación es un fenómeno aberrante de la historia”. Y lo mismo pensaban muchos otros intelectuales judíos de la época, entre ellos Hanna Arendt. Y hasta el propio Primo Levi, el judío italiano que sobrevivió a Auschwitz, declaró una vez que la creación del Estado de Israel era “un error en términos históricos”.
Cabía pensar, por consiguiente, que una vez consumada la intrusión, por lo menos Israel se comportaría con humildad y moderación. Cabía esperar que, siguiendo el consejo de Yehudi Menuhin, israelíes y palestinos lo compartirían todo. Pero, en vez de ello, a la menor provocación, Israel ha respondido con criminal brutalidad (…).

B) Progresía internacional: El liderazgo político occidental a gran escala ha sido seducido por la corriente del progresismo. Para auspiciar sus programas políticos deben remitirse a que son la “opción progresista”, es decir, los que conducen al progreso de la sociedad. Ahora bien, más que conseguir progreso sus sistemas desembocan en crisis como las que azotan a zonas de Europa y Latinoamérica. Resulta adecuada la frase que dice “progresista es a progreso lo que carterista es a cartera”. Como dijimos anteriormente, a estos representantes políticos no les agrada la libertad individual. Sus sistemas son violadores de los derechos individuales, y en sus opiniones demuestran que no quieren que en Israel se ejerza un derecho básico que es el de autodefensa. ¿Qué resulta de esto? Se callan la boca cuando Israel está bajo fuego, y ponen el grito en el cielo cuando Israel se defiende de los ataques que recibe. Los Estados con gobiernos progresistas que tienen muchos lugares en la ONU, aplican un doble standard para evaluar a Israel, a quien constantemente ponen bajo la lupa. Por un lado, con una vara estricta juzgan al Estado Judío y con una vara permisiva juzgan a sus enemigos, en un juego de doble moralidad perverso y asqueroso que solo macabros personajes pueden desarrollar. Por otro lado le hacen exigencias, reclamos y demandas a Israel para que tenga un standard moral en la guerra que ni ellos mismos podrían alcanzar o siquiera llegarían a molestarse en intentarlo. Relativismo posmoderno presente en varias de estas posiciones no objetivas. Ejemplos de países, como España, han tenido largos años de política exterior con tintes judeofóbicos, actuando en contra de Israel en la ONU y financiando a algunos de sus enemigos. Agrupaciones se suman a la judeofobia y al doble standard progresista, y organizan campañas como la llamada “Semana contra el apartheid israelí”, donde dejando convenientemente de lado los ataques que sufre Israel por parte de asesinos, se dedican a calumniarlo y difamarlo. Una muestra extraída de su presentación en su página web (9):

La Semana contra el Apartheid Israelí (ScAI) consiste en una serie de eventos anuales de carácter internacional (incluyendo reuniones, charlas, actos culturales, exhibición de películas, exposiciones online y acciones de boicot a Israel) que se llevan a cabo en ciudades y campus de todo el mundo. El año pasado la ScAI fue increíblemente exitosa con más de 215 ciudades participantes a nivel global. La ScAI busca aumentar la concienciación sobre las políticas de apartheid en Israel hacia los palestinos y construir apoyos para la creciente campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel.

Respecto del tercer grupo, reiteramos que pueden desdoblarse en alianzas, apoyos e identificaciones con cualquiera de los dos grupos anteriores. Sus manifestaciones actuales en referencia al tema son, antes que nada, anti-israelíes y judeofóbicas; a partir de eso viene el encuadramiento en uno u otro foco de pertenencia. Pueden llamar a la destrucción de Israel y colaborar con quienes lo amenazan, o pueden adoptar una postura progresista con apariencia de relajación en el camino a dañar al Estado Judío. Pueden darse arengas expresas para la desaparición de Israel; o bien manifestaciones que, bajo el disfraz de la corrección política (el cual no resiste indagación seria), pueden catapultar a su vocero al grupo de los enfrentados directamente contra Israel. También los de este grupo desprecian la libertad y los derechos individuales, y enconan su visión cuando se trata de Israel. Así, mientras que no cuestionarían la existencia de las otras sociedades, solamente el grado de libertad de las mismas; el cuestionamiento hacia la sociedad israelí es existencial: no es que debería existir con menos libertad, sino que no debería existir en absoluto. ¿Quiénes son los que integran esta sección?
A) Socialismos: Estos colectivismos, coincidentes en el fondo en su vocación de dominación sobre las personas, también están hermanados en su desprecio por Israel. Lo que puede variar es el nivel al que lo expresen, la graduación en que lo sientan. Esto los lleva a afiliarse al primer o segundo grupo. Así, relacionado con el primer grupo tenemos por ejemplo al socialismo gobernante en Venezuela que es colaborador directo de Irán, Estado cuyo gobierno quiere borrar a Israel del mapa. Además de prestar sus servicios a quienes organizan un genocidio contra los judíos, este socialismo se ha dedicado a desacreditar a Israel y propagar mentiras sobre su proceder en cada oportunidad que ha tenido. Famosas fueron las palabras maliciosas del ya fallecido tirano Hugo Chávez en ocasión de la acción defensiva israelí sobre la flotilla financiada y abordada por terroristas en el año 2010 (10):

Ustedes no ven la masacre que el Estado genocida de Israel cometió contra un grupo de pacifistas que iban llevando una carga humanitaria al pueblo palestino que está en Gaza rodeado por todos lados por Israel. No les permiten ni agua. (…) Como es Israel se le permite de todo. (…) Aprovecho para condenar de nuevo, desde el fondo de mi alma y de mis vísceras, al Estado de Israel. ¡Maldito seas Estado de Israel!, maldito seas. Terrorista y asesino. ¡Y viva el pueblo palestino! Pueblo heroico y pueblo bueno.      

Como socialismo vinculado al segundo grupo, tenemos el ejemplo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Su líder que fue presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, criticó durante todo su mandato a Israel, acusándolo injustificadamente, llevando adelante una política exterior favorable a la Autoridad Palestina, y estableciendo equivalencias morales entre la autodefensa israelí y la agresión violenta del grupo terrorista Hamas que gobierna en Gaza. Citamos aquí sus palabras durante la Operación Plomo Fundido, con la cual Israel se defendió de los ataques terroristas de Hamas (11):

La operación del ejército israelí ha causado ya más de 500 muertos y miles de heridos, muchos de ellos entre la población civil palestina. También israelíes han muerto bajo el fuego de los cohetes que se siguen disparando desde Gaza (…). El gobierno español ha sido tajante en su condena, y hoy quiero reiterar mi enérgico rechazo tanto de unas conductas irresponsables y provocadoras de ruptura de la tregua (por Hamas) como de las reacciones absolutamente desproporcionadas y contrarias al derecho internacional humanitario (por Israel). Unas y otras, solo conseguirán sumir a la región y a los pueblos que la habitan, de nuevo en la desesperanza y en la frustración. (…) No hay una solución militar a la crisis. Y desde la amistad con el gobierno de Israel, tengo que decir a sus responsables que este no será el camino que lleve a la paz y a la seguridad de su pueblo (…).

En conclusión, Israel debe conocer concretamente a sus enemigos para poder derrotarlos de manera definitiva y obtener el triunfo en esta guerra que han iniciado en su contra. No se deben confundir las tácticas empleadas con las ideologías que las implementan y que dan sustento a la agresión. Israel tiene que concentrarse en las causas y destruir los cimientos de sus enemigos.
Estos rivales actuales podrán tener diversas manifestaciones de forma, pero tienen coincidencias de fondo. Son colectivismos dispuestos a someter vidas humanas, y portadores de una arraigada judeofobia que se manifiesta en ataques físicos y/o calumnias contra los judíos y contra el Estado Judío.
En un punto también coinciden los enemigos, y esto constituye una demostración más de por qué Israel no debe transigir con ellos (pertenezcan al grupo que pertenezcan) y por qué debe imponerse con contundencia y no ceder espacio a la maldad: todos los aquí mencionados odian a Israel, no a pesar de sus virtudes, sino precisamente por sus virtudes. Les molesta Israel, por ser Israel y existir, y por ser de la manera en que lo es. Los islamistas no pueden soportar un país con personas racionales, desarrollo científico y tecnológico en pos del progreso humano en amplios sectores, medidas de libertad individual en la esfera civil y política, y felicidad sin culpa en los hogares; en vez de obedientes sumisos al misticismo religioso islámico. Los posmodernos no pueden soportar que el triunfo de Israel contra el desierto y contra sus enemigos armados represente un indudable triunfo de la razón y la justicia objetiva; en vez de que haya una demostración que la racionalidad, la moral y la industria son un fracaso. Los progresistas no pueden soportar el orgullo, el heroísmo, y la independencia israelíes; en vez de ver un sometimiento completo a la corriente masificada de la corrección política. Los socialistas no pueden soportar la iniciativa individual y la férrea defensa propia en Israel; en vez de un rendimiento a lo colectivo y una renuncia a quienes pretenden dominar a los pueblos.
Te odian, Israel. Te quieren destruir. Conoce quiénes son. Tienes todo para ganar.    

Bibliografía:
1) Sun Tzu; El arte de la guerra
2) Dr. Yaron Brook – Israel and the West’s War against Islamic Totalitarianism
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=wZVNYH5aR9E
3) Corán: ¡Muerte a los infieles! – Dawlin A. Ureña
http://www.antesdelfin.com/coranfuentedeodio.html
4) Mensaje del Líder Supremo en Ocasión del Aniversario del Inicio de la Guerra Impuesta
http://www.tercercamino.com/index.php/mundo-islamico/item/1819-mensaje-del-l%C3%ADder-supremo-en-ocasi%C3%B3n-del-aniversario-del-inicio-de-la-guerra-impuesta
5) A role-model of leadership – Imam Khomeini
http://www.islamtimes.org/vdcj.hetfuqeyx29zu.html
6) Carta fundacional de Hamás
http://www.mexicodiplomatico.org/lecturas/carta_fundacional_hamas.pdf
7) Head of Hamas’ military wing Al-Ja’abari: Liberate all of “Palestine” from “the rats” (Israelis)
http://www.palwatch.org/main.aspx?fi=450&fld_id=450&doc_id=1145
8) Israel, un error ya consumado – Salvador Paniker
http://elpais.com/diario/2010/04/21/opinion/1271800812_850215.html
9) La Semana contra el Apartheid Israelí 2013
http://apartheidweek.org/es/frontpage
10) Chávez maldice a los judíos de Israel
http://www.youtube.com/watch?v=dkEUPDd6C8Y
11) Mensaje institucional de Zapatero sobre la masacre en Gaza
http://www.youtube.com/watch?v=mglC38Qv6HU

 

Terrorismo: el deber criminológico contra este flagelo

Les dejo un  fragmento de mi ensayo “Terrorismo: el deber criminológico contra este flagelo”. Contiene conceptualizaciones y distinciones del terrorismo; referencias al atentando a la AMIA y a la ideología política islamista; citas de Biniamin Netanyahu, Gustavo Perednik y Julián Schvindlerman, entre otras. Para leerlo completo, click aquí.

Terrorismo: el deber criminológico contra este flagelo
Ezequiel Eiben
2011
Introducción
El terrorismo es una problemática a nivel mundial que ha tenido particular relevancia en Argentina, principalmente desde la década de 1970 en adelante. Este accionar terrible que demuestra desprecio por la vida humana y es flagrante violación a cualquier instrumento de Derechos Humanos (sin descontar otros cuerpos legales), presenta ciertos inconvenientes en su tratamiento que generan disquisiciones aún entre expertos y estudiosos del tema. Esto parte muchas veces de que su manipulación conceptual y el relativismo ético con el que se lo maneja han impedido abordar seriamente intentos para conseguir una definición objetiva de terrorismo a los fines de poder brindar consecuentemente una inequívoca tipificación legal. En la ONU se impulsaron intentos de establecer la necesaria y por mucho tiempo demorada definición objetiva, pero varios de sus Estados Miembro no solo dejan mucho que desear en la prevención y lucha contra este fenómeno, sino que contribuyen a su consecución, fomento y auspicio, por lo que no debería sorprender demasiado que no resultara fácil llegar a una postura unánime. Los desacuerdos y boicots diplomáticos de países terroristas lo han tornado harto difícil en aras de conservar las perversas estructuras que detentan.
El punto de partida para una eficiente lucha contra el método del terror es comprender acabadamente lo que implica y representa. Es así que debe ser primordial en la agenda de Naciones Unidas y sus Estados integrantes lograr consagrar la definición objetiva (que ya existe conceptualmente en base a estudios políticos, legales, epistemológicos y filosóficos, pero falta su aprobación mundial).
En esta monografía veremos el delineamiento conceptual del terrorismo y los distintos tipos existentes, y lo abordaremos desde la criminología analizando distintos aportes de corrientes criminológicas para: comprobar si es posible un efectivo tratamiento del tema en base a esas perspectivas, elaborar una explicación criminológica tomando diversidad de elementos, constatar cómo es la legislación nacional argentina acerca de la materia y proponer un esbozo de solución en la prevención y lucha contra sus exponentes que considero es un deber de cumplimiento impostergable para la criminología.
Conceptualización
Como una suerte de afrenta contra concepciones epistemológicas y filosóficas desde clásicas hasta modernas, en la actualidad se encuentra en auge un movimiento difundido principalmente por intelectuales de izquierda llamado posmodernismo. Sus ideas consisten básicamente en afirmar: no hay absolutos, el relativismo es lo que impera; no hay verdades universales, ergo no existe la objetividad. Es el subjetivismo llevado a su máxima expresión. Este tipo de posiciones tienden a justificar, con asiento en el relativismo ético y cultural, las peores atrocidades que se puedan imaginar con principios de no intervención moral en tradiciones ajenas violentas y visiones de humanización a sus comitentes. Por lo tanto, esta concepción es la que nos vemos obligados a descartar desde el inicio si pretendemos utilizar parámetros objetivos (y no distorsionados por preconceptos ideológicos) para lograr una definición certera de la cuestión en estudio. La despreciable visión relativista que indica la frase “donde algunos ven un terrorista otros ven un luchador por la libertad” es muestra de los intentos por confundir y distorsionar la realidad para que nadie pueda ser catalogado como terrorista (por más que sea un asesino despiadado de miles de civiles) sin que se acuse al catalogador como un tendencioso que “opina” desde una marcada postura ideológica. Me voy a situar en la filosofía objetivista enunciada por la filósofa ruso-estadounidense Ayn Rand (1962), para afirmar que la realidad es absoluta y objetiva; y desde ahí se deriva que el terrorismo, como es una manifestación de violencia dentro de la realidad, es susceptible de ser identificado. Por lo tanto, sostengo la tesis de que el terrorismo puede ser definido, y perfectamente puede diferenciarse de otros tipos de agresiones y manifestaciones referidas a violencia. La definición es la siguiente: Terrorismo es el ataque deliberado a población civil con fines políticos. La violencia va dirigida contra un sector desarmado, inocente, no involucrado en combate, y salvaguardado por las leyes de guerra. Por lo tanto, en repudio al posmodernismo y demás ideas que pretendan relativizar o justificar al terror, afirmo que el terrorismo puede ser explicado (desde enfoques científicos, políticos y sociales) pero nunca justificado.
Elementos, diferenciación y tipos de terrorismo    
En primer lugar abordaremos elementos característicos del terrorismo; diferenciaremos en segundo lugar terrorismo de guerra y guerrilla, y en tercer lugar lo clasificaremos. Siguiendo el acertado criterio del analista internacional Julián Schvindlerman (2011), los elementos del terrorismo son:
1) Objetivo de ataque: civiles, sobre los cuales se lanza el ataque deliberado. Ejemplo: atacar intencionalmente zonas residenciales para asesinar a población civil.
2) Factor elevado de atrocidad: alto nivel de violencia, que a veces asume grados de perversa espectacularidad. Ejemplo: explosión de bombas en autos y aviones.
3) Finalidad última: siempre el fin último del terrorismo es político (se trate de derechos, territorios, reclamos religiosos o diversas clases de reivindicaciones). Ejemplo: concesión de status político a un determinado grupo nacional o religioso.
4) Mensaje psicológico mayor: el mensaje trasciende al atentado específico, es más amplio y no se circunscribe al daño causado. Ejemplo: un terrorista que se inmola en un boliche bailable, más que el daño provocado a las instalaciones y a las personas concretas, busca sembrar pánico en toda la población y preocupación en el gobierno.

La judeofobia embolsada

De judeofobia embolsada,
Chávez y ayatolás

Gustavo D. Perednik

El autor combina aquí su libro Matar sin que se note sobre el ataque iraní en Argentina, con su ensayo La judeofobia argentina y embolsada

Gustavo D. Perednik, La judeofobia argentina y embolsadaGustavo D. Perednik, Matar sin que se note

El 26 de julio de 1890 Buenos Aires fue escenario de la denominada Revolución del Parque, luego de un colapso económico sin precedentes. Aunque casi no había judíos en el país, una novela de aquella época les culpó de la crisis, e inauguró así la judeofobia nativa en Hispanoamérica.

Una década antes, los israelitas habían sido explícitamente invitados por el Gobierno argentino a radicarse en el país, por medio de un decreto presidencial (6-8-1881) en el que el presidente Julio A. Roca encomendaba al agente José María Bustos atraer a quienes huían de los pogromos en Rusia.

Aunque la iniciativa no dio frutos concretos hasta ocho años después, la propuesta de una inmigración importada generó una reacción hostil, incluida la de uno de los prohombres de la argentinidad, Domingo F. Sarmiento en un artículo en El Diario.

Con todo, el verdadero comienzo de la judeofobia hispanoamericana es literario. Y aunque su punto de partida fue en efecto la novela La Bolsa (1891), no lo fue por la novela propiamente dicha, sino por la glorificación de la misma en la pluma de notables intelectuales argentinos. Tan desmedida fue su exaltación de La Bolsa que ésta fue impuesta por décadas como lectura obligatoria en las escuelas.

Sobre el contexto histórico en el que la novela fue escrita agreguemos que, en menos de diez años, la expansión fronteriza argentina había triplicado su extensión territorial, ergo el país pasó a depender de la inmigración de Europa, y también de su economía.

En Buenos Aires, la galopante subida de precios y el ritmo incontenible de la deuda pública llevaron en mayo de 1889 a la clausura de la Bolsa de Comercio, y con ella a la estrepitosa ruina de numerosos inversores y agentes.

Dicho colapso fue un tema central para la novelística argentina de la última década del siglo XIX, que tuvo como epicentro geográfico al palacio de la Bolsa de Comercio. Una decena de novelas publicadas alrededor de 1890 son conocidas como el Ciclo de la Bolsa. Carentes de valor literario, se las aprecia por lo testimonial, especialmente la primera y más famosa: la mentada La Bolsa de Julián Martel (1867-1896). Apareció en formato de folletín en el prestigioso diario La Nación, al que se incorporó el poeta nicaragüense Rubén Darío, recién arribado a Buenos Aires e iniciador del modernismo literario. Darío y Martel, de veinticinco años de edad, trabaron amistad en dicho diario, a la sazón el de mayor circulación de Hispanoamérica.

La novela de Martel no menciona la susodicha revolución, ya que no trata de cuestiones políticas sino de la metamorfosis étnica argentina, que había transformado la gran aldea de Buenos Aires en una ciudad cosmopolita. En efecto, el pretencioso subtítulo de la novela es en efecto Estudio Social.

Julián Martel, seudónimo de José María Miró, descendía de la rama pobre de una familia aristocrática. Su alter ego es uno de los personajes de la novela, Ernesto Lillo, de quien su motivación para actuar como corredor de bolsa es la misma que la que movió a Martel para invertir (y perder) en la Bolsa su escaso dinero: mantener a su madre viuda. Vencido y bohemio, Martel terminó incorporándose voluntariamente al ejército.

Después de haber sido difundida en el diario, la novela de Martel fue publicada como libro en 1898; a esta primera edición siguieron muchas más. Teniendo en cuenta que hoy en día es poco conocida, vaya un párrafo que resuma su argumento.

El doctor Glow, exitoso abogado y padre de dos hijos pequeños, es seducido, como muchos otros en aquel año, por las operaciones bursátiles, que lo empujan a una red de fraudes, empresas imaginarias e inmoralidad. Cuando está por quebrar, su esposa Margarita propone esquivar a los acreedores poniendo el patrimonio a su nombre. El honor de Glow le impide concretar esa maniobra y, desesperado, arriesga la última suerte en el hipódromo. Ya en la ruina y enfermo, recibe una carta de su corredor de bolsa, Lillo, quien anuncia su partida al Brasil para rehacer su vida después de haberse fundido. Glow enloquece, y en su alucinación un monstruo se le acerca amenazante: la Bolsa.

En la novela abundan las digresiones intercaladas, en las que el autor moraliza, bien drectamente o bien por boca de sus personajes. Así caracterizó Sergio Bagú esos rodeos, en su ensayo Julián Martel y el realismo argentino (1956):

«moralismo declamatorio –e irreal– de los malos textos escolares… injerta largos pasajes en cualquier episodio, con el fin de que el lector se mantenga al corriente de la interpretación que el autor hace de los hechos que van transcurriendo y de sus alcances éticos o sociales.»

La Bolsa es una galería de inescrupulosos estafadores, usureros, y miserables. Los protagonistas (el doctor Glow y su comisionista Ernesto Lillo) se ven en la obligación de navegar entre esa turba.

Los defectos de la novela saltan a la vista: narración despareja, inmadurez literaria, e inhabilidad para hacer hablar a los personajes desde su propia mente. A pesar de ellos, La Bolsa ha sido comparada con las obras de Emile Zola y Honoré de Balzac.

Con el primero, posiblemente porque aparece en la misma época que L’argent, mediante la cual Zola fustiga el sistema financiero; con Balzac, porque en La comedia humana frecuentemente el motor de la acción es el oro.

Sin embargo, los mejores críticos denunciaron claramente la baja calidad de la obra. Uno de sus vicios es la súbita mutación a la que Martel somete a sus personajes: de ser un especulador irresponsable, Glow pasa de ser una desdichada víctima. Sus victimarios son explícitamente mencionados por Martel, que ha copiado párrafos del francés Edouard-Adolphe Drumont: «la raza semita, arrastrándose siempre como culebra». Por lo antedicho, la conclusión de Bagú es que La Bolsa

«no puede incluirse entre las obras de la gran literatura realista argentina del siglo XIX. No creemos que deba utilizarse en los establecimientos de enseñanza sin una crítica adecuada, porque lo contrario sería estimular el mal gusto literario y alimentar el prejuicio y el rencor entre grupos nacionales y religiosos de nuestro país. Creemos sí que este injerto racista que aparece en sus páginas, sin parangón en la producción de su época, sin arraigo ni explicación en la vida argentina de entonces, es suficiente para negarle todo carácter representativo dentro de la literatura nacional.»

A pesar de estas fundadas reservas, muchas voces opinaron lo contrario, en una muestra de lo que venimos a denominar la «judeofobia embolsada».

Odio por interpósita persona

En esa época, un tercio de los cuatro millones de habitantes de Argentina eran extranjeros, a quienes Martel descalifica como «parásitos de nuestra riqueza». De ellos derviva el mal:

«El oro es corruptor. Allí donde el dinero abunda, rara vez el patriotismo existe. El cosmopolitismo, que tan grandes proporciones va tomando entre nosotros… nos trae, junto con el engrandecimiento material, el indiferentismo político, porque el extranjero que viene a nuestra tierra, naturalícese o no, maldito lo que le importa que estemos bien o mal gobernados.»

Los judíos destacan entre los enemigos de Martel ya que, según él, constituyen una caterva que trama apoderarse del país y destruir su sentido. Como en la novela no hay protagonistas judíos (en su breve vida Martel no conoció jamás a ninguno de carne y hueso), la diatriba es global, dirigida contra un estereotipo imaginado que el autor importó de páginas judeofóbicas francesas. Desde el primer capítulo

«se observaba esa expresión de hipócrita humildad que la costumbre de un largo servilismo ha hecho como el sello típico de la raza judía… Vestía con el lujo charro del judío, el cual nunca puede llegar a adquirir la distinción que caracteriza al hombre de la raza aria, su antagonista. Llamábase Filiberto Mackser… Iba acompañado de un joven, compatriota y correligionario suyo, que ejercía el comercio de mujeres… Era además, presidente de un club de traficantes de carne humana… auel semita era un enviado de Rothschild, el banquero inglés, que lo había mandado a Buenos Aires para que operase en el oro y ejerciese presión sobre la plaza… Mackser tenía la consigna de acaparar, de monopolizar, con ayuda de un fuerte sindicato judío, a cuyo frente estaba él, las principales fuentes productoras del país.»

A partir de esa escena, no hay más mención de los israelitas hasta la segunda parte del libro, en la que el quinto capítulo se titula Jacob Leony, el judío y algunos tipos más: «no hizo sino seguir la costumbre judía, que consiste en acaparar la riqueza por todos los medios, siendo el matrimonio uno de los principales y más explotados».

Nuevo mutismo de hebreos hasta que el autor vuelve a traerlos para el desquicio final en la discusión entre Glow y Granulillo. Éste, en otra de las transfiguraciones a las que Martel somete en sus personajes, pasa de ser un sujeto ruin a un versado apologista de los judíos.

Deliberadamente, el más inmoral de los personajes se despacha contra «el odio de raza, ese odio inveterado, cruel, sin motivo…» y dictamina: «No reconozco esa diferencia quese pretende establecer entre unos pueblos y otros».

La débil defensa no puede despertar la identificación del lector, sobre todo porque contrasta con los párrafos de odio del bueno del doctor Glow –citas literales de Drumont– que ofrecen pruebas de

«que la sociedad francesa está sometida al yugo judío. La América, y especialmente la República Argentina, está amenazada del mismo peligro… ¿Por qué no trabaja el judío?… Vampiro de la sociedad moderna, su oficio es chuparle la sangre. El es quien fomenta la especulación, quien aprovecha el fruto del trabajo de los demás… Banquero, prestamista, especulador, nunca ha sobresalido en las letras, en las ciencias, en las artes, porque carece de la nobleza de alma necesaria, porque le falta el ideal generoso que alienta al poeta, al artista, al sabio… es necesario creer en la predisposición hereditaria. La ciencia moderna ha hecho profundas investigaciones al respecto, acreditadas por numerosos ejemplos que no dejan lugar a dudas.»

Lo que no deja lugar a dudas es mensaje de la novela: la ponzoña judeofóbica, tristemente novedosa en la Argentina, importada del clima que precedió al affaire Dreyfus en Francia (de 1894 a 1899).

Como dijimos, hubo intelectuales argentinos que saltearon los vicios del texto y lo encumbraron. La «judeofobia embolsada» es la ofensiva consistente en ensalzar desproporcionadamente a quienes atacan al judío.

Una larga apología de Heidegger que no mencione sus servicios al nazismo, o la difusión de la música de Wagner, de la poesía de Ezra Pound o de la narrativa de Céline sin agregar, en alguna etapa del panegírico, las reservas correspondientes, tiene el efecto de la judeofobia embolsada.

Igual que la que ocurre en estos días en Latinoamérica con los loores hiperbólicos a Hugo Chávez que omiten cuidadosamente que fue un judeófobo consumado.

Poner de relieve las virtudes de grandes judeófobos soslayando su tara, lleva a los incautos a heredar el aprecio puro. La consecuencia inevitable es que en algún momento emergerá la judeofobia vulgar y reconocible.

En el caso de La Bolsa, el escritor que oficializó su apología fue Ricardo Rojas (1882-1957), quien en su monumental Historia de la literatura argentina en ocho volúmenes (c. 1920), elogia a la novela de Martel como «una creación típica argentina, señalando las causas donde realmente estaban… Merece una lectura más asidua y la inscripción de su nombre al frente de una escuela».

No es de extrañar que la tradición laudatoria hacia la novela tuviera como consecuencia que alguno de los empalagados por tanto elogio considerara que también la judeofobia merecía justificación.

Así ocurre, en efecto, en la edición de la novela de 1975, con resúmenes históricos y notas explicativas de Luis R. Lescano, quien opina de este modo:

«Denuncia honesta. Testimonio certero… No creemos que el autor fuera antisemita. Sus observaciones sagaces, los análisis de las subas-bajas, las especulaciones más descaradas…, la suciedad de la mayoría de las operaciones bursátiles, en fin, todo el movimiento advertido, estudiado, comentado, debió brindarle la seguridad de que eran consecuencia de la actuación de un grupo humano determinado. Miró tuvo la valentía de identificarlo.»

En suma, para Lescano los judíos son merecedores del odio, porque «Nadie puede negar la inconducta moral, la apetencia de revancha de los israelitas». Reitero que este «estudio» no es medieval, sino de 1975.

Los críticos anteriores soslayaron el odio y no lo condenaron. Por eso Lescano pudo exaltarlo y sumarse a él.

Como otras expresiones de la judeofobia, su embolsamiento en el presente se ha nacionalizado, y ha adoptado a Irán como objeto de perdón. Aunque el Gobierno de los ayatolás hace gala de una judeofobia desembozada, casi no hay Gobierno que rechace de plano a los ayatolás por su odio, su negacionismo, y su meta explícita de eliminar a Israel.

No ocurrió tampoco el año pasado las representaciones de ciento veinte países se congregaron en Teherán (26-8-12) para el congreso de los No-Alineados. Eligieron al Gobierno iraní para presidir la organización, y no objetaron su virulencia en ningún momento.

Que Argentina, una de las víctimas más notables del terrorismo iraní, se haya sumado a dicha hipocresía, es uno de los logros póstumos de Chávez, y una de las expresiones más aciagas de la penetración islamista en Sudamérica.

El proceso, impulsado desde Venezuela, se ha hecho ahora carne en Argentina, cuyo Gobierno acaba de suscribir con Irán un acuerdo por el que le permitirá a los ayatolás indagar sobre los atentados que ellos mismos perpetraron en Buenos Aires.

Argentina ha traicionado su soberanía y los encomiables logros de la Justicia argentina que había llegado a identificar a los responsables de los más graves atentados terroristas en suelo argentino. El Gobierno de Kirchner ha empujado a su país al abismo de la impunidad y a los brazos del eje del mal.

Léase también: El beso del persa

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