Se acobardaron

Hamás: No vamos a ir a la guerra por Irán

 Hamás: No vamos a ir a la guerra por Irán

Hamás no será arrastrada a una guerra si Israel ataca las instalaciones nucleares iraníes, aseguró Ismaíl Haniyeh, el líder del grupo terrorista islámico que controla con puño de hierro la Franja de Gaza.

“Hamás es un movimiento palestino que actúa dentro de la arena palestina y lleva adelante su política y sus acciones en el terreno de acuerdo con los intereses del pueblo palestino”, señaló el jerarca del grupo, de 48 años, en su cuartel general en Gaza. “Irán no nos ha pedido nada y pienso que no nos necesita”, declaró.

“Las amenazas israelíes han sido anunciadas y no hay necesidad de un análisis. Pero pienso que esta cuestión tendría graves consecuencias para la región”, aseguró el cabecilla de Hamás.

“No puedo predecir los escenarios pero una batalla de ese tipo tendrá repercusiones en la región”, advirtió.

Haniyeh estimó que la amplia coalición formada por el primer ministro, Biniamín Netanyahu, que le confiere una aplastante mayoría en el parlamento, ha sido establecida por razones internas pero también podría tener “motivos externos”.

“A nivel externo no hay dudas que trata de absorber los grandes cambios que están teniendo lugar en la región y tal vez preparando para varios asuntos”.

Haniyeh mencionó que “tal vez” uno de los asuntos podría ser Irán.

Fuente: AURORA

Palestinos: Plata quemada

Israel mata civiles? Veamos con datos concretos‏

Parece que NO

En otras palabras, las estadísticas indican que incluso en el peor caso, asumiento como verdaderos los datos aportados por las organizaciones pro-palestinas (dudo que tengan una pizca de verdad, pero supongamos que sucede exactamente lo contrario), las bajas palestinas son mucho menores que la proporción estándar de civiles-combatientes muertos en otras guerras en el mundo, según datos de la Cruz Roja. La comparación muestra que las fuerzas israelíes fueron inusualmente exitosas en minimizar la proporción de bajas civiles. El Coronel Richard Kemp, antiguo Comandante de las Fuerzas Británicas en Afganistán, habló en 2011 sobre las operaciones israelíes en la guerra de Gaza. Dijo que un estudio publicado por Naciones Unidas muestra que la proporción de civiles en relación a combatientes muertos en Gaza era por lejos la más baja en cualquier conflicto asimétrico en la historia bélica. Afirmó que la relación era menor a 1:1 (un civil muerto por cada combatiente), comparado con la relación estimada de civiles muertos por las operaciones de la OTAN en Afganistán (3:1… tres muertos civiles por cada combatiente), las campañas militares en Irak y Kosovo (4:1) y los conflictos armados en Chechenia y Serbia (mucho más alta que 4:1). Eso por no hablar de las guerras donde no participan países occidentales, donde la relación de civiles muertos por cada combatiente se cuenta por decenas. Kemp argumenta que la baja proporción se debe a medidas sin precedentes tomadas por las fuerzas israelíes para minimizar las bajas civiles enemigas, incluyendo proveer avisos a la población vía llamados telefónicos, emisiones de radio y panfletos, así como obligando a sus pilotos a abortar un ataque si percibían que el riesgo de bajas civiles era muy alto. También agregó que las bajas civiles que efectivamente ocurrieron en la contienda pueden entenderse como parte de las tácticas de Hamás de utilizar a los civiles de Gaza como escudos humanos, ocultándose detrás de ellos para que se interpongan entre las fuerzas israelíes y sus propios combatientes, ocultando arsenales en infraestructura civil, lanzando misiles desde escuelas y edificios diversos, así como el uso estratégico de sus muertos para la explotación mediática. Así mismo es necesario recordar que una guerra en el corazón de centros urbanos densamente poblados ocasionan muchas más bajas civiles que en territorios deshabitados donde se encuentran los ejércitos (el caso de la campaña del Sinaí durante la Guerra de los Seis Días).

¿Será precisamente por esto que cada vez que estalla una guerra o contienda entre Israel y sus enemigos, hay acusaciones de “crímenes de guerra”, pero esto nunca sucede en cualquier guerra normal que no involucre a Israel (donde la proporción de muertos civiles es muchísimo mayor)? A lo mejor es tiempo de que Israel empiece a comportarse como cualquier pueblo normal en situación de guerra y terrorismo incesante, ocupándose únicamente de proteger a su propia población y nada más. Veremos si así se acaban las acusaciones cada vez que una bala israelí roza el pie de un palestino. Porque a veces me pregunto si somos demasiado humanitarios o demasiado boludos (y es por esto que sufrimos una campaña mediática de propaganda y demonización, porque el mundo sabe que puede aprovecharse de nosotros).

Un Héroe Palestino.- por Khaled Abu Toameh

20 de enero de 2012
http://www.stonegateinstitute.org/2770/palestinian-hero

mahmoud_abu_rahmaMahmoud Abu Rahma es, quizás, uno de los más valientes palestinos en la Franja de Gaza. Debido a su valentía, ha recibido varias puñaladas en distintas partes de su cuerpo.
Ésto es lo que sucede bajo los gobiernos de Hamas y de la Autoridad Palestina, dominada por Fatah, a cualquiera que se atreva a hablar en contra de la tortura, los ataques a civiles inocentes y la libertad de expresión.
El “crimen” de Abu Rahma es que se atrevió a publicar un artículo criticando fuertemente a los grupos armados palestinos, así como también a los gobiernos de Hamas y la Autoridad Palestina, por violaciones a los derechos humanos y el uso de civiles como escudos humanos en la guerra contra Israel.
En los territorios palestinos, a los activistas de derechos humanos y a los periodistas se les permite criticar sólo a Israel. Aquellos que no acatan la línea oficial se encuentran ya sea en prisión o en el hospital. El ataque contra Abu Rahma tuvo la intención de disuadir a otros de respaldar su enfoque crítico.
Como su historia y sus informes carecen de un “ángulo anti-Israel” – los editores de la prensa extranjera les dicen a sus periodistas que ésta es la única cosa en la que están interesados – su lucha contra la ilegalidad, y las consecuencias de la misma, han fracasado en llegar a las páginas de los principales medios de comunicación internacionales.
Abu Rahma trabaja para el Centro Al Mezan para los Derechos Humanos en la Franja de Gaza. Es, quizás, el único activista de derechos humanos que se ha atrevido a salir en público contra graves violaciones de los derechos humanos, bajo Hamas y la Autoridad Palestina. Pero el precio que ha pagado ha sido tremendamente alto.
El 3 de enero, fue severamente golpeado por hombres enmascarados cuando caminaba hacia su casa en la ciudad de Gaza. La semana pasada, fue atacado nuevamente por asaltantes desconocidos, quienes lo apuñalaron varias veces, dejándolo gravemente herido. Tiene tanto miedo que se ha negado a ir a un hospital local debido a la preocupación por su seguridad.
Los problemas de Abu Rahma comenzaron casi inmediatamente después de que publicara un artículo titulado, “La Brecha entre Resistencia y Gobernabilidad”.
Escribió: “Cada día vemos la detención y citación de ciudadanos por decenas, no por actos ilícitos que hubieran cometido, sino, mayormente, por lo que son y lo que piensan, o por su simple afiliación política”.
Haciendo notar que hay “cientos de casos de tortura y malos tratos” en centros de detención palestinos, Abu Rahma dijo que la gente de todas las naciones tiene la responsabilidad de criticar a aquellos que los dirigen. “Debemos mirarnos en el espejo antes de que podamos vernos claramente”, dijo.
Sin embargo, probablemente, lo que más enfureció a sus asaltantes fue la acusación de que muchos civiles inocentes han muerto como resultado de “ataques de la resistencia” contra Israel.
“¿Quién protegerá al pueblo de los actos ilícitos de la resistencia y del gobierno?” – preguntó en referencia al lanzamiento de cohetes de fabricación casera contra Israel. “Está claro que la resistencia sigue mostrando la misma falta de cuidado hacia las violaciones cometidas por el gobierno [de Hamas] contra el pueblo”. “Numerosos civiles – incluidos niños y un hombre que perdió un ojo – han sido heridos por el fuego vivo procedente de centros de entrenamiento pertenecientes a grupos armados en la Franja de Gaza”.
El fracaso de la comunidad internacional y los medios de comunicación en prestar atención a la difícil situación de la gente como Abu Rahma, sólo alienta a Hamas y a la Autoridad Palestina para continuar con sus violaciones. Hacer la vista gorda a tales violaciones también frena a otros palestinos para decir la verdad.

Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld. – Publicación original en porisrael aquí

El verdadero apartheid contra los palestinos

Tres terroristas menos

La Fuerza Aérea y el Shin Bet liquidaron a por lo menos tres terroristas en exitosas operaciones contra los enemigos de Israel. Para leer la noticia, click aquí.

El primer ministro de Hamas, Ismael Haniyeh, aseguró en El Cairo que Israel está en campaña contra los musulmanes “judaizando Jerusalén”. Muchos esperan que este asesino imbecil, de probada capacidad ilimitada para difundir mentiras, esté entre los objetivos de Israel para que siga la misma suerte que los otros tres.

Por último, artículo de Gustavo sobre el cambio que está aconteciendo en España, país historicamente judeófobo con ferocidad; y en el cual al parecer soplan nuevos aires.

El problema de los refugiados palestinos (subtitulado)

Cartas desde Israel

Dr. Guido Maisuls

Querido Amigo Walid,

Desearía (sabiendo que seré correspondido), estrechar tu mano, invitarte a mi casa y compartir mi pan y mi hogar contigo pero lamentablemente se interponen entre nosotros grandes obstáculos empeñados en evitarlo, altos montes espinosos y acerados alambres de púas que nos impiden mirarnos de frente y que por ahora nos separan.

Reconozco sinceramente que tu pueblo Palestino (que no es el culpable por las políticas destructivas de sus gobernantes y de los países vecinos) es una concreción real y evidente pues ya es una entidad ampliamente reconocida como tal por los países árabes, buena parte del mundo y por el mismo Israel aunque fuera inventado en su origen como tal para fines eminentemente políticos y lo más grave con el enorme deseo de destruir a Israel.

Quiero contarte que hace más de veinte siglos y en la Tierra de Israel (o en tu Palestina histórica) nuestro pueblo aborigen habitaba pacíficamente en los territorios de la Galilea, en las alturas del Golán, en el oasis de Beer Sheva, en lo que es hoy la Franja de Gaza, en la Samaria y fundamentalmente en la Judea y sus antiguas ciudades de Jerusalem, Shjem, Jericho, Hebron, y Bethlejem.

Nuestro pueblo ya era aborigen en estas tierras, eran los judíos y precisamente el término Judío en castellano o Yehudi (יהודי) en hebreo, se refiere actualmente a nosotros, a los descendientes de aquellos aborígenes que poblaban desde hace 3.500 años esta legendaria región.

A través de nuestra historia, demasiadas veces perdimos esa preciada sensación de Paz, por largos y sombríos periodos, nuestro pueblo no gozó de la Paz, fuimos desterrados y llevados cautivos a Babilonia, fuimos esclavizados y expulsados nuevamente de nuestra tierra de Israel por los romanos y vagamos durante dos milenios por el ancho mundo con la persistente pérdida de la Paz debido a las tragedias de las persecuciones, de las humillaciones, de las discriminaciones y de los genocidios.

Lo que tu llamas Palestina y yo denomino la Tierra de Israel está hoy y desde hace mucho tiempo sumida en una situación grave, crítica y conflictiva pues es reclamada para sí por tu Palestina sin antecedentes históricos comprobables y sostenida artificialmente por el mundo árabe y la comunidad internacional, esa entidad es la que tú reconoces como Palestina.

Es necesario que sepas que tu pueblo palestino no existía desde hace sesenta años atrás, fue creado artificialmente en épocas posteriores por las naciones árabes más radicalizadas como punta de lanza para expulsarnos a los israelíes de estas tierras, como si fuéramos un cuerpo extraño que debe ser extirpado.

Sus habitantes de origen fueron producto en su gran mayoría de las últimas inmigraciones desde Siria, Líbano, Jordania, Irak y Egipto. Llegaron atraídos a esta tierra vacía y abandonada por siglos debido a las nuevas fuentes de trabajo y sustento creadas por los primeros pioneros sionistas que dieron vida al gran sueño de Theodor Herzl.

El Movimiento Nacional de Liberación de Palestina Al-Fatah que fue fundado en 1959 recién se instaló en la Franja de Gaza a comienzos de 1960. Cinco años más tarde comenzaron su lucha armada contra Israel. En sus bases fundacionales afirmaban y continúan haciéndolo que su Palestina era y es el territorio comprendido entre el mar Mediterráneo y el río Jordán (de oeste a este) y entre el río Litani en el Líbano y el desierto del Neguev de norte a sur.

Hasta la creación del Estado de Israel y la formación de los territorios administrados por la Autoridad Nacional Palestina, la región estuvo desolada por muchos siglos y fue casi siempre parte de algún reino o imperio foráneo y solo excepcionalmente constituyó por sí misma una unidad política independiente.

Muchos y difíciles obstáculos nos separan aunque las necesidades de vivir en Paz en días cercanos se impondrán definitivamente entre nosotros.

¿Acaso no es un obstáculo para la Paz lo que nos dicen las encuestas que la mayoría de tus hermanos (alrededor del 70 %), sin distinción de banderías, no quieren vivir al lado de un estado judío, democrático y occidental?

¿Te parece confiable para la paz que tu actual presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Abu Mazen quien promovió el “martirio palestino” indemnizando a las familias de los suicidas, que aprobó su Doctorado Universitario con una tesis sobre la negación del holocausto, coincidiendo con el presidente de Irán?

¿Debe Israel aceptar las conversaciones de paz con un negacionista del holocausto y un negador de la existencia de Israel como estado judío?

¿Es realmente Abú Mazen un autentico representante y legítimo interprete político de los Palestinos?

Tú debes comprender que las falsedades y los mitos del sufrimiento de los pobres y desheredados palestinos y del pretendido genocidio palestino que son hoy presentados ante el mundo como una verdad absoluta y definitiva nos alejan irremediablemente de un acuerdo posible y productivo para ambos pueblos.

¿Tú crees que tu pueblo existió en siglos pasados? ¿O que lo crearon políticamente luego de la independencia del estado de Israel como una necesidad para deslegitimarlo? ¿Son realmente los palestinos más originarios de estas tierras que los judíos? ¿Los judíos nunca tuvimos nada que ver con estas tierras? ¿El regreso de los judíos a su patria ancestral es imperialismo? ¿Es el Sionismo sinónimo de imperialismo y racismo? ¿Tú crees realmente en esto?

Podemos tener más o menos idea de cómo vives en Ramalla, en Nablus, en Hebron, en Yenin o en Gaza pero tus dirigentes son los únicos responsables de tu calidad de vida, ellos no tuvieron la mas mínima y lógica voluntad de trabajar para mejorarla, solo les interesaron las grandes y copiosas donaciones internacionales para engrosar sus cuentas bancarias en Suiza y comprar los explosivos y las armas más letales posible que serán utilizadas luego sobre los inocentes ciudadanos israelíes.

Ellos se empeñaron en crear mas y mas terror, en fabricar bombas humanas suicidas y misiles del más largo alcance posible para destruir la innegable y evidente realidad de ese Israel indeseado y negado, siempre trabajaron incansablemente para ser las eternas victimas y crear con algo de éxito esa espantosa imagen del israelí cruel y sanguinario, haciendo palidecer de envidia a muchos de los declarados anti sionistas y antisemitas del mundo.

Israel, ingenuamente, se retiró de Gaza, dejando abierta un gran oportunidad y creando un gran desafío para que sus habitantes palestinos logren salir de esa realidad, hoy ya no hay ocupación israelí, no hay asentamientos israelíes, no hay un solo judío en toda la Franja. ¿Y qué hacen Hamas y sus terroristas asociados? Lanzar misiles que matan y mutilan a inocentes civiles.

Pudo más la opción del terror, pudo mas someter a Sderot, Ashkelon y todo el Neguev occidental a un fusilamiento letal y despiadado de sus pobladores, mujeres, niños y ancianos e increíblemente ante esta terrible realidad, dicen que Israel alimenta el odio.

Yo creo que a la paz solo se podrá arribar algún día, únicamente negociando con tus legítimos representantes y me atrevo a agregar que para que ello ocurra, tus dirigentes deberán sentarse con nosotros en una auténtica mesa de negociaciones y no en un show mediático, con la cara libre al sol, sin mascaras de “buenos y moderados”.

Y portando una verdadera representatividad de quienes dicen representar, convencidos de que ellos también tienen que otorgar y hacer reales concesiones dolorosas, que de la otra parte hay muchos aspectos que son irremediablemente irrenunciables y fundamentalmente dejar definitivamente de lado ese viejo y desgastado rol de ser las eternas y desgraciadas victimas del malvado ogro sionista.

Seamos realistas, hoy por hoy, tus actuales representantes se están encargando de que esos tiempos estén aun demasiado lejanos y que la Paz permanezca miserablemente abandonada en el polvoriento desván de los Mitos.

Esperando que hayas comprendido y puedas compartir mis ansias de Paz y Convivencia que tanto bien haría a nuestros pueblos y que todas las murallas e impedimentos se derrumben definitivamente y caigan en el definitivo olvido de la historia de odios e incomprensiones, me despido de ti con un fraternal abrazo.

Tu Amigo Guido

Dr. Guido Maisuls

“En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario” George Orwell.

Referencias.
Palestina en 1913.
“El área era despoblada y permanecía económicamente muerta hasta la llegada de los primeros pioneros Sionistas en los 1880s, que vinieron a reconstruir la Tierra Judía. El país ha seguido siendo “la Tierra Santa” en la conciencia religiosa e histórica de la humanidad, que la relaciona con la Biblia y la historia del pueblo judío. El desarrollo del país producido por los judíos ha atraído también gran número de otros inmigrantes – judíos y árabes. La ruta que va desde Gaza hacia el norte era sólo un camino usado en el verano apropiado para camellos y carros… Las casas eran todas de barro. No se veían ventanas… Los arados que se usaban eran de madera… Las cosechas eran muy pobres… Las condiciones sanitarias en la aldea [Yabna] eran horribles… Las escuelas no existían… La tasa de mortalidad infantil era altísima… La parte occidental, hacia el mar, era prácticamente un desierto… Las aldeas en ésta área eran pocas y escasamente pobladas. Muchas ruinas de poblados dispersas en el área, porque debido a la difusión de la malaria, muchas aldeas fueron abandonadas por sus habitantes”.

– Informe de la British Royal Commission, 1913 –

Palestina en 1867.

“No hay ni una aldea solitaria a través de toda la extensión (valle de Jezreel, Galilea); no por treinta millas en cualquier dirección… Uno puede recorrer diez millas en la región sin ver un alma viva. Para experimentar el tipo de soledad que causa tristeza, ven a Galilea… Nazareth es abandono… Jericó yace en desolada ruina… Bethlehem y Bethania, en su pobreza y humillación… desposeídas de toda criatura viviente… Una región desolada cuyo suelo es rico, pero completamente despojado de todo… una expansión silenciosa, lúgubre… una desolación… Nunca vimos un ser humano en todo el recorrido… Difícilmente se ve un árbol o un arbusto en algún lado. Incluso el olivo y el cactus, aquellos amigos del suelo árido e indigno, han desertado… Palestina yace en silicio y cenizas… desolada y desamorada…”.

– Mark Twain, “The Innocents Abroad”, 1867 –

¿Por qué no me sorprende?

Nuevamente, el liderazgo palestino rechazó sentarse a negociar con Israel mientras no se cumplan previamente sus demandas: Congelar la construcción en los asentamientos (algo que ya se hizo en marzo-septiembre de 2010 y no sirvió para nada) y aceptar las fronteras previas a 1967. Es decir, los palestinos no aceptan SENTARSE A NEGOCIAR con Israel sin precondiciones. En otras palabras, quieren el postre antes de la cena. Quieren un Estado antes de terminar el conflicto.

Como para que después los ignorantes digan que el gobierno israelí no quiere la paz…

Políticos palestinos que dicen la verdad

Hay políticos palestinos que dicen la verdad. Que más allá de los circos montados alrededor de las mentiras, calumnias e injurias antiisraelíes, se desenmascaran y ofrecen al público (dependiendo de la audiencia, es como manipularán el mensaje) su verdadero rostro.

Para conocer la verdad, no hace falta escuchar a ningún apologista occidental del terrorismo, ni a los decadentes intelectuales judeofóbicos, ni tampoco a los cleptómanos de la historia o a los altruistas descabellados amantes del suicidio.

Simplemente, en estos casos lo que hace falta es escuchar a los propios representantes palestinos, de manera lisa y llana, sin interpretaciones o deformaciones que intenten acomodar sus dichos. Los mismos protagonistas de las declaraciones arrojan luz sobre las verdaderas intenciones de los gobernantes.

Un ejemplo clarificador en este asunto es el de Adli Sadeq, embajador de la Autoridad Palestina en India. A continuación, palabras suyas:

“(Los israelíes) tienen un error común, o un concepto erróneo por el cual se engañan a sí mismos, dando por hecho que Fatah los acepta y reconoce el derecho de su Estado (Israel) a existir, y de que es solamente Hamas el que los odia y no reconoce el derecho de este Estado a existir. Ellos ignoran el hecho de que este Estado, basado en una fabricada empresa (sionista), nunca tuvo una pizca de derecho a existir… Hamas, Fatah y los demás no están haciendo ahora una guerra contra Israel por razones referidas a equilibrio de poder. No hay dos Palestinos en desacuerdo sobre el hecho de que Israel existe, y el reconocimiento de ello es decir con otras palabras lo obvio, pero el reconocimiento de su derecho a existir es otra cosa, diferente del reconocimiento de su existencia física” (1).

La verdadera visión de Fatah respecto de Israel, está esbozada allí. Simple y concreta; no se requiere darle muchas vueltas al asunto. Israel nunca tuvo ni una pizca de derecho a existir.

¿Qué diría uno de esos paupérrimos intelectuales que busca adaptar la realidad a la ideología en vez de la ideología a la realidad? Es fácil suponerlo, cuando ya hemos visto hasta el hartazgo las engañifas a las que recurren para darles a los mensajes los significados que ellos desean que tengan, por encima del sentido que el propio autor de las palabras les propició. Un defensor de los trogloditas asesinos diría: “En verdad, eso es una declaración hecha solamente por oportunidad y conveniencia ante una audiencia que necesita que le digan lo que ella quiere escuchar. Estas no son las verdaderas intenciones de los líderes palestinos. Ellos realmente desean hacer la paz con Israel, solo que no lo pueden decir porque sino serían destituidos o el pueblo les quitaría su apoyo. Sería como traicionar a su pueblo. Fatah mantiene grandes diferencias con Hamas, y en el pasado Arafat ya reconoció a Israel. Es Israel el que no entiende el tremendo esfuerzo que hacen los palestinos para la paz. Es Israel el culpable de que los procesos de paz no avancen”.

Pues bien, si nos detenemos a analizar el arquetipo de la manifestación políticamente correcta del que cree ser una persona netamente comprometida con la paz aunque eso implique la desaparición forzosa de Israel, se pueden rescatar varios puntos que demuestran la ridiculez de la postura, el mermado entendimiento, y las equívocas técnicas de interpretación.

Lo que se insinúa de semejante mamarracho, en consonancia con la tradicional línea de pensamiento antiisraelí, es lo siguiente:

El mote de “declaraciones hechas por oportunidad y conveniencia” queda relegado a las declaraciones de guerra; cuando una declaración habla (y ya sabemos que recurriendo a la mentira) sobre la paz, automáticamente se toma como verdadera y se pone fuera de todo cuestionamiento acerca de la veracidad, legitimidad e intencionalidad subyacente. Porque los gobernantes palestinos son personas bondadosas; lo demás son deslices o pequeñas mentiritas piadosas.

La “audiencia que necesita que le digan lo que quiere escuchar” no solo se limita al público palestino; un embajador en India también debe manejarse en esos términos (no vaya a ser que los hindúes no puedan vivir tranquilos y den vueltas en la cama a la noche porque Fatah avisará que reconoce el derecho a la existencia de Israel de manera inequívoca). De hecho, en todo el Medio Oriente los representantes diplomáticos palestinos deben mantener la farsa de que odian a Israel cuando realmente lo aman, porque sino se desataría una guerra sin precedentes, y todo por culpa de los sionistas. Como los sionistas son la mayor amenaza a la paz mundial, y los conflictos entre los propios islámicos, islamistas, árabes, persas y turcos son su culpa, y el destino incierto de las revueltas árabes demasiado temprano llamadas “primaveras” son obviamente culpa de Israel, esta mentirita en miniatura que esconde el verdadero amor de los palestinos hacia los sionistas debe ser mantenida. Por su parte, el público occidental no debe considerarse como ese tipo de audiencia que nada más necesita que los líderes árabes le digan lo que quiere escuchar; cuando los árabes hablan en inglés, a los de este lado del mundo nos dicen la verdad en serio. El occidental puede distinguir la sinceridad en la voz de Arafat hablando de ramos de olivos, y su paternalismo le hace comprensible y soportable que a un pobre palestino haya que mentirle y manipularle el conocimiento subordinando sus ansias de verdad a un plan de conveniencia política mayor de los tiranos expertos en opresión.

 

Ahora bien, uno se pregunta: si en verdad los líderes palestinos fueran destituidos en caso de revelar sus auténticos planes, ¿cuál es entonces la legitimidad en su cargo como exponentes de la visión del pueblo palestino? Si los gobernantes llegaran a ser desplazados en caso de ser sinceros con los gobernados, y por lo tanto deben recurrir a la mentira y la falsificación ¿cuál es su representatividad como funcionarios públicos? ¿Es de preferencia el político que miente para conservar su posición y subordina los intereses de los gobernados a su propio plan? Suena a que los apologistas de estos tiranos manejan conceptos de paz, democracia y representación en base a la arbitrariedad. Lo peor de todo esto es que la evidencia demuestra que la verdad es el discurso palestino dirigido a los árabes, y no a los occidentales: la verdad es que los gobernantes palestinos quieren destruir a Israel, en vez de querer hacer la paz con él.
Las diferencias que mantenga Fatah con Hamas, pueden dejarse momentáneamente de lado para cumplir el objetivo máximo de destruir a Israel. Los líderes prefieren firmar acuerdos y unificar representaciones para embestir al enemigo sionista, y recién luego dirimir cuestiones internas. Su naturaleza bestial los lleva a matarse entre ellos como ya ocurrió, y a planear el derrumbamiento del otro; pero un pacto de mutuo acuerdo que perjudique a Israel, es siempre opción viable contra el enemigo sionista aunque dentro de casa no todo se haya limpiado.
Las diferencias en las naturalezas de los reconocimientos a Israel (como Estado, como Estado Judío, o simplemente como realidad de hecho sin derecho) han sido explotadas por los gobernantes palestinos para convencer a unos cuantos con supuestas intenciones de paz, y poder llevar a cabo con mayor margen de operaciones (cuando se trata de obnubilar y engañar al enemigo) el verdadero propósito que es el plan por fases para destruir a Israel enunciado hace ya largo tiempo por Arafat. Después de todo, la victimización palestina, las deformaciones históricas, las putrefacciones políticas y la cooperación de los idiotas útiles funcionales a los fines oprobiosos de los dictadores, harán quedar siempre a Israel como el malo de la película. En definitiva, muchos pueden decir una cosa, muchos pueden decir otra, y al final la culpa siempre la tienen los sionistas.

 

Más allá de cualquier entretejido estafador y de las artimañas a las que recurren los negadores de la realidad y aborrecedores de la verdad, los que realmente se preocupan por la existencia de Israel en óptimas condiciones de seguridad, tienen en cuenta el mensaje constantemente difundido como el pronunciado por el embajador palestino en India: tanto Fatah como Hamas son una banda de criminales deseosa de exterminio contra judíos.

 

No hay que dejar que estos malvados terroristas cumplan su cometido.

 

Fuentes:

(1) PA official: “[Israel] never had any shred of a right to exist” – Itamar Marcus y Nan Jacques Zilberdik

 

La felicidad y la furia

FELICIDAD:

Video de la Oficina del Primer Ministro de Israel:

FURIA:

Publicación de Cidipal:

200 mil personas festejan en Gaza

Mientras el Primer Ministro Biniamin Netanyahu advertía a los prisioneros liberados de retomar el camino del terrorismo, en Gaza aclararon que solo el secuestro de más soldados israelíes conducirá a la liberación de más prisioneros palestinos.

Hoy, por  lo menos 200 mil personas participan en Gaza de los festejos de bienvenida  a los 296 presos palestinos liberados de las cárceles israelíes a cambio de la liberación del soldado Gilad Shalit. Así lo transmitió el movimiento islámico a la Agencia de Noticias francesa. Gaza fue, en los últimos días,  decorada  con el color verde y sus principales calles fueron vestidas con las banderas de Hamas. La ceremonia de bienvenida a los prisioneros palestinos tuvo lugar en la Plaza Verde de la ciudad, con presencia del líder de Hamas, Ismail Haniye y otros dirigentes de su movimiento. Haniye fue fotografiado haciendo la señal de la victoria con sus manos.

En el gobierno de Gaza estuvieron atentos, durante todo el día, aún antes de la liberación de Shalit, de proyectar la mayor cantidad de imágenes triunfalistas. Asimismo, familias palestinas en Rafiah, los habitantes de Gaza y  algunos prisioneros liberados por el acuerdo, enviaron el mensaje a Israel incitando a continuar el secuestro de soldados israelíes. “Queremos un segundo Gilad Shalit”, dijeron muchos palestinos.

Uno de los prisioneros liberados en el trueque  llamó a las Brigadas Az- A- Din- Al Qasam a continuar trabajando, con seriedad, a fin de capturar más soldados israelíes y así liberar a los demás prisioneros palestinos. Agregó estar convencido “que la liberación de prisioneros será posible solo por medio del secuestro de judíos y su intercambio posterior”. La  liberación de prisioneros está mucho más cerca de los que todos imaginan. Agregó que, el acuerdo de intercambio de prisioneros, es una especie de punto de inflexión en la historia del conflicto con Israel. Cada  prisioneros liberado hoy en  Gaza y durante la segunda etapa del acuerdo, recibirá por parte de Hamas una vestimenta donde estará inscripta la leyenda “Lealtad a los liberados”.

En Rafiah egipcio, la madre de uno de los hombres de Hamas que secuestraron a Shalit en junio de 2006 fue entrevistada por el diario norteamericano The New York Times mientras llevaba, en sus manos, la foto de su hijo de 23 años, muerto durante el operativo de secuestro de Shalit. “Llegué a recibir a los prisioneros dado que son como mi hijo y mis hijas. No obtuvimos todavía el cuerpo de Mohamad. No oímos nada sobre ello”.

El gobierno de Hamas declaró, un rato antes, en Gaza, un día nacional de festejo y feriado en todas las instituciones gubernamentales para permitir a las multitudes de habitantes llegar y festejar el gran triunfo contra Israel”.

Shalit fue liberado por la mañana, tras su cautiverio a manos de Hamas por más de cinco años y medio. El acuerdo de intercambio de prisioneros comenzó hacia  las 2.30 hs. de la madrugada, cuando los primeros prisioneros abandonaron la prisión de HaSharon. Después de las 6.00 hs. ya estaban los 477 prisioneros  en diferentes puntos fronterizos, iniciándose  la espera de Gilad Shalit. Después de las 7.00 hs. informaron fuentes de Hamas en Egipto que Shalit había sido entregado a los egipcios y  estaba camino a Israel, y así, al mismo tiempo, se puso en práctica la  liberación de prisioneros.

Horas después de ser liberado, Los padres de Gilad pudieron finalmente abrazarlo por primera vez tras 1.941 días. El Primer Ministro, Biniamin Netanyahu, saludó a la familia y dijo: “Les devolví a vuestro hijo a casa”.  Netanyahu, el Ministro de Defensa, Ehud Barak y el Jefe del Estado Mayor, Benny Gantz acompañaron a Gilad a una habitación donde permanecía su familia y su padre, Noam, pudo acercarse y abrazarlo. “Shalom, Gilad” dijo Netanyahu. “Bendita sea tu vuelta a Israel. Qué bien que has vuelto a casa!”, Tras ello, se le brindó, a él  y su familia, un tiempo para el reencuentro.

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“Israel debe desaparecer”

Bernardo Ptasevich

AURORA-ISRAEL.CO.IL

14/10/2011

“Israel debe desaparecer”, pasó a ser una de las frases más difundida por los medios mundiales y utilizada por líderes de países árabes e islamistas. Cuando amenazar de muerte a una persona es un delito penado por la ley, amenazar de muerte a un país y a una comunidad entera es tomado como algo sin importancia y difundido con total impunidad.

Brasil permite amenazar a Israel

Veja, la revista brasileña de mayor tirada, señala en un reporte del periodista Reinaldo Azevedo las recientes declaraciones del embajador de la OLP en Brasil, Ibrahim Alzeben. Ante un foro de estudiantes brasileños y por consiguiente ante la mirada silenciosa y aprobatoria del Gobierno de Brasil afirmo que “Israel debe desaparecer”. Para dejar bien en claro su declaración agregó: “No es el embajador de Irán o el presidente Ahmadineyad quien les está hablando”.

La posición de este individuo y su organización no puede sorprendernos. Sin embargo, la recepción y aceptación de tales afirmaciones por parte del Gobierno brasileño es un nuevo llamado de atención sobre el rumbo que está tomando la posición sudamericana en esta cuestión. Es una fábrica de antisemitismo en la que sus líderes mal informan y promueven con mentiras la desaparición de un país miembro de las Naciones Unidas en manos de sus verdugos islamistas.

La posición de Ahmadineyad es más que conocida. Irán organizo y patrocino un encuentro para pedir “la liberación de toda Palestina” a través de la lucha armada. No puede entenderse de otra forma que no sea incitarlos e invitarlos a que los acompañen en un ataque armado a Israel. La reunión fue titulada “Conferencia Internacional sobre la Intifada Palestina” y tuvo como participantes a delegaciones parlamentarias de más de 70 países. No dispongo de la lista de asistentes, pero Ahmadineyad puede decir tranquilamente: “No estamos solos”.

Es imprescindible que el Gobierno israelí detecte a cada uno de los asistentes a este y otros encuentros similares así como a los Gobiernos que reciben dirigentes islamistas que amenazan a Israel en sus países haciéndolos cómplices de tales deseos. Con ello se debe ir armando el mapa en el que nuestros enemigos y sus socios estén bien identificados.

Muchos de ellos, con doble cara, permiten estas manifestaciones y apoyan estos eventos a la vez que mantienen por conveniencia relaciones cordiales con Israel y los Estados Unidos. Sin embargo apoyar a quienes nos quieren hacer desaparecer los pone claramente en la otra vereda.

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, dijo en un discurso ante la conferencia, que “el establecimiento de Israel fue el crimen histórico más atroz”. De la boca de este trastornado fanático pueden salir las frases más hirientes y terribles.

Que representantes de tantos países escuchen esto como una verdad es realmente preocupante.

El pedido de Abás ante la ONU para que reconozcan el Estado palestino, también fue rechazado por el líder religioso de Irán, el ayatollah Jamenei, quien dijo que cualquier acuerdo que acepte la existencia de Israel dejaría para siempre “un tumor canceroso” y amenazaría la seguridad de Medio Oriente. ¿Hasta cuándo estos dirigentes de un país que se acerca peligrosamente a la obtención de armas nucleares podrá seguir amenazando a Israel sin sufrir consecuencias? ¿Hasta dónde se le permitirá llegar en su carrera nuclear sin decidir otra cosa que leves sanciones que ya han demostrado poder superar con facilidad?

Hamás y Hezbollah, la misma consigna


Los líderes de Hamás han desaprobado cada una de las iniciativas de negociación que se emprendieron inicialmente entre la AP e Israel. No lo han hecho por no estar de acuerdo con alguna de las cláusulas que se negociaban, ni para mejorar su posición en un futuro acuerdo. Simplemente no conciben ninguna posibilidad de vivir al lado de Israel como país de los judíos.

Ellos no han cambiado en nada su posición idéntica a las descriptas anteriormente. Quieren hacer desaparecer a Israel, tirar a los judíos al mar y ocupar todo su territorio para instalar allí el Estado palestino.

Hezbollah no le va a la zaga. Nasrallah también es propulsor y ejecutor de acciones en torno al mismo fin. Son dos organizaciones que verían felices la desaparición de Israel.

El mundo ya no sólo observa. El mundo occidental y por supuesto el islamista ya no sólo observan los deseos de los fanáticos en su objetivo de eliminar un país de la faz de la tierra. Ahora participan de los foros, concurren a los eventos, permiten disertar en sus instituciones oficiales y en sus universidades, apoyan con su mano levantada posiciones extremas sin ponerse siquiera colorados.

Los intereses económicos, el temor a ser enemigo de quienes demuestran ensañarse con sus enemigos sin contemplación de ninguno de los derechos humanos, la infiltración de miles de elementos extremistas en sus poblaciones y sobre todo la permisividad y complacencia de líderes que se alistan en el populismo y creen conveniente apoyar cualquier causa que los mantenga en el poder.

Así buscan el apoyo de los millones de antisemitas, de los racistas, de los intolerantes, de los violentos, y de todo grupo extremista de personas que no quieren tener en su oposición. De esta forma los que cometen delitos blanquean sus acciones ilegales haciéndolas parecer legales a la vista de quienes tienen que juzgarlas y no lo hacen por conveniencia. El mundo está al revés. Los malos se visten con trajes de buenos para que las maldades parezcan acciones de beneficencia. Los demás, que serían los normales pasan a ser perseguidos por no adherirse a estas corrientes fanáticas que están de moda en varios puntos del planeta. Las organizaciones que deberían controlar y mediar para que esto no suceda son por el contrario recipientes de odio que refractan en sus plenarios ante cuanta cámara de televisión tengan a mano.

Las organizaciones de derechos humanos no hacen más que tolerar la violación de los mismos y miden con diferente vara según le convenga a quienes la integran.

El mundo está al revés, de tal forma que es incierto el final del camino. Si no hacemos nada vamos a vernos arrastrados por este torrente de maldad y destrucción que realmente podría cumplir con sus objetivos. Nada podemos hacer si no reconocemos que el problema existe y que es realmente de dimensiones alarmantes.

Hoy Israel es el objetivo a desaparecer. Pero no canten victoria quienes inocentemente o a sabiendas apoyan o hacen la vista gorda. Cualquiera de ustedes podrá ser el próximo.

El fanatismo islámico no tiene límites y quiere todo, absolutamente todo. Cuando consiga lo primero irá por el resto. El resto son ustedes.

 

Difusion: www.porisrael.org

Mario Vargas Llosa: el amigo prescindible de Israel

Por Julián Schvindlerman

Libertad Digital (España) – 10/10/11

 

La caricatura que adorna la nota de Mario Vargas Llosa, titulada “El Estado palestino”, plasmada centralmente en la página de opinión de La Nación el sábado 1 de octubre, es impactante y preciosa. Presuntamente refleja a Palestina corporizada en una odalisca occidentalizada por la visión del ilustrador, el genial Nuno: ella es pelirroja, de ojos claros, piel blanca, delgada y cautivante, y se exhibe en sonriente esplendor. De su nuca vuelan al viento flores y la bandera palestina. Tal como pintores renacentistas retrataron a Jesús de Nazarteh como si hubiera sido Jesús de París -un apuesto hombre blanco de ojos azules- Nuno nos entrega una Palestina idealizada y romantizada al límite máximo de la imaginación y del sesgo occidental. La caricatura es una perfecta caricatura de la parcialidad periodística contemporánea.

 

Nuno ha hecho un excelente trabajo, como siempre. Ha captado la esencia del mensaje del autor y lo ha transformado en una ilustración extraordinariamente elocuente. La Palestina presentada en toda su hermosura y candor es exactamente como ella es vista por el Premio Nobel de Literatura peruano. Aunque, en rigor, Vargas Llosa se vale de la causa palestina para criticar a Israel más que para efectuar una defensa de esa causa. Tal como el difunto José Saramago y otros tantos anteriormente, los palestinos le son funcionales al escritor como vehículo de denostación de los israelíes. A diferencia de Saramago y otros, Vargas Llosa hace ello mientras apela al viejo truco del antisemita infantilmente convencional, sólo que con un leve twist: del “yo tengo un amigo judío” como preludio al ataque judeófobo, él pasa al “yo tengo un amigo israelí” como antelasa para su diatriba antiisraelí. Eso no hace de Vargas Llosa un antisemita, simplemente un copión: se vale de un recurso tan poco original como carente de credibilidad.

 

Con alarmante deshonestidad, él se presenta como un “amigo de Israel” para proceder a cuestionar -con la prosa punzante tan típicamente suya- prácticamente todas las políticas del gobierno actual, hallando en el premier Benjamín Netanyahu y en el movimiento de los colonos a los principales responsables por la ausencia de la paz. En su nota encontraremos referencias -infaltables en un texto de este tenor- a “las corrientes más extremistas del lobby judío norteamericano”, a una sociedad israelí en pleno “proceso de radicalización derechista” y a una dirigencia israelí cautiva de un “encasillamiento prepotente”. Una vez sentada la noción de la culpabilidad oficial israelí por la ausencia de la paz, el escritor expande su condena del gobierno de Israel hacia la nación de Israel, la que “ha perdido aquella superioridad moral que la opinión pública del mundo entero le reconocía” y cuyo sistema democrático “ha perdido su carácter modélico” para transformarse en un estado opresor que tiene al pueblo palestino “cautivo en su propio país”, sometido a “una servidumbre colonial intolerable en el siglo XXI”. El autor se ocupa en dejar saber que su crítica (feroz) se nutre de una genuina preocupación por el destino del estado judío: “la sistemática destrucción de la sociedad palestina” que Jerusalem lleva adelante es fruto de sus “políticas suicidas” que ponen en peligro “la supervivencia de Israel”. Según parece, Vargas Llosa tan sólo quiere salvar a Israel de sí misma y ve en los minoritarios israelíes de ultraizquierda -que en su visión peculiar sólo ellos luchan por la paz- al bastión moral del país. “Los verdaderos amigos de Israel”, dice solemnemente, “debemos aliarnos con ellos”.

 

¿Pero quién es un verdadero amigo de Israel? Afortunadamente, Vargas Llosa enfrenta el asunto y ofrece la siguiente definición: “A mi juicio, es amigo de Israel quien, reconociendo el derecho a la existencia de ese país -admirable por tantas razones-, obra, en la medida de sus posibilidades, para que ese derecho sea reconocido por sus vecinos árabes e Israel, garantizado su presente y su futuro, pueda vivir en paz y armonía dentro de fronteras seguras e internacionalmente reconocidas”. Esta definición es aceptable, lo que resta por determinar es en que medida los textos de Vargas Llosa encajan con la misma. Uno puede citar múltiples artículos de Carlos Alberto Montaner o de Pilar Rahola, por dar dos ejemplos, y apreciar que encuadran cómodamente con la definición. ¿Pero puede uno con objetividad identificar algún artículo de años recientes de Mario Vargas Llosa y ver en él los elementos de su propia definición? ¿Es criticar artículo tras artículo las políticas de Israel asistir al esfuerzo de que ella sea reconocida por sus vecinos? ¿Es ignorar los dilemas reales de la seguridad israelí ayudar a que algún día goce de fronteras seguras? ¿Es cuestionarla continuamente contribuir a que Israel pueda vivir en paz y armonía a futuro? 

 

Seamos claros: Vargas Llosa tiene el perfecto derecho a abrazar la posición ideológica e intelectual que él desee concerniente a Israel y a ser todo lo parcial, tendencioso -e incluso malicioso- que le venga la gana. Él tiene el derecho a seguir publicando notas espantosamente críticas de Israel en todos los diarios del mundo que él quiera y en todos los idiomas que guste. Incluso tiene el derecho a continuar con su prédica inverosímil de que su motivación es puritana y su intención, noble. Pero él debe tener algo igualmente en claro. Ello podrá seguir seduciendo a los editores de El País en España y al Comité Nobel en Suecia. A muchos judíos, sin embargo, sus proclamas de amistad nos suenan huecas.

Guilad regresa a casa

Gilad Shalit y la Tortuga de Mar

El polémico intercambio pone de relieve una extrema diferencia: Israel valora la vida.

Rab. Ken Spiro

Aish.com

Hace un par de años recuerdo haber visto un contraste increíble en YouTube. Una tortuga laúd muy grande y muy vieja (que está en la lista de especies en peligro de extinción) había sido atrapada en la red de un pescador de la costa de Gaza. La hermosa criatura fue llevada a la costa y rodeada por una gran multitud de habitantes de Gaza. La tortuga fue arrastrada detrás de un camión, volcada sobre su espalda y luego sacrificada.

 

Más arriba, en la costa mediterránea de Israel, una tortuga de mar mucho más joven y más pequeña había sido herida por un barco y perdió uno de sus miembros. La tortuga fue rescatada por algunos israelíes y llevada a un refugio de tortugas especial donde fue operada, alimentada hasta recobrar la salud y luego liberada de nuevo al mar.

 

El contraste no podía ser más extremo.

 

Cuando me enteré del inminente intercambio de Gilad Shalit por más de un millar de presos palestinos, muchos de ellos con “sangre en sus manos”, me acordé de esas dos tortugas.

 

Para mí esas dos tortugas representaban un microcosmos de los valores de Israel y del pueblo judío versus los de los enemigos que nos rodean.

 

En el verano de 2006, después de que Israel se había retirado de Gaza, Gilad Shalit fue secuestrado, por terroristas de Hamas, de un tanque israelí que vigilaba la frontera de Israel con Gaza. Los terroristas habían hecho un túnel por debajo de la valla de seguridad y, después de matar a los otros miembros de la tripulación, arrastraron a Shalit de vuelta a Gaza. En violación del derecho internacional, a nadie se le permitió entrar en contacto con él, ni siquiera a la Cruz Roja.

 

Israel tiene miles de prisioneros de seguridad palestinos. Todos son tratados humanamente según el derecho internacional. Tienen el derecho a representación legal, visitas de la familia y  de la Cruz Roja e, incluso, oportunidades de educación mientras están en prisión.

 

El contraste más llamativo es la actitud de las dos partes en relación a la liberación de estos cautivos. El gobierno israelí ha trabajado incansablemente por la liberación de Gilad. Tan importante es la vida de un soldado, que el gobierno de Israel está a punto de repetir lo que ha hecho muchas veces antes: embarcarse en intercambios de prisioneros polémicos y asimétricos, con el fin de liberar a unos pocos o incluso a un prisionero israelí. Estos intercambios han demostrado ser muy problemáticos; cientos de israelíes han resultado muertos o heridos por terroristas que fueron liberados en uno de estos intercambios y luego regresaron al terrorismo. Controversia a un lado, la preocupación por la vida de un soldado es un poderoso testimonio de la humanidad y la fuerza moral de Israel y de la profunda preocupación que el judaísmo siempre ha tenido por el valor de la vida, un valor que el pueblo judío le enseñó al mundo.

 

El contraste con los adversarios de Israel en Medio Oriente no podría ser más extremo. La primera pregunta que la comunidad internacional realmente debería formular es ¿Por qué el mundo árabe tienen tan poco respeto por su propia gente, que piensa que la vida de un judío vale más que la de mil árabes? ¿No son estos intercambios, por lo general, un trato de uno por uno? Tal vez no debería sorprendernos. Estas son las personas que trajeron al mundo secuestros y atentados suicidas, que crían a sus hijos para querer ser mártires y que disparan cohetes desde escuelas y hospitales. Han demostrado, una y otra vez, que la vida humana, incluso la vida de su propio pueblo, tiene muy poco valor.

 

La ex Primer Ministro Golda Meir dijo una vez: “Sólo tendremos paz con los árabes cuando ellos amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros”. Desgraciadamente, el mundo árabe parece moverse cada vez más lejos de este objetivo y la verdadera paz aún parece un sueño lejano.

 

Pero no terminemos con una nota negativa. El pueblo judío está a punto de celebrar la festividad de Sucot. Un tema principal de Sucot es la alegría, el apreciar la belleza y la maravilla de la creación de Dios y centrarse en el carácter especial y la misión única del pueblo judío.

 

Al celebrar Sucot este año, seamos conscientes de que, a pesar de que el pueblo judío e Israel enfrentan muchos peligros y desafíos, hay mucho de qué disfrutar. Tengamos un placer especial en los valores que nosotros, el pueblo judío, no sólo hemos enseñado al mundo, sino con los que hemos vivido durante siglos, a pesar de soportar grandes dificultades en manos de las naciones del mundo.

 

A pesar de vivir en el más áspero “vecindario” del mundo, rodeados de hostilidad, guerra y terrorismo, los judíos de Israel no sólo han mantenido su dignidad, sino que han creado un país próspero, productivo, libre, democrático y tecnológicamente avanzado, que es verdaderamente un testimonio del poder y de la humanidad del pueblo judío, del espíritu judío y de la fe judía.

 

Para los padres de Shalit y otros que han trabajado tan incansablemente durante estos más de 1900 días para asegurar su liberación, el nivel de alegría en este momento es inconmensurable. Sí, el acuerdo es controvertido, las personas razonables tienen razones para oponerse. Cualquiera que sean, demos gracias por el júbilo de un muchacho judío que se reúne con su familia y con su pueblo.

 

http://www.aish.com/jw/s/Gilad_Shalit_and_the_Sea_Turtle.html

Traducido para porisrael.org por José Blumenfeld

Difusión: www.porisrael.org

La gran mentira palestina

Esa “historia” de los palestinos de una Tierra Santa “libre de judíos”. Dennis Prager‏

Hace unos cinco años, fui invitado por la Institución Hoover para dar una conferencia en la Universidad de Stanford.

Casualmente, el Día de la Independencia de Israel cayó durante esa semana, así que me invitaron a hablar en la ceremonia de conmemoración que celebraban los estudiantes pro-Israel. En mi charla, comenté que el quid de la cuestión en el conflicto palestino-israelí es que la mayoría de los palestinos buscaban que Israel dejara de existir.

Después de mi charla, una mujer se me acercó y se presentó como una activista por la paz. Ella me dijo que no podía estar de acuerdo conmigo porque los palestinos, en su opinión, estaban bastante dispuestos a aceptar la existencia de Israel.

Sucedió que, a unos 50 metros de distancia de donde se celebraba la conmemoración de la existencia de Israel, se llevaba a cabo una manifestación contra Israel dirigida por los estudiantes palestinos. Así que le dije a la mujer que fuera allí y se mezclara con los estudiantes palestinos como una activista por la paz – la manera para obtener de inmediato su confianza -, y que luego les preguntase si estaban dispuestos a reconocer el derecho del Estado judío de Israel a existir.

Le dije que me apostaría 5 dolares a que no responderían de manera afirmativa.

Ella aceptó la apuesta y se dirigió a los estudiantes palestinos. Después de 10 minutos, regresó.

Y bien”, le pregunté, “¿quien ganó la apuesta?“.

No sé“, respondió ella.

No la entiendo“, le contesté. “¿No le respondieron?

Me preguntaron, ¿qué quieres decir?“, me respondió.

Le dije que me debía 5 dolares pero que no se los iba a cobrar.

A principios de este mes estuve en Ramallah, la capital de facto de la Autoridad Palestina, donde entrevisté a Ghassan Khatib, el director de Medios de Comunicación del gobierno de la Autoridad Palestina y el portavoz del presidente palestino Mahmoud Abbas. Yo le hice la misma pregunta: ¿Es que los palestinos van a reconocer a Israel como Estado judío?

Él fue más directo que los estudiantes palestinos en Stanford. Su larga respuesta consistió en un rotundo “No”.

No hay pueblo judío, me dijo, así que ¿cómo puede haber un país judío? La posición palestina es que hay una religión llamada judaísmo, pero que no hay tal cosa como un pueblo judío. (Curiosamente, los judíos sólo hacen referencia a su pertenencia a una religión una vez en toda la Biblia hebrea. En el Libro de Esther, por el antisemita Haman).

En otras palabras, los palestinos – la población que compone un grupo nacional que nunca existió con el nombre de “Palestina” hasta bien entrado el siglo XX – niegan la existencia de la nación más antigua en el mundo – de las que aún permanecen -, una que data de más de 3.000 años.

Eso si que es verdadera chutzpah.

De hecho, los palestinos niegan que los judíos hayan vivido en Israel. Es por eso que Yasser Arafat no podía admitir que Jesús fuera un judío, sino más bien, y de acuerdo con Arafat, “Jesús era un palestino”. Reconocer que Jesús era judío significaría reconocer que los judíos vivieron en Israel miles de años antes – y en un Estado judío por otra parte -, mucho antes de que los musulmanes existieran, mucho antes de que los árabes se trasladaran allí, y miles de años antes de que alguien se llamara a sí mismo un árabe palestino [N.P.: antes también designaba a los judíos residiendo en la Tierra de Israel].

En el discurso del presidente palestino ante las Naciones Unidas la semana pasada, esta negación de la historia judía se reafirmó. Así, en un discurso sobre Israel y los palestinos, ni una sola vez pronunció la palabra “judío” o “judaísmo”.

He aquí un ejemplo de esa historia de Israel/Palestina libre de judíos de Abbas:

“Vengo ante ustedes hoy desde Tierra Santa, la tierra de Palestina, la tierra de los mensajes divinos, de la ascensión del Profeta Muhammad (la paz sea con él) y el lugar de nacimiento de Jesucristo (la paz sea con él)…”.

No se hace mención de los judíos. Al parecer, sólo existían cristianos (¿sabrá Abbas que Jesús era judío?) y musulmanes, los cuales siempre habrían vivido en “Tierra Santa”. Y para Abbas, la Tierra Santa no es Israel, es Palestina. El que fueran los judíos quienes hicieran de esta tierra una Tierra Santa es un hecho histórico negado por los palestinos.

Israel, desde el punto de vista palestino, es el Estado de Israel, no un Estado judío. Como escribió el embajador de Israel en los Estados Unidos, Michael Oren, en un artículo en el The Washington Post del viernes pasado:

“Dos propuestas de paz ha hecho Israel, en 2000 y 2008…, allí se reunieron casi todas las demandas de los palestinos para formar un Estado soberano en las áreas ganadas por Israel en la guerra de 1967 – la Ribera Occidental y Gaza, e inclusive Jerusalén Este -. Sin embargo, el presidente palestino Yasser Arafat rechazó la primera oferta y Abbas ignoró la segunda, por la misma razón que sus predecesores rechazaron el Plan de Partición de 1947.

Cada vez que la aceptación de un Estado palestino significa aceptar al Estado judío, esa concesión se convierte en algo imposible para los palestinos”.

Ese es el problema. No los asentamientos. No los límites. Los palestinos, como la mayoría de sus hermanos árabes y musulmanes, como muchos otros en otros lugares, nunca han reconocido que los judíos regresaron a Israel, ya que nunca han reconocido que los judíos tuvieran un hogar nacional allí. Y encima ni siquiera reconocen que los judíos son un pueblo.

¿Los palestinos quieren la paz? No tengo ninguna duda de que lo desean. Pero no con el Estado judío.

El Estado Palestino. Ricardo Ruiz de la Serna

Los palestinos tienen derecho a un Estado. En realidad, podría existir ya desde 1948 si ellos y los países árabes no hubiesen rechazado la partición de Palestina que aprobaron las Naciones Unidas. Es inevitable conmoverse ante el sufrimiento de los habitantes de Gaza. Cualquiera se indigna ante las fotografías —que cada día, cada semana, cada mes- nos muestran a niños y adolescentes lanzando piedras o enarbolando pancartas que piden libertad. Es más difícil ver el dolor de las víctimas del terrorismo israelíes y el terror de los niños de Sderoth ante los cohetes de Hamás porque estas fotos casi nadie las publica.

 

Sin duda, los palestinos tiene derecho a vivir en paz y libertad pero la comunidad internacional se ha limitado a mirar cuando el liderazgo de la llamada causa palestina ha estado en manos de terroristas, irresponsables corruptos y tiranos. Por desgracia, como dijo Abba Eban, los líderes palestinos nunca pierden una oportunidad de perder una oportunidad. Suena a broma, pero el viejo ministro israelí, en realidad, estaba entonando un lamento. Nadie ha pedido cuentas —hasta ahora- a los líderes que utilizaron a su pueblo —hombres desarmados, mujeres, niños- como escudo humano para proteger arsenales, polvorines y terroristas. Aún no han respondido ante la justicia quienes llevan sesenta años adoctrinando a los niños palestinos en el odio a los judíos y a Occidente. Algún día habrá que preguntarse dónde están los millones de dólares de ayuda robados a los palestinos por sus propios líderes durante décadas.

 

El Estado palestino debe nacer del acuerdo, no de una declaración unilateral. Debe brotar de las negociaciones, no de las maniobras políticas en las Naciones Unidas. Cuatro Primeros Ministros israelíes —Barak, Sharon, Olmert y Netanyahu- han apoyado la solución de dos Estados: uno para los israelíes y otro para los palestinos. Israel recauda y entrega la mayor parte de los impuestos que sostienen la Autoridad Palestina: dos tercios del presupuesto de la ANP. La cooperación económica y los intercambios comerciales con Israel han permitido el desarrollo de Cisjordania en los últimos años como nunca antes se había conocido. Mahmud Abbas está en una posición de debilidad porque su mandato ha terminado y porque sigue sin controlar Gaza. El Estado palestino nacería dividido por sus propias luchas internas. Por desgracia, en las Naciones Unidas, nadie exige responsabilidades a los regímenes de Irán y Siria por el apoyo a los terroristas de Hamás que asesinan, secuestran, roban y matan a su propia población, a la que tiene de rehén. Bueno, al menos en esto hay cierta coherencia aunque es siniestra: en las Naciones Unidas tampoco pide nadie responsabilidades a estos tiranos por lo que hacen con los sirios y los iraníes en sus propios países.

 

Los palestinos merecen un Estado pero también merecen un liderazgo mejor y unos aliados responsables. En Palestina debe haber un Estado democrático pero esto es difícil cuando a las elecciones concurre una organización terrorista como Hamás. He aquí la tragedia de los palestinos: son víctimas de su propio liderazgo y son instrumentos en manos de tiranos y terroristas que los utilizan a su antojo. Mahmud Abbas ha tenido oposición interna porque aún son muchos los palestinos que exigen un Estado desde el Mediterráneo hasta el Jordán, es decir, la eliminación de Israel. Se cuestiona, incluso, que Abbas tenga la legitimidad para reclamar sólo un Estado con las fronteras previas a la Guerra de los Seis Días. Los órganos de Fatah y la Organización para la Liberación de Palestina están en manos de funcionarios leales a Mahmud Abbas pero no necesariamente representan el sentir de la mayoría de los palestinos. Los representantes de la Autoridad Palestina han recorrido buena parte del mundo para recabar apoyos internacionales pero Mahmud Abbas no ha viajado a la Franja de Gaza para recabar su apoyo y convencer a los terroristas de que, al menos, reconozcan al Estado de Israel y dejen de buscar su destrucción. Por desgracia, el mayor problema de Mahmud Abbas no es Israel sino el terrorismo y la división entre los propios palestinos.

 

Los palestinos deben tener un Estado pero hasta ahora lo único que han conseguido sus líderes ha sido más terrorismo, más violencia y más muerte para ellos mismos y para sus vecinos israelíes. Los mayores problemas de Oriente Medio son el terrorismo, la proliferación nuclear, la corrupción y la falta de democracias en la región. Nadie sabe adónde conducirán los procesos revolucionarios en Túnez, Egipto, Libia, Yemen y Siria. No sabemos qué sucederá si se sigue tolerando que los ayatollahs engañen a la comunidad internacional sobre el verdadero propósito de su programa nuclear. Hizbolá sigue controlando, de facto, El Líbano, que preside el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (sí, sí, como lo está leyendo…)

 

El sufrimiento palestino debe dejar de ser un recurso para la propaganda de las tiranías y sus responsables deben empezar a explicar por qué después de más de sesenta años han sido incapaces de encontrar una solución pacífica al conflicto con sus vecinos israelíes. Los líderes palestinos deben dar muchas explicaciones sobre el terrorismo, la corrupción, la represión, la ausencia de derechos humanos y la irresponsabilidad por décadas. Alguien debe explicar a los palestinos por qué Hamás sigue teniéndolos como escudos humanos y gasta en terrorismo, armas y explosivos la energía y los recursos que debería dedicar a mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Gaza.

 

Los palestinos han de tener un Estado pero eso requiere negociación, sentido común y responsabilidad. Ha llegado el momento de dejar el victimismo y la educación en el odio que han padecido los palestinos durante todos estos años y sentarse a hablar de paz, de seguridad y de cooperación entre palestinos e israelíes. Es hora de liberarse de la tutela teocrática de Irán, Hizbolá y sus aliados sirios. Ha llegado el momento de trabajar para la paz y no para el conflicto. Hay que dejar las maniobras políticas y los golpes de efecto en Naciones Unidas. El Estado palestino debe nacer de la negociación bilateral con Israel, del realismo y la responsabilidad, del espíritu de Oslo y de la voluntad de fijar fronteras estables y seguras.

 

Ojalá esta vez el liderazgo palestino esté a la altura.

 

El Imparcial

Para los que entienden inglés, el discurso de Bibi en la ONU con su audio original:

(La única defensa contra el mundo es un conocimiento perfecto de él)

 

Declaración de la Independencia Unilateral Palestina – CIDIPAL

Declaración de la Independencia Unilateral Palestina
Talking Points
 Israel no se opone a un Estado palestino, sólo a su declaración unilateral
 Cabe hacer énfasis en que el tema en discusión no es la cuestión del establecimiento de un Estado palestino, sino el medio que está siendo utilizado para lograrlo. Las acciones unilaterales no llevarán a la paz, sino que complicarán cualquier proceso de paz.
 El Gobierno de Israel, en común con los gobiernos anteriores, está dedicado a la solución de dos Estados para dos pueblos, que viven uno al lado del otro, en paz y seguridad.
 Israel continúa comprometida con la búsqueda de la paz y cuenta, desde hace tiempo,  con comprobados antecedentes de realizar concesiones estratégicas con ese fin. A lo largo de las últimas décadas, demostró  su buena voluntad de negociar transferencias de tierras, abandonar Sinaí para la paz con Egipto y desconectarse de Gaza y el sur del Líbano.
 Las negociaciones son el único camino hacia una paz verdadera.  El único camino para alcanzar una paz verdadera y sostenible es a través de las negociaciones. Una declaración unilateral de condición de Estado viola el principio básico de paz negociada.
Israel sigue demostrando su interés en su participación en negociaciones bilaterales para resolver el conflicto. El liderazgo palestino, por otra parte, tomó la  decisión que ya no se encuentra interesado en negociaciones directas con Israel  y prefiere intentar forzar su solución sobre Israel a través de la presión internacional.
 Israel hace un llamado  al liderazgo palestino para retornar a la mesa de negociaciones,  sin precondiciones, de modo que pueda encontrarse  una resolución genuina y duradera.
 Las soluciones impuestas desde afuera no traerán la paz
 Todos los intentos pasados de importar una solución al conflicto por parte de grupos de afuera fallaron. La paz tampoco puede ser impuesta. La historia demostró  que los tratados de paz,  entre Israel y sus vecinos,  fueron posibles a través de negociaciones entre las partes. En este caso también, la paz sólo será alcanzada en negociaciones directas.
 Los asuntos centrales no serán resueltos a través de una resolución de Naciones Unidas
 Incluso si fuera alcanzada en Naciones Unidas una resolución en relación al Estado palestino, los palestinos no podrán evitar las negociaciones con Israel si desean lograr la paz. Ninguno de los temas centrales – incluyendo fronteras, Jerusalén, refugiados y agua – será resuelto por una resolución de Naciones Unidas.
 Una resolución de Naciones Unidas perjudicará los esfuerzos por la paz, encerrando a los palestinos en posturas que no pueden ser sostenidas y descartando los compromisos necesarios para cualquier acuerdo de paz.
 Una declaración unilateral socava los principios básicos del proceso de paz en Medio Oriente
 Una declaración unilateral de un Estado palestino socava todos los marcos aceptados internacionalmente para la paz en Medio Oriente (Resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas 242, 338, 1850;  la Hoja de Ruta; declaraciones del Cuarteto, etc.), que llaman a una resolución del conflicto acordada y mutuamente negociada, y que rechazó sistemáticamente las acciones unilaterales.
 Una acción palestina unilateral viola los acuerdos existentes
 Una declaración unilateral del Estado palestino violaría los acuerdos de paz bilaterales existentes palestino – israelíes, más notablemente el Acuerdo Interino desde 1995, que prohíbe expresamente la acción unilateral por cualquiera de las partes para cambiar el estatus de la Margen Occidental y Gaza, previamente a lograr un acuerdo negociado de estatus permanente.
 Las posibilidades de violencia
 Las maniobras palestinas de Naciones Unidas podrían tener implicancias para la situación en el lugar. Ciertos informes indican que, los palestinos, están planificando manifestaciones que coincidan con sus movimientos políticos, demostraciones que podrían terminar en violencia. Más aún, cuando los palestinos tomen conciencia que, sus movimientos políticos, no se traducen en un cambio de sus condiciones, su desilusión también podría llevarlos a la violencia.
 Israel espera que, la Autoridad Palestina, mantenga el orden público y evite que la situación se desintegre en violencia. Israel dará los pasos necesarios para preservar la soberanía de sus fronteras y la seguridad de sus ciudadanos.
 El reconocimiento prematuro de un Estado palestino significa el reconocimiento de terroristas
 Durante la preparación para la declaración unilateral de un Estado, la Autoridad Palestina firmó  un acuerdo de reconciliación con Hamas. Hamas continúa llamando a la destrucción de Israel y rechaza las condiciones más básicas de la comunidad internacional para el reconocimiento como un actor legítimo en la región. Apoyar ese acuerdo, sin ningún cambio de postura por parte de Hamas, serviría como un reconocimiento internacional de facto de la legitimidad de Hamas.
 Hamas continúa siendo reconocido como organización terrorista, fuera de la ley en numerosos estados en todo el mundo, incluyendo el Reino Unido y los Estados Unidos. Busca la destrucción de Israel y rechaza los tres Principios del Cuarteto (Reconocimiento del derecho a la existencia de Israel, aceptación de los acuerdos existentes y un fin a la violencia).

http://www.cidipal.org/index.php?option=com_content&task=view&id=6750&Itemid=27

¿De qué socio palestino hablan?

Muchos que piensan que Israel quiere la paz y debe forzosamente avanzar hacia la creación de un Estado palestino, afirman que tiene un socio. Otros afirman que en los proyectos de negociación, ese palestino es el socio que verdaderamente quiere la paz mientras que Israel es el socio ausente que dificulta los procesos. Ambos grupos de analistas, ¿de qué socio palestino hablan? ¿Del presidente de la Autoridad Palestina Mahmoud Abbas? Aunque en ocasiones parezca una tomada de pelo, a él se refieren. Lo pintan como un luchador por su pueblo que se basa en el amor hacia sus hermanos y despliega una lucha auténtica en su nombre en aras de la necesitada paz. Por muy romántica que suene esa mentira, no es más que eso: una mentira.
Abbas no puede invocar amor por su pueblo, ni siquiera un proceder racional hacia los  derechos y necesidades de sus miembros. A muchos los mantiene en campos de refugiados para utilizarlos como punta de lanza en sus reclamos, a los fines de conseguir adeptos a la causa. Continúa sometiéndolos a la bajeza para dar lástima ante el mundo y obtener favores políticos. Los denigra y arroja a la degradación humana cual mendigos que dependen únicamente de la beneficencia de otros. No les permite la digna autosustentabilidad.
Abbas es aliado de la agrupación terrorista islamista Hamas, con la cual en conjunto demuestran su desprecio hacia los judíos en particular y a la humanidad en general, promoviendo asesinatos y masacres. Ahora bien, el desprecio también se proyecta, aunque en otro nivel, sobre los propios palestinos. Hamas lleva adelante un gobierno islamista totalitario en la Franja de Gaza que oprime a los palestinos con ferocidad. Los gobernantes se transforman en victimarios de su pueblo víctima, y Abbas lo convalida. No se puede decir que el presidente de la AP sea un amoroso con sus hermanos. Por el contrario, colabora con sus verdugos.

Abbas ve a los palestinos como medios para alcanzar sus fines: ellos sufren los errores de su gobierno; el conflicto con Israel se perpetúa; y él continúa en el poder haciendo movimientos políticos estratégicos, a veces desesperados, que le aseguren su lugar. No lo mueve el amor por los palestinos, ni una consideración racional hacia ellos, ni un limpio interés en verdaderamente ayudarlos a todos, sino su interés de seguir en el poder y que los libros de historia hablen de él en el futuro como un héroe enfrentado a los monstruos más poderosos. Busca conservar un sitio privilegiado desde el cual seguir dando sus directivas que someten a cuerpos y espíritus bajo el látigo de la tiranía. Abbas no es un representante heroico de los palestinos, sino un político malvado que los perjudica.
Abbas tampoco puede alegar seriamente que ha querido con sinceridad ser un socio de Israel para la paz. Junto con Arafat intentó destruirlo a través del terrorismo primero, y luego siguiendo su camino desde la presidencia de la AP por medio de la diplomacia y la presión internacional reclamando el inexistente derecho al retorno palestino para ahogar demográficamente al Estado Judío y hacerlo desaparecer.
¿Éste es el socio que le presentan a Israel y que quieren hacerle creer que se mueve con honestidad? ¿Qué debe hacer Israel frente a este viejo conocido aborrecedor de judíos respecto de sus reclamos territoriales? Para empezar, tener en consideración que los territorios en disputa pertenecen a Israel. Si bien están, como se ha dicho, siendo disputados, el derecho israelí sobre ellos es superior y justificado. No hay ninguna ley que obligue a Israel a desprenderse de ellos y cederlos a los palestinos. No importa la presión internacional que haya en su contra, no importan las amenazas recibidas: el Estado Judío debe obrar según su voluntad, que es la prioridad fundamental, pensando en su propia paz y seguridad. En caso de que Israel decidiera finalmente entregar los territorios, esto solo debería entenderse en el marco de consideraciones humanitarias (para que muchos de los palestinos vivan en un país independiente en vez de sufrir en campos de refugiados, suponiendo que al malvado Abbas se le ocurriera sacarlos de allí, y estando de más agregar que no hay responsabilidad israelí en las turbias maniobras árabes), o por conveniencia y estrategia política (no gobernar población palestina que apunta a destruirlo, sino sacárselos de encima y que definitivamente no dependan más en ninguna medida del gobierno israelí). Pero no hay razones legales ni fundamentos morales ineludibles que obliguen a Israel a ceder los territorios a una postura palestina que algunos creen más fuerte y superior. Por lo tanto, en el caso de que Israel resolviera poner fin al asunto de la creación de un Estado palestino en Gaza y Judea y Samaria, y anexar todos los territorios, estaría justificado y tendría razones de sobra para defender su determinación. Su respaldo argumentativo sería suficiente.
Respecto de las consideraciones humanitarias y de conveniencia anteriormente aludidas, en caso de que Israel las tuviese en cuenta debiera saber que son solo hipótesis que podrían favorecerlo, pero nada es seguro cuando el gobierno terrorista palestino está del otro lado. Es muy probable que no se diera ni lo uno ni lo otro. Esto es porque, primero, el establecimiento de un Estado palestino no necesariamente es sinónimo de progreso y bienestar para sus futuros ciudadanos. El gobierno de Abbas puede degenerar en una tiranía peor de la que ya es bajo el manto de un Estado totalitario, oprimiendo aún más a sus súbditos. No sería nada del otro mundo, sería una dictadura árabe más entre todas las que existen. Y acerca de lo segundo, nada garantiza que un gran número de palestinos, con Estado nuevo, olvidarán su clásico anhelo de aniquilar a los judíos. Los palestinos continúan siendo educados en el odio hacia Israel, y un Estado propio que no fuera desmilitarizado en este contexto les daría mayor fuerza para bregar por la destrucción del Estado Judío.
Los israelíes deben poner en práctica el egoísmo racional, y no sacrificar el propio interés a otros. Muchos palestinos se autoproclaman enemigos de Israel, y sus necesidades no deben ser hipotecas para el futuro judío. La obligación del gobierno israelí es garantizar la seguridad de sus ciudadanos, proteger los derechos de propiedad judíos sobre las tierras, y la preservación del país, sin ceder a presiones terroristas o diplomáticas que perjudiquen sus legítimos intereses.
El sionismo ya sufrió en el pasado el robo histórico de territorio que implica la creación del Reino Hashemita de Jordania al este del Río Jordán. Ése es el Estado que los británicos le regalaron a los árabes de la entonces llamada Palestina, extirpando la mayor parte de Eretz Israel. Semejante traición a los judíos no debe volver a ocurrir ni permitírsele a Abbas forzar sacrificios israelíes; si otro Estado árabe ha de crearse en territorio que le corresponde a Israel, la iniciativa debe partir de negociaciones entre partes legítimas que incluyan el consentimiento libre y voluntario del Estado Judío con el apoyo de sus ciudadanos y sin que se perjudiquen sus derechos de propiedad, y no ser el nuevo país árabe producto de otra injusticia más contra el pueblo hebreo.

Ezequiel Eiben

¿A quién pertenecen los territorios?

Estaba por empezar este posteo diciendo “por si queda alguna duda…”, pero la verdad es que a esta altura, y desde mucho antes, no queda ninguna duda sobre la posición de Israel en el conflicto con los palestinos: tenemos más y mejores derechos sobre los territorios que ellos; los territorios son disputados, no ocupados; los asentamientos son legítimos; y en la disputa general, tenemos muchas razones, mientras que los palestinos tienen muchas excusas.
Videito para comprender de manera simple, simpática y un tanto irónica, la legitimidad y la razón de Israel, que se suman al respaldo legal a favor del Estado Judío

Los palestinos lo planearon con anticipación

Posteo aquí una parte de este nuevo ensayo sobre la declaración unilateral del Estado palestino y el acuerdo Hamas-Fatah:

 

Los palestinos lo planearon con anticipación

El plan preconcebido
Los palestinos lo planearon con anticipación. No fue una idea revolucionaria que de repente afloró en la mente de los dirigentes; no fue una reacción contra la supuesta falta de predisposición israelí a proseguir con las tratativas de paz; no es el grito del hartazgo que insinúa el Primer Ministro de la Autoridad Palestina Salam Fayyad tras el predecible fracaso de la reinauguración en 2010 de las conversaciones que se habían interrumpido por la Operación Plomo Fundido. El futuro Estado palestino nacido de una declaración unilateral es un plan preconcebido por la Autoridad Palestina que irremediablemente iba a ser puesto en marcha, sin importar los progresos realistas que pudieran constatarse en mesas de negociación y conferencias internacionales con participación conjunta de Israel.
2010 no fue el año en que la estrategia se urdió. En ese año empezó la campaña de una manera más ruidosa por parte de los palestinos para la obtención de un Estado sin tener que negociar con Israel. Entre los primeros en manifestar su agrado ante la iniciativa, que excluía a quien debía ser el socio en un acuerdo serio, estuvieron naciones latinoamericanas. Argentina, Brasil, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Cuba y Chile, se sumaron a Venezuela y Nicaragua, prestando su reconocimiento al Estado palestino, sin que la creación de este surgiera de un acuerdo negociado. Un episodio tan lamentable como vergonzoso, que no podía más que reforzar la intransigencia palestina en sus posiciones respecto del conflicto con Israel. Los líderes de las naciones latinoamericanas alegaban en sus discursos que sus medidas favorecían a la paz y aceleraban su llegada, pero no solo constituían una contradicción con el principio de un tratado de paz con participación de todas las partes en cuestión precedentemente defendido en otras alocuciones, sino dar la espalda a Israel, el verdadero agredido en esta contienda y el que pagaba el precio del abandono latinoamericano a la justicia de su causa.

Mala memoria de los medios de comunicación
La cobertura mediática se encargó de enmarcar esta determinación palestina en un contexto de frustración ante la negativa israelí a un nuevo congelamiento en la construcción de asentamientos en Judea y Samaria (sin dar mucho crédito al histórico congelamiento que sí se llevó a cabo por parte del predispuesto Israel); un supuesto “extremismo” del Primer Ministro de Israel Biniamin Netanyahu de querer boicotear cualquier esfuerzo de paz a través de sus políticas; y por supuesto a la gran y taquillera mentira, asquerosa a más no poder por cierto, del apartheid israelí que ahoga cualquier esperanza palestina de lograr la independencia y soberanía. Grosso error, ya que la idea de la declaración unilateral del Estado palestino precede a la exigencia palestina del congelamiento de la construcción de asentamientos con anuencia para esto último de Estados Unidos; el Primer Ministro de Israel reiteró una y otra vez en sus discursos su disposición a negociar con los palestinos sin condiciones previas y a intentar lograr un acuerdo histórico para la región; y el apartheid no existe más que en la torpe y malintencionada mentalidad de periodistas, burócratas y militantes judeofóbicos. Paradójicamente, muchos de los medios que atribuían la iniciativa intransigente palestina de 2010 a la culpa de Israel por no encaminar el proceso de paz, habían publicado en sus propios diarios, revistas y webs el mismo plan palestino ¡en el 2009! ¿Debería sorprender esta incapacidad de muchos medios masivos de comunicación de buscar en sus propios archivos de noticias, editoriales y opiniones para ver lo que publicaron con anterioridad? ¿Debería sorprender su inhabilidad para aunque sea googlear en sus propias páginas digitales a los fines de rastrear informes pasados? Para quienes han estudiado la judeofobia y sus diversas manifestaciones, la respuesta a ambas preguntas es un sencillo “no”. A la hora de criticar destructivamente a Israel, de reducirlo a la noción de ente corrupto y culpable de todas las desgracias del mundo (y recién después de eso, de la desgracia particular de los palestinos), la ceguera es total, la sangre hirviendo reservada exclusivamente para las ocasiones en que el Estado Judío mueve un pelo explota (sin importar que el cuerpo de civiles israelíes explote por atentados terroristas palestinos) y el fundamentalismo antiisraelí se convierte en una consigna de imposición obligatoria. Por eso, no sorprende para nada que se obvien detalles tan “simples”, “tontos” si se quiere, como la premeditación palestina con varios meses de anticipación. Lo mismo ocurrió en la Segunda Intifada: varios medios propagandísticos vieron en Ariel Sharon y su visita al Monte del Templo en el 2000 la causa original de la violencia; no importó que la Autoridad Palestina había anunciado días antes que iba a lanzar una oleada de ataques sanguinarios contra Israel. Será que los medios de comunicación tienen mala memoria.

Una sencilla búsqueda
Utilizando la maravillosa herramienta que es Google (es decir, un buscador popular al alcance de cualquier usuario de internet), se pueden hallar noticias respecto del plan palestino, sin necesidad de mucho esfuerzo (tomarse el trabajo de investigar libros, revolver bibliotecas, consultar papers y demás métodos de intelectuales a los que no recurren los representantes de la vagancia judeofóbica por ser la acusación automática contra Israel la opción más simple y rápida). Con esto para nada se pretende minimizar la información circulante en la red (por el contrario, se festeja su amplia disponibilidad), ni la tarea de quienes investigan por internet (de hecho, yo lo hago constantemente), sino que se pretende subrayar la sencillez con la que pueden hallarse los rastros del proyecto palestino del Estado declarado de manera unilateral. Crítica Digital publicó el 25 de agosto de 2009: “El gobierno autónomo palestino planea crear un Estado de facto en los próximos dos años ante el repetido fracaso de las negociaciones con Israel, según anunció este martes el primer ministro palestino, Salam Fayyad. (…) Sostuvo que fueron estériles los 16 años que siguieron a los acuerdos de Oslo, entre Israel y la Organización para la Liberación Palestina (OLP), y que por eso los palestinos ahora decidieron tomar el control de su futuro. “El gobierno palestino lucha con determinación contra un régimen de ocupación hostil (…) con el fin de establecer un estado de facto dentro de los próximos dos años”, manifestó en conferencia de prensa en Ramallah, Cisjordania, y llamó a los palestinos -divididos desde que Hamas conquistó la Franja de Gaza, el territorio más pequeño de los dos del proyectado Estado- a cerrar filas tras el plan. El proyecto incluiría la conjunción de las fuerzas de seguridad y el desarrollo de una economía próspera y sustentable. (…) “Decidimos ser activos, acelerar el fin de la ocupación israelí trabajando duro para construir hechos positivos en el terreno, haciendo surgir nuestro Estado como un hecho que no pueda ser ignorado. Esta es nuestra agenda, que seguiremos con determinación”, subrayó Fayyad” (1). El medio digital Público.es apuntó el mismo día: “El primer ministro palestino, Salam Fayyad, presentó hoy un plan para crear un estado palestino en 2011, aunque éste tenga que ser declarado de forma unilateral y no sea resultado de negociaciones de paz con Israel. “Tenemos que tomar la iniciativa. Sabemos lo que tenemos que hacer y debemos ser capaces de crear nuestro Estado porque Israel nunca tomará la iniciativa por nosotros”, dijo Fayyad en una rueda de prensa en la ciudad cisjordana de Ramallah. Los palestinos tendrán que “trabajar duro para lograr este sueño” y “conseguir todo el apoyo posible” tanto local, como regional e internacional, añadió. “Nuestro proyecto nacional es un proyecto de liberación”, dijo Fayyad, que señaló que los palestinos “no necesitan esperar a una postura israelí al respecto” puesto que “ellos son la potencia ocupante”. Para el primer ministro palestino, los pasos a seguir en este momento son tomar la iniciativa, elegir el mejor momento y, mientras tanto, crear “hechos sobre el terreno” que faciliten el nacimiento del Estado palestino. “Tenemos que dedicar los próximos dos años a construir un Estado” (…)” (2). Esta misma noticia difundida por EFE se puede leer en La Vanguardia, donde también figura, al igual que en el anterior medio digital mencionado, lo siguiente: “El documento presentado por Fayyad hace énfasis en la necesidad del desarrollo económico de los territorios palestinos y presenta propuestas como la construcción y mejora de infraestructuras, incluida la creación de un aeropuerto en Cisjordania que cumpla con los estándares internacionales. “Necesitamos mucho dinero para inversión y desarrollo y trabajaremos para conseguirlo”, dijo Fayyad” (3). Por su parte, también ese 25 de agosto, el Corresponsal Israel Palestina escribió: ““Palestina, fin de la conquista y fundación del estado”. Ese es el titular de un documento de sesenta páginas presentado este martes en Ramallah por el Primer Ministro del Gobierno Autónomo Palestino, Salam Fayyad y en el cual describe el plan de trabajo para los próximos dos años. El documento está destinado a preparar el terreno para la creación de facto de un Estado, aún si no concluye la conquista israelí en la Ribera Occidental para entonces. En el mismo se establecen los objetivos nacionales y los principios políticos del nuevo Estado y se sientan las bases para la creación de las dependencias de gobierno, la bolsa de valores, una economía libre, el sistema educacional, un aeropuerto internacional en el valle del Río Jordán y mucho más” (4). Nadie puede argumentar que no estaba informado de la intención palestina, ni mucho menos atribuirla a los sucesos transcurridos durante 2010.

Campaña de traición, aliados y adherentes
La campaña de flagrante traición de la Autoridad Palestina a Israel (que se suma a una lista mucho más poblada de decepciones e incumplimientos de lo pactado con el Estado Judío), apunta a obtener legitimidad de los gobiernos de distintos países para una virtual declaración unilateral del Estado palestino, así en septiembre de 2011 en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas, éste sea reconocido internacionalmente por el organismo que nuclea a los líderes mundiales; todo llevado adelante bajo su creencia de que el aval de la ONU (que siempre se muestra dispuesta a perjudicar a Israel) sea irreversible para el Estado Judío. La propia ONU también se manifestó sobre el tema, y al respecto escribió Rubén Kaplan en Guysen Internacional News: “Corroborando la tradicional posición favorable de la ONU a los intereses árabes y contraria a los israelíes, Robert H. Serry, el diplomático holandés, nacido en 1950 en Calcuta, que ostenta el cargo de Coordinador Especial para el Proceso de Paz en Medio Oriente y Representante Personal ante la Organización de Liberación de Palestina y la Autoridad Nacional Palestina, anunció el martes 26 de octubre que el Consejo de Seguridad del organismo internacional podría apoyar la creación unilateral de un Estado palestino en 2011, si Israel no renueva el congelamiento de viviendas en los asentamientos, expirado el 26 de septiembre luego que la moratoria por 10 meses concedida por Israel, no lograra progresos significativos en las negociaciones directas de paz mantenidas entre las partes” (5). Es decir, el organismo internacional según un alto funcionario oficial, estaría dispuesto a aceptar la propuesta palestina y someter a Israel a las desagradables consecuencias que la errónea determinación podría traer aparejadas.
La Unión Europea cae en el mismo juego que algunos de los latinoamericanos y la ONU, y con la ilusa aspiración de que el apoyo de las naciones a la declaración unilateral contribuirá a acelerar la paz, presta su consentimiento al proceder palestino. La campaña de traición ha logrado cosechar aliados y va por más adherentes. Tomemos por caso España, cuya notable tradición histórica de judeofobia galopante se sigue manteniendo fielmente en algunas ideas de la sociedad en general, y con especial ahínco en la política. El 21 de diciembre de 2010, Aurora informó: “La ministra de Asuntos Exteriores española, Trinidad Jiménez, reafirmó el compromiso de España con la constitución del Estado palestino como fórmula para lograr una “paz global, sostenible y duradera” en Oriente Medio. Jiménez trasladó este mensaje a su homólogo palestino, Riad Al Malki, en la reunión celebrada en Madrid para reforzar la cooperación entre el Gobierno español y la Autoridad Palestina, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de España. (…) De hecho, la nota de Jiménez implica que España no reconocerá, por ahora, al Estado palestino como exige la AP; pero garantizó que va a seguir cooperando con las autoridades palestinas para que su estado sea “viable” en áreas como el fortalecimiento de sus instituciones, la gestión de los recursos, la situación de los refugiados o la educación” (6). A esto se le agregaba algo que podía generar suspicacias: “el Ministerio español de Exteriores acordó el pasado mes de septiembre elevar el estatuto de la representación palestina en España al grado de misión diplomática, cuyo responsable tiene tratamiento de embajador” (7). Al representante palestino se le asignaba el trato de embajador, como si trabajara para un Estado, en vez de una entidad menor como la AP; pero hasta ahí, España no prestaba su reconocimiento. El 15 de enero de 2011, se agregó: “Israel ha recibido garantías del Gobierno de España de que no apoyará una declaración del Estado palestino este año si no es fruto de la negociación entre las dos partes en conflicto en Oriente Medio. El embajador israelí en España, Raphael Schutz, afirmó que ésta es la postura que le ha trasladado el Ejecutivo español después de que la Autoridad Palestina (AP) haya dado por hecho que su Estado será reconocido por España en 2011, aunque sea sin consenso de Israel y la Unión Europea (UE). Por las conversaciones mantenidas con el Ministerio español de Exteriores, Schutz sostiene que España sigue compartiendo la tesis del Estado judío de que la solución de los dos Estados debe salir de la mesa de diálogo, y no de una medida unilateral. “La posición de España -explicó- no ha cambiado, en el sentido de que apoya la idea de los dos estados, como Israel, pero también retomar las negociaciones directas y que la solución debería conseguirse a través de esta negociación, y no de la imposición”” (8). La postura oficial del ejecutivo español fue comunicada al embajador israelí, en refuerzo de la posición antes explicada. Tan solo 4 meses después, el 31 de mayo, la nueva comunicación sobre el parecer español resultó escandalosa, y más aún dado que este se hizo público en un marco de reconciliación de la AP con organizaciones terroristas asesinas de israelíes: “La Autoridad Palestina anunció que España reconocerá, antes de septiembre, al Estado palestino en base a las fronteras del 1967. Un diplomático español le dijo al negociador palestino Nabil Shaat que Madrid apoyará el ingreso del Estado palestino en las Naciones Unidas. Shaath realizó el anuncio tras dialogar en Ramallah con el cónsul general de España, Alfonso Portabales. Una fuente palestina señaló que Portabales, le confirmó a Shaath que el Gobierno español – que acaba de ser humillado en las elecciones municipales- apoyará la moción palestina en la ONU. Mientras tanto, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas se reunió en El Cairo, bajo el patrocinio de las autoridades egipcias con Ramadan Sallah, secretario general de la organización terrorista palestina Jihad Islámica y su lugarteniente, Ziad Nakleh. El encuentro entre los líderes palestinos tuvo como objetivo la consolidación de la reconciliación nacional, dijo una fuente de la Autoridad Palestina. Ambas partes discutieron la represión de los operativos de la Jihad Islámica y sus simpatizantes en la Cisjordania. La Jihad Islámica ha condenado la continua represión contra su grupo e instó a la Autoridad Palestina a liberar a todos sus miembros” (9). Fuera solo por su siempre presente simpatía a la causa palestina, o también por la necesidad extra de contentar a varios españoles en política internacional para contrarrestar la humillación del gobierno en elecciones municipales, España cambió su postura a pocos meses de la cita mundial en la ONU, sumándose al conjunto de países que buscan ahorcar a Israel, ponerlo contra las cuerdas, y restringir su espacio para maniobrar mientras el escaso tiempo de cara a septiembre le juega una mala pasada. Ya el 21 de abril, el Presidente de la AP Mahmoud Abbas había continuado con sus repetidas amenazas contra Israel, y mientras algunos respaldaron sus afirmaciones, otros las desmintieron: “Abbas manifestó que “la Autoridad Palestina cuenta con la visión del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, quien dijo que quería ver un Estado palestino establecido en septiembre, tal como lo determinó el Cuarteto de Paz para Oriente Medio”. “Más de 130 países están dispuestos a reconocer al Estado palestino dentro de las fronteras de 1967”, dijo Abbas, quien remarcó que naciones que antes no habrían reconocido al Estado palestino tales como el Reino Unido y Francia, ahora lo harán. Abbas realizó estas manifestaciones en su gira por Túnez, desde donde partió rumbo a Francia para reunirse con el presidente Nicolás Sarkozy. Mientras tanto, diplomáticos norteamericanos y europeos advirtieron a Israel que si las conversaciones no se renuevan, reconocerían formalmente al Estado palestino, según un reporte del periódico Los Angeles Times. El Cuarteto, conformado por Estados Unidos, la Unión Europea, las Naciones Unidas y Rusia, debería haberse reunido la semana pasada con el objetivo de discutir una iniciativa del Reino Unido, Francia y Alemania para reiniciar las negociaciones y proponer el esbozo de un acuerdo final. Existe una creciente presión sobre el Primer Ministro Biniamin Netanyahu para que revele una iniciativa de paz o se arriesgue al apoyo formal del Cuarteto a un apoyo a la declaración unilateral palestina de un Estado sobre las fronteras de 1967. Se trata de una posibilidad que ha sido insinuada por el enviado especial del Cuarteto, el ex Primer Ministro británico Tony Blair. Sin embargo, Estados Unidos rechazó los esfuerzos palestinos para obtener en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el reconocimiento unilateral para su Estado en septiembre. “No creemos que esa sea una buena idea, no creemos que eso ayude”, señaló el vocero del Departamento de Estado, Mark Toner, en un comunicado” (10). Mientras ciertos políticos entienden que el Estado palestino debe ser el resultado de una negociación con la parte que nada más ni nada menos debe facilitar el territorio donde este se erigirá, otros políticos de no poca influencia dan rienda suelta a su imaginación y conciben a un Medio Oriente pacífico arrodillándose ante las exigencias de quienes orgullosamente exhiben su prontuario terrorista. Los que antaño lastimaron a Israel y clamaron por la sangre de todo el pueblo judío, y que en la actualidad no son lo suficientemente claros en afirmar si quieren o no vivir en paz en un Estado vecino, reciben los favores de inteligentes puestos al servicio del mal y de descerebrados sumados a propaganda antiisraelí.

 

Para leerlo completo, este es el link: http://ezequieleiben.blogspot.com/2011/06/los-palestinos-lo-planearon-con.html

LAS TÁCTICAS DE DISTRACCIÓN DE OBAMA‏ – Caroline Glick

Espectacular artículo -como todos los suyos- de Caroline Glick (publicado en el blog de OSA filial Córdoba). Es una mujer que enamora intelectualmente por su valentía, claridad e inteligencia. Así como se dice que Ben Gurión opinó de Golda Meir que ella era su mejor hombre en la knesset, hay que reconocer que Caroline tiene más h$%&Çs que varios.

LAS TÁCTICAS DE DISTRACCIÓN DE OBAMA‏ – Caroline Glick – 23/5/2011

Como el Washington Post señalo el viernes, el Presidente de EEUU Barack Obama provoco intencionalmente la actual lucha con el Primer Ministro Binyamin Netanyahu. El sabia muy bien que Netanyahu no respalda la formulacion palestina que las negociaciones con Israel deben estar basadas en las indefendibles lineas de armisticio de 1949, o lo que es equivocadamente llamado las lineas de 1967. En los dias previos al discurso de Obama el pasado jueves, Israel registro pedidos explicitos y repetidos que el no adopte la posicion palestina que las negociaciones deben estar basadas en aquellas lineas.
Y asi hubo una punzante reproche cuando Obama declaro el jueves: “Las fronteras de Israel y Palestina deben estar basadas en las lineas de 1967 con intercambios mutuamente acordados.” De acuerdo con el Washington Post, Obama escribio estas lineas de su discurso el mismo y Netanyahu fue informado de ellas precisamente cuando tenia agendado volar a EEUU el jueves a la noche. Obama dio el discurso mientras Netanyahu estaba en el aire en su camino a Washington para reunirse con Obama la mañana siguiente. Es dificil pensar en un insulto mas asombroso o una mayor exhibicion de desprecio para el lider de un aliado americano y democracia compañera que las acciones de Obama de la semana pasada. Y es obvio que Netanyahu no tuvo mas opcion que reaccionar energicamente a la provocacion de Obama.
La pregunta es por que Obama actuo como lo hizo? Que deseaba lograr comenzando intencionadamente con tal desagradable lucha con Netanyahu?
Probablemente la mejor forma de imaginar lo que Obama deseaba lograr es considerar lo que el logro, debido a que los dos estan indudablemente relacionados.
EL 4 DE MAYO, dos semanas antes que Obama diera su discurso, Fatah y Hamas firmaron un acuerdo de unidad. Hamas es la rama palestina de la Hermandad Musulmana. Como su Hermandad colega satelite de al-Qaida, Hamas comparte la ideologia de jihad global de la Hermandad, la destruccion de la civilizacion occidental y el establecimiento de un califato mundial. Tambien como al-Qaida, es una organizacion terrorista que, desde su establecimiento en 1987 ha asesinado a mas de mil israelies.
En 2005, Hamas se subcontrato para el regimen irani. Desde entonces, sus hombres han sido entrenados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria irani y por Hezbollah. Hamas mantiene vinculos operativos con ambos equipos y recibe la mayoria de sus armas y financiacion significativa de Iran.
El acuerdo entre Fatah y Hamas hace a Hamas un socio en el liderazgo de la Autoridad Palestina. Tambien asfalta el camino para que Hamas gane las planeadas elecciones legislativas y presidenciales palestinas que estan agendadas para septiembre justo despues que la Asamblea General de la ONU tiene previsto apoyar la condicion de estado palestino. Establece tambien las condiciones para que Hamas integre sus fuerzas y finalmente tome el poder del ejercito palestino entrenado por EEUU en Judea y Samaria y se una a la OLP.
El acuerdo de unidad Hamas-Fatah constituye un completo repudio de los supuestos que notifican las politicas de Obama hacia los palestinos e Israel. Obama percibe el conflicto como una consecuencia directa de dos cosas: el rechazo previo de las administraciones americanas a “poner luz” entre EEUU e Israel, y la falta de voluntad de Israel a ceder todo el territorio que tomo durante el curso de la Guerra de los Seis Dias de 1967.
El acuerdo de unidad entre Hamas y Fatah es prueba indiscutible que contrariamente a lo que Obama cree, el conflicto no tiene nada que ver con el apoyo a Israel de los gobiernos previos o con el tamaño de Israel. Es en cambio completamente la consecuencia del rechazo de los palestinos al derecho de Israel a existir y su compromiso con lograr la destruccion de Israel.
Forzar a Israel dentro de fronteras indefendibles, (las cuales como Netanyahu explico a Obama en la Casa Blanca el viernes, “no fueron las fronteras de la paz, ellas fueron las fronteras de repetidas guerras debido a que el ataque a Israel era tan atractivo para ellos”), no hara avanzar la causa de la paz. Hara avanzar el objetivo de los palestinos de destruir a Israel.
Obama tenia dos opciones para tratar con el acuerdo de unidad palestino. El podia prestarle atencion o el podia crear una distraccion para ignorarlo. Si el le prestaba atencion, hubiera sido forzado a renegar de su politica de acusar a sus predecesores en la Casa Blanca y a Israel por la ausencia de paz. Creando una distraccion el podria cambiar el tema en una forma que le permitiria mantener aquellas politicas.
Y entonces el escogio una pelea con Netanyahu. Y escogiendo la pelea, el creo una distraccion que, de hecho, ha cambiado el tema y permitio a Obama mantener sus politicas que han sido completamente repudiadas por la realidad del acuerdo de unidad palestino.
Insertando la cita de las lineas de armisticio de 1949 dentro de su discurso, Obama hizo del tamaño de Israel nuevamente el tema.
El acuerdo de unidad entre Hamas y Fatah realmente demuestra que no solo el tamaño de Israel no es la causa del conflicto, es la principal razon por la cual israelies y palestinos viven en relativa paz.
El control de Israel sobre Judea y Samaria y Jerusalem Oriental, y con ellas su capacidad para repeler invasion y ataques en sus principales ciudades es lo que ha evitado guerras. Si Israel fuera mas vulnerable, el estado de terror palestino de facto no estaria sopesando si iniciar o no una nueva guerra de terror como sus lideres de Fatah y Hamas estan haciendo hoy. Estaria llevando a cabo una campaña de terror continua cuyo objetivo claro es la destruccion de Israel nuevamente, como Netanyahu dijo las lineas de armisticio de 1949 hacen de la guerra una opcion atractiva para los enemigos de Israel.
ESCOGIENDO UNA PELEA CON Netanyahu, como el jueves, nadie podria haber notado posiblemente esta verdad basica ya que el tema falso del control de Israel sobre estas areas  – o sea, el tamaño de Israel – ha dominado el discurso global sobre el Medio Oriente.
Obama nunca hubiera podido crear su distraccion del hecho desagradable de la duplicidad y rechazo palestinos a un problema imaginario con el tamaño de Israel sin el apoyo entusiasta que le fue dado por la Izquierda israeli.
Liderada por la lider de oposicion Tzipi Livni, la Izquierda israeli respondio al ataque a gran escala de Obama sobre la legitimidad de Israel lanzando un ataque a gran escala sobre Netanyahu. En vez de respaldar a Netanyahu mientras el lucha por el futuro del pais, Livni le pidio que renuncie y dijo que el estaba destruyendo las relaciones de Israel con EEUU. Haciendo eso, la Izquierda proveyo apoyo para el movimiento de Obama por mantener su falso paradigma anti-Israel para la formulacion de politicas para Medio Oriente frente al repudio de ese modelo por parte del acuerdo de unidad palestino.
El ataque de la Izquierda sobre Netanyahu no es el unico camino que ha permitido a Obama mantener sus politicas pro-palestinas frente a la adopcion del terror y la guerra por parte de los palestinos. En su discurso ante el AIPAC, Obama argumento que Israel tiene que rendir sus fronteras defendibles debido a que los palestinos estan por desafiar demograficamente la mayoria judia de Israel.
Como Obama lo dijo, “La cantidad de palestinos viviendo al occidente del Rio Jordan esta creciendo rapidamente y reformando fundamentalmente las realidades demograficas tanto de Israel como de los territorios palestinos. Esto hara mas y mas dificil – sin un acuerdo de paz – mantener a Israel tanto como un estado judio como un estado democratico.”
La historia de la bomba de tiempo demografica es un invento palestino. En 1997, la Oficina Central de Estadistica Palestina publico un censo palestino falsificado que inflaba los datos de la poblacion palestina en un 50%. La Izquierda israeli adopto este falso informe como propio cuando el terrorismo palestino y la guerra politica convencieron a la mayoria de los israelies que era poco sabio darles ninguna tierra mas y que el proceso de paz era una mentira.
Desde el año 2004, estudios repetidos y en profundidad de las tasas de nacimientos judias y arabes y estadisticas de inmigracion/emigracion al occidente del Rio Jordan emprendidos por investigadores independientes han mostrado que la bomba de tiempo demografica es un fracaso. En enero, el respetado demografo Yaakov Faitelson publico un estudio para el Instituto de Estrategias Sionistas en el cual el definitivamente pone a descansar la historia de esperar la condena demografica judia.
Como Faitelson demostro, las tasas de nacimientos judia y arabe ya estan convergiendo al occidente del Rio Jordan en alrededor de tres hijos por mujer. Y mientras que las tasas de fertilidad estan de arabes israelies, gazanos y residentes de Judea y Samaria estan tendiendo hacia abajo, la fertilidad judia esta creciendo constantemente. Ademas, mientras que los arabes estan experimentando constantemente tasas negativas de inmigracion neta, las tasas de inmigracion judia neta son positivas y elevadas.
Faitelson baso sus proyecciones de muchos años en actuales numeros de poblacion en los cuales los judios comprenden el 58.6% de la poblacion al occidente del Rio Jordan y los musulmanes constituyen el 38.7% de la poblacion general. Las minorias no judias y no musulmanas comprenden el otro 2.7%. Usando lineas base de evaluacion para la inmigracion neta judia bastante por debajo de los promedios actuales, Faitelson mostro que en los años por venir, no solo los judios no perderemos nuestra mayoria demografica. La incrementaremos.
El estudio de Faitelson, como los estudios publicados desde el año 2004 por el Grupo de Investigacion Demografica Americano-Israel muestran que desde una perspectiva demografica, Israel esta en la misma situacion que muchos estados occidentales hoy. A saber, tiene que desarrollar politicas para tratar con una poblacion minoritaria irredenta.
Hay muchas politicas razonables y liberales que Israel puede adoptar. Estas incluyen aplicar el codigo legal israeli a Judea y Samaria y aplicar las leyes de traicion. Es dificil ver por que la mejor politica para Israel es llevar a algunos de esa poblacion irredenta fuera de sus limites estableciendo un estado de terror gobernado por lo que Netanyahu nombro correctamente como “el equivalente palestino de al Qaida” en su frontera.
TODO ESTO NOS TRAE DE REGRESO A Hamas, terrorismo, el rechazo palestino al derecho de Israel a existir, y los movimientos distractorios de Obama para facilitar su preservacion de una politica de Medio Oriente basada en una evaluacion completamente falsa y desacreditada de la realidad y las campañas de facilitacion de Obama por parte de la Izquierda israeli.
Cuando nosotros nos damos cuenta de lo que se propone Obama, nosotros reconocemos tambien lo que Netanyahu debe hacer en respuesta.
En su discurso ante el Congreso el martes y en todas sus apariciones en las proximas semanas y meses, Netanyahu debe tener un objetivo: llevar el enfoque del debate de regreso adonde pertenece – a los palestinos.
En toda oportunidad, Netanyahu tiene que mover el mensaje que el compromiso de los palestinos con la destruccion de Israel es la unica razon por la que no hay paz.
En cuanto a la Izquierda israeli, ya es alta hora que Netanyahu coloque a los de la talla de Livni a la defensiva. Esto involucra dos cosas. Primero, Netanyahu debe atacar las proyecciones demograficas fatalistas de la Izquierda que no tienen base factica y son de hecho antitesis de la realidad. En tanto la mentira demografica pase sin ser desafiada por Netanyahu, la Izquierda continuara argumentando que rechazando construir un estado terrorista en las afueras de Tel Aviv, Netanyahu esta poniendo en peligro a Israel.
Netanyahu merece mucho credito por posicionarse ante Obama el viernes. El mostro enorme valor haciendo eso. Fue su mejor hora hasta la fecha y las encuestas del fin de semana muestran que el publico lo aprecia y apoya por ello. El debe construir sobre ese exito poniendo el foco sobre la verdad.

Fuente: The Jerusalem Post- Traducido especialmente para el blog de OSA Filial Cordoba
http://soysionista.blogspot.com/2011/05/nuestro-mundo-las-tacticas-de.html

Como extra, un video instructivo sobre las razones que tiene Israel en sus argumentaciones respecto de los futuros límites del Estado y las implicancias del tema respecto de su defensa militar e importancia estratégica:

Esto es la Tercera Intifada?

Mientras los palestinos conmemoraban su intento fallido de exterminar a Israel en 1948, que terminó en una catástrofe para ellos (“nakba”), utilizando como siempre la violencia sistemática contra civiles, parece que los regímenes de Irán y Siria no tuvieron mejor idea para distraer la atención sobre las protestas en sus respectivos países, que promover una invasión masiva de civiles árabes que se agolparon sobre las fronteras del Estado judío para atacar a las fuerzas de seguridad, dañar la cerca fronteriza e infiltrarse en territorio soberano israelí… en cinco frentes simultáneos (las fronteras con Gaza, Cisjordania-Jerusalem, Líbano, Siria y Jordania, aunque en este último sitio los propios militares jordanos evitaron mayores incidentes):

Israel-Palestinian violence erupts on three borders

 
JERUSALEM (Reuters) – Israeli troops shot Palestinian protesters who surged toward its frontiers with Syria, Lebanon and Gaza Sunday, killing at least 13 people on the day Palestinians mourn the establishment of Israel in 1948.

In the deadliest such confrontation in years of anniversary clashes usually confined to the West Bank and Gaza, Israeli forces opened fire in three separate border locations to prevent crowds of demonstrators from crossing frontier lines.

The new challenge to Israel came from the borders of Lebanon, Syria, Jordan and Gaza — all home to hundreds of thousands of Palestinians who fled or were driven out in 1948.

Combined with a public relations disaster last year over the killing of pro-Palestinian activists in the so-called Gaza flotilla and a determined Palestinian diplomatic drive to win United Nations recognition of statehood in September this year, the bloody border protests raised the stakes further for Israel.

Israel’s leaders condemned the incidents as provocations inspired by Iran, to exploit Palestinian nationalist feeling fueled by the popular revolts of the “Arab Spring,” and to draw attention from major internal unrest in Syria, Iran’s ally.

Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu said he hoped the confrontations would not escalate.

“We hope the calm and quiet will quickly return. But let nobody be misled: we are determined to defend our borders and sovereignty,” Netanyahu said.

Palestinian President Mahmoud Abbas, whose Fatah movement holds sway in the Israeli occupied West Bank and is ready to negotiate peace with Israel, said in a televised address that those killed were martyrs to the Palestinian cause.

“Their precious blood will not be wasted. It was spilled for the sake of our nation’s freedom,” Abbas said.

HAMAS PRAISES CLASHES

But Islamist Hamas, which rules the Gaza Strip and which last month sealed a surprise reconciliation pact with its bitter rival Fatah, issued a warning that Palestinians would accept nothing less than return to all lands lost in 1948.

Spokesman Taher Al-Nono praised the “crowds we have seen in Palestine, Egypt, Syria, and Lebanon” as evidence of “imminent victory and return to the original homes as promised by God.”

In an apparent contradiction of suggestions that Hamas might ditch its rejection of Israel’s right to exist, he said there was no alternative to recovering all land lost in 1948.

Israeli security forces had been on alert for violence on Sunday, the day Palestinians mourn the “Nakba,” or catastrophe, of Israel’s founding in a 1948 war, when hundreds of thousands of their brethren fled or were forced to leave their homes.

A call had gone out on Facebook urging Palestinians to demonstrate on Israel’s borders.

Lebanon’s army said 10 Palestinians died as Israeli forces shot at rock-throwing protesters to prevent them from entering the Jewish State from Lebanese territory.

They said 112 people had been wounded in the shooting incident in the Lebanese border village of Maroun al-Ras.

“The protesters overcame the Lebanese army and marched toward the security fence and started throwing stones,” Reuters cameraman Ezzat Baltaji said, from Maroun al-Ras village.

Syrian media reports said Israeli gunfire killed two people after dozens of Palestinians infiltrated the Israeli-occupied Golan Heights from Syria, along a front line that has been largely tranquil for decades.

Syria condemned Israel’s “criminal activities.”

“This appears to be a cynical and transparent act by the Syrian leadership to deliberately create a crisis on the border so as to distract attention from the very real problems that regime is facing at home,” said a senior Israeli government official, who declined to be named.

“Syria is a police state. People don’t randomly approach the border without the approval of the regime.”

Sunday, hundreds of protesters flooded the lush green valley that marks the border area, waving Palestinian flags. Israeli troops attempted to mend the breached fence, firing at what the army described as infiltrators.

“We are seeing here an Iranian provocation, on both the Syrian and the Lebanese frontiers, to try to exploit the Nakba day commemorations,” said the army’s chief spokesman, Brigadier-General Yoav Mordechai.

Syria is home to 470,000 Palestinian refugees and its leadership, now facing fierce internal unrest, had in previous years prevented protesters from reaching the frontier area.

To the southeast, on Jordan’s desert border with Israel, Jordanian police fired teargas to disperse hundreds of pro-Palestinian activists gathered at a border village.

Israeli forces did not fire over the Jordanian border.

On Israel’s tense border with Gaza, Israeli gunfire wounded 82 demonstrators nearing the fence, medics said. Israeli forces said they shot a man trying to plant a bomb near the border.

In Tel Aviv, Israel’s commercial hub, a truck driven by an Arab Israeli slammed into vehicles and pedestrians, killing one man and injuring 17 people.

Police were trying to determine whether that incident was an accident or an attack. Witnesses said the driver, who was arrested, deliberately ran amok with his truck in traffic.

In the Israeli-occupied West Bank, Palestinian youths and Israeli forces clashed for hours at the main checkpoint dividing the Ramallah from Jerusalem, a constant flashpoint.

Palestinians threw rocks and soldiers fired rubber bullets and teargas to drive them away from the Qalandia checkpoint.

ALERT

Israeli Defense Minister Ehud Barak said the border challenge was forseen, but not easy for Israel to handle.

“For months we have been discussing the possibility of the organization of mass processions. I don’t think there is a magic solution for all situations,” he told Israeli television.

“The Palestinians’ transition from terror carried out by suicide bombers to mass demonstrations, on purpose without weapons, is a transition that poses many challenges. And we will deal with them in the future,” Barak said.

The day’s bloodshed will complicate decisions to be made by President Barack Obama, who is due to deliver a major Middle East policy speech Thursday.

U.S.-brokered peace talks between the Palestinians and Israel broke down last year and no new negotiations are in the offing, with the U.S. Middle East peace envoy George Mitchell announcing his resignation last week.

No es la primera vez que “refugiados” palestinos de Siria o Líbano quieren perpetrar estos disturbios, pero hasta el momento las fuerzas de seguridad sirias y libanesas no lo habían permitido. Pues que quede claro lo siguiente: esos civiles árabes nunca hubieran llegado hasta la frontera con Israel si el régimen de Assad no hubiera dado su expresa autorización. No es casualidad ni me extraña que el jirafón de Damasco utilice semejantes tácticas para distraer al mundo y enfocarlo hacia Israel, mientras sus tanques aplastan las protestas internas en su contra. Tampoco es casualidad que justo suceda a los pocos días de haberse firmado el acuerdo de reconciliación Hamás-Fatah y que los disturbios estallen el mismo día que se recuerda la nakba. Tampoco es casualidad que esta escalada empiece al poco tiempo del plan de la Autoridad Palestina para obtener el reconocimiento unilateral de su Estado en la ONU o que suceda cuando la administración Obama le quitó al gobierno de Abbas todo su apoyo incondicional. De hecho, Israel estaba enterado desde hacía algún tiempo de los preparativos para invadir su territorio y forzarlo a actuar. Falta que venga la banda flotillera turco-europea (programada para estas fechas) y estamos completos… después, claro está, cuando Israel se pudra y decida terminar con esta afrenta a su seguridad y soberanía, disparando a matar a todo el que joda, será el malvado de la película… más de la misma mierda.

Lo único que espero del gobierno de Bibi Netanyahu, es que priorice la seguridad del país por encima de las eventuales acusaciones de la prensa por actuar “desproporcionadamente”. Si esto es la Tercera Intifada, nuestros enemigos van por mal camino.

No me cabe la menor duda, Israel triunfará. También en esta.

– 

UPDATE:

– Fin del “levantamiento”: el último infiltrado (un ciudadano sirio) fue deportado a su país de origen.

Después de los homenajes y festejos, de vuelta al ruedo

Luego de días de euforia por la muerte del terrorista más buscado del mundo, de homenajes por los caídos en Iom Hazikaron, y de festejos por un año más de libertad e independencia en Iom Haatzmaut, volvemos a concentrarnos en el día a día de Israel. Hace poco se celebró el acuerdo Hamas-Fatah para ver si se puede acelerar la destrucción de Israel o a lo sumo la extirpación de parte de su territorio para no perder de mira el gran y conocido objetivo final. Los ilusos lo festejaron como un acuerdo histórico; pero más allá de cualquier interpretación “positiva” que solo podría tener alguien que no conoce la naturaleza de ambas organizaciones (y no hay que ser un erudito para conocerlas, basta escucharlos en sus discursos, leer sus cartas fundacionales) sabemos que es un intento más en la lucha palestina contra el Estado Judío. Por eso es aprovechable el momento para subir este informativo artículo de Ana Jerozolimski, publicado en Hagshama, para visualizar una vez más con quien debe lidiar Israel, y con quien la comunidad internacional y ciertos extremistas de la propia casa quieren obligarlo a negociar.

17/04/2011
Israel y Hamas, entre números e intenciones

Por: Ana Jerozolimski

Hoy quisiéramos analizar el por qué de los números en la última escalada israelo palestina a ambos lados de la frontera entre el sur de Israel y la Franja de Gaza. Pero antes, unas aclaraciones claves.

1) Israel se retiró completamente de la Franja de Gaza el 12 de setiembre del 2005. En agosto habían sido evacuados todos los colonos , destruidos los asentamientos. Luego, se cerró la puerta y todos los militares salieron.
2) El único militar israelí que está en Gaza desde entonces, es el soldado secuestrado Gilad Shalit.
3) Los ataques desde Gaza hacia Israel están dirigidos, todos, hacia blancos civiles, las comunidades habitadas en diferentes partes del sur: Sderot, Beer Sheva, Ashkelon y otras ciudades, así como las poblaciones colectivas y comunitarias, o agricultores trabajando en los campos del lado israelí de la frontera. No son “resistencia a la ocupación”, porque la ocupación no existe. Son agresiones directas a la población de Israel.
4) Cuando atacan desde Gaza a patrullas del ejército, no es a soldados que cruzaron a Gaza, sino a patrullas que cuidan del lado israelí de la frontera. Los terroristas colocan cargas explosivas que intentan detonar a su paso.

EL POR QUÉ DE LOS NÚMEROS
Del lado israelí, un joven de 16 años gravemente herido en la cabeza. Del palestino, 19 muertos en la Franja de Gaza. Quien analiza sólo los números, sin conocer los pormenores de la situación ni sus  detalles, considera que Israel debe ser condenado automáticamente por desproporción y quizás también por malas intenciones.  Sin minimizar en absoluto el hecho que entre los muertos del lado palestino hubo también civiles, no tenemos duda de que un análisis de la situación en base a todos sus factores , debe llevar a otra conclusión.
Y es clave mencionar que en los últimos tres días, fueron disparados hacia  Israel más de 200 misiles, cohetes y morteros. Para comprender el significado, basta con que cada uno, tras leer estas líneas, tratara de imaginarse qué sentiría si su ciudad fuera atacada con un misil-sólo uno- desde la frontera vecina. Multiplíquenlo por 200 en pocos días.
La responsabilidad por lo sucedido es de los grupos radicales en la Franja de Gaza, que no sólo disparan intencionalmente hacia concentraciones civiles del lado israelí sino que lo hacen desde sitios poblados de su propio lado. Con ello, exponen a la población civil palestina a grandes riesgos , dado que cuando Israel capta las coordenadas del sitio desde el cual una célula disparó un misil hacia su territorio y responde para eliminar a esa célula, todo aquel que está cerca corre peligro.  Si Hamas y otros radicales abren fuego en medio de casas, cerca de gente a la que juraron proteger, exponen a esos palestinos al fuego, a sabiendas.
El viernes 8 de abril, una célula armada fue captada por un avión no piloteado de la Fuerza Aérea israelí, que logró filmarlos….en el cementerio de  Sayaíe. Desde allí habían disparado cuatro cohetes hacia la localidad de Najal Oz . Cuando se identificó el punto y se envió al avión al lugar, quedó claro: los terroristas corrían entre las lápidas, tratando de ocultar el lanzacohetes con el que recién habían disparado, sabiendo que seguramente los ven desde arriba. Es fácil imaginar el título..”Israel no deja tranquilos ni a los muertos”…

UNOS SE ESFUERZAN POR MATAR- LOS OTROS, POR PROTEGER.
Hay dos razones puntuales por las cuales del lado israelí hubo estos últimos días “sólo” un herido grave y no  varias decenas de muertos.

  • 1) El misil anti tanque “Kornet” que Hamas disparó el jueves hacia un ómnibus escolar en una carretera del sur de Israel, ubicada a unos dos kilómetros de la frontera con Gaza, impactó en el vehículo pocos minutos después que bajaran en sus poblados casi 50 alumnos que habían finalizado su jornada de estudios. Unos instantes antes, eso habría sido una masacre.Si cuando quedaba en el bus sólo un jovencito, además del conductor, ambos resultaron heridos, no hace falta esforzar mucho la imaginación para comprender qué habría pasado si hubiera estado lleno como lo estaba muy poco antes del impacto.
  • 2) Aproximadamente una decena de misiles Grad y cohetes Qassam disparados por Hamas y otros grupos radicales hacia grandes ciudades del sur-Beer Sheva y Ashkelon más que nada- fueron interceptados y destruidos en el aire por las dos flamantes baterías protectoras “Cùpula de hierro”, instaladas en lugares estratégicos junto a ambas localidades. Para comprender lo que habría podido suceder de no ser por el éxito de estas baterías anti misiles, hay que recordar un elemento claro de su funcionamiento, que aprendimos recientemente , al visitar el lugar en el que fue emplazada la batería destinada a proteger a Beer Sheva.

El radar que capta cada cohete, aunque pequeño, que sale disparado desde Gaza, logra identificar en cuestión de segundos-según el curso del vuelo, la dirección, las coordenadas- cuándo el impacto será en una zona descampada y cuándo en un punto habitado, que también puede ser el centro mismo de una ciudad o cualquier barrio de la misma. La “Cúpula de hierro” es activada y dispara un misil anti misil, únicamente cuando el radar captó que de no ser interceptado, el misil que salió de Gaza caerá en medio de puntos poblados.  Si ven que caerá en una zona deshabitada, la batería no reacciona.  Esto significa que cada uno de la decena de misiles destruidos en el aire en los últimos días, podría haber caído-de no ser por estas nuevas baterías- sobre edificios, casas, escuelas, centros comerciales. Es por eso que el sábado, los terroristas dispararon también hacia otros lados, como la ciudad de Ofakim, conscientes del alcance relativamente limitado de la batería israelí, que no puede cubrir todo el sur de una vez.
No es casualidad que el sábado último, centenares de habitantes de Beer Sheva se presentaron en el lugar en el que está emplazada la “Cúpula de Hierro”, para agradecer a los soldados que la manejan. Tenían motivos : les salvaron la vida.

  • 3) El sistema de alarmas que funciona en todo el sur de Israel, empujan a la gente a buscar resguardo en refugios y piezas reforzadas . Allì adentro, aunque puede que no se salven si el impacto es directo, sí quedan protegidos al menos de esquirlas letales. En la ciudad de Sderot, por ejemplo-y en varios puntos del sur- es posible ver cada varios metros unas estructuras que de lejos pueden parecer simplemente paradas de ómnibus. Pero allí nos han dicho que hay gente que les llama “refugio callejero”…son cubos de hormigón, destinado a frenar las esquirlas que salen disparadas cuando un cohete impacta.Han salvado vidas.

UNA EXTRAÑA ECUACIÓN
Sami Abu Zuhri, uno de los portavoces de Hamas en la Franja de Gaza , habló airado durante el fin de semana, explicando cuál es el problema, a su juicio, en la escalada actual. “No aceptaremos abstenernos de reaccionar cuando Israel mata a hombres nuestros por haber lanzado ataques”. O sea, en traducción libre: “Hamas puede disparar misiles, lanzar cohetes, colocar cargas explosivas, pero si Israel osa responder a ello, tenemos el deber de vengarnos”.
Los grupos radicales palestinos están tratando en las últimas semanas de determinar nuevas reglas del juego: atacar a Israel y no permitir que Israel reaccione. Si Israel mata a radicales a los que intercepta apenas dispararon cohetes, las facciones palestinas reaccionan como si Israel hubiese comenzado la escalada con una provocación .Los grupos palestinos tratan de crear una ecuación en la que ellos pueden abrir fuego todo lo que deseen, sin que Israel tenga derecho a contestar .
Un elemento importante en esta ecuación, es recordar que en general, la respuesta israelí que más muertos suele cobrar, es cuando se dispara hacia la célula que minutos antes lanzó misiles hacia Israel. Muy a menudo, sus miembros son alcanzados por la respuesta israelí. Hamas  o el grupo al que pertenecían, dan a entender que ahí- con los disparos de Israel-comenzó la dinámica.  Al “pequeño detalle” en la secuencia, o sea el hecho que Israel no habría respondido a nada si esa célula no habría lanzado misiles minutos antes, no le dan importancia alguna.

Pero más allá del “orden” cronológico de esta situación, hay un elemento clave que distingue entre dos situaciones: mientras los terroristas disparan intencionalmente hacia blancos civiles, Israel responde hacia los grupos radicales , las células de cohetes y otros blancos de su infraestructura armada.

Un elemento que complica más aún la situación es que Hamas no controla a los otros grupos radicales en el terreno, lo cual se ve influenciado en gran medida por el hecho que ellos mismos, en Hamas, juegan a dos puntas:  sus líderes “políticos”se pronuncian en favor de un cese de fuego y retorno a la calma (que nunca había sido absoluta), mientras en el terreno, sus hombres armados, dejan en claro que no les interesa frenar la escalada.

Al parecer, parte de la explicación radica en la caída del régimen de Mubarak en Egipto, que servía de freno firme ante Hamas desde el sur. El actual liderazgo egipcio, aunque recalca que mantendrá la paz con Israel, tiene una actitud diferente ante Hamas, de mayor apertura y menor control. Los resultados ya se sienten en el terreno. Al parecer, la escalada a ambos lados de la frontera entre Gaza e Israel, es la primera consecuencia directa , en términos israelo palestinos, de la primavera egipcia.

http://hagshama.org.il/es/verart.asp?idart=33190

Un poco de historia y actualidad en contra de falacias antisionistas

Entre las acusaciones que buscan quitar legitimidad al Estado de Israel y borrar el vínculo histórico existente entre los judíos y su tierra, Eretz Israel, está la demonización de la empresa sionista, ver a los judíos sionistas como invasores, modernos y malignos colonizadores que llegaron a Palestina y expulsaron al pueblo palestino.
Tantas falacias contenidas en un solo argumento resultan desesperantes e irritantes, y es deber de quien se molesta en conocer la historia contrarrestar el peso de semejante ignorancia.
Al tiempo de comenzar el sionismo como movimiento de liberación nacional del pueblo judío, y llegado ya el año de creación del Estado de Israel en 1948, no existía un pueblo palestino. Palestina no estaba inmensamente habitada, y los que allí residían en desparramadas comunidades no tenían una unión como pueblo ni conciencia nacional. Eran árabes cuyo idioma y cultura no se diferenciaban del de los demás árabes de otros países. No constituían una unidad nacional con un elaborado sistema legal propio, ni desarrolladas instituciones que hicieran a una soberanía sobre el territorio. Nunca había existido un estado palestino, ni se pueden encontrar intenciones de establecerlo antes de que se levantara el Estado Judío.
Incluso el Plan de Partición de Palestina en la Resolución 181 de la ONU de 1947 recomienda dividir el territorio en un estado árabe y un estado judío. La resolución no menciona un estado palestino, puesto que no existía la noción de un pueblo palestino. Es más, la noción Palestina en los mapas del mundo y más específicamente de la región de Medio Oriente, fue introducida gracias a los judíos, que negociaban con los británicos en 1918 para que éstos establecieran una unidad territorial independiente, sobre la cual los sionistas levantarían el tan ansiado Hogar Nacional para el Pueblo Judío.
Ni los árabes de Palestina tenían conciencia de sí mismos como pueblo. Hasta eran considerados por los demás árabes y por muchos entre ellos mismos, como una provincia de Siria. Bien se expresa sobre el particular tema Julián Schvindlerman en su libro “Tierras por paz, tierras por guerra”: “Al contrario de los judíos, que establecieron reinados en el bíblico Eretz Israel, nunca en la historia de la humanidad hubo un estado palestino independiente gobernado por musulmanes en la región hoy comúnmente referida como Palestina… Nunca antes del advenimiento del sionismo hubo un interés árabe, ni siquiera moderado, por Palestina”.
La falta de una autodeterminación de los árabes que residían en Palestina, como salta a simple vista, es histórica y por falta de iniciativa propia o sometimiento de los demás países árabes luego, y no culpa del sionismo que llegó para establecer un Estado Judío en la parte del territorio que le correspondía pidiendo por la convivencia pacífica con los vecinos árabes.
Es recién en 1967, año de la desastrosa derrota de las naciones árabes en la Guerra de los Seis Días desatada contra Israel, que los palestinos comienzan a verse a sí mismos como palestinos, y a tener una noción propia como pueblo. Una prueba que afianza el recién allí creado autoreconocimiento como una entidad con identidad propia palestina, es que en 1964, y no antes, se crea la OLP, la Organización para la Liberación de Palestina. Y encima es nacida en Egipto como un instrumento títere para la consecución de los designios de Nasser, quien era el presidente en El Cairo por aquella época.

Luego de analizar el surgimiento del pueblo palestino en 1967, y no antes, destruimos parte de la argumentación antiisraelí acerca de la expulsión de un pueblo. Ahora es necesario hacer hincapié en el hecho de que el sionismo no es responsable de la expulsión de las comunidades árabes que residían en Palestina. El terrorismo árabe y las campañas bélicas contra objetivos judíos en Israel se hicieron una constante antes y a partir de la creación del Estado Judío. El no reconocimiento de las naciones árabes al derecho de autodeterminación del pueblo judío en un Estado propio, fue materializado en una guerra de exterminio contra Israel en la que participaron Egipto, Siria, Jordania, Líbano, Arabia Saudita e Irak, enviando también Yemen combatientes antiisraelíes. Los propios líderes árabes insistieron a los habitantes árabes de Palestina para que abandonaran sus hogares y no se interpusieran en lo que sería la inexorable marcha a una aplastante victoria que terminaría cumpliendo el objetivo final de “arrojar a todos los judíos al mar”. Son los líderes árabes los que generaron y perpetuaron el problema de los refugiados. Si bien es cierto que habitantes árabes fueron desplazados por fuerzas judías, esto debe entenderse que fue en el marco de una guerra no librada por los judíos, sino por los árabes, con intenciones genocidas, y los acontecimientos se dieron en el fragor de las batallas, decisiones durante combates, y no como política premeditada de los judíos antes de la guerra. Si los judíos no se defendían, no serían desplazados, sino más bien aniquilados en su totalidad.

Se podrá también escuchar por ahí que el sionismo es el quebrantador de la paz en Palestina mientras que el Islam que gobernaba Medio Oriente era muestra de tolerancia y respeto para las minorías existentes. Ni lo uno ni lo otro.
Schvindlerman cita al propio Karl Marx, que no era nada apegado al judaísmo a pesar de su ascendencia judía, quien describe la vida de los judíos bajo dominio de los árabes en Palestina como una vida de perros. El sionismo, por su parte, trajo el innegable progreso del trabajo y la tecnología, y en conjunto con la creación del Estado una sincera propuesta de convivencia pacífica con los vecinos árabes. Israel ofrecía igualdad de derechos para todos sus habitantes. El liderazgo árabe de la época, lo único que ofrecía a los judíos era muerte y destrucción. Basta solo recordar las acciones y discursos del Mufti de Jerusalén Husseini, quien prometía una guerra de exterminio, creyéndose responsable de terminar la tarea que Hitler había comenzado. No es necesario entrar aquí en el detalle de todas las guerras que Israel debió soportar desde su nacimiento; lo que sí no hay que cansarse de resaltar es que Israel es el agredido y no el agresor. Los judíos, claro está, no son los que impusieron los combates, sino la ciega ambición de aniquilación que dominaba la mentalidad árabe.
Un caso de especial injusticia es hacerlo a Israel responsable de la Guerra de los Seis Días, una de las barbaridades que me ha tocado escuchar en ese discurso antiisraelí como sea. Israel bombardeó los aviones de Egipto en su base, es verdad, pero tras rigurosos informes e inconfundibles señales que apuntaban a un ataque egipcio. Y mientras, Jordania y Siria atacaban desde otros frentes. Para comprender mejor el contexto del conflicto y la situación previa que coloreaba el inminente estallido del combate, cabe aquí citar las palabras de un amigo mío: “Y las tropas sobre el Sinaí de Egipto, la retórica asesina de Nasser, la expulsión de las tropas de la ONU, las bases sirias atacando en el Golán, etc. ¿Qué sería eso, gestos de paz?”

Y lo último que veremos aquí, es el tema “central”, para muchos, de los asentamientos israelíes en los territorios en disputa. Esto está tan mal enfocado, con un antijudaísmo galopante, que opiniones de las más desagradables y desacertadas se aprecian en círculos de los cuales uno podría esperar un razonamiento un poco más elaborado, mas que la judeofobia obstaculiza impidiendo pensamientos de mayor elaboración. Incluso muchos judíos e israelíes han caído bajo paradigmas engañosos de la opinión islámica y europea, y se muestran en contra de la construcción de asentamientos con justificativos que demuestran incomprensión del real alcance del asunto.
Con el freno a la construcción de asentamientos no se detendrá el terrorismo. Terrorismo había antes de que existiese un solo asentamiento, y continuara por más que se congelen. Ahora bien, ante ese sucio argumento de que “Israel sufre terrorismo porque construye asentamientos, invadiendo territorios, y si frenara y desmantelara los mismos se acabaría el conflicto” que ya ha sido descalificado fácilmente al demostrar que incluso antes de construcciones los árabes ya atacaban, cabe preguntarse: ¿Qué clase de moral retorcida puede equiparar asentamientos con terrorismo? ¿Qué especie de cinismo, con tintes altamente judeofóbicos, puede poner en la misma balanza el terrorismo palestino demoledor y destructor, con la construcción de asentamientos que se encuentran como mucho entre un 3% y 5% de territorios en disputa? Y hay judíos que han caído dentro de este razonamiento malvado y rechazan a los asentamientos por creerlos un justificativo del terrorismo palestino. Vemos hasta qué punto una moral altruista asume un durísimo sufrimiento, en detrimento de intereses propios o de su propio país, justificando accionares violentos e incongruentes de la parte de enfrente. Este síndrome es sufrido por parte de la izquierda israelí actual. De aquí que tiene que quedar bien en claro que Israel no tiene por qué soportar terrorismo, y debe ejercer su derecho a la autodefensa contra los enemigos que lo acechan. El mensaje es claro: no hay terrorismo para desmantelar asentamientos, hay terrorismo para hacer desaparecer al Estado Judío. No hay que minimizar las intenciones terroristas ni el alcance del problema.
El estado palestino se creará algún día, pero esto no quiere decir que los asentamientos israelíes deban desaparecer. Por el contrario, Israel debe pelear por mantener el control de los mismos y en un futuro acuerdo seguir con la soberanía sobre ellos. Desmantelar asentamientos a causa de un pedido palestino por medio del terror, es darles un premio a los enemigos de Israel, alentándolos a seguir con la violencia, porque se demuestra que por esos medios pueden conseguir sus objetivos. Israel no debe dar la imagen de la debilidad realizando concesiones cuando se lo agrede violentamente. La política de asentamientos no debe frenarse por chantajes terroristas. Esta postura es defendida por seguidores de Jabotinsky, el pensador sionista que mejor entendió el problema con los árabes antes de la creación del Estado de Israel. En La Muralla de Hierro, texto publicado en 1923, Jabotinsky escribió: “Mientras exista una mínima esperanza de que puedan expulsarnos, no negociarán esas esperanzas…”. Israel sabe que no debe darles a sus enemigos esperanzas de que puedan exterminarlo, por lo tanto no sería sensato ceder y traducir en concesiones por presiones terroristas dichos anhelos de limpieza étnica de los terroristas.
Los que piden el desmantelamiento de los asentamientos y el traslado de su gente, ¿sugieren que el estado palestino debería ser judenrein? ¿Qué opinarían al respecto si por el contrario, cuando el estado palestino fuese creado, las autoridades israelíes decidieran deportar a todos los árabes israelíes fuera de Israel? Seguramente con la velocidad de la luz se levantarían de sus sillas para gritar al unísono “¡racistas!”. Y además, de paso, lo llamarían racista a Lieberman cuando su plan de intercambio de territorios justamente propone que los asentamientos judíos en Judea y Samaria queden bajo soberanía israelí, y los pobladores de Wadi Ara bajo soberanía de la Autoridad Palestina. Si lo llaman racista, entonces que no sea por este plan.
Cuando estos fuertes críticos sean superados en el tema asentamientos con respecto al racismo, discutirán por la ilegalidad. “Los asentamientos son ilegales”, exclamarán con la furia de una tormenta. Vale preguntarles en este momento, bajo qué ley son ilegales. La IV Convención de Ginebra, que es el documento al que se alude, se refiere a territorios total o parcialmente ocupados de otro estado. En Palestina no había otro estado. Estuvo el Mandato Británico antes de 1948, y las ocupaciones ilegales de Jordania y Egipto previas a la Guerra de los Seis Días. Israel se apoderó de los territorios en una guerra de autodefensa; territorios que no pertenecían a otro estado. Así que la Convención es inaplicable en este tema. Y por si llegaran a recurrir a los Acuerdos de Oslo para intentar descalificar a los asentamientos, solo hay que contestar que los Acuerdos no contenían ninguna previsión sobre los asentamientos, y que éstos serían tratados en el Status Final, por lo que según la letra de los mismos no se consideraban ilegales y la soberanía israelí sobre los asentamientos se mantenía. De yapa se puede agregar que las negociaciones de paz se derrumbaron con la negativa de Arafat a la propuesta de Barak en Camp David en el año 2000 y el lanzamiento de la violenta Intifada palestina contra Israel. Los mismos palestinos no respetaron y quebraron Oslo.
A esta gente contraria a los asentamientos solo le faltaría plantear que Israel debe salir de Judea y Samaria así nomás y abandonar a sus ciudadanos asentadores para que los maten porque piensan distinto a ellos, dejarlos a merced del terrorismo, y más aún, premiar al terrorismo por su violencia para la consecución de objetivos políticos cediendo ante su presión y realizando concesiones. Desde la legalidad y la moralidad, la postura no puede sostenerse.

El antijudaísmo preponderante en las políticas e imperante en los discursos de los enemigos antiisraelíes o en los críticos injustificados, y que lamentablemente ha absorbido a algunos propios judíos, no debe distorsionar la imagen verdadera que tiene el Estado de Israel, que goza del status de un país legítimo, y sus posturas a la hora de defender su obrar político son las más acertadas, respecto de aquellas opiniones malintencionadas que solo buscan menoscabar sus auténticos derechos. Atención contra las falacias antisionistas que buscan dar vuelta la historia.
El sionismo no es responsable de las guerras ni promotor de un racismo invasor y despiadado; Israel no es el agresor en esta contienda. Sus enemigos sí lo son.

Ezequiel Eiben

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