Piensa el ladrón que todos son de su condición (sobre payasos, hipócritas y la obsesión zurda con Israel)

El orgullo de ser «genocida»

genocidas

por Alberto Mazor

Cinco líderes del Mercosur, Cristina, Dilma, Pepe, Evo y Nicolás, acusaron a Israel en Caracas de llevar adelante «una política genocida contra el pueblo palestino» sin siquiera mencionar a Hamás.

Confieso que estos cinco mandatarios plenamente identificados con los valores de la «revolución bolivariana» (a Pepe lo conocí personalmente y lo admiro), hicieron que yo, nieto, sobrino y primo de una gran cantidad de víctimas del Holocausto nazi – nunca pude saber cuántas -, por primera vez, me sienta orgulloso de ser «genocida».

Hacen ya varias decenas de años que escribo sobre el conflicto entre israelíes y palestinos sin miedo de ahorrar críticas hacia unos y otros. Pero en esta oportunidad, ¿cómo explicarán estos señores y señoras que por primera vez en todo el mundo árabe nadie sale a las calles para protestar contra Israel?

¿Cómo explicarán que hace un mes atrás, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbás, condenó abiertamente a Hamás y lo acusó de traidor a la causa en un foro económico en Arabia Saudita?

¿Cómo explicarán que la Liga Árabe acusó a Hamás – no a Israel – de cometer crímenes de guerra?.

¿Cómo explicarán que ni Egipto ni Jordania llamaron a sus embajadores para «consultas», tal como lo hicieron Ecuador, Perú, Nicaragua y Chile?

¿Cómo explicarán que Egipto declaró a Hamás, brazo de los Hermanos Musulmanes, «organización terrorista»?.

¿Cómo explicarán Cristina Fernández y Héctor Timerman que alertaron a Israel de «tener cuidado» con los 5 o 10 argentinos que prestan servicios humanitarios en Gaza, pero se «olvidaron» de advertir a Hamás, que lanzó casi 3.000 misiles en tres semanas sobre todo Israel, de «tener cuidado» con los más 100.000 argentinos que viven en el Estado judío, de los cuales cientos de ellos son eximios médicos que no dudan en tratar durante años a miles de palestinos de Gaza, Cisjordania (terroristas incluidos) y sirios, heridos por las guerras interminables contra nosotros o contra ellos mismos, o simplemente enfermos graves, como lo hicieron recientemente con la esposa del propio Abbás en el centro médico más moderno del país?.

¿Cómo explicarán que mientras en cuatro semanas del conflicto «Margen Protector» murieron en un «genocidio» (desgraciada y lamentablemente),1.400 palestinos, sólo en esta semana perdieron la vida 1.700 sirios, que cinco de los líderes de Mercosur ni siquiera nombraron en su «declaración», mientras el venezolano Maduro, corre ve y dile de Chávez, elogiaba a Hamás y volvía a manifestar su «apoyo total» a Assad, responsable directo por la muerte de casi 200.000 personas (25.000 niños), cientos de ellas por el uso de armas químicas?.

¿Cómo explicarán el «éxito» del memorándum firmado entre Argentina e Irán, del cual surgió la notable «Comisión de la Verdad» que debe investigar y llevar a la Justicia a los sospechosos del atentado a la AMIA, del cual, después de 20 años, todavía no hay nadie encarcelado?

¿Cómo explicarán que el escritor «genocida» israelí, Amós Oz, haya afirmado que «en vista de los continuos ataques con cohetes de Hamás contra civiles israelíes, no hay otra alternativa que una operación militar en Gaza».

¿Y cómo explicarán que en un momento de suma inspiración bolivariana, el Comandante Chávez le regaló al «libertador» Muammar Gaddafi, nada más y nada menos que el sable de Simón Bolivar, mientras éste, seguramente, se revolvía en su tumba y volvía a exclamar: «¡Aré en el mar!».

Pero como siempre, en Sudamérica, hay una luz. Paraguay, mientras lo dejaron, así lo fue. Y también en esta oportunidad no pudo levantar su mano a favor de semejante barbaridad. Aunque deberá cuidarse y mucho. A este paso, Cristina, Pepe y Dilma, inspirados por la sabiduría histórica y los intereses económicos de personajes siniestros como Bartolomé Mitre, Venancio Flores y Luís Alves de Lima e Silva (Duque de Caxías), podrían organizar la segunda versión de la «Guerra de la Triple Alianza».

Fuente: Israel en línea

Israel podía haber desaparecido en 2014. Gracias a Eyal, Naftali y Guilad, se salvó. BARUJ HASHEM

Durante doce años el Hamás estuvo construyendo una red subterránea que sería utilizada para transportar a sus tropas desde Gaza y conquistar Israel. Lo hicieron a costa de mucho dinero, tiempo, toneladas de cemento que pudo haber sido utilizado para construir escuelas, mezquitas y hospitales, además de vidas humanas (160 niños palestinos murieron solamente en la construcción de los túneles). Pero por una jugada del destino, nada salió como se esperaba y el plan les falló. En unos pocos días los túneles del terror que quedan en la frontera serán destruidos. Ahora Israel debe su existencia a tres adolescentes.

Traducción del hebreo…

Publicado por Avri Gilad
Análisis de la situación: El estado de Israel se vio frente al primer peligro de
existencia después de la guerra de independencia.
Los tres jóvenes secuestrados, con su muerte, salvaron al Estado de Israel.
Decenas de cuevas de ataque que terminan dentro de los montes del sur no
son cuevas de “terror”, son la red para la conquista terrestre de Israel.
Si no nos hubiésemos sorprendido con una respuesta fuerte al secuestro de
los jóvenes, el Hamas con la sincronización que le hubiese convenido, habría
enviado miles de terroristas por medio de esos túneles hacia la conquista de
los montes y las bases militares del sur. Muchos miles de “soldados”
disfrazados de Tzhal (soldados de Israel), matan, conquista y secuestran
mientas que el Ejército de Israel no da a tiempo para responder. En paralelo
tiran centenas de miles de misiles al centro del país y acallan el poder de
organización de un contraataque Israelí
A que esperaron?
Tal vez a un día lluvioso, o tal vez, a que el Hizbolla se recupere para
coordinar con ellos un ataque en conjunto con misiles del norte y cuevas
cavadas también desde el norte.
En Israel, con una situación como la descripta, se producirían decenas de
miles de muertes y la construcción de una defensa precaria, a nivel de
barrios y calles. Todo esto suponiendo que los árabes de Judea y Samaria y
parte de los árabes israelíes, no se unan a éste ataque de conquista.
Queda claro que ataques de respuesta de la aviación israelí no servirían de
nada cuando todos están escondidos bajo tierra riéndose todo el camino a
Jerusalem. En el mejor de los casos entrarían las fuerzas de la paz de las
naciones unidas a desmilitarizar a Israel, las armas atómicas y todo sueño
de un estado judío se hubiese deshecho por unos miles de años mas.
Nos salvamos por dos cosas que ellos no esperaban porque tampoco
nosotros las esperábamos:
No esperaban que el secuestro de los tres chicos, una al pueblo judío,
de manera lleve a una acción militar que devuelva a los terroristas liberados a
la cárcel, y prepare al país para una entrada terrestre a Gaza. Y no creyeron
que la “cúpula de hierro” funcionase.
En otras palabras, todos, tanto de la derecha como de la izquierda,
despreciamos a la retórica islamo-psicológica que llama a conquistar
Jerusalem, pasamos por alto la determinación de los psicópatas de Siria e
Irak, y no quisimos entender que ellos construyeron un sistema militar
inteligente, fuerte y en la practica perfecto y casi sin errores para aplastar al
estado de Israel.
Vimos todos como salían diez combatientes de una cueva en el sur. Que
evita que doscientos de esos salgan bajo la misma orden de una misma
cueva y de otros miles de otras cuevas? a la vez, decenas de grupos
comando entrando por el mar y misiles aterrizando en el centro del país?
La verdad es que si no hubiesen en este momento decenas de miles de
soldados en el sur, ninguna cosa hubiese evitado el próximo paso para
completar el sueño islámico para destruir la entidad sionista y marchar a
Jerusalem.
Eyal, Naftali y Guilad, con su muerte salvaron al estado de Israel, su libertad
y nuestras vidas.
Dani Gold, desarrollador de la Cúpula de Hierro, que sea bendecido con larga
vida.
Y a todos los soldados: los queremos y los abrazamos sin fin. Junten fuerza
y valentía: todo el pueblo judío, todo el mundo, y todo el mundo Islámico
sano, reza por el aplastamiento de los locos; si! también Abu Mazen.
Por el mérito de los jóvenes secuestrados los agarramos con los pantalones
bajos, en el momento y en la situación menos esperado por ellos. El Estado
se salvó y ahora es momento de que los asesinos paguen la cuenta, hasta el
último de ellos.
Una palabra mas para los civiles de Israel, ustedes cuando escuchen una
sirena de alarma, entren al refugio y sonrían. Escuchan un “bum” (de la
cúpula de hierro derribando misiles) y rían a carcajadas. Estos sonidos con
los alaridos de la frustración de los psicópatas de Gaza por el fracaso de su
plan maestro para la destrucción de Israel, que fue revelado en estos días.
Cada daño que nos ocurre en estos momentos, es como si nada comparado con lo que hubiese podido ocurrir.

 

Sobre la desproporción: No existe “conflicto en Medio Oriente”

 

funny refeeriÁrbitro cobrando la “desproporción israelí”… ¿Por qué demonios no hay más sangre judía?

En esta ocasión no me dedicaré a profundizar sobre la guerra entre Israel y Hamás, cómo ella unió a toda la sociedad israelí, ni hablaré de las múltiples tergiversaciones, mentiras, omisiones de información o campañas de propaganda que ocurren en los diversos medios de comunicación de todo el mundo empeñados en negar los hechos, rechazar un mínimo de imparcialidad y ser incapaces de entender el simple derecho a la autodefensa de un país democrático salvajemente atacado por una organización terrorista y fundamentalista. Una organización fanática que busca muertos civiles entre el enemigo y su propia población. Eso lo dejo para mis buenos colaboradores y pido disculpas porque desde que estalló todo esto no tuve tiempo de dedicarle ninguna atención por motivos personales. En este caso quiero hablar de la aberración lingüística de la mayor parte de los medios gráficos y audiovisuales de Argentina y posiblemente otros países cuando hablan del “conflicto en Medio Oriente” para referirse al conflicto que enfrenta a palestinos e israelíes por el mismo pedazo de tierra. Desconozco si el caso se repite en otros países latinoamericanos o medios angloparlantes, por eso me limitaré a los numerosos medios argentinos que cometen esta burrada. No considero necesario nombrarlos específicamente porque son la mayoría de ellos y también incluye a los medios que no tienen necesariamente una agenda antiisraelí particular, pero aún así cometen el error una y otra vez.

Hablar de “conflicto en Medio Oriente” para referirse a lo que sucede en Gaza no solo constituye una ridiculez semántica, sino un insulto a la inteligencia y las víctimas de conflictos mucho más sangrientos y duraderos en esa región. Conflictos (con “s” final) en Oriente Próximo hay muchos y el conflicto palestino-israelí es uno de los menores a juzgar por su implicancia y número de víctimas. Hablar de “conflicto en Medio Oriente” para referirse a lo que sucede en la Franja de Gaza es desconocer que actualmente en Siria hay una guerra que en tres años y medio se cobró más de 200.000 muertos, donde varios países de la región y fuera de ella están implicados, se utilizaron armas químicas directamente contra una población civil y las consecuencias geopolíticas exceden al propio país en cuestión, ya que desató conflictos sectarios, y se cobró muchas víctimas en Líbano y otros lugares. Hablar de “conflicto en Medio Oriente” para referirse a Gaza es negar que hay una guerra civil en Irak donde los fundamentalistas del ISIS – más que una organización poderosa son un Estado en formación – están ganando peligrosamente cada vez más terreno. Y por cierto los muertos que se cobró el último conflicto interno en Irak superan por lejos al de los palestinos e israelíes. Hablar de “conflicto en Medio Oriente” para referirse a Gaza es ignorar lo que sucede en Libia donde los extremistas islámicos, el residuo de viejos partidarios de Gadaffi y el gobierno central aprenden a “dialogar” con bombas, tiroteos, atentados suicidas y secuestros. También es ser cómplice por omisión de la verdadera limpieza étnica que enfrentan los cristianos en toda esa región, donde son brutalmente perseguidos en todos y cada uno de los países árabes. También es mirar para otro lado cuando se trata de la insurgencia islamista en Egipto con su cuota de miles de muertos, el terrorismo permanente en Pakistán, la guerra todavía presente en Afganistán o el viejo conflicto de Turquía con los kurdos, por nombrar algunos. Hablar de “conflicto en Medio Oriente” cuando se trata de Gaza es olvidar que hay otro conflicto que probablemente desembocará en una guerra futura y se trata de las ambiciones nucleares del régimen iraní, algo independiente de los palestinos. Pero no se trata únicamente de los otros conflictos en Medio Oriente que existen actualmente, también resulta impreciso y erróneo hablar de “conflicto en Medio Oriente” para Gaza porque excluye otros conflictos del pasado que no se relacionan con Israel, como fueron las terribles guerras civiles en Yemen (cientos de miles de muertos), la guerra de ocho años entre Irán e Irak, la Guerra del Golfo y la guerra de Irak del 2003, entre otros.

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Parece ridículo referirse al conflicto en Ucrania como “conflicto en Europa del Este”, aunque todos sabrían de qué país se está hablando. Después de todo, actualmente no hay otro conflicto bélico en Europa más que Ucrania. Por ende sería más ridículo hablar de un único “conflicto” en una zona plagada de ellos como Oriente Medio, más aún cuando ni siquiera es utilizado para referirse al conflicto más grave de la zona.

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Pienso que hay dos factores que pueden explicar esta terminología errónea. El primero es la ignorancia, que aparece luego de repetir como un loro lo que escriben los propios colegas y terminar incorporando al vocabulario una mentira desopilante. Aunque la función de los medios debería ser informar, los mismos están compuestos por periodistas que pueden ser igual de ignorantes que cualquier otra persona, más aún cuando reportan sucesos a miles de kilómetros de distancia, sin preocuparse por investigar, influenciados por falsos paradigmas y terminología incorrecta.

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El segundo factor es la desactualizada “teoría del dominó” donde, para referirse al conflicto palestino-israelí, se utiliza el desproporcionado término “conflicto en Medio Oriente” con una clara intencionalidad política. Hace pocos años atrás existía una falsa impresión entre muchos analistas de que la raíz o el corazón de todos los conflictos en Medio Oriente era el conflicto palestino-israelí. Por lo tanto, decían, si se resolvía este conflicto y se creaba un Estado palestino (aunque esto último no garantiza el fin de este conflicto agrego yo), entonces todos los otros conflictos de la región se resolverían y caerían como una ficha de dominó, debido a que esto es el combustible que alimenta el radicalismo islámico y todas las otras luchas. Desde que estallaron las revueltas árabes en 2011, lo único que cayó como ficha de dominó fue esta farsa y ya nadie sostiene públicamente que la resolución del conflicto palestino-israelí y/o la creación de un Estado palestino terminará con la violencia entre sunitas y chiítas en Irak o Bahrein, el conflicto entre el ejército y los Hermanos Musulmanes en Egipto, o la guerra entre los partidarios y opositores de Assad en Siria, por nombrar unos pocos. Por el simple hecho de que el conflicto palestino-israelí nunca fue el único ni el principal conflicto en esa región. De hecho, ningún otro conflicto está relacionado significativamente con Israel o los palestinos, a excepción del conflicto árabe-israelí. No obstante, parece ser tan pobre la información sobre la región que tienen los periodistas argentinos que ni siquiera se molestan en ver los sucesos internacionales que ocurren delante de sus ojos.

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La atención desproporcionada que algunos le prestan a los sucesos que involucran a Israel ni siquiera tiene que ver con un apoyo sincero a los palestinos. Nadie se manifestó, nadie protestó, nadie organizó flotillas, nadie movió un dedo por los palestinos que literalmente se morían de hambre en el campo de refugiados de Yarmouk en Siria, por el simple hecho de que eran asediados por Assad y acribillados por el FPLP. Israel no estaba involucrado. En otras palabras… no Jews, no news.

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Aunque me puede parecer terriblemente inmoral, entiendo a los musulmanes que se manifiestan contra Israel en sus países, aunque rara vez hacen algo más que cacarear. Por un extraño sentido del “honor” que ellos tienen, resulta común y aceptable ver a musulmanes matando a cientos de miles de musulmanes en un país cercano o ver musulmanes secuestrando niñas no musulmanes en Nigeria, algo que no despierta su indignación. Pero si un occidental se atreve a dibujar caricaturas de Mahoma o una docena de palestinos son abatidos en enfrentamientos con los judíos… la ira estalla. Su aparente dignidad ha sido ofendida y humillada en esta derrota. Aunque no comparto su lógica, la entiendo. Es una cuestión de identidad y orgullo, no amor a los palestinos. Un no musulmán matando a un musulmán es mucho más grave que un musulmán matando a un musulmán. Ahora bien, aquellos que no son musulmanes y viven a miles de kilómetros de distancia del área de conflicto… ¿Qué pretexto tienen? ¿Cómo puede ser que hagan la vista gorda cuando niños son gaseados en Siria, cristianos son mutilados en Irak o kurdos asesinados en Turquía, pero le prestan una desproporcionada atención cada vez que le pueden echar la culpa a Israel de algo? Creo que la respuesta es que Israel es un Estado judío y hay un antisemitismo intrínseco en muchas personas. Como dice Pat Condell, si Israel fuera cristiano o budista (por no mencionar musulmán), nadie le dedicaría una décima parte de la atención que le prestan los diarios. ¡Señor réferi, cobre la desproporción!

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Para hablar de “desproporción” como les gusta a los enemigos de Israel, primero habría que explicar lo ridículamente desproporcionado que es dedicarle tantas páginas de diario (en papel o digitales) para denostar a Israel cada vez que muere una docena de palestinos (no esperan a que mueran cientos para llenar tapas de diarios) cuando unos pocos kilómetros más al norte existe un país llamado Siria (¿se acuerdan?) donde en tres años de conflicto murió más gente que todos los judíos y árabes juntos que murieron en el lapso de un siglo entero como consecuencia, ya no solo del conflicto palestino-israelí, sino directamente de todo el conflicto árabe-israelí, con grandes guerras incluidas. El Consejo de Seguridad de la ONU recién intentó intervenir en Siria cuando la cifra de muertos llegó a los 100.000, con nulos resultados por supuesto. Por cierto, las bajas de los soldados israelíes y de los países árabes en las distintas guerras que los enfrentaron superan por lejos las muertes del conflicto exclusivo entre palestinos e israelíes con todos sus atentados, operaciones militares, Intifadas y mini-guerras como la actual. Aunque por supuesto el conflicto palestino-israelí está incluido en el árabe-israelí (los palestinos son árabes), en rigor sería incorrecto y anacrónico hablar del conflicto árabe-israelí para referirse a Gaza. Por el contrario, se puede hablar del conflicto palestino-israelí o, si se busca mayor precisión, del conflicto israelo-gazatí, dado que el territorio de la Ribera Occidental o Judea y Samaria no está directamente involucrado en los combates de ahora, aunque sí bastante relacionado. Recordemos que en Gaza gobierna el Hamás, que sigue con una agenda que es inversa a la del Fatah, partido laico nacionalista que controla la Autoridad Palestina en la Ribera Occidental: mientras que este partido apoya supuestamente la fórmula de “dos estados para dos pueblos”, también aceptada por Israel, y la confrontación no violenta y diplomática, Hamás se empecina en un solo estado, que sea de corte islámico radical en toda la llamada “Palestina” (comprendiendo el territorio del viejo Mandato Británico), destrucción de Israel mediante. También apoya el mantenimiento de la “lucha armada” y se opone a todo diálogo con Israel.

Muy indignante y escandaloso resulta escuchar insultos contra Israel de parte de los autodenominados “intelectuales” y propagandistas que se callaron y miraron para otro lado o incluso apoyaron a un dictador brutal, un sádico carnicero, un tirano que tortura y masacra a su propio pueblo para mantenerse en el poder unos pocos años más, gaseando niños hasta la muerte, arrojando bombas termobáricas en el medio de áreas residenciales, arrasando con barrios enteros por la sospecha de pertenecer al grupo étnico equivocado (que son la mayoría de la población siria, por cierto), tirando al azar barriles explosivos contra las casas (se parecen a los terroristas del Hamás que bombardean al azar las ciudades israelíes con sus misiles, que por supuesto no tienen un objetivo militar específico), violando mujeres, torturando salvajemente prisioneros y asesinando miles de civiles inocentes. De hecho, si este video fuera el de un niño palestino, las condenas mundiales no se harían esperar (me refiero si existiera un video auténtico, no otro montaje de Pallywood). Los comentarios antisemitas llamando al genocidio serían moneda corriente. Pero como se trata de otra víctima de Assad, a nadie le importa un bledo, nadie organiza pogromos contra musulmanes o partidarios de Assad, e incluso la izquierda canalla lo justifica o minimiza (vamos hermano Assad! Siga matando valientemente a los bebés). Nadie habla de “masacre”, “genocidio” o “barbarie” en ese caso, a excepción de los sirios que lo padecen directamente. Mejor dicho, los “pacifistas” de salón salen a protestar recién cuando una potencia extranjera amenaza con intervenir para detener esa verdadera masacre.

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Otra sobre desproporción, aún antes de que comenzaran los primeros enfrentamientos entre Hamás e Israel. El año pasado la Asamblea General de la ONU emitió tres veces más resoluciones contra Israel que sobre Siria, Irán, Sudán y Corea del Norte COMBINADOS. ¿Alguien puede creer seriamente que Israel, con todas sus virtudes y defectos, es más digno de atención y condena que el régimen de Assad, Irán con su ahorcamiento de homosexuales, disidentes y minorías (por no hablar de su terrorismo global en cinco continentes), Corea del Norte con sus campos de concentración, o los sudaneses con su genocidio en Darfur? ¡Todo eso junto! Ni ellos se lo creen. Menos mal que la Asamblea General solo puede emitir resoluciones no-vinculantes de carácter recomendativo. Ahora el autodenominado Consejo de “Derechos Humanos” de la ONU quiere juzgar por crímenes de guerra a los israelíes (da lo mismo que sea Olmert, Netanyahu, Rabin, Lapid, Livni o el Meretz, para ellos cualquier gobierno israelí que se ve obligado a defender a sus ciudadanos merece un trato similar a los genocidas de Ruanda). Déjenme ser claro: si una ambulancia, una escuela de la UNRWA, una casa o un hospital son utilizados para almacenar armas o transportar terroristas, automáticamente se convierten en objetivos militares legítimos, porque son utilizados para fines militares. Como tal pueden ser destruidos. No hay escudos humanos que valgan.

El Consejo de “Derechos Humanos” está totalmente desprestigiado. El escándalo era tal que tuvo que ser suspendido y rearmado por Kofi Annan en 2006, sin mejores resultados. Este consejo no tiene autoridad legal o moral alguna para juzgar a nadie (sería una aberración jurídica y una afrenta a la soberanía de las democracias). Este Consejo resulta insólito y tragicómico si tenemos en cuenta que está compuesto por los peores violadores de los derechos humanos en el mundo. Nadie puede creer honestamente que Irak, Libia, Siria, Irán, Venezuela, Cuba, Corea del Norte, Bangladesh o los personajes que presiden el organismo (entre los que se encuentra la esposa del conspiranoico antisemita pro-terrorista Richard Falk) tiene alguna autoridad para juzgar a la democracia israelí. Estoy hablando de países que tienen mucho menos que un historial medianamente limpio acerca del tratamiento a sus propias poblaciones. Son dictaduras, regímenes autoritarios y violadores sistemáticos de los derechos civiles más básicos. Israel no solo debería boicotear a este jurado de bandidos (se retiró del organismo pero lamentablemente había vuelto a ingresar), sino también denegar la entrada a su territorio de aquellos representantes de este organismo anti-israelí. Los derechos humanos no deben ser una broma ni un instrumento político al servicio de las tiranías. No creo en dejar a los terroristas usar nuestro sistema de derechos humanos occidental contra nosotros demandando que sean tratados respetuosamente mientras ellos degüellan a bebés durmiendo en sus cunas y lanzan misiles con la intención de destruir un país entero sin el menor reparo ético. Y esto no empezó hace poco. Recuerden que fue en la misma ONU que se catalogó al sionismo como “racismo”, se condenó la operación de Entebbe y se denunció el tratado de paz entre Israel y Egipto.

Déjenme darles un ejemplo ilustrativo. Era una semana normal del 2013, no había guerra ni escalada del conflicto en Israel… en un fin de semana, este Consejo de “Derechos Humanos” condenó a Israel cinco veces, al tiempo que la matanza en Siria continuaba, gente inocente era asesinada a lo largo y ancho de Oriente Próximo y los derechos humanos de numerosas poblaciones eran violados sistemáticamente. En muchos de esos países la libertad de expresión era suprimida y dicho Consejo decidió enfocar su atención en Israel por haber clausurado un balcón en un barrio árabe de Jerusalén Oriental que no contaba con el permiso municipal necesario. Como pueden ver, este absurdo no empieza solamente cuando Israel se ve envuelto en una guerra que ni siquiera eligió empezar. Es algo de todos los días, con o sin guerra. Cualquier excusa les viene bien.

Assad no le pide permiso a la ONU para asesinar cientos de miles de hombres, mujeres y niños. Irán enriquece uranio a pesar de que el Consejo de Seguridad (que teóricamente emite resoluciones obligatorias) se lo prohíbe. No resulta sorprendente que nadie tome enserio a la ONU ni sus resoluciones. Recuerden que en el pasado este organismo designó a Pakistán, la Libia de Gadaffi, el Irak de Saddam Hussein, el Irán de los ayatolás o la Siria de Assad en comités para la protección de la mujer, la democracia, los derechos humanos, el desarmamiento, etc. Yo me pregunto, ya que estamos, por qué no designan a un jefe narcotraficante al frente de una compañía farmacéutica o un organismo de lucha antidroga. O por qué no llaman a un pedófilo para enseñar en un jardín de infantes o le piden a un líder de la mafia que presida un programa policial para la protección de testigos.

Imaginen si la señora Roosevelt hubiera sabido que los judíos serían vistos nuevamente como los más grandes villanos del mundo en el organismo internacional que ayudó a crear luego de los horrores de Auschwitz. Ella estaría avergonzada de encontrar que la ONU se ha convertido en una fuerza de liderazgo global detrás de una nueva cultura de “derechos humanos” que tiende a ver racismo en cualquier parte, pero antisemitismo en ningún lado (tal vez con la excepción de los cabezas rapadas, que ni siquiera son significativos dentro del antisemitismo contemporáneo).

Hablando de comparaciones desproporcionadas, me pregunto si Eleanor Roosevelt podía llegar a imaginar que una democracia hebrea sería vapuleada por defenderse de islamofascistas que matan a cualquiera que no piense como ellos, se felicitan con el saludo nazi y pretenden exterminar a todo un pueblo. Me pregunto qué diría ella al escuchar que un conflicto militar que se cobró unas mil vidas es comparado con el exterminio planificado, masivo y sistemático de una población entera (por el solo hecho de pertenecer a una minoría étnica) mediante el trabajo esclavo, el hambre, los experimentos médicos, los crematorios, las fosas masivas, las marchas de la muerte, los campos de concentración, las cámaras de gas, los millones de cuerpos apilados, las cenizas de los muertos cubriendo un continente entero, bebés estrellados contra la pared, los escuadrones de la muerte merodeando el área para disparar a miles de personas a la vez o quemarlos hasta la muerte. En otras palabras, el peor genocidio conocido por el hombre, donde dos tercios de la judería europea fue aniquilada. Otra de desproporción… incluso la Unión Soviética, el país que sufrió el mayor número de bajas en la Segunda Guerra Mundial, perdió menos de un quinto de su población total, cuando los judíos perdieron el 66%… de los nueve millones de judíos en Europa antes de la guerra, seis millones fueron exterminados. De hecho, señor pajarito loco, yo no estaba al tanto de que en la Alemania Nazi a los manifestantes les permitían acostarse y actuar como bebés llorones. Tampoco sabía que a los oponentes del Tercer Reich (incluyendo asesinos de niños) los liberaran de las cárceles con la esperanza de lograr acuerdos de paz con sus enemigos… o que las tropas de las SS utilizaban armas no letales para dispersar a los violentos en los disturbios que lanzaban piedras, bombas incendiarias y molotov contra los hogares (dudo que esto haya podido pasar de todas formas).

La ignorancia no es una excusa. Hay demasiados libros, testimonios de sobrevivientes, evidencias tangibles, historiadores y millones de inocentes que “se desvanecieron” como para desconocer lo que sucedió. Cualquiera que es capaz de comparar a las víctimas con sus asesinos está falto de decencia, corazón y alma. No resiste ningún análisis y escapa cualquier discusión política racional. La banalización del Holocausto es una de las peores formas de antisemitismo y debe ser tratada como tal, porque es más peligrosa que el negacionismo. La memoria de las víctimas de la Shoá es demasiado sagrada para ser utilizada por los enemigos de Israel para sus aberrantes propósitos espurios.

Creo que algunos confunden el deseo de los palestinos y su lujuria por la destrucción de Israel con los nazis (desde Amin al-Husseini hasta Khaled Mashal)… pero acusan a la gente equivocada. Contrariamente a lo que esgrimen, Israel no tiene ningún episodio donde asesina niños deliberadamente (y los que cometen crímenes contra árabes inocentes son encarcelados, no festejados y llamados “héroes” como en la Autoridad Palestina). Los palestinos, por el contrario, tienen una larga historia de bombardeos intencionados a escuelas y hospitales, acuchillamiento de bebés y la masacre de Maalot entre MUCHOS otros ejemplos, mientras incitan al martirio infantil, usando a sus propios hijos como tropas de primera línea. Están tan desesperados por mostrar a sus escudos humanos mutilados que cuando es necesario fabrican imágenes falsas de niños muertos, parte del montaje de Pallywood. Y la excusa de que “no son un Estado” no tiene validez jurídica o moral. Todos los bandos beligerantes, tanto estatales como no-estatales (incluyendo organizaciones terroristas) están obligados a cumplir ciertas leyes de guerra. Pero históricamente los árabes utilizaron la Convención de Ginebra como papel higiénico, por eso tiran piedras contra automóviles civiles (causando muertos y heridos), apuñalan y disparan contra civiles, incluyendo mujeres, ancianos, niños y bebés, comen los órganos de prisioneros indefensos, perpetran atentados suicidas en discotecas, disparan misiles contra jardines de infantes y – cuando los israelíes se defienden y responden – se dirigen a la ONU con la nariz sangrando para pedir a Israel que muestre contención. Pero claro, ellos no pueden ser criticados nunca, ni siquiera después de rechazar cinco treguas distintas. Lanzaron más de 2.500 misiles en menos de un mes. Si no matan suficientes civiles, es porque no pueden, no porque no quieren. Es porque tienen delante un ejército que se sacrifica por su población, en vez de sacrificar a su población por ellos como hace el Hamás.

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Por 23 días, Hamás disparó más de 2.500 misiles contra las ciudades israelíes, incluyendo Tel Aviv y su área metropolitana. Además de enviar drones y terroristas a los túneles para infiltrarse en territorio israelí. Casi todos sus intentos han sido frustrados, entre otras cosas porque afortunadamente Israel posee un desarrollo tecnológico impresionante y único que salió a la luz hace poco tiempo. A los refugios, se suma la Cúpula de Hierro, el sistema antimisiles que salva incontables vidas y le permite a la población israelí vivir con cierta normalidad. Pero me gustaría ver cómo reacciona algún otro líder mundial cuando una organización terrorista tiene la costumbre de disparar misiles cotidianamente contra la principal metrópoli de su país. ¿Qué haría el presidente Putin si los chechenos lanzaran 2.500 misiles contra Moscú? ¿Qué haría Erdogan si los kurdos hicieran lo propio con Estambul? Me parece que incluso el presidente Obama lanzaría una operación militar gigantesca si al-Qaeda disparara miles de misiles contra la ciudad de Nueva York.

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Claramente el mundo no pierde la paciencia por la ocupación turca del norte de Chipre, los crímenes chinos en el Tíbet, la ocupación rusa de Abjazia y Chechenia, la ocupación colonial española en Marruecos, Ceuta, Melilla o la falta de independencia de Cataluña, la ocupación francesa de Nueva Caledonia, Martinica, Guadalupe y Miquelón, la ocupación iraní de las islas de Abu Musa, Tumb Mayor y Menor, la opresión en Corea del Norte, la falta de independencia del Kurdistán (35 millones de personas) o el hecho de que desde hace más de cincuenta años los cubanos no pueden elegir a su propio gobierno en elecciones libres (aunque los comunistas realicen malabares conceptuales para explicar que existe “democracia” en un sistema de partido único, o aunque pongan como excusa la amenaza externa del “bloqueo” norteamericano, aunque nunca utilizan la misma comprensión de la amenaza externa cuando se trata de Israel, ahí sí que no perdonan ni una). Y antes de que me olvide, Israel lucha para defender a su propia población de los misiles que lanzan desde un territorio evacuado hace nueve años – no valen las excusas de “tiran misiles porque hay asentamientos” – no lucha para mantener una ocupación colonial a miles de kilómetros de distancia de su territorio como hacen los “civilizados” de la pérfida Albión en Malvinas, Gibraltar y el norte de Irlanda. La así llamada “comunidad internacional” tampoco pierde la paciencia por todos los numerosos y sangrientos conflictos (con “s” final) en Oriente Próximo que mencioné anteriormente. Mientras los países árabes arden por conflictos sectarios, la ONU está más preocupada por SodaStream.

¿Con qué derecho ellos juzgan a un país diminuto – bastante más civilizado y compasivo que sus vecinos – cuya existencia y población se ven amenazadas constantemente, al borde del secuestro, la muerte y la extinción? Más aún cuando fueron esas mismas naciones quienes persiguieron a ese pueblo cuando era minoría en sus países, sometiéndolo durante incontables siglos a expulsiones, pogromos, inquisiciones, masacres, discriminación, leyes de segregación y genocidios, a pesar de no representar amenaza demográfica o militar alguna. Lo hicieron simplemente por odio, y ahora se escudan en una supuesta (falsa) rectitud para condenarlo por defenderse. ¿Se puede ser más cínico? El pueblo de Israel es un cordero rodeado por setenta lobos. Su misma supervivencia es un milagro, más aún sus victorias, independencia y prosperidad. ¿Quieren proporción? Denle a Israel 22 países árabes y 2.000 años de tranquilidad, como mínimo.

Les puedo asegurar que la inmensa mayoría de los críticos extranjeros de esta operación no han tenido que marcharse de ningún sitio, ni son hijos de sobrevivientes del peor genocidio de la historia, ni tienen un vecino que amenaza con echarlos al mar, ni vieron un autobús escolar volar por los aires, ni oyen sirenas que avisan de la llegada de misiles, ni tienen un ayatolá demente al lado fabricando armas nucleares mientras dice que los judíos no saben lo que es un verdadero Holocausto… ¿Qué derecho tiene esa gente a pedir explicaciones? ¿Qué derecho tiene esa gente – sentados en sus cómodos sillones con aire acondicionado a miles de kilómetros de distancia con sus palabras baratas de corrección política y pacifismo engañoso – como para juzgar a los israelíes? Ni siquiera están debidamente informados. Los de afuera son de palo.

Sí, estoy hablando de los europeos. Lo que digan los bananeros hostiles fuera de ese continente me tiene sin cuidado. Su hipocresía es demasiado obvia. Son más irrelevantes que un ladrido a la luna. No tienen ninguna influencia real. Hay que tomarlos con humor (como dijo Ygal Palmor: “si te ganan 7 a 1 en un partido de fútbol en tu propia casa se puede hablar de desproporción, pero la realidad de una guerra no funciona así”). Pero que Europa siga chillando contra Israel causa mucha indignación. Me refiero a la sociedad civil de ese continente, que en un 50% alberga sentimientos profundamente antisemitas (hablando de “desproporción”), mientras los musulmanes matan judíos en Toulouse, Burgas y Bruselas. Siguiendo con la “desproporción”, en Francia menos del 1% de la población (los judíos, qué casualidad) sufren el 40% de los ataques racistas que se llevan a cabo en un año en todo el país (todo el resto de los grupos étnicos, raciales, religiosos y nacionales en el país galo, es decir, el 99%, sufre el 60% restante). ¡Vaya si es desproporcionado! También me refiero a los gobiernos europeos que no tienen problema en importar bienes producidos en prisiones chinas o talleres de trabajo esclavo en Bangladesh, apoyar económicamente las actividades en territorio ocupado del Sahara Occidental o comprar petróleo de regímenes islamistas represivos… Pero judíos construyendo un techo en Jerusalén realmente ofende su sentimiento de “moralidad”, suponiendo que lo tengan.

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Parafraseando a una líder israelí, al antisemitismo no se le discute, se lo combate. Pero para eso primero hay que desenmascararlo y denunciarlo. Espero que mi artículo ayude a este propósito, aunque sea un poco.

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Israel es un país del tamaño de Tucumán con una pequeña población, sin petróleo o recursos naturales, sin embargo es una nación próspera, creada por campesinos, sobrevivientes del Holocausto y refugiados judíos de los países árabes. Israel es haber vencido las posibilidades por el poder de las posibilidades. No tuvo un día de paz, sus enemigos fracasaron una y otra vez en los últimos 66 años. Disturbios violentos, masacres, guerras, terrorismo, emboscadas, guerrillas, ejércitos convencionales mucho más numerosos, Intifadas, atentados suicidas, misiles, propaganda, ofensiva diplomática, boicot económico, ataques cibernéticos y ahora posibles armas nucleares… nada de ello les ha rendido frutos a los enemigos de Yaakov, ni lo hará. Confío en que Israel podrá vencer esto también. Pues aquellos que intentaron exterminar a este pueblo en el pasado – llámese Filisteos, Asirios, Babilonios, Amalekitas, Seléucidas, Romanos, Reinos Cruzados, Imperio Español, Imperio Zarista, Tercer Reich, Unión Soviética o Saddam Hussein – hoy no existen más. El mismo destino le espera al Hamás y la Jihad Islámica. Ellos desaparecieron de la historia, el pueblo de Israel la está haciendo. El pueblo de Israel vive y existe.

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Por mi parte, espero que Israel siga actuando “desproporcionadamente” hasta destruir todos los túneles de Gaza que reptan debajo de territorio israelí, cuyo propósito no es otro más que asesinar y secuestrar israelíes. Que la “desproporción” israelí sea directamente proporcional a la desproporción de los medios de comunicación en la atención y la insensibilidad que tienen injustamente con Israel Que el país se mantenga unido y las fuerzas armadas no se detengan hasta obtener la victoria, esperemos que eso traiga aparejado la caída definitiva del régimen de Hamás de una vez por todas y para siempre, como preludio para la derrota final de todos los enemigos de Israel. Beezrat Hashem

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(este video fue publicado durante la Operación Pilar Defensivo hace dos años, pero hoy tiene tanta relevancia como en ese entonces, el ciclo se repite)

“Desde el juicio a Eichmann” – Nuevo libro de Gustavo Perednik

¡Todos invitados!Siaj 89- anuncio libro DEJAE

Un Gusto

Luego de pensarlo mucho y meditarlo, creo que es momento de dejar el blog. Dado que estoy muy ocupado con otras cuestiones, mi ritmo de posteo se ha reducido mucho en los últimos meses, y realmente no le presto al blog la atención que requiere. Por eso este post será el último como colaborador regular del blog, luego de los casi 200 que hice y aproximadamente 100 comentarios.

Además de otorgarme la oportunidad de defender y difundir la causa de Israel, elrejunteil me permitió aprender, no solo de mis excelentes co-bloggers (Ariel Dumas, Jabotito, Ezequiel Eiben, Sebinisra91, entre otros) sino también y muy especialmente de los cientos de comentarios que he leído a lo largo de mi estadía en el blog e incluso antes de ingresar. A todos ustedes, muchas gracias.

Mis visiones con respecto a Israel en general no han cambiado, pero mis ideas se han enriquecido por los debates que hemos mantenido aquí, a la vez que he aprendido nuevas perspectivas sobre temas diversos en relación a Israel y el Medio Oriente. Con respecto a Israel en particular, creo que es el ejemplo de lo que constituye un Estado que garantiza y protege el progreso de los individuos que forman parte de su ciudadanía. Un Estado que se crea como un acto de autodefensa, sobre tierras ganadas fundamentalmente de la mano de inmigrantes que provenían de la pobreza más brutal, maltratados, y con frecuencia expulsados y masacrados, y que solo tenían como armas sus propias ilusiones. La tierra de Israel pertenece a los Israelíes porque la han hecho suya por medio del trabajo, no por intereses colectivos ni derechos divinos (independientemente de lo que uno pueda pensar en cuanto a sus creencias religiosas). El ideal del Sionismo era y es construir un Estado Judío en la Tierra ancestral del Pueblo Judío. Lo logró a través de todos los pioneros que tuvieron el coraje y la voluntad de hacerlo realidad. Es el resultado de un proceso de orden espontáneo y colaboración pacífica y voluntaria entre individuos que decidieron hacerse dueños de su propio destino. Antes de cualquier guerra de independencia, Israel estaba ya en el Ishuv de los que habían trabajado y convertido el desierto en su hogar, y habían hecho (y aún hacen) del desierto un hogar. La Declaración 181 de la ONU, y la Declaración de Independencia del 14 de Mayo de 1948 no fueron más que formalidades para reconocer lo que ya estaba allí: los judíos haciendo su propia patria en la tierra de sus antepasados. Esa es la justicia de las causa de Israel. Israel es fundamentalmente lo que Saul Singer y Dan Senor muestran en Start Up Nation, una sociedad de creadores e innovadores. Como se afirma en el libro, un empresario es aquel que toma riesgos. Y un inmigrante es el “tomador de riesgos” por excelencia. Un pais de inmigrantes en el medio de un desierto y pantanos no es otra cosa que un país de empresarios. No es de extrañar el resultado.

Nuestros enemigos cambian sus formas, pero se repiten una y otra vez a si mismos. Su miserable existencia es patética. Sus logros no son más que el intento de destruir lo que otros construyen. Existen reciclando una y otra vez a sus antepasados en el odio destructivo. Las viñetas, los textos, los mitos, todos son lo mismo en versiones recicladas. Pero a diferencia del pasado, ahora los judíos nos defendemos. Los neonazis no son más que un grupo de imbeciles. Los islamistas un manojo de dementes del medioevo con petrodolares. La izquierda posmodernista no es más que un grupo de relativistas, excepto en lo que respecta a Israel y USA. Ninguno podrá detener el camino del progreso. La libertad es la fuerza más poderosa del mundo, e Israel representa la lucha de los individuos que desean ser libres de la opresión para poder construir sus propios destinos. Nada puede detener eso.

Espero que mis aportes en el blog hayan sido utiles para ustedes, seguro sus comentarios y aportes lo fueron para mí.

Para terminar no quiero dejar de agradecer a la Fundación Hadar y a Gustavo Perednik, uno de mis grandes maestros, por darme la oportunidad de participar de esta excelente iniciativa.

Como Marcelo Birmajer, pienso que “Israel, para mí, es la belleza en estado puro. Israel es la única entidad a la que puedo relacionar con la palabra amor, como si se amara a una persona, una mujer o un hijo.“. Y nada mejor que el poema de Borges para ilustrarlo:

“Israel (1967)

Un hombre encarcelado y hechizado,
un hombre condenado a ser la serpiente
que guarda un oro infame,
un hombre condenado a ser Shylock
un hombre que se inclina sobre la tierra
y que sabe que estuvo en el Paraíso,
un hombre viejo y ciego que ha de romper
las columnas del templo,
un rostro condenado a ser una máscara,
un hombre que ha pesar de los nombres
es Spinoza y el Baal Shem y los cabalistas,
un hombre que es el Libro,
una boca que alaba desde el abismo
la justicia del firmamento,
un procurador o un dentista
que diálogo con Dios en una montaña,
un hombre condenado a ser el escarnio,
la abominación, el judío,
un hombre lapidado, incendiado
y ahogado en cámaras letales,
un hombre que se obstina en ser inmortal
y que ahora ha vuelto a su batalla,
a la violenta luz de la victoria,
hermoso como un león al mediodía.”

Amigos, fue un gusto.

Tres inocentes secuestrados y tres hipócritas rezando

Tres inocentes secuestrados y tres hipócritas rezando
Ezequiel Eiben
19/6/2014

Tres estudiantes judíos fueron secuestrados en Judea y Samaria el jueves 12/6 a la noche mientras regresaban a sus casas. Las Fuerzas de Defensa de Israel atribuyeron el proceder criminal y confirmaron la responsabilidad de la organización terrorista palestina de Gaza Hamas[1]. Naftali Frenkel tiene 16 años y es ciudadano americano; Gilad Shaar tiene 16 años y es israelí; Eyal Yifrach tiene 19 años y es israelí[2]. Los tres son víctimas del fanatismo terrorista que se incuba en amplísimos y mayoritarios sectores de la sociedad palestina. Como explica Roni Kaplan, Portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel para la prensa hispanoparlante:

“Es menester tener en cuenta que el secuestro no es meramente una motivación coyuntural para los terroristas, sino más bien una cultura operacional, la “cultura del secuestro”. Desde principios de 2013, Hamas y otros grupos terroristas palestinos han procurado realizar 64 secuestros a Israelíes por el mero hecho de ser israelíes. Lamentablemente, esta vez lo lograron (…)”[3].

De hecho muchos palestinos mostraron su apoyo a los secuestros, tanto en las calles como por las redes sociales. Repartieron caramelos, postearon fotos y eslóganes con bromas (por ejemplo, haciendo referencia a tres nuevos Guilad Shalit, en alusión al soldado israelí anteriormente secuestrado por Hamas). Dirigentes de Hamas y Jihad Islámica llamaron a cometer más secuestros[4].

Horas antes del secuestro, e incluso con posterioridad, las Fuerzas de Defensa de Israel informaban que terroristas islamistas disparaban desde Gaza contra Israel. El 11/6 a la mañana se reportó que cohetes fueron lanzados contra el Consejo Regional de Eshkol (ubicado en el noroeste del Negev) poniendo en peligro la vida de cientos de civiles israelíes, niños incluidos[5]. El 14/6 a las 9:21 un cohete cayó en el Sdot Negev Regional Council, comunidad al sur de Israel. El mismo día a las 19:15 tres cohetes fueron disparados, de los cuales tres impactaron contra el Hof Regional Council. La Fuerza Aérea de Israel respondió sendos ataques[6].

Días antes, se anunció con reverencia el final del mandato como Presidente de Israel de Shimon Peres, quien está cumpliendo los últimos días al frente de su cargo[7].

Días antes, domingo 8/6, se juntaron en el Vaticano a rezar por la paz Shimon Peres como Presidente israelí, el presidente palestino de Fatah Mahmoud Abbas, y el Papa Francisco. La invitación, por supuesto, partió de este último. Hubo un acto con oraciones en los jardines del Vaticano, plantaron un olivo simbólico, y después mantuvieron una reunión privada. Durante la ceremonia, Francisco dijo, entre otras expresiones: “Espero que este encuentro sea el comienzo de un camino nuevo en busca de lo que une, para superar lo que divide”; puntualizó que se deben “derribar los muros de enemistad y tomar el camino del diálogo”; y destacó sobre Peres y Abbas: “Su presencia, Señores Presidentes, es un gran signo de fraternidad, que hacen como hijos de Abraham”[8].

Días antes, en mayo, estando en Bethlehem durante su visita por Medio Oriente, el Sumo Pontífice del catolicismo les había hecho la invitación a los presidentes de manera sorpresiva. “Aquí, en el lugar de nacimiento del Príncipe de la Paz, deseo invitarlos a unirse conmigo en cordial oración a Dios por el don de la paz. Ofrezco mi hogar en el Vaticano para este encuentro de oración” manifestó Francisco. Los aludidos aceptaron inmediatamente[9]. Luego, Peres debía obtener aprobación del gobierno israelí para asistir al Vaticano, la que finalmente fue concedida[10].

Días antes, en mayo, Fatah y Hamas comunicaron que habían llegado a un acuerdo para  nombrar a los ministros que serían parte del buscado nuevo gobierno palestino de unidad nacional. El referente de Hamas Musa Abu Marzouk anunció que el acuerdo se había alcanzado en una reunión entre las dos facciones en Gaza[11].

Conclusión:

Tres hipócritas en el Vaticano rezando “para la foto” por la paz, mientras los israelíes (y judíos procedentes de otras latitudes) son asesinados y secuestrados por el terrorismo islamista palestino que no quiere paz.

El presidente israelí queriendo quedar bien ante la cámara antes de terminar el mandato. Es verdad que el gobierno le dio luz verde para ir a la ceremonia; pero también es verdad que aceptó por propia voluntad la invitación y hubiera ido igual en el caso que no hiciera falta autorización. Shimon Peres se ha caracterizado por hablar de la paz con los palestinos aun cuando parece imposible y la realidad demuestra la falta de voluntad de la Autoridad Palestina, y por invitar a Abbas a sumarse a la visión de paz inclusive ante visibles y notorias manifestaciones de rechazo de este último.

El presidente palestino ganando audiencia occidental, lo que le sirve para ocultar a conveniencia su (conocido para ojos que quieran ver) plan de destruir a Israel. Mahmoud Abbas estuvo al lado de Yasser Arafat, y al igual que este lo hacía, ha analizado variables para destruir a Israel: bélicas, terroristas, políticas, diplomáticas, demográficas.

El Papa mostrándose apaciguador y pacificador junto a una figura como la de Abbas, a sabiendas de lo que representó y representa, de lo que hizo y lo que hace. Francisco no puede no saber que Abbas no comparte su visión cristiana occidental de paz para Medio Oriente, ni una visión universalista de armonía. Vale decir también que en el caso del Papa hay una cierta dosis de ingenuidad acompañada por ignorancia: no entiende del todo la guerra contra Israel, y piensa que una jornada de rezos junto al fotogénico Peres y al asesino Abbas va a conducir o ayudar a la solución entre las partes. En verdad, una amenaza real que tiene Israel en el islamismo terrorista no cesará por el simbolismo de la ceremonia. Sobre todo cuando ciertos participantes no creen en su contenido.

Ante un nuevo episodio vendible a las cámaras y a la vez falto de contenido resolutivo real y efectivo, expreso que estoy harto de la hipocresía de la izquierda israelí y de la corrección política de los que pretenden ayudar.
La izquierda israelí (y lo que ha sido también parte del centro del mapa político en el país hebreo) fue al Vaticano a llevarse los laureles de la imagen linda y simbólica pero vacía de significado verdadero en cuanto a solución para Israel. Por supuesto, mientras la izquierda hace su juego redentor, humanista y de “buenas intenciones”, la derecha israelí con el Primer Ministro Biniamin Netanyahu a la cabeza es la que verdaderamente actúa (en mayor medida, y no en todo lo que yo quisiera) en favor del país como tal, ordenando defenderse del terrorismo y solicitando fervientemente no reconocer a la unión Hamas-Fatah. En medio del clima hostil hacia Israel de arreglo entre Fatah y Hamas, y con los chicos ya secuestrados, Netanyahu no fue a sacarse fotos de paz con Abbas. Por el contrario, expresó: “He ordenado (…) que se pida a la Autoridad Palestina, de cuyo territorio provenían los secuestradores, que haga todo lo necesario para ayudar a los rehenes volver a casa sanos y salvos”; “Es la responsabilidad de la Autoridad Palestina”[12]. Izquierda demagoga por un lado; y derecha haciendo lo que hay que hacer aunque no suene bien a los europeos, socialdemócratas estadounidenses (y afines republicanos) y demás adalides del progresismo por otro lado; es otra vez el cuadro de la política israelí.

Hay que citar también lo informado por Roni Kaplan:

Para conseguir sus objetivos operacionales, las Fuerzas de Defensa de Israel ha trabajado en coordinación con los aparatos de seguridad de la Autoridad Nacional Palestina. Esperamos que esta cooperación se profundice y traiga resultados concretos sobre el terreno. No es una cooperación propiamente dicha, sino más bien una coordinación basada en intereses comunes[13].

Ahora bien, esta coordinación acordada entre Israel y la Autoridad Palestina con objetivos operacionales de incidencia real, dista de ser una acción semejante a la ceremonia simbólica hipócrita en el Vaticano con el rezo por la paz junto a quien se sabe que no la busca.

Y los que pretenden ayudar… primero entiendan la guerra contra Israel para poder hacerlo de modo correcto. Luego, ayuden con armas a liquidar a Hamas y con diplomáticos a aislar a Fatah (lamentablemente este último ya cuenta con un grado de aceptación suficiente como para descartar que pueda realizarse una acción más contundente); o bien manténganse al margen y dejen de invitar a rezar a nuestros enemigos islamistas terroristas, porque con semejante conducta contribuyen a desvirtuar su verdadero rostro asesino y los dejan ante la prensa y el público como personas pacíficas en busca de una solución con Israel, cuando su única solución es sin Israel.

 

[1] https://www.facebook.com/idfonline/posts/791572407532298

[2] https://www.facebook.com/StandWithUs/posts/10152184971667689

[3] Operativo de rescate “Volved hermanos” – Roni Kaplan
http://opinion.infobae.com/roni-kaplan/2014/06/19/operativo-de-rescate-volved-hermanos/

[4] Palestinians Praise Kidnapping of 3 Israeli Teenagers
http://www.idfblog.com/2014/06/15/palestinians-praise-kidnapping-3-israeli-teenagers/

[5] https://www.facebook.com/idfonline/posts/786438111379061

[6] Gaza Terrorists Fire 4 Rockets, IDF Responds
http://www.idfblog.com/2014/06/14/response-rocket-fire-idf-targets-gaza-terror-sites/

[7] El 9/6 le correspondía a la Knesset elegir a quien se convertiría en el décimo Presidente de la historia del país. Resultó elegido Reuven Rivlin, miembro del Likud. Para información sobre los candidatos, ver:
Cinco candidatos aspiran ocupar el sillón de Shimón Peres
http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Nacional/58500/

[8] El papa Francisco, en el Vaticano junto a Shimon Peres y a Mahmoud Abbas, pidió “derribar los muros de la enemistad”

http://www.lanacion.com.ar/1699547-el-papa-francisco-recibira-a-shimon-peres-y-a-mahmoud-abbas-para-rezar-por-la-paz

[9] Peres, Abbas accept papal invitation to pray for peace at Vatican – By TOVAH LAZAROFF, JEREMY SHARON, GREER FAY CASHMAN
http://www.jpost.com/Diplomacy-and-Politics/Israel-set-to-provide-rousing-welcome-to-Pope-Francis-today-353264

[10] Despite suspension in talks, Peres gets okay to join Abbas, pope for prayer at Vatican By GREER FAY CASHMAN
http://www.jpost.com/Diplomacy-and-Politics/Despite-suspension-in-talks-Peres-gets-okay-to-join-Abbas-pope-for-prayer-at-Vatican-355576

[11] Hamas, Fatah strike deal on ministers in new Palestinian unity government – Khaled Abu Toameh

http://www.jpost.com/Diplomacy-and-Politics/Hamas-Fatah-strike-deal-on-ministers-in-new-Palestinian-unity-government-352545

[12] Israel: terroristas secuestraron a tres adolescentes en Cisjordania
http://www.infobae.com/2014/06/14/1572963-israel-terroristas-secuestraron-tres-adolescentes-cisjordania

[13] Operativo de rescate “Volved hermanos” – Roni Kaplan
http://opinion.infobae.com/roni-kaplan/2014/06/19/operativo-de-rescate-volved-hermanos/

¿Por qué apoyo a Israel?

Hay que disolver la ONU

“UNA NACIÓN QUE MORARÁ EN SOLEDAD Y NO SERÁ CONTADA ENTRE LAS NACIONES” BAMIDBAR (NÚMEROS) 23:9     LA ASIMILACIÓN NO ES EL ANTÍDOTO PARA EL ANTISEMITISMO, EL ANTISEMITISMO ES EL ANTÍDOTO DIVINO PARA LA ASIMILACIÓN.


La salud en la ONU

ONU
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) está enferma. Es inmuno-deficiente al virus de la perversión política, el chantaje moral y la hipocresía. Ni siquiera su órgano responsable de velar por la salud global ha escapado del contagio.
Entre el 19 y 24 de mayo pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebró su 67 Asamblea Anual en Ginebra. El único país analizado -y condenado- sobre un total de 194 Estados-miembro, fue Israel. Ni una sola resolución fue adoptada para criticar, cuestionar o señalar la situación de la salud en ningún otro país específico del orbe.
La resolución fue patrocinada por países árabes: Egipto y Jordania (que tienen acuerdos de paz con Israel) más Marruecos, Kuwait, Libia, Omán, Argelia, Túnez, Yemen, Irak y Emiratos Árabes Unidos. 105 naciones votaron a favor, entre ellas Estados no exactamente modélicos por sus sistemas de salud, como Botsuana, Mozambique, Irán, Pakistán y Uganda.
Exceptuando a Colombia, que se abstuvo, y a varias naciones latinoamericanas y caribeñas que estuvieron ausentes, demasiadas dieron sus votos para castigar a Israel: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Guatemala, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Perú, Uruguay y Venezuela. Cuba fue electa para presidir la sesión.
En su alegato, Siria acusó al Estado judío de realizar “prácticas inhumanas” contra los pobladores de los Altos del Golán y aseguró que “las condiciones de salud de la población siria en el Golán ocupado continúan deteriorándose”.
Intuitivamente sabemos que algo no está bien aquí, pero es contrastando los hechos que podemos ver realmente la magnitud del doble estándar exhibido en la ONU. La ONG suiza United Nations Watch ha presentado una tabla comparativa en materia de salud entre Israel y los Estados patrocinadores de la resolución que muestra inequívocamente la supremacía israelí en este campo.
Por citar sólo el índice de mortandad materna del año pasado, en Israel fue de 0,4 mientras que el promedio de los once países árabes fue de 4,5 (once veces peor). En Cuba, la nación electa para presidir la Asamblea Anual de la OMS, el ciudadano medio debe rebuscárselas para conseguir aspirinas, muchos hospitales carecen de agua corriente, hay muertes por cólera y en 2011 26 pacientes de un manicomio murieron debido a las “condiciones deplorables” del lugar según informó la BBC.
Y en Siria, que cuestionó a Israel en el recinto, ya hubo más de 150 mil muertos en una cruenta guerra fratricida (un tercio de ellos civiles). El régimen empleó armas químicas contra su propia población y aplicó políticas de hambruna deliberada para doblegar ciudades rebeldes.
Vale la pena detenerse por un instante en la cuestión siria puesto que en tanto el régimen Asad mata a los suyos, Israel hace esfuerzos por salvarlos. Dada la cantidad de hombres y mujeres sirios que, malheridos y desesperados, huyeron hacia Israel en busca de asistencia médica urgente, el Ejército israelí abrió un hospital de campaña en la frontera con aquel país árabe para atenderlos.
Desde 2013, cuando los primeros siete heridos se arrimaron a la frontera con Israel solicitando ayuda, sus médicos comenzaron a asistirlos, inaugurando así una misión humanitaria riesgosa y sin precedentes. Como la cantidad y frecuencia de los heridos sirios que pedían ayuda fue creciendo, el Gobierno dio la orden de construir un hospital que cubriese los casos de urgencia y evitase que ciudadanos de un país enemigo quedasen desamparados.
Al no haber acuerdos de cooperación médica entre Siria e Israel, los profesionales israelíes tienen desafíos importantes en conocer la historia clínica de los pacientes. Algunos doctores sirios envían a los heridos al país vecino con algunas indicaciones escritas en árabe o en inglés para facilitar las tareas de los médicos israelíes.
Éstos debieron ganarse la confianza de árabes atemorizados, demasiado habituados a la vil propaganda antiisraelí de Damasco. Una vez curados deben regresar a Siria, y al hacerlo deben esconder que sus vidas fueron salvadas por los “sionistas”.
Nadie podrá saber nada de esto al leer el texto de la última resolución antiisraelí de la OMS, la que se suma a las toneladas de papel que acumulan las injustas resoluciones contra Israel en la ONU. Nada nuevo bajo el sol. El castigo colectivo contra Jerusalén ha sido el sello distintivo de este desacreditado foro por largo tiempo.
Julián Schvindlerman es analista político internacional, escritor
y conferencista.

Me parece vergonzoso – Por Oriana Fallaci

Conflicto árabe-israelí explicado en cinco minutos

Grandes pensadores judíos

Para los que estén interesados, les presento la narración de una de las obras más brillantes de Gustavo Perednik, donde repasa la historia de los grandes pensadores del pueblo judío. A continuación se encuentra el primero de una serie de siete capítulos:

Yom Yerushalaim

A LA BÚSQUEDA DE JERUSALÉN

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Por Eli Wiesel, extraído del libro “Un judío hoy”

En el principio era Jerusalén

El sonido que provenía de las montañas, un llamado misterioso y lánguido. Una visión constantemente cambiante de un paisaje deslumbrante. Silencios dolorosos, silencios alegres.

Ciudad milagrosa que llega al cielo: la recuerdo con la misma claridad e intensidad con que recuerdo al niño que la añoraba. Parecía que hubiese pronunciado su nombre antes que el mío. Un nombre melodioso, evocativo de una distancia, familiar y sin embargo de un pasado desconocido, un nombre que consolaba incluso mientras inspiraba temor, especialmente al caer la noche, a esa hora de penumbra cuando los niños temen quedarse solos. Alguien tarareaba una canción de cuna o me enseñaba una plegaria. Cerraba entonces mis ojos y descubría una ciudad encantada y encantadora que se formaba en un sueño donde todos los hombres eran príncipes, excepto unos pocos vagabundos y sabios misteriosos de ojos ardientes. Y yo marchaba a su encuentro, conteniendo mi respiración.

Adivinaba el nombre del lugar. Sabía que se trataba de Jerusalén. De todos modos no podía situarla: ¿existía solamente en la imaginación de los niños y en la memoria de los ancianos?

Destruida una y otra vez, y sin embargo viva, conquistada una y otra vez, y sin embargo soberana, esta capital de la supervivencia tenía, si nos guiamos por las leyendas antiguas, dos caras, dos destinos.

Jerusalén terrestre y Jerusalén celeste: una, visible, evocando el luto y la lamentación; la otra, intangible, trayendo paz y eternidad. Y las dos se juntan en aquellas que saben cómo buscar dentro de las palabras y la memoria.

¿Pero qué sucede si uno no sabe buscar?

“Jerusalén”, solía decir mi abuelo, llorando, llorando con todo su ser. “Jerusalén”, solía decir mi maestro, riendo, riendo con todo su ser.

En un libro cuyas páginas estaban rotas y amarillentas había visto el dibujo de un muro intensamente alto, delante del cual estaban rezando de pie unos pocos creyentes melancólicos. Esta es Jerusalén, me informaron. De ahí en más estaba convencido de que ese lugar sólo podía hallarse en los libros – y era en ellos donde debía buscarse.

Libros de oraciones, libros de leyendas. Promesas y memorias. Hace mucho tiempo y el año próximo. David y el Mesías. Gran nostalgia, genuina expectativa. Exilio y retorno. Punto de partida y clímax. La historia judía no sería judía – no sería del todo – sin esa ciudad, la más judía de todas, la más universal también.

El niño que yo era la amaba más de lo que amaba a su pueblo natal. Pertenecía a ella, vagaba por sus callejones, me extraviaba en sus sombras. Y mis propios humores reflejaban sus sucesivas glorias y desolaciones.

Una costumbre: al finalizar una comida debe quitarse de la mesa hasta el último cuchillo antes de recitar la acostumbrada bendición evocando la añoranza del judío por Jerusalén. ¿Por qué? Porque la mesa simboliza el altar del cual todos los instrumentos mortíferos deben ser retirados. Y también, bajo la influencia de la nostalgia y la tristeza, el judío puede dejarse llevar por el impulso y clavarse el cuchillo en el corazón, mejor no exponerse a semejante tentación.

Un recuerdo: durante Pesaj, Shavuot y Sucot, nos cuenta una leyenda talmúdica, a los peregrinos nunca les faltaba espacio en el Templo. La gente convergía allí de todos los rincones del país, y “nadie se quejaba de estar apretujado”, milagro que jamás ocurría en la corte de nuestro rabino, que siempre estaba repleta. ¿Pero sucedía este milagro realmente en Jerusalén? No, decían las mentes emancipadas que no creían en maravillas. ¿Pero entonces cómo se explica? ¿Acaso se animaban a contradecir al Talmud? En absoluto. También Jerusalén estaba sobresaturada y sofocante, decían ellos, pero ocurría que… nadie protestaba, nadie se quejaba. Su razonamiento era pobre; no llegaban a comprender que precisamente en eso radicaba el milagro: el milagro de judíos que no se quejan.

En el noveno día de Av llorábamos por la destrucción del Templo. Era un día de ayuno y luto. Aturdidos, nos vestíamos con harapos y caminábamos de un lado para otro. Descalzos, nos sentábamos en bancos bajos o en el piso, leyendo las descripciones realistas de nuestra catástrofe nacional y religiosa que estaban escritas en el Talmud. Escenas de horror que helaban la sangre. Kamtza y Bar Kamtza: una historia de odio, de odio gratuito. Nevuzradan, Aspianos, Titus: heraldos de desolación y muerte. Yojanan Ben Zakkai y sus discípulos; supervivencia por medio del estudio, rezo y la palabra. La masacre de los inocentes, el orgullo del invasor. Desterrados de su ciudad en llamas, los judíos habrían de vivir veinte siglos con el recuerdo de sus ruinas y su gloria.

“Jerusalén”, decía mi maestro, “es la ofrenda de Dios a los hombres, y es un santuario erigido por el hombre en honor de Dios. Se espera que ambos vivían allí con temor, en éxtasis y esperanza; la más dolorosa de las esperanzas”.

Una máxima: ¿por qué Jerusalén fue reducida a cenizas y saqueada? Porque los sabios y estudiosos ya no imponían más respeto. O porque los judíos se odiaban mutuamente sin razón. O si no, porque la gente había perdido todo sentido de la vergüenza.

Una imagen: cuando las legiones enemigas se disponían a incendiar la capital ocupada, cuatro ángeles bajaron del cielo y le prendieron fuego, como para demostrar la impotencia de los mortales cuando atacan la ciudad de Dios. Jerusalén sólo puede ser destruida por Dios, e incluso Él mismo no tuvo éxito.

Otra imagen: tres jóvenes sacerdotes emergen del Templo en llamas, interrumpen el servicio sagrado y trepan al techo. Ahí se dirigen a Dios: “No supimos salvaguardar Tu morada, y por lo tanto Te devolvemos sus llaves”. Dicho lo cual arrojan las llaves al cielo. Y aparece una mano de fuego, agarra las llaves y se las lleva.

Hubo un tiempo en que yo condenaba a esos sacerdotes jóvenes; consideraba que su gesto había sido pueril y fácil. ¿Por qué devolver las llaves? En lo que a mí respecta, hubiera preferido un lenguaje más osado, más provocativo: “Señor del Universo, eres libre para renunciar a Tu santuario, eres libre para sacrificar a Tus sacerdotes y a Tu pueblo. Pero las llaves son nuestras, y nos las quedaremos”.

Luego veía a las llamas rodeando a todos los sacerdotes, jóvenes y ancianos, y veía que las llamas los llevaban: se transformaban en las llaves del Templo. Entonces yo dejaba de condenarlos.

Una historia: hacia el fin del sitio efectuado por los babilonios a Jerusalén, cuando la derrota de los judíos era una certeza, Dios ordenó al profeta Jeremías que convocara a Abraham, Isaac y Jacob. “Anda”, le dijo Dios, “diles que vengan rápido, Yo los necesito, pues ellos saben llorar”. Jeremías hizo tal como se le había ordenado. Fue a ver a los patriarcas, pero les ocultó el verdadero propósito de la convocatoria. Cuando ellos insistieron en saber por qué Dios deseaba verlos, el profeta adujo ignorarlo. Temía, dice el Midrash, que los patriarcas lo consideraran responsable por su inhabilidad para prevenir la catástrofe; temía que ellos lo criticaran por haber sobrevivido.

Los sobrevivientes de nuestra época tienen eso en común con nuestro trágico profeta. Viven con un temor constante a no saber cómo llorar, de ser incapaces de llorar verdaderamente. Sienten que su supervivencia es tan sólo una injusticia.

Hemos retenido las palabras de Jeremías pero no, ¡ay! Sus silencios. Pertenecen tanto a Jerusalén como el resto, y quizás más. Para mí, Jerusalén trae recuerdos; para mí, Jerusalén trae plegarias: plegarias sin palabras, palabras sin simulaciones.

Jerusalén: el punto central, estable de nuestra vida. Ilumina, fascina, atrae. Y sin embargo…

Una conversación:

“Tenemos derechos sobre Jerusalén”, dice el cristiano. “Hemos peleado por Jerusalén. Nos hemos dejado matar por Jerusalén. Estuvimos orgullosos de matar por Jerusalén”.

“Nosotros también”, dice el musulmán. “Hemos peleado por Jerusalén. Estuvimos orgullosos de matar por Jerusalén”.

“Es verdad” dice el judío. “Nosotros hemos construido Jerusalén, y la hemos reconstruido. Sin embargo, aunque nos hemos dejado matar por Jerusalén, nunca estuvimos orgullosos de matar por ella”.

Recuerdo mi primera visita a Jerusalén. Era de noche, y acabábamos de desembarcar en un reino extraño e inhumano. Alambre de púas, por todas partes alambres de púas, y encima nuestro cielo en llamas. Me rodeaban compañeros de viaje quienes, como yo, estaban mirando, esperando una señal, una clave. ¿Existía una clave a esta pesadilla? Los prisioneros que gemían, los oficiales que gritaban sus órdenes, los perros ladrando, los gritos dementes que llegaban de lejos: sonidos y vistas que no producían ningún recuerdo, ningún eco.

Mientras tanto, otros pasajeros bajan tambaleándose de los vagones sobrecargados. La muchedumbre se hacía cada vez más espesa. Hombres y mujeres y niños arrancados de todas las tierras, portadores de todos los nombres de la historia judía, representando cada faceta del destino, y los vi convergir en este lugar, este lugar exaltado de la humanidad a la sombra de las hogueras de otra época. Y repentinamente un pensamiento terrible se cruzó por mi cabeza: esto es Jerusalén, esta es la hora de la redención. Finalmente el Mesías había arribado, y los hijos de Israel llegaban de todas partes, poniendo término al exilio. Iban agitados a darle la bienvenida, a agradecerle y bendecirlo. Atrás, la época del tormento; atrás, la época de la oscuridad. La reunión de los exiliados estaba ocurriendo delante de mis ojos. Y aquí estaba Jerusalén, tanto terrestre como celeste, abriendo sus puertas a sus habitantes, muertos y vivos, llegados para glorificarla a medianoche. Ahora puedo yo morir, podemos todos morir, contentos y en paz. En Jerusalén.

Y recuerdo mi segunda visita a Jerusalén. La describí anteriormente y continuaré describiéndola una y otra vez.

Tuvo lugar en Moscú, una tarde de otoño bajo un cielo plomizo. Pensé que estaba delirando, tan anonadada estaba mi imaginación debido a lo imprevisto, debido al impacto dinámico de lo que estaba presenciando.

El sueño comenzó al atardecer. De repente el centro de la capital se corrió de la Plaza Roja al pequeño callejón polvoriento al lado de la sinagoga. Esa tarde, para los jóvenes judíos todos los caminos llevaban al mismo sitio. Estudiantes y trabajadores, soldados y miembros del Kromsomol, llegaban solos o en pequeños grupos, indecisos pero alborozados, el pelo revuelto por el viento, las balalaikas colgando de sus hombres. Cautos pero orgullosos mientras se confundían con la muchedumbre, eran saludados con exclamaciones: “¡Viva este día! ¡Viva! ¡Que viva el pueblo judío! ¡Viva!

¿Cuántos había? Miles y miles. La calle era demasiado angosta para contenerlos. Atrapados en el frenesí de la danza, parecían flotar en el aire, transfigurados, arrancados de sus sombras, elevándose por encima de los edificios, por encima de la ciudad, como si estuviesen trepando una escalera invisible, la escalera de Jacob, la que llega hasta el firmamento y quizás más alto aún.

No me había sentido tan fuerte desde hacía tiempo, ni tan orgulloso. En un rapto como de ensueño, me plegué a sus filas, con mis sentidos enardecidos por su exuberancia, por su fervor colectivo. Y me dejé transportar muy lejos en el pasado, en el futuro, en las nubes; olas luminosas me llevaban hacia otras costas, otros cuentos, a un lugar donde todas las cosas culminan en milagros y canciones.

Me olvidé que era la víspera de Simjat Torá – que se celebraba en Moscú como jamás fue celebrada en ninguna otra parte. Me vi a mí mismo en Jerusalén, peregrino entre peregrinos en los días de los reyes, empujado y devorado por el torbellino humano de un pueblo que volvió a reclamar su tierra y su ciudad, un pueblo soberano en sus alegrías tanto como en sus premoniciones.

Luego vino mi tercera visita, a principios de junio de 1967. Todavía se estaba combatiendo en varios frentes. Había francotiradores por todas partes. Pero esto no impedía que un pueblo jubiloso corriera hacia la Ciudad Vieja, todavía sitiada. Soldados y talmudistas, jasidim y almaceneros, niños de colegio y ancianos, sobrevivientes de todos los infiernos, rostros de todos los destinos – yo los vi corriendo casi sin aire, casi volando, hacia las callecitas enroscadas, las casas que servían de barricadas, corriendo para encontrarse con el Muro. Y allí, incrédulos y respetuosos, como niños con miedo de despertarse, todos se detuvieron abruptamente. Recuerdo la calidad, la densidad del silencio que cayó sobre nosotros: nadie se animaba a romperlo, ni siquiera con la melodía de una oración. Entonces algunos comenzaron a llorar, otros a bailar. Por mi parte, me dije que este espectáculo no era nuevo; ya lo había experimentado antes, en otro lado, en otra vida, hacía ya eternidades.

Y en un destello observé todas las caras que habían formado a la mía: compañeros de colegio, vecinos, héroes de libros, amigos de los campos de concentración, compañeros dejados atrás a lo largo del extenso camino a través de innumerables pequeños pueblos. Nunca antes los había tenido tan próximos, tan presentes. De repente comprendí: Jerusalén nos estaba acercando a todas las provisorias Jerusalén del exilio que el enemigo había cubierto con cenizas. Así como nunca recordé a Jerusalén mejor que en mi pequeño pueblo natal de Sighet, nunca recordé a Sighet mejor que en Jerusalén.

Todos sollozaban. Mirábamos hacia atrás, buscando a nuestros invisibles antepasados, caídos en el camino, víctimas del azar y el infortunio. ¿En qué medida merecíamos nosotros lo que a ellos les fue vedado? Lloramos, porque no había nada más que pudiéramos hacer, seguramente por ellos no podíamos hacer otra cosa.

Recuerdo que, como cualquier otro peregrino, agarré un trozo de papel y tras anotar un deseo lo metí en los intersticios del Muro.

Aunque se supone que uno no debe revelar la naturaleza de semejante mensaje, de todos modos yo lo haré. Había escrito: “Esta es mi tercera visita a Jerusalén. Que nunca me olvide de las dos que le precedieron”.

Y una voz dentro de mí contestó Amén. Reconocí la voz: no era la mía; era la de un hombre mayor que había muerto, una ofrenda en sacrificio a la noche en otra Jerusalén.

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LOS PARACAIDISTAS LLORAN

Este muro escuchó muchos rezos. Este muro vio ya muchas murallas derribadas. Este muro percibió ya muchas manos de madres dolientes y trozos de letras escondidas entre sus piedras. Este muro vio a Rabi Yehuda Halevi arrastrarse ante él. Este muro vio cesáreos elevarse y ser exterminados.

Pero el muro este, no vio aún, paracaidistas llorar. Este muro los vio cansados y agotados. Este muro los vio heridos y sangrantes, correr hacia él, mientras sus corazones latían fuertemente, bramando y en silencio, brincando por las callejuelas de la antigua ciudad.

Y ellos cubiertos de polvo y con labios ardientes murmuraban:

Si te olvidare Jerusalén, si te olvidare…

Y ellos son ágiles como el cóndor y poderosos como el león.

Y sus tanques, el carruaje fogoso de Elyahu Hanaví.

Y ellos pasan como trineos. Y ellos desfilan irritados. Y ellos recuerdan los miles de años horribles durante los cuales ni siquiera teníamos un muro sobre el cual verter nuestras lágrimas.

Y he aquí que ellos se hallan frente a él, de pie y respiran hondo. Y he aquí que lo miran con dulce dolor. Y las lágrimas fluyen y ellos se miran uno al otro perplejos. ¿Cómo es posible que paracaidistas lloren?

¿Como es posible que palpen emocionados la pared?

¿Cómo es posible que de ese llanto brote un canto?

Tal vez sucede esto, debido a que estos muchachos de 19 años nacieron junto con la Declaración del Estado y portan sobre sus espaldas – el peso de miles de años…

Jaim Jefer

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Feliz Yom Yerushalaim, nuestra capital eterna e indivisible! Am Israel Jai!

Europa, de nuevo

Sinceramente me resulta nefasta la situación en Europa para con los judíos. Especialmente en Francia.
En lo que parece ser un ataque terrorista cercano al Museo Judío de Bruselas, Bélgica, 4 personas fueron asesinadas. Mientras tanto los judíos franceses deben literalmente escapar de la judeofobia que se está apoderando del país. La “Aliáh” europea está creciendo exponencialmente. Decenas de miles de mensajes y tweets en España contra los judíos, incluyendo reivindicaciones del nazismo, por la victoria del Maccabi Tel Aviv frente al Real Madrid. Lo más curioso del caso es que no noto a nadie (gobiernos, instituciones, organizaciones de DDHH, etc.) sorprendido al respecto. El odio a los judíos se ha naturalizado y está tan implantado como un fenómeno normal de una sociedad que incluso pareciese tener un tratamiento diferente (la “escandalización” de la sociedad ante estos hechos resulta menor que con casos similares apuntados a otras minorías).

Esto es, no es el odio más popular para estar en contra. No es que sea nada nuevo. La normalidad de la judeofobia.

Otra cosa que no deja de sorprenderme es la demencia judeofóbica que demuestra una y otra vez la TV egipcia (y del Medio Oriente en general, como nos muestra MEMRI).

Será que ya estoy cansado.

En este contexto, veo positiva la visita del Papa Francisco I a Israel (probablemente el Papa más pro judío de la historia) y espero que se reconozca de una vez por todas que el verdadero aliado de los cristianos en Medio Oriente (donde son perseguidos, y por ejemplo en Siria, crucificados) es Israel. 

Dantesca destrucción en el norte de Irán: El Gran Bonete ataca de nuevo

Explosión en el norte de Irán

Dantesca explosión en el norte de IránUna explosión de enormes proporciones sacudió la ciudad de Qazvin en el norte de Irán, según señala un reporte de la agencia semioficial iraní Fars.

El informe dice que las autoridades estiman que hay numerosas víctimas.

El reporte menciona que la explosión se produjo en un depósito; pero no se aclarado a que tipo

de elementos se almacenaba en ese sitio.La ciudad de Qazvin posee más de un millón de personas y en la antigüedad fue capital de Persia, está ubicada a alrededor de 160 kilómetros al noroeste de Teherán.Exiliados iraníes afiliados a la Organización Mujahedin Khalq o MKO denunciaron, en 2010, la existencia de una planta nuclear secreta de enriquecimiento de uranio en Abyek, en la provincia de Qazvin, una afirmación que fue rechazada por funcionarios iraníes.

Fuente: AURORA

Feliz Yom Haatzmaut

Yom Haatzmaut: Dos textos de la época

Ezequiel 28:25:
Así dice Dios el Eterno: Cuando haya recogido a la casa de Israel de entre los pueblos donde están dispersos y los haya santificado a la vista de las naciones, morarán en su propia tierra que le di a Mi siervo Yaacob. Allí vivirán seguros, construirán casas y plantarán viñedos; sí, vivirán allí en seguridad cuando Yo ejecute Mis designios sobre todos los que los desprecian en derredor y sabrán que Yo soy el eterno su Dios.

Como es tradición en este blog, publico para Yom Haatzmaut dos artículos de mi querido abuelo contemporáneos a la independencia de Israel:

Resurrección

Por Pedro Lew

Posadas (Misiones, Argentina) Diciembre 19 de 1947

Los pueblos del mundo han reconocido al viejo y antiguo pueblo de Israel, sus derechos históricos y jurídicos sobre parte del patrimonio de sus antepasados. Se cumple así el anhelo de 60 generaciones. Cerca de 2.000 años han pasado desde que el pueblo judío fue expulsado de su tierra natal. 1812 años han transcurrido desde el último grito de rebelión, lanzado por Bar-Kojba, contra la tiranía de Roma.

 

La pequeña Judea se lanzó, con fervor patriótico y afán de libertad, contra las huestes romanas. El Imperio más grande de antaño, tuvo que luchar fieramente para quebrar el espíritu de emancipación y de los hombres libres que abarcaba desde los montes del Hermón hasta el desierto del Sinaí, desde el Mar Mediterráneo hasta el Mar Muerto.

 

Dura era la lucha, sangrientas las batallas; un pueblo pequeño quiso romper las cadenas de esclavitud, pero esta lucha era la última; quemados sus pueblos, muertos sus guerreros, arrasados sus templos, llevados al cautiverio sus mejores hijos e hijas, vendidos en los mercados de esclavos.

 

Lloraba el chacal en las desiertas praderas, el buitre ha hecho su nido en los jardines, el lagarto y la víbora se acomodaron en las ruinas, y el beduino del desierto ha hecho suya las casas y palacios destruidos.

 

Israel había caído, Judea quedó destrozada, el gran Templo en ruinas: “Jehová” se ocultaba llorando y Raquel se levantó de su tumba de Beit-Lejem, alzó sus manos de madre al cielo y preguntó: “Por qué! ¿Por qué esta mala suerte contra mis hijos valerosos?” y se oyó una voz que contestó: “Llegará el día, cuando los pueblos del mundo harán retornar a tus hijos a Eretz Israel: a la patria de Israel”.

 

Y este día ha llegado; ha llegado por fin el día de “Tjiat-Ametim”, ha llegado el día de la legendaria resurrección de los muertos.

 

1812 años el pueblo judío vagaba por el mundo, le era negado el derecho de ser hombres, el derecho de vivir fue encerrado en “Guettos”, fue tratado como paria, era el hazmerreír de los poderosos, era la presa de los turbios, fue expulsado de los países, masacrados en masa, toda la maldad y tiranía del mundo la sentía en su propia carne; era el barómetro de la política de cada potentado o gobierno. Pero esta nación nunca jamás ha olvidado a su tierra natal; generación tras generación mantenía latente la esperanza y el anhelo de retornar al antiguo patrimonio, a la ciudad que el Rey David había construido.

 

Y tampoco perdieron la esperanza de que no siempre reinara la noche oscura sobre la tierra, que no sea eterna su vida de parias y extraños en el mundo, que recuperarán su dignidad y orgullo, que llegará la aurora para el mundo y para ellos. Toda esa esperanza invencible les ha mantenido unidos y fuertes para soportar las tempestades de tan largo destierro.

 

Israel se prepara para ocupar su puesto como nación libre e independiente dentro del concierto de los pueblos libres y democráticos del mundo.

 

En la cuna de la civilización del mundo, en la cuna del monoteísmo, en la patria de las tres religiones, se alzará la flamante bandera blanca y azul, con la estrella de David en el centro, para anunciar al mundo íntegro que el pueblo de la Biblia, que el pueblo de los diez mandamientos, que el pueblo del espíritu moral y del libro, ha resucitado; ha llegado el día del Mesías prometido.

 

Y se cumple la profecía de aquél profeta formidable, de aquél visionario revolucionario, del gran Ezequiel quien dice en el capítulo 37: “He visto huesos humanos, resecados sin carne y sin sangre, llenando el valle; y una voz me manda: Háblales, dales esperanza. Y con palabras humanas les infundí confianza y anhelos y, Oh milagro, se mueve el valle, se juntan los huesos, se cubren los músculos, se llenan sus esqueletos con carne y sus venas con sangre; y una masa formidable se levanta llena de espíritu”. Esta profecía de aquél profeta está cumpliéndose en nuestros días: de la ceniza de Maidanek, de los campos de concentración de Buchenwald, Osmienchim, y millares de otros campamentos, los esqueletos humanos, sobrevivientes de la masacre hitleriana (donde fueron asesinados 6 millones de seres judíos) se levantan con un nuevo vigor y empuje, para ayudar a reconstruir la tierra prometida.

 

El deber aquí, el deber de los judíos en los países de la diáspora es convertirse en la retaguardia de las avanzadas hebreas en Palestina, para fortalecer sus brazos y sus espíritus, en la magna obra que se avecina, ofrecerles la ayuda material y moral, para que no se queden solos en la gran reconstrucción de un pueblo que ha resucitado.

No es obra de un partido solo, es deber y obra de todos los judíos sin distinción de colores o partidos, todos son judíos y como tales tendrán que contestar, como un solo hombre, al llamado de los hermanos en esta hora histórica y trascendental de su pueblo. Benditos sean aquellos que sabrán ponerse a la altura de los acontecimientos, benditos aquellos que pondrán el interés y bienestar colectivo por encima de las mezquinas vanidades personales y benditos sean los dirigentes judíos que sabrán interpretar el mandamiento de la hora, de fortalecer el espíritu de unidad judía, mancomunados para un solo fin: la reconstrucción de Eretz Israel para el pueblo de Israel.

¿Sangre o nafta?

Por Pedro Lew

Posadas (Misiones, Argentina) Noviembre 30 de 1948

El 29 de noviembre de 1948, se cumplió el primer aniversario de la histórica resolución de la O.N.U. de repartir Palestina en dos Estados libres e independientes, Judío y Árabe.

El 14 de mayo de este año, fue proclamado el establecimiento del Estado de Israel, sobre la parte de la Palestina correspondiente. Desde el principio, Gran Bretaña se opuso a la creación del Estado de Israel; sus intereses imperialistas no coincidían con el cambio político en el Medio Oriente. Gran Bretaña no ha podido permitir que se levante un Estado moderno y progresista en medio de sus vastos intereses económicos y militares, principalmente en contra de sus intereses petrolíferos del Medio Oriente. Le era más conveniente, tener como “amigos” a los “Effendis”, “Pachas” y jeques árabes, que mantienen a sus pueblos en estado de esclavitud, hambre y miseria, plagas y enfermedades.

 

El “socialista” Bevin prefería tratar con estos “amos” del desierto, comprándolos con un puñado de oro, que verse obligado a entrar en relaciones con un pueblo culto, capacitado, moderno y democrático, y por tal motivo, desató la sangrienta lucha en Palestina, para aplastar al Estado recién creado, movilizando para tal fin, a todos los ejércitos Arábigos del Oriente. 7 países árabes, armados hasta los dientes, han atacado al joven Estado de Israel.

 

Y el “compañero” Bevin, estaba más que seguro, que terminaría la gran obra que empezó Hitler, de aniquilar a los judíos.

 

Pero el Estado de Israel no dejó aplastarse. Sin recursos, sin ejércitos, sin armas, ha repelido la agresión de los árabes. Sus hombres y mujeres, obreros, artesanos, estudiantes y profesores, campesinos y comerciantes se han alistado, todos como uno solo, para defender a sus hogares, su patria recién creada, y su honor como hombres libres, de una patria libre.

 

Estos soldados, improvisados, luchaban como tigres, ellos sabían el por qué de esta lucha, y lo que les espera en caso de ser derrotados, se daban cuenta, que atrás de los ejércitos de mercenarios árabes, está el “socialista” Bevin defensor de los grandes intereses petrolíferos mundiales, para quien la sangre roja de los pueblos no significa nada, no tiene ningún valor, sino el líquido negrusco de los tubos petrolíferos.

 

Y esos hombres de Israel, convertidos en soldados, han inflingido derrota tras derrota a los ejércitos invasores, ocupando pueblos y aldeas de los árabes, sembrando el pánico entre los “bravos” soldados de los “Effendis”, “Pachas” y jeques; poblaciones enteras árabes han pedido protección de Israel. Pero al “compañero” Bevin no le conviene que así nomás se terminen sus intrigas, no entran en sus cálculos imperialistas que reine la paz y la armonía entre los pueblos; más tiene interés en mantener latente la tensión bélica, para debilitar a las economías nacionales de los pueblos en litigio, manteniendo a sus hombres bajo las armas, sin ningún provecho o utilidad para los países en lucha. Y así llegará a realizar su ambición, de ser dueño y amo del Medio Oriente, con sus ricos yacimientos petrolíferos. ¿Pero permitirán los pueblos libres del mundo que la nafta valga más que la sangre humana? ¿Permitirán estos mismos pueblos que su propia resolución de la O.N.U. sea un mito, para favorecer a los intereses de unos potentados? ¿Permitirán que la nafta sea la chispa de la gran hoguera que ha encendido al mundo? ¿Recordarán todo eso los pueblos libres del mundo?

El tiempo nos lo dirá!

Declaración de independencia

Breve reseña sobre Venezuela

Actualmente Venezuela vive una situación muy difícil. La juventud en Venezuela no tiene futuro. Todos los productos los tienen que importar, por lo que no hay trabajo. Tal vez una familia afortunada puede vivir de los subsidios del Estado, pero la población en general no tiene ni papel higiénico. No tienen leche ni pan. Los hospitales no tienen insumos. La inflación más alta del mundo. Más de 24.000 muertos en 2013 por el crimen. No hay prensa libre, hay grupos paramilitares que revientan a balazos a cualquiera que salga a protestar contra el gobierno. En las cárceles TORTURAN a los estudiantes. Bloquean internet, no permiten que las cadenas internacionales muestren la situación. No hay Estado de derecho ni derechos humanos. Disculpen que lo diga así, pero para mí NO HAY DEMOCRACIA en Venezuela, no hay República. Un joven promedio creció prácticamente toda su vida bajo la bota chavista. El chavismo convirtió una nación rica en un país bananero. Muchos gobiernos de la región son CÓMPLICES.

Me parte el alma ver las fotos de esos jóvenes estudiantes asesinados, golpeados, torturados, difamados y heridos por los matones chavistas.

Que Maduro haya ganado las presidenciales con el 50,66% (su candidato opositor obteniendo el 49 y pico restante), no les da derecho a disparar a matar contra manifestantes y encarcelar opositores. A NINGÚN GOBIERNO. Una democracia no son solo elecciones, señores cavernícolas!

Si el régimen chavista sigue comportándose de manera tan bestial y sanguinaria con sus propios ciudadanos, me temo que el pueblo venezolano no tendrá más remedio que levantarse en armas. Son las consecuencias producto de las perversiones de una izquierda mal llamada progresista que consuetudinariamente se ha aliado a lo peor de la humanidad. Que ha revestido de idealismos las más nefastas tiranías y ha convertido en paladines a sociópatas y transgresores. De esa izquierda salió o fue captado por ella, un grupo de gente sin escrúpulos, obsesionado con el poder, que no tolera disidencia alguna y es capaz de hacer cualquier cosa porque en sus mentes no hubo jamás freno moral. Si esto sigue así, la mitad antichavista de Venezuela tendrá que formar su propia república independiente.

Lamentablemente la oposición venezolana no está tan preparada como el oficialismo, son simples estudiantes, trabajadores, profesionales, ciudadanos comunes que no manejan armas, no están pagos por el gobierno ni se dedican tiempo completo a la “militancia”. Pero ningún régimen puede ahogar los reclamos legítimos de la mitad de un país entero sin destruir una nación y sumirla en el caos.

Por otro lado, los medios controlados por el chavismo utilizan un lenguaje insultante, maniqueo y exacerbado para desacreditar todo tipo de crítica hacia los abusos, crímenes y pésima administración del actual gobierno venezolano. Su objetivo es matar o silenciar al mensajero, sin escrúpulo moral o democrático alguno. La referencia a un supuesto e inexistente “fascismo” en el bando democrático es uno de los más apreciados entre las filas nazibolcheviques que están dispuestas a defender a cualquier tirano, causa injusta, valores retrógrados o dictadura con tal de que se oponga al tan odiado “imperio” norteamericano, incluyendo apoyar a Castro, Assad, Ahmadinejad y demás horda asesina. Ellos quieren ocultar la información al mundo. Con sus descaradas mentiras, adjetivaciones y omisiones, la cadena militante Telesur hace parecer a la parcial y conservadora Fox como un paraíso de civilidad, honestidad y responsabilidad periodística. Lo se porque tuve el disgusto de ver esa cadena en Argentina, promoviendo el fundamentalismo chavista más allá de sus fronteras. Simplemente vergonzoso, ni los medios argentinos cayeron tan bajo.

Todo esto me lleva a la conclusión de que actualmente las luchas en varias partes del mundo ya no se tratan de una disputa ideológica por el poder, la tierra, el liberalismo o el socialismo. Se trata de una pugna entre los partidarios de la democracia y las fuerzas del autoritarismo. Procuremos no ir a contramano de la historia por intereses mezquinos. Mi total solidaridad con los presos políticos en Venezuela y D’s quiera que caiga la dictadura más pronto que tarde.

Yom HaShoá

Zacarías 8:23:

Así dice el Eterno de los Ejércitos: En aquellos días, ocurrirá que diez hombres de todas las lenguas, de todas las naciones, se asirán de la falda del judío diciendo: Iremos contigo porque hemos sabido que Dios está contigo.

Como es tradición en este blog, publico para Yom HaShoá dos artículos de mi querido abuelo sobre el tema (acompañado al principio por una reflexión mía sobre el levantamiento del gueto de Varsovia)

Tuve el privilegio de ver la defensa judía en toda su grandeza y gloria

Como muchos de ustedes sabrán, hace pocos días se conmemoró la festividad judía de Pesaj, que recuerda la lucha y el anhelo de libertad del pueblo judío, cuando miles de años atrás fue liberado de las garras del yugo esclavizante del Faraón de Egipto para ser conducido a la Tierra Prometida. Muchos habrán festejado, hablado, publicado en un sitio o simplemente recordado esta famosa festividad que nuestra nación recuerda cada año con alegría, orgullo y dignidad. Pero muchos tal vez no se percataron de que, coincidiendo en pocos días con el final de la festividad de Pesaj, también se conmemora el 71 aniversario del Levantamiento del Guetto de Varsovia en la época del Holocausto. La condena de muerte decretada por el nazismo contra todos los hebreos en Europa, fue enfrentada a principios de 1943 por los sobrevivientes de los guetos. Constreñidos a la gasificación en masa, 220 hombres del Guetto de Varsovia, mal armados y alimentados; con la ayuda de los pocos miles de niños, ancianos y mujeres que todavía quedaban en el sitio con un último aliento de vida; resolvieron afrontar la maquinaria de exterminio del opresor nazi (aun más cruel que la del Faraón egipcio) levantándose en armas. Los combatientes de los guetos sabían que su rebelión tendría un único fatal resultado. Al empuñar las armas, empero, rompían la marcha resignada de los millones de judíos que, engañados por los nazis, marchaban en silencio hacia la cámara letal, como ovejas al matadero. Crearon la alternativa de luchar, de golpear al verdugo, de hacer pagar caras sus vidas, de morir con honor. Tal vez en toda la historia de la humanidad no hubo situación tan condenada. Ni Leónidas, en el desfiladero de las Termópilas, desesperó de resistir sin una oportunidad de sobrevivir; los suicidas de Massada hicieron culminar con su muerte una lucha por la libertad, cuyas semillas, sabían, iban a ser recogidas por quienes sobrevivieran; solo en las noches incendiadas de la rebelión en los guetos europeos, sus combatientes tuvieron conciencia de que salían a pelear por la sola alternativa de morir luchando, único privilegio que les quedaba luego de tanta muerte y crueldad. Su lucha no solo fue una expresión de heroísmo humano; era un grito desesperado frente a un mundo que sabía del exterminio y no hacía lo necesario por detenerlo. En los documentos dejados por los luchadores (casi todos ellos identificados con el movimiento sionista) se trasluce su fe y esperanza en la reconstrucción nacional del pueblo judío en la tierra de sus antepasados, y la inspiración que abrevaron partía de esa esperanza. Israel con su enorme progreso y victorias militares, no tiene ningún sentido sin el recuerdo de sus seis millones de víctimas que quedaron enterradas en suelo europeo.

 

Es por esta razón, para rendirle un minúsculo homenaje a aquellos ejemplares rebeldes que afrontaron la muerte durante la Shoá con honor en el Guetto de Varsovia y otros lugares, que quiero publicar un articulo sobre el tema escrito por mi querido abuelo hace más de sesenta años, el señor Pedro Lew (que en paz descanse). Quiero compartir con todos ustedes sus sabias palabras:

 

Artículo Publicado en el Diario “El Territorio” en la ciudad de Posadas, Provincia de Misiones, República Argentina, el 22 de abril de 1952.

Su autor Pedro Lew

“Nuestro vecino Don Pedro Lew ha escrito esta nota para recordar la epopeya sangrienta del guetto de Varsovia”

EL SACRIFICIO CRUENTO DEL PUEBLO JUDIO.

19 DE ABRIL DE 1943

Fecha memorable para el pueblo judío. En aquel día se propagó por el mundo la noticia trágica y al mismo tiempo gloriosa de que el ghetto se levantó en armas, que el ghetto está luchando heroicamente, ocasionando ingentes pérdidas al enemigo nazi, que el ghetto está rodeado por los cuatro costados por un ejército de asesinos. Los últimos sobrevivientes de la catástrofe del judaísmo europeo se han puesto de pie, enfrentando con sus precarios medios a un ejército armado hasta los dientes.

Los alemanes acostumbrados a las victorias fáciles, a los “paseos militares por toda Europa”, no tomaron en serio al puñado de hombres, mujeres y niños, que se encapricharon de no entregarse vivos para ser quemados, en los crematorios de Oswienchin, Buchenwald, Maidanek y otros. Y bien caro les ha costado a los nazis enfrentar esta sorpresa. Tanques, artillería, aeroplanos, bombas demoledoras e incendiarias tenían que ser usadas contra este grupo de héroes, que lucharon por el derecho de morir como hombres libres, y no como ratas en la ratonera.

Criaturas de corta edad, ancianos de manos temblorosas, mujeres débiles codo a codo con los pocos hombres jóvenes que se quedaron todavía en el ghetto, han luchado con botellas inflamables, bombas de fabricación casera, armas anticuadas y primitivas, manteniendo a raya a todo un “glorioso” ejército alemán.

El ghetto fue incendiado por sus cuatro costados; le fue cortada el agua; hambre y enfermedades han hecho estragos con las filas de los defensores, y la lucha seguía. Casa tras casa, manzana tras manzana, fue tomada por asalto por los asesinos. Cuarentaitres días ha durado esta lucha desigual. Francia ha caído en veintidós días, Polonia con su ejército ha luchado veintiocho días, Holanda, Bélgica, Luxemburgo fueron un paseo militar para los nazis, y el ghetto se mantuvo firme cuarentaitrés días.

Millares de alemanes han sucumbido a manos de los defensores del ghetto. Del Estado Mayor de Berlín tuvieron que ser enviados “especialistas” para terminar con esta “vergüenza” para el ejército omnipotente. Todo el ghetto fue demolido por la artillería para liquidar los últimos focos de resistencia.

Cuarenta mil seres humanos han caído en esta epopeya. Y al morir han lanzado su Testamento: Recordar y no Olvidar.

Recordar que han luchado para mantener en alto la dignidad humana.

Recordar que los asesinos han aniquilado a seis millones de judíos por el solo hecho de ser judíos.

Y no Olvidar que el nazismo es un peligro de muerte para todos los pueblos del mundo

Y no olvidar que hasta tanto exista el nazismo no podrá haber paz y tranquilidad entre los pueblos.

No Olvidar que el judaísmo por su condición y por su larga historia de pueblo sufrido es democrático, enemigo de las violencias y asesinatos.

Y el pueblo judío recuerda con veneración y gloria el testamento de los héroes inmolados por el nazismo y promete: Recordar y no olvidar.

 

Himno de los partisanos:

 

Nunca digas que vas a tu último camino

aunque los días azules se oculten tras cielos plomizos;

todavía ha de llegar el momento soñado

y resonará nuestro paso: ¡aquí estamos!

 

Desde el país de las nieves al de las palmeras

aquí estamos con nuestro dolor, con nuestra pena;

y donde cayera una gota de nuestra sangre

brotará nuestro heroísmo, nuestro coraje.

 

El sol de mañana dorará nuecero hoy

y el enemigo se esfumará con el ayer,

pero si demorara en aparecer el sol

por generaciones vaya como consigna esta canción.

 

Esta canción ha sido escrita con plomo y sangre;

no es el canto libre de un pájaro salvaje;

entre un desplomarse de muros resquebrajados

le cantó un pueblo con armas en mano.

 

Nunca digas entonces que vas tu último camino

aunque los días azules se oculten tras cielos plomizos;

todavía ha de llegar el momento soñado

y resonará nuestro paso: ¡aquí estamos!

 

Nunca digas que esta senda es la final,

porque el cielo gris cubrió la luz del sol.

 

El momento tan ansiado llegará

y el sonar de nuestra marcha escucharán.

 

El clamor por tanta angustia y el dolor

desde el trópico hasta el polo sonará,

y al regar con sangre nuestra heredad,

la esperanza fuerte y pura crecerá.

 

No es un canto alegre, es canto de fusil,

no es tampoco pájaro de libertad,

es canción de un pueblo obligado a sufrir,

que con sangre y plomo el verso escribirá.

Pregunta al “líder supremo” de Irán

Flores en el aire

Dedicado a mis padres y familiares asesinados en Kobrin (Polonia) en octubre de 1943

Los pueblos civilizados acostumbran a colocar ofrendas florales sobre las tumbas de sus desaparecidos, venerando los recuerdos de aquellos que les eran queridos en vida.

También se dejan flotar coronas de flores sobre el agua, cuando algún buque con pasajeros desaparece en las profundidades del mar o del río.

En tiempos bélicos, aviadores han dejado caer coronas de flores sobre el lugar donde algún compatriota, envuelto en llamas, cayó al ser alcanzado por los cañones enemigos. También quiero proceder en forma análoga.

Al cumplirse el décimo aniversario del aniquilamiento de todos mis familiares, quise ofrendarles el testimonio de mi veneración. Pero una incógnita me deja en la incertidumbre: ¿Dónde? ¿Dónde colocar esa ofrenda? ¿Dónde están las tumbas? ¿Dónde fueron enterrados mi padre, madre, hermana, cuñado, sobrinito, tíos, primos y todos aquellos que me han sido tan queridos y tan cercanos a mi corazón?

¿En el llano? ¿En el monte? ¿Fueron echados al río o fueron pastos de las llamas?

Decid vosotros buena gente, ¿no sabéis donde está la última morada de mis padres y de mis familiares? ¿No sabéis cómo se ha producido su fallecimiento? ¿O es que acaso no han tenido siquiera la dicha de ser sepultados como gente? ¿O fueron convertidos en ceniza como la mayoría del pueblo judío, arrastrados a los hornos crematorios?

La ceniza vuela por el mundo como almas en pena, llorando por sus vidas truncadas, por sus años no vividos, maldiciendo a los archi-asesinos nazis que con tanta fiereza los aniquilaron a todos. ¿Puede el cerebro humano concebir una matanza tan cruel, tan despiadada y tan cobarde? ¿Puede el ser racional convertirse en una fiera hambrienta y sedienta de sangre humana como han sido los nazis? ¿Puede el amigo lector imaginarse lo que significa perder en esta forma a toda una vasta familia? A todos, sin excepción, ancianos de edad otoñal, junto con hombres maduros, en pleno verano de su vida, acompañados con criaturas, que comienzan a dar los primeros pasos en la primavera de su existencia.

Todos fueron llevados al último camino sin retorno. Ninguno se ha salvado de ese trágico destino. No hay más a quien enviar saludos ni recibir de ellos noticias, como si uno hubiera nacido de una piedra. ¿Acaso soy realmente nacido de una piedra? ¿Acaso no tuve yo también padre, madre y otros familiares como todos? ¿Acaso soy como el hongo que brota de la nada?

Cuando sopla el viento y escucho un susurro, me parece oír voces humanas y llantos de criaturas inocentes.

¿No serán ELLOS que me hablan? ¿No serán SUS voces que claman justicia y venganza por la sangre vertida?

Hoy es el triste aniversario cuando esos seres humanos, llenos de vida y vigor, fueron convertidos en un santiamén en cenizas. A estas cenizas, que simbolizan a quienes han sido mis seres más queridos, desparramaré por el viento pétalos de flores, para que les acompañen y que les trasmita mi mensaje exteriorizado al impulso de mi corazón dolorido y decirles: “Que hasta tanto lata un solo corazón judío en el mundo, éste no perderá la esperanza de ver la llegada del día de la justicia y venganza: que los super-asesinos antisemitas pagarán con su sangre los crímenes cometidos; que los mares de sangre absorbidos por la tierra, retornarán para caer sobre sus propias cabezas; que, como torrentes de lava, las cenizas de millones y millones de víctimas arremeterán sobre los asesinos violadores y saqueadores”. Entonces no habrá más en el mundo entero esta incertidumbre: ¿DONDE?

Vayan mis palabras, conviértanse en pétalos y desparrámense por el mundo para cumplir la misión que les estoy encomendando.

1943 – Octubre – 1953

PEDRO LEW

Señor Ali Khamenei: Si nada de eso ocurrió… ¿Usted podría decirme dónde visito los restos de mi bisabuelo y toda la familia Lew para rendirles homenaje?

Véase también aqui, aqui, aqui y aqui

Eli Wiesel, extraído de “Un judío hoy”:

Supongamos que nuestro pueblo no hubiera transmitido la Ley a otras naciones. Olvidemos a Abraham y su ejemplo, a Moisés y su justicia, a los profetas y su mensaje. Supongamos que nuestras contribuciones a la filosofía, a la ciencia, a la literatura, son despreciables o incluso inexistentes. Maimónides, Najmánides, Rashi: nada. Spinoza, Bergson, Einstein, Freud: nada. Supongamos que de ninguna manera hemos añadido nada al progreso, al bienestar de la humanidad. Una cosa no puede ser impugnada: los grandes verdugos, los grandes asesinos de la historia – el Faraón, Nerón, Jmelnitzky, Hitler – ni uno solo se formó en nuestro seno.

Hecho que nos hace volver al punto de partida: las relaciones entre judíos y cristianos, las que, por supuesto, nos hemos visto forzados a revistar. Porque hemos sido sacudidos por una cruda verdad: en Auschwitz todos los judíos eran víctimas, todos los asesinos eran cristianos.

Menciono esto aquí no para anotarme puntos ni para poner incómodo a nadie. Creo que ninguna religión, pueblo o nación es inferior o superior a otra; me desagrada el triunfalismo fácil, para nosotros y para los otros. Me desagrada la rectitud auto-otorgada. Y me siento más cercano a ciertos cristianos – mientras no traten de convertirme a su fe – que a ciertos judíos. Me sentí más cerca de Juan XXIII y de François Mauriac que de judíos que se odian a sí mismos. Tengo más cosas en común con un cristiano auténtico y tolerante que con un judío que no es ni auténtico ni tolerante. Enfatizo esto porque lo que estoy por decir seguramente va a herir a mis amigos cristianos. Sin embargo, no tengo derecho a contenerme.

¿Cómo se explica que ni Hitler ni Himmler hayan sido excomulgados de la Iglesia? ¿Que Pío XII nunca pensó que fuera necesario, por no decir indispensable, condenar Auschwitz y Treblinka? ¿Que entre las SS una gran proporción fueran creyentes que permanecieron fieles a sus vínculos cristianos hasta el fin? ¿Que había asesinos que iban a confesarse entre masacres? ¿Y que todos provenían de familias cristianas y habían recibido una educación cristiana?

En Polonia, que es una plaza fuerte del cristianismo, sucedía a menudo que judíos que habían escapado de los ghettos retornaban a los mismos, tanta era la hostilidad que encontraban en el mundo exterior; temían a los polacos tanto como a los alemanes. Esto también era verdad en Lituanina, en Ucrania, en la Rusia Blanca [Bielorrusia] y en Hungría. ¿Cómo se puede explicar la pasividad de la población mientras observaba la persecución de los judíos? ¿Cómo explicar la crueldad de los asesinos? ¿Cómo se explica que el cristiano en ellos no hizo que sus brazos temblaran mientras disparaban a los niños, o sus conciencias se desgarraran mientras empujaban a sus víctimas desnudas y golpeadas hacia las fábricas de la muerte? Por supuesto, aquí y allá de vez en cuando valientes cristianos salían a defender a los judíos, pero eran muy pocos: algunas docenas de obispos y sacerdotes, algunos pocos cientos de hombres y mujeres en toda Europa.

Es una afirmación dolorosa, pero no podemos ignorarla: del mismo modo que las víctimas representan un problema para los judíos, los asesinos son un problema para los cristianos.

[…]

Para el sobreviviente la pregunta se presentaba de otra manera: permanecer o no permanecer judío. Recuerdo nuestros debates tumultuosos y angustiados en Francia después de la liberación. ¿Debería uno partir rumbo a Palestina y luchar en nombre del nacionalismo judío, o debería uno, al contrario, afiliarse al movimiento comunista y promulgar el ideal del internacionalismo? ¿Debería uno ahondar en la tradición, o darle la espalda? Las opciones eran radicales: compromiso total o alienación total, lealtad incondicional o repudio. No había forma de volver a los anteriores caminos y principios. El judío podía decir: he sufrido, he sido hecho para sufrir, lo único que puedo hacer es acercarme más a mi propio pueblo. Y eso era comprensible. O si no: he sufrido demasiado, no me quedan ya fuerzas, me retiro, no deseo que mis hijos hereden este sufrimiento. Y eso también era comprensible.

Y sin embargo, como en el pasado, la prueba no produjo una declinación sino un renacimiento de la conciencia judía y un florecimiento de la historia judía. En vez de romper sus vínculos, el judío los fortaleció. Auschwitz lo hizo más fuerte. Incluso aquel que entre nosotros abraza las así llamadas causas universales fuera de su comunidad, está motivado por el judío que hay dentro suyo y que trata de reformar al hombre mientras desespera de la humanidad. Aún cuando se encuentre en una posición para transformarse en algo distinto, el judío permanece judío.

A través de un mundo en cambio, los jóvenes judíos, hablando todas las lenguas, producto de todas las clases sociales, confluyen en la aventura que el judaísmo representa para ellos, fenómeno que llegó a su apogeo en Israel y en la Rusia soviética. Siguiendo diferentes caminos, estos peregrinos participan del mismo proyecto y expresan el mismo desafío: “Quieren que fracasemos, pero dejaremos que estalle nuestra alegría; quieren hacernos duros, cerrados a la solidaridad y al amor; bueno, seremos obstinados pero llenos de compasión”. Este es el desafío que justifica las esperanzas que pone el judío en el judaísmo y explica las marcas peculiares que deja en su destino.

Por lo tanto, parecería haber más de una manera en que el judío pueda asumir su condición. Hay un tiempo para cuestionarse y un tiempo para actuar; hay un tiempo para contar historias y un tiempo para rezar; hay un tiempo para construir y un tiempo para reconstruir. Elija lo que elija, el judío se vuelve portavoz de todos los judíos, de los muertos y de los aún no nacidos, de todos los seres que viven a través de él y dentro de él.

Su misión nunca fue hacer más judío al mundo, sino hacerlo más humano.

Salmo 44:

nazi cut the beard

Para el director del coro. Salmo de los hijos de Coré. Maskil. Oh Dios, hemos oído con nuestros oídos. Nuestros padres nos lo han dicho. Maravillosa obra hiciste en sus días, en los días de la antiguedad. Tú con tu mano expulsaste a las naciones, y las plantaste. Rompiste los pueblos y los diseminaste fuera. Por cuanto no por su propia espada obtuvieron la tierra en posesión, ni los salvó su propio brazo, sino Tu diestra, Tu brazo y la luz de Tu rostro, porque Tú les mostraste favor. Tú eres mi Rey, oh Dios. Ordena la salvación de Yaakov: Por medio de Ti postraremos a nuestros adversarios. Por medio de Tu nombre pisotearemos a los que se levantan contra nosotros. Por cuanto no confío en mi arco, ni mi espada me puede salvar, pero Tú nos has salvado de nuestros adversarios, y has avergonzado a quienes nos odian. En Dios nos hemos gloriado todo el día, y alabaremos Tu nombre para siempre. Selá. Sin embargo, nos has desechado y confundido, y ya no sales con nuestros ejércitos, nos despojan a voluntad. Nos entregaste como ovejas al matadero, y nos has esparcido entre las naciones. Vendes a Tu pueblo por poca ganancia, no estableciendo precio alto. Nos conviertes en objeto de mofa para nuestros vecinos, en burla para los que están en derredor nuestro. Nos constituyes en oprobio entre las naciones, motivo de desdén entre los pueblos. Todo el día está mi confusión delante de mí, y me cubre la verguenza de mi rostro, por causa de los que blasfeman y de las burlas del enemigo. Todo esto nos ha sobrevenido, pero no Te hemos olvidado, ni hemos sido infieles a Tu Pacto. Nuestro corazón no se ha vuelto, ni nuestros pasos se apartaron de Tu camino, aunque nos aplastaste en un lugar de chacales y nos cubriste con la sombra de la muerte. Si hubiéramos olvidado el Nombre de nuestro Dios o hubiésemos extendido nuestras manos a un dios extraño, ¿no nos pediría cuentas Dios? Porque Él conoce los secretos del corazón. Pero por Ti nos matan todo el día, y somos como ovejas que van al matadero. ¡Despierta! ¿Por qué duermes, oh Eterno? Despierta, no nos deseches para siempre. ¿Por qué ocultas Tu rostro y Te olvidas de nuestra aflicción y de nuestra opresión? Porque nuestra alma se inclina al polvo, y nuestro cuerpo se clava a la tierra. Levántate en nuestra ayuda, y líbranos por Tu misericordia.

Profecías del Zohar

Bendito eres tu Adonai, D’s de Abraham, Isaac y Yaakov. Te agradecemos por todo lo que has hecho por tu pueblo, a quien elegiste entre las naciones para cumplir tus preceptos. Tu bondad y tu misericordia nos han mantenido vivos a lo largo de los milenios frente a toda clase de adversidades. Pues el Eterno, tu D’s, anda entre tus campamentos para salvarte y entregar a tus enemigos en tu mano. Solo por Tu gracia han retornado a su tierra los hijos de Yaakov por millones, desde todos los rincones del planeta. Solo por Tu voluntad han vencido y prosperado. Tú mantuviste la promesa que le hiciste a nuestros padres en un pacto eterno. No te olvidaste de nosotros. Por eso alabaremos tu nombre por toda la eternidad por siempre jamás. Tú eres único, Elohim. Gracias y bendito seas por todos Tus milagros.

Poca cosa hizo Tu siervo Abraham que estuvo dispuesto a sacrificar a su único hijo o Job que siguió glorificando Tu nombre después de haber perdido todas sus riquezas, esposa e hijos… poca cosa hicieron ellos en comparación con tantos judíos que después de perder a toda su familia en la Shoá te siguieron adorando. ¿Acaso judíos como Yisrael Meir Lau y Eli Wiesel no han superado pruebas más duras que Abraham, Job e Isaías? ¿No merecen ellos más honores que los mismos patriarcas? ¿Acaso hay un amor en la contradicción más profundo que seguir cumpliendo tus preceptos después de un Holocausto, después de dos milenios de exilio y persecusiones? No setenta, sino 2.000 años!!! Tu Torá está más viva que nunca. No hay odio gratuito entre judíos. Las yeshivot han crecido exponencialmente desde el renacimiento de Israel. Si un contador supera todas las pruebas más duras a las que se le puede someter, no toma un centavo para sí, ¿acaso no confiarás en él para darle un cheque en blanco? ¿No será digno de confianza después de pasar por todo eso? Israel ha superado todas tus pruebas. Nuestros perseguidores desaparecieron, hemos recuperado parte de nuestra tierra ancestral, transformándola en un vergel, hemos vencido en todas las guerras, ganado prosperidad y recuperado el prestigio ante las naciones. Las profecías lenta pero firmemente se van cumpliendo. ¿Dónde están los grandes enemigos del pueblo de Israel? ¿Cuánto duró el “Reich de los mil años”? ¿Y los Filisteos, Asirios, Babilonios, Amalekitas, Seléucidas, Romanos, Reinos Cruzados, Imperio Español, Imperio Zarista, URSS? ¿Dónde están? Ellos quedaron en la historia, nosotros la estamos haciendo. Baruj Hashem!

Cuán posible es que después de 2000 años de exilio nuestro pueblo haya regresado a nuestra tierra en 1948, habiendo estado tres años antes en los campos de concentración frente al ángel de la muerte, durante el peor crimen del ser humano contra el ser humano, para después afirmar “no moriré sino que viviré”. Y encima en lo que en ese momento eran chozas y tiendas de chapa para albergar a la enorme cantidad de refugiados judíos que se escapaban de Europa y el mundo árabe, sin ninguna otra posesión más que las ropas que llevaban consigo – arribando a un diminuto país desértico rodeado por enemigos mucho más numerosos, por el que la gente no apostaba ni una moneda partida al medio que sobreviviría por más de media década – hoy son rascacielos, satélites que se envían al espacio y centros de innovación exportando alta tecnología al mundo entero. Es simplemente impactante. A mi corta edad he perdido la capacidad de sorprenderme… o mejor dicho, ya no me sorprendo de sorprenderme. Israel es la mayor afirmación colectiva de vida en toda la historia del pueblo judío. El Judaísmo es haber vencido las posibilidades por el poder de las posibilidades. Y en ningún lugar verán el poder de lo posible más que en el Estado de Israel hoy. Israel ha tomado una tierra vacía y la ha hecho florecer, Israel ha tomado una lengua antigua, la lengua de la Biblia, para hacerla hablar nuevamente, Israel ha tomado la fe occidental más antigua y la ha hecho joven de nuevo, Israel ha tomado una nación en pedazos y la dignificó nuevamente. No descansemos hasta que la luz de Israel brille alrededor del mundo. Baruj Hashem!

No obstante, aún quedan muchos obstáculos y enemigos por vencer. Seres injustos que odian a Israel, que aborrecen lo puro y aman lo profano, que consideran justo lo injusto y visceversa. Que blasfeman contra el recto y alaban al tirano. Son los mismos que llaman bien al mal y mal al bien, que hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz, que ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo. Oh Eterno, te pido que otorgues la victoria al pueblo de Israel en la Tierra de Israel con la Torá de Israel. Entrega a los enemigos en su mano y desata la venganza contra todas aquellas naciones que alguna vez cometieron iniquidades e injusticias contra Tu pueblo y mancillaron Tu nombre. Borra la ignominia causada contra tu pueblo. Castiga a todos nuestros enemigos pasados y presentes. Que paguen la cuenta que deben. Que la misma injusticia que sufrió tu pueblo sea también aplicada a los pueblos que nos amargaron a lo largo de la historia. De esta manera seremos iguales en el dolor. Si nuestros inocentes sufrieron, que sufran los inocentes de ellos. Antes de construir el Tercer Templo y traer la redención de la humanidad, castiga a los enemigos de Israel por todas las iniquidades que cometieron contra tu pueblo. Si el gran Tito no pudo derrotar a un mosquito que Tú le enviaste, los hijos de Esav no podrán resistir Tu furia. Pues Tu eres todopoderoso en el mar y en la tierra. Destruye a los ministros de las naciones gentiles que se amotinaron contra Tí desde los cielos, así nosotros los podremos acabar en la tierra. Devuelve la gloria a Tu pueblo para que el mundo entero sepa que Tú estás con nosotros. Alégranos conforme a los días en que Tú nos has afligido, conforme a los años en los que hemos visto el mal.

Tú has sido favorable a tu tierra. Tú haz tornado la cautividad de Yaakov. Tú haz perdonado la iniquidad de tu pueblo y retirado tu ira. Bendito seas a perpetuidad. Oh, nuestro amado Elohim, recuerda que ellos nos trataban como extraños, nos consideraban inferiores, tiraban bebés al fuego y gaseaban niños, recuerda cómo nos mataban por gusto, sin que los provocáramos, sin haber amenaza demográfica o militar alguna, simplemente por su odio irracional y enfermo, por su sed de sangre hebrea. Te ruego que no lo olvides. Extiende Tu indignación a todas sus generaciones, porque siguen cometiendo los pecados de sus padres al creerse con derecho a juzgar y tratar con desdén al judío de los países. Hay demasiada basura gráfica como el New York Times y muchos otros periódicos “respetables”. Una y otra vez oímos, cuando se explican en muchos lados los actos de salvajismo árabe en los medios, que existen judíos y existen los otros; los judíos nunca son enteramente inocentes, y los otros nunca son enteramente culpables. Europa no aprendió nada. Tú le tendrás que enseñar con la vara del rigor, como hiciste con nosotros cuando nos creíamos franceses, alemanes, polacos o húngaros. Asesinaron dos tercios de la judería europea, y desde mucho antes nos perseguían y masacraban gratuitamente. Este es un pueblo cuyo sufrimiento es el más antiguo del mundo. Ningún pueblo en la historia sufrió tanto ni pagó un precio tan alto por su mera existencia. Haz pagar caras nuestras vidas, D’s de nuestros padres. Castígalos impiadosamente sin hacerles ver la luz al final del túnel, y yo me regocijaré en Ti. Haz pedazos a nuestros crueles adversarios Ishmaelitas y hiere a quienes nos odian. Pues así habrás desnudado el velo que te oculta y todos los habitantes de la tierra temblarán, nuestros enemigos temerán a los hijos de Tu pacto.

Nunca más exaltes la diestra de los enemigos de Yaakov, ni permitas que se rían de él como hienas salvajes. Te ruego que no te enojes con tu fiel ungido. No nos cubras de vergüenza en este mundo. Levántate D’s de las venganzas para aplicar a los arrogantes lo que merecen. Los insolentes, mentirosos e hipócritas calumnian y blasfeman contra la casa de Israel. ¿Hasta cuándo se regodeará el inicuo en su malvada podredumbre?

En cada generación se levantan para aniquilarnos, pero El Santo bendito Sea nos salva de sus manos. Derrama Tu cólera sobre las naciones que no te reconocen y sobre los reinos que no llaman Tu nombre, porque ellos han devorado a Yaakov y destruyeron su morada. Derrama Tu enojo contra ellos y permite que Tu furia colérica los alcance. Persíguelos con enojo y destrúyelos debajo de los cielos de Adonai. Maldito Esav, siervo de Samael! Maldito Ishmael, bastardo adorador de astros! Reina Yaakov sobre tus enemigos y que tus hijos nunca más sean esclavos ni habiten tierra extranjera.

Que se levanten nuestros amados líderes Jasmoneos, los hijos de Sansón, Yeoshua, Débora, Barak, Mordejai, Bar Kojba, el Palmaj, Yitzhak Rabin, Yair Stern, Moshe Dayan, Arik Sharon, Zvi Ofer, Yonatán Netanyahu, Rafael Eitan, Roi Klein (nuestros gloriosos hermanos los guerreros Macabeos de nuestro tiempo). Que se preparen para el retorno de nuestro rey hijo de David. Que se haga la voluntad del Rey del Universo, Señor de los Ejércitos, Redentor de Israel, por los siglos de los siglos y toda la eternidad, amén ve amén.

Si Pesaj ocurriera hoy

Qué hay que hacer con Hamán

Purim 1953 – Hu-Rá (“él es malvado”)

La increíble historia de cómo la plegaria de un rav de Jabad ocasionó la muerte del dictador Josef Stalin justo antes de que pudiera concretar sus planes macabros para exterminar a dos millones de judíos soviéticos y terminar la obra iniciada por Hitler.

¿Por la mano hebrea o la mano del Todopoderoso?

Purim y la masacre de Itamar

Purim y Reaccionando ante la Masacre de Itamar

Purim y Reaccionando ante la Masacre de Itamar

Lo ilógico del antisemitismo.

por Sara Yoheved Rigler

La yuxtaposición de los dos eventos fue escalofriante.
El viernes a la mañana, como siempre, fui a comprar flores para mi mesa de Shabat. Zusha, el vendedor de flores, que se mudó a Israel desde California hace treinta años, estaba notoriamente alterado. Mientras yo seleccionaba un colorido ramo de anémonas, él estaba ansioso por contarme lo que había ocurrido. Un amigo suyo de Facebook, Kenny, había subido un video a su página de Facebook. Cuando Zusha lo vio, quedó pasmado al percatarse que era claramente un video antisemita. Posteó un comentario: “Estoy ofendido por este video”.
En respuesta, Greg de Inglaterra, un amigo de Kenny, envió a la página de Zusha un mensaje que lo dejó espantado. Zusha, un ex-hippie que siempre buscó la paz y el amor, insistió en que yo lo leyera por mí misma. Con las manos temblando, puso el mensaje en su celular y me lo pasó. En la pantalla decía:
“ZUSHA – ESTOY TOTALMENTE OFENDIDO POR EL USO DE FÓSFORO BLANCO POR PARTE DE LOS JUDÍOS PARA ASESINAR MUJERES Y NIÑOS PALESTINOS EN CISJORDANIA. Haces que yo y una gran parte del mundo nos sintamos enfermos con sólo mirarte. Renacuajo repulsivo asesino buscador de dinero. Hay una muy buena razón por la cual los judíos han sido odiados por todas las naciones a través de toda la historia”.“¿Judíos asesinando mujeres y niños palestinos en Cisjordania?”. Preguntó Zusha. “¿De qué está hablando?”.
Mi mente corrió a toda prisa tratando de entender las acusaciones de Greg. ¿Acaso se refiere a Gaza, no a Cisjordania? ¿Acaso se refiere a las represalias en Gaza hace dos años, después de que Gaza disparó miles de cohetes y misiles a civiles israelíes? Pero ninguna mujer o niño en Gaza murió como resultado de aquella sustancia.

El odio a los judíos es la causa, y los resultados son las acusaciones absurdas de que los judíos son culpables de tal o cual crimen.

De pronto, mi mente se detuvo bruscamente. Me di cuenta de que todos los esfuerzos por entender estas farsas llenas de odio carecían de sentido: Las causas A, B y C no resultan en el odio a los judíos. En cambio, el odio a los judíos es la causa, y el resultado son las acusaciones distorsionadas, a menudo sin fundamentos, e incluso absurdas, de que los judíos son culpables de tal o cual crimen.
Creer que los israelíes asesinan niños árabes deliberadamente es tan absurdo como la acusación centenaria de que los judíos matan niños cristianos para escurrir su sangre para hornear matzá. Cualquier persona pensante que se moleste en investigar la verdad entendería que la Torá prohíbe comer sangre, y que toda la carne casher debe pasar por un proceso de remojado y de salado para quitar la sangre. ¿Acaso creían realmente los cristianos y musulmanes desde la Edad Media hasta el siglo XX en los libelos de sangre, o los utilizaban meramente como una excusa para incitar alborotos y asesinar a los judíos locales?
“¿Cómo debería responderle?”. Me preguntó Zusha con tristeza.
Yo miré la pantalla con la mente en blanco. ¿Cómo deberíamos responder al antisemitismo? Si alguien alegara que los judíos le han robado la tierra de Israel a los árabes, yo podría refutarlo con datos históricos. ¿Pero cómo refutas las mentiras ante personas que perciben las pruebas como “barricadas inconvenientes en sus avenidas de odio”?
¿Quién Mata Niños?
Esa misma noche de Shabat, terroristas árabes entraron a la casa de la familia Fogel en Itamar y asesinaron salvajemente a Udi, el padre de la familia, a Rut, la madre, a Yoav de 11 años, a Elad de cuatro años, y a la pequeña Hadas de tan solo tres meses. Las víctimas fueron acuchilladas en el corazón y sus gargantas cortadas, casi decapitadas.
La noticia de la masacre fue celebrada en Gaza con alegría y distribución de dulces.
Si bien el judaísmo valora el principio de “honrar a los muertos”, y normalmente se descartaría la posibilidad de exhibir las espeluznantes fotografías de los niños asesinados, los abuelos de las víctimas dieron permiso para poner en circulación las fotos como evidencia del asesinato brutal y deliberado de niños judíos por terroristas árabes. Este no es un caso de daño colateral durante una operación militar. Tampoco es un caso de un niño atrapado en la línea de fuego. Tampoco es un caso de un bombardeo de una escuela de la ONU que ha sido tomada por terroristas de Hamás. Este es un caso de un hombre árabe hundiendo su cuchillo en el pecho de un niño de cuatro años y cortando la garganta de un bebé llorando. Y las fotografías muestran la evidencia.
El gobierno israelí puso en circulación las fotografías el sábado a la noche. El Primer Ministro Benjamín Netanyahu demandó que las naciones del mundo condenaran el asesinato de niños judíos con tanto entusiasmo como condenan cada casa que es construida en los territorios en disputa.
Después de todo, el Primer Ministro es un hombre racional. Cuando Israel abrió un túnel a lo largo del Muro Occidental en el Monte del Templo como un sitio arqueológico revelando que la presencia judía se remonta a 2500 años, los árabes causaron disturbios acusando a Israel de cavar túneles bajo la montaña. Durante una conferencia de prensa en la cual el Primer Ministro Benjamín Netanyahu explicó la logística del túnel, un periodista extranjero desafió: “Los árabes afirman que el túnel atraviesa el Monte”. Netanyahu, molesto, contestó: “Los árabes afirman… este no es un tema subjetivo sobre el cual los árabes pueden afirmar lo que quieran. Ven y camina por el túnel. Cualquier persona puede ver que el túnel va por la periferia y no atraviesa el Monte”.
El Primer Ministro y la mayoría de nosotros los judíos no nos damos cuenta que el antisemitismo y su reencarnación moderna, el anti-sionismo, no tienen nada que ver con la lógica, ni con la evidencia, ni con pruebas verificadoras.
Pero nosotros continuamos tercamente respondiendo a las acusaciones en nuestra contra con evidencia y pruebas:

  • Los “territorios ocupados” no son la raíz de la hostilidad árabe, porque la OLP, con su carta llamando a la destrucción del Estado de Israel, fue establecida en 1964, tres años antes de que Israel entrara a los territorios.
  • Los “asentamientos” no son un obstáculo para la paz, porque cuando Israel desplazó los asentamientos de la Franja de Gaza en 2005, el resultado, en lugar de la paz, fue una toma de poder por parte de la organización terrorista Hamás que procedió a utilizar Gaza como una base de lanzamiento de misiles en contra de Israel.
  • El “problema de los refugiados árabes”, en el que árabes fueron desposeídos de sus casas y de sus tierras por el establecimiento del Estado de Israel en 1948, fue paralelo a la expulsión de un igual número de judíos de los países árabes en los que habían vivido por siglos. Mientras que el incipiente Estado de Israel absorbió a esos cientos de miles de refugiados judíos, los refugiados árabes fueron mantenidos por los gobiernos árabes en miserables campos de refugiados, la única “población de refugiados” del mundo que ha mantenido su estatus de refugiados por tres generaciones.

Y el mundo todavía ignora los hechos y defiende mitos como el “apartheid israelí”.
Purim
Lo ilógico del antisemitismo se revela claramente en la historia de Purim. Hamán, el virrey del Rey Ajashverosh, estaba enfurecido por la negativa de un judío –Mordejai– de prosternarse ante él. En lugar de ejecutar a ese judío, Hamán le pidió al rey (y le fue concedido) permiso para “destruir, matar y exterminar a todos los judíos, jóvenes y viejos, niños y mujeres” en un día. Dado que el imperio de Ajashverosh se extendía desde India hasta Etiopía y abarcaba a todo judío vivo en ese momento, el decreto de genocidio hubiese aniquilado a toda la nación judía.
Hasta el día en el que el edicto del genocidio fue hecho público, los otros judíos castigaban a Mordejai por su obstinada negativa a prosternarse ante Hamán. Los judíos de Shushán, la capital, se suscribían a la aparente realidad de causa y efecto: la negativa de Mordejai a prosternarse les podría causar problemas. Este es el clásico paradigma del antisemitismo, que el crimen/negativa por parte de los judíos de amoldarse a las normas sociales/comportamientos erróneos es “la causa”, y el odio a los judíos es “el efecto”.

Purim es el paradigma de cómo responder a los designios homicidas en nuestra contra – acercarnos a Dios y a nuestros hermanos firmemente.

Pero una vez que fue anunciado que todos los judíos del mundo estaban destinados a ser asesinados, ocurrió un cambio paradigmático. Los judíos entendieron que su aniquilación total estaba fuera de proporción en relación a la simple negativa de Mordejai a prosternarse ante Hamán. El odio desatado en contra de ellos no tenía lógica ni sentido, era irracional. En cambio, había algo más profundo y cósmico en juego. Presas del miedo, los judíos de todo el imperio ayunaron, vistieron arpilleras, y clamaron a Dios.

De acuerdo a los sabios, el pueblo judío aceptó la Torá sobre sí mismo dos veces en la historia. La primera vez fue en el Monte Sinaí después del Éxodo de Egipto. La segunda vez fue en la historia de Purim. En el judaísmo es indiscutible que Dios dirige el mundo. Nuestro miedo no debería llevarnos a acceder cobardemente a las demandas de las naciones que nos odian, sino a la reconciliación con Dios y con nuestros compañeros judíos.
Todas las mitzvot de Purim (enviar alimentos a un vecino, darle caridad al pobre, congregarse para escuchar la Meguilat Ester, y reunirnos para la comida festiva) involucran hacer lazos con otros judíos. Esta es la clave de la salvación de Purim.
Tras la masacre de Itamar y el perverso fracaso por parte de los gobiernos y los medios de comunicación del mundo en condenar semejante brutalidad en contra de los judíos, puede sentirse una ola de miedo aquí en Israel. Admito que leyendo la pantalla del teléfono celular de Zusha sentí que me invadía la oscuridad. El 2011 se parece cada vez más a 1939. Purim es nuestro paradigma de cómo responder a los designios homicidas en nuestra contra – debemos acercarnos a Dios y a nuestros hermanos firmemente.

Fuente: Aish Latino

Feliz Purim!

En una época en la que todos los judíos del mundo vivían dentro de los dominios del Imperio Persa, que se extendía desde India hasta Etiopía, el decreto de Hamán hubiera borrado al pueblo judío de la faz de la tierra. Pero las almas reencarnadas del profeta Samuel (en Mordejai) y el rey Saúl (en Hadasa) bajaron a la Tierra para reparar su Tikún, revertir el decreto, destruir a sus enemigos y terminar el trabajo inconcluso ejecutando al verdugo agaguita en la misma horca que había preparado para su víctima.

Todo es Para Bien

Entendiendo la razón por la cual nos emborrachamos en Purim.

por Rav Mark Spiro

En el año 370 AEC, los judíos del imperio persa fueron salvados de la aniquilación a manos de Hamán, el malvado consejero del rey Ajashverosh. Cada año celebramos en Purim nuestra salvación leyendo el Libro de Ester, enviando regalos a nuestros amigos y a los pobres, disfrutando una comida festiva y, por supuesto, emborrachándonos “hasta que no sepamos diferenciar entre ‘bendito es Mordejai’ y ‘maldito es Hamán’” (Talmud Meguilá 7b).
Espera un minuto. ¿Emborracharse? ¿Por qué? ¿Es acaso Purim la versión judía de una fiesta juvenil? ¿Cuál podría ser la razón detrás de una obligación tan extraña – beber hasta no distinguir entre el recto líder de los judíos y su malvado adversario?
En realidad, Purim es mucho más que una historia sobre el triunfo del bien sobre el mal; es la historia de la supervivencia del pueblo judío en lo que para ellos era un mundo completamente nuevo. Exiliados por primera vez en su historia, los judíos del imperio persa estaban cautivos en una tierra extraña, sin soberanía, Templo, profecía, sacerdotes, ejército ni rey – y, como corolario, enfrentaban una amenaza mortal a su existencia. De hecho, parecía que habían sido completamente abandonados por Dios (lo cual, de acuerdo a nuestra tradición, es la razón por la que en todo el Libro de Ester no es mencionado ni una vez el nombre de Dios).
Entonces, ¿cómo respondieron los judíos ante esta difícil situación? No podríamos culparlos por sentirse abandonados o por preguntarse “¿Dónde está Dios?”. Pero, sin embargo, su respuesta fue completamente diferente. En lugar de dudar, eligieron entender su situación como una respuesta a sus propios errores y, como resultado, ayunaron y se arrepintieron. En lugar de perder la esperanza, eligieron ver los eventos como parte de un plan superior y, para el final de la historia, ese plan superior fue revelado en un irónico giro de la narrativa, demostrando claramente que lejos de estar ausente, Dios estuvo en control todo el tiempo, orquestando cada movida hasta tal punto que Hamán y sus diez hijos terminaron siendo colgados en las mismas horcas que ellos habían preparado para Mordejai.
Purim demuestra que la realidad no es lo que aparenta ser. Hay alguien dirigiendo el show, sólo que se está escondiendo. Nada es aleatorio; incluso el mayor mal o sufrimiento, más allá de lo difícil que pueda ser de comprender, es al final de cuentas parte de un plan superior.
Pero la pregunta más grande sigue presente: ¿Por qué Dios esconde Su rostro mientras lleva a cabo Su plan?
Quizás la respuesta yace en lo que podría considerarse el clímax de la historia de Purim, cuando Mordejai, el líder de la comunidad judía, le dice a su sobrina, la Reina Ester, que debe revelarle al rey su identidad verdadera e implorarle que salve a su pueblo del decreto de Hamán. Cuando Ester le recuerda que si se acerca al Rey sin una invitación puede ser ejecutada, Mordejai le responde de una manera sorprendente. En lugar de pedirle que utilice su poder e influencia, como hubiésemos esperado, le dice con calma:
“No creas que podrás escapar, en el palacio del rey, más que cualquier otro judío. Porque si te mantienes en silencio en un momento como este, el alivio y la salvación vendrán a los judíos desde otro lugar, mientras que tú y la casa de tu padre perecerán. ¡Y quién sabe si fue sólo para este momento que alcanzaste la posición real!” (Ester 4:13-14).
En otras palabras: No te necesitamos Ester, ¡tú nos necesitas a nosotros! Porque cuando Dios se oculta, por así decir, y permite que el mal asome su asquerosa cabeza, no es porque haya perdido el control de Su mundo y necesite nuestra ayuda; sino porque quiere crear una oportunidad para que demos un paso adelante y llenemos el vacío. Los desafíos e imperfecciones que experimentamos en la vida son precisamente las cosas que nos incitan a materializar nuestro potencial, lo que significa que incluso lo “malo” en nuestro mundo es, en realidad, lo mejor para nosotros.

Y esto nos devuelve al tema de emborracharnos hasta no poder distinguir entre “bendito es Mordejai” y “maldito es Hamán”. El hecho de beber en Purim no tiene el objetivo de nublar nuestra percepción, sino de profundizarla. Porque en realidad, tanto Mordejai como Hamán – el bien y el mal – son parte de un plan superior; ambos son componentes esenciales del mejor mundo posible.
Purim nos recuerda que nosotros somos quienes determinamos la calidad de nuestras vidas, y que cada uno de nosotros es capaz de ser feliz más allá de lo difícil que parezcan las cosas a primera vista. Nos inspira a mirar la vida con más profundidad y verla como realmente es: un increíble regalo y oportunidad. Pero quizás, por sobre todas las cosas, nos desafía a mirar muy adentro nuestro y reconocer que nuestros desafíos más grandes son oportunidades hechas a medida para que salgamos al ruedo y descubramos de qué estamos hechos realmente, y que entonces podamos brillar.
Les deseo un Purim alegre y significativo.
Y, por favor, ¡beban con responsabilidad!
Fuente: Aish Latino
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Reflexión personal de Jabotito:
ÉSTO NOS ENSEÑA QUE ESTAMOS EN ÉSTE MUNDO, LOS JUDÍOS, PARA SER ABSOLUTAMENTE RESPONSABLES, CADA JUDÍO, POR TODO EL PUEBLO JUDÍO. EL BIEN ES SER ABSOLUTAMENTE LEALES A NUESTRO PUEBLO, ESO ES LO QUE LA TORÁ ESPERA DE CADA JUDÍO, Y A LA VEZ ÉSTO ES LO QUE NOS ENSEÑA. ¡¡SER JUDÍO ES SER PARTE DE UN TODO MARAVILLOSO, SUBLIME, EL CUAL DEBEMOS DEFENDER Y AGRANDECER, CON TODA NUESTRA FUERZA, CON TODA NUESTRA CAPACIDAD, CON TODA NUESTRA INTELIGENCIA, CON TODO NUESTRO AMOR!!. ¡¡Y ÉSE ES EL ÚNICO CAMINO A LA FELICIDAD, ELEGIR DARLO TODO POR NUESTRO AMADO PUEBLO Y NUESTRA AMADA TIERRA, ERETZ ISRAEL, ENTREGADA POR D-OS A NOSOTROS EN UN PACTO ETERNO!!
La reina Ester nos regaló otro Purim hace poco más de 67 años. Lea aquí. A mí también me explicaron hace mucho tiempo que los nombres de los hijos de Hamán leídos en diagonal dan los nombres de los jerarcas nazis que fueron ahorcados en los juicios de Nuremberg por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. D’s quiera que tengamos un remake de Purim con los Aman-Din-Ejad de nuestro tiempo y así manifestar a todas las naciones la gloria del Eterno, Rey del Universo, Señor de los Ejércitos y Redentor de Israel, Beezrat Hashem! Amén ve amén
El Rey de los Cielos castigó a Israel por sus iniquidades, pero el cuchillo que nos azotó desapareció de la historia. Pues aquellos que intentaron exterminarnos en el pasado – llámese Filisteos, Asirios, Babilonios, Amalekitas, Seléucidas, Romanos, Reinos Cruzados, Imperio Español, Imperio Zarista, Tercer Reich o Saddam Hussein – hoy no existen más. El mismo destino les espera a los ayatolás. “Todo es mortal excepto el judío” decía Mark Twain. Los sabios del Talmud predijeron hace 2.000 años (como aparece registrado en el Yalkut Shimoni, Sefer Yeshayahu, capítulo 499): En el futuro, Persia hará la guerra con Arabia, y Arabia irá y pedirá ayuda de Edom (Occidente). Persia destruirá el mundo, y el mundo estará en caos. La nación de Israel también estará confundida. Pero entonces Dios le dirá al pueblo judío: “No se preocupen. El tiempo para su redención ha llegado. Y esta redención no será como la redención de Egipto (la cual fue seguida de una difícil historia). Esta redención será una redención total”. Desconozco si esta profecía se cumplirá de ese modo, pero si nos mantenemos fieles al pueblo de Israel en la Tierra de Israel con la Torá de Israel, el Santo Bendito Sea no entregará a nuestros enemigos en nuestra mano. Y más también. De todas formas no está permitido confiar en los milagros como motivo para la inacción. El mundo espiritual debe ser defendido por el brazo del hombre que debe abandonar la comodidad de su hogar, las obligaciones laborales o sus estudios, para salir a defender la nación. Nuestros sabios nos explican que en ciertas circunstancias hay que tomar la espada y nadie puede quedar exento de usarla. Pero tampoco pretendamos apropiarnos de la gloria que solo le pertenece al Eterno. No es meramente por nuestra fuerza o ingenio que triunfamos. Al final solo Él decide el resultado de las batallas… ¡Desgraciado el que se muestra compasivo con el malvado que pretende derramar sangre judía! Quien muestre piedad al que no la tiene, terminará actuando sin piedad contra hombres piadosos. Aquel será extirpado de su pueblo.
Irán tiene los días contados.
Ezequiel 28:25:
Así dice Dios el Eterno: Cuando haya recogido a la casa de Israel de entre los pueblos donde están dispersos y los haya santificado a la vista de las naciones, morarán en su propia tierra que le di a Mi siervo Yaacob. Allí vivirán seguros, construirán casas y plantarán viñedos; sí, vivirán allí en seguridad cuando Yo ejecute Mis designios sobre todos los que los desprecian en derredor y sabrán que Yo soy el eterno su Dios.
Por cierto, Shabat shalom:

Otra vez

Ataques con cohetes desde Gaza a la población Israelí. 100 aproximadamente desde incio de año.
De cualquier forma Tzahal respondió con fuerza esta vez. Jihad Islámica no volvió a tirar, y Yaalon ya dijo que “la calma se responde con calma”. Osea que este “round” se terminó.

Igualmente me pregunto hasta cuando se tolerará la situación hasta que decidan destruir la infraestructura terrorista. Mientras tanto Abbas dijo que “el asesinato de los miembros de la Jihad Islámica fue a sangre fría”. Aunque, eso sí, “condenó” el disparo de cohetes… ¿Quién en su sano juicio puede considerar a este tipo un socio de paz?

Bibi declaró:

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