Olmert lo dijo todo

Esto dijo hoy en Annapolis:

“No tengo dudas de que la realidad que se creó en nuestra región en 1967 cambiará de modo muy significativo”, dijo el primer ministro Ehud Olmert en el discurso que pronunció ante las delegaciones de los más de 40 países que participan en la Convención de Annapolis, en Estados Unidos.

Nadie lo niega, la integridad territorial alcanzada por Israel en la Guerra de los Seis Días le garantizó y le garantiza una seguridad adicional ante la amenaza de diversos países y entidad terroristas.  Con la entrega de estos territorios la situación se retrotraerá a 1949, pero seguramente habrá una diferencia, un estado palestino en lo que antes era egipcio y jordano. Sin embargo, ¿Cuán importante es esto para poder entender un futuro nuevo contexto en la región? Carece absolutamente de cualquier importancia, los principales perjudicados por la creación de un estado palestino son los otros países árabes que no podrán (supuestamente) seguir manipulando a la población palestina para atacar de manera indirecta a Israel. Pero tanto los palestinos como los árabes saben que su objetivo final es eliminar a Israel, por lo que realmente no habrá absolutamente ningún cambio para ellos, por otra parte Israel volverá a ser tan vulnerable, territorialmente, como en 1967.

Hoy: Annpolis

La cumbre de Annapolis se esta llevando a cabo en este preciso instante, Olmert, Abbas y Bush ya se reunieron el dia de hoy:

Israelíes y palestinos dieron el primer paso en la búsqueda de un acuerdo de paz en Medio Oriente tras algunas primeras horas de incertidumbre y una extensa reunión entre el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, el mandatario palestino Mahmoud Abbas y el primer ministro de Israel, Ehud Olmert.

En la conferencia que dio inicio a la Conferencia de Annapolis, que se celebra en Estados Unidos con la participación de representantes de más de 40 países, el presidente norteamericano anunció que israelíes y palestinos se comprometieron, en una declaración conjunta, a alcanzar un acuerdo de paz durante el 2008. 

También Arabia Saudita, invitado a la conferencia, le hizo unos comentarios al presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad, antes de volar hacia Maryland:

“Ojalá el nombre de Arabia Saudita no estuviese entre los participantes de esa conferencia”, comentó Ahmadinejad, para agregar: “Los países árabes tendrían que tener cuidado de las conspiraciones y engaños de los enemigos sionistas.”

Por su parte, el monarca saudí quiso dejar claro que ellos jamás reconocerán oficialmente Israel y que defenderán siempre los derechos de los palestinos.

Y finalmente, el magnifico Bernard Lewis escribe sus pensamientos el dia anterior a la Cumbre de Annapolis:

Herewith some thoughts about tomorrow’s Annapolis peace conference, and the larger problem of how to approach the Israel-Palestine conflict. The first question (one might think it is obvious but apparently not) is, “What is the conflict about?” There are basically two possibilities: that it is about the size of Israel, or about its existence.

If the issue is about the size of Israel, then we have a straightforward border problem, like Alsace-Lorraine or Texas. That is to say, not easy, but possible to solve in the long run, and to live with in the meantime.

If, on the other hand, the issue is the existence of Israel, then clearly it is insoluble by negotiation. There is no compromise position between existing and not existing, and no conceivable government of Israel is going to negotiate on whether that country should or should not exist.

Una postura diferente para la cumbre de Annapolis

La postura de Eli Ishai, del partido Shas, para la próxima conferencia de Annapolis me parece brillante, convertir la cumbre diplomática en una cumbre ecónomica:

Mientras la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, está en camino a Israel, el vice primer ministro y ministro de Industria, Comercio y Empleo, Eli Ishai, comentó las afirmaciones del ex premier palestino Abu Alá, quien dijo que se deben acordar todos los temas principales de las negociaciones antes de la Convención de Annapolis. Abu Alá es actualmente el jefe del equipo negociador palestino frente a Israel.

Dichos temas incluyen: Jerusalem, trazado de las fronteras, refugiados y agua, entre otros.

El ministro Eli Ishai es también el líder del partido religioso sefardí Shas que, junto con Israel Beiteinu, constituye el ala derecha de la coalición de Ehud Olmert.

Eli Ishai fundamentó su postura: “Todos los portavoces palestinos, y también el presidente de Egipto Mubarak, advirtieron que si las negociaciones fracasan, existe un gran temor por las consecuencias. En los hechos, la dirigencia palestina no domina la calle, y aun si se acuerdan ciertos temas, habrá parte del pueblo palestino que no aceptará el acuerdo. Si cambiamos a los temas económicos, podremos por lo menos volver a las negociaciones políticas en el futuro”.

El tema de Jerusalem es tabú para el partido Shas, y fue en torno a él que se retiró ya de otra coalición, la de Ehud Barak en 2000 con vistas a la Cumbre de Camp David frente a la AP de Yasser Arafat.

La postura partidaria en ese punto no se ha modificado: “No hay de lo que hablar acerca de su división. ¿Por qué hay que empezar con Jerusalem? Tampoco tiene caso ocuparse del tema de los refugiados ni de las fronteras. Resulta ser que cada año de terrorismo, de Kassam y de atentados que perpetran los palestinos, Israel sólo aumenta lo que está dispuesto a dar a cambio de un acuerdo con ellos”.

“La única manera de convertir a los palestinos en socios reales es actuar para la mejora de sus vidas en el plano económico. Ello con la ayuda de Estados Unidos, Europa y Arabia Saudita. Paralelamente hay que actuar en el plano de la educación para la paz en el seno de los palestinos. Sólo entonces será posible volver a las negociaciones”, continuó Ishai.

Su postura es más que acertada, en un clima de violencia y odio hacia Israel dentro de la sociedad palestina por una percepción inducida por sus lideres de que “la culpa de todo la tiene Israel”, no existe manera alguna de alcanzar la paz, el objetivo de destruir a Israel seguirá vigente. Entonces que mejor que instrumentar entre la Autoridad Palestina e Israel un plan a corto y mediano plazo para mejorar el nivel de vida de los palestinos y fortalecer sus instituciones, aparte de como bien dice Ishai hacer hincapié en el plano de la educación, de esta manera los ánimos estarán menos caldeados y será más fácil acceder a un negociación basada en la realidad, donde no se degenere una vez mas en el terrorismo palestino.

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