Breve reseña sobre Venezuela

Actualmente Venezuela vive una situación muy difícil. La juventud en Venezuela no tiene futuro. Todos los productos los tienen que importar, por lo que no hay trabajo. Tal vez una familia afortunada puede vivir de los subsidios del Estado, pero la población en general no tiene ni papel higiénico. No tienen leche ni pan. Los hospitales no tienen insumos. La inflación más alta del mundo. Más de 24.000 muertos en 2013 por el crimen. No hay prensa libre, hay grupos paramilitares que revientan a balazos a cualquiera que salga a protestar contra el gobierno. En las cárceles TORTURAN a los estudiantes. Bloquean internet, no permiten que las cadenas internacionales muestren la situación. No hay Estado de derecho ni derechos humanos. Disculpen que lo diga así, pero para mí NO HAY DEMOCRACIA en Venezuela, no hay República. Un joven promedio creció prácticamente toda su vida bajo la bota chavista. El chavismo convirtió una nación rica en un país bananero. Muchos gobiernos de la región son CÓMPLICES.

Me parte el alma ver las fotos de esos jóvenes estudiantes asesinados, golpeados, torturados, difamados y heridos por los matones chavistas.

Que Maduro haya ganado las presidenciales con el 50,66% (su candidato opositor obteniendo el 49 y pico restante), no les da derecho a disparar a matar contra manifestantes y encarcelar opositores. A NINGÚN GOBIERNO. Una democracia no son solo elecciones, señores cavernícolas!

Si el régimen chavista sigue comportándose de manera tan bestial y sanguinaria con sus propios ciudadanos, me temo que el pueblo venezolano no tendrá más remedio que levantarse en armas. Son las consecuencias producto de las perversiones de una izquierda mal llamada progresista que consuetudinariamente se ha aliado a lo peor de la humanidad. Que ha revestido de idealismos las más nefastas tiranías y ha convertido en paladines a sociópatas y transgresores. De esa izquierda salió o fue captado por ella, un grupo de gente sin escrúpulos, obsesionado con el poder, que no tolera disidencia alguna y es capaz de hacer cualquier cosa porque en sus mentes no hubo jamás freno moral. Si esto sigue así, la mitad antichavista de Venezuela tendrá que formar su propia república independiente.

Lamentablemente la oposición venezolana no está tan preparada como el oficialismo, son simples estudiantes, trabajadores, profesionales, ciudadanos comunes que no manejan armas, no están pagos por el gobierno ni se dedican tiempo completo a la “militancia”. Pero ningún régimen puede ahogar los reclamos legítimos de la mitad de un país entero sin destruir una nación y sumirla en el caos.

Por otro lado, los medios controlados por el chavismo utilizan un lenguaje insultante, maniqueo y exacerbado para desacreditar todo tipo de crítica hacia los abusos, crímenes y pésima administración del actual gobierno venezolano. Su objetivo es matar o silenciar al mensajero, sin escrúpulo moral o democrático alguno. La referencia a un supuesto e inexistente “fascismo” en el bando democrático es uno de los más apreciados entre las filas nazibolcheviques que están dispuestas a defender a cualquier tirano, causa injusta, valores retrógrados o dictadura con tal de que se oponga al tan odiado “imperio” norteamericano, incluyendo apoyar a Castro, Assad, Ahmadinejad y demás horda asesina. Ellos quieren ocultar la información al mundo. Con sus descaradas mentiras, adjetivaciones y omisiones, la cadena militante Telesur hace parecer a la parcial y conservadora Fox como un paraíso de civilidad, honestidad y responsabilidad periodística. Lo se porque tuve el disgusto de ver esa cadena en Argentina, promoviendo el fundamentalismo chavista más allá de sus fronteras. Simplemente vergonzoso, ni los medios argentinos cayeron tan bajo.

Todo esto me lleva a la conclusión de que actualmente las luchas en varias partes del mundo ya no se tratan de una disputa ideológica por el poder, la tierra, el liberalismo o el socialismo. Se trata de una pugna entre los partidarios de la democracia y las fuerzas del autoritarismo. Procuremos no ir a contramano de la historia por intereses mezquinos. Mi total solidaridad con los presos políticos en Venezuela y D’s quiera que caiga la dictadura más pronto que tarde.

Muy grave: Penetración iraní en América Latina + Artículo sobre Judaísmo + Sobre la falacia ad hominem de los iraníes

Conoce a tu enemigo: quiénes son los que buscan la destrucción de Israel.

Conoce a tu enemigo: quiénes son los que buscan la destrucción de Israel.
Ezequiel Eiben
8/5/2013
28 Iyyar 5773

Por medio de su obra máxima “El arte de la guerra”, aprendemos del estratega militar chino Sun Tzu que debemos conocer al enemigo y conocernos a nosotros mismos, en orden a ser exitosos en la guerra. Como en otros artículos ya hemos desarrollado los pertinentes análisis sobre lo que Israel es y representa, y la ética basada en principios racionales y coherentes que debe seguir para alcanzar el triunfo, es decir, ya hablamos sobre el conocimiento de nosotros mismos; nos concentraremos ahora específicamente en el tema de conocer al enemigo, aquél que pretende dañar, deteriorar, destruir a Israel.
“Conoce a tu enemigo” es una premisa básica que debemos sostener a la hora de un enfrentamiento. ¿Qué implica esto? Que reconocemos la naturaleza de aquello que se nos opone, somos capaces de identificarlo y definirlo, y entendemos sus características y finalidades. Conociendo al enemigo desarrollamos una clara visión sobre qué es precisamente lo que nos separa de él, lo hace distinto y encuadra como un rival. Integrando y relacionando el conocimiento que tenemos sobre Israel con el conocimiento que podemos adquirir sobre sus enemigos, clarificamos la línea divisoria que hay entre las correspondientes causas. Notamos qué bandos hay, y quién y por qué está en cada lado.
Hay una importancia capital en este tema, ya que la claridad en las ideas es un valor indispensable y un requisito ineludible para que Israel triunfe. La munición intelectual permite a los defensores de Israel teorizar sobre el objeto de estudio y comprenderlo, y desde el plano de las ideas explícitas derivar un plan de acción consecuente, la construcción de un modus operandi que refleje en la práctica lo sostenido en principios abstractos. Las ventajas que reportan la explicitud y la coherencia se traducen en mayores oportunidades para Israel en la guerra que los enemigos han iniciado en su contra y que mantienen durante ya largas décadas, poniendo a prueba integridad y resistencia. En este punto conviene citar nuevamente a Sun Tzu (1):

Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro; si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, perderás una batalla y ganarás otra; si no conoces a los demás ni te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla.

Valiéndonos de la enseñanza para el caso que nos compete, decimos que Israel debe conocerse y conocer a sus enemigos, ya que de lo contrario se estará arriesgando a perder batallas; situación que el Estado Judío debe evitar a toda costa, ya que cada batalla puede ser definitiva, terminante, como veremos a continuación.
Entonces, ¿quiénes son los enemigos de Israel? Se pueden reunir en dos grupos, y un tercero que según el caso se relaciona con uno o con otro. En el primero se alinean quienes están enfrentados de manera más directa, abierta y explícita al Estado Judío y su sociedad. En el segundo, aquellos que lo hacen de manera indirecta, solapada, implícita. En el tercero, quienes se van acomodando por conveniencia o afinidad ideológica. Pasemos a revisar esta clasificación.
Respecto del primer grupo, hemos escuchado decir que la guerra de Israel, como en el caso de Estados Unidos, es contra el terrorismo. Ahora bien, ¿decir esto es realizar una correcta y suficiente identificación del enemigo? ¿Es el terrorismo en sí el rostro del enemigo, o debemos escavar más para llegar a la base, a lo que sirve como soporte de la práctica terrorista, siendo esta última una manifestación de eso que se encuentra allí abajo? Quien nos provee una respuesta es el Dr. Yaron Brook (2):

¿Con quién estamos en guerra? (…) El presidente Bush nos ha dicho que estamos en guerra con terroristas. Yo igualo eso con decir que después de Pearl Harbour, cuando Japón atacó Estados Unidos, estábamos en guerra con luchadores kamikazes. Tú no peleas contra una táctica, no estás en guerra con una táctica. El terrorismo es una táctica. Las fuerzas contra las que estamos en guerra, algún día pueden tener tanques (…). En el futuro cercano pueden tener una bomba nuclear. ¿Eso todavía los hace terroristas? ¿Eso hace que la guerra sea diferente porque ahora luchamos contra un ejército? Entonces, yo no creo que estemos en guerra contra el terrorismo. (…) Tenemos que buscar la fuente ideológica del terrorismo para identificar al verdadero enemigo. (…) Estados Unidos estaba en guerra, en la Segunda Guerra Mundial, con el imperialismo japonés que motivaba y dirigía los luchadores kamikazes, y con el nazismo. Estábamos en guerra con una ideología, con gente que creía en esa ideología y aun no creyendo en ella luchaba por esa ideología. (…) La guerra en la que estamos hoy (…) es contra una ideología similar. La similitud es que es una ideología totalitaria. Es una ideología que cree en la conquista, no solo en la conquista territorial sino también en la conquista del alma humana. Es una ideología que quiere dictar cada aspecto de la vida humana. Es una ideología a la que yo llamo totalitarismo islámico, porque el islam es la forma que este totalitarismo adopta. (…) Ellos creen que el islam debe gobernar todos los aspectos de la vida, no debe haber separación entre Estado y religión, y aquellos que no adhieren son ciudadanos de segunda clase o merecen la muerte. (…) Y ellos creen en la expansión de esta ideología. No solo quieren un pequeño pedazo de tierra. Una primera meta es establecer un imperio en el Medio Oriente, hasta que se liberen todas las tierras que una vez pertenecieron a un imperio islámico, y al final el objetivo es la dominación del mundo. (…) Esto ha sido siempre un objetivo del totalitarismo. Ellos nunca se satisfacen con oprimir a la propia población o solo con oprimir a la población a su alrededor; ellos quieren la dominación mundial.    

No es la táctica terrorista contra lo que Israel está en guerra. El terrorismo es el medio de expresión de una ideología subyacente a la aplicación de tan horrorosas prácticas. El enemigo fundamental de Israel es el islamismo, la doctrina política totalitaria basada en el islam que pretende la desaparición del Estado Judío, el exterminio de los judíos, y en última instancia el establecimiento de un gobierno (chiita) o califato (sunita) mundial bajo el imperio de la Sharia, la ley religiosa islámica.
La naturaleza de este enemigo es la ideología totalitaria con fundamentos religiosos islámicos implementada en un programa político para el sometimiento de todo el orbe, mostrando especial ahínco en un primer momento por la destrucción de Israel. La concreta identificación de este enemigo la vemos en esta ideología encarnada en los gobiernos, bandas terroristas y demás grupos afines, compuestos por fanáticos y fundamentalistas criminales, que implementan sus recursos en la difusión e imposición del islamismo. Pasemos ahora a un pormenorizado recuento de las características y finalidades de este enemigo de Israel:
A) Colectivismo: No hay consideración del individuo como un fin en sí mismo, sino como un medio para los fines de los demás. Lo primordial no es la libertad de cada persona para vivir su vida acorde a sus proyectos personales; en vez de eso, se busca que estas sean sujetos subyugados bajo el islam (literalmente, “sumisión”), cumplidoras de los dictámenes de origen supremo y preceptos religiosos inexcusables. El proyecto del islam y la realización solamente a través del islam, “la verdadera fe”, es lo que cuenta. También, hay una notoria agresividad en la consideración colectiva a grupos no islámicos, a modo de discriminación general, como reglas sin excepciones. Transcribimos una prédica colectivista de un imán como ejemplo sustentador (3):

Los Sionistas (Judíos) y Cruzados (Cristianos)…los enemigos de Alá, los descendientes de monos y puercos… son la escoria de la raza humana, las ratas del mundo, los violadores de los pactos y acuerdos, los asesinos de los profetas, y sí, ¡son descendientes de puercos y monos!
(…) Lean la historia, y entenderán que los judíos de ayer son los padres malvados de los judíos de hoy, quienes son una descendencia maldita, infieles, distorsionadores de las palabras de los demás, idólatras de becerros, negadores de los profetas y sus profecías, a quienes Alá ha maldecido y los ha vuelto puercos y monos… Esos son los judíos, hacedores de mentiras, obstinados, amadores de lascivias, del mal y de la corrupción.

B) Altruismo: Se exige el sacrificio de todas las personas subyugadas. Los musulmanes deben obedecer su religión, específicamente la interpretación que de ella haga la corriente política dominante, para contribuir al sostenimiento de la sociedad islamista. Los no musulmanes deben renunciar a sus valores, creencias y tradiciones en beneficio del islam y convertirse al culto de Muhammad, que debe marcar la tendencia de la cultura e imponer modo de vida; los dhimmi (judíos y cristianos que pueden ser minorías toleradas) deben resignarse a vivir como ciudadanos de segunda clase satisfaciendo las necesidades de los de primera clase con impuestos especiales y trabajos esclavos; o bien estos pertenecientes a otros credos deben soportar el sacrificio máximo que es perder la vida, en este caso por la pureza del islam y la prolijidad de la sociedad islámica. En los discursos del ayatollah Alí Khameneí de Irán se puede escuchar la apelación al altruismo y al sacrificio del pueblo para el sostenimiento de los logros de la Revolución Islámica en el país persa. Ejemplo de lo señalado es la apertura de su mensaje por un aniversario de la guerra Irán-Irák (4):

(…) Tengo en alta estima el nombre y recuerdo de los honorables mártires quienes gozan de una elevada posición, por lo que le pido a Dios, el Altísimo, que les otorgue e lugar que se merecen en el Paraíso. Asimismo, envío mis saludos, mis respetos y sincero aprecio a los nobles familiares y altruistas que con su paciencia y resistencia sin igual, hicieron brillar el rostro de Irán en la historia. Hoy, con el desarrollo y el esplendor del país y su profunda influencia en el despertar del Mundo Islámico, se ha manifestado nuevamente el valor de la lucha y el sacrificio de nuestros queridos mártires. Agradecemos a Dios Prudente y Poderoso, que nuestra sangre no fue derramada en vano pues dichos sacrificios le dieron una vida nueva a la nación islámica.

C) Totalitarismo: Las sociedades gobernadas por el islamismo deben tener un sistema jurídico basado en la Sharia. Todos los aspectos de la vida del hombre, desde lo público hasta lo privado, desde las relaciones sociales hasta el fuero íntimo, tienen que estar regulados a través del derecho impuesto por la autoridad. La Sharia conlleva la legalización de penas salvajes como amputación de manos y lapidación, entre otros castigos; y la injustificable sanción de delitos sin víctimas como la ingesta de bebidas alcohólicas, con sus correspondientes sanciones. Todo esto está montado a través del establecimiento de un Estado totalitario represor de la disidencia. Tras varios años de registros de asesinatos a civiles vehiculizados por medio del brutal aparato burocrático de Irán, que se especializa en el terrorismo de Estado, resultan irónicas y de mal gusto las palabras esbozadas por el asesino ayatollah Ruhollah Khomeini acerca del liderazgo islámico (5):

No le teman a walayat al-faqih (gobierno del jurista). Un jurista no quiere oprimir al pueblo. Si un jurista quiere oprimir al pueblo, ya no tiene más el poder de gobernar. Es el islam y el islam brinda las reglas de gobierno. (…) Walayat al-faqih es un gobierno sobre asuntos asegurando que estos no se salgan de lugar. El jurista observa al parlamento y al presidente para asegurar que ellos no tomen un paso equivocado. Observa al primer ministro para asegurar que no realice una acción incorrecta. Observa todos los órganos de gobierno. Observa al ejército para asegurar que no actúen en oposición. Queremos prevenir que se levanten dictadores; nosotros no queremos convertirnos en dictadores. Somos anti-dictadores. Walayat al-faqih está en contra de las dictaduras; no es una dictadura.             

D) Misticismo: El origen del gobierno islamista no está asentado en una racional declaración de principios. La ideología no se fundamenta en un estudio científico abarcador de la naturaleza humana. Los islamistas explican su poder alegando que el Corán contiene la verdad de Allah, y que ellos son los portadores de esta verdad religiosa islámica; por lo cual tienen el derecho de imponer el credo de Muhammad, sus irracionalidades, arbitrariedades y delirios, a lo cual le suman sus propias irracionalidades, arbitrariedades y delirios. La concreción de un gobierno tirano basado en la fe religiosa, en vez de una sociedad con principios filosóficos racionales de libertad para los individuos, encuentra su punto culminante en el levantamiento de una teocracia islámica. Se gobierna en nombre de Allah, y se vive para Allah. Para ilustrar este punto, citamos el artículo 1 de la Carta Fundacional de Hamas, grupo terrorista que quiere establecer un gobierno teocrático en lo que considera la Palestina histórica perteneciente al islam (6):

El programa del Movimiento es el islam. De él extrae sus ideas, sus maneras de pensar y su comprensión del universo, de la vida y del hombre. A él remite el juicio en toda su conducta, y en él se inspira como guía de sus pasos.       

E) Expansionismo: El islamismo no se conforma con el gobierno sobre la actual cantidad de tierras que posee, ni con la destrucción de Israel y el establecimiento allí del dominio islámico. La conquista del mundo entero es su objetivo máximo y final, y prometen no detenerse hasta conseguirlo. Sus planes son continuar la dominación por medio de la violencia de las tierras que poseen, seguir esclavizando inocentes, ampliar los territorios conquistados a través de la jihad (guerra santa), proliferar las acciones terroristas, y afianzarse como potencias nucleares. El plan de expansionismo violento en cumplimiento del deber religioso de la jihad se evidencia en declaraciones como la de Ahmed al-Ja’abari, líder del ala militar de Hamas (7):

Valientes luchadores jihadistas, ustedes sacrifican sus almas por el bien de Allah, hasta que las ratas (por los israelíes) regresen a sus hoyos. Hoy Gaza, y mañana, por la voluntad de Allah, Jerusalén, y mañana el West Bank, y después Haifa, Jaffa, y Tel Aviv. Hasta la liberación de la patria, de toda Palestina.

Respecto del segundo grupo de enemigos de Israel, es menester decir que en verdad también son rivales de cualquier sociedad que pretenda ser libre y estar edificada en el principio de no agresión. El detalle es que a su modo de pensar (o no pensar, como es mejor decir en algunos casos) le agregan un contenido judeofóbico que se ahínca en un particular ensañamiento contra el judío de los países. Es por esto que califican como especiales enemigos de este último. Entonces, ¿qué corrientes de pensamiento, ideologías, doctrinas y dogmas encierran literalmente este odio a la existencia, a la libertad, a la razón humana y a Israel?
A) Relativismo posmoderno: En primer lugar, vamos a la base filosófica que provee el pan para sus derivados. Académicamente aceptado en nuestros días, absorbido por millones de estudiantes occidentales alrededor del mundo, pregonado hasta por las más conocidas universidades y facultades de filosofía, el relativismo posmoderno niega los absolutos y la realidad objetiva. Como su nombre lo indica, intenta ser una vanguardia intelectual en contra de viejos órdenes tomando como un pilar fundamental que todo es relativo (contradicción en términos aparte). Como “todo es relativo”, “depende de donde se mire”, “no existe la objetividad”, y “nadie puede hablar con la verdad”, los fundamentos racionales que uno puede tener para criticar al islamismo por su totalitarismo y a su táctica terrorista por violenta e inhumana, quedan destruidos, o perdidos en el mar confluyente de visiones parciales igualmente valederas. El desarme metafísico-epistemológico al que es sometido el hombre por el relativismo posmoderno lleva a la impotencia, al error y a la arbitrariedad. Si no podemos conocer la realidad, si nuestra mente es una farsa y la moral es mera subjetividad imposible de tener raíz universal o soporte en la naturaleza humana, ¿quiénes somos nosotros para juzgar la forma de vida de los demás? Por consiguiente ¿quiénes somos nosotros para juzgar cuando esa forma de vida nos perjudica? Y más aún ¿quiénes seríamos nosotros para juzgar que esa forma de vida es mala llegado el punto en que nos la quieran imponer? De tal modo, algunos pensadores alineados a estas ideas, y militantes del socialismo y de la progresía, sostienen que el terrorismo contra Israel puede ser legítimo, que el islamismo es simplemente otra cultura a la que no podemos cuestionar con pretensiones de superioridad moral, y que Israel es culpable por no poder convivir con lo distinto. Y por supuesto, no hay que olvidarse de los que utilizan la máscara de amigo de los judíos para deslizar con sutileza su judeofobia en las aguas turbulentas de lo posmoderno pretendiendo que pase desapercibida. Elocuente muestra de esta bajeza la brinda el filósofo Salvador Pániker en su artículo “Israel, un error ya consumado” (8):

Algunos amamos tanto a los judíos que preferiríamos tenerlos entre nosotros, diseminados, diluidos, enriquecedores, fértiles, cruzados con los gentiles, en vez de tenerlos aislados en un Estado nación artificial que sólo ha generado desgracias desde su nacimiento. Porque nos reconocemos en los grandes -y pequeños- nombres de la diáspora. Porque somos herederos de Newton, Einstein, Freud, Marx, Spinoza, Proust, Kafka, Wittgenstein, Lévi-Strauss, Mendelssohn, Mahler, Schönberg, Gershwin, Chagall, Modigliani. Y de Woody Allen, Billy Wilder, Noam Chomsky. Y porque al menos 170 premios Nobel son judíos. Y etcétera, etcétera.
Quiere decirse que muchos pensamos que la creación, en 1947, de un Estado de Israel fue un error histórico, acaso inevitable, pero un error al fin. Un error que, entre otros males, ha generado el de la perpetua humillación del pueblo árabe. El propio Arthur Koestler, que era judío, consideraba que “la resurrección, al cabo de dos mil años, de Israel como nación es un fenómeno aberrante de la historia”. Y lo mismo pensaban muchos otros intelectuales judíos de la época, entre ellos Hanna Arendt. Y hasta el propio Primo Levi, el judío italiano que sobrevivió a Auschwitz, declaró una vez que la creación del Estado de Israel era “un error en términos históricos”.
Cabía pensar, por consiguiente, que una vez consumada la intrusión, por lo menos Israel se comportaría con humildad y moderación. Cabía esperar que, siguiendo el consejo de Yehudi Menuhin, israelíes y palestinos lo compartirían todo. Pero, en vez de ello, a la menor provocación, Israel ha respondido con criminal brutalidad (…).

B) Progresía internacional: El liderazgo político occidental a gran escala ha sido seducido por la corriente del progresismo. Para auspiciar sus programas políticos deben remitirse a que son la “opción progresista”, es decir, los que conducen al progreso de la sociedad. Ahora bien, más que conseguir progreso sus sistemas desembocan en crisis como las que azotan a zonas de Europa y Latinoamérica. Resulta adecuada la frase que dice “progresista es a progreso lo que carterista es a cartera”. Como dijimos anteriormente, a estos representantes políticos no les agrada la libertad individual. Sus sistemas son violadores de los derechos individuales, y en sus opiniones demuestran que no quieren que en Israel se ejerza un derecho básico que es el de autodefensa. ¿Qué resulta de esto? Se callan la boca cuando Israel está bajo fuego, y ponen el grito en el cielo cuando Israel se defiende de los ataques que recibe. Los Estados con gobiernos progresistas que tienen muchos lugares en la ONU, aplican un doble standard para evaluar a Israel, a quien constantemente ponen bajo la lupa. Por un lado, con una vara estricta juzgan al Estado Judío y con una vara permisiva juzgan a sus enemigos, en un juego de doble moralidad perverso y asqueroso que solo macabros personajes pueden desarrollar. Por otro lado le hacen exigencias, reclamos y demandas a Israel para que tenga un standard moral en la guerra que ni ellos mismos podrían alcanzar o siquiera llegarían a molestarse en intentarlo. Relativismo posmoderno presente en varias de estas posiciones no objetivas. Ejemplos de países, como España, han tenido largos años de política exterior con tintes judeofóbicos, actuando en contra de Israel en la ONU y financiando a algunos de sus enemigos. Agrupaciones se suman a la judeofobia y al doble standard progresista, y organizan campañas como la llamada “Semana contra el apartheid israelí”, donde dejando convenientemente de lado los ataques que sufre Israel por parte de asesinos, se dedican a calumniarlo y difamarlo. Una muestra extraída de su presentación en su página web (9):

La Semana contra el Apartheid Israelí (ScAI) consiste en una serie de eventos anuales de carácter internacional (incluyendo reuniones, charlas, actos culturales, exhibición de películas, exposiciones online y acciones de boicot a Israel) que se llevan a cabo en ciudades y campus de todo el mundo. El año pasado la ScAI fue increíblemente exitosa con más de 215 ciudades participantes a nivel global. La ScAI busca aumentar la concienciación sobre las políticas de apartheid en Israel hacia los palestinos y construir apoyos para la creciente campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) contra Israel.

Respecto del tercer grupo, reiteramos que pueden desdoblarse en alianzas, apoyos e identificaciones con cualquiera de los dos grupos anteriores. Sus manifestaciones actuales en referencia al tema son, antes que nada, anti-israelíes y judeofóbicas; a partir de eso viene el encuadramiento en uno u otro foco de pertenencia. Pueden llamar a la destrucción de Israel y colaborar con quienes lo amenazan, o pueden adoptar una postura progresista con apariencia de relajación en el camino a dañar al Estado Judío. Pueden darse arengas expresas para la desaparición de Israel; o bien manifestaciones que, bajo el disfraz de la corrección política (el cual no resiste indagación seria), pueden catapultar a su vocero al grupo de los enfrentados directamente contra Israel. También los de este grupo desprecian la libertad y los derechos individuales, y enconan su visión cuando se trata de Israel. Así, mientras que no cuestionarían la existencia de las otras sociedades, solamente el grado de libertad de las mismas; el cuestionamiento hacia la sociedad israelí es existencial: no es que debería existir con menos libertad, sino que no debería existir en absoluto. ¿Quiénes son los que integran esta sección?
A) Socialismos: Estos colectivismos, coincidentes en el fondo en su vocación de dominación sobre las personas, también están hermanados en su desprecio por Israel. Lo que puede variar es el nivel al que lo expresen, la graduación en que lo sientan. Esto los lleva a afiliarse al primer o segundo grupo. Así, relacionado con el primer grupo tenemos por ejemplo al socialismo gobernante en Venezuela que es colaborador directo de Irán, Estado cuyo gobierno quiere borrar a Israel del mapa. Además de prestar sus servicios a quienes organizan un genocidio contra los judíos, este socialismo se ha dedicado a desacreditar a Israel y propagar mentiras sobre su proceder en cada oportunidad que ha tenido. Famosas fueron las palabras maliciosas del ya fallecido tirano Hugo Chávez en ocasión de la acción defensiva israelí sobre la flotilla financiada y abordada por terroristas en el año 2010 (10):

Ustedes no ven la masacre que el Estado genocida de Israel cometió contra un grupo de pacifistas que iban llevando una carga humanitaria al pueblo palestino que está en Gaza rodeado por todos lados por Israel. No les permiten ni agua. (…) Como es Israel se le permite de todo. (…) Aprovecho para condenar de nuevo, desde el fondo de mi alma y de mis vísceras, al Estado de Israel. ¡Maldito seas Estado de Israel!, maldito seas. Terrorista y asesino. ¡Y viva el pueblo palestino! Pueblo heroico y pueblo bueno.      

Como socialismo vinculado al segundo grupo, tenemos el ejemplo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Su líder que fue presidente de España, José Luis Rodríguez Zapatero, criticó durante todo su mandato a Israel, acusándolo injustificadamente, llevando adelante una política exterior favorable a la Autoridad Palestina, y estableciendo equivalencias morales entre la autodefensa israelí y la agresión violenta del grupo terrorista Hamas que gobierna en Gaza. Citamos aquí sus palabras durante la Operación Plomo Fundido, con la cual Israel se defendió de los ataques terroristas de Hamas (11):

La operación del ejército israelí ha causado ya más de 500 muertos y miles de heridos, muchos de ellos entre la población civil palestina. También israelíes han muerto bajo el fuego de los cohetes que se siguen disparando desde Gaza (…). El gobierno español ha sido tajante en su condena, y hoy quiero reiterar mi enérgico rechazo tanto de unas conductas irresponsables y provocadoras de ruptura de la tregua (por Hamas) como de las reacciones absolutamente desproporcionadas y contrarias al derecho internacional humanitario (por Israel). Unas y otras, solo conseguirán sumir a la región y a los pueblos que la habitan, de nuevo en la desesperanza y en la frustración. (…) No hay una solución militar a la crisis. Y desde la amistad con el gobierno de Israel, tengo que decir a sus responsables que este no será el camino que lleve a la paz y a la seguridad de su pueblo (…).

En conclusión, Israel debe conocer concretamente a sus enemigos para poder derrotarlos de manera definitiva y obtener el triunfo en esta guerra que han iniciado en su contra. No se deben confundir las tácticas empleadas con las ideologías que las implementan y que dan sustento a la agresión. Israel tiene que concentrarse en las causas y destruir los cimientos de sus enemigos.
Estos rivales actuales podrán tener diversas manifestaciones de forma, pero tienen coincidencias de fondo. Son colectivismos dispuestos a someter vidas humanas, y portadores de una arraigada judeofobia que se manifiesta en ataques físicos y/o calumnias contra los judíos y contra el Estado Judío.
En un punto también coinciden los enemigos, y esto constituye una demostración más de por qué Israel no debe transigir con ellos (pertenezcan al grupo que pertenezcan) y por qué debe imponerse con contundencia y no ceder espacio a la maldad: todos los aquí mencionados odian a Israel, no a pesar de sus virtudes, sino precisamente por sus virtudes. Les molesta Israel, por ser Israel y existir, y por ser de la manera en que lo es. Los islamistas no pueden soportar un país con personas racionales, desarrollo científico y tecnológico en pos del progreso humano en amplios sectores, medidas de libertad individual en la esfera civil y política, y felicidad sin culpa en los hogares; en vez de obedientes sumisos al misticismo religioso islámico. Los posmodernos no pueden soportar que el triunfo de Israel contra el desierto y contra sus enemigos armados represente un indudable triunfo de la razón y la justicia objetiva; en vez de que haya una demostración que la racionalidad, la moral y la industria son un fracaso. Los progresistas no pueden soportar el orgullo, el heroísmo, y la independencia israelíes; en vez de ver un sometimiento completo a la corriente masificada de la corrección política. Los socialistas no pueden soportar la iniciativa individual y la férrea defensa propia en Israel; en vez de un rendimiento a lo colectivo y una renuncia a quienes pretenden dominar a los pueblos.
Te odian, Israel. Te quieren destruir. Conoce quiénes son. Tienes todo para ganar.    

Bibliografía:
1) Sun Tzu; El arte de la guerra
2) Dr. Yaron Brook – Israel and the West’s War against Islamic Totalitarianism
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=wZVNYH5aR9E
3) Corán: ¡Muerte a los infieles! – Dawlin A. Ureña
http://www.antesdelfin.com/coranfuentedeodio.html
4) Mensaje del Líder Supremo en Ocasión del Aniversario del Inicio de la Guerra Impuesta
http://www.tercercamino.com/index.php/mundo-islamico/item/1819-mensaje-del-l%C3%ADder-supremo-en-ocasi%C3%B3n-del-aniversario-del-inicio-de-la-guerra-impuesta
5) A role-model of leadership – Imam Khomeini
http://www.islamtimes.org/vdcj.hetfuqeyx29zu.html
6) Carta fundacional de Hamás
http://www.mexicodiplomatico.org/lecturas/carta_fundacional_hamas.pdf
7) Head of Hamas’ military wing Al-Ja’abari: Liberate all of “Palestine” from “the rats” (Israelis)
http://www.palwatch.org/main.aspx?fi=450&fld_id=450&doc_id=1145
8) Israel, un error ya consumado – Salvador Paniker
http://elpais.com/diario/2010/04/21/opinion/1271800812_850215.html
9) La Semana contra el Apartheid Israelí 2013
http://apartheidweek.org/es/frontpage
10) Chávez maldice a los judíos de Israel
http://www.youtube.com/watch?v=dkEUPDd6C8Y
11) Mensaje institucional de Zapatero sobre la masacre en Gaza
http://www.youtube.com/watch?v=mglC38Qv6HU

 

La judeofobia embolsada

De judeofobia embolsada,
Chávez y ayatolás

Gustavo D. Perednik

El autor combina aquí su libro Matar sin que se note sobre el ataque iraní en Argentina, con su ensayo La judeofobia argentina y embolsada

Gustavo D. Perednik, La judeofobia argentina y embolsadaGustavo D. Perednik, Matar sin que se note

El 26 de julio de 1890 Buenos Aires fue escenario de la denominada Revolución del Parque, luego de un colapso económico sin precedentes. Aunque casi no había judíos en el país, una novela de aquella época les culpó de la crisis, e inauguró así la judeofobia nativa en Hispanoamérica.

Una década antes, los israelitas habían sido explícitamente invitados por el Gobierno argentino a radicarse en el país, por medio de un decreto presidencial (6-8-1881) en el que el presidente Julio A. Roca encomendaba al agente José María Bustos atraer a quienes huían de los pogromos en Rusia.

Aunque la iniciativa no dio frutos concretos hasta ocho años después, la propuesta de una inmigración importada generó una reacción hostil, incluida la de uno de los prohombres de la argentinidad, Domingo F. Sarmiento en un artículo en El Diario.

Con todo, el verdadero comienzo de la judeofobia hispanoamericana es literario. Y aunque su punto de partida fue en efecto la novela La Bolsa (1891), no lo fue por la novela propiamente dicha, sino por la glorificación de la misma en la pluma de notables intelectuales argentinos. Tan desmedida fue su exaltación de La Bolsa que ésta fue impuesta por décadas como lectura obligatoria en las escuelas.

Sobre el contexto histórico en el que la novela fue escrita agreguemos que, en menos de diez años, la expansión fronteriza argentina había triplicado su extensión territorial, ergo el país pasó a depender de la inmigración de Europa, y también de su economía.

En Buenos Aires, la galopante subida de precios y el ritmo incontenible de la deuda pública llevaron en mayo de 1889 a la clausura de la Bolsa de Comercio, y con ella a la estrepitosa ruina de numerosos inversores y agentes.

Dicho colapso fue un tema central para la novelística argentina de la última década del siglo XIX, que tuvo como epicentro geográfico al palacio de la Bolsa de Comercio. Una decena de novelas publicadas alrededor de 1890 son conocidas como el Ciclo de la Bolsa. Carentes de valor literario, se las aprecia por lo testimonial, especialmente la primera y más famosa: la mentada La Bolsa de Julián Martel (1867-1896). Apareció en formato de folletín en el prestigioso diario La Nación, al que se incorporó el poeta nicaragüense Rubén Darío, recién arribado a Buenos Aires e iniciador del modernismo literario. Darío y Martel, de veinticinco años de edad, trabaron amistad en dicho diario, a la sazón el de mayor circulación de Hispanoamérica.

La novela de Martel no menciona la susodicha revolución, ya que no trata de cuestiones políticas sino de la metamorfosis étnica argentina, que había transformado la gran aldea de Buenos Aires en una ciudad cosmopolita. En efecto, el pretencioso subtítulo de la novela es en efecto Estudio Social.

Julián Martel, seudónimo de José María Miró, descendía de la rama pobre de una familia aristocrática. Su alter ego es uno de los personajes de la novela, Ernesto Lillo, de quien su motivación para actuar como corredor de bolsa es la misma que la que movió a Martel para invertir (y perder) en la Bolsa su escaso dinero: mantener a su madre viuda. Vencido y bohemio, Martel terminó incorporándose voluntariamente al ejército.

Después de haber sido difundida en el diario, la novela de Martel fue publicada como libro en 1898; a esta primera edición siguieron muchas más. Teniendo en cuenta que hoy en día es poco conocida, vaya un párrafo que resuma su argumento.

El doctor Glow, exitoso abogado y padre de dos hijos pequeños, es seducido, como muchos otros en aquel año, por las operaciones bursátiles, que lo empujan a una red de fraudes, empresas imaginarias e inmoralidad. Cuando está por quebrar, su esposa Margarita propone esquivar a los acreedores poniendo el patrimonio a su nombre. El honor de Glow le impide concretar esa maniobra y, desesperado, arriesga la última suerte en el hipódromo. Ya en la ruina y enfermo, recibe una carta de su corredor de bolsa, Lillo, quien anuncia su partida al Brasil para rehacer su vida después de haberse fundido. Glow enloquece, y en su alucinación un monstruo se le acerca amenazante: la Bolsa.

En la novela abundan las digresiones intercaladas, en las que el autor moraliza, bien drectamente o bien por boca de sus personajes. Así caracterizó Sergio Bagú esos rodeos, en su ensayo Julián Martel y el realismo argentino (1956):

«moralismo declamatorio –e irreal– de los malos textos escolares… injerta largos pasajes en cualquier episodio, con el fin de que el lector se mantenga al corriente de la interpretación que el autor hace de los hechos que van transcurriendo y de sus alcances éticos o sociales.»

La Bolsa es una galería de inescrupulosos estafadores, usureros, y miserables. Los protagonistas (el doctor Glow y su comisionista Ernesto Lillo) se ven en la obligación de navegar entre esa turba.

Los defectos de la novela saltan a la vista: narración despareja, inmadurez literaria, e inhabilidad para hacer hablar a los personajes desde su propia mente. A pesar de ellos, La Bolsa ha sido comparada con las obras de Emile Zola y Honoré de Balzac.

Con el primero, posiblemente porque aparece en la misma época que L’argent, mediante la cual Zola fustiga el sistema financiero; con Balzac, porque en La comedia humana frecuentemente el motor de la acción es el oro.

Sin embargo, los mejores críticos denunciaron claramente la baja calidad de la obra. Uno de sus vicios es la súbita mutación a la que Martel somete a sus personajes: de ser un especulador irresponsable, Glow pasa de ser una desdichada víctima. Sus victimarios son explícitamente mencionados por Martel, que ha copiado párrafos del francés Edouard-Adolphe Drumont: «la raza semita, arrastrándose siempre como culebra». Por lo antedicho, la conclusión de Bagú es que La Bolsa

«no puede incluirse entre las obras de la gran literatura realista argentina del siglo XIX. No creemos que deba utilizarse en los establecimientos de enseñanza sin una crítica adecuada, porque lo contrario sería estimular el mal gusto literario y alimentar el prejuicio y el rencor entre grupos nacionales y religiosos de nuestro país. Creemos sí que este injerto racista que aparece en sus páginas, sin parangón en la producción de su época, sin arraigo ni explicación en la vida argentina de entonces, es suficiente para negarle todo carácter representativo dentro de la literatura nacional.»

A pesar de estas fundadas reservas, muchas voces opinaron lo contrario, en una muestra de lo que venimos a denominar la «judeofobia embolsada».

Odio por interpósita persona

En esa época, un tercio de los cuatro millones de habitantes de Argentina eran extranjeros, a quienes Martel descalifica como «parásitos de nuestra riqueza». De ellos derviva el mal:

«El oro es corruptor. Allí donde el dinero abunda, rara vez el patriotismo existe. El cosmopolitismo, que tan grandes proporciones va tomando entre nosotros… nos trae, junto con el engrandecimiento material, el indiferentismo político, porque el extranjero que viene a nuestra tierra, naturalícese o no, maldito lo que le importa que estemos bien o mal gobernados.»

Los judíos destacan entre los enemigos de Martel ya que, según él, constituyen una caterva que trama apoderarse del país y destruir su sentido. Como en la novela no hay protagonistas judíos (en su breve vida Martel no conoció jamás a ninguno de carne y hueso), la diatriba es global, dirigida contra un estereotipo imaginado que el autor importó de páginas judeofóbicas francesas. Desde el primer capítulo

«se observaba esa expresión de hipócrita humildad que la costumbre de un largo servilismo ha hecho como el sello típico de la raza judía… Vestía con el lujo charro del judío, el cual nunca puede llegar a adquirir la distinción que caracteriza al hombre de la raza aria, su antagonista. Llamábase Filiberto Mackser… Iba acompañado de un joven, compatriota y correligionario suyo, que ejercía el comercio de mujeres… Era además, presidente de un club de traficantes de carne humana… auel semita era un enviado de Rothschild, el banquero inglés, que lo había mandado a Buenos Aires para que operase en el oro y ejerciese presión sobre la plaza… Mackser tenía la consigna de acaparar, de monopolizar, con ayuda de un fuerte sindicato judío, a cuyo frente estaba él, las principales fuentes productoras del país.»

A partir de esa escena, no hay más mención de los israelitas hasta la segunda parte del libro, en la que el quinto capítulo se titula Jacob Leony, el judío y algunos tipos más: «no hizo sino seguir la costumbre judía, que consiste en acaparar la riqueza por todos los medios, siendo el matrimonio uno de los principales y más explotados».

Nuevo mutismo de hebreos hasta que el autor vuelve a traerlos para el desquicio final en la discusión entre Glow y Granulillo. Éste, en otra de las transfiguraciones a las que Martel somete en sus personajes, pasa de ser un sujeto ruin a un versado apologista de los judíos.

Deliberadamente, el más inmoral de los personajes se despacha contra «el odio de raza, ese odio inveterado, cruel, sin motivo…» y dictamina: «No reconozco esa diferencia quese pretende establecer entre unos pueblos y otros».

La débil defensa no puede despertar la identificación del lector, sobre todo porque contrasta con los párrafos de odio del bueno del doctor Glow –citas literales de Drumont– que ofrecen pruebas de

«que la sociedad francesa está sometida al yugo judío. La América, y especialmente la República Argentina, está amenazada del mismo peligro… ¿Por qué no trabaja el judío?… Vampiro de la sociedad moderna, su oficio es chuparle la sangre. El es quien fomenta la especulación, quien aprovecha el fruto del trabajo de los demás… Banquero, prestamista, especulador, nunca ha sobresalido en las letras, en las ciencias, en las artes, porque carece de la nobleza de alma necesaria, porque le falta el ideal generoso que alienta al poeta, al artista, al sabio… es necesario creer en la predisposición hereditaria. La ciencia moderna ha hecho profundas investigaciones al respecto, acreditadas por numerosos ejemplos que no dejan lugar a dudas.»

Lo que no deja lugar a dudas es mensaje de la novela: la ponzoña judeofóbica, tristemente novedosa en la Argentina, importada del clima que precedió al affaire Dreyfus en Francia (de 1894 a 1899).

Como dijimos, hubo intelectuales argentinos que saltearon los vicios del texto y lo encumbraron. La «judeofobia embolsada» es la ofensiva consistente en ensalzar desproporcionadamente a quienes atacan al judío.

Una larga apología de Heidegger que no mencione sus servicios al nazismo, o la difusión de la música de Wagner, de la poesía de Ezra Pound o de la narrativa de Céline sin agregar, en alguna etapa del panegírico, las reservas correspondientes, tiene el efecto de la judeofobia embolsada.

Igual que la que ocurre en estos días en Latinoamérica con los loores hiperbólicos a Hugo Chávez que omiten cuidadosamente que fue un judeófobo consumado.

Poner de relieve las virtudes de grandes judeófobos soslayando su tara, lleva a los incautos a heredar el aprecio puro. La consecuencia inevitable es que en algún momento emergerá la judeofobia vulgar y reconocible.

En el caso de La Bolsa, el escritor que oficializó su apología fue Ricardo Rojas (1882-1957), quien en su monumental Historia de la literatura argentina en ocho volúmenes (c. 1920), elogia a la novela de Martel como «una creación típica argentina, señalando las causas donde realmente estaban… Merece una lectura más asidua y la inscripción de su nombre al frente de una escuela».

No es de extrañar que la tradición laudatoria hacia la novela tuviera como consecuencia que alguno de los empalagados por tanto elogio considerara que también la judeofobia merecía justificación.

Así ocurre, en efecto, en la edición de la novela de 1975, con resúmenes históricos y notas explicativas de Luis R. Lescano, quien opina de este modo:

«Denuncia honesta. Testimonio certero… No creemos que el autor fuera antisemita. Sus observaciones sagaces, los análisis de las subas-bajas, las especulaciones más descaradas…, la suciedad de la mayoría de las operaciones bursátiles, en fin, todo el movimiento advertido, estudiado, comentado, debió brindarle la seguridad de que eran consecuencia de la actuación de un grupo humano determinado. Miró tuvo la valentía de identificarlo.»

En suma, para Lescano los judíos son merecedores del odio, porque «Nadie puede negar la inconducta moral, la apetencia de revancha de los israelitas». Reitero que este «estudio» no es medieval, sino de 1975.

Los críticos anteriores soslayaron el odio y no lo condenaron. Por eso Lescano pudo exaltarlo y sumarse a él.

Como otras expresiones de la judeofobia, su embolsamiento en el presente se ha nacionalizado, y ha adoptado a Irán como objeto de perdón. Aunque el Gobierno de los ayatolás hace gala de una judeofobia desembozada, casi no hay Gobierno que rechace de plano a los ayatolás por su odio, su negacionismo, y su meta explícita de eliminar a Israel.

No ocurrió tampoco el año pasado las representaciones de ciento veinte países se congregaron en Teherán (26-8-12) para el congreso de los No-Alineados. Eligieron al Gobierno iraní para presidir la organización, y no objetaron su virulencia en ningún momento.

Que Argentina, una de las víctimas más notables del terrorismo iraní, se haya sumado a dicha hipocresía, es uno de los logros póstumos de Chávez, y una de las expresiones más aciagas de la penetración islamista en Sudamérica.

El proceso, impulsado desde Venezuela, se ha hecho ahora carne en Argentina, cuyo Gobierno acaba de suscribir con Irán un acuerdo por el que le permitirá a los ayatolás indagar sobre los atentados que ellos mismos perpetraron en Buenos Aires.

Argentina ha traicionado su soberanía y los encomiables logros de la Justicia argentina que había llegado a identificar a los responsables de los más graves atentados terroristas en suelo argentino. El Gobierno de Kirchner ha empujado a su país al abismo de la impunidad y a los brazos del eje del mal.

Léase también: El beso del persa

Mi artículo sobre la muerte de Chávez

Les dejo el link a mi artículo No hay que tenerle respeto a Chávez.

Direcciono directamente a mi blog ya que no hablo específicamente de la judeofobia que mostró Chávez a lo largo de su horroroso gobierno, sino de su tiranía en genera y su comportamiento anti-humanol. De cualquier modo, aporta a las críticas contra este enemigo de Israel y de los judíos (en este video demostrando su judeofobia a viva voz).
De más está decir que las opiniones vertidas son mías y no envuelven a mis colegas de El Rejunte.

Sobre Venezuela, el memorándum y el lado malvado de la historia

El lado malo “A Cristina le hubiera gustado ser Merkel o Dilma,
pero se conforma con ser la sucesora de Chávez”


No es la primera vez que hablo de la mirada tuerta, esa que practica determinada izquierda en función de si las víctimas son de su lado ideológico o del contrario, tras lo cual pierden la condición de víctimas. Hoy leo, por ejemplo, que Yoani Sánchez, la bloguera cubana que se ha jugado la vida defendiendo la libertad en Cuba, ha sido abucheada por militantes izquierdistas a su llegada a Brasil. Lo cual significa que una miserable dictadura es mala en función de si es de derechas o de izquierdas. Recuerdo que en un viaje a São Paulo no pude dar una conferencia en una universidad porque mi análisis sobre Oriente Medio no coincidía con la fe ideológica de los profesores que impartían. Y sumando, porque si aterrizamos en el delirante argumentario que recorre la espina dorsal del eje bolivariano, la conclusión es demoledora: ¡muera la inteligencia y viva el dogma!
Argentina, desgraciadamente, no se escapa de esta tendencia hacia la miseria ideológica. Decía Marcos Aguinis, en una brillante entrevista con Marcelo Longobardi, que “a Cristina le hubiera gustado ser Dilma o Angela Merkel, pero no le da el piné, así que se conforma con ser la sucesora de Chávez”. Y Roberto Cox, en un duro artículo, hablaba de una Argentina situada “en el lado malo de la historia”. Ambos se refieren al indignante acuerdo que el Gobierno ha firmado con Irán, cuya consecuencia es el carpetazo a los dos atentados iraníes -según demostración de la Fiscalía- que sufrió Argentina y que mataron a decenas de personas, especialmente judíos. Fernández ha pasado de denunciar a Irán en la ONU a besarle la mano, cerrar acuerdos y, por el camino, burlarse de las víctimas de los atentados.
Es tan demoniaco que un país pacte con el Gobierno de otro país acusado de asesinar a decenas de sus ciudadanos que no cabe ninguna explicación decente.  Todas habitan en el pantano oscuro de la indecencia. Las víctimas de Amia y de la embajada serán burladas, ninguneadas, otra vez asesinadas, porque si un día lo fueron en la realidad, ahora lo serán en la memoria. Que, además, sea un judío cuya familia se salvó de la dictadura gracias a Israel, Héctor Timerman, quien rubrique el acuerdo añade maldad humana a la maldad política.
Aguinis dijo que “la palabra traidor es honorífica para este tipo de bajeza”.
Lo rubrico.
Y así será como la Argentina de Fernández abrirá la puerta grande para que Irán entre definitivamente en Latinoamérica, después de las pistas de aterrizaje que ya le puso Chávez.
La misma Argentina que vio morir a los suyos hará los honores al régimen acusado de los atentados.
Es tan indigno que no sólo es una maldad ideológica, o el ojo tuerto de una izquierda que ha perdido los valores, o la mediocridad de una presidenta en horas malas. Es peor. Se trata de escupir sobre los propios muertos y luego irse de fiesta con sus asesinos. No se puede ser más ruin.

Pilar Rahola
La Vanguardia. Barcelona.
21/02/2013

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Por fin una buena de Timerman

Cuando la cancillería argentina se manda macanas (que son muchas veces) o tratos injustos con Israel, no dudo en publicar una entrada para manifestar mi indignación. Pero esta vez quiero expresar mi condena por el brutal ataque antisemita en la Venezuela Chavista y mi satisfacción con la respuesta del gobierno argentino ante la manifestación de Quebracho el otro día (podría haber callado como el régimen fasciobolivariano, pero decidió no hacerlo):

Manifestantes anti-Israel atacan sinagoga en Venezuela   

Manifestantes anti-Israel atacan sinagoga en VenezuelaLos líderes de la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela (CAIV), denunciaron que un grupo de aproximadamente 50 personas se concentraron  frente a la Sinagoga de Mariperez, la principal de Caracas, para entonar consignas antisemitas  (“judíos asesinos, judíos malditos, dejen de matar a gente inocente”),   y contra del Estado de Israel.

Así mismo lanzaron  artefactos pirotécnicos, alguno de ellos  hacia el interior de la sinagoga, provocando la interrupción del desenvolvimiento de las actividades y causando  pánico entre las personas que se encontraban en el lugar.

Frente a esa agresión, la comunidad judía local, pidió al gobierno nacional que garantice la seguridad de los lugares de culto, y  la tranquilidad de los feligreses.

Este acto de violencia, ocurre, justamente después de que el Estado de Israel ha suscrito  un alto al fuego con Hamás, poniendo eventualmente fin a una escalada de ocho días, con constantes ataques con cohetes contra  la  población civil israelí y represalias aéreas contra los grupos terroristas que controlan la franja de Gaza.

Los líderes judíos han expresado anteriormente su preocupación acerca de las declaraciones antisemitas en los medios de comunicación venezolanos y le han pedido al presidente, Hugo Chávez, que el gobierno garantice la seguridad de las sinagogas.

Por otra parte, el gobierno argentino condenó los actos de violencia durante una protesta anti-israelí en Buenos Aires. Decenas de manifestantes protestaron frente a la Embajada de Israel y quemaron una bandera israelí.

“Esas acciones llevadas adelante por sectores minoritarios no representan el verdadero deseo de nuestro pueblo de vivir en paz y sin violencia”, señala el comunicado emitido por la cancillería argentina.

El ministro de Exteriores argentino, Héctor Timerman, recibió a la embajadora de Israel, para expresarle “el profundo pesar por las agresiones así como por el indigno acto de quemar la bandera de un país amigo”.

Fuente: AURORA

En Buenos Aires solo hubo una manifestación en contra de Israel con motivo de la Operación Pilar Defensivo: Entre 100 y 150 (como mucho) fascinerosos de Quebracho y grupos afines. Al día siguiente la comunidad judía organizó un acto improvisado pero emotivo en el que participaron 5.000 personas (50 veces más que los nazibolcheviques), casi todos jóvenes.

Y que quede claro que gente como Quebracho no representa ni siquiera una porción minoritaria medianamente significativa de la sociedad argentina, así como la izquierda nunca llegará al poder en ese país porque no cuenta con el apoyo del pueblo. Seguiré criticando las conversaciones del gobierno argentino con Irán si su objetivo es blanquear al régimen terrorista ayatolá y ser cómplice de los asesinos, pero tengo perfectamente claro que Argentina no será nunca Venezuela ni un país hostil al Estado hebreo. Espero no equivocarme, pero espero más aún que no se equivoquen los responsables de tomar esa decisión en la Casa Rosada.

Judeofobia sudamericana

UN CABALLO DESBOCADO

Por Natalio Steiner

El reelegido presidente de Venezuela, Hugo Chavez, parece un caballo desbocado que en su afan continuista no vacila en arrasar todo lo que se pone en su camino.

En este sentido la comunidad judía de Venezuela, que supo tener hasta hace 12 años a unos 20.000 miembros y hoy tiene sólo unos 8.000, ha sido víctima nuevamente de actitudes antisemitas por parte del aparato de un gobierno autodenominado “socialista y populista”, cuando en verdad es un engendro demagógico que extrañamente es reivindicado en la Argentina por un gobierno que también se autodenomina populista y progresista.
En la reciente campaña electoral en Venezuela abundaron los epítetos antijudíos contra el candidato opositor, Henrique Capriles, una católico con antepasados judíos víctimas de la Shoa, algo que Capriles no olvida.
Chavéz tildó a Capriles en plena campaña de “cochino”, término que deviene de marrano, y en su aparato propagandístico han aparecido inmensas alusiones antijudías. De hecho la web chavista Aporrea llegó a publicar una guía de instrucciones antisemitas en la que invitaba a denunciar con nombre y apellido a los miembros de la comunidad hebrea y confiscar sus bienes.
Bajo el extenso gobierno chavista la comunidad judía de Caracas vio asaltado su centro social en el 2004 y en el 2007 bajo el pretexto extravagante de buscar armas del “Mossad sionista” (solo a algunos ingenuos se les ocurrre pensar que hay diferencias entre antisionismo y antijudaísmo siendo que el primero lleva al segundo).
En el 2009 fue profanada la sinagoga Tiferet Israel a la vez que pintaron cruces esvásticas dentro de la sinagoga y aparecieron frases escritas como “Judíos fuera” y  “muerte a los sionistas”.
El asalto a la sinagoga ocurrió apenas después que Venezuela rompiera relaciones con Israel luego del operativo israelí en Gaza, Plomo Fundido.
Venezuela es un aliado incondicional de Siria e Irán y calla ante las masacres atroces de Assad y abre las puertas al terrorismo iraní en Latinoamérica. Nada de esto parece conmover a la insípida política exterior de Argentina, más interesada en montarse en el triunfo del venezolano para legitimar su “modelo” económico.
Nada bueno les espera a los judíos venezolanos en los próximos años como así tampoco a los judíos sudamericanos que vivan en este tipo de regímenes y sus lacayos como el boliviano, ecuatoriano y nicaraguense.
En este sentido los judíos argentinos deben preocuparse ya que el actual gobierno ha ponderado a Chavez en reiteradas oportunidades, quizas por la dependencia energética.
Si a esto le sumamos el acercamiento argentino a Irán con  la excusa pueril de la causa AMIA y las erróneas analogías de la presidenta argentina comparando torpemente la causa Malvinas con el conflicto palestino- israelí, no pasará mucho tiempo hasta que el antisionismo y el antijudaísmo de izquierda vuelva a levantar cabeza en nuestro país tal como lo hiciera en el 2006 y el 2009 de la mano de Luis D’Elía y ante un pesado silencio gubernamental.
Pintada antisemita en Caracas reivindicando al Hamás
UPDATE:
A Natalio le faltó agregar que en febrero de este año, el candidato opositor de la última elección presidencial en Venezuela, fue objeto de lo que numerosos periodistas extranjeros calificaron como “ataques viciosos por parte de fuentes mediáticas controladas por el Estado”. El Wall Street Jorunal dijo que Capriles fue “vilificado en una campaña en que los medios oficialistas lo tildaron de homosexual y agente sionista, entre otras cosas”. En un artículo de opinión del 13 de febrero de 2012 publicado en la oficialista Radio Nacional de Venezuela, titulado “El enemigo es el sionismo”, se atacó a Capriles por sus ancestros judíos y se lo vinculó con “grupos nacionales judíos” porque se había reunido con dirigentes de la comunidad judía local. En el artículo se afirmó que “Este es nuestro enemigo, el sionismo que Capriles hoy representa… el sionismo, junto con el capitalismo, es reponsable por el 90% de la pobreza mundial y las guerras imperialistas”. Der Stürmer no lo podría haber dicho mejor… sin embargo, para algunos personajes del gobierno argentino la victoria de Chávez es “nuestra victoria”. No obstante, el Chavismo tiene los días contados. Hace seis años, la oposición obtuvo poco más de un 30% de los votos, en la última Capriles obtuvo un 44%, a pesar de tener todas las reglas de juego en contra, con un voto cautivo del gobierno (gente muy pobre a quien le quitaría los planes sociales y el alimento en caso de no obedecerlo) y en su contra a todo el aparato del Estado (que ha sido fagocitado por el Chavismo). El precio del petróleo se encuentra estable, no está tan alto como antes y el simio bolivariano tiene demasiados problemas en casa (hiperinflación, pobreza, inseguridad, una de las tasas más altas de criminalidad y homicidios del mundo, etc) para andar repartiendo su chequera y protagonismo en el mundo. El peligro de Chávez es directamente proporcional al único recurso del cual depende el “modelo” para sostentarse: oro negro. Es un buen momento para que el mundo encuentre energías alternativas y haga caer unos cuantos tiranos. Y cuando caiga el régimen islamofascista iraní y el carnicero Assad, a Chávez le quedarán pocos amigos en el mundo. Por eso es imprescindible – también para acabar con el Chavismo que es la puerta de entrada de Irán a Latinoamérica – saldar cuentas con los ayatolás lo antes posible. Todos los que se oponen al Chavismo tienen que apoyar la caída del régimen iraní, y visceversa. Pues una llevará inevitablemente a la otra.

Nazismo, comunismo, islamofascismo, dictadura, antisemitismo e Irán: Toda la mierda junta, eso representa Ceresole y su discípulo Chávez

La furia antisemita del chavismo
El antisemitismo, cáncer milenario de la  humanidad, ha hecho presa en Venezuela de la mano del caudillo bolivariano Hugo  Chávez Frías. La judeofobia del Espadón de Barinas da para un estudio; incluso  para dos: “Antisemitism in Venezuela’s presidential election”, de Lidia Lerner,  y “Chávez, Jews and the Left”, de Claudio Lomnitz y Rafael Sánchez, por poner  como ejemplos los dos que me han servido para la composición de estas líneas. Por Mario NoyaHugo Chávez es el antisemita total, la  síntesis de las judeofobias de ayer y hoy. Como tal, como Hombre Nuevo de  semejante engendro, maneja con igual soltura los prejuicios de cariz religioso  (el judío es el pueblo deicida) y los de orden económico y político (los judíos,  explotadores usurarios de los más débiles, manejan todos los resortes del poder,  que detentan en la sombra a base de conspiraciones de toda clase), tan caros a  los nazis en el siglo XX y a la extrema izquierda en el XXI. Por supuesto o  sobre todo, también incurre en el antisionismo y la abominación del Estado de  Israel, otro punto de contacto entre los fascismos rojo y negro.El  golpista venezolano está revelando ser el mejor discípulo del argentino Norberto  Ceresole, uno de sus primeros mentores. Ceresole (1943-2003), negacionista del  Holocausto, montonero, carapintada, miembro de la Academia de Ciencias de la  URSS, representante de Hezbolá en Madrid, el totalitario perfecto, escribió  obras como Terrorismo fundamentalista judío (1996), en la que “relanzó la teoría  de una conspiración judía internacional activamente empeñada en dominar  Latinoamérica” (v. Enrique Krauze, El poder y el delirio, Tusquets, Barcelona,  2009), y Caudillo, ejército, pueblo (1999), sobre “la Venezuela del comandante  Chávez”, según reza el subtítulo; por lo que hace al título, es de obvias y  desde luego no casuales resonancias nazis: Ein Völk, ein Reich, ein Führer!,  clamaban los secuaces de Hitler.

El antisemitismo de Hugo Chávez es de  larga data, recuerda Lidia Lerner en su referido estudio: en 1998 la prensa  popular venezolana recogió manifestaciones en las que minimizaba el Holocausto;  en 2002 acusó al Mossad de estar detrás de la intentona golpista que ese mismo  año quiso desalojarlo del poder; en 2004, pocos días después de superar el muy  controvertido referéndum revocatorio de su mandato, clamó: “¡No os dejéis  engañar por esos judíos errantes!”, en supuesta referencia a la oposición. Son  sólo tres ejemplos, a los que podríamos añadir éste de 2006: “El mundo tiene  riqueza para todos, pero algunas minorías, los descendientes de los que  crucificaron a Cristo, se han quedado con toda”.

Lejos de arreciar, la  judeofobia chavista no ha hecho sino cobrar fuerza, especialmente a partir del  pasado mes de febrero, en que se supo que el candidato único de la oposición  para las presidenciales del próximo día 7 sería Enrique Capriles Radonski. Nada  más conocerse la candidatura de este ferviente católico de origen judío, el  mejor amigo hispanoamericano de Mahmud Ahmadineyad bramó: “Por más que te  disfraces, majunche [mindundi], tienes rabo de cochino, tienes orejas de  cochino, roncas como un cochino: eres un cochino”. Como recuerda la Real  Academia de la Lengua, en tiempos de la Inquisición se tachaba de marrano al  converso “acusado de judaizar ocultamente”.

Qué no le habrán dicho al  “católico-sionista Ratonsky [sic]” el caudillo ceresoliano y sus lacayos:  “nazi”, “genéticamente fascista”, “punta del iceberg del capital-sionismo más  abyecto que pretende controlar y expoliar la inmensa riqueza de Venezuela y  América Latina”… Tendría el “voto seguro” de Caifás; incluso no le importaría  que su propia gente lo asesinara para desencadenar una guerra civil y, así,  provocar una intervención extranjera que se saldase con el derrocamiento de  Chávez…

Las organizaciones judías, venezolanas e internacionales, han  puesto numerosas veces el grito en el cielo. En cuanto a Capriles, se ha negado  a rebajarse al nivel de sus enemigos y sólo les ha pedido, con contenida  insistencia, que no embarren el nombre de sus familiares, especialmente de  aquellos que sobrevivieron al Holocausto o lucharon contra el  nacionalsocialismo.

Así las cosas, y habida cuenta tanto de la pésima  situación económica como de la pavorosa inseguridad, no es de extrañar que  Venezuela haya experimentado un auténtico éxodo judío desde que Chávez está en  el poder. Si en 2000 había unos 18.000 israelitas en aquellas tierras, en 2010  no quedaban sino 9.000. En estos dos años se han seguido marchando. A Colombia,  a Estados Unidos, al “asesino y genocida” Estado de Israel, con el que Chávez  rompió relaciones diplomáticas en 2009. Si el caudillo ceresoliano consigue o se  roba la victoria en las elecciones del domingo, ¿podrá regalar a su gran amigo  Ahmadineyad, en su próxima visita a Caracas, una Venezuela Judenrein? Imposible  imaginar mejor homenaje póstumo a su mentor, el nazi argentino distinguido por  la Academia soviética y captado por Hezbolá.

UPDATE:

Escuche a Patricia Bullrich. En lo personal, espero que el actual gobierno argentino no esté encaminado a eso, aunque tenga claras simpatías y convergencias ideológicas con el autoritarismo chavista. Sería una lástima que se junte con todo eso un gobierno que dice defender la democracia, la inclusión y los derechos humanos. Felicito al diputado socialista que pidió explicaciones al canciller Timerman sobre el diálogo de sordos con el régimen terrorista iraní. Escuche este programa.

El gobierno argentino quiere encajonar la causa AMIA

Detrás del reacercamiento entre Argentina e Irán

Escrito por Ana Jerozolimski

Nuestra política exterior

Las informaciones sobre el reciente encuentro entre el canciller argentino Héctor Timerman y su par iraní, Ali Akbar Salehi, y sobre el comunicado posterior que lo resumió, hablando de la decisión de mantener reuniones en el correr de este mes y de buscar conjuntamente un mecanismo especial «para hallar una solución» al tema de la AMIA, son realmente preocupantes.

Podemos limitarnos a la reacción visceral, o al menos emocional – que también tiene su lugar – recordando a las 85 víctimas de la explosión en la AMIA, hablar de impunidad. Recordar que entre los muertos hubos argentinos judíos y no judíos, y llorar por su memoria, por la que las autoridades argentinas, al actuar tal cual lo están haciendo ahora, parecen haber perdido el respeto.


Pero en realidad, hay algo que va mucho más allá de ello. Y cabe preguntarse ¿por qué? ¿Cuál es la razón de ese paso? ¿Qué está escondiendo Argentina? De Irán ni se habla, ya que vive escondiendo intenciones diabólicas, pero Argentina habla repetidamente de justicia; y cabe por lo menos preguntarse si acaso eso es realmente lo que la está guiando.


En el marco de la investigación del caso AMIA, que tuvo un giro dramático cuando el equipo fue puesto bajo la dirección del fiscal Alberto Nisman, se llegó a una conclusión clara, según él mismo nos dijo en una entrevista que nos concediera en marzo de este año, durante una visita a Jerusalén, en relación al primer atentado en Buenos Aires, el perpetrado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires en 1992.


Contrariamente a lo alegado en su momento, que el atentado había sido una venganza de la organización pro iraní Hezbolá contra Israel por el operativo en el que había asesinado a su secretario general, Abbás Musawí, antecesor de Hassan Nasrallah, Nisman afirmó que la razón por la cual se cometió ese ataque, fue un deseo de Irán de vengarse de Argentina por la suspensión de la colaboración nuclear que en su momento el presidente Carlos Menem había ordenado. El Dr. Ely Karmón, experto en terrorismo y en la inserción iraní y de Hezbolá en América Latina, lo reiteró categóricamente hace pocas semanas en un congreso del Instituto de Política Antiterrorista en el Centro Interdisciplinario de Herzlía.


En dicho congreso, en el mismo panel en el que disertó el mencionado especialista, hablaron entre otros dos personas que se dedican hace años a investigar precisamente el tema de Irán y Hezbolá en América Latina. Ambos llevan adelante un proyecto especial sobre el particular, en el marco del Centro de Investigaciones (think-tank) American Enterprise Institute en Washington.
El primero es el embajador Roger Noriega, quien hasta 2005 fue miembro del Departamento de Estado norteamericano, siendo su último cargo Asistente del Secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, incluyendo América Latina. Noriega advirtió con tono de urgencia en una entrevista que nos concedió luego de su charla, que el continente latinoamericano debería comprender rápidamente que el precio de este avance iraní y de Hezbolá se medirá en víctimas latinoamericanas, cuando decidan volver a atacar.


El otro investigador, con quien tuvimos luego cuatro horas de entrevista separada, apasionante y sumamente preocupante, es Martín Rodil, nacido en Venezuela, que abandonó su país a los 24 años al comprender el rumbo que tomaría bajo la presidencia de Hugo Chávez.


Gran parte del material relevante para esta nota y muchas más sobre este tema, no puede ser revelado aún. Pero hay elementos que sí.


Uno de ellos, según nos dijo Martin Rodil, es un documento firmado por el presidente Chávez, conocido como «punto de cuenta», o sea la ejecución de una orden presidencial, que data de 2010, en la cual se hace referencia al proyecto de «200 fábricas socialistas». Se trataría de un proyecto supuestamente de elaboración de alimentos para el que Venezuela tomó dos socios: Argentina e Irán; aunque Irán no tiene experiencia alguna en la materia.


Pues en el punto de cuenta en cuestión aparece una transferencia de dinero de Irán a Venezuela y de Venezuela a Argentina, de aproximadamente 250 millones de dólares. La entrada de ese dinero a Argentina no quedó registrada en el Banco Central. No se sabe por qué vía llegó.


El punto de cuenta dice que el dinero es por unas fábricas, pero las fábricas no existen. Ello, dicho sea de paso, está especificado en el propio documento, donde figura que las fábricas no se construyeron. Pero el dinero, las transacciones, sí pasaron. ¿Por qué? ¿A cambio de qué?


El acercamiento comercial entre Irán y Argentina es notorio en los últimos años. Se ha reestablecido la venta de soja y otros alimentos argentinos a Irán; algo que hace unos años no existía.


¿Pero eso es todo?

«El hecho que Venezuela, Argentina e Irán tengan una relación tan estrecha es suficientemente preocupante como para pensar que esa relación tripartita sirva como un canal de transferencia de tecnología o de reactivar la cooperación nuclear, no directamente, sino a través de un tercero», dice Martín Rodil, investigador del American Enterprise Institute en Washington, dedicado hace años a estudiar la inserción iraní en el continente latinoamericano.


Está el punto de cuenta, están los pagos millonarios… y están las interrogantes.


«Básicamente, Venezuela paga a Argentina en un mismo programa donde Irán tiene participación, pero no le paga nada a Irán aunque supuestamente está construyendo las 200 fábricas», aclara Rodil. «La pregunta es ¿por qué va un pago a Argentina? ¿qué está dando Argentina a cambio?»


Rodil agrega: «Existe un precedente de una colaboración nuclear entre Argentina e Irán que se cortó en el año 90-91 con Menem y no me sorprendería en absoluto que Irán ande buscando restablecer esa relación con Argentina ahora que ha encontrado allí oídos amigos; una presidenta que decidió abrirles las puertas de nuevo a quien ha matado a numerosos argentinos en dos atentados».


La memoria de las víctimas de la AMIA y del atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, es ofendida al aceptar colaborar con los asesinos. Sería doblemente manchada si se comprobara que lo que hay por detrás, es la reanudación de la ayuda nuclear argentina a Irán, el único país del mundo que amenaza con destruir a otro, Israel, algo en lo que inevitablemente se piensa cuando Irán busca tener poderío atómico.


Para terminar y dejar todo más que claro, o sea de qué se trata cuando hablamos de Irán, volvamos al Fiscal Nisman, reproduciendo algunos párrafos de la ya citada entrevista.


«P: Dr. Nisman, la investigación que usted encabeza ha logrado pruebas contundentes sobre el rol de Irán en el atentado contra la AMIA; algo que no se había conseguido antes, pero no ha logrado concretar la detención de los responsables.


R: La investigación determinó y ya sabemos quién organizó, quién planificó, quién financió el atentado, cuál fue el motivo, cómo actuó el grupo local, etc, etc. Pero hay una gran realidad: los culpables no están presos, no hay justicia. Y los culpables no están presos porque hay un Estado absolutamente emparentado con el terrorismo, que comete actos de terrorismo – esto está escrito y probado -, que protege a los terroristas, los apaña, no los entrega, y además, provocativamente, les da a determinadas personas cargos con inmunidad diplomática para no entregarlos. En la AMIA lo hemos visto con gran claridad.


Es una obligación que se sepa todo esto en todos los ámbitos, porque hace a la actuación de un Estado que promueve el terrorismo. Y vamos a seguir reclamando ante todas las instancias internacionales. Es importante también que la comunidad internacional nos siga acompañando en nuestro hasta ahora lamentablemente infructuoso reclamo, porque las personas no están detenidas, para que sean juzgadas y condenadas.


Solamente cuando estas personas estén tras las rejas y condenadas, mi labor habrá terminado. Pero recién en ese momento y no antes, las víctimas van a poder descansar en paz».


Fuente: Semanario Hebreo de Uruguay

No duerme ni descansa el Guardián Monete

Mientras el canciller iraní y su homólogo boliviano se reúnen en Teherán para intercambiar chupadas-de-media bilaterales en el marco de la cumbre de los países “no-alineados”… con EE UU (porque con los peores terroristas, asesinos, antisemitas, racistas, misóginos, dictadores, cobardes, tiranos y violadores de los derechos humanos están perfectamente alineados), en Bolivia acaban de confiscar dos toneladas de uranio altamente enriquecido en un edificio de La Paz (2.000 kilogramos!! una cantidad exorbitante). Vale destacar que Bolivia no posee la tecnología necesaria para enriquecer uranio, un proceso utilizado para producir armas atómicas, de forma que el material radioactivo proviene de afuera. Nadie sabe cómo se descubrió el uranio en cuestión. No estoy sugiriendo nada, pero… ¿Cabe la posibilidad de que – al igual que actualmente existe un vuelo diario con escala Caracas-Damasco-Teherán que no es revisado por las autoridades aeroportuarias – el uranio tuviera como destino el país de los ayatolás?

Ya que al simio de Maracaibo le gusta tanto citar a Simón Bolívar en sus discursos y propaganda barata, me permito parafrasear al Gran Libertador Hispanoamericano del siglo XIX para expresar mi sentimiento por lo que se viene en Oriente Próximo y el mundo:

Que desaparezcan para siempre del suelo hebreo los monstruos que lo infestan y han cubierto de sangre inocente; que su escarmiento sea igual a la enormidad de su perfidia, para lavar de este modo la mancha de nuestra ignominia, y mostrar a las naciones del universo, que no se ofende impunemente a los hijos de Israel.

D’s esté con nosotros

PD – Breve aclaración: El Gran Monete es el responsable de que instalaciones militares y científicos nucleares iraníes vuelen por los aires. Accidentes convenientes en un país como Irán.

Chavez ayuda al régimen iraní a evadir sanciones… ¿Vuelven las acciones del Gran Monete?

Espero que pronto este gigante buque carguero de PDVSA tenga uno de esos “accidentes” al que estamos acostumbrados a presenciar en las centrales nucleares iraníes cada tanto. Ellos matan turistas inocentes, pero otros atacan objetivos militares legítimos… porque aún si son aparentemente civiles, como los científicos o los barcos petroleros, desde el momento en que están trabajando directamente para los ayatolás, están ayudando a que ese régimen tenga los medios para materializar el exterminio de Israel. Desde ese momento, el científico o el barquito de Chavez pasa a ser un soldado enemigo, ni más ni menos. Como tal, tiene que ser liquidado. Y si es liquidado, no me parece mal tomarse unos segundos para festejar que Irán es un poquito más débil y el mundo un poquito más seguro. Además me gustaría que el payaso bolivariano pague el precio de apoyar y juntarse con la peor basura humana.

A trabajar muchachos

Indigna pero no sorprende: Chavez ayuda al régimen sirio a evadir sanciones y perpetrar masacres

“Chávez suministra diesel a Asad para los tanques”

 Chávez suministra diesel a Asad para los tanquesEl presidente de Venezuela, Hugo Chávez, parece empecinado en involucrar a América Latina en los espinosos conflictos étnico-religiosos del Oriente Medio. La empresa de estatal venezolana Petróleos de Venezuela S. A. (PdVSA) está proveyendo crucialmente energía al régimen del presidente Bashar Asad para que pueda resistir las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea, según un reporte del Washington Post.
Los documentos obtenidos por el rotativo indican que PdVSA ha enviado a Siria cuatro barcos con gasoil en los últimos ocho meses. El diesel es esencial para alimentar los tanques y otros blindados del ejército sirio. Siria está intercambiando petróleo por diesel, y de esta
manera evita hacer los pagos en moneda extranjera, justo cuando las reservas en divisas externas se están reduciendo.Siria solía comprar diesel a Europa, pero el suministro fue cortado cuando el régimen del clan Asad, que dirige los destinos de Siria desde hace más de cuatro décadas, extendió la brutal represión contra los opositores.El Washington Post afirma, además, que Venezuela está ayudando a Siria a eludir las sanciones occidentales al comprar productos energéticos sirios, y mediante sus negocios con el Banco Comercial de Siria y la estatal Compañía de Petróleo de Siria.

Ambas empresas han sido puestas en la lista negra por EEUU. Pero aunque Washington observa el comercio que desarrolla Caracas con Damasco; carece de herramientas legales para detener el suministro de gasoil a Siria, por parte del régimen de Chávez.

Fuente: AURORA

La izquierda canalla

La alianza del mal

Por Pilar Rahola

¿Cómo pueden conciliar las lecturas mal digeridas de Marx con la versión fundamentalista del Corán?

No es la primera vez que Chávez y Ahmadineyad se dan besitos. Se besan, se abrazan, firman acuerdos, pasean juntitos, y en el súmmum del delirio se dedican mutuas alabanzas. Es el amor que se profesan los monstruos. Hugo y Mahmud, ambos riman con el verbo oprimir en sus muchas variables, desde la brutal opción del islamofascismo a la más camuflada del pseudofascismo bolivariano. En ambos países se persigue la libertad individual, se castra a la oposición política, se amenaza a los críticos, se cierran medios de comunicación, se incautan propiedades y los gurús del poder aumentan su ingente riqueza mientras la pobreza gana terreno entre la gente. Ambos dos son propietarios del oro negro, y lejos de usarlo para emancipar a sus pueblos y sacarlos de la miseria, utilizan su poder económico para enquistarlos en el inmovilismo y el desánimo. Son la expresión moderna de la maldad tiránica de siempre, en el caso de Chávez disfrazada de revolución de pacotilla; en el caso del dictador iraní, sin ningún camuflaje. Y aunque ciertamente no es extraño que los sátrapas se unan, también es cierto que su alianza aumenta exponencialmente el riesgo que representan. Chávez es la puerta de entrada del chiismo radical en toda Sudamérica –hasta el punto de haber islamizado pueblos indígenas–, y es también el garante de la amplia logística que ha conseguido el islamismo extremo en el continente latinoamericano. Además, junto con sus amigos bolivarianos, es el apoyo más sólido para los delirios nucleares de la dictadura iraní. Delirios que, si llegan a puerto, representarán el peligro más serio a qué se enfrenta la humanidad. Es Hitler con la bomba atómica.
Y los tontos de la izquierda revolucionaria dando su apoyo… ¿En qué momento todos estos perdieron el sentido mínimo de la proporción? ¿Cómo pueden conciliar las lecturas mal digeridas de Marx con la versión más integrista del Corán? ¿Cómo casan los émulos posmodernos del Che Guevara con los barbudos descorbatados que defienden el islam más tiránico? ¿Cómo se levanta la bandera de la libertad apoyando una de las dictaduras más feroces del planeta? Probablemente, como hicieron siempre, no en vano todos estos consideraban a personajes como Stalin unos héroes. Pero incluso aceptando la perversión ideológica que unifica a islamistas con bolivarianos, resulta difícil imaginar la cosmopolita sociedad de Caracas aplaudiendo a un tipo que condena a las mujeres a la lapidación. Nada en la historia de Venezuela permite comprender la locura actual, más allá de la desgracia que sufren los pueblos cíclicamente. Y si vamos a la memoria profunda del país, ¡qué maldad manchar el nombre de un masón ilustrado y brillante como Bolívar, con la demagogia delirante y violenta de Chávez! Si Bolívar levantara la cabeza y viera a Ahmadineyad y a Chávez en su noble tierra, volvería a morirse.

El pez por la boca muere: el mejor amigo del coronel Khadaffi

Encontré esta perlita del 2009. Tomé la decisión de publicarla justo ahora que parece estar de moda criticar a dictadores públicamente cuando están a punto de caer. Este post va dedicado especialmente a los hipócritas de izquierda que se llenan la boca de acusaciones contra los gobernantes europeos que hicieron negocios con el dictador libio (como esta y tantos otros mandatarios de muchos países), pero olvidan que hay una diferencia fundamental entre hacer la vista gorda ante los crímenes de un régimen totalitario (como hizo la mayoría del mundo) con ser un amigo y aliado ideológico del mismo (como el caso del Führer venezolano, tan defendido por ciertos medios que ahora se la pasan criticando a los dictadores árabes, así como también los cómplices por omisión que actualmente callan ante la revuelta libia por tratarse de una dictadura enemiga de Estados Unidos). Como dice Amos Oz: “Quien no distingue entre los distintos grados del Mal, se convierte en un servidor del Mal”.

Nada es casualidad. Tampoco es casualidad que para estos patéticos y dementes dictadores tercermundistas su referente a seguir sea la revolución china (Mao Zedong, el asesino de masas más grande de la historia, mató más gente que la Alemania Nazi), la revolución cubana (la única y más longeva dictadura presente en el hemisferio occidental), la revolución de Khadaffi y la revolución islámica iraní (que dio como resultado una de las teocracias más salvajes y retrógradas de la humanidad), entre otras.

Tampoco es casualidad que ahora esté por caer el régimen libio (créanme que, aunque el enfermo coronel logre reprimir la actual revuelta, solo extenderá brevemente su inevitable caída), pues, al igual que todos los otros socialismos que van de la mano con la tiranía (llámese “real”, “nacional”, “soviético”, “cultural”, “jamahiriya”, “islamista” o su hermano “bolivariano”), la historia marcha inexorablemente hacia su completo y absoluto fracaso (parafraseando al antisemita Karl Marx).

Tarde o temprano, por más estable que aparente ser, ningún régimen autoritario puede sobrevivir sin la aprobación de su pueblo, por eso es que los únicos gobernantes que pueden dormir tranquilos en estos días, son aquellos elegidos por sus ciudadanos en sufragio universal cada dos, cuatro o seis años. El resto es solo cuestión de tiempo.

Para muchos de nosotros no es nada nuevo que Khadaffi es un dictador paranoico que comete crímenes de forma constante (sobre todo contra su propia gente) para mantenerse en el poder. Tampoco es casualidad que Libia es un país que apoya el terrorismo (solo se calmó en 2003, cuando Khadaffi vio que un dictador poderoso como Saddam Hussein podía caer en un par de días si el mundo libre se proponía derrocarlo). No es noticia que organizaciones terroristas de todo tipo tenían sus principales bases y se entrenaban en Libia (OLP, FPLP, ETA, IRA, Ejército Rojo Japonés, Baader-Meinhof, Montoneros, Sendero Luminoso, etc). No es novedad ni sorprende que Libia haya tenido las mejores relaciones con Venezuela, Siria, Bielorrusia, Corea del Norte, Irán y otros regímenes que descubriremos que no son democráticos cuando a la prensa se le ocurra criticarlos en medio de una revuelta popular a punto de destruirlos.

¿Verdad? ¿Honestidad? ¿Justicia? ¿Democracia? ¿Igualdad? ¿Libertad? ¿Derechos Humanos? ¿Paz? Esas son solo bonitas palabras que algunos utilizan para pegarle a los yankis y otros utilizan por puro oportunismo mediático. Pero en realidad, les chupa un carajo a todos por igual, con muy pocas excepciones. Tal como lo prueba este video.

UPDATE:

* Bush tenía razón

* Mostrando su verdadera hilacha

* Los últimos días del tirano

* Finalmente Obama exige la renuncia de Khadaffitarde como siempre

* Imagen esclarecedora de los auspiciantes del “progreso” neomarxista

* Sobre la canción más popular entre los rebeldes anti-Khadaffi: Zenga-Zenga

* Me pregunto cuál será el destino del Estadio Hugo Chávez (bautizado con este nombre por parte de Khadaffi en honor a su “socio, amigo, hermano, novio y mentor” sudamericano) cuando los rebeldes tomen el poder. Después de todo, será un símbolo visible de las alianzas del antiguo régimen. Quemarlo me parece un desperdicio excesivo, podrían simplemente rebautizarlo. Propongo humildemente como opción los nombres Estadio Libertad o Nueva Libia. ¿Alguna idea?

* Retrato de un demente

* La respuesta latinoamericana ante la crisis en Libia

* Izquierda vs Progreso

Subhumanos en Venezuela

No tiene mucha relación con los temas que estamos acostumbrados a tratar en el blog, sin embargo, llego a traves de Martha Colmenares, a un video donde el dictador venezolano Hugo Chavez ha afirmado que “un rico no es un humano, es un animal con forma humana”

El discurso de Chavez tiene una semejanza impresionante con el de la Alemania Nazi de la decada del 30, y todos sabemos cuales fueron las consecuencias de ese regimen.

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Otra vez: atacan centro comunitario judio en Venezuela

Informa el diario mexicano Milenio:

Un artefacto explosivo fue lanzado hoy en un centro comunitario judío en el norte de la capital venezolana, sin causar víctimas, informaron fuente de la comunidad hebrea.

El presidente del Centro Comunitario Judío de La Florida, Abraham Garzón, informó luego del incidente que se presentaron agentes de la policía al lugar para recolectar evidencias.

Indicó que la explosión dejó algunos daños materiales en la instalación.

“Pareciera que en el país hay personas que se dedican a sembrar el terrorismo. No creo que sea algo casual, una persona de buena fe no creo que se dedique a estas acciones”, dijo Garzón al canal de televisión “Globovisión”.

El pasado 31 de enero, un grupo delictivo asaltó el principal templo judío de Caracas, en el que causó destrozos y dejó mensajes amenazantes. El gobierno dijo que en el asalto estuvieron involucrados ocho policías, los cuales están detenidos.

El profesor Silva y la judeofobia bolivariana

Hace lagunos dias me ocupe de analizar el alto contenido judeofobico que contiene el sitio web oficialista de venezuela Aporrea. La polémica surgió cuando por primera vez Aporrea había decidido publicar un artículo judeofobo, uno mas de todos los que tiene. En el artículo en cuestión el profesor universitario Emilio Silva propone lo siguiente:

  • Denunciar públicamente con nombre y apellido a los integrantes de grupos judíos de poder con presencia en Venezuela, indicando las empresas de su propiedad para boicotearlas. Por ejemplo, no asistir más al Centro Comercial Sambil de Caracas, Maracaibo, Valencia, etc., propiedad de la familia del choro sionista Salomón Cohen, quien se sigue enriqueciendo todavía desde la Cuarta República con la complicidad de funcionarios corruptos enquistados en el aparato de Estado. En consecuencia, es un imbécil quien esté a favor de la apertura del Sambil de La Candelaria como centro comercial, y más descerebrado todavía quien desee una construcción de esa naturaleza en lugares como Catia.
  • Al respecto, como a gentes tan capitalistas como estos hebreos sionistas les duelen más el bolsillo que cualquier otra cosa (incluyendo Jehová), es inapropiado comprarles sus productos y acudir a sus locales comerciales, como también a aquellos negocios, supermercados, restaurantes, etc., que tengan vinculaciones con ellos o sean de su propiedad (como Locatel y la marca láctea Carabobo), o donde vendan sus alimentos Kosher, como Unicasa y Central Madeirense.
  • Incluir dentro del boicot a las empresas transnacionales vinculadas al régimen sionista de Israel. Por ejemplo, Citröen, Nestlé, McDonald’s (o McMierda), Adidas, Nike, Zara, Revlon, General Electric, Coca Cola, Walt Disney Pictures, IBM, etc.
  • Cuestionar la existencia en Venezuela de instituciones educativas solo-para-judíos, como si ellos fueran clase aparte de nuestra población, menos si no es posible la existencia de un Estado dentro del Estado.
  • Concentraciones públicas masivas y periódicas no solo frente a la embajada de israel, sino también a las sedes de las organizaciones judías ubicadas en los espacios de las urbanizaciones Sebucán y Los Chorros del Municipio Sucre del Estado Miranda, y la Urbanización San Bernardino de Caracas. Es bueno recordar la existencia de la Sinagoga ubicada en el sector caraqueño de Maripérez.[!!!!! NOTA: UNOS DIAS DESPUES ESTA SINAGOGA IBA A SER ATACADA] Las concentraciones se pueden replicar frente a las sedes de Globovisión, El Universal, Unión Radio, las universidades privadas y autónomas, etc., o sea, frente a cualquier espacio donde se defiendan y promuevan los intereses sionistas.
  • Depurar a las instituciones gubernamentales de aquellos funcionarios escuálidos con o sin boína roja que actúan a favor de los intereses de los grupos sionistas ubicados en nuestro país.
  • Emplazar públicamente a todo judío que se encuentre en cualquier calle, centro comercial, plaza, etc., a que tome posición vociferándole consignas a favor de Palestina y en contra del estado-aborto de israel. No es un gesto inmaduro de agresión psicológica, sino un acto de cuestionamiento contra la indiferencia, complicidad, simpatía o apoyo que esas personas sientan hacia ese estado-monstruo de Israel.
  • Invitar a los judíos antisionistas que habiten en Venezuela a manifestar públicamente su posición de deslinde contra los crímenes de guerra del Sionismo y la imposición de israel como estado artificial existente sobre Palestina.

En fin medidas que dificilmente puedan ser defendidas como “anti-sionistas”. Como dije antes este artículo fue quitado de Aporrea bajo la siguiente justificación:

Este artículo fue borrado ya que planteaba medidas discriminatorias y, en la opinión tanto de miembros de Aporrea como de varios de nuestros usuarios, anti-semitas.

Hacemos un llamado a los columnistas a tener cuidado de limitar sus críticas en torno a los ataques contra Palestina, al gobierno de Israel y no a la comunidad judía. En esta oportunidad el autor planteaba un boicot a los supermercados que vendan productos judíos. Dicho planteamiento es discriminatorio y no consono con los valores que el Proceso Bolivariano promueve.

En otras palabras, la sugerencia de medidas directas pueden ser catalogadas de antisemitas, la creación de estereotipos negativos y difusión de libelos son aceptadas.

Este profesor de la Universidad Central de Venezuela, ha clarificado su posición en otro artículo publiado en Aporrea intentando diferenciar “antisionismo” de antisemitismo. Su primer intento es en vano:

“Hay que tener en cuenta que una cosa es el judaísmo como religión, otra cosa es el Sionismo, que es un movimiento de corte nazi-fascista que se escuda tras el judaísmo para fomentar determinados intereses políticos y económicos a nivel mundial, y otra cosa es el antisemitismo”.

“Mi crítica ha estado centrada hacia los sionistas, ese movimiento político nazi-fascista, que busca con la ultra-derecha protestante representada por los círculos de poder de Estados Unidos, y la ultraderecha católica, representada por los círculos de poder del Vaticano, se unen para controlar las mentes y los corazones de los habitantes del planeta”.

El antisionismo es el nuevo antisemitismo, y el Prof. Silva lo reafirma con su artículo. En primer lugar, intenta desconectar al pueblo judío del sionismo, el movimento de liberación nacional del pueblo judío, y del deseo milenario de retorno a la Tierra de Israel. Además cabe aclarar que la gran mayoría del pueblo  judío, excepto una pequeña minoría que es antisionista por razones religiosas y otra ultra-minoría  pero con mucha difusión pertenciente a la extrema-izquierda, por mas que el apoyo a determinadas políticas de Israel no son unánimes, ni  deberian serlo.

En el segundo párrafo Silva recurre a lo que han recurrido los judeofobos de antaño, la creación de grandes conspiraciones judias (siempre acompañadas de alguna otra palabra, por ejemplo, judeo-masonicas, judeo-sionistas) de dominación mundial, antes se decía que los judíos habian creado Wall Street y el comunismo para dominar el mundo, ahora los judíos sionistas están tras la ultra-derecha portestante de Unidos y la ultraderecha católica, del Vaticano, el objetivo? El mismo: “para controlar las mentes y los corazones de los habitantes del planeta”.

Sigue explicando Silva:

Explica que el objetivo final del Sionismo es la construcción del Gran Estado de Israel, que ellos llaman “Eretz Yisrael”. “La bandera de Israel es simbólica; las dos franjas azules que tiene representan el río Nilo (en Egipto) y el río Éufrates (en Iráq). Se basan en el hecho planteado en la Biblia, de que Jehová se apareció a Moisés y le dijo que todas las tierras ubicadas entre esos dos ríos son para los descendientes de Abrahán”.

Otro elemento del antisemitismo clásico, el libelo, citando al fallecido Yasser Arafat, entre otros lideres árabes, nos quiere hacer creer Silva que las dos franjas azules representa el expansionismo israelí de llegar hasta Irak, cuando en la realidad las dos franjas azules fueron pensadas  en alusión al talit, un chal utilizado para los rezos judíos.

Continúa de esta manera:

Silva explica que el sionismo tiene “un objetivo expansionista. No reconocen a los árabes ni a los demás pueblos que habitan esas regiones como gente, como personas. Ellos comenzaron a crear el mito de un pueblo sin tierras y una tierra sin pueblo (…) ¿El hecho de que la Biblia diga que ellos son un pueblo elegido por el Señor les da derecho a elegir esos pueblos?”

Sobre los pueblos elegidos, siempre recomiendo este artículo, de Gustavo Perednik.

Silva ha tomado varios de sus argumentos de un oscuro libro, , La historia oculta del sionismo,  de un Ralph Schoenman, un marxista radical, que le ha atribuido la autoría del atentado del 11-S a judíos, que en el libro que  ha sobre el sionismo ha inventado citas para fundamentar lo que escribe , además de ser considerado por los la gran mayoría de los historiadores un simplete aficionado a las teorias conspirativas.

Prosigue Silva pasando al tema de la Shoa:

“El genocidio lo aplicaron los nazis contra un grupo de los judíos, porque no lo aplicaron contra los judíos sionistas. Lo aplicaron también contra los comunistas, los gitanos, los soviéticos, los homosexuales, los discapacitados, etcétera”.

Hace falta escribir algo sobre esto?

La falta de seriedad y honestidad intelectual de Silva queda expuesta la intentar justificar este párrafo del artículo original:

Organización de una conferencia internacional sobre la aparición del estado teocrático nazifascista de israel en su condición de colonia genocida eurogringa, y otra acerca de los mitos y verdades del supuesto holocausto u holocuento judío (una verdadera industria de la lástima chantajista y el sentimentalismo de baja estofa) aplicado por los nazis alemanes, el cual posee un carácter fuertemente dudoso, tergiversador y cuestionable, hasta el punto de considerarse que sí hubo asesinatos de judíos pero sin caer en una matanza masiva y planificada como la que las hordas sionistas hacen ahora en Palestina. Ambas conferencias se efectuarían en Caracas, con amplia cobertura mediática y duración de varios días.

Silva se defiende de esta manera:

El artículo de Silva también fue criticado por haber calificado de “holocuento” la matanza de judíos en la Segunda Guerra Mundial, pero él indicó que su diferencia es con el origen y uso de la palabra “holocausto”. “Estoy totalmente convencido de que sí hubo un genocidio, no lo dudo”, recalcó.

Pero pide que se llame “genocidio” y no “holocausto” al asesinato de judíos y miembros de grupos étnicos y culturales, cualesquiera que sean. “El término holocausto es una palabra griega (…) que se refiere al sacrificio de animales que se quemaban como ofrenda a los dioses”. Recordó que la propia Biblia planteaba que a Dios se le sacrificaban animales, y a esa ceremonia se le denominaba “holocausto”. “Yo considero denigratorio usar la palabra holocausto para referirise al asesinato masivo de seres humanos. Hablar de holocausto judío, o palestino, o de cualquier otro tipo, equivale a decir que se estaba matando animales, y yo estoy en desacuerdo con eso”.

Su afirmación original no deja lugar a dudas sobre su postura, algo que intenta arreglar posteriormente en su descargo.

Para ir terminando con este artículo, Silva plantea que los judíos serán protegidos… de los propios judíos!!:

“Si dan la cara, yo les aseguro que el pueblo de Venezuela les garantiza todo el apoyo para que ningún sionista fanático y fundamentalista los vaya a agredir a ellos, porque eso lo hacen: los sionistas agreden a los propios judíos, los atacan y los persiguen en nombre de la misma religión judía, que es lo peor del caso porque eso va contra la religión judía”.

El problema para la gente que sostiene este argumento es que tiene miedo de ser rotulado como antisemita, algo que no esta bien visto en esta parte del mundo luego del asesinato de 6 millones de judíos por parte del regimen nazi, sin embargo si los judíos no son como Silva  quiere que sean, entonces no son judíos.

Dos párrafos hacia el final de este artículo donde Silva intenta clarificar sus posiciones (y efectivamente las clarifica) lindan con el humor:

“Yo cuando leí eso, me quedé sumamente conmovido porque ellos plantean un hecho de conciencia, de espíritu y del alma humana. La religión judía ha hecho muchos aportes a la población”. Dijo que era fanático de comer pan Kosher, pero que “esta vez he dejado de comprarlo porque no sé hasta donde llegan los tentáculos del sionismo, que ellos tienen grupos económicos que monopolizan dichos productos”.

En vez de decir que tiene un “amigo judío”, Silva no puede ser calificado de antisemita porque “era fanático de comer pan Kosher”.

Y la frutilla del postre:

Recordó que los semitas son los pueblos que habitaban la región de Palestina, Líbano, Siria, Arabia Saudita, etc., y que los judíos eran inicialmente la única población semita que practicaba la religión judía, pero luego otros pueblos también adoptaron esa religión.

(?)

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